miércoles, 29 de octubre de 2014

Vincent (1982) de Tim Burton



El prota, Vincent Malloy, que sueña con ser Vincent Price
Si no me equivoco, "Vincent" es el primer trabajo íntegramente conservado de ese artista tan especial como excéntrico llamado Tim Burton. En 1982, Burton trabajaba para la Disney, productora con la cual tuvo sus confrontaciones, pues no casaban precisamente con su particular gusto estético para la animación, al considerarla un tanto siniestra para lo que la factoría representaba para su público. Razón quizás no les faltaba en parte, por lo cual agradecemos que Burton echase a andar por su cuenta y se acabase convirtieron en el prodigioso artista que acabó siendo, y como tal, nos regalase obras de portentosa imaginación e inconfundible estilo. "Vincent" representa en 6 escasos minutos, todo lo que esa esencia característica de su autor, lo elevaría a lo más alto del estrellato cinematográfico, con todos los méritos del mundo. "Vincent" es algo maravilloso, una obra macabra, aterradora, surrealista, oscura, a la par de bella, espectacular y absolutamente digna de admirar. 

Desde sus inicios Tim Burton dio muestras de su arraigado e inconfundible estilo

Estampa cien por cien burtoniana
Rodada en stop motion y narrada (en su idioma original) por el magno Vincent Price (¡qué gran actor!, ¡qué talento!, ¡qué porte tenía este señor!), Burton nos sumerge en la mente de un personaje llamado Vincent Malloy, quien se recrea en su mundo interior, haciendo uso de una imaginación desbordante que le lleva a considerarse a sí mismo, el propio Vincent Price. A lo largo de los seis minutos, Burton hace una reflexión personal (seguramente él mismo se autoretrataba en este personaje ciertamente marginal) de la soledad, del mundo interior de uno mismo (con reminiscencias a Edgar Allan Poe y ese terror tan clásico, del cual el propio Price ha sido uno de los máximos esponentes), aportando ese toque tan personal que acabaría resultando la marca de fábrica de su carrera posterior. En lo personal creo que estamos ante una deslumbrante obra de arte, 6 minutos bastan para emocionar, reír, llorar, y quedarse atónito ante las perversiones tan maravillosas que este nóvel artista comenzaba a brindar, su primordial punto de partida, la clave de su inconfudible estilo. Vamos, que no hay que perdérsela, ¡leñe!

Un joven Tim Burton con el gran Vincent Price, que ofrece su voz al corto

martes, 28 de octubre de 2014

All Hallows' Eve (2013) de Damien Leone



Haciendo de canguro una tranquila noche de Halloween
Una extraña y curiosa película de bajísimo presupuesto, cuyos realizadores pretendían resucitar el espíritu del cine de antologías (pelis compuestas por varias historias) al estilo de las reliquias de la productora Amicus (véase "Doctor Terror" o "Condenados de ultratumba"), la magnífica "Creepshow" o la más reciente y no menos interesante "Truco o trato". Así pues nos presenta una idilica estampa que nos retrotrae a la fabulosa "La noche de Halloween" de John Carpenter, con una niñera al cuidado de dos niños durante la propia noche de Halloween. Ya han hecho la habitual recogida de dulces y cuando el chaval va a echarle mano a su correspondiente bolsa de gominolas descubre en su interior una misteriosa cinta VHS (sí, sabor retro total). ¿De dónde procede la cinta? Ni puta idea. La cuestión es que cuando la niñera decide ponerla en el reproductor de vídeo (me alegra que haya familias que en 2013 aún conserven tal nostálgico aparato) iremos siendo testigos de las tres historias independientes que componen el film, cuyo único nexo común será el siniestro y acojonante payaso que ocupa la escalofriante carátula. 

No es muy buena idea que una babysitter conteste al teléfono

Cualquiera se fía de alguien con ese aspecto
Decir que el balance de la película, en general es un tanto irregular, pues la calidad de los distintos fragmentos que la componen es bastante nula (exceptuando el tercero y último de ellos). La primera historia es una bizarrada de la Virgen. Una chica es secuestrada por el payaso ya mencionado, y aparece encerrada en una especie de túneles subterráneos, con otras dos chavalas, a merced del ataque de unos siniestros personajes deformados. Las explicaciones a este encerramiento son nulas, y los porqués acaban siendo la mar de banales. Destacar de este tramo la calidad de algunos maquillajes (muy conseguidos) y algún que otro toquecito gore potente, aunque en general la confusión es tan suprema que es fácil que se presente la sensación de vacío e indiferencia ante lo sucedido. Acto seguido la joven canguro, manda a los niños a la cama y su curiosidad hace que continúe visualizando la cinta por lo cual, seremos testigos de la segunda historia, la cual pues, hablando claro, es una puta mierda. 

