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Mostrando entradas con la etiqueta Molly Ringwald. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Cut (2000) de Kimble Rendall



La mismísima Kylie Minogue interpreta a una directora
de cine de terror, en los 5 minutos escasos en los que aparece
Desconocida y divertida película australiana que, a pesar de lo malilla que es, llegó incluso a estrenarse en cines (recuerdo haber visto su cartel promocional y todo), claramente para aprovecharse del tirón comercial que estaban teniendo los slashers adolescentes gracias a ''Scream'' o ''Sé lo que hicisteis el último verano'', estilo que obviamente intenta imitar. ''Cut'', no nos engañemos, es una peli bastante cutre, pero uno puede pasarlo verdaderamente en grande con su visionado. Se nos plantea una historia que, la verdad, a mí me gustó, la existencia de un asesino sobrenatural que vive a través del celuloide. Sí, y es que el killer de turno aparece en una película ficticia que los protagonistas están rodando, una especie de Freddy Krueger enmascarado que cobra vida a través de las lentes de la cámara que lo filman y sus víctimas, son precisamente los miembros del equipo técnico que están desarrollando dicho trabajo cinematográfico, incluida la actriz principal (interpretada por la ochentera Molly Ringwald, entrañable prota de ''16 velas'' o ''El club de los cinco''). 

El asesino está listo para matar

¡Silencio, se rueda!
Y si bien, esa idead del cine dentro del cine (que tan buenos resultados suele dar en otras ocasiones) es bastante interesante, lógicamente viendo el film, no se puede decir lo mismo de su realización, la cual es patatera, muy de telefilm, torpe y visualmente precaria. Si bien, el truco para disfrutar de ''Cut'' es no tomársela en serio y divertirse por lo bufonesca que resulta, aunque con casi toda seguridad ésa no era la intención de sus realizadores, seguro que pretendían hacer algo serio aunque les quedase una comedia un tanto involuntaria. Por cierto, sale Kylie Minogue (¡curioso!), y a pesar de que la cantante sale acreditada como una de las actrices principales sólo aparece durante cinco minutos al principio de la peli, siendo asesinada por el killer de turno. Con casi toda seguridad muchos en su momento, picarían e irían a verla esperando encontrarse algo del estilo ''Scream'', y claro, se llevarían una amplia desilusión. En resumidas cuentas es una película cutrecilla, pura serie B de videoclub, pero para nada pretenciosa y repito, viéndola con ojos despreocupados y con la expectativa de ver algo distraido, podría tener un pase; además el aspecto del asesino mola bastante, posiblemente uno de los poquísimos puntos que se podrían rescatar del film. 

Una Molly Ringwald más madurita contra el asesino

miércoles, 24 de junio de 2015

El club de los cinco (1985) de John Hughes



Los cinco protagonistas castigados
Pues francamente, con esta película me pasó lo mismo que con ''St. Elmo, punto de encuentro'', se trata de un film icónico de la década de los ochenta, muy representativo de la misma y una pieza fundamental dentro del cine juvenil. ''El club de los cinco'' se ha convertido en un clásico, venerado sobre todo por esa generación a cuyo estreno le pilló en una edad más o menos adolescente y (y sí lo sé, repito una vez más) yo adoro en líneas generales todo lo relacionado con la época a la que pertenece, sinceramente no me entusiasmó demasiado. El film se me hizo algo lento y plomizo, imperdonable esta apreciación si tenemos en cuenta que estamos ante un vehículo de absoluta distracción y entrenimiento. La peli va sobre cinco muchachos, totalmente distintos en personalidades (y todos estereotipos del mundillo del instituto), que son recluidos un Sábado en su centro de estudios, por el asqueroso del director que les tiene cierta ojeriza (la figura de éste se asemeja a la de un terrateniente o un coronel como poco). 

Los chicos se aburren y los espectadores también

La peli no aporta grandes sorpresas
Los chicos, a pesar de no tener nada en común, irán limando asperezas durante las horas que dura su castigo, encontrando ciertos puntos en común. En sí la peli tiene algo, ese toque característico de los ochenta, que la hace ciertamente entrañable, pero la verdad no me parece merecedora de cargar con la coletilla de ser un film de culto. El problema como dije antes, no sólo es que la peli sea bastante parada y su ritmo un tanto lentillo, sino que encima (y es una apreciacion personal) los personajes no resultan empáticos. Los cinco jovenzuelos protagonistas eran miembros del denominado Brat Pack, y de hecho para muchos ésta se convirtió en su peli más característica. Molly Ringwald (vista en ''16 velas'' o ''La chica de rosa'',  ambas apadrinadas bajo el nombre de John Hughes) hace de la tonta repipi y estirada a la que dan ganas de cruzar la cara. 

¡Qué Sábado más divertido!

¡Movida, movida!
Ally Sheedy (prota de ''Cortocircuito'') una friky rarísima a la que parece que le falta un verano. Judd Nelson es el matón de turno que va de chulo, de creído y de antisistema. Emilio Estevez es el guaperillo por el que todas las féminas babean, quizás el personaje más ''normalito'' y que presenta una cierta y encomiable evolución (por cierto, estos tres últimos también coincidirían en ''St. Elmo, punto de encuentro''). Y por último Anthony Michael Hall (rostro también fetiche de John Hughes) hace del nerd empollón, que también da muestras de cierto retraso. En definitiva, la peli transcurre en un único escenario y con estos reducidos personajes, hay poca (o casi ninguna) acción y todo se resume a los comentarios y diálogos de los chavalucos, primero tirándose mierda unos a otros y posteriormente ''reconciliándose''. Emotiva no es que sea, más bien resulta un tanto rancia. 

