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Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
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jueves, 3 de diciembre de 2015

1984 (1984) de Michael Radford



Al Partido nadie le protesta
Partiendo de que no me he leído la novela de George Orwell, tomando como referencia la versión cinematográfica de ''1984'' realizada en 1956, que me parece un clásico, he de decir que este film me decepcionó muchísimo. Narrativamente es un auténtico horror, coincido con algún que otro comentario que he tenido la ocasión de leer acerca del film, que la historia es casi incomprensible, no hay por donde cogerla, personajes vacíos (exceptuando al protagonista) que nunca llegan al espectador, ausencia de dramatismo, de interés en general por plasmar una psicología atribuible a los personajes para captar su esencia. Un fallo abismal fruto de un guión carente de garra que hace adolecer a la película muchísimo. Además resulta lenta, tan lenta que se torna muy pero que muy aburrida. 

Al prota Winston Smith (John Hurt), le da por pensar...

...y por enamorarse, ¡craso error!
Realmente la he aprobado porque cuenta con unas magníficas interpretaciones de su protagonista John Hurt, que está realmente soberbio y un hito del Hollywood clásico, Richard Burton en su último papel (ya que moriría poco después de terminar el film) y porque la parte final guarda el atractivo que le sobra al 75 % restante de la película. El final del film me llamó algo más la atención, con unas escenas perturbadoras y asfixiantes (¡las torturas que soporta el pobre protagonista, se las traen!), sinceramente fue lo único que me llamó la atención de toda la película y que creo que es también lo único realmente interesante. Comparándola con su versión de 1956, ésta se queda reducida a nada, narrativamente es un espanto absoluto,  pero es salvable gracias a sus interpretaciones, su puesta en escena desasosegante y su final. Por ello considero que se merece un aprobado raspadete.

Condicionamiento a lo bestia, el sádico de O'Brien
(Richard Burton) tortura al pobre Winston

lunes, 29 de diciembre de 2014

Juan Nadie (1941) de Frank Capra



Ann Mitchell (Barbara Stanwyck), la
periodista que se inventa a Juan Nadie
El nombre de Frank Capra siempre quedará ligado a la Navidad debido a que fue el realizador de uno de los films más recordados y entrañables relacionados con este período del año tan especial, "¡Qué bello es vivir!''. Pues bien, antes de que hiciese ese emblemático clásico, ya había tocado el tema navideño en su línea de rollo positivista en esta producción que se antecedía en cierto sentido, al mensaje remarcado en "¡Qué bello es vivir!", el cómo un simple hombre puede ser crucial y vital en las vidas de otros muchos, sin que él mismo llegue a ser conciente de ello. "Juan Nadie" nos cuenta la historia de una periodista (Barbara Stanwyck), la cual ofendida tras su despido, cuando un poderoso magnate adquiere el periódico donde ella trabajaba, escribe un polémico artículo en el que un hombre, denominado Juan Nadie, explica su intención de suicidarse saltando desde un edificio en Nochebuena, como forma de protestar contra su despido injusto. La carta se convierte en tal revuelo, que el periódico decide ponerle cara a dicho personaje ficticio. 

John (Gary Cooper), el vagabundo que acabará
adquiriendo la personalidad de Juan Nadie

Preparando a John para ser Juan Nadie
Así entra en acción un vagabundo (Gary Cooper), el cual será contratado y adiestrado para adquirir la personalidad del propio Juan Nadie. Pero lo verdaderamente sorprendente es que este hombre se convertirá en una vía de comunicación masiva importantísima, la gente no sólo se volcará con su causa, sino que verán en él un líder capacitado para luchar contra las injusticias sociales. Este noble gesto no tardará en ser utilizado por un puñado de politicuchos rufianes que intentarán manejarlo como una marioneta para sacar tajada y lograr votos. El film no está exento de una crítica social apabullante, viéndolo me he quedado frío comprobando que, a pesar del paso de los años, la forma de retratar a la política sigue resultando un reflejo claro de la actualidad. Los políticos siempre buscan el poder, conseguir pisotear al más débil para lucrarse y temen que el pueblo espabile y tengan por líder a alguien salido de la nada que promete cambiar las cosas (el personaje de Gary Cooper podría asemejarse un poco al movimiento de "Podemos", muy lejanamente). 

