viernes, 28 de febrero de 2014

El diario de Noa (2004) de Nick Cassavetes



Una entrañable parejita de ancianitos (James Garner y Gena Rowlands)
"El diario de Noa" es otro popular film romanticón que, contra todo pronóstico, me gustó bastante. Con esto me refiero a que, como ferviente enemigo de los pastelosos engendros románticos, cuando abordé su visionado por primera vez, lo hice receloso y con unas expectativas muy bajas, teniendo en cuenta su temática. No obstante, para mi sorpresa me encontré con una peli más sólida de lo que me esperaba, verdaderamente tierna y con un componente dramático que la verdad llegó a conmoverme. He de decir que la principal virtud que encontré en el film es que, a pesar obivamente, de ser un film puramente romántico, no es una película empalagosa, y que contiene ciertas subtramas interesantes que ayudan a promover el elemento romántico de manera bastante acertada no convirtiéndolo en algo ñoño, cursi e infernalmente inaguantable, como sí hacen la mayoría de pestiños cuyo eje central es el romance de una parejita de "tontolitos" (sí, no es una errata, digo "tontolitos" con total intención). 

La pizpireta Allie (guapísima Rachel McAdams)

El "galán" Noah (el carajas de Ryan Gosling)
La película arranca con una pareja de ancianos (maravillosos veteranos Gena Rowlands y James Garner) en un asilo. Ella está interna allí, porque padece alzheimer y él la entretiene leyéndole un diario, a través del cual iremos siendo testigos de la historia de la peli en sí, la cual nos narra el amor de dos jóvenes durante los años 40; Allie (Rachel McAdams) y Noah (Ryan Gosling); comentar ya de paso los subnormales que fueron los traductores españoles colocándole a la película el título de "El diario de Noa", así escrito tal cual, cuando el nombre que hace alusión al del título, se escribiría correctamente Noah, lo que me hace plantearme que los que se dedican de dicho "trabajito" son o bien auténticos cachondos o retardados rematados. A lo largo de la trama iremos viendo las dificultades que se presentan entre ellos, pues por lo de siempre, que si son pertenecientes a clases sociales diferentes, que si él se va a combatir a la guerra, que si a ella la prometen con un chavaluco con pasta (interpretado por James Marsden).

Pasándolo pipa en la playita

En fin, que "El diario de Noa" (¡cuánto me duele escribir este nombrecito así!), nos va presentando un esquema muy típico en este tipo de films, pero resulto con mucha efectividad y un ritmo muy ameno. Así mismo nos va preparando una sorpresita (la cual, aunque se veía venir, no deja de resultar la mar de emotiva), cuando vuelto al presente, nos daremos cuenta del enlace que existe entre la historia del romance de los dos jóvenes y la de los dos ancianitos de la residencia. Debo reconocer que su tramo final, me puso un nudo en la garganta, de esos que hasta te cuesta aguantar cierta lagrimita. 

Dando muestras públicas de su intenso amor

Lon Hammond (James Marsden, quien me parece
que tiene bastante más planta de galán que Gosling)
Comentar aspectos muy positivos de la película, como por ejemplo su puesta en escena, dotada de una excelente ambientación de los años 40, en los que se desarrolla la mayor parte del film. La dirección de Nick Cassavetes (hijo en la vida real de la actriz Gena Rowlands, quien interpreta a la viejecita enferma de alzheimer), es funcional y cumple con creces. Los actores están todos la mar de correctos, en especial la magnífica Rachel McAdams. una actriz que me parece muy pero que muy buena y que no goza de la notoriedad que debiera, lo contrario del rancio y soso Ryan Gosling, un tipo que si bien en esta película no está mal del todo, debo decir que no soporto; me he topado con un porrón de críticos que los señalan como un actorazo de tomo y lomo y a mí me parece insípido e que posee un nivel de expresividad semejante a los carajas protagonistas de "Crepúsculo". Sin pasar por alto, como ya señalé, la excelente, aunque breve, participación de los más veteranos Gena Rowlands y James Garner, que la verdad se roban la película. Por lo demás, ya he comentado que me ha gustado más de lo que me esperaba porque no abusa de la cursilería ni de un romanticismo empalagosamente enfermizo, porque además es bastante entretenida y consigue emocionar de verdad, sobre todo en su fantástico tramo final. Sin parecerme una obra maestra, para mí "El diario de Noa" es una muy buena película; no me importaría volver a verla si se diese la ocasión y que yo diga eso, tratándose de una película romántica, no es cosa fácil. 

