lunes, 29 de febrero de 2016

El cadáver de Anna Fritz (2015) de Hèctor Hernández Vicens



El cadáver de Anna Fritz (Alba Ribas)
No cabe duda de que ''El cadáver de Anna Fritz'' posee un argumento un tanto perturbador (bastante de hecho) y que desde luego daba para haber confeccionado un film angustiante y tenso como poco. ¿Qué problema tiene? Pues varios desde mi punto de vista. El primero, y más notorio, que le veo es que, básicamente, su guión es atroz, no hay quien se lo crea debido a la serie de circunstancias absurdas y forzadas que nos va presentando a lo largo de su desarrollo. Sus personajes no ayudan y no porque los actores (me refiero a los tres chavales, la propia ''muerta'' es la excepción) sean bastante herméticos y poco convincentes, sino porque realmente estos personajes en sí, no están decentemente escritos, son subnormales y claro, sus subnormalidades (valga la redundancia) convierten el entuerto en un homenaje al ridículo, y me explicaré. La película se inicia con la noticia de que Anna Fritz, una famosísima actriz de cine, ha aparecido muerta en la habitación de un hotel. 

Los tres chavales protagonistas tienen muy pero que muy pocas luces

Violando muertas, ¡muy instructivo, vaya!
El cadáver es trasladado a una morgue en un hospital donde uno de los celadores, que es gilipollas perdido, le hace una foto y se la envía a dos colegas farloperos que, antes de irse de fiesta, deciden pasarse por el propio hospital para, simplemente, violar a la muerta. Los diálogos de éstos en este primer tercio del film son de traca: ''joder tío, follarte a una muerta, ¡qué pasada'', ''¡tío, es una famosa, ¿qué más da que la haya palmado, es como si estuviese borracha!'', ''¡joder tío, que me he tirado a una muerta, ole por mí!'', y estupideces así que por momentos mientras uno lo está viendo no sabe bien cómo encajar, o bien los tipejos estos son rematadamente retrasados o es que los guionistas no se pararon a pensar en el atentado contra la lógica decente que se estaba ofreciendo a la hora de escribir el libreto. La cuestión es que mientras uno de ellos, está tirándose a la ''muerta'', ésta despierta y se complica todo. Uno de los tres se arrepiente del caso y decide hacer lo debido, avisar que la chica está viva, pero claro, los otros dos saben que si casca (con lo famosa que es además) lo ocurrido, se les jodió la vida para siempre. 
 
¡Como abra los ojos, te vas a cagar!

Pues parece ser que la muerta no estaba tan muerta
La cuestión es que empieza el debate de si dar la alarma acerca del estado auténtico de la actriz, o si hacerla callar de verdad y que cada uno luego se fuese para su fiestecita a meterse coca. Pasando por alto la tontería de que si, uno, la muerta es muy famosa, ¿qué coño pinta en un hospital cualquiera, a merced de tres idiotas con mierda por cerebro?, si su muerte había sido tan mediática, ¿lo lógico no es que hubiesen llevado el cuerpo a un sitio de más estatus o categoría?, y puestos a ser más retorcidos, ¿nadie se molesto en comprobar si realmente estaba muerta?, porque tratándose de una estrella me parece muy forzado el hecho de que como si nada, la enviasen a una nevera sin ningún tipo de seguridad. Como ya dije, elementos muy forzados para propiciar el hilo argumental, lo cual delata la elaboración de un guión torpísima y nada esmerada. 

''Lumbreras, ¿ahora cómo salimos de este lío?''

Técnicamente la peli cumple, sobre todo tratándose de un trabajo novel, y hay que decir que en su tramo final, la cosa mejora y sí que existen un par de buenos momentos de suspense no desdeñables, aparte de que como la peli es bastante corta (apenas una hora y cuarto), no llega a aburrir en ningún momento, pero en líneas generales siendo francos, la historia es torpe y poco efectista, se apoya demasiado en el morbo que plantea su controvertido argumento y obvia el haberle aplicado un poco de cohesión a ciertos aspectos que hacen, insisto, que el guión haga muchas aguas y joroben bastante el hecho de tomársela medianamente en serio. Lo mejor; la actuación de Alba Ribas a la cual le toca ser la ''no muerta'', Anna Fritz, el papel es difícil y lo saca adelante con gran profesionalidad y credibilidad. En fin, que si uno se queda sin verla, tampoco se pierde gran cosa.

