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Mostrando entradas con la etiqueta Frankenstein. Mostrar todas las entradas
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martes, 22 de noviembre de 2016

La zíngara y los monstruos (1944) de Erle C. Kenton



El Dr. Niemann (Boris Karloff) y su ayudante jorobado
Y la Universal siguió explotando a sus monstruos clásicos, todo lo que todavía podían dar de sí, en forma de desastrosas secuelas que a su vez, exponían disparatados crossovers de esos que una década antes habían sido aterradores monstruos que generaban extensas ganancias. ''La zíngara y los monstruos'' (lamentable título hispano correspondiente a ''House of Frankenstein'') iría situada después de ''Frankenstein y el hombre lobo'' y nos presenta un espectáculo absolutamente demencial. La cosa va acerca de un científico loco, al estilo de Frankenstein (interpretado por el antaño entrañable monstruo del ''Frankenstein'' de James Whale), que se escapa de la prisión donde estaba encerrado. Sus intenciones son seguir con los experimentos del famoso Dr. Frankenstein y revivir a su monstruo (curioso ver a Karloff cambiado de rol). 

Niemann despierta al conde Drácula (John Carradine)

Ilonka, la zíngara (Elena Verdugo), aterrada por el hombre lobo
Para ello inicia un viaje, acompañado de su sirviente jorobado, que le ayudará en todo y en él, acabará teniendo como aliados al mismo conde Drácula (John Carradine) y al propio hombre lobo, Larry Talbot (Lon Chaney Jr.), a los que resucitará para lograr sus fines. Esta ensalada de monstruos no puede resultar más caótica, resulta que en poco más de una hora seremos testigos de las nulas apariciones de Drácula, el hombre lobo y el monstruo de Frankenstein de una manera atroz y sin sentido. Drácula aparece quince minutos, hace el paripé ya acaba muriendo por los rayos del sol a mitad de película. El hombre lobo sale a partir de la segunda mitad del film, lloriquea un poco, se transforma en lobo y ¡pim pam!, la zíngara que aparece en el título hispano, que estaba enamorada de él, lo mata con una bala de plata, yéndose con él al otro barrio en el intento de acabar con su maldición. Y el monstruito de Frankenstein se hace notorio en los últimos cinco minutos finales, en los que se carga a su creador y al jorobado que le puteaba y también se autodestruye de manera ridícula. 

El monstruo de Frankenstein congelado

En fin, he spoileado la película entera, sí, pero realmente es que eso resulta ''La zíngara y los monstruos'', un espectáculo hilarante que claramente insulta el espíritu de los buenos clásicos de terror de la Universal. Faltos de ideas, se notaba que la productora intentaba rascar lo imposible, cayendo en la más espantosa de las parodias, en fin, todavía incluso tendrían las agallas de sacar una secuela más que continuaría a ésta, ''La mansión de Drácula'' en 1945, la cual pondría punto y final a la trayectoria de los monstruos clásicos por parte de la Universal.

El monstruo ha revivido

jueves, 18 de febrero de 2016

Frankenstein y el monstruo del infierno (1974) de Terence Fisher



Frankenstein (Peter Cushing) no descansa
A Frankenstein podrían haberlo dejado muerto y bien muerto en ''El cerebro de Frankenstein'', pero no, la Hammer insistió en proseguir su particular saga del personaje ideado por Mary Shelley, y se sacaron de la manga una secuela más, para su desgracia y la de los mortales que hemos sufrido su visionado. ''Frankenstein y el monstruo del infierno'' se titula este bodrio, esta castaña mierdera que sí, corona definitivamente el ciclo ''Frankenstein hammeriano'', de manera abrupta y ridícula. Ni Terence Fisher como director, ni el carisma de Peter Cushing interpretando de nuevo al doctor son capaces de otorgarle algo de interés a una cinta vacía, que delata agotamiento de ideas y de calidad y que en resumidas cuentas, hasta aburre. La decadencia a la productora ya le había llegado y, si bien no se ve aquí el nivel de patetismo desmesurado de otros trabajos como por ejemplo ''Drácula 73'' o ''Los ritos satánicos de Drácula'' (refiriéndonos a la saga del personaje de Bram Stoker), no se puede salvar de la quema a esta cochambra ruinosa. 

