viernes, 29 de julio de 2016

La tienda (1993) de Fraser C. Heston



¿Quién es realmente Leland Gaunt (Max Von Sydow)?
Siempre me encantó esta película y además, recuerdo que de niño me dio muy mal rollo. Recuerdo que fue otra de tantas que alquilaba en el videoclub para verla una tarde de verano, y concretamente de ésta recuerdo dos escenas que por su violencia gráfica (en aquel momento me resultaron brutales) se me quedaron grabadas en la mente. Una fue la del perro desollado colgado (evidentemente es un efecto, no hay violencia animal real, aunque en ese momento me impresionó muchísimo) y otra fue el posterior enfrentamiento entre la dueña del perro (sensacional Amanda Plummer) y una vecina (a la que consideraba responsable de la muerte del animal) que se lían a puñaladas hasta que se matan la una a la otra. ''La tienda'' (título españolizado de ''Needful things'', o sea ''Cosas necesarias'') es una adaptación de una novela de Stephen King, cuyo argumento me parece muy interesante. La película arranca con la llegada de un misterioso personaje a Castle Rock (pueblo habitual en las historias de King), un tipo mayorcete que se hace llamar Leland Gaunt (Max von Sydow, el recordado padre Merrin en ''El exorcista''). 

El sheriff Pangborn (Ed Harris) y su novieta Polly Chalmers
(Bonnie Bedelia, vista en ''El misterio de Salem's Lot'' y ''Jungla de cristal'')

¿Hasta qué punto se puede desear poseer algo?
El tipo abre una tienda en el pueblo, pero no una tienda común, sino un sitio en el que todo aquél que entre encontrará el objeto que más desee. Así mismo por arte casi sobrenatural, cada visitante del lugar se topará en ella con aquello que en lo más profundo de su ser siempre deseó, aunque fue algo insignificante a ojos de otros, de un valor sentimental abismal para dicha persona. Para adquirirlo, el dueño les propone un precio a cambio, hacerle una jugarreta aparentemente inofensiva a un vecino. Será así como empiece a desatarse el más aterrador de los caos en Castle Rock. Las personas irán cambiando su forma de ser, cada uno empezará a volverse más violento, más agresivo, hasta el punto en que acaba corriendo literalmente la sangre entre las viviendas del pueblo. Será cuando el sheriff (excelente Ed Harris) sume dos y dos y decida investigar quién demonios es ese nuevo visitante de Castle Rock, cuya llegada es similar a una terrible maldición. 

Algunos hasta límites extremos e insospechadamente macabros

''La tienda'' a mí me encantó, está bien resuelta, bien dirigida, bien narrada, tiene escenas tensas, muy buenas interpretaciones (yo destaco a Amanda Plummer -posteriormente vista en ''Pulp Fiction''- que me parece que hace el papel más entrañable de todos) y en resumidas cuentas tiene todo lo imprescindible para configurar un magno film de terror bastante original. Sin lugar a dudas me parece absolutamente recomendable, aunque por lo que he podido ver no cuenta con tanto auge como otras adaptaciones del propio King. Por cierto como curiosidad, el director es hijo de Charlton Heston, nada más y nada menos. 

Algo muy preocupante está pasando en Castle Rock

La pequeña tienda de los horrores (1986) de Frank Oz



El pringadete Seymour (Rick Moranis) con la pequeña planta carnívora
Realmente no estamos ante un remake al uso del barato clasiquillo de serie B ''La pequeña tienda de los horrores'' de Roger Corman, hecha en 1960. Aunque se utiliza la base de la historia de esa misma película, aquí lo que encontramos es un delicioso y preciosista musical, muy ameno e ideal para disfrutar en familia. Recordando, el clásico original nos contaba la historia de un chaval algo pardillo que trabajaba en una floristería y que comienza a criar una planta carnívora, a la que llama Audrey II (en honor a una compañera suya del trabajo, de la que está enamorado que se llama Audrey). Pues bien, la planta va creciendo y descubre el chico que necesita más alimento y que lo que realmente le gusta a ésta es la sangre humana, asi que el prota irá cargándose peña para tener satisfecha a la plantita que además, se convierte incluso en un atractivísimo reclamo para la tienda. 