A éste le iban a dar muchos caramelos si jugase al "Truco o trato"

El marciano más ridículo del mundo
Aquí, una mujer es asediada en su vivienda por unos marcianos que supuestamente, quieren abducirla. La tensión es mínima, el aspecto de los extraterrestres es sonrojante (de verdad), sus movimientos cutres y patéticos son lo suficientemente efectivos a la hora de provocar risas involuntarias y lo peor de todo, la presencia del elemento más aterrador el entuerto (o sea, el payaso), es prácticamente nula (y para colmo, metida vilmente con calzador). Finalmente llegamos a la última historia y de lejos, la mejor. Resulta que me he informado que, este último tramo del film es en realidad un corto filmado con anterioridad (cuyo título es "Terrifier") por el mismo director de la cinta, Damien Leone, el cual fue la excusa verdadera para configurar el resto del largo, con el único pretexto de incluir su corto ya concluido. Esto se nota bastante, pues esta última historia tiene un tono muy distinto al resto del film; lo primero es más siniestra, más angustiante y más oscura. 

¡Qué susto te vas a llevar si miras hacia atrás!

¡Qué sanguinario el payasete!
Lo segundo, se nota que la fotografía está tratada de tal manera que simula una imagen típica del cine grindhouse de los setenta (más granulada y con colores más saturados). Y lo tercero es el tramo en el que el payaso, principal atractivo de la cinta, es el absoluto protagonista. Nos cuenta como una joven es perseguida incesantemente por este payaso en cuestión. No se sabe quién, o mejor dicho qué es, sólo que no cesa su persecución de la joven (a la que le espera un atroz final) y que va matando de maneras muy sangrientas a todo el que se topa (y con qué saña). Finalizadas las historias, veremos un epílogo la mar de espeluznante en el que la joven canguro tendrá que vérselas con el primo macabro de Miliki, configurando dicho tramo una especie de cuarta historia que cierra la antología y definitivamente el film en sí. Bueno, a ver, ¿qué decir de "All Hallows' Eve"?, pues básicamente que ofrece una de cal y otra de arena. Por un lado debo reconocer que su aspecto visual, muy al estilo de los ochenta (su atmósfera, su ambientación), me cautivó bastante; de hecho un escalofrío de emoción sentí al escuchar la genial banda sonora que abre (y cierra) el film, con una tonada muy pero que muy ochentera (muy en la línea de las típicas que componía John Carpenter para sus películas).

Este tramo es verdaderamente angustiante

Encontrarse con esta estampa, acojona de verdad
En este sentido se aprecia un cierto amor por el cine de terror retro y los esfuerzos del director por ser fiel a él. Ahora bien, argumentalmente la película, la verdad, deja mucho que desear, las historias (salvo la tercera) no tienen precisamente gancho (la segunda en concreto es una vergüenza), incluso pueden llegar a resultar un tanto tediosas, lo que hace que la balanza esté muy desequilibrada en cuanto al peso entre sus puntos negativos y positivos. Lo mejor sin duda, es el personaje del payaso, verdaderamente aterrador, en serio (no tiene nada que envidiarle a Pennywise el de "It", porque sólo verlo ya a uno le da cierto jiñe, como suele decirse). Supongo que la apreciación dependerá de la predisposición de cada cual que se anime a echarle un vistazo. Como homenaje al grindhouse y cine de terror ochentero cumple en mi opinión, como peli para entretenerse y pasar un buen rato, más bien fracasa. En resumidas cuentas, creo que no deja de ser una bizarrada de serie B no menos curiosa y que para echarle un vistacillo una noche de Halloween, puede resultar efectiva para aquel acérrimo admirador del género, pero vamos, que desde luego, está a años luz de ser algo mínimamente memorable. Siendo muy benévolos, se podría merecer un aprobado raspadete, sin más.

¿Has ido a ver a los niños?