Esta muerta está muy viva

El piano (1993) de Jane Campion



Sólo viendo la estampa, ya aburre
¡Un truñazo como un piano, nunca mejor dicho! ''El piano'', debo decirlo claramente, es una de las películas más insoportables y tediosas que me tragado en mi vida de cinéfilo. Sé que ha sido muy aclamada por la crítica, sé que gozó de cierto éxito comercial, sé que fue galardonada con muchos premios (entre ellos, 3 Oscars, a la mejor actriz -Holly Hunter-, actriz secundaria -la pequeña Anna Paquin-, y al mejor -y me río yo- guión original -entre otras sendas nominaciones), pero me da igual, ¡odio esta película!, ¿por qué?, porque es una pesadilla, es aburridísima, más larga que un día sin pan, un infierno, un martirio, ¿sigo? No soporto su cansina banda sonora, no soporto su insustancial argumento, no soporto a la pánfila de Holly Hunter haciendo de muda, no soporto al chulito de Harvey Keitel haciéndose el amante guaperas interesante, no soporto al tolai de Sam Neill haciendo de cornudo acaparador y totalitario, no soporto a la niñita repelente de Anna Paquin, no soporto lo deprimente oscuridad de su puesta en escena, no soporto esos interminables minutos que no avanzaban mientras el film transcurría a pasitos muy cortos e inapreciables. 
 
La muda Ada McGrath (Holly Hunter, ganadora de un Oscar a la mejor actriz)

La hija de la muda, Flora (Anna Paquin, ganadora de un Oscar
a la mejor actriz secundaria, fue además la más joven en ganarlo)
En fin, que no concibo la magnificencia de esta película, llena de detalles absurdos, como por ejemplo el momento en el que el despechado de Sam Neill le amputa un dedo a su infiel mujer muda con un hacha (¡cabreo desmesurado hombre!) sin que ella parpadee lo más mínimo (y van y la Hunter se lleva un Oscar, ¡eso era realismo, vaya!), o las antieróticas escenitas en las que la misma muda mongoloide retoza con su casi Don Juan cascadete, Harvey Keitel (de haber hecho este film a día de hoy seguro que hubiesen puesto a un cachitas a lo Taylor Lautner en su lugar para que a las niñatas se les hiciese agüita los bajos), que, ¡no os lo perdáis!, hasta hace un desnudo integral el señor (innecesario, desde luego). ''El piano'' me parece una castaña, un mierdón, un morzuño de ésos que de no ser porque le dieron un montón de premios, poca gente mantendría en el recuerdo apenas unos instantes. 

Ada cuando no está embobada con su piano...

Hay quien puede decir que soy demasiado subjetivo, ¡pues sí!, yo creo que para hablar de cine hay que serlo, pues al fin y al cabo es lo que nos transmite una película el qué o cómo hablar de ella, y a mí ''El piano'' por mucho que se la alabe como film grandilocuente, me produjo estas negativas sensaciones, por lo tanto escupo en ella y a día de hoy digo bien claro que no volvería a verla por gusto de ninguna manera, ¡es una infame tortura, idónea para provocar una depresión!

...está retozando con su amante (Harvey Keitel)

viernes, 26 de febrero de 2016

Oculus (el espejo del mal) (2013) de Mike Flanagan



Los dos hermanos protagonistas
En un principio este film me pareció de lo más interesante. Inicialmente parece plantear una trama que se intenta salir de lo manido y requetevisto dentro de los repetitivos fims sobre fantasmitas que dan por culo a la peña, pero a medida que va transcurriendo la historia, poco a poco va cayendo en los mismos clichés de siempre, recurre al susto facilón y en resumidas cuentas se acaba convirtiendo en más de lo mismo, sólo que con un envoltorio que intentase disimular a priori la premisa contada mil veces ya. ''Oculus'' nos cuenta como un par de hermanos huérfanos, traumatizados por la muerte de sus padres cuando eran niños (ahora son adolescentes), intentan rehacer sus vidas después de la tragedia, al menos a su manera. Mientras el chaval (el más cascadete mentalmente) quiere dejar toda la mierda atrás, la hermana está obsesionada con averiguar qué fue lo mató a sus padres y lo tiene bien claro, la culpa fue de un espejo que tenían en la casa cuando las muertes se produjeron. 

