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Mostrando entradas con la etiqueta Lee Van Cleef. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 10 de junio de 2015

1997: rescate en Nueva York (1981) de John Carpenter


 
El duro protagonista, Serpiente (Kurt Russell)
Todo un clasicazo de ciencia ficción ochentera, orquestado de manera magistral por un John Carpenter en estado puro. De hecho ''1997, rescate en Nueva York'' no fue una simple peli más del género, sino que fue un film referencial como pocos dentro del mismo, a la par que otra joyita del mismo año, ''Mad Max 2, el guerrero de la carretera''. Si digo esto es porque ambas pelis sirvieron como base fundamental a la hora de retratar la imagen que muchas otras después de ellas, darían del futuro postapocalíptico. Tanto en estética, como en ambientación y tono catastrofista, estos dos films inspirarían a infinidad de otros tantos posteriores (incluso a día de hoy siguen haciéndolo), incluso llegando a ser objeto de plagio (muchas pelis italianas calcaron sus esquemas de forma descarada). Lo que nos ofrece ''1997, rescate en Nueva York'' es un torrente de acción, aventuras y ciencia ficción, con un particular anti-héroe llamado Serpiente (Kurt Russell, rompiendo con su imagen de chico buenín de la factoría Disney), al cual se le ha encomendado (o mejor dicho, se le ha impuesto) una arriesgadísima misión. 

Aquí tenemos al veterano Ernest Borgnine

Rehme (Tom Atkins) y Hauk (Lee Van Cleef)
Es el año 1997 (de aquélla, el futuro, tengámoslo en cuenta), Nueva York se ha convertido en una enorme prisión en la habita la chusma más miserable y despreciable del planeta, los cuales conviven a modo de tribus urbanas (rollo ''The Warriors'') dispuestas en diferentes distritos, sobreviviendo como buenamente pueden, porque el aspecto de la ciudad es de tugurio infecto total. Resulta que el presidente de los Estados Unidos (Donald Pleasence) ha quedado atrapado en la propia Nueva York, después de que su avión, el Air Force One sufriese un incómodo accidente y se estrellase allí. Ahí es donde entra Serpiente, un convicto curtido en mil batallas peligrosísimas a lo largo de su existencia y el cual es experto en salir airoso de todas ellas (para el recuerdo, le queda un ojo tuerto). Nuestro prota cuenta con un tiempo específico para adentrarse en Nueva York, saltear los peligros que encuentre dentro y rescatar al presidente sano y salvo, si no lo consigue, lleva en su cuerpo un mecanismo que le hará explotar literalmente. 

El presidente (Donald Pleasence) en una situación comprometida

Ya no hay marcha en Nueva York
Serpiente se la juega, es una misión casi suicida, pero no le quedan muchas opciones, así que pondrá todo de su parte para que, por la cuenta que le queda, conseguir cumplir dicha misión con éxito. El resto es pura adrenalina, Nueva York es una pura jungla repleta de lunáticos, psicópatas y chusma de toda clase. ¿Lo logrará Serpiente? ''1997, rescate en Nueva York'' es una peli sorprendente, rodada con un estilo impecable y dotada de un look de cómic increíble que a su vez le añade una estética muy particular, como ya he dicho, imitada hasta la saciedad posteriormente. El film sirvió para convertir a Kurt Russell en un durito de Hollywood, y a darle un giro de 180 grados a su carrera. Secundándolo encontramos un reparto de auténtico lujo, actores veteranos como Ernest Borgnine, Lee Van Cleef, Donald Pleasence (repitiendo con Carpenter tras ''La noche de Halloween'') junto a otros fetiches de Carpenter como Tom Atkins, Charles Cyphers, Adrienne Barbeau (prota de ''La niebla'', quien era además su esposa). En resumidas cuentas, se trata de todo un joyón, un clásico imprescindible y maravilloso, siniestro y emocionante, toda un grato regalo para los sentidos y una pieza estandarte dentro del género de ciencia ficción. 

La guerrera Maggie (Adrienne Barbeau)

viernes, 7 de noviembre de 2014

El monstruo de los tiempos remotos (1953) de Eugène Lourié



El monstruo despierta de su sueño helado
Uno de los clásicos más grandiosos y representativos del llamado "terror atómico" que plagó de monstruos mutados las pantallas de cine durante los años cincuenta. "El monstruo de los tiempos remotos" es una de las magnas madres de las monsters movies, siendo la responsable de la creación de muchos de los clichés que caracterizaron con el tiempo este tipo de pelis. En la línea marcada por el subgénero, la historia (basada en un texto del mítico Ray Bradbury) nos cuenta como una enorme criatura prehistórica, es despertada en el Polo Norte, tras una explosión realizada por unos científicos durante un experimento. Resulta que este enorme saurio irá haciendo estragos allá donde va, en su imparable camino a arrasar las grandes ciudades del continente americano. Se ve que los japoneses quedaron un poco escocidos con el hecho de que los americanos se adjudicasen estragos a consecuencia de la tecnología nuclear y al año siguiente de estrenarse este gran clásico, decidieron que ellos también querían un dinosaurio destructor que jodiese la marrana por el continente asiático y así, claramente copiando el esquema de este film, se idearon "Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo", y ¡vaya si les dio para largo la creación de tan mítico personaje!, ¡sesenta años después y todavía el bicharraco sigue siendo reclamo para hacer films! 