Seymour con su amada Audrey (Ellen Greene)

Orin Scrivello (Steve Martin), el dentista sádico
Pues bien, aquí nos cuenta prácticamente lo mismo desde el punto de vista argumental, Rick Moranis es el florista pardillo de Seymour, y el cual se encargará de alimentar a la plantita de marras, la cual aquí es una cachonda dicharachera y excelente cantante. En contraposición al deprimente blanco y negro de la original, aquí la fotografía es colorista y muy alegre. El argumento va siendo amenizado por excelentes y muy rítmicas canciones, compuestas por Alan Menken (el cual se llevaría varios Oscars por sus posteriores participaciones con la Disney, véase ''La sirenita'', ''La bella y la bestia'',...), cuyo estilo se nota; en muchos de los números musicales inevitablemente estarás saltando en el asiento dejándote llevar por la melodía. Además a la peli no le falta humor negro del bueno, sobre todo cuando Seymour se ve obligado a cargarse al futuro alimento de Audrey II. 

Audrey II va creciendo

A destacar el diseño de la planta, realizada magistralmente con unos efectos especiales geniales, y también las apariciones de Steve Martin (que está soberbio en el personaje del dentista sádico, que se recupera de la versión original), de Bill Murray (haciendo un cameo como uno de los visitantes del dentista, en la original fue un personaje breve que hizo un Jack Nicholson en sus orígenes) y del fallecido John Candy (trío de cómicos popularísimos en los ochenta). Sin más ni más, estamos ante una joyita que mezcla el cine fantástico, la comedia y el musical, sacándole el mejor partido a todos ellos y componiendo una peli ideal para pasar un grato rato de entretenimiento y diversión. 

Bill Murray disfruta con las torturas bucales

jueves, 28 de julio de 2016

Secuestradores de cuerpos (1993) de Abel Ferrara



El ejército será el objetivo de la invasión
Otro remake cinematográfico (tercera película) de la famosísima historia de Jack Finney, ''La invasión de los ladrones de cuerpos'', llevadas ya a la pantalla en 1956 por Don Siegel y en 1978 por Philip Kaufman, resultando ambos casos grandes y brillantísimos clásicos de la ciencia ficción. En esta ocasión tenemos en el guión dos nombres habituales dentro del género de terror, Larry Cohen (autor de ''Estoy vivo'' y ''Maniac Cop'') y Stuart Gordon (responsable de ''Re-animator'' y ''Resonator'') y en la dirección a todo un renombre del cine de autor, Abel Ferrara (artífice de esa joya exploitation ochentera, ''Ángel de venganza'' o de ''Teniente corrupto''). Pues bien, el pack venía adornado además con rostros de buenos actores, véase Meg Tilly, Forest Whitaker o R. Lee Ermey (el desagradable sargento de ''La chaqueta metálica''), por un presupuesto nada desdeñable y un diseño de producción laborioso y profesional. 

Empieza la suplantación de cuerpos

Jennie Platt (Christine Elise, la genuina
heroína de ''Muñeco diabólico 2'')
La historia es la misma que en las anteriores versiones, sólo que se desarrolla en el interior de una base militar, claramente como medio de crítica al militarismo (valga la redundancia), en la que se irá produciendo la consiguiente invasión extraterrestre por parte de unos suplantadores de los cuerpos humanos, por copias exactas, pero sin alma, sin sentimientos y sin vida propiamente dicho. El film como tal está bien, está correctamente realizado, tiene una buena factura técnica, buenos efectos especiales y en líneas generales cumple como peli de su estilo. El problema es cuando surgen las comparaciones con las pelis anteriores, y es donde ésta comienza a adolecer. La peli se queda corta teniendo en cuenta que sus dos anteriores versiones son claramente mejores, tanto a la hora de presentar el argumento, y sobre todo a la hora de generar suspense e inquietud. 