Pero la chica prefiere a Gosling (por cierto estos dos actores se
odiaban en la realidad, lo que les costaría rodar esta escenita)

*MI MOMENTO FAVORITO: la emotiva y preciosa escena final.

Juntos hasta el final

jueves, 27 de febrero de 2014

El guardaespaldas (1992) de Mick Jackson



Para hacer el conveniente comentario de este film, quisiera señalar antes que nada las palabras que le dedicó un supuesto crítico, la mar de cultito, las cuales pueden presenciarse en una página muy popular sobre cine, en la correspondiente ficha de esta película: 

"Producción engañosa y fallida"
Fernando Morales, Diario "El País"

El guardaespaldas Frank Farmer (Kevin Costner)
Sinceramente, no sólo es que encuentre dichas perlitas por completo desafortunadas, es que no les veo ni pies ni cabeza. ¿Engañosa?, ¿por qué?, ¿a qué se refiere este señor con esta acusación?, no creo que los realizadores de "El guardaespaldas" quisieran engañar al público al que iba dirigida la película. En cuanto a lo de fallida, no me lo explico, ¿en qué sentido fallida?, porque si tenemos en cuenta que el cine es un negocio, "El guardaespaldas" no podríamos decir que fue un experimento fallido, los 400 millones de dólares que llegó a cosechar en la taquilla mundial, creo que apoyan bastante lo contrario. Si tenemos en cuenta que además, es una película que todo el mundo conoce y no sólo eso, sino que encima es una de las más representativas de los noventa; pues me parece a mí que el señor Fernando Morales poquita idea tenía de lo que escribía cuando se apresuró a hacerle sus obvios comentarios despectivos. Y es que es algo curioso, porque "El guardaespaldas" fue masacrada por la crítica, se llevó ostias como camiones y todos las opiniones hacia ella la señalaban como una película nefasta, un bodrio infumable; algo por completo injustificado. No obstante, si otras veces he comentado que hay grandes truñacos, que los que juegan a ir de intelectuales, señalan como obras maestras hechas para mentes superiores, "El guardaespaldas" es un claro ejemplo de lo contrario, un blockbuster realizado para el entretenimiento del público masivo, que esta pandilla de "ilustres" tachará de un insulto para su infinita sabiduría. 

La estrella Rachel Marron (Whitney Houston)
R.I.P. (1963 - 2012)

Al principio la relación entre Frank y Rachel es muy tirante
Sea como sea, un amplio público le dio su aprobación y el film fue un exitazo absoluto. Desde mi punto de vista, no es una película memorable, pero ni mucho me menos me parece tan mala como se suele señalar; se me ocurren cientos de petardos mejor considerados que son mucho pero mucho peores que "El guardaespaldas". Debo reconocer que le tengo un cierto cariño, se trata de otra de esas pelis que mi madre adora, y claro, la he visto con ella siendo niño unas cuantas veces, quieras que no esa deja cierta huella y mi lado nostálgico hace que sea un tanto condescendiente con ella. La película nos cuenta la historia de un rudo guardaespaldas (Kevin Costner) que se tiene que hacer cargo de la protección de una consentida y maleducada estrella mundial de la canción (Whitney Houston, haciendo prácticamente de ella misma), a la que un loco tiene amenazada de muerte. Aunque al principio su relación no es fácil, entre los dos acabará surgiendo un inevitable romance. Con una historia simple, "El guardaespaldas" arranca, y va navegando con el suficientemente buen ritmo como para que logre enganchar y en ningún momento nadie se aburra (y eso, durante las dos horazas que dura, tiene mucho mérito). El guión no es nada del otro mundo, pero es efectivo, tiene las suficientes virtudes como para hacer palidecer algunos de sus defectos (alguno que otro también tiene, sobre todo en el hecho de que como film de suspense se hace demasiado previsible a veces, pero tampoco me parece algo tan sangrante). Dicho guión lleva la firma del prestigioso Lawrence Kasdan (autor de otros famosísimos guiones como "El imperio contraataca" y "En busca del arca perdida"), el cual lo escribió en los setenta, como planteamiento de una película que iba a ser interpretada por Steve McQueen de aquélla, pero que finalmente no se llegó a realizar. 