Haciendo divagaciones para combatir al monstruo

Lee Van Cleef blandiendo un arma
Volviendo a "El monstruo de los tiempos remotos", simplemente creo que es una de las mejores muestras que se han realizado durante los cincuenta sobre cine de monstruos. Si algo destaca por encima de todo, es el excelente diseño del propio monstruo y los geniales efectos especiales, realizados en stop motion, por el maestro en ese campo, el gran Ray Harryhausen (realizador de la mayor parte de los monstruos protagonistas de films similares durante los cincuenta y sesenta). Lo demás realmente, es meramente rutinario, los personajes humanos son meros títeres de relleno para las escenas potentes que son las protagonizadas por el monstruo; está el prota incomprendido al que nadie cree, su churri que es por la que se pilla (y cuyo sentimiento es recíproco), el científico viejales que da el discurso de turno para combatir la amenaza del monstruo, los militares que saltan a la defensiva, etc. Lo bueno es que no hay que olvidar que esta película fue una de las potenciadoras de dichos elementos, de ahí que indudablemente merezca el respeto de todo cinéfilo como pieza debidamente precursora. Mencionar como curiosidad que cuenta con una breve aparición del actor Lee Van Cleef, rostro habitual y bastante popular más adelante en múltiples westerns. En resumidas cuentas, todo un clásico disfrutable por todo fan de la ciencia ficción que se precie. 

El monstruo viene con malas pulgas

*MI MOMENTO FAVORITO: el impresionante instante en el que el monstruo arrasa una ciudad casi por completo. 

Tan bravuco como Godzilla

miércoles, 2 de abril de 2014

Conquistaron el mundo (1956) de Roger Corman



El científico Tom Anderson (Lee Van Cleef)
¡Menuda panzada de risas se puede echar uno con esta peliculita! Eran los cincuenta y los films sobre invasiones extraterrestres inundaban las pantallas, era un tema que estaba a la orden del día y en su justa medida fascinaba a los espectadores. Así que Roger Corman (antes de ponerse a adaptar historias de Edgar Allan Poe), experto creador de joyitas más baratas que un anillo de los chinos, se apuntó al carro y nos deleitó con un espectáculo como éste. A ver, siendo justos con el señor Corman, no se le podía pedir demasiada espectacularidad a sus films rodados en cinco o seis días y con unos presupuestos irrisorios, con los cuales hoy en día ni el más avispado de los realizadores sería capaz de montar ni una simple escena de cinco minutos. Corman era un tío audaz rodando, eso es innegable, por lo menos demostró la suficiente capacidad de componer un largo visionable (aunque de calidad nula, para que nos vamos a engañar, repito no se le podía reprochar teniendo en cuenta sus medios) con escasos recursos. 

Anderson y su colega, el prota, Paul Nelson (Peter Graves)

Bonito laboratorio de "cartón"
"Conquistaron el mundo" es la adaptación muy pero que muy libre de la famosa novela de ciencia ficción "Puppet Masters" (Amos de títeres) de Robert Heinlein (eso sí, no aparecerá reflejado en ningún sitio, por eso de evitarse pagar derechos de autor supongo), que también ha servido de inspiración a múltiples films de ciencia ficción, no sólo de la propia década, sino de otras posteriores. El film nos cuenta como un científico, muy avispado él, Tom Anderson (el futuro villano del spaghetti western por excelencia, Lee Van Cleef), consigue traer en una especie de satélite (o algo que se le parece al menos) a la Tierra un siniestro ser, con la cabeza apepinada, procedente de Venus, que es capaz de controlar su voluntad y la de los habitantes humanos de una localidad cercana (americana, ¡como no!), lo que por supuesto, acabará suponiendo una peligrosa amenaza para los terrícolas. Los encargados de pararle los pies al extraterrestre, serán otro científico colega de Anderson, Paul (Peter Graves), y su propia esposa, Claire (Beverly Garland), quienes acabarán enfrentándose con el invasor cara a cara, en un hilarante y irremediablemente cómico combate. 