Los experimentos de Frankenstein ya se ven demasiado repetitivos

A David Prowse ya le había tocado hacer de monstruo en ''El
horror de Frankenstein
''
y aquí repite haciendo de esta cosa rara
La historia que se nos cuenta aquí viene a ser un refrito con tufo a visto cien mil veces, Frankenstein ha sobrevivido (¿de qué manera?, ni una mera explicación se da) de las llamas al final de la anterior secuela y es médico en un manicomio. Sonsaca a uno de los pacientes, al que también le mola eso de los trasplantes de cerebros y demás excentricidades pseudo-científicas, y crea otro monstruo, en esta ocasión una especie de neanthertal gorilesco peludo, al que interpreta David Prowse (nuevamente tras haber hecho el mismo papel en ''El horror de Frankenstein''), quien haría posteriormente de Darth Vader en ''La guerra de las galaxias''. En conjunto todo resulta una oda a la ridiculez máxima, ¡una lástima que el propio creador de la esplendorosa ''La maldición de Frankenstein'' haya sido también el que culminase saga iniciada por esta misma, de forma tan triste y vergonzosa! Para colmo dejaron el final abierto, ¿se pensarían que todavía a alguien le quedaba más ganas de ver más mierda semejante? No me extraña que la Hammer acabase en quiebra con esperpentos como esto.

El monstruo para ser muy primario, tiene modales y todo

miércoles, 17 de febrero de 2016

El horror de Frankenstein (1970) de Jimmy Sangster



El Dr. Frankenstein ahora es Ralph Bates
Bueno, realmente esto no es una secuela más al uso de la saga hammeriana del personaje de ''Frankenstein'', más bien podríamos denominarla un reboot (o algo así), ya que se desvincula por completo de la serie en la que el personaje es interpretado por el magno Peter Cushing. ''El horror de Frankenstein'' pretendía ser algo así, como una vuelta de tuerca, una renovación que la productora quería darle a la historia de dicho personaje histórico, en vista de que supuestamente ''El cerebro de Frankenstein'' había supuesto el fin de la saga con Cushing (en ésa el doctor acababa supuestamente muerto, aunque luego veríamos que no fue así), así que en pro de seguir explotando los derechos del personaje creado por Mary Shelley, el mítico guionista de la productora Jimmy Sangster (creador de la primera ''La maldición de Frankenstein'') se sacó de la manga esta rareza. Frankenstein pasa a ser interpretado por Ralph Bates (otro rostro común de la Hammer, visto en ''El poder de la sangre de Drácula'' y la posterior y excelente ''Dr. Jekyll y su hermana Hyde''), un tipo sofisticado y misterioso que encajaría perfectamente en el papel, de no ser porque Peter Cushing le quedaba muy grande. 

La criada de Frankenstein, Alys (Kate O'Mara, y sus pechotes)

La prometida del doctor, Elizabeth (Veronica Carlson,
tampoco se quedaba corta en eso de ''pechotes'')
Lo rodearon de dos bellezones de aúpa, Kate O'Hara (pechugona vista en ''Las amantes del vampiro'') y Veronica Carlson (rubiaza que ya había aparecido en la anterior ''El cerebro de Frankenstein'' y en ''Drácula vuelve de la tumba''), para marcar erotismo y sensualidad, recordemos que ya en los setenta la Hammer comenzó a mostrar más carnaza y ¡pechotes!, para atraer más público, olvidándose de sus antiguos años de elegancia artística. Y por último metieron a cajón un monstruo la mar de patético, interpretado por David Prowse, un gigantón que posteriormente encarnaría, nada más y nada menos que a Darth Vader en ''La guerra de las galaxias'', con cuyo look se veía mucho más favorecido que aquí, donde da bastante lastimita. El guión es raro, es como un quiero y no puedo, a veces se abusa un tanto del humor, a veces pretende ser siniestra (sin conseguirlo mucho), quiero mantener el tipo clásico de la productora pero a la vez desvincularse para ser un tanto originales y aportar otros aspectos acordes a los tiempos modernos. El conjunto hacen que ''El horror de Frankenstein'' sea, rara de cojones, un mojoncete que no acaba de encajar como película seria que sí eran las de Cushing realizadas hasta la fecha. 