¿El espejo está maldito?

Este espejito no te va a decir quien es la más guapa
¿Qué le lleva a esa conclusión? Que el espejo está maldito y que arrastra la muerte y la desgracia a todos sus anteriores propietarios. Así pues, la nena quiere hacer un estudio exhaustivo del tema y decide filmar toda la investigación para probar que ella tiene razón. Pero no va a ser tan fácil, pues lo sobrenatural se las sabe todas y claro, los pobres hermanitos las pasarán más bien putas. A ver, la peli en líneas generales engancha con facilidad, como ya dije en un principio engancha pues no es tan mecánica como cabría esperar y es hasta por momentos, muy dinámica e interesante. Pero cuando ya lleva la mitad de su desarrollo, la cosa decae, empiezan a aparecer los fantasmitas de siempre y su arranque inicial tan prometedor acaba resultando un tanto plomizo y a todo aquél curtido un poquito en cine de terror, seguro que le parecerá monótona y poco (o nada) sorpresiva. En fin, una de tantas, se agradece el intento de ofrecer algo un poco ''distinto'' dentro del subgénero de terror sobrenatural, pero no deja de ser una peli que de suficiente no pasa. Nada destaca especialmente en ella y se olvida con suprema facilidad.

Jugar con lo sobrenatural sale caro

Perseguido (1987) de Paul Michael Glaser



El prota, Ben Richards (Arnold Schwarzenegger)
¡Peliculón! ''Perseguido'' era otro de esos magnos films que me apasionaban de pequeño y además salía Schwarzenegger, actor que me encantaba y cuyas pelis devoraba entusiasmado, ésta y ''Terminator'' en concreto las vi montones de veces, porque recuerdo que las tuve en VHS en un pack que me regalaron una Navidad. Bueno, ''Perseguido'' es una película apasionante, está basada en una novela de Stephen King, ¡sí, el mismo maestro del terror!, la escribió con el pseudónimo de Richard Bachman, y en realidad tenía poco de terror, aunque por lo que he visto por ahí comentado (ya que no la leí), la peli se parece más bien poco al libreto, toma el título y algún aspecto suelto de la trama, pero por lo demás el argumento es casi todo original. 

Ben a punto de participar forzosamente en el programa ''The Running Man''

El conductor del programa, el
villano Damon Killian (Richard Dawson)
El film se desarrolla en un mundo futuro no concreto (el dos mil y pico, que en los ochenta se veía como algo todavía muy lejano), y vemos como la sociedad tiene los sesos sorbidos por los medios de comunicación, que los manipulan a su antojo, creando una especie de distopía, pero con la que los bobos ciudadanos disfrutan sin darse cuenta de lo tontos que son (algo así como lo que ocurre en nuestra realidad, ¿no?). Total, que existe un programa de televisión muy popular que consiste en retransmitir una lucha a muerte entre sus participantes (por lo general, convictos con amplias condenas) y una serie de showmans sanguinarios (por así llamarlos) que se lucen, acabando con ellos utilizando determinadas armas, para machacarlos ante las pantallas de todo el país. Es algo así como una versión futurista del circo romano, y la gente disfruta con ello. La mayoría de los ''concursantes'', por supuesto, acaban muertos, hasta que uno de ellos es ¡tachán!, Schwarzenegger, un tipo inocente condenado injustamente y que comenzará a darles por el culo a los mortíferos asesinos que pululan por el show tan macabro. 