Pero luego irán llevándose claramente mejor

Y al final el amor surgirá
En el apartado actoral, por supuesto destacan su dos protagonistas principales, Kevin Costner, que si bien debo reconocer que no es un actor que me guste especialmente, sí que me parece que hace un papel muy correcto, muy en la línea de otros duros de Hollywood (como Bruce Willis o Mel Gibson); y Whitney Houston, que si bien la chica no es que fuese precisamente una buena actriz (se nota que en los momentos dramáticos queda muy forzada), tampoco desentona puesto que le tocó elaborar un rol muy acorde con su propia personalidad; y seamos sinceros, a pesar de lo mucho que se le pueda reprochar, nadie se imaginaría esta película sin ella. Y es que precisamente ella, acabó convirtiéndose en la figura icónica del film, gracias, no a su talento interpretativo evidentemente, sino a su otro indiscutible talento; su voz. La banda sonora de "El guardaespaldas" es un prodigio. Las canciones de Whitney son preciosas y se han quedado instauradas en el recuerdo colectivo, dos de ellas "Run to you" and "I have nothing" recibieron sendas nominaciones a los Oscars ese año, y cuando la propia banda sonora se comercializó fue líder de ventas. No obstante, curiosamente la canción más popular de la peli, no recibió nominación alguna (algo desde mi punto de vista, injusto), y además resultó no ser una composició original sino el reciclaje de una canción country de Dolly Parton. Me estoy refiriendo por supuesto a la inmortal "I always love you", tema romántico donde los haya y uno de los más representativos de la desafortunadamente malograda Whitney Houston. 

''Queen of the night''

En resumidas cuentas, "El guardaespaldas" no es una gran película, pero es entretenida y tiene, desde mi punto de vista, los suficientes aciertos y la suficiente fuerza como para haberse instaurado como una peliculilla emblemática y merecidamente recordada. Por supuesto que me parece muy recomendable su visionado, a fin de cuentas yo la he visto unas cuantas veces, y no me importaría volver a hacerlo, gracias a que con ella uno se puede olvidar del aburrimiento durante dos horas. Un blockbuster de ésos que hace falta estrenar de vez en cuando, de los que tanto jode a los críticos intelectualoides pero que hace disfrutar al público, de verdad. 

''I will always love you''

*MI MOMENTO FAVORITO: ése en la gala de los Oscars, en el que Frank (Kevin Costner) se interpone entre la bala que iba directa hacia Rachel (Whitney Houston).

''Todo el mundo al suelo''

miércoles, 26 de febrero de 2014

El lago azul (1980) de Randal Kleiser



Emmeline y Richard (Elva Josephson y Glenn Kohan) de niños
Un auténtico clasicazo de los ochenta, emotivo al cien por cien y precioso se mire por donde se mire. Una historia inmortal, basada en una novela de Henry De Vere Stacpoole, que ya había conocido una adaptación en 1949 (protagonizada por Jean Simmons), la cual pereció en el olvido, subyugado por el rotundo exitazo de esta versión, dirigida por Randal Kleiser, quien dos años antes había arrasado la taquilla del mundo entero con "Grease". La peli nos cuenta la historia de Emmeline y Richard, dos niños (inicialmente interpretados por los infantes Glenn Kohan y Elva Josephson), que consiguen sobrevivir a un naufragio. En compañía de otro de los tripulantes, del barco en que navegaban, Paddy (Leo McKern), consiguen llegar a una isla desierta. Pero al poco tiempo, el hombre fallece y los niños deberán componérselas para sobrevivir en ese paraje, en el que, lógicamente, irán creciendo hasta convertirse en dos atractivos jóvenes (los inolvidables Christopher Atkins y Brooke Shields). Los chavales, aparte de aprender a cazar, pescar y demás exigencias de su estilo de vida primitiva (dadas las circunstancias), también irán experimentando los obligatorios cambios que la adolescencia, irá haciendo presentes en sus cuerpos. Así, desde su ingenuo punto de vista, irán siendo testigos de su despertar sexual. 

