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Mostrando entradas con la etiqueta James Spader. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 11 de noviembre de 2015

Stargate (puerta a las estrellas) (1994) de Roland Emmerich



El experto en lenguas Daniel Jackson (James Spader)
Roland Emmerich, el alemán que emigró a Hollywood y se convirtió en todo un experto en espectacular cine de acción, ciencia ficción, desastres y entretenimiento a partes iguales, nos regaló ya hace veinte años este pequeño clasiquillo de aventuras y (repito) acción, ciencia ficción y demás. ''Stargate (puerta a las estrellas)'' me retrotrae a esa nostálgica época de apogeo del videoclub, recuerdo que la vi un verano con mi tío, tras alquilarla en VHS, sería 1995 porque estaba recién estrenada y me pareció una experiencia fascinante. De aquélla no pillé mucho el hilo argumental, pues era muy complejo (esa mezcla de la historia del Egipto Antiguo con extraterrestres, puertas a otras dimensiones, etc), no obstante me fascinaba el poder de sus imágenes, aquellos efectos especiales, esos deslumbrantes atuendos de los marcianos vestidos como dioses egipcios, esas criaturas tan estrambóticas, en definitiva que me cautivó de lleno. 

El coronel Jack O'Neil (Kurt Russell)

A punto de pasar a través de la Puerta Estelar
Tiempo después, ya siendo algo más mayor, volví a verla y la verdad me volvió a encantar, en esta ocasión ya pillando los detalles de la trama, la cual me parece súper original y curiosa. La verdad he leído sendos comentarios sobre esta peli, en los cuales, ¡cómo no!, se la pone a parir acusándola de excesivamente comercial, típica, tópica, abusiva de clichés, y demás tonterías. Yo creo que su guión es bastante sólido y que hace una buena remezcla de distintos géneros bastante bien dispuesta. Me encantó de la peli, esa teoría fantasiosa (que a saber si no puede tener una base real, ¿por qué no?) acerca del origen del Antiguo Egipto, las pirámides y el dios Ra, relacionada con el mundo extraterrestre. La peli inicia a la perfección con un grupo de soldados (capitaneado por el duro Kurt Russell) y el experto de marras (James Spader), inciando un viaje interdimensional a través de la Puerta Estelar del título, la cual es hallada en unas excavaciones. 

La prole nómada y los terrícolas harán buenas migas

Los aliens lucen un atuendo a lo Antiguo Egipto muy molón
Ello los llevará a un planeta donde sus habitantes viven como nómadas, se trasladan a lomos de unos bicharracos inmensos y viven sometidos bajo el dominio de una raza violentísima de humanoides que siguen las órdenes de Ra, sí, el dios Ra, representado como un totalitario alienígena andrógino (lo interpreta Jaye Davidson, cuya feminidad le había posibilitado hacer un papel memorable en ''Juego de lágrimas'', que le valió una nominación al Oscar) y cruel, contra los que tendrá que pelear el comando terrícola. El resultado, acción a raudales, explosiones, una pseudo historia romántica de por medio, ciencia y teorías fantasiosas pero que molan (sobre todo elucubrando su posibilidad de ''realidad'' si damos por sentado que procedemos de la imagen y semejanza de seres del espacio exterior, superiores y más poderosos, cuya posibilidad no cabría descartar), peleas, armas con rayos láser, naves espaciales con forma de pirámides, en fin, que es todo un espectáculo.  
 
El andrógino villano, Ra (Jaye Davidson)

''Stargate'' fue un éxito merecido, una peli que si bien nunca será considerada una obra maestra, si que es un vehículo la mar de cojonudo para disfrutar una y otra vez, una cinta frenética repleta de adrenalina y pirotecnia visual sobresaliente y en resumidas cuentas, una peli idónea para sentarse ante la tele y que el tiempo vuele, si para los puristas eso equivale a un mojón sin mérito alguno, pues que se queden con sus truñacos para dormir a las piedras, que el arte y el aburrimiento no tienen porqué estar ligados.

Cuando una pirámide y una nave espacial se fusionan en una misma cosa

lunes, 11 de agosto de 2014

La gran revancha (1985) de Sean S. Cunningham



Los hermanos Loren (Shannon Presby) y Abby
(Lori Loughlin) en el entierro de sus padres
Aquí traigo otra de esas joyitas ochenteras por las que siento adoración. "La gran revancha" (título que recibió en español, el original es "The New Kids", ¡igualito vamos!) es un film dirigido por Sean S. Cunningham, el director de esa magna obra del terror que es "Viernes 13", eso sí que nadie se espere ver a un psicópata enmascarado matando muchachitos en un campamento de verano ni nada por el estilo, porque no tiene nada que ver. Cunningham cambió de registro (como ya había hecho con la, para mí, muy notable "Un extraño está mirando") y indagó los terrenos de la exploitation o subgénero de venganzas, aunque sin abandonar la vertiente juvenil que tanto éxito le había propiciado, tirando por los mismos derroteros de "Curso de 1984" o "Calles salvajes", mostrándonos una visión cruel y agresiva del mundillo adolescente. "La gran revancha" está protagonizada por dos hermanos, Loren (Shannon Presby) y Abby (Lori Loughlin, popular durante los ochenta gracias a la serie "Padres forzosos"), que se quedan huérfanos tras la muerte de sus padres en un accidente (el padre es Tom Atkins, rostro habitual del género durante la época, en una corta intervención). 