La pobre Amber (Maria Conchita Alonso) también se verá enmierdada en el entuerto

Sobrevivir al reto va a estar complicado
No sólo eso, nuestro héroe también deberá desmantelar toda la mierda que las altas esferas vierten sobre la población, y demostrar así su inocencia de cara a la peña. La peli es frenética, acción, tiros, explosiones, peleas, todo dentro de un marco muy retro-futurista (¡con lo que molaba la forma que en los ochenta retrataban el futuro!), y con Schwarzenegger en plena forma derrochando energía y demostrando el porqué como figura en este tipo de films, no tenía precio. Le acompañan la cubana Maria Conchita Alonso (que estaba también en su máximo apogeo) y un plantel de caras conocidillas de aquel momento, por ejemplo al negro Yaphet Kotto lo hemos podido ver haciendo de villano en la peli de 007 ''Vive y deja morir'' o siendo una de las víctimas de ''Alien''

Pelea a muerte

Del film se puede destacar su lujoso diseño de producción, su dirección artística muy currada, sus efectos especiales, su banda sonora y su argumento bastante llamativo y original (por cierto, hay quien ha encontrado muchos paralelismos entre esta peli y la más actual ''Los juegos del hambre'' y no andan muy desencaminados, porque los parecidos son bastante amplios). Para mí es una película imprescindible, una joya de los ochenta y un film de entretenimiento magno y efectista al cien por cien.

Concursantes duros de roer

jueves, 25 de febrero de 2016

Llegan sin avisar (1980) de Greydon Clark



El alien da un poquito de vergüencita
Mojoncete de serie B ochentero que sin embargo, curiosamente (y no es mera casualidad) sirvió de inspiración para otro film de la década mucho más potente, mucho mejor desarrollado y elaborado y en resumidas cuentas muy superior en calidad, ''Depredador''. Sí señores/as, esta basurilla podría decirse que fue el ''primer libreto'' del emblemático clásico con Schwarzenegger, pues ambas parten de una premisa argumental similar y de ciertos detalles que inevitablemente las hacen coincidir. Aquí tenemos a un imponente extraterrestre (feo y cabezón, y no nos engañemos, da mucha risa) que viene a la Tierra (¡y otra sorpresa!, lo interpreta el afroamericano Kevin Peter Hall, quien también se metería bajo el traje de Predator, ¿casualidad?) para cazar humanos. 

Jovencitos de acampada, ¡peligro para sus pieles!

Este parásito da un poco de asquete
El bicho está equipado con un armamento muy moderno, ideal para capturar a sus presas, lo que más destaca en su arsenal, son una especie de parásitos (al estilo los de ''Alien'' cuando salen del huevo) que los lanza como un frisbie, y se pegan como ventosas a sus víctimas haciendo que éstas se queden echas una mierda y así el marcianito de marras, las pueda apresar sin despeinarse mucho. A esto, hay por ahí un grupo de chavalucos (a lo ''Viernes 13'') haciendo acampada (liándose y demás asuntos) -uno de ellos es David Caruso, famoso posteriormente gracias a su participación en la serie ''C.S.I.''-, que se convertirán en los objetivos del bicho, siendo además los que tengan que plantarle cara. Las sorpresas no acaban, hay sitio en el casting para que aparezcan dos emblemáticos y oscarizados actores, Jack Palance y Martin Landau (los cuales, ¡qué cosas pasan!, coincidirían en el slasher ''Solos en la oscuridad''), haciendo unos papeles nada destacables y muy meritorios de ser olvidados dentro de sus largas carreras. 

Martin Landau andaba por aquí perdido...

La peli es cutre, es simple y muy poco efectiva para causar otro sentimiento que la risa involuntaria. A duras penas podría decirse que es entretenida, pero de lo que no cabe duda es que es curiosa, una bizarrada de ésas con las que los más frikis devoradores de caspa disfrutan como locos. Yo la vi una vez que la echaron por un canal de televisión del Satélite Digital (si no me equivoco, fue el Showtime Xtreme, ¡qué gran canal, por Dios!) y ya tuve bastante, no es mi intención molestarme en repetir un segundo visionado. 