El monstruo (David Prowse), es una auténtica risión...

Para colmo viene coronada con un final abrupto y horrible, a mí la verdad que me dejó con un palmo de narices, daba la sensación de que quisieron ser tan originales que jodieron todo. Este film ya parecía ir vinculado a las idas de olla que la Hammer comenzaría a hacer en los setenta, las cuales le costaron la quiebra, que a las de estilo más clásico y mejor calidad; sí es cierto que algo de ese toque sofisticado de las obras más clásicas queda, pero se ve de manera muy intermitente. En mi opinión es una peli curiosa pero que no cuaja ni de coña en el universo ''Frankenstein'' made in Hammer, es de ésas que no resultan memorables sino más bien todo lo contrario, prescindibles y olvidables.

...parece sacado de ''The Rocky Horror Picture Show''

El cerebro de Frankenstein (1969) de Terence Fisher



Peter Cushing vuelve a ser el Dr. Frankenstein
Y como hicieron con Drácula, la Hammer siguió explotando la figura del Dr. Frankenstein en pro de la creación de nuevas secuelas. Por quinta vez, el científico obsesionado con crear vida a través de cuerpos muertos vuelve a tener el rostro de Peter Cushing, el cual realiza, ¡cómo no!, una actuación más que ejemplar, acorde a su icónica figura dentro del género. En esta ocasión tenemos a un Frankenstein mucho más perverso que de costumbre, y es que por su comportamiento podíamos estar ante un cruento psicópata. El tipo no tiene escrúpulos, chatajea, viola, mata, es capaz de todo para lograr su nuevo objetivo que no es otro que el de trasladar el cerebro de un científico fallecido, a otro cuerpo, con la intención de sonsacarle a éste una información valiosa para él. 

Los secuaces de Frankenstein (Veronica Carlson y Freddie Jones)

El doctor no cesa con sus tejemanejes
Para ello, se sirve de una parejita de tortolitos, a los que (como ya mencioné) chantejeará sirviéndose de sucias artimañanas, los cuales se verán obligados a hacerle caso en todas sus mezquinas andanzas. ''El cerebro de Frankenstein'' (título que nada tiene que ver con el original, ''Frankenstein must be destroyed'', que vendría a ser ''Frankenstein debe ser destruído''), me parece otra más que gratísima secuela hammeriana con el personaje creado por Mary Shelley como protagonista. Su historia es original, su trama se sigue con atención, es perversa, es macabra, es dramática y es muy amena. Encontramos también al gran Terence Fisher en la dirección, el cual demostró nuevamente sacar todo el partido posible a un film que se merece el calificativo de memorable, en una época en la que la productora ya comenzaba a dar muestras de agotamiento creativo. 

Cerebro trasplantado con éxito
''El cerebro de Frankenstein'' iría más bien vinculada a las obras de más maestría de la Hammer, por su cuidada ambientación, su correctísima realización y su guión bien enlazado, que a posteriores patatas perpetradas por la compañía ya iniciados los setenta, cuya calidad ya iría en descenso progresivo. Ésta, no sería la última de las secuelas de Frankenstein, pero sí que se puede decir con rotundidad, que sí lo fue de las que mereciesen la pena destacar. Su final es también reseñable y apoteósico, digno de haberle dado una muerte digna al personaje, en vez de seguir estirando un chicle que ya rogaba dejar de ser mascado. En definitiva, muy buena secuela, a la altura de su anterior ''Frankenstein creó a la mujer'' y de lo mejorcito en lo que se refiere a adaptaciones (libres) del histórico personaje de la señorita Shelley.