Ésta ya no es humana

Una copia muy sensual
La peli de Ferrara se ve más floja en cuanto a este aspecto, puede que posea algo más de acción, pero se echa en falta algo más de tensión, que se profundice algo más en los personajes (que te lleguen a importar algo más) y sobre todo esto se nota en el clímax final, bastante acelerado y apresurado, como si ese tramo del guión hubiese sido escrito sin saber exactamente qué ofrecer. Y en líneas generales, esta ''Secuestradores de cuerpos'' no ofrece nada especial, mientras las anteriores se coronaron como clasicazos, ésta podría haber sido realmente prescindible y así se vio reflejado el interés del público, puesto que en taquilla fue un fracaso y pasó bastante inadvertida. Con todo, a mí me gustó, es claramente inferior a las otras versiones, pero me pareció entretenida, aunque se notaba que Abel Ferrara andaba perdido en el terreno de los blockbusters pirotécnicos y en el género que aquí trató de abordar.

Se lía en la base

miércoles, 27 de julio de 2016

Candyman 3, el día de los muertos (1999) de Turi Meyer



La prota, Caroline (Donna D'Errico)
Tercera y última hasta la fecha, secuela de ''Candyman'', ya mítico personaje aterrador ideado por Clive Barker (autor de ''Hellraiser''), cuya figura dio lugar a dos magnos films dentro del género fantástico y de terror. Tony Todd se consagró como la figura del espectro diabólico de un hombre negro, que porta un garfio en una mano y que se representa ante aquéllos que le nombran cinco veces frente a un espejo, para clamar venganza por su injusto asesinato, un siglo atrás, tras provocar que su cuerpo fuese literalmente destrozado por un enjambre de rabiosas abejas. La historia continúa con una pintora que se quiere hacer un nombre en el mundo del arte (Candyman había sido pintor en vida, antes de convertirse en el monstruo de la leyenda) y la chica viene a venir siendo, una descendiente directa del mismo (recordemos que él había tenido un affair prohibido con una dama blanca, lo que le causó la muerte). 

Caroline quiere abrirse camino en el mundo del arte...

...y como buen artista, Candyman le echará
una manita... bueno, un garfio mejor dicho
La chica ahora volverá a traer a Candyman a la vida y por lo tanto, enfrentarse a él, para evitar de una vez por todas que su legado de terror se siga extendiendo mucho más tiempo. A grandes rasgos, estamos ante una secuela que desmerece mucho el resultado frente a sus antecesoras. El film fue mucho más precario, de hecho fue lanzado al mercado de vídeo, por lo tanto se notan sus carencias técnicas de sobra. ¿En qué se traduce esto? En menos espectacularidad, menos efectos, maquillajes menos currados e inevitablemente, en bastante flojera y algo de aburrimiento. Esta tercera película encuentra su fallo más atroz en la presencia de un reparto bastante lamentable, sino véase a la protagonista principal, una chica playboy, Donna D'Errico, la cual es muy guapa, tiene un cuerpazo (tetorras muy tulgentes), pero que como intérprete es muy limitada, por no decir que es una mierda. 

Aterradora situación

El resto de actores (entre los que se encuentra el latino Jsu García, anteriormente conocido como Nick Corri, visto mucho más jovencito en ''Pesadilla en Elm Street'') tampoco es mucho más destacable, a excepción claro, de Tony Todd, que vuelve a brillar como Candyman, en una interpretación muy al estilo de las anteriores secuelas. En resumidas cuentas, es una secuela que buenamente se podrían haber ahorrado, pero ya que existe, puede verse como mera curiosidad y siempre teniendo en cuenta que adolece por completo de todo lo bueno de sus antecesoras; ya cada uno que corra con las consecuencias de su visionado. 