*MI MOMENTO FAVORITO: ése en el que la asustadiza canguro (Katie Maguire) observa como el aterrador payaso (Mike Giannelli) amenaza con traspasar las fronteras del VHS, a través del televisor (al estilo de "Demons 2" o "Ringu"), a nuestra realidad. 

No sería mala idea apagar el televisor

Casper (1995) de Brad Silberling



El original Casper de los años cuarenta
Una elección indicadísima para un Halloween destinado para todos los públicos, sin lugar a dudas, sería esta joya. "Casper" fue una de esas pelis que marcaron mi infancia, recuerdo que la vi en el cine (siendo un renacuajo) y que me emocionó muchísimo. Lo gratificante es que la vuelvo a ver a día de hoy (casi veinte años después) y me sigue resultando entrañable (hasta el punto de derramar alguna lagrimita nostálgica y todo). "Casper" fue una adaptación cinematográfica de unos dibujos animados de los años cuarenta "Casper, the Friendly Ghost", producida por Steven Spielberg y que tuvo una excelente acogida por el público (por la crítica no tanto, pero bueno ya se sabe, no es el típico producto del que un crítico chupatintas hablase bien, como si les costase reconocerles méritos a estas pelis de consumo familiar -claramente denostadas-), llegando a convertirse en un gran éxito de taquilla mundial. El film nos cuenta como dos villanos, la fría Carrigan (Cathy Moriarty) y su torpe compinche Dibbs (Eric Idle, ex de los Monthy Pythom), heredan una siniestra mansión, denominada Whipstaff.

Casper y Kat (Christina Ricci) harán muy buenas migas

Los villanos, Carrigan (Cathy Moriarty) y Dibbs (Eric Idle)
Ambos ansían apropiarse de un supuesto tesoro que se esconde entre los muros del inmueble, pero no les será una tarea fácil, pues el lugar está habitado por un trío de fantasmas muy puñetero que se encargarán de hacer todo tipo de perrería a todo aquél que se andentre en Whipstaff, la cual consideran su hogar. También está Casper, el fantasma de un niño (sobrino de los otros tres cafres) que no desea dar miedo, sólo quiere tener un amigo, pero claro su condición de espectro es un gran impedimento para ello. Hasta que entra en su vida la joven Kat (Christina Ricci), la hija del Dr. Harvey (Bill Pullman), un psiquiatra especialista en temas paranormales que ha sido contratado por la arpía de Carrigan, para que limpie Whipstaff de las "malévolas" presencias espectrales. Casper y Kat entablarán una relación muy especial, la cual establecerá los cimientos de una historia llena de sentimientos, amistad, humor y ¿por qué no decirlo?, un toquecito de magia enternecedora.

El Dr. Harvey (Bill Pullman), padre de Kat, también
se llevará bastante bien con los tíos de Casper

Simpático cameo del "Cazafantasmas" (Dan Aykroyd)
"Casper" es una película preciosa, de esos films que la verdad son tan tiernos, tan cándidos y tan nostálgicos que pueden lograr encadilar a cualquiera, independientemente de la edad que tengan. La película me parece espectacular, posee un acabado técnico sobresaliente, un diseño de producción excelente, unos efectos especiales la mar de geniales (y que en mi opinión, para nada han envejecido mal) y mucha dulzura. Recuerdo esos instantes en los que el pequeño Casper relata su muerte a su amiga Kat, con la preciosa banda sonora de fondo, era un momento francamente triste, a día de hoy me produce un cierto nudo en la garganta, me transporta con facilidad a mi niñez cuando la vi por primera vez y recuerdo lo muy hondo que caló en mí aquel fantasmita. Y es que el personaje de Casper, para mí, merece su página en la historia, creo que está al nivel de carisma de un "E.T." o un "Cortocircuito" (se entiende que hablo del robot Johnny 5, supongo), es facilísimo cogerle cariño y ¡coño!, si que por momentos me he llegado a olvidar que no es un ser "real".