Y éste se supone que es el más inteligente del grupo

Quizás se apoye más en el lado nostálgico, incluso hasta a mí, que no me agradó especialmente, me vi invadido por un agradable gustirrinín al escuchar la inolvidable canción ''DON'T YOU FORGET ABOUT ME'' de Simple Minds, que acompaña a la banda sonora, de lejos lo mejor de la película (todo un temazo de los buenos). Tampoco digo que no se pueda ver, es más, si te consideras un fanático irremediable del cine ochentero, es de obligación echarle un vistazo, aunque no sea más que por su exacerbada fama. 

El insti es como una prisión

sábado, 19 de julio de 2014

16 velas (1984) de John Hughes



Samantha (Molly Ringwald) pensando en las musarañas
Requisito fundamental que debes cumplir para que te mola "16 velas"; ser un adorador incondicional de los ochenta, de lo contrario quizás te pueda parecer ciertamente tontorrona y falta de interés. Bueno, vamos a ver, efectivamente la película es que es un poco chorras y no es para menos, su director John Hughes no prentendió ofrecernos una historia muy trascendental para que nos comiésemos el tarro durante su visionado, sin más expuso un producto de consumo fácil destinado al público adolescente de la época, para que pasase un rato divertido y entretenido. "16 velas" cuenta con la peculiaridad de haberse instaurado como un película se semi-culto dentro del amplio abanico formado por el cine para (y sobre) adolescentes. Hay quien la ha señalado como una pionera en su estilo, aunque francamente no estoy de acuerdo con ella, antes de "16 velas" ya existían múltiples ejemplos que retrataban de un modo u otro, el drama de ser adolescente, aunque sí que es verdad que esta película sirvió como un referente y ejemplo a seguir por otras que vinieron después, algunas incluso, de su mismo director. 

¡Qué plasta es este tío (Anthony Michael Hall)!

Se nota el ambiente ochentero, ¿verdad?
Y es que el señor John Hughes (que en paz descanse) ha pasado a la historia, con todo merecimiento, por ser uno de los más importantes promotores del cine adolescente y durante los ochenta nos regaló joyitas tan entrañables como ésta que nos ocupa, o "La mujer explosiva", "El club de los cinco" o "Todo en un día" (las cuales ya las iré comentando, por supuesto). Centrándonos en "16 velas" tenemos a una chica, Samantha (Molly Ringwald, uno de los iconos juveniles ochenteros por antonomasia), que vive desde sus ojos de adolescente incomprendida, un tremendo drama catastrofista. Es el día de su 16 cumpleaños, no obstante se siente desplazada por todos los miembros de su familia (los cuales ni se acuerdan de este acontecimiento), que están ensimismados preparando la boda de su hermana mayor. Por otro lado, está enamorada de un chico, el típico guaperas, Jake (Michael Schoeffling), pero él pasa de ella, bueno, al menos eso es lo que piensa ella, porque la realidad es otra bien distinta. Pero es que encima, a ella le da el coñazo un chavaluco (Anthony Michael Hall, otro rostro muy típico del cine juvenil ochentero), que es un bocazas, va de ligón y de ser un experto en temas sexuales y es un mindundi de cuidado. 

A la izda. un jovencísimo John Cusack

Una también jovencísima Joan Cusack
A lo largo de la película iremos siendo testigos de múltiples vivencias de la chica, las cuales nos irán retratando en tono muy cómico y desternillante, lo deprimente y duro que puede resultar ser una adolescente atrapada en la pesadilla de ser, pues eso, una adolescente; al fin y al cabo la edad del pavo ha sido, es y será muy compleja para todos; y ahí es donde radica el atractivo del film, lo bien que el señor Hughes y su equipo se burlan del asunto y nos hacen pasar un buen rato presenciándolo. No lo vamos a negar, "16 velas" no podría pasar por algo genuinamente original ni digno de alabar, el film nada en clichés y estereotipos (ya por aquélla bastante vistos con anterioridad), y además cuenta con la peculiaridad inherente de ser muy hija de su época, o de estar muy enmarcada (como muchas otras) en el contexto ochentero. ¿Qué quiero decir con esto? Alguien que aborde su visionado, sin tener en cuenta esto, que no esté acostumbrado a ver cine de esa época (o sea que tenga el ojo hecho a ver muchos de los bodrios que se estrenan actualmente), la encontrará anticuada, desfasada, pasada de moda; al fin y al cabo no deja de ser una película para nostálgicos (sus looks, su banda sonora, etc., son pruebas de ello).

¡Qué descojone con el chino!

Por ahí andaba también la enanita
de "Poltergeist" (Zelda Rubinstein)
Eso sí, todo aquél al que le fascine todo lo relacionado con los ochenta (yo por ejemplo), irá siendo víctima de algo cercano a constantes oleadas de placer, a la par de constantes sacudidas de nostalgia. En resumidas cuentas, es un claro ejemplo del tipo de cine ingenuo, despreocupado y entrañable que se hacía en aquellos maravillosos años, un cine que como ya he dicho en múltiples ocasiones, ya no se hace (por lo general), lamentablemente. Lo siento, pero no puedo hablar de manera objetiva de un film como "16 velas", y los que como a mí, les fascine tanto esta década, me entenderán perfectamente. Sin más no puedo hacer más que recomendarla a todo el mundo que desee pasar un buen rato y evadirse de los problemas cotidianos durante una hora y media, a los nostálgicos ochenteros, no creo que haga falta hacerlo, seguramente ya la habréis visto (y seguramente más de una vez).

¿Es Jake (Michael Schoeffling) un príncipe azul?

*MI MOMENTO FAVORITO: el de la boda de la hermana mayor de Samantha, Ginny (Blanche Baker), en el que ésta se presenta ante el altar con una borrachera de aúpa.

Eso es ir más pedo que Alfredo