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Mostrando entradas con la etiqueta romance. Mostrar todas las entradas
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sábado, 19 de noviembre de 2016

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? (1993) de Manuel Gómez Pereira



Gloria (Verónica Forqué) y Manu (Jorge Sanz)
trabajando juntos en un show pornográfico
El término ''españolada'' se utilizó para definir a la típica producción realizada en nuestro país que destacaba principalmente por una cosa, su contenido subidito erótico-festivo guarrindonguillo y en la mayoría de los casos, no lo vamos a negar, de cierto mal gusto. Vamos que España durante los noventa se caracterizó por hacer cine picantón, y no con falta de motivos, porque la amplia producción española desde aproximadamente la aparición del destape, ha presentado un desparrame sexual por la pantalla bastante amplio, siendo bastante monotemática. Y dentro de ese panorama existen pelis ciertamente originales incluso, como ésta que nos ocupa. ''¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?'' es una comedieta romántica de enredos, pero a la española, o sea con tema sexual de por medio, y la verdad no está nada mal. El film bebe argumentalmente del típico esquema presentado por la comedia clásica, un protagonista metido en un embrollo a causa de una mentira que irá que ésta se vaya aumentando hasta que confesar la verdad se haga irremediable.

Para no perturbar a sus remilgados padres (Rosa María Sardá y Fernando Guillén)...
 
...Manu se tendrá que hacer pasar por la pareja de Gloria
Tenemos a un joven (Jorge Sanz) que comienza a trabajar como actor porno en diferentes shows en directo en compañía de una experta en la materia, más madura (una espléndida Verónica Forqué). Resulta que por circunstancias del destino, acaba encontrándose con sus cursis, ricachones y repelentes papis (unos geniales Rosa María Sardá y Fernando Guillén) que son el claro ejemplo de la sociedad moralista e intachable y claro, que no verían con buenos ojos la profesión de su hijo. Temeroso de que lo descubran, el chico inventa que tiene una relación amorosa con su compañera del show y de ahí en adelante, un auténtico torbellino de hilarantes situaciones irán aumentando la mentira, siendo esto sin embargo lo que encienda la mecha del amor entre los protas. 

Preparadas para salir a escena (la 2ª de la dcha. es Isabel Ordaz, más
conocida posteriormente como ''la Hierbas'' de ''Aquí no hay quien viva'')

Bueno, no es una película brillante, para nada, ni destaca en sí en ningún aspecto narrativo ni audiovisual, pero es simpática, entretenida y en resumidas cuentas se deja ver. Es una película atípica, creo yo, considerando el cine español de la época, se sale de lo monotemáticamente establecido, aunque sí contenga cierto toque erótico, aunque no acaba siendo esto precisamente el grueso de la historia. En definitiva, resulta curiosa y tiene su gracia, así que ¿porqué no darle una oportunidad?

Profesionales del erotismo

lunes, 7 de noviembre de 2016

Tras el corazón verde (1984) de Robert Zemeckis



La escritora Joan Wilder (Kathleen Turner) está a punto
de romper con su vida rutinaria, ¡y de qué manera!
Aquí tenemos otra entrañable, mítica y nostálgica joyita de los ochenta. ''Tras el corazón verde'' es una entretenidísima película que mezcla aventuras y romance al mismo tiempo, claramente muy influenciada (no hay más que ver la carátula) por el espíritu de las pelis de Indiana Jones, ésta coincidió además con ''El templo maldito'' en año de estreno. La peli está dirigida por Robert Zemeckis, el cual consiguió su primer gran éxito comercial antes de cubrirse de gloria al año siguiente con ''Regreso al futuro'' y está protagonizada por un trío de actores de gran carisma, la mar de bien expuestos en sus respectivos papeles. En primer lugar está la sensual Kathleen Turner, muy alejada de su papel de frívola sexual de ''Fuego en el cuerpo'', la cual hace de una famosa escritora de novelas rosas de aventuras que, casi sin comerlo ni beberlo, acabará convirtiéndose en protagonista de una historia parecida a las que escribe en papel. 
 