El fantasma de Amelia (Amy Brenneman), la madre de Kat

Casper (un jovencísimo Devon Sawa) recupera
momentáneamente su aspecto humano
También se merecen una palmadita en la espalda los actores de carne y hueso, considero que la elección de casting fue la mar de acertada, en especial la de Christina Ricci, la cual siempre me ha parecido una actriz bastante talentosa. Por mis recuerdos señalaría a "Casper" como una genial obra digna de alabar, objetivamente no apuntaría tan alto, pero sí que creo justo reconocerle sus méritos como entrañable film para toda la familia, bien realizado, bien narrado sólido y dulce, muy dulce y lo más importante, invita a la reflexión, no toma a sus espectadores como idiotas redomados (por muy jóvenes que puedan ser), y es que no me digáis que no tiene buen gusto a la hora de tratar un tema tan controvertido y escabroso como la muerte (¡un aplauso, por favor!). Es una peli llena de buenos sentimientos y como tal, creo que es fácil que pueda sacar lo mejor de todos nosotros, puede arrancarnos risas en algunos momentos, lágrimas en otros (ese homenaje a "La Cenicienta" del final, ¡qué bonito es, joder!) y en resumidas cuentas quedaremos enganchados durante una hora y media de entretenimiento, tal vez algo ingénuo, pero la mar de efectivo. Ya lo he dicho varias veces a lo largo de este comentario (pero me da igual, lo repito), una absoluta joya.

Casper os desea un feliz Halloween

*MI MOMENTO FAVORITO: me veo en la obligación irremediable, de señalar dos (además muy opuestos) de la peli que me parecen memorables...

-1) uno de los instantes, en mi opinión, más tristes y emotivos del film, ése en el que Casper relata a Kat (Christina Ricci) como murió siendo niño. De verdad, me cuesta muchísimo no derramar una lágrima escuchando las palabras del tierno fantasma con la genial y tierna banda sonora de fondo. 

- ¿Cómo es morirse?
- Es como nacer, sólo que al revés

- 2) en cambio éste es de los más divertidos, cuando el Dr. Harvey (Bill Pullman), se mira a un espejo y los fantasmas van haciendo que la imagen reflejada vaya cambiando de rostro...

...primero aparece Clint Eastwood,...
...luego el cómico Rodney Dangerfield,...
...después Mel Gibson...
...y por último, el monigote de "Historias de la cripta"

lunes, 27 de octubre de 2014

El aprendiz de Satanás (2004) de Jeff Lieberman



Preparados para Halloween
De verdad, sabiendo de la existencia de mojones tan infumables como éste, se me hace realmente difícil pensar cómo es posible que haya quien invierta dinero en hacer abominaciones tan vergonzosas como esta basura inmunda. "El aprendiz de Satanás", así es como se llama esta mierda, un film de escasísimo presupuesto que salió directo a DVD, el cual tuve además la mala experiencia de llegar a alquilar y posteriormente sufrir su visionado. Lo que cuenta esta bazofia es como un niño mongolo perdido, está obsesionado con un videojuego llamado como el título del film, en el que una especie de Diablo perverso va matando peña y acumulando puntos. El chavaluco, que tiene pocas luces, se obsesiona con ser el aprendiz de este satánico personaje y cumplirá su sueño durante una noche de Halloween, cuando hará su aparición el mismísimo Satanás en persona (con una ridícula máscara de los chinos) y el nene se convertirá en el compinche de las múltiples fechorías que el monigote maléfico irá cometiendo. 

El nene cumplirá su sueño de convertirse en el aprendiz de Satanás

Amanda Plummer haciendo el ridículo más absoluto
Llama la atención dos cosas del film, uno que esté dirigido por Jeff Lieberman, el cual llegó a realizar alguna que otra pieza interesante dentro del género en los setenta y ochenta como "Squirm" (acerca de una peligrosa plaga de gusanos carnívoros) y el loable cruce entre slasher y survival, "Pánico antes del amanecer"; y dos, la presencia de Amanda Plummer, una actriz que antaño llegó a aparecer en films, digamos, de categoría (véase sin ir más lejos, "Pulp Fiction" de Tarantino), aparte de otros proyectos más sofisticados (de autor), y choca por lo tanto verla en una patética y cutre infamia como este "aprendiz de Satanás". En fin que el argumento es una oda a la estupidez, inverosímil y excesivamente patético, y ya no hablemos del apartado técnico; el film posee una realización deleznable; de verdad es toda una ofensa para aquél que pueda llamarse cinéfilo. En resumidas cuentas resulta una patata tan grande, un insulto tan alarmante a todo lo relacionado con el Séptimo Arte que se debería de hacer lo propio para lograr que toda copia o archivo que permita la visualización de esta soberana mierda infecta, desaparezca, por el bien de la Humanidad. Llamándola por su nombre; una porquería.