Dulce para las abejas

martes, 26 de julio de 2016

El descenso (2005) de Neil Marshall



Las amigas preparadas para ir de excursión
Grandísima película de terror, tensa donde las haya, claustrofóbica, siniestra; vamos todo un prodigio, lo que vendría a ser un peliculón aterrador como Dios manda, crudo y realista. ''El descenso'' es un film británico, realizado por Neil Marshall (el tipo sólo había dirigido antes un cortometraje, la también excelente ''Dog Soldiers'') y la verdad es genuina la manera que tiene de mantener el suspense, el misterio y la tensión durante todo el metraje. La historia va de unas amigas que se van de excursión para hacer espeleología (o sea, meterse a inspeccionar cuevas subterráneas). Las chicas van con sus equipos preparadísimas, para vivir lo que aparenta ser una experiencia vital y muy adrenalítica, pero claro, problemas de por medio, la convertirán en una desesperada lucha por sobrevivir. ¿Qué pasa? Una puñetera roca se desprende y les bloquea la salida, entonces las pobres deberán ingeniárselas para encontrar otro lugar por el que poder salir de la cueva infernal; pero éste no será el único problema. 

La espeleología va a comenzar

Un gran horror se oculta en la cueva
Lo peor es que esos oscuros laberintos de túneles, son el hogar de unos seres horrendos, devoradores de carne humana, con los cuales tendrán que enfrentarse para intentar escapar con vida. Como ya he dicho la película es una obra espectacular dentro del género, requiero los nervios de acero para no pegar unas cuantas encogidas durante su metraje. La ambientación es asombrosa, esos túneles oscuros, esos encuadres tan estudiados que nos transmiten a las experiencias terribles de los personajes y casi nos hacen vivirlas en nuestras propias carnes, esos planos detalles de pieles sudorosas desesperadas por sobrevivir, el espeluznante aspecto de las amenazantes criaturas (sensacionales maquillajes, muy conseguidos y realistas -parecen orcos-) y esos ramalazos de violencia y gore; todo en conjunto configuran una de las mejores películas de terror que he visto en años (sobre todo de hace una década para acá). 

Antecediéndose a ''Rec''

Para que luego digan que lo que hace James Wan es la hostia, esto es puro terror y no ''Expediente Warren'', ''Insidious'' o ''Mamá'' o mierdecitas descafeinadas similares, vean ''El descenso'' los que proclaman haberlo pasado mal con estas pelis que he nombrado y sabrán lo que es pasarlo mal, pero de verdad.

Va a estar muy jodido salir de ahí

lunes, 25 de julio de 2016

Deep Blue Sea (1999) de Renny Harlin



Cuidado con meterse con un tiburón cabreado
''Deep Blue Sea'' es la típica película mala a rabiar pero que la ves y te entretiene y te distrae. Y es que el argumento es una auténtica apología de la estupidez, véase en un laboratorio (en una plataforma en medio del océano), han realizado unos experimentos con unos tiburones, con la intención de curar el alzheimer (a saber el porqué). Total, que el resultado es que los tiburones adquieren una inteligencia superior y, para colmo, son más malos que le veneno (no podía ser de otra manera). Sumamos a que en determinado momento hay un problema técnico de marras, para que el laboratorio (un lugar gris, feo a rabiar y totalmente claustrofóbico) se convierta en una trampa mortal, en la que el grupito de personas que forman el equipo de investigación, se queden atrapadas y a merced del ataque de los tiburones, que como es natural, ansían llevarse algo a la boca que masticar. 
 
Avisados estabais

A ver cómo os las arregláis para salir de ahí
El resto será una lucha por la supervivencia, porque además, como ya he dicho, al ser los tiburones más listos que Stephen Hawking, se las sabrán todas a la hora de ir a por las presas. ''Deep Blue Sea'' es la típica película de serie B (incluso tirando a Z), pero hecha con un presupuesto elevado y contando además con actores de categoría, véase al propio Samuel L. Jackson (cuya estelar participación, en determinado momento, hace al público pegar una auténtica encogida, ¡lo garantizo!). Sin embargo, aunque tenga vistosos efectos especiales y una realización técnica encomiable, no es capaz de camuflar su tufillo de peli patatera de andar por casa. Dirige Renny Harlin, experto en cine de acción (autor de ''La jungla de cristal 2'', ''Máximo riesgo'' y ''Pesadilla en Elm Street 4'', entre otras) y bueno, hay que decir que la solvencia escénica es demostrada. 