El ''monstruo'', ¿es el auténtico monstruo?

martes, 16 de febrero de 2016

Frankenstein creó a la mujer (1967) de Terence Fisher



El Dr. Frankenstein (Peter Cushing) se resiste a morir
Me llevé una gratísima sorpresa con este film, numéricamente vendría a ser el cuarto de la saga hammeriana acerca del Dr. Frankenstein, iniciada por Terence Fisher con ''La maldición de Frankenstein''. El film que le precede, desde mi punto de vista, había sido muy irregular, falto de imaginación y de calidad en general, así que inicialmente no me esperaba de esta especie de versión propia de la productora de ''La novia de Frankenstein''. Y la verdad, hay que decir que me gustó mucho, me atrevería a decir que después de la primera, es la mejor de las secuelas; de acuerdo, su argumento puede presentar muchos aspectos ilógicos y un tanto risibles si se los toma en serio, pero es un film de la Hammer y todo aquél curtido en este tipo de cine sabrá conocerá bien sus peculiaridades, sobre todo a la hora de tratar con rigor aspectos científicos. ''Frankenstein creó a la mujer'' (título que explotaba el éxito de Brigitte Bardot, ''Y Dios creó a la mujer''), presentó un argumento bastante original teniendo en cuenta lo gastada que estaba ya la historia del dichoso doctor creando monstruitos por aquí y por allí. 

Esta pobre no es muy agraciada

¡Frankenstein se quedó a gusto creando a esta mujer!
Peter Cushing regresa, una vez más, y continúa en sus trece, queriendo llevar a cabo experimentos imposibles para poder dar vida cuerpos ya muertos (con la cantidad de vidas que él mismo tiene, debería de verse como un experimento propio, con tanto que es capaz de burlar su propia muerte). Pero aquí no hay monstruo, no, ni siquiera ''monstrua'', pues sería imposible calificar como tal a la preciosa Susan Denberg, que se convertirá en la protagonista absoluta del film, robándole dicho honor al propio Cushing. Frankenstein es capaz de trasladar al cuerpo de la bella joven, el alma de su noviete injustamente ejecutado, después de que la chica se suicidase. A partir de entonces, ella  será la encargada de desempeñar la misión de venganza de ultratumba correspondiente a su amante difunto, y lo hará sin remilgos y con amplia crueldad. ''Frankenstein creó a la mujer'' me pareció la mar de entretenida, fresca y como ya dije, ciertamente original, el enfoque que se le dio a la historia considero que fue un acierto y se agradece que por primera vez se prescindiese de un típico cadáver revivido con cicatrices. Aparte, está muy bien dirigida (Fisher volvió al mando), ambientada y ejecutada en prácticamente todos los aspectos técnicos. Es un film con marca Hammer, se nota y se agradece, todavía no estaba la productora en sus horas más bajas y se mantenía haciendo productos de notable calidad, aunque no tardarían en catapultarse a la senda del fracaso. Film muy recomendable y sinceramente, mucho mejor de lo que a priori podría parecer. 