Los dos pequeños con Paddy (Leo McKern) después de sobrevivir a un naufragio

Emmeline, ya más crecidita
(Brooke Shields, una sex symbol a los 14 años)
Leyendo muchas de las críticas de "El lago azul", veo que está muy denostada e infravalorada. Hay muchos que sólo la señalan como recomendable para tontorronas quinceañeras o nostálgicos de la propia época. A mí me parece que es mucho más que eso, es más viéndola a día de hoy, lamento profundamente la inexistencia de films con este espíritu tan entrañable en la actualidad. "El lago azul" es una película muy tierna, y como ya he dicho anteriormente, preciosa se mire por donde se mire. Si la analizamos desde su punto de vista visual, nos encontramos una de las fotografías más bonitas, que alcance a recordar haber visto en una pantalla, con unos escenarios naturales maravillosos y unas tomas submarinas rodadas con una excepcional elegancia. Si nos paramos a escuchar su banda sonora, encontraremos unas piezas musicales que ponen los pelos de punta de emoción de lo asombrosas que resultan (preciosa partitura de Basil Poledouris). 

Richard también ha pegado el estirón (Christopher Atkins debió de haber sido
todo un mito erótico para las chavalucas de principios de los ochenta)

La parejita explorando el océano
Si nos centramos en el argumento, ¿se le puede reprochar como punto negativo su simplicidad?; yo creo que para nada, porque el atractivo de "El lago azul" no es el mostrarnos a dos chavalucos calentones que se pongan a darse mandanga a cada momento; nada de eso. El film muestra un erotismo de forma sutil, pero sin tapujos; de una forma muy ingénua, de tal manera como lo perciben sus propios protagonistas. Pero "El lago azul" no nos habla de sexo simplemente, sino de amor, de amistad, de sentimientos puros. Es un film puro y más que bello. Me veo en la obligación de destacar a sus dos protagonistas (y prácticamente únicos personajes del film), los cuales (a pesar de que sus interpretaciones han sido puestas a parir -a Brooke Shields hasta le dieron un Razzie a la peor actriz-) me parece que lo hacen genial y desprenden una química que ya quisieran muchas parejas rancias del celuloide actual.

Richard necesita un momento de intimidad

A pesar de la popularidad momentánea que tuvieron ambos actores, hay que decir que posteriormente sus carreras no fueron lo fructíferas que por aquel momento, prometían ser, sobre todo la de Christopher Atkins, quien no ha vuelto a tener ninguna participación memorable en el Séptimo Arte, y Brooke Shields, aunque ha tenido algo más de relevancia, tampoco es que haya vuelto a repetir ese momento tan glorioso que logró para su persona, con tan sólo 14 años. Por cierto mencionar como curiosidad, que las escenas de desnudos femeninos, fueron realizadas por dobles de cuerpo, fijáos que cuando se ve a la propia Brooke Shields, ésta cubre su busto con su larga melena. 

Una vez han despertado las hormonas, ya es imposible "volverlas a dormir"

¡Qué bonito!, ¡cuánto se quieren!
Decir también que "El lago azul" pertenece a una época maravillosa, un momento en el que el cine vivía un esplendor en toda regla. ¿Por qué digo esto? Muy sencillo, ¿os imagináis hoy en día que algún realizador se atreviese a hacer un film con un argumento semejante a éste?, ¿os imagináis una película tratando el tema sexual entre jóvenes con la absoluta libertad que "El lago azul" ofrece?, ¿a que no?; en ese caso a sus responsables los tacharían de degenerados y enfermos y levantaría tanta polémica, que incluso seguramente, recibiese el más duro bofetón por parte de la censura. ¡Qué retroceso hemos vivido! Que en 1980, estas cuestiones fuesen meras banalidades y en 2014 esto levante ampollas, encontrad vosotros el término que mejor le vendría a esta avergonzante situación. El mayor mérito de "El lago azul" es que demostró que no por el hecho de tratar (como ya he comentado) el tema del sexo y otros que muchos podrían encontrar peliagudos (véase la menstruación), con absoluta libertad, equivale a un resultado "guarro", sino elegante, bonito y sentimental. Vuelvo a repetir, que en conjunto me parece un inolvidable clásico, y no sólo lo digo porque la viese siendo muy pequeñito y al volver a visionarla en la actualidad la nostalgia haga mella en mí (que también), sino porque verdaderamente la considero una increíble joya que merece más relevancia y consideración que el mero hecho de catalogarla como material bobalicón para adolescentes en celo. Oyendo cosas como éstas, uno se puede hacer a la idea de dónde tienen el cerebro muchos que van de enteradillos. Un film imprescindible, para públicos de todas las edades. 