El pepino de Venus

Bichos voladores con los que el invasor controla las mentes humanas
Bueno, ¿qué palabras meritorias concederle a "Conquistaron el mundo"? Pues la verdad, objetivamente hablando, estamos ante un producto ultra-cutre en extremo, o sea que sus carencias son visiblemente apreciables. El diseño de producción es de ínfima calidad, el guión es bueno, simplón, tampoco se distancia mucho del esquema representativo de otros films de ciencia ficción de la época, en el que se dejaba muy marcado ese mensaje anticomunista tan latente en ese momento, realizando una clara metáfora entre los invasores y su control mental y la amenaza "roja" que se vertía sobre América como una plaga (¡madre mía que connotaciones más peligrosas representaba el ser comunista!). Aunque por supuesto, la peor parte se la llevan sus efectos especiales, los cuales reflejan un nivel de patetismo inconmensurable. Mención especial merece el diseño del monstruo alienígena, y es que estoy convencido de que no habrá una sola persona que no se parta la caja con sólo mirarlo. El supuesto invasor, como ya he mencionado antes, es una especie de pepino gigante, con una especie de tentaculitos de goma y unos dientes estilo jabalí, que resulta inevitablemente gracioso. Canta a la legua que dicho disfraz no debió de costarles más de 50 centavos, y el ver sus movimientos y observar las caras de los actores intentando verse intimidados por semejante cochambra, no tiene precio. 

¡Qué pocas luces! La mujer de Anderson (Beverly Garland)
se va sola, con una escopeta, a matar al monstruo invasor...

...y claro está, será atacada
Así mismo, el film nos reserva situaciones demenciales, como ésa en la que la prota femenina se adentra en una cueva, donde se encuentra escondido el monstruo y lo intenta matar con una simple escopeta, dejando muy claro que no tenía muchas luces la pobre (y es que lamentablemente, los cincuenta no se caracterizó por ser una época de heroínas avispadas e inteligentes, habría que esperar un tiempecito para que hiciesen su aparición Ripley o Laurie Strode, entre otras) Eso sí, igualmente cómico es el momento en el que Lee Van Cleef (por cierto no hay quien le quite la cara de malo a este señor, aún haciendo de bueno), hace acto de presencia para eliminar también al invasor, con un soplete (sí, sí, con un soplete). Viendo esto uno se dice así mismo: "¿hola, esto va en serio?, ¿es una broma?". Detalles como éstos aparte, y dejando de lado sus dobles lecturas de profundo patriotismo americano que tanto repudia la peña, yo creo que es una película muy disfrutable (porque seamos francos, reírse uno, se ríe un cacho), al menos por todo aquel adorador de la ciencia ficción de los cincuenta; eso sí, dejando muy claro que no es un film para tomárselo en serio, y si eso es lo que pretendías, apaga y vámonos. En fin, yo me divertí lo mío y al fin y al cabo, dura poco más de una hora, dentro de lo casposo del momento, resulta hasta entrañable. 

En cambio, Anderson prefiere un soplete como arma, ¡toma ya!

*MI MOMENTO FAVORITO: el graciosísimo clímax final, ver a un puñado de soldados disparando contra el monstruo de goma, es verdaderamente hilarante, así que las risas están aseguradas. 

''De verdad, venir de Venus para ser tratado así...''

domingo, 16 de marzo de 2014

Solo ante el peligro (1952) de Fred Zinnemann



El prota, el sheriff Will Kane
(Gary Cooper, ganador del Oscar al mejor actor)
En otras ocasiones he dejado bien claro mi poca, más bien nula, pasión por el western; aunque como siempre se suele decir, siempre existe una excepción que confirma la regla. Pues bien, "Solo ante el peligro" es mi excepción y es que la verdad es un film que me encantó. Me parece una absoluta joya y, aunque en forma es una peli de vaqueros, existen en ella una serie de elementos que la convierten en un western atípico, dotado de una personalidad clamorosa y majestuosa. El film posee muchas virtudes, pero la más notable de ellas es que en sí, a pesar de estar ambientada en el Antiguo Oeste; en un pueblo con su taberna, con su sheriff y con sus tiroteos; no se rige por las normas establecidas en el western clásico y se apoya más en la concepción de una historia cercana al thriller. Digamos que el argumento resulta más deudor del propio Hitchcock que de John Ford o Howard Hawks (autores por excelencia de westerns clásicos). La película gira en torno a la tensa espera de un sheriff, Will Kane (excelente Gary Cooper), de algo tan aterrador como es su propia muerte inminente. Resulta que un criminal al que hace tiempo él mandó a prisión, acaba de salir de ésta y acompañado de dos compinches suyos (uno de ellos un todavía relativamente desconocido Lee Van Cleef, reconocido villano en posteriores westerns famosos), se dirige al pueblo del sheriff para vengarse. El pobre Will Kane intentará por todos los medios encontrar apoyo entre la gente de su pueblo, para que le ayuden a combatir la amenaza que se le viene encima, pero se dará cuenta de que todos le darán la espalda. El tiempo pasa, los bandidos se acercan y el sheriff no tendrá otro remedio que plantarles cara, completamente solo.