La chica es un pelín sádica

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El jovencito Frankenstein (1974) de Mel Brooks



El nieto de Frankenstein, ¡ojo, se pronuncia Fronkonstein!
(Gene Wilder) quiere seguir los pasos de su abuelo
Un clásico imprescindible de la comedia, llamémosla "terrorífica", el film más representativo y superlativo de su realizador, el cómico Mel Brooks, especialista en comedias absurdas y paródicas, el cual no ha conseguido un resultado tan óptimo y magnífico en ninguna otra obra, al nivel de este "Jovencito Frankenstein". Pues bien, como ya todos podréis adivinar, este film del señor Brooks satiriza la inmortal historia creada por Mary Shelley sobre el Dr. Frankenstein y su ansiada obsesión por crear una criatura viviente, a través de restos de cadáveres humanos. Bueno, en prácticamente todos los lugares que podáis consultar que se hable de esta peli, se apuntará que "El jovencito Frankenstein" es un retrato cómico de la genial obra de James Whale, "Frankenstein" producida en 1931 por la Universal, film que instauró a Boris Karloff como el eterno monstruo de Frankenstein (a día de hoy nadie ha conseguido hacerle sombra como tal). Esto es cierto y a la vez no, y me explicaré. 

Uno de los iconos más recordados del film, el jorobado Igor (Marty Feldman)

Frau Blücher (Cloris Leachman), la sola mención de
su apellido hace encabritar a cualquiera ¡literalmente!
Lo que se suele omitir muy a la ligera es que el guión de "El jovencito Frankenstein" no está construído a la par del "Frankenstein" original de la Universal, sino que en sí es una parodia de la secuela que la misma productora realizó en 1939, llamada "El hijo de Frankenstein", aunque Mel Brooks muy elocuentemente incluyese pertinentes homenajes al clásico de 1931, calcando de manera brillante tanto su escenografía como algunas de las secuencias más llamativas del film. No podemos olvidarnos también de fragmentos sacados de "La novia de Frankenstein" de 1935, véase el momento del ciego (graciosísimo Gene Hackman), o la intervención de una particular "novia" del monstruo (interpretada por la simpática Madeleine Kahn). Así mismo, la mayor parte de los personajes están extraídos del film "El hijo de Frankenstein", desde el nieto del doctor, Fronkonstein de pronunciación (genial Gene Wilder), hasta el jorobado Igor (impecable Marty Feldman, su cara es todo un poema y esa mirada, ni hablemos, a mí de pequeño me daba cierto repelús), hasta el carismático poli tullido de un brazo (Kenneth Mars). 

Inga (Teri Garr), la incauta ayudante del doctor

Su brazo tullido le dará algunos problemitas
al inspector Kemp (Kenneth Mars)
Destacar del film todo en general, el libreto (obra del propio Brooks, en colaboración con el protagonista, Wilder) es todo un prodigio, hace gala de un excelente y divertidísimo sentido del humor, que parodia elegantemente los momentos "serios" de las pelis originales de Frankenstein a las que pretende homenajear, sin caer en lo absurdo; la escenografía, magnífica toda la decoración del castillo, muy en la línea de las producciones de terror gótico de films de terror clásicos; la fotografía, muy acertadamente rodada en blanco y negro para recuperar (y qué bien lo hace) el espíritu de las pelis de horror de los años treinta y cuarenta, dándole a la par a este film un caché inigualable y sofisticado. Mención especial merece el propio monstruo, con un diseño muy parecido al de Karloff (no podía ser de otra manera), con un Peter Boyle haciendo un papel excepcional, estableciendo nuevamente muy bien los límites entre el homenaje y la burla del personaje encarnado por el gran Boris. 

Frankenstein y su monstruo (Peter Boyle) dando
muestras de lo bien que se les da eso de bailar

La suma de todo da como resultado un entrañable clásico de humor que con el paso de los años ha conseguido un merecidísimo estatus de culto, se trata de un film admirado por un amplio sector del público que le concedió el más congratulante de los aplausos. A día de hoy, no creo que haya envejecido nada más, y desde luego no ha perdido ni un atisbo de fuerza a la hora de arrancar alguna que otra carcajada. Por supuesto es una película que recomiendo ante todo tipo de circunstancias, sobre todo si estás de bajón o deprimido, seguro que en determinados instantes te alegrará lo suyo.