Y claro, tanto amor al final... ¡sorpresa!

*MI MOMENTO FAVORITO: la escena final, y aunque deduzco que casi todo el mundo la ha visto, voy a ser bueno y no la voy a destripar, por si queda algún despistadete. Y es que este film saca a relucir mi lado más sensible.

martes, 25 de febrero de 2014

Doctor Zhivago (1965) de David Lean



Yevgraf Zhivago (Alec Guinness antes de ser Obi Wan Kenobi)
narra a la hijita del prota, la historia de su papi
¡Qué peliaguda me resulta la tarea de comentar películas tenidas en tanta estima por el público generalizado! "Doctor Zhivago" es otra de esas magnas creaciones cinematográficas, una grandilocuente producción que ha cosechado adoración entre los críticos mas expertos en el tema del cine, ganadora de 5 Oscars además y patatín y patatán. Sinceramente digo que los 5 Oscars se los merece aquél que consiga terminar de verla, sin dormirse, lo que no resulta para nada una fácil misión. Estoy de acuerdo en que esta película es monumental y una gran obra de gran importancia en el Séptimo Arte, decir que no a esto es faltar a la verdad; está repleta de paisajes bellísimos (en realidad una gran mayoría de nuestra Madre Patria, España; véase Soria, Segovia, Granada,... que simulan ser Rusia), una fotografía colorista preciosa, una dirección artística portentosa, buenísimos vestuarios, elegantes y espectaculares movimientos de cámara y bla bla bla... 

El mismísimo Dr. Yuri Zhivago (Omar Sharif)

Pero ya. Eso sí, jamás, desde mi perspectiva personal podré decir que "Doctor Zhivago" me parece una película digna de todo esas alabanzas que, en su mayoría, se le dedican, porque si, efectivamente, la película resulta una joya en el apartado visual, nos mete una buena ostia a los espectadores con una historia de ritmo tan lento, tan lento (pero lento, lento) que hace que el interés por el argumento, los personajes, sus vivencias y sus problemas nos importen un bledo, lo que queremos cuando ya llevamos más de 2 horas insufribles de película, es que se acabe ya de una puñetera, y miras el reloj y ¿qué diablos pasa?, que todavía queda una hora más para su deselance.

Zhivago y su señora, Tonya (Geraldine Chaplin)

El auténtico amor de Zhivago, Lara (Julie Christie)
Te colocas 20 veces en el sofá para intentar coger una buena postura porque todo el cuerpo ya te empieza a doler, haces esfuerzos por aguantar la cabeza erguida porque el sopor se apodera irremediablemente de ti, tratas de aguantar diciéndote a ti mismo "estoy viendo una obra maestra del director de otras obras maestras tan monumentales como "El puente sobre el río Kwai" y "Lawrence de Arabia", adaptación de una novela de la literatura universal, premiada con 5 Oscars y que supuestamente es la pera limonera", pero todo eso no es bastante para que tu aburrimiento sea tan masivo que acabes harto, pero muy harto y que cuando sale el precioso, (porque indudablemente es precioso) tema de "Lara" que acompaña a la sensacional banda sonora de la película y ves salir los títulos de crédito que te indican que el sufrimiento de aguantar este truño ya acabó, suspiras de alibio y te dices a ti mismo "una vez y no más" y aparcas en tu mente el suplicio de haber tragado 3 horas de extenso aburrimiento con bellos planos y una puesta en escena sublime pero con un contenido tan vacío y repetitivo que sólo te queda rezar por no tener que volver a verla nunca más. 