No tiene pinta de querer entablar una conversación amistosa

La cosa se pone tensa
Lo peor desde mi punto de vista, son dos aspectos (amén de la gilipollez argumental, que bueno, puede ser hasta pasada por alta, porque la peli acaba cumpliendo con el cometido de entretener); uno los efectos digitales horrorosos de los tiburones (viéndola me acordaba de lo magistral que lucía el bicharraco de ''Tiburón'' de Spielberg, el cual no se veía que era un amasijo de píxeles) los cuales se ven muy irreales y muy falsos (sobre todo en los ataques, cuyos movimientos robóticos y artificiales causan en ocasiones risas involuntarias) y sobre todo el personaje del cocinero negro (interpretado por LL Cool J), que resulta tan insoportable y cansino (el típico que va de graciosete, pero que no tiene gracia ninguna) que estás deseando que muera desde el primer momento que aparece; pero que para colmo (y sí, digo un spoiler) ¡sobrevive! 

Me pasé toda la película diciendo que se zampasen a este cansino

Lo que más me decepcionó, recuerdo cuando la vi de pequeñajo en el cine, fue que (¡suelto spoiler!) muere la protagonista femenina, Saffron Burrows, la cual nos habían querído hacer creer que iba a ser la superviviente; además, la escena de su muerte resulta de un patetismo supremo (¡el señor guionista debería de haberse documentado que un tiburón no se puede detener así como así en el agua!). En resumidas cuentas, la película es un mierdón de campeonato, pero es ideal para verla con un buen tarro de palomitas y un refresco una calurosa tardecita de verano.


Susan McAlester (Saffron Burrows), ¿la final girl?

viernes, 22 de julio de 2016

El arrecife (2010) de Andrew Traucki



Los protagonistas atrapados en medio del mar
En 2003 apareció ''Open Water'' una película que, bajo el acojonante reclamo de ''basada en hechos reales'', nos mostró la aterradora experiencia de una pareja que se quedaba a la deriva en medio del océano y con la amenaza de unos tiburones que les rondan. Bueno, pues ''El arrecife'' es este mismo planteamiento pero por duplicado, aquí no se queda una pareja, sino dos (o sea cuatro personajes, más uno por ahí que queda colgado, realmente), flotando en medio del mar, y los ataques de los tiburones son más intensos, más numerosos y en líneas generales se hace un uso más claro del terror latente, a diferencia de la otra peli que apelaba más a lo psicológico y dramático. ''El arrecife'' es un survival en toda regla, tenso, muy tenso, y frenético, con un ritmo ágil que te atrapa de principio a fin. Dirige el australiano Andrew Traucki quien no es novato en el tema de dirigir un survival con ''animal asesino'', pues tres años antes nos había regalado ''Black Water'', en el que un cocodrilo amenazaba las vidas de tres personajes atrapados en medio de un pantano. Pues aquí se repite el mismo esquema, de manera rotunda y tajante, pero no menos efectiva. 

Más vale que nadéis rápido...

...porque si no, os va a comer el tiburón
El film está cojudamente filmado, con una preciosa fotografía y unas tomas subacuáticas alucinantes. Hay que destacar el uso de tiburones reales, eso sí, en escenas en las que se nota que no son peligrosas para los actores (en los ataques y momentos de riesgo se cuela algún trucaje, obviamente), evitando la generación de patateros efectos digitales, que en otras pelis (véase ''Deep Blue Sea'' por ejemplo, resultan muy cantosos e irreales), y la acumulación de un suspense in crescendo que, aunque ciertamente previsible (porque todos nos podemos ir haciendo una idea del sucesivo desenlace de los personajes) no deja de resultar de lo más efectivo a la hora de inquietar y ponernos nerviosos -sólo imaginarnos la situación, ya nos hace comernos las uñas-. En comparación con ''Open Water'', yo le apuntaría a la primera el mérito de haber sido la generadora del concepto e idea de la que se lucra este film, pero a favor de ésta diría que es más entretenida y hace un uso más preciso de los elementos de la historia para que resulte de mayor enganche al espectador. No obstante ambas son dos piezas muy a tener en cuenta, y un ejemplo magno de como hacer buen cine de género sin el uso de demasiados medios ni parafernalias técnicas.