El rudo aventurero Jack Colton (Michael Douglas)

Joan y Jack vivirán una intensa aventura en la selva...
El varón macho que la conquistará es Michael Douglas, los cuales como pareja demuestran gran química, quien vendría a ser nuestro ''Indiana Jones'', un aventurero buscavidas que será el salvador de la intrépida escritora en más de una ocasión la mar de peligrosa. La parte cómica la pone Danny DeVito, como el torpe perseguidor de la parejita, al que, en su línea, irá siendo protagonista de una serie de torpezas catastróficas en pro de nunca conseguir su objetivo. La cuestión es que todos se ven atrapados en una aventura sin par en plena selva colombiana, la escritora pretendiendo salvar la vida de su hermana secuestada por unos traficantes de droga, cayendo rendida a los pies del macarrón aventurero, por el cual también será correspondida. El film es visualmente muy atractivo (¡los paisajes naturales son preciosos!), está muy bien dirigido, tiene una espléndida banda sonora, muy buenas interpretaciones, un correcto guión ameno y muy entretenido; en resumidas cuentas es uno de esos blockbusters ochenteros dignos de rememorar con el paso del tiempo y admirar con amplia nostalgia. 

...y ¡sorpresa!... se enamorarán

''Tras el corazón verde'' es una excelente aventura para todos los públicos, una genuina peli de aventuras cuyo éxito propició una secuela al año siguiente, ''La joya del Nilo'', con el mismo trío protagonista. DeVito, Turner y Douglas además volverían a coincidir en la comedia negra ''La guerra de los Rose'', en unos roles completamente distintos (dirigida por el propio DeVito). Por supuesto, es absolutamente imprescindible para aquél que quiera pasar un más que buen rato viendo un film de amplia calidad.

Aquí Danny DeVito añadiendo comicidad al asunto

jueves, 27 de octubre de 2016

Nuestros maravillosos invasores (1984) de James Fargo



Nuestro grupo de ''varoniles'' aliens por el espacio
Aquí una auténtica rareza (de las raras de cojones) ochentera, a día de hoy dificilísimo conseguirla (fue de esas joyitas que se quedaron olvidadas en la época del VHS, y que de no ser por Internet, se habrían perdido para siempre; algunas todo sea dicho, por fortuna). ''Nuestros maravillosos invasores'' (título hispano patatero, ¡cómo no!, ''traducido'' del original ''Voyage of the rock aliens'', ¡nada menos!) es una película que divaga entro lo kitsch, lo patético y lo entrañable. Una especie de mezcla de cine de ciencia ficción, inundada con una estética típicamente popera de los ochenta, cine adolescente y musical (un poco al estilo ''Grease'', pero horterísima y de andar por casa). No vamos a engañarnos, estamos ante una película muy mala, actores paupérrimos, escenografía cutre, guión escrito en una servilleta; vamos lo que viene a ser una chorrada audiovisual en el más amplio sentido de la palabra, pero todo hay que decirlo, es de esas piezas que de tan malillas resultan tan nostálgicas y simpáticas que merecen la pena.
 
La prota, Dee Dee (Pia Zadora), marcándose unos bailecitos

Los rockeros chunguetes
La historia (por así llamarla) va de unos aliens, con pintas muy maricuelas, que surcan el espacio en su nave con forma de guitarra eléctrica. Los aliens, que todos parecen el Ken de la Barbie con más pluma, aterrizan en un pequeño pueblo terrestre llamado Speelburgh, tras un accidente en su nave, en donde el líder de ellos se enamorará de una muchachuela (la actriz y cantante Pia Zadora, cosechadora de críticas nefastas no, lo siguiente en lo referido a su talento interpretativo) a la que me encanta bailotear y cantar. Ella resulta ser la novia del durete del cotarro (Craig Sheffer, futuro prota de ''Razas de noche'' de Clive Barker, cuya estética luce como si fuese un modelo porno gay -marcando nalgas-) que es el líder de una banda rockera y que se cree con potestad para prohibirle a ella cantar. Total que entre el marciano y nuestra prota surge el amor, el novio se cabrea y acaban compitiendo al son de diversos números musicales, bastante hilarantes, pero a los que no se les puede negar una cosa, su capacidad para que uno se pegue un bailoteo en el asiento. 

Por aquí anda Michael Berryman recién salido de ''Las colinas tienen ojos''

Como ya dije, el film es un despropósito, pero tiene el encanto de lo retro que tanto nos enamora a los nostálgicos y sobre todo, unas cuantas canciones la mar de pegadizas, véase ''OPENHEARTED'', ''WHEN THE RAIN BEGINS TO FALL'' (cantada por la propia Pia Zadora y Jermaine Jackson, hermano de Michael), ''LET'S DANCE TONIGHT'' o ''LITTLE BIT OF HEAVEN''. En resumidas cuentas, es una joyita perdida con el tiempo, cutre y ridícula, sí, pero a los admiradores de los ochenta, como a mí, les encantará; así que si cumplís el requisito os recomiendo que intentéis localizarla (vía emule, ejem, ya sabéis).