El anarquista Kostoyed (el asqueroso de Klaus Kinski)

Yuri retozando con Lara
Ésa es la sensación que me invadió esa tediosa y única experiencia, que muy concienciado, abordé el visionado de este "Doctor Zhivago", y como es, me parece, entendible, para mí esto no es una obra redonda, porque fracasa en lo más imprescindible, en resultarme lo más mínimamente interesante. Como ya he dicho, una y no más. Es recomendable para todo aquél que adore el cine y a quien le mole deleitarse con todo tipo de treta técnica, pero a la inmensa mayoría que mira el cine como un mero acto de distracción, no tengo más remedio que aconsejarles que huyan de este tormento, porque aburrirse se van a aburrir, y si dijese lo contrario estaría mintiendo más que un político. "Doctor Zhivago" es un gran petardo, de esos de puesta en escena que abraza de lleno la perfección, pero un petardo al fin y al cabo. Siempre he dicho y siempre diré, que toda película que te obligue a verla acompañada de un termo de café, no es sinónimo de "Buen Cine" (por muy buena factura técnica que tenga, por mucho renombre que tenga su realizador y por muchos premios que haya cosechado), y los "más entendidos" que digan Misa

Haciendo pasar la propia Madrid por Moscú, incluso los extras pudieron cantar
 "La Internacional" y todo, ¿cómo pudo esto llegar a ser en tiempos de la dictadura franquista?
¡Lo que hace la magia del Cine!

Me siento extraña (1977) de Enrique Martí Maqueda



Laura (Rocío Durcal)
R.I.P. (1944 - 2005)
"Me siento extraña" fue una película que hizo saltar chispas en la España de finales de los años setenta, cuando se estrenó. Se trata de un film, englobado en la época del destape, que basó su fama en la polémica de mostrar sin tapujos, la relación lésbica de dos mujeres; siendo además la primera en nuestro país en abordar dicho tema, con total libertad. Era obvio, que durante ese momento nuestro país estaba viviendo un importante período de transición, atrás se habían quedado los años de dictadura y el público pedía a gritos historias atrevidas. Y eso fue lo que ofreció "Me siento extraña", un film que salvo la breve y famosísima escena de la relación sexual entre sus dos protagonistas, poco o casi nada de interés ofrece. La peli nos cuenta la historia de una pianista, Laura (interpretada por Rocío Durcal, que se despediría del cine tras su participación en este film), que abandona a su marido, como consecuencia de los malos tratos a los que ésta la sometía. Por casualidad acaba viviendo en una vivienda rural, en compañía de una popular y provocativa vedette de televisión, María (la también popular vedette de aquélla, Bárbara Rey), a la que ayudará a componer nuevas canciones para un espectáculo que está preparando. Y claro, entre las dos surgirá un sentimiento muy íntimo, hasta el punto en el que ambas acaban enamorándose. 

La vedette María (Bárbara Rey) posando para un reportaje

Laura y María se conocen...
La mayor parte del film, es un soberano coñazo, divaga entre la comedia picantona y un dramón un tanto rancio, sin decantarse por un género ni otro en profundidad. Los acontecimientos que se van sucediendo, de nulo interés, dejan al descubierto las intenciones reales de sus realizadores a la hora de afrontar el proyecto; tenían que meter una hora y veinticinco minutos de relleno, con la excusa barata de incluir los cinco tórdidos y ardientes minutos que dura el gancho principal, que es el encuentro sexual (muy explícito para la época) de las dos protagonistas. La película, en mi opinión, no hay por donde cogerla; ya que poco sentido tiene casa uno de los acontecimientos que van teniendo lugar. El único momento que me hizo prestar atención es el tenso intento de violación a Bárbara Rey, por parte de tres asquerosos paletos del pueblo, que la asaltan en su casa, en plan típica película exploitation (del tipo "La violencia del sexo") que tan de moda estaba también en la época. Es una escena, que la verdad, me produjo una evidente sensación del malestar y en la que Bárbara Rey demuestra tener cierto potencial interpretativo bastante notable. 