...igual que Jack Palance

El padre es abuelo (1951) de Vincente Minnelli



Spencer Tracy repite como Stanley Banks
Tras el éxito de ''El padre de la novia'' (a día de hoy más conocida gracias al remake noventero protagonizado por Steve Martin), el mismo equipo se puso en marcha para sacar al año siguiente una secuela inmediata que es la que nos ocupa (también remakeada en los noventa, con Steve Martin de protagonista). ''El padre es abuelo'' (así se tituló en España) nos cuenta los sucesos posteriores en la vida del matrimonio Banks (Spencer Tracy y Joan Bennett -siempre recordaré a esta mujer por ser una de las emblemáticas villanas de esa joya de Dario Argento, ''Suspiria''-) al enlace de su hija (Elizabeth Taylor). Si al patriarca, Stanley, le había costado un disgusto tremendísimo la boda de su hija, no le sentará mejor el hecho de saber que ésta espera un bebé, convirtiéndolo en abuelo irremediable. Aquí nuestro prota no parece haber madurado y lleva sus neuras a un paso aún más intensificado, no sólo pretendiendo aparentar que todavía es un jovenzuelo (¡qué iluso el pobre!), sino también cogiéndole una manía tremenda a la pobre criaturita que está por nacer, eso sí, hasta que experimenta en sus carnes eso de ser abuelo y ya, pues se le caerá la babita. 

Stanley a punto de saber que va a ser abuelo

Stanley sostiene una charla con su hija Kay (Elizabeth Taylor)
Pues bueno, ni más ni más, es una comedieta muy made in Hollywood de los años cincuenta, muy correctita, muy costumbrista y muy puritana. No cabe duda de que está llena de buenas intenciones (era un cine familiar muy ingenuo, acorde a los cánones de la época) y que es transmisora de mensajes de un gran buen rollo, muy al estilo de su antecesora. De cara a la crítica se llevó bastantes hostias, y es que se aclamó tanto a la primera parte (incluso fue nominada al Oscar a la mejor película) que sobre ésta se cebaron un poco a mala fortuna. Yo no creo que sea tan mala, es más, no la considero ni inferior a la primera, sigue la línea establecida por ésta y es fiel al estilo tradicional hollywoodiense del momento (hay comedias más ranciucas e insoportables, mejor valoradas). Si algo destaca, por supuesto, es Spencer Tracy, que se roba la película (también lo hizo en la anterior), ensombreciendo con creces a una sosa Elizabeth Taylor, por entonces, todavía no tan popular (no tardaría en convertirse en toda una estrella). La peli es simpática y entretenida, sin más ni más, todo aquél que adore el cine clásico de este estilo, disfrutará mucho con ella, además los momentos finales son muy tiernos y emotivos (sobre todo para aquéllos que tengan un bebé en casa).


Encantado con el pequeñajo

miércoles, 24 de febrero de 2016

El pelotón chiflado (1981) de Ivan Reitman



Los protas, John (Bill Murray) y Russell (Harold Ramis)
Recuerdo películas como ésta de aquellas sesiones de tarde los Sábados en la TVE-1, las cuales eran emitidas constantemente y que, la verdad, resultaban simpáticas de ver, por lo tanto mola recordarlas de vez en cuando, con cierto agrado. ''El pelotón chiflado'' no es una obra maestra, ¡obvio!, tampoco creo que lo pretendiesen (como siempre digo) sus realizadores, es sin más un film distraido, simpaticote y burlesco, cumpliendo por supuesto con los requisitos para los que fue concebida. La peli es una disparatada burla contra el militarismo y la vida en el ejército y es reflejada a través de sus dos protagonistas, dos holgazanes que se alistan por mero aburrimiento (ambos son Harold Ramis -también guionista- y Bill Murray, posteriormente coincidirían de nuevo en ''Los cazafantasmas'', igual que el propio director). 