''Let's dance tonight''

domingo, 14 de agosto de 2016

Shelter (2007) de Jonah Markowitz



Zach (Trevor Wright), el surfista confundido
Considero que ''Shelter'' es una película que tiene su principal atractivo en la simpleza de su propuesta. Con un bajo presupuesto, actores poco conocidos, número reducido de escenarios y no precisamente una elaboración técnica sobresaliente, consigue presentar una historia sólida, atractiva que logra enganchar y lo más importante, reflexionar. ''Shelter'' nos cuenta la historia de amor, del bueno, entre dos chicos, y no sólo eso, sino también como esto vence las adversidades que existen entre ambos. Uno de ellos es un machito surfista, tenía su novia y en apariencia digamos que dejaba su vida guiar por lo heterosexualmente establecido, como socialmente se ve más correcto. El otro es gay reconocido, no lo oculta, pero tampoco se le presenta como el estereotipo generalizado de loca promiscua, sino que es un tipo responsable, sin pluma incluso y muy respetuoso. En eso se empieza a fomentar su relación en el respeto mutuo que existe entre ambos y en como se dejan llevar por el cariño, algo fundamental. Así apoyándose el uno en el otro la cosa va tirando hacia delante y se va representando una de la historias de amor homosexual más bonitas que he visto en la pantalla. 

Shaun (Brad Rowe), el gay reconocido

Entre los dos surgirá algo muy especial
Cuando vi ''Shelter'' me encantó, viví de hecho una situación que bien podría tener bastantes puntos en común con la situación que se presenta en el film, una situación de amor correspondido pero repleto de múltiples inconvenientes, en especial por el entorno de alrededor. El film por ello me emocionó especialmente, y me cautivó. Pasado cierto tiempo, me pregunto esto, ''Shelter'' se acaba con los chavales enamorados, han decidido pelear por su relación y se embarcan en una aventura que reciente comienza cuando salen los créditos finales, se les ve felices y volcados el uno en el otro, es lo bonito de cuando estás empezando a sentirte enamorado y tu pareja te demuestra esa misma dedicación, pero ¿cuánto durará?, ¿qué les deparará a estos chicos?, ¿seguirán igual de volcados en ese amor pasado un año, o dos? Eso es lo que a veces me hace reflexionar sobre las historias de amor (y más si se trata de una homosexual, que se diga lo que diga representa incluso más complicaciones), salen las letras y los amantes acaban súper felices, pero ¿y después? 

Y el roce hace el cariño...

...cariño muy auténtico
A día de hoy no me siento en la misma situación en la que me sentía cuando vi ''Shelter'' y me cautivó tanto, ¿qué pensaría sobre ella si la veo a día de hoy? Pensaría quizás que en un plazo de un tiempo estos chicos dejarían de sentirse tan atraídos, que surgirían entre ellos múltiples inconvenientes que quizás no serían capaz de solventar, que uno de ellos seguro que daría más que el otro en la relación y que con toda seguridad ambos acabarían queriendo distanciarse para acabar echándose de menos pues aunque se viesen dos o tres días cada semana al mes, quizás uno de los dos, o los dos, estaría saturado de la monotonía y desearía con ansia mantener una distancia por un tiempo más prolongado. Creo que ''Shelter'' es una película preciosa en esencia, sobre todo por tratar de una forma tan correcta el tema de la homosexualidad (cosa que suele apuntar temas más turbios habitualmente), pero que como muchas historias de amor debería de ser valorada por el sentimiento del espectador, si estás sintiendo mariposas en el estómago te fascinará, si por el contrario te has o te estás llevando palos sentimentales o no notas la magia de esa dedicación que te muestra tu media naranja en apariencia perfecta, pues quizás no te haga tanto tilín.