Este Satanás tiene las manos un poquito largas

Livide (2011) de Julien Maury, Alexandre Bustillo



Preparada para un Halloween frenético
Se acerca la noche más macabra del año, Halloween, y como tal creo meritorio hacer algún que otro comentario acerca de pelis que hayan desarrollado su historia en torno a la noche de brujas. Aquí traigo esta rareza procedente de nuestro país vecino, Francia, el cual ha estado exportando auténtica maravillas dentro del campo del terror durante la última década. Tenía, pues, muchas ganas de ver esta película tratándose de un trabajo a cuenta de los mismos realizadores de la genial y excelente "Instinto siniestro", una película de terror brutal, muy tensa y sangrienta hasta límites insospechados, la cual a pesar de sus fallos me parecía un film muy estimable y un auténtico deleite para el fan del horror más extremo. 

¡Qué mal rollo da la vieja!

La siniestra Béatrice Dalle hace su aparición
Pues bien, yo suponía que el talento que ambos directores mostraron en esa magna sorpresa cinematográfica en 2007, se reflejaría en algún sentido en este "Livide". Pues me equivocaba. "Livide" empieza bien, se vuelve intrigante e inicialmente promete. Nos cuenta la historia de una chica que acude, durante la noche de Halloween, a cuidar a una vieja en coma, la cual está sola en su enorme mansión. La anciana había sido profesora de baile hacía ya un porrón de años y se rumoreaba que entre los muros de su caserón, oculta un tesoro. Así que la chica y unos amiguitos suyos se plantean encontrar dicho tesoro y claro, para ello deberán indagar los más escondidos rincones del inmueble, desatando la furia de unos fantasmas muy cabrones que andaban echándose la siesta y que han decidido despertar para darles por culo un poquito a los chicos durante el Halloween. 

En esta casita se ocultan muchas sorpresas muy rarunas

Y aquí estoy yo... para asustarte
Finalmente todo lo interesante que parecía ofertar la premisa inicial se viene abajo. El film tiene una trama absurda, no sé si quisieron salirse de madres ofreciendo una rareza tras otra argumentalmente hablando, pero a estos dos directores (también guionistas) se les fue la olla demasiado. La historia no tiene ni pies ni cabeza, es confusa, está mal narrada, mal explicada y penosamente rematada. Pero lo pero es que encima es un coñazo. El sopor y el aburrimiento hicieron que mi interés por ella se diluyese a la media hora de metraje. En fin, no se puede negar que tiene una buena calidad técnica (la fotografía es magnífica y la ambientación también, algo común en este tipo de producciones galas), pero el film no deja de ser muy malo en líneas generales. Bustillo y Maury han pinchado, les sonó la flauta con "Instinto siniestro" pero este segundo intento ha resultado ser un auténtico fracaso. A mí personalmente me parece una mierda, por ser tediosa, aburrida y patética. No la salvan ni algunos toques gore que recuerda vagamente a algunos pases de su anterior y supremo film (ni la efectiva presencia de la siniestra Béatrice Dalle). En resumidas cuentas me pareció un bodriete nada recomendable.

El film es una oda a la excentricidad

domingo, 26 de octubre de 2014

Carrera con el diablo (1975) de Jack Starrett



Las dos parejas protagonistas
Un pequeño clasiquillo de tono grindhouse que parece prometer algo interesante en un principio, pero que lamentablemente el resultado es flojo, muy flojo. Este vendría a ser un buen resumen de la sensación que me dio esta película, una especie de cruce entre "road movie" con el tema tan de moda en aquellos años de "satanismo" (a raíz del éxito de "El exorcista" o "La semilla del diablo"). La película empieza bien, dos parejas de camping en una caravana son testigos de un aterrador ritual satánico, cuando intentan denunciar tan terrible hecho a las autoridades comenzarán a sufrir la persecución y el acoso de este grupito de adoradores del Diablo, que obviamente, quieren acabar con sus vidas. El primer tramo del film es bastante entretenido, no le falta acción y dinamismo y los actores son lo suficientemente buenos y creíbles. 