La pareja de hermanos se muda con sus tíos a un nuevo pueblo...

...donde su estancia será de todo menos tranquila
Debido a ello, se ven en la obligación de trasladarse a vivir a casa de sus tíos en un pequeño pueblo, así un poco rústico. Total que los chavales comienzan de cero, con los habituales inconvenientes que ello supone, conocer nueva gente, adaptarse a su entorno y todas estas cuestiones. El mayor de sus problemas surgirá cuando se topen en sus caminos un grupo de pandilleros macarras, liderados por Dutra (James Spader, haciendo un papel genial de villano digno de odiar), que son algo así como los matones del pueblo. Estos tipejos no cesarán de intimidar a la pareja de hermanos, perturbando su tranquila estancia, llegando a unos límites tan enfermizos y agresivos, que los protas, llegado a un momento, deberán combatirlos en una pelea a vida o muerte. Este film pasó sin pena ni gloria cuando se estrenó, no cosechó ni éxito ni popularidad, lo que me parece una gran lástima porque "La gran revancha" resulta más notable de lo que a simple vista, podría llegar a dar la sensación. 

La pandilla de cafres macarras del pueblo intimidando al personal

El líder de los gamberros, Dutra
(James Spader), es un auténtico psicópata
Decir que considero que Cunningham demostró desenvolverse en la dirección más allá del sangriento legado del campamento de Crystal Lake, porque el film técnicamente cumple de manera satisfactoria, posee una genial banda sonora (100% ochentera, ¡cómo no!) y aporta una historia, que si bien puede verse típica, es entretenida y engancha con la suficiente facilidad como para que sea devorada en un santiamén sin mayores esfuerzos. A destacar al elenco de jóvenes actores que realizan labores interpretativas muy loables, sobre todo James Spader que, como ya he dicho, haciendo de villano no tiene precio, configurando un personaje que se ganará nuestro desagrado desde el minuto uno. Como pega, diría que le falta más mala leche, comparándola con productos similares como las mencionadas "Curso de 1984" o "Calles salvajes", pues se nota que este film es más cándido y light, claramente iba dirigido a un público más adolescente (no tan adulto como las otras), pero vamos que tampoco es un detalle que la perjudique demasiado, porque violencia tiene y por momentos, resulta un tanto hiriente (anda que la paliza que le pegan al pobre prota en el baño, ¡cosa fina!). 

La cosa se pone muy tensa

La letra con sangre entra
Sin más ni más, una exploitation adolescente, con ligeros toques de survival (en su tramo final), made in ochentas, ideal para nostálgicos de la década e incluso, me atrevería a decir que imprescindible para todo fanático del género, al fin y al cabo tras la dirección se encuentra un magnánimo nombre, lo cual ya me parece el suficiente motivo para que este film pueda despertar la curiosidad de todo aficionado al horror que se precie. En serio, en la actualidad hacen falta más películas de este estilo, ¿por qué ya no las hacen?, ¿tan difícil es acaso?

A los abusones hay que bajarles los humos

*MI MOMENTO FAVORITO: el tramo final en el que los protagonistas, sudando la gota fría, se pelean por su vida, contra sus peligrosos atormentadores...

Preparándose para el combate final

sábado, 15 de febrero de 2014

Maniquí (1987) de Michael Gottlieb



La egipcia Emmy (Kim Cattrall), víctima de una
maldición que la convertirá en maniquí
"Maniquí" fue una comedia romántica de tipo fantástico que, de manera inesperada, se convirtió en un gran éxito cuando se estrenó. El film trata sobre un chaval, Jonathan (el muy popular en los ochenta, Andrew McCarthy), que se dedica a la decoración de escaparates de unos grandes almacenes. Resulta que un día descubre que uno de los maniquíes, tiene vida propia, y que en realidad es una mujer del Antiguo Egipto, que responde al nombre de Emmy (la sensual Kim Cattrall, unos cuantos años de ser Samantha en la famosa serie "Sexo en Nueva York"), convertida en maniquí a consecuencia de una especie de maldición. Gracias a ella Jonathan, no sólo conseguirá el éxito profesional, también descubrirá el amor, puesto que entre ambos surgirá un emotivo romance y es que ella, sólo se verá libre de su maleficio, cuando encuentre a un hombre que consiga amarla de verdad. Mientras tanto, pulularán por ahí una serie de personajes que querrán hundir a Jonathan, dando como consecuencia un buen porrón de hilarantes situaciones. 