¿Este amor, esta magia, esta pasión, durará mucho tiempo?

martes, 9 de agosto de 2016

Harvard, movida americana (1986) de Steve Miner



El prota, Mark Watson (C. Thomas Howell)...
De todas las estrellas juveniles que despuntaron en los ochenta, uno de mis favoritos siempre fue C. Thomas Howell, un chaval de gran carisma, visto en films tan entrañables como ''E.T.'', ''Rebeldes'', ''Admiradora secreta'', ''Carretera al infierno'' o ésta que nos ocupa. ''Harvard, movida americana'' no deja de ser otra comedia adolescente como muchas otras del estilo se hicieron en la década, por ende para los nostálgicos de la misma ya resultará emotiva echarle un vistazo. He leído todo tipo de comentarios acerca de si esta película es políticamente incorrecta y racista, cosa que me parece una auténtica estupidez. Dirige Steve Miner (realizador de ''Viernes 13, parte 2'' y ''Viernes 13, parte 3'' respectivamente) y va sobre un joven estudiante y necesita una beca para entrar en Harvard (ése es C. Thomas Howell). 

...debe ingeniárselas para entrar en la universidad de Harvard,...

...para ello se hará pasar por negro
El nene es un acomodado de buena posición, pero como sus papis ricos le cortaron el grifo, debe ingeniárselas para acceder a tal prestigiosa universidad y claro, sin la pasta, imposible. Es cuando se entera de que hay una disponible, para la cual él cumpliría todos los requisitos, salvo una peculiaridad, no es negro; y la beca es para una persona de raza negra. ¿Qué solución encuentra? Embadurnarse la piel y hacerse pasar por negro, es así como consigue entrar en Harvard y en donde acabará enamorado hasta los huesos de una estudiante negra (Rae Dawn Chong, la prota de ''Comando'' junto a Schwarzenegger). El chaval por lo tanto vivirá en sus carnes, todos los percances derivados de su ''falsa'' identidad, clichés de comedias de enredos con tintes romanticoides estarán presentes, al servicio del entretenimiento del público. Realmente yo no he visto nada ofensivo en su argumento, ni un atisbo de racismo como he llegado a comentar por parte de algún usuario por ahí, es más todo está tratado desde un modo respetuoso y cómico. 

Aquí tenemos a un Leslie Nielsen más serio de lo acostumbrado

La película tampoco es que sea gran cosa, es sin más una pieza más para pasar el rato y no comerse el coco con un argumento muy enrevesado, ni más ni menos. Por supuesto es imprescindible para los fans de las comedias juveniles ochenteras, y sinceramente me da pena que C. Thomas Howell no haya prosperado profesionalmente más allá de sus tiempos mozos, porque creo que era un actor de gran talento. Por cierto, sale por ahí Leslie Nielsen, pero no hace el típico rol al que nos tiene acostumbrados, puesto que aunque estamos en una comedia, él desempeña un papel serio (eso sí, yo es sólo verlo, y se me escapa la risa, en el buen sentido). 

¡Qué bonito es el amor cuando es verdadero!

martes, 19 de julio de 2016

Más vale muerto (1985) de Savage Steve Holland



El prota, Lane Meyer (John Cusack), puede presumir de familia
Divertidísima comedia juvenil ochentera, con toques romanticoides, ideal para nostálgicos y para que un amplio público con ganas de distraerse pase un rato entretenido frente a la pantalla. ''Más vale muerto'' se ha convertido con el tiempo en una pieza de culto retro y nos viene a contar la historia de un chaval (un joven John Cusack, estrellita juvenil ochentera por aquel momento) al que la novia (Amanda Wyss, la recordada primera víctima de Freddy en ''Pesadilla en Elm Street'') le ha dejado y claro, ve el mundo hundirse a sus pies. El chaval decide suicidarse, vale, puede parecer algo extremo pero ¿a quienes no se nos acaba todo cuando tenemos un desengaño amoroso o sufrimos por culpa de esa arma tan hiriente que es el amor? Total que el chico decide quitarse de en medio, pero no le va a ser nada fácil, sobre todo cuando las flechas de Cupido vuelvan a amenazar con herirle gracias a la presencia de una vecinita francesa (Diane Franklin, vista en ''Amityville 2, la posesión'', ''El último americano virgen'' o ''Terrorvision''), a la cual comenzará utilizando para recuperar a su novia, pero por la que acabará babeando muy mucho. 