Esto da un poquito de canguelo

Listos para el sacrificio
No obstante y para ser claros, el final me parece una decepcionante mierda. Es muy previsible y encima deja un montón de cabos sueltos que a mí personalmente me hubiese gustado conocer. En resumidas cuentas la película es muy poquita cosa y no por la falta de medios evidente, sino porque argumentalmente no sabe ofrecer lo que desde mi perspectiva se debería de ofrecer, alguna aclaración que aportase cierta lógica a tal frenética situación vivida por los protagonistas (por ejemplo, ¿tan poderosos son los miembros de la secta que son capaces de controlar carreteras en todo el Estado?, por lo tanto ¿quién la integra?, ¿políticos?, ¿gente poderosa dueña de multinacionales?, ¿quién?). En fin la película cierra con una gran interrogación que a mí no me dejó para nada satisfecho, por lo tanto en mi opinión no merece la pena concederle un visionado ni como mera curiosidad.

No queda más remedio que recurrir a las armas para defenderse

El expreso de medianoche (1978) de Alan Parker



El auténtico Billy Hayes
"El expreso de medianoche" fue todo un shock en el momento en el que se estrenó, una de las películas probablemente más polémicas y sobrecogedoras de la década de los setenta, a día de hoy considerada como un gran clásico, con toda razón. El film (con un portentoso guión de Oliver Stone), está basado en el caso real de Billy Hayes, el cual relató en una autobiografía publicada en 1977. Hayes era un chavaluco americano de unos veintitantos, cuando en 1970, fue detenido en el aeropuerto de Estambul, al descubrirse que portaba varios paquetes de droga, ocultos en su cuerpo. Así que como en Turquía suponía un delito gravísimo, fue sometido a un duro encarcelamiento. La cuestión es que, "El expreso de medianoche" resultó una experiencia desgarradora para el público de la época, al retratarse con alto nivel de grafismo las horripilantes torturas a las que Hayes fue sometido en la prisión (brillantemente encarnado en el film por Brad Davis). 

Billy Hayes con la droga a cuestas
R.I.P. Brad Davis (1949 - 1991)

Torturas en la cárcel turca
Lo que pasa es que la polémica trascendió incluso años después del estreno del film, pues el propio Hayes reconoció muchos años después que su autobiografía no era tan fiel a la realidad, como había presumido cuando se convirtió en una máquina muy rentable para su persona. No fue hasta 2007 cuando reconoció que falseó y exageró muchos de los pasajes de la autobiografía e incluso llegó a pedir perdón por la influencia tan negativa que ésta había supuesto contra Turquía. En fin, anécdotas aparte, lo que perduró en la retina de un montón de espectadores durante décadas, fue el agobiante retrato de dolor que el rostro de Brad Davis personificó en esta prodigiosa obra de "ficción". Creo que la mayor valía de "El expreso de medianoche" es que, a pesar de cargar con casi cuarenta años a cuestas, sigue resultando muy efectiva a la hora de provocar angustia y sobrecoger. 

La vida en la prisión no es un lecho de rosas

Otro de los presos, Max (soberbio John Hurt,
nominado al Oscar al mejor actor secundario)
Algunas de las escenas que presenta son tan crudas y están tan brillantemente filmadas, que seguro que más de uno (a mí me ocurrió) sentirá la irremediable sensación de morderse las uñas o de aferrar con intensidad la tela del sillón sobre el que está sentado o algún objeto que posea a mano, mientras visualiza este pedazo de película. He ahí su gracia, la manera tan asombrosa de conectar con el público, de hacernos sentir, de revolvernos por dentro, es un tipo de cine visceral (muy criticado en otros ámbitos), que tampoco se pasa de rosca en lo grotesco (no lo necesita), arriesgado y valiente (del que escasea abundantemente hoy en día, vamos), y con todo merecimiento dejó helados al público y a la crítica. Un servidor quedó fascinado a grandes rasgos (sabiendo pasar por alto alguna que otra escena que peca de ser un pelín poco creíble, -la escena de la fuga me pareció un poco pillada por los pelos-, pero bueno), considero bien merecidas cada una de las alabanzas que ha ido cosechando con el pasar del tiempo. Eso sí, fanáticos/as de "Crepúsculo" y pastiches edulcorados similares, abstenerse de verla, no vaya a ser que sus "ilustres" cabecitas sufran una apoplegía del shock.

Los años encarcelados pasan factura

*MI MOMENTO FAVORITO: esa dramática escena en la que Billy (Brad Davis) recibe la visita de su novia Susan (Irene Miracle, todo aficionado al terror la reconocerá por salir en "Inferno" de Dario Argento). A través de un cristal él le pide que le enseñe los pechos y comienza a masturbarse. 

Este momento me dio profunda pena