...y se van a vivir juntas

Afortunadamente, la violación no se llega a consumar y la pobre es rescatada por otro garrulo del pueblo, que apiadándose de ella, acaba liándose a palos con los otros tres y auyentándolos. Dicha escena, tiene lugar en los últimos diez minutos de película, tras la cual también tiene lugar el encuentro lésbico entre las dos protas femeninas. Todo lo que acontece a dichos momentos puntuales, es mero material de desecho, así que los pobres espectadores de la época tuvieron que sufrir un 90% de metraje infumable, para deleitarse con la tórdida y vociferada escena de culitos y tetitas que es la que, en resumidas cuentas, la han convertido en una película que aún a día de hoy pueda ser meramente recordada. 

Entre las dos surge un sentimiento más que afectivo

''Me siento extraña''
Polémica aparte, "Me siento extraña" no pasa de ser una mera basurilla picantona muy de la década, que ayudó a dejar arraigada al cine español esa coletilla de "española con tetas y culos" (luego, señores como Bigas Luna o Vicente Aranda harían lo suyo para arraigarla en mayor profundidad). Debo decir que me hace mucha gracia como posteriormente la señora Rocío Durcal (que en paz descanse la pobrecilla), renegó de su participación en esta película, llegando a decir poco menos que hasta la obligaron a realizar la escena de sexo lésbico. Me parece muy absurdo que haya sido capaz de hacer tales acusaciones, porque si ella se bajó las braguitas para hacer semejante escena, seguro que lo hizo con un chequecito de por medio y por mera voluntad propia, no creo que nadie la apuntase con una pistola; además digo yo que de antemano la leería en una cosita llamada guión. 

A María casi la violan unos garrulos pueblerinos

Y al final el roce hace el cariño
En fin, la verdad me sigue pareciendo bastante lamentable la utilización de excusas baratas para justificar de algún modo hechos pasados posiblemente avergonzantes (que por otro lado, no veo de qué tanto se debería haber avergonzado la señorita Durcal, tampoco es que hiciese una guarrindongada de no te menees, y aunque lo hubiese hecho, tampoco es para tirar balones fuera, lo hiciste y se acabó). En fin, un film de cierta relevancia por su contenido polémico (lo que propició su arrebatador éxito de taquilla en nuestro país), pero que a día de hoy resulta vacío de muy poco interés, aparte de un coñazo sublime.

Y dos que duermen en un mismo colchón...

lunes, 24 de febrero de 2014

Los cazafantasmas (1984) de Ivan Reitman



El Dr. Egon Spengler (Harold Ramis)
R.I.P. (1944 - 2014)
Hoy se ha muerto el actor Harold Ramis, quien además de haber sido director de cine, ha sido más conocido por haber interpretado a uno de los famosísimos Cazafantasmas, así que, ¿qué mejor manera de recordarlo que dedicándole un comentario a este maravilloso film de comedia y fantasía? "Los cazafantasmas" para mí es otra de esas geniales joyas, que tuve la oportunidad de disfrutar en mi tierna infancia, seguramente durante alguna de esas sesiones de tarde que la TVE-1 emitía los Sábados al mediodía. Recuerdo que es una película que me dejó fascinado, tanto a nivel de entretenimiento como en lo referido a su portentoso contenido visual. La historia es bien conocida por todos, tres parapsicólogos, los doctores Venkman (Bill Murray), Stantz (Dan Aykroyd) y Spengler (el difunto Harold Ramis), deciden aprovechar un constante ataque que la ciudad de Nueva York está sufriendo, de traviesos y revoltosos espectros que van sembrando el pánico por donde pasan, para montar una empresa la mar de peculiar. 

Spengler, Venkman (Bill Murray) y Stantz (Dan Aykroyd) forman los cazafantasmas

En Nueva York empiezan a pasar cosas muy grotescas
Denominándose a sí mismos como los "cazafantasmas" se dedicarán a ir por ahí, con unos equipos especiales capaces de capturar todo tipo de aparición espectral. Eso sí, los propios cazafantasmas, no sólo tendrán que enfrentarse a las fuerzas del más allá, también a la incredulidad de la gente, ya que existirá cierto sector de ésta que los tachará de estafadores. No obstante, la cosa les va bien y finalmente acabarán siendo cuatro, cuando se les una el negro Winston (Ernie Hudson). Pero, lo que no saben es que su labor de limpieza ectoplasmática, acaba de comenzar, puesto que una amenaza aún mayor están comenzando a tomar vida en Nueva York. Y es que un peligroso demonio mesopotámico está a punto de emerger a través del cuerpo de una inofensiva civil, Dana (Sigourney Weaver, la ferviente enemiga de los aliens), la cual a su vez, comenzará a tener un tonteo con Venkman. 