La particular novia de Frankenstein (Madeleine Kahn)

*MI MOMENTO FAVORITO: el encuentro entre el monstruo (Peter Boyle) y el ciego (Gene Hackman), ¡verdaderamente desternillante!

Un cigarrito entre colegas

jueves, 23 de octubre de 2014

La maldad de Frankenstein (1964) de Freddie Francis



El Dr. Frankenstein (Peter Cushing) vuelve a la carga
Una rara secuela de la saga de "Frankenstein" confeccionada por la productora británica Hammer (ésta sería la tercera, siguiendo a "La venganza de Frankenstein"), la cual aunque sigue en sí la línea argumental zanjada en la anterior película, se saca de la manga unas cuantas incongluencias que joroban un poco lo que vendría siendo la continuidad establecida. Si bien encontramos una cinta (muy en la línea de la productora) muy correcta desde el punto de vista escenográfico, con una muy correcta ambientación del siglo XIX, una bonita fotografía colorista y una dirección solvente (del muy hammeriano Freddie Francis, quizás el nombre de mayor peso en la compañía tras Terence Fisher), no se puede decir lo mismo del guión, que es bastante confuso y disperso si tenemos en cuenta la historia clásica de la fuente de la que proceden los personajes principales. 

El atemorizante castillo de Frankenstein

Resucitando otra vez al monstruo
Tenemos aquí de nuevo al Dr. Frankenstein (nuevamente interpretado magistralmente por Peter Cushing), que continúa vivito y coleando y con ganas de seguir jugando con la fina línea que separa la vida de la muerte. Acompañado de su ayudante, Hans (Sandor Elès, descoloca un poco que el actor no sea el mismo que lo interpretaba en la secuela anterior), vuelve a su pueblo natal, donde se encuentra su mansión familiar (curioso este regreso si tenemos en cuenta que supuestamente, en el pueblo todo el mundo lo daba por muerto, ver el final de "La maldición de Frankenstein" para recordarlo). La cuestión es que se encuentra de golpe y porrazo a su antiguo monstruo (en la primera brillantemente encarnado por Christopher Lee), congelado en las montañas (como en la peli de la Universal, "Frankenstein y el hombre lobo") y claro, lo resucita. 

Zoltan (Peter Woodthorpe) hipnotizando al monstruo

Un monstruo un tanto ridículo (Kiwi Kingston)
Decir que el aspecto de este "nuevo" monstruo me parece verdaderamente lamentable y cutre, se echa profundamente de menos a Boris Karloff, incluso al original hammeriano de Lee. Lo que más descoloca es el desvarajuste argumental que sigue a continuación, resulta que hace su aparición un hipnotizador, Zoltan (Peter Woodthorpe), que controlará al monstruo con sus poderes y lo obligará a cometer todo tipo de actos delictivos, para su propio beneficio. El resultado de todo este rollo es un tanto desconcertante. A ver, la película cumple a nivel de entretenimiento y todo admirador de la Hammer la disfrutará en su justa medida, pero no deja de verse demasiado extraña teniendo en cuenta que sigue la estela de un clásico como "Frankenstein" lo cual es chocante por lo mucho que se aleja de la historia conocida y además muy inferior si la comparamos con los dos films anteriores hechos por la productora. Se puede ver, pero es flojita y no demasiado memorable, pero bueno es una rareza que ningún fan del terror de la época se perdería, seguro.

El monstruo matando por encargo

*MI MOMENTO FAVORITO: en un film de "Frankenstein" no puede faltar la inevitable peleita entre el doctor y su monstruo. 