El sargento Hulka (Warren Oates) es un hueso tremendo

John con la recluta Stella (P. J. Soles)
Una vez en la base, comprobarán que la vida militar es un despiporre, tendrán sus más y sus menos, pero siempre encontrarán un momento para armar alguna bien gorda, por supuesto en pro de que las risas estén aseguradas. En el film poco se puede ahondar, yo destacaría de él, más que la profundidad de su guión, esa osadía de cachondearse del sistema militar, ofreciendo su propia crítica encubierta (me resulta curioso pero quizás a Kubrick le sirvió como cierta referencia para su posterior ''La chaqueta metálica'' y sino, echad un vistazo al sargento aquí interpretado por Warren Oates y al que caracteriza R. Lee Ermey en la otra mencionada, más de una coincidencia se puede encontrar, y no creo que casual -supongo que Kubrick, por muy ilustre y serio que fuese, también vería pelis de cachondeo-).

Al pobre Ox (John Candy) le hacen pasar un mal rato

Mencionar como apariciones curiosas, la del simpático John Candy (común en este tipo de pelis cómicas), John Larroquette (otro rostro muy habitual en estas producciones), Sean Young (vista en films como ''Blade Runner'' o ''Bésame antes de morir''), Jugde Reinhold (visto en ''Aquel excitante curso'', ''Gremlins'' o ''Superdetective en Hollywood'') o P. J. Soles (vista en dos clasicazos de terror tan emblemáticos como ''Carrie'' y ''Halloween''); vamos que el casting oferta un buen desfile de caras populares en los ochenta. Sin más ni más, es una peli para divertirse, no comerse la cabeza ni buscarle tres pies al gato, sentarse, verla y reir de vez en cuando, su cometido lo consigue con un par de gags muy conseguidos, para aquél al que le mole ''Desmadre a la americana'' o ''Loca academia de policía'', le agradaré un huevo.  

Disparatada instrucción

lunes, 22 de febrero de 2016

Neon maniacs (1986) de Joseph Mangine



Peineta con toque muy retro
''Neon Maniacs'' es otro de esos entrañables subproductos de terror ochenteros destinados a su consumo a través del videoclub, o sea mala y mierdera, pero ciertamente nostálgica y con encanto. El film presenta una premisa ciertamente original, una docena de asesinos (de peculiar apariencia) se ocultan en un viejo almacén, a esperas de ser despertados y comenzar a cargarse a la peña por ahí. Estos asesinos son como una especie de espectros recogidos a través de una baraja de cartas (tipo las del tarot) y poseen un determinado atuendo y arma característica con la que irán despachando a la peña. El esquema a seguir posteriormente, será el de cualquier slasher, un grupo de adolescentes se convertirán en las víctimas predilectas de estos monstruos y por ende, también serán los que se enfrenten a ellos e intenten vencerlos. 

En medio de un concierto muy ochentero

''Huy, eso de que en boca cerrada no entran...''
''Neon maniacs'' posee una estética totalmente ochentera, lo cual mola (sobre todo si se es un acérrimo adorador de la década) y un buen puñado de efectos especiales y de maquillaje también muy made in 80's, detalles que como ya dije, la pueden convertir en una joyita de cierto valor para todo aquel adorador de la caspa retro. Lo que más destacaría es el aspecto de los monstruos, todos bastante llamativos y bien elaborados. Lo peor, es que resulta un tanto lenta, porque la acción tarda en arrancar y una vez ocurre es muy escueta y poco interesante. Además el film no saca provecho de sus posibilidades, tiene doce asesinos siniestros y acojonantes en su argumento y apenas se muestra ninguna muerte potente, es muy light y rancio (algo totalmente imperdonable), por no hablar del final; la forma en que vencen a estas criaturas sus protagonistas es de traca, muy ridícula, muy absurda. 

Los asesinos vienen al ataque

En resumidas cuentas, puede tener un pase como peli de entretenimiento para el que disfrute con este tipo de cine tan limitado, supongo que a una gran mayoría de peña le resultará cutre en exceso, descafeinado y falto de interés si se compara con la parafernalia digital de hoy en día. Pero bueno, para gustos los colores, hay que tener un alma contaminada por ese espíritu de los ochenta para verle algún atractivo a un producto como ''Neon maniacs'', y aún así difícilmente consigue raspar un aprobado, desde mi punto de vista. 

Uno de los terribles monstruos