Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta saga Ghoulies. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta saga Ghoulies. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de enero de 2016

Ghoulies 4 (1994) de Jim Wynorski



Ghoulies de mierda
Si ''Ghoulies 3'' era una basura infumable, por imposible que pudiese parecer, ''Ghoulies 4'' es todavía mucho pero que mucho peor. Los Ghoulies en cuestión, que en otras ocasiones era peluches más feos que picio, ahora se reducen a un dueto de enanos con caretas que dan auténtica vergüenza. De manera irrisoria intenta enlazar con su primera película, todo como mera excusa para rellenar metraje con escenas sacadas directamente de ésta, para completar así los escasos 80 minutos que dura este bodriaco. Nada se puede destacar, pero absolutamente nada, es un conjunto de despropósitos abismales, una cosa tan estruendosamente mala que uno se pregunta de dónde coño sacaron las cuatro pegas para financiar semejante castaña mierdera. La trama, aparte de los bajitos enmascarados fingiendo ser Ghoulies, la completan un policía medio lelo (que es el prota de la primera ''Ghoulies'') y una tiparraca con tetonas enormes enfundada en un traje de cuero negro ceñidísimo (para que así se le marquen más las bufas). 

Muy casual, como que no quiere la cosa

Efectos especiales de puta pena, un argumento que representa el patetismo en estado puro y una serie de características técnicas que ni el amateur más retardado desempeñaría de peor manera, hacen el resto de lo que resulta ''Ghoulies 4''. Vamos, con merecimiento debería ser coronada uno de los peores engendros de la historia del cine, si es que se le puede considerar cine a esto.

Risible rito de magia negra

martes, 26 de enero de 2016

Ghoulies 3: Los Ghoulies van a la universidad (1991) de John Carl Buechler



Los Ghoulies retardados regresan
¡Mierdón de campeonato! Vamos que tampoco se podía esperar otra cosa, pero en serio, esto es bastante vergonzoso. A ver, ''Ghoulies'' de por sí ya era una película muy malilla y cutre (mejor fue ''Ghoulies 2'', la cual sí demostró ser al menos, una decentilla copia explotativa de ''Gremlins'' para pasar el rato), pero es que lo que se ve en esta tercera parte no tiene nombre. Este mojón se desarrolla en una universidad (como indicar el título), donde dos fraternidades rivales se gastan bromas pesadas unos a otros, para competir por cual tiene mayor número de subnormales entre sus miembros. A todo esto, un gili resucita a los Ghoulies mediante un cómic (ver para creer) y éstos se dedicarán a unirse al cotarro siendo más estúpidos que los personajes humanos, dedicándose a meter mierda entre dichas fraternidades. El resultado es un egendro lamentable, de realización no simplemente paupérrima y lamentable, sino mucho más que eso, todo su metraje es lo que podíamos denominar, un auténtico insulto a eso llamado hacer cine. 

El mítico Kevin McCarthy (''La invasión de los ladrones de cuerpos'',
''Piraña'', ''Aullidos'', etc.) rebajado a aparecer en esta boñiga infecta

Gilipollas unicelulares en la universidad
La película no vale una mierda, sus personajes son irritantes, los actores patéticos en extremo y no hablemos de los efectos especiales (¡madre de Dios!), creo que no podían haberlos hecho peor ni queriendo. En el film asoma alguna que otra tetita por ahí y por allá y seremos testigos de la cantidad de sandeses que los feotes de los Ghoulies sueltan por la bocaza, porque sí, ahora también hablan y no precisamente para bien, porque acaban siendo más que cansinos, acaban siendo una lacra bien pesada e intragable. Este apestoso montón de carroña fue directo al mercado de vídeo (lógico, ¿quién puñetas iba a tener las pelotas de estrenar esta porquería en cines?) y seguramente que hasta tendría su apogeo entre los numerosos incautos que cometiesen el gran error de sus vidas a la hora de alquilarla, pensando que por lo menos sería apta para pasar un rato entretenido en el que la vergüenza ajena no fuese tan notoria.

Morro flexible

jueves, 25 de junio de 2015

Ghoulies 2 (1987) de Albert Band




¡A la feria a pasarlo bien!
Curioso muy curioso, teniendo en cuenta la calidad del film que nos ocupa, pero esta secuela de esa infame porquería llamada ''Ghoulies'', es mucho, pero que muchísimo mejor. Vale, tampoco era muy difícil hacer algo superior a esa cochambra, pero con sinceridad, mis expectativas ante esta segunda parte es que fuese algo más deleznable, afortunadamente no es así, todo lo contrario. Estamos ante una joyita (y de ésta esto sí que se puede decir con total tranquilidad) de los ochenta la mar de entrañable. ''Ghoulies 2'' desde mi punto de vista, es lo que debería haber sido ''Ghoulies'', un film de monstruitos cabrones, donde los monstruitos cabrones son los protagonistas y se dedican a joder a los personaje humanos, en la línea de ''Gremlins'' y ''Critters''. Mientras que la primera parte era un bodriaco aburridísimo, con rollos argumentales de satanismo, sectas y demás mierdas y los bichos sólo salían para saludar y desaparecer posteriormente, aquí los Ghoulies toman su dominio  esperado del metraje. 