Una situación muy comprometida

Frikis a la vista
Pues bueno, ''Más vale muerto'' presenta el típico esquema de comedieta romanticona, eso no sorprende a nadie, como tampoco el proceder de los acontecimientos e incluso el desenlace de la propia historia, pero posee ciertos matices que la convierten, aparte de en muy entrañable, en algo llamativo y peculiar gracias a su hilaridad. Y es que el plantel de personajes secundarios es tremendo, a cada cual más locuelo, más excéntrico y más cantosos, y es que cada uno de ellos posee alguna peculiaridad raruna que hará que los condimentos de este plato, lo enriquezcan con un gusto muy exquisito. Destacar caras conocidas (en aquel momento) como Curtis Armstrong (visto en ''La revancha de los novatos'') como el friki amigo del prota, la de Chuck Mitchell (de ''Porky's'') o la ya nombrada Amanda Wyss. 

El amor asoma peligrosamente

''Más vale muerto'' es un festival de locura, para prueba concisa la escena para el recuerdo de la hamburguesa (animada con stop motion) bailando y emulando a Van Halen, dicha escena resume el espíritu gamberro y socarrón del film, el cual me parece estupendo y ideal para ser rememorado como pieza genuina perteneciente a una década maravillosa.

La hamburguesa bailarina

martes, 12 de julio de 2016

Un hombre lobo americano en París (1997) de Anthony Waller



Tres americanos pringadetes en París
Le guardo un especial cariño a esta película, aunque reconozco que es bastante malilla, no nos vamos a engañar. Estamos ante una pseudo-secuela/remake encubierto de la joyita ochentera de John Landis, ''Un hombre lobo americano en Londres'', de la cual prácticamente se calca el hilo argumental, presentando ciertas variantes más cachondas y según se miren, ridículas. Si bien la de Landis era un film que hacía un clarísimo uso del humor negro, no dejaba de ser una peli seria, cosa que no es la que nos ocupa. Desde el primer momento hay que verla desde el más absoluto cachondeo, porque ''Un hombre americano en París'' no pretende ser seria, más bien todo lo contrario, multiplica los ápices de humor de la de Landis a extremos más desfasados para atribuirle a la historia un aire bufonesco que será digerido mejor o peor según el espectador prefiera dejarse llevar por él. Si como dije, le guardo cierto cariño, es por las circunstancias en las que la vi, recuerdo que fue en un cine de verano en Julio en el pueblo de mis abuelos en Ciudad Real, con el calorcito y demás, siendo pequeñajo y bueno, la verdad es que la disfruté y me lo pasé pipa viéndola (seguramente no hubiese pasado lo mismo si la hubiese visto en la actualidad por primera vez), aunque realmente el resultado no deja de ser muy deficiente si se la compara con su brillante antecesora.

Terror bajo la luna llena

Andy (Tom Everett Scott) y Serafine
(Julie Delphy), química lobuna
La peli nos cuenta como un trío de amigos americanos, está de excursión por Europa y llegan a París y deciden subir de noche a la torre Eiffel a hacer puenting (¡gran idea!, ¿verdad?). De repente aparece una chica (Julie Delphy) que intenta suicidarse y será nuestro prota (Tom Everett Scott) quien la salve de morir. Este encuentro será el leitmotiv de todo, la chica resulta ser una licántropa, por eso quería poner fin a su existencia, y para colmo de males descubrimos que existe en París una especie de culto de hombres lobo, que se reunen en un local las noches de luna llena (''auuuu'') -al estilo ''Abierto hasta el amanecer''-, preparados para mutar y devorar a todo incauto que haya acudido al lugar, engañado, para encontrar la muerte. Pues bien, en uno de estos aterradores encuentros, vemos como el trío de amigos es atacado, uno de ellos muere, el otro acaba retenido por la mujer lobo en su casita, y nuestro prota es mordido por uno de los licántropos, así que ¿sabemos que va a pasar, no? Exacto, igual que en la de Landis, el prota pasará a ser un hombre lobo más, y sus víctimas se le aparecerán con aspecto de zombies putrefactos (aunque con mucha menos chispa que en la original).

La secta licántropa

Víctima del lobito
A todo esto, el prota y la licántropa se enamoran y como son buenos, pues intentarán acabar con los hombres lobo malos para evitar que sigan matando por ahí y de paso, ¿habrá algún remedio para poder erradicar su condición de bestias salvajes? En fin, como ya he dicho la peli es muy cachonda, posee un humor muy desfásico y escenas muy chorras que le restan el supuesto componente de terror que debería de tener, pero eso tampoco me parece por necesidad un error tan lamentable, al fin y al cabo creo que estaba hecho con esa intencionalidad. Evidentemente es mucho menos gráfica y visceral que la original (aunque alguna escenita de sangre se podría rescatar y algún maquillaje, como la de la chica zombie, es bastante resultón). Lo peor que tiene, lamentablemente, y que le resta la mayoría de los puntos con respecto a la de 1981, es el aspecto, diseño y efectos de los hombres lobo.