No todas las apariciones espectrales resultan desagradables

El glotón Slime
"Los cazafantasmas" se convirtió en un exitazo de taquilla brutal, ya que con un presupuesto de 30 millones de dólares, recaudó solamente en los Estados Unidos, más de 200 millones, un pastizal de la Virgen, que la convirtió en uno de los pelotazos más increíbles de la década. Y no me extraña, la película me parece una excelente mezcla de componentes que aseguran al cien por cien una experiencia de entretenimiento más que gratificante. El guión me parece la mar de ameno, brindando situaciones increíbles, aunando a la perfección la comedia con la fantasía. En cuanto a la realización, me parece sobresaliente, ya que aparte de contar con una excelente realización técnica, aportaron un buen porrón de efectos especiales la mar de vistosos e impresionantes (una vez más digo que ¡ole, la magia de los ochenta!). 

Un sillón muy poco apropiado para echarse un sueñecito

El pardillo de Louis (Rick Moranis)
En el apartado actoral, hay que destacar un reparto la mar de correcto, con unos intérpretes que ponen todo de su parte para configurar personajes con gancho y la mar de entrañables. Comentar algunos aspectos curiosos como el hecho de que dicho reparto, estuvo a punto de estar configurado de manera distinta. En un inicio el papel del Dr. Venkman iba destinado al del actor John Belushi (hermano de James Belushi), y colega de Dan Aykroyd (quien aparte de intérprete también era guionista del film). No obstante John Belushi falleció de sobredosis antes de comenzar ni tan siquiera la preproducción del film, recayendo el papel en Bill Murray, cuya elección, debo decir que me parece de lo más acertada porque el actor le impuso un carácter socarrón y burlón al personaje, que dudo que el otro hubiese sido capaz de transmitir (dicho sea de paso, en lo personal el otro no era santo de mi devoción). 

La sensual Dana Barrett (Sigourney Weaver)

La cosa pinta mal para nuestros héroes
Otro de los actores que iba a estar presente en el casting, era Eddie Murphy, quien se había dado a conocer recientemente en "Entre pillos anda el juego", obviamente para él iba destinado el papel del cazafantasmas negro (que finalmente interpretó Ernie Hudson). No obstante Eddie Murphy declinó el papel para protagonizar "Superdetective en Hollywood", que ese mismo año fue otro pelotazo en taquilla (incluso superior a ésta, por poco eso sí). Por último, otro personaje que iba a pulular por aquí era John Candy, el gracioso gordito muy reconocido por otros papeles cómicos, que iba a ser el bobalión Louis, cuyo papel acabó en manos de otro icono de la comedia, Rick Moranis, gracias al cual además se dio a conocer (posteriormente se haría especialmente conocido gracias a "Cariño, he encogido a los niños"). 

La villana podría pasar por la doble de Pat Benatar

Comentadas estas peculiaridades, hay que decir que el resultado final fue óptimo. "Los cazafantasmas" es una peliculaza de fantasía de las buenas, súper divertida y entrañable a la par de espectacular. Una de esas joyazas de los ochenta, parte de un período inigualable y que nunca jamás se ha conseguido volver a plasmar. Viendo la mierda del panorama actual en taquilla, sólo me queda mirar pelis como éstas, y literalmente entrarme una pena terrible, una pena ante la pérdida de una forma de hacer cine con una personalidad asombrosa, que hoy es inexistente. Afortunadamente, siempre nos quedará la oportunidad de seguir disfrutándolas con el pasar de los años. A destacar esa pedazo de canción de su banda sonora, "Ghostbusters" cantada por Ray Parker Jr., la cual seguramente todos hemos bailado ochocientas veces a lo largo de nuestras vidas. 

Los cazafantasmas ya son cuatro, se les ha unido Winston Zeddmore (Ernie Hudson) 

*MI MOMENTO FAVORITO: el genial enfrentamiento entre los cazafantasmas y el gigantesco muñequito de los Marshmallows. 

Una versión dulcificada de Godzilla