Los Ghoulies han vuelto más cabrones que nunca

¡Hay hambre!
La peli se desarrolla en una feria, típica con atracciones y demás, y será donde harán su aparición los Ghoulies y empezarán a atacar a todo quisqui. Serán un grupito de chavalinos jóvenes quienes tendrán que plantarle cara a estas criaturas e intentar detenerlas. Aparte de ser un film mucho más entretenido y de poseer un argumento mucho más digerible, ''Ghoulies 2'' también está mejor elaborado técnicamente. Mejora la fotografía, mejoran los efectos especiales (muy made in 80s, de ésos tan memorables) y en líneas generales todo presenta una evidente mejora en general. El look tan exagerado de la década le beneficia, a la par que ese pedazo de temazo incluido en su banda sonora, ''SCREAM UNTIL YOU LIKE IT'' de W.A.S.P., así que al menos posee determinados aspectos que la convierten en una bizarrada merecedora de ser vista. Por supuesto, es con diferencia la mejor de las pelis que hicieron de la excesivamente mierdera saga de los ''Ghoulies'', las secuelas que seguirían a ésta deberían haber sido declaradas crímenes contra el buen gusto.

''A ver si gano el patito''

viernes, 9 de enero de 2015

Ghoulies (1985) de Luca Bercovici



Fiestuqui con amiguetes y ritual satánico, ¡planazo!
A raíz del monumental éxito de "Gremlins", y entre medias de la aparición de otro famosísimo y excelente clásico sobre monstruitos asesinos, "Critters", apareció esta otra producción de espíritu explotativo parasitario, para aprovecharse de dicho tirón comercial, "Ghoulies", un film de escasísimo presupuesto (y cutre como él solo), que sin embargo cosechó un gran éxito, sobre todo en lo referido al mercado del vídeo, en el que se consagró como una especie de film de culto. La peli va sobra un chaval que acaba de heredar una enorme mansión, la cual pertenecía a su tío, un tipo muy aferrado a eso de hacer ritos satánicos. Resulta que el chaval, para celebrarlo, invita a un grupete de amigos y claro, no se le ocurre mejor idea que imitar las fechorías de su difunto tío, y pues eso, se ponen a tocarle los huevos a las fuerzas del mal. El resultado; el chaval protagonista acaba poseído por el espíritu de su difunto tío satanista y un grupito de grotescos monstruitos entran en acción para hacer fechorías aquí y allí.

Se ve que el ritual va viento en popa

En este lugar uno ya no sabe lo que se va a encontrar
Bueno, pasando por alto el hecho de que la peli es cien por cien ochentera, y que su puesta en escena, su look y demás aspectos estéticos, molan un huevo (a ojos de los nostálgicos de la década), no hay que negar lo evidente, "Ghoulies" es una bazofia cojonuda. La historia es un auténtico homenaje a la estupidez, el argumento no hay por donde cogerlo suponiendo una inifinita sucesión de momentos ilógicos durante los escasos 80 minutos que dura esta soberana patata. La mayor de las cagadas que presenta el film es que los supuestos protagonistas, los propios Ghoulies, tienen una presencia mínima en el metraje. Quien se espere un film en el que estos bichitos se pasan dando por culo a la peña a troche y moche, al estilo "Gremlins" (logico esperarlo, ¿no?), se llevará un profundo chasco, los Ghoulies aparecen cuatro veces contadas y encima, la mayor parte de ellas, como meros espectadores.

Sujeta bien tu lengua y triunfarás...

El mínimo requisito al menos que se le exige a una serie B mierdera como ésta, es que entretenga, pero naranjas de la China, "Ghoulies" es un coñazo, salvo alguna escenita puntual en la que se presenta algún efectillo chulesco made in 80s (andaba por ahí involucrado en este apartado el experto artesano John Carl Buechler, colaborador en films tan potentes de los ochenta como "Re-animator", y director de "Viernes 13, parte 7. Nueva sangre"), la peli no vale un cagarro. Puede servir como mera curiosidad para visionar por haberse agenciado un cierto renombre dentro del cine fantástico de serie B ochentero, pero poco más, personalmente me pareció una tomadura de pelo y una auténtica basura.

Famosa imagen del cutre-Ghoulie saliendo por el inodoro