El enamoradizo prota, Jonathan (Andrew McCarthy)

Prendado de este maniquí
Comentar varias cosas de "Maniquí". La primera es que se trató de una especie de nueva versión de la mítica peli "Venus era mujer" de 1948, protagonizada por Ava Gardner, en la que ésta interpretaba a una estatua que cobraba vida y se convertía en una atractiva mujer. No es exactamente un remake, como he llegado a ver señalado por ahí, pero sí que se nota la clara fuente de inspiración. Lo segundo es que, a pesar de que fue un éxito de taquilla, la crítica la destrozó. Concretamente hubo pasmarotes expertos en cine que llegaron a decir que era una basura, sólo apta para personas con retraso mental. La verdad me parece algo muy ofensivo por parte de quien llegase a producir semejante argumento, que considero de todo menos crítico, a fin de cuentas no ejerce ningún juicio con respecto a la película, sino que ofende directamente al público que se interesó por ella, y fue mucho en su época, porque el film sólo en Estados Unidos recaudó más de 40 millones de dólares (más el porrón que hizo en el resto del mundo). Por lo tanto debe suponerse que esta gente era retrasada; es más, yo debería entonces declararme un débil mental, porque a pesar de las ciertas lagunas que presenta la historia y su dudosa faceta a la hora de presentar un argumento sólido, me gustó bastante. 

Emmy cobra vida y el amor surgirá entre ella y Jonathan

El torpe guardia de seguridad Felix (G. W. Bailey)...
A ver, siendo francos, "Maniquí" no es ninguna maravilla. Presenta ciertamente un humor bastante bobalicón, personajes muy hilarantes y situaciones un tanto surrealistas para provocar la risa facilona. Es más, soy el primero en reconocer que si se hubiese tratado de una película tal cual, pero realizada hoy en día, probablemente yo sería de los que apuntase que es una mierda. Pero, aquí llego a la tercera cuestión y es que el film presenta una estética excesivamente ochentera, un look muy característico de esa década tan gloriosa y claro, en un nostálgico de la misma como yo, eso influye mucho desde una vertiente positiva. Esa ambientación tan retro hizo que, ante todo, yo disfrutase como un condenado del visionado de "Maniquí". Y bueno, tengo que reconocerlo, a mí el personaje del guarda panoli (interpretado por G. W. Bailey, el patoso teniente Harris de "Loca academia de policía") me resultó muy gracioso, al igual que su adorable perro, al que llama Rambo (en su acusada devoción al personaje de Stallone). 

...y su perrito Rambo

Incluso el hilarante personaje del negro gay (Meshach Taylor), y su estrambótico atuendo, me resultó carismático y me arrancó alguna sonrisa. En resumidas cuentas, "Maniquí" me pareció una película muy entretenida, graciosilla y sobre todo, entrañable. Y es que creo que todo nostálgico de los ochenta, probablemente caiga rendido a sus pies, cual enamoradizo tontorrón. 

El hilarante gay, Hollywood (Meshach Taylor) y sus estrambóticos estilismos

Uno de los villanos, Richards (James Spader, con un pelo
que parece que se lo ha lamido una vaca)
Mención aparte merece el tema principal de la banda sonora, "Nothing gonna stop us now", interpretado por el grupo Starship, tema que, aparte de haber sido un gran exitazo, también resulta una preciosa canción de amor; incluso fue nominado al Oscar a la mejor canción (aunque se lo llevó "The time of my life" de "Dirty Dancing", otro genial temazo). Pues bueno, con todo lo dicho, sino tienes miedo de que te unan al club de los tontos que pueden llegar a disfrutar con el visionado de un film bobalicón y simplón, pero adorable y nostálgico, le puedes echar un ojo a esta "Maniquí". Si eres un irremediable amante de los ochenta, ¡tienes la obligación de verla!, eso sí, si eres un bohemio intelectual de refinadísimos gustos cinematográficos, huye de ella porque te parecerá un insulto a tu inteligencia y dedícate a repasar una vez más la letárgica filmografía de Tarkovsky, Bergman o Fellini.

¿Romperá el amor el maleficio de ella?

*MI MOMENTO FAVORITO: llamadme tonto, pero el instante en el que el rocambolesco (ya no sé que adjetivo dedicarle) Hollywood (Meshach Taylor) derriba a unos polis que persiguen al prota, Jonathan (Andrew McCarthy), con una manguera a presión, para darle tiempo al otro a escapar; pues la verdad, me pareció muy gracioso. 

"A ver quien es el guapo que pasa por aquí"