El agua teñida de rojo no indica buena cosa

jueves, 21 de julio de 2016

The Collector (2009) de Marcus Dunstan



El prota (Josh Stewart) es un ladrón, pero buena gente...
El resultado de mezclar una ''home invasion'' tipo ''Los extraños'' con una ''torture porn'' como ''Saw'', es lo que da como resultado ''The Collector'', un film frenético y brutal donde los haya. Sus guionistas, Patrick Melton y Marcus Dunstan (además también director) venían de colaborar, de hecho, en algunas de las últimas secuelas de la famosa ''Saw'', de ahí ya les vino la inspiración para crear semejante aquelarre de torturas y visceras. Llegué a leer por ahí que incluso la idea original de este guión era ser una precuela de la original ''Saw'', pero los productores lo desestimaron y el dueto decidió embarcarse en hacer su propia peli independiente, tomando como referencia la sangrienta saga protagonizada por Jigsaw (o Puzzle, como prefiera decirse). Bueno, lo que nos encontramos aquí es un espectáculo de lo más dantesco casi de principio a fin. El prota es un ladronzuelo que pretende mejorar su situación personal, robando una joyas en una casa de una familia adinerada, donde curra haciendo chapucillas. Pretende cometer el delito una noche, un trabajo rapidito, pero no se imagina lo que se va a encontrar dentro de la casa. 

...no como el cabrón del psicópata, que el término perverso le queda corto

El pobre anfitrión de la casa pasándolas muy putas...
En ella ha entrado un psicópata mortífero, pero no un psicópata común, no, el McGyver de los psicópatas. No sólo es sádico y cabrón, sino que además es un genio a la hora de colocar trampas, vamos que ríete tú de Macaulay Culkin en ''Solo en casa''. El villano, ha montado todo un arsenal de instrumentos mortales que han convertido la casa en una trampa en sí misma, escapar de allí sin llevarse un tajo en el pescuezo o acabar con las tripas fueras es una misión imposible. Lo que resta al film es una hora de adrenalina pura, el pobre ladrón intentará convertirse en el héroe de los desconsolados miembros de la familia apresados por el psicópata, evitando cuantos utensilios asesinos ha colocado el muy cabrón en cada rincón de la casa. El film me pareció muy imaginativo, la verdad es que los guionistas se curraron cada tramo de la película para no hacerla repetitiva. 

...y su mujer no está mucho mejor

La casa está repleta de trampas mortales
''The Collector'' es muy amena y sin lugar a dudas te mantendrá en pura tensión constante hasta su desenlace, el cual, ¡sorpresa!, queda abierto (con los guionistas de ''Saw'' hemos topado). Si hablamos del tema gore y sangre, aquí también se lleva la palma, la película es violentísima y muy sangrienta (bueno, nada que no se hay visto en las más famosas ''Saw'' y similares), con efectos de maquillaje excepcionales, muy gráficos y crudos; ideal para los goremaniacos más acérrimos. En lo personal, la película me mantuvo en vilo y me gustó mucho, es la típica peli de bajo presupuesto realizada con tal imaginería y buen saber hacer técnico que parece incluso que tiene más categoría. Me pareció una gratísima sorpresa, aunque desgraciadamente no contó con una distribución muy apabullante, convirtiéndose en una pieza accesible para un público más bien reducido. Con todo, contó hasta con una secuela (muchísimo más desmadrada), desempeñada por el mismo equipo que la original. 

Salir vivo de aquí es una misión imposible