Juan Nadie se convierte en un fenómeno de masas

La película posee múltiples valores, su carácter crítico es magistral, pero creo que en determinados momentos pierde un poco de fuelle y se va por las ramas. Su parte final, desde luego es la más interesante y entrañable, el protagonista se da cuenta de que es un fraude y un monigote y cuando decide ser sincero y afrontar las consecuencias, se topará con la triste realidad lo que le llevará a asumir su verdadero rol de Juan Nadie y apresurarse a cumplir con el destino "ficticio" que lo hizo ser popular, suicidarse en Nochebuena. La historia tiene gancho, fuerza y encima está respaldada por unas interpretaciones brillantes, pero en mi opinión dista de ser la obra maestra que en muchos lugares se vitorea que es, creo que ''¡Qué bello es vivir!" es bastante mejor, más emotiva y llevadera, sin menospreciar las virtudes de ésta que nos ocupa, por supuesto.

Entre Ann y John empieza a haber cierto tonteo

*MI MOMENTO FAVORITO: el tramo final en el que John (Gary Cooper) decide cumplir con la función del personaje de Juan Nadie en Nochebuena, es muy emotivo. 

¡Larga vida a Juan Nadie!

viernes, 19 de julio de 2013

Sopa de ganso (1933) de Leo McCarey



Rufus T. Firefly (Groucho) y la Sra. Teasdale (Margaret Dumont)
Por méritos evidentes esta película es una de las más famosas y recordadas de los hilarantes y geniales hermanos Marx. "Sopa de ganso" es magnífica se mire por donde se mire. Una crítica hacia la política, loca y divertidísima. Groucho hace otro de sus más famosos personajes, un dictador llamado Rufus T. Firerfly, que se mofa de todo tipo de situación por drástica que sea, ya sea una crisis económica o una guerra. A su lado Chico y Harpo haciendo de las suyas, más disparatados que nunca y bueno a Zeppo, pues hacerle una mínima mención ya que fue su última película, obviamente se daría cuenta que no valía, si ese fue el motivo de su retiro es digno reconocerle el mérito de haberse retirado, remitiéndome a múltiples críticas: quien no vale, no vale. 

Chicolini (Chico) y Pinky (Harpo) con el embajador Trentino (Louis Calhern)

Abandonado por el sidecar
Nos narra la delicada situación en la que se encuentra un pequeño país llamado Freedonia, cuyo líder es Rufus T. Firefly, que se encuentra amenazada por la actitud invasora del país vecino, Sylvania, cuyo líder, el embajador Trentino (Louis Calhern) tiene fama de belicoso. Chicolini (Chico) y el mudo Pinky (Harpo) son dos alocados espías contratados por Trentino para espiar a Firefly, aunque éstos no tendrán ningún reparo en aliarse al bando contrario, una vez que la inevitable y disparatada guerra entre ambas naciones estalle. Pues bueno, lo cierto es que poco puedo decir de "Sopa de ganso" que no se haya dicho ya, es pura diversión, no hay lugar para el aburrimiento, las carcajadas están aseguradas y es una obra donde los Marx ya demuestran con creces su inmenso talento para el humor. El tiempo no ha matado su valor, es más recomiendo verla hoy en día en tiempos de crisis para comprobar cómo los problemas de los que ya se burlaban los Marx hace casi ochenta años, siguen estando vigentes y desgraciadamente muy presentes hoy en día. Para el recuerdo queda la inmortal escena del espejo o las finales de la guerra entre Freedonia y Silvania. En definitiva, es una joya de la comedia, una película para ver y olvidarse de los problemas sin parar de reir.

Los hermanos Marx preparados para la guerra

*MI MOMENTO FAVORITO: la famosísima y desternillante escena en la que Groucho duda de si lo que tiene ante él es su propia imagen reflejada en un espejo o es en realidad un imitador "imitando" (valga la redundancia) sus gestos.

¡Como en un espejo!