Frankenstein vs. monstruo

martes, 3 de junio de 2014

Frankenstein y el hombre lobo (1943) de Roy William Neill



Estos dos saqueadores de tumbas, van a ser los
responsables de la resurrección del hombre lobo
Corrían los años cuarenta y los llamados monstruos clásicos, empezaban a perder efectividad de cara al público. Drácula, la momia, el monstruo de Frankenstein, quienes tan sólo una década atrás provocaban escalofríos en los espectadores, ya comenzaban a mostrar claros signos de agotamiento comercial. Aún así, la Universal siguió erre con erre con la faceta explotativa de sus monstruosas creaciones cinematográficas y se ve que a algún guionista de los que tenían en plantilla, se le encendió un día la bombillita y se le ocurrió la idea de hacer, lo que se terminaría denominando, crossover. ¿Qué es esto? Pues simplemente era coger personajes de diferentes películas (o sagas populares) e interrelacionarlos creando una película afín a ambos. Esta maniobra supuso una mezcla curiosa que sirvió como últimos coletazos de rentabilidad de cara a las taquillas y la Universal realizó varios de estos crossovers, hasta que a finales de la década optaron por abandonar el negocio del cine de terror, en vista de la saturación (algo que no ha cesado en el mundo del cine con el pasar de los años, todo lo contrario). Pues bien, la película que aquí nos ocupa supuso el primero de estos populares crossovers y como bien apunta el título, fue el resultado de cruzar la historia de "El hombre lobo" con la de "Frankenstein", acabando por enfrentar a los populares monstruos de ambas películas, en un combate final que, todo sea dicho, es menos espectacular de lo que a priori parece indicarse. 

Larry Talbot (Lon Chaney Jr.) vuelve a la vida...

...y sigue sin poder controlar la bestia que hay en él
A mí la película me resultó entretenida y además, posee una calidad bastante buena, superior a muchas otras secuelas rodadas por la Universal de Frankenstein o la momia, bastante más cutres. Su ambientación, sus decorados, su fotografía, mantienen muy bien el tipo y demuestran que algo de curre escénico hubo, sin lugar a dudas. Destacar entre el reparto al magno Lon Chaney Jr. retomando su papel del maldito Larry Talbot, el cual pelea por aniquilar su mitad animal de su ser atormentado. En contraposición tenemos a Bela Lugosi haciendo de monstruo de Frankenstein. Es curioso porque hay que recordar que en 1931, dicho papel le había sido ofrecido al propio Lugosi que ya se había convertido en una estrella del género tras el éxito reciente de "Drácula". Pero, por aquel entonces, Lugosi lo rechazó negándose a aparecer con el pesado maquillaje requerido para el personaje, porque según él, sería irreconocible para sus fans. No obstante, no es un secreto que las cosas no le fueron bien al pobre de Lugosi en esta industria y él mismo se acabó tragando sus palabras de antaño, agachando la cabeza y accediendo (seguramente por mucho menos dinero) a convertirse en el entrañable personaje que había inmortalizado su coetáneo Boris Karloff. 

Larry encuentra al monstruo de Frankenstein hecho un cubito de hielo

Lugosi sin lugar a dudas, y lamento decirlo, es lo peor de la película. Su personificación del monstruo es atroz, ridícula, muy mecánica y muy artificial, como Conde Drácula este señor era lo más, pero como el personaje creado por Mary Shelley, no se puede decir lo mismo. Bueno, con todo, "Frankenstein y el hombre lobo" no está del todo mal (es mejor de lo que parece), eso sí, si tenemos en cuenta el momento de declive artístico que estaba viviendo la productora y sobre todo, si es adorador estos clásicos, a fin de cuentas, entrañables que muchos considerarán prehistóricos. En lo personal, me quedo con que es bastante entretenida, presentó un argumento bastante original (dentro de todo lo visto y explotado ya por aquel entonces), con un guión decentillo y con una puesta en escena muy currada, que le otorga más valor cinematográfico. Sin más ni más, un clásico menor pero con cierto encanto para todo aquél que sepa disfrutar de estas añejas piezas de terror. 

Larry con el monstruo (Bela Lugosi) ya resucitado

*MI MOMENTO FAVORITO: la brevísima pero curiosa pelea entre los dos monstruos, ya en el tramo final. 

¿Quién ganará, el monstruo de Frankenstein o el hombre lobo?