En compañía de zombies

Volviendo en sí después de una noche intensa
Estos bichos digitales son de lo más lamentable; las transformaciones (salvo alguna escenita puntual) dan bastante lástima y las criaturas cantan a la legua que son un puñado de píxeles en movimiento superpuestos sobre la imagen de los actores reales, ¡qué pena ver el realismo de los efectos de un film de 16 años atrás y la chapuza más moderna que debería de ganar en veracidad fílmica! Con respecto a los actores, no están mal, la pareja protagonista tiene química y los secundarios no cantan demasiado para mal. En líneas generales, la peli se deja ver, es muy entretenida y sabiendo pasar por alto sus múltiples defectos y las comparaciones excesivas con la original, pues uno la puede disfrutar en su justa medida. Con toda seguridad si no le tuviese cierto cariño por haberla visto en mi infancia, sería más duro a la hora de hablar de ella, pero la nostalgia me impide machacarla, quizás como se mereciese en muchos aspectos, y es que uno debe criticar desde lo emocional, siempre lo diré. 

Efectos digitales de auténtica pena

miércoles, 6 de julio de 2016

Forja de campeón (1986) de Peter Markle



El prota, Dean Youngblood (Rob Lowe, al
que no le importa nada exhibir su cuerpecito)
Típica cinta ''teen'' de los ochenta (de las muchísimas que hubo, y que los ochenta fue la década de las pelis juveniles por excelencia) creada para el lucimiento de la estrella del momento, el guaperillo de Rob Lowe, ídolo juvenil donde los hubiese en ese momento. Bueno, a mí personalmente debo decir que si la peli no fuese ochentera, no me habría gustado especialmente, y es que no soy un devoto fan de las tontunas romanticonas que es lo que en definitiva es esta ''Forja de campeón'', con todos los clichés que apunta el género. La peli está enfocada desde el punto de vista de un chaval humilde y algo paletillo que quiere triunfar en el mundo del hockey (también eran muy típico que las pelis juveniles de la época tuviesen como contexto un determinado deporte, creándose toda una modalidad dentro del cine ''teen''), y claro llega a una nueva ciudad, a un nuevo instituto, y lo de siempre, lo toman por pardillo, lo putean (en algunas escenas se palpa un comportamiento muy homoerótico, muy rollo ''Top Gun'') y lo marginan. El chaval pues, deberá sacarse las castañas del fuego y demostrar su valía y será cuando haya un campeonato muy importante, donde pondrá toda la carne en el asador para convertirse en una estrella del hockey, de camino conquistando a la típica chicuela que acabará loca por sus huesos (y otras partes de su apolíneo cuerpo). 

Youngblood tendrá que demostrar su valía en la pista de hockey

Por aquí andaba un jovencito y desconocido Keanu Reeves
¿Que se puede destacar del film? Yo voy a ser muy escueto, su estética, looks, banda sonora y demás aspectos que delatan la década a la que pertenece; hablo con sinceridad, muchos ''rolletes'' de este tipo me tragué sólo porque la peli es ochentera, ¡soy un nostálgico empedernido de esta década!, ¿qué le voy a hacer?, por lo demás no deja de ser una peli del montón, entretenida y poco más. A las chavalas se les debía hacer la boca agua con el torso del Rob Lowe, que lo muestra muy habitualmente (y más partes de su anatomía, porque hay incluso una escenita erótico-festiva, bastante subidita de tono, ''ejem''). Destacar también la presencia de un Patrick Swayze, antes de despuntar definitivamente con ''Dirty Dancing'' y más tarde con ''Ghost'' (Swayze y Lowe ya habían coincidido en ''Rebeldes'' y de un jovencísimo y desconocido Keanu Reeves, en un papel muy secundario. En fin, que se puede ver sin problemas, uno ya sabe lo que se va a encontrar, típica historia de la superación de un pringadete (eso sí, guapo,... no podía ser del montón) que acaba siendo la admiración de todo quisqui, ¡toda una historia motivacional, no nos vamos a engañar!

Dejándose llevar por la pasión carnal