El sheriff y su reciente esposa, Amy (Grace Kelly)

Los planos del reloj serán muy significativos
"Solo ante el peligro" es una película que desde el principio atrapa de manera irremediable. Una peculiaridad que posee el film, y que además se convierte en una cualidad asombrosa a la hora de generar un gran suspense, es que la acción sucede a tiempo real. Es decir, que los 80 minutos que dura la película son exactamente 80 minutos reales en la pantalla, de los cuales iremos siendo testigos por los planos que se nos muestran de diferentes relojes que van delatando el tiempo restante que le queda al pobre protagonista de encontrarse con sus enemigos. Como ya he dicho, a pesar de su ambientación de western, no es un western al uso, sino un tenso film de suspense y el guionista Carl Foreman y el director Fred Zinnemann, hicieron un trabajo sencillamente espectacular, uno construyendo una historia arrolladora que contagia el interés al espectador y el segundo componiendo una sucesiva serie de imágenes que se transforman en un absoluto deleite visual y que encima, arropan de manera sobresaliente el texto. Destacar al genial Gary Cooper, cuyo papelón le valió un merecido Oscar al mejor actor. 

Los villanos se aproximan para despachar al sheriff (el del medio es Lee Van Cleef)

El pueblo entero le da la espalda al sheriff
Me parece imprescindible destacar la labor de Cooper porque logró encarnar un sheriff, como yo digo real, no como los arquetipos de John Wayne. O sea que el sheriff encarnado por Cooper, es una persona que se ve que sufre, que lo pasa mal, que tiene miedo y que, a pesar de su valor (que indudablemente tiene), vemos en él todo tipo de emociones que nos transmiten realismo y nos compenetran con su situación. Es la diferencia de un actor con verdadero talento y otro afincado en un estereotipo del que nunca se pudo desembarazar, pues a John Wayne pocas veces le he visto quitarse su disfraz de sheriff rudo, inexpresivo, invencible (incluso siendo ya un vejete cascadete) y fanfarrón. Por otro lado, Cooper está arropado por unos secundarios de lujo, véase a Lloyd Bridges (padre de Jeff Bridges) que también desempeña un excelente rol, a la mexicana Katy Jurado, al mismísimo Lon Chaney Jr. (el eterno Larry Talbot en "El hombre lobo") o a la principiante y bellísima Grace Kelly, para la cual éste supuso su primer papel importante en el cine. 

Helen Ramírez (Katy Jurado) y el ayudante Harvey Pell (Lloyd Bridges)

El antiguo sheriff Martin Howe (el mítico
Lon Chaney Jr. de "El hombre lobo")
Curioso me parece señalar otro aspecto, ya que hablo del personaje de Grace Kelly, y es que en la mayoría de los westerns, se suele mostrar un exacerbado machismo, la mujer es un mero elemento de estorbo, cobardes sumisas arraigadas a la imagen dominante del hombre. Pues bien, aquí encontramos una agradable excepción y es que el personaje de la futura reina de Mónaco, la esposa del sheriff Kane, no es una palurda cobarcida que agacha la cabeza y deja de lado a su marido aspirante a cadáver, todo lo contrario, cuando llega la acción se queda para pelear por él, e incluso (algo que me llamó mucho la atención), con un par de cojones ella solita se carga a uno de los bandidos que intenta atentar contra la vida de su cónyuge. La verdad me parece un hecho bastante reivindicativo, puesto que siempre me ha parecido que el western ha sido el género más misógino existente en el panorama cinematográfico (aunque claro, lo más cultos repipis no lo reconocerán en ninguna de esas que con tanto arraigo señalan como obras maestras, épicas pertenecientes a dicho género). Curiosidades aparte, vuelvo a señalar que "Solo ante el peligro" es una maravillosa obra maestra, un thriller enormemente tenso (deudor del mismísimo Hitchcock), y una película tan amena que cuyo visionado pasa literalmente en un suspiro. Vamos que es de visionado absolutamente obligatorio. 

Como bien señala el título, solo ante el peligro

*MI MOMENTO FAVORITO: el tenso enfrentamiento final en el que el sheriff Will Kane (Gary Cooper), se las tendrá que ver con sus atacantes. 

A este sheriff no lo váis a torear