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jueves, 26 de junio de 2014

Al morir la noche (1945) de Alberto Cavalcanti, Charles Crichton, Basil Dearden, Robert Hamer



El prota (Mervyn Johns) acude a una misteriosa cita
Desde Reino Unido llegó esta respetadísima obra de terror, alabada por múltiples críticos como una obra maestra. Méritos no le faltan y es que "Al morir la noche" fue una película totalmente antecesora y original, en especial por la propuesta de su formato. El film es una recopilación de cinco historias relacionadas por un nexo común (que no se descubrirá hasta el final), dirigidas por cuatro prestigiosos directores, antecediendo por completo a esos films antológicos que la productora Amicus, pondría tan de moda veinte años después (véase "Doctor Terror" o "Condenados de ultratumba") y que a su vez se convertirían en sendos referentes para posteriores producciones tan representativas del género como la genial "Creepshow". El film se abre con la llegada de un arquitecto (Mervyn Johns) a una retirada casona, a la que ha sido invitado a través de una llamada, por un anfitrión, para pasar el fin de semana. Allí se encontrará con un grupo de invitados, a los que él cree reconocer, aunque no recuerda de qué situación. A continuación, cada uno de ellos irá narrando una historia, en las que la muerte y lo sobrenatural tendrán amplia presencia. 

La sesión de historias va a comenzar

La primera de ellas (dirigida por Basil Dearden), tendrá como protagonista a un tipo (Anthony Baird) que tras sufrir un accidente, comienza a ser atormentado por la presencia de un carro (de aspecto fúnebre) conducido por un inquietante hombre que le invita a subir a él con la frase: "aún hay sitio para uno más". Dicha aparición será una inquietante premonición que llegará a salvarle de un trágico y atroz destino. Basada en un cuento de E. F. Benson, llama la atención la cierta referencia que la historia podría haber supuesto para la concepción de más de un detalle de la trama de "Destino final".

''Aún hay sitio para uno más''

La segunda (dirigida por Alberto Cavalcanti), es una adaptación de un cuento de Angus MacPhail y nos sitúa en una gran mansión, durante una celebración navideña, en la que un grupito de niños juegan al escondite. Una chiquilla (Sally Ann Howes) se oculta en el ático, en donde encontrará a un pequeño niño muy asustado. El chavalín le dirá que tiene miedo de su hermana, porque quiere matarlo. La chica no lo tomará en serio, pero posteriormente se dará cuenta de que en esa casa vivió un niño años atrás que tuvo un cruel destino, pues su hermana lo asesinó. Para aquéllos que lo flipasen en colorines con el final de "El sexto sentido", porque lo considerasen algo nunca visto, debo decirles que dicha treta argumental (véase un espectro que pasa por un vivo), ya había sido utilizada en este film, antecediendo al film protagonizado por Bruce Willis, más de medio siglo. Para que luego le pongan coronas de originalidad a quien no se lo merece. 

En ocasiones veo muertos...

La tercera (dirigida por Robert Hamer), está basada en un cuento de John V. Baines y tiene como protagonista a una mujer (Googie Withers) que decide regalarle a su esposo (Ralph Michael), un antiguo espejo victoriano para que decore su habitación. Pero en qué mala hora, porque sobre el espejo, pesa una maldición. Cuando lo mira, el hombre descubrirá que la imagen que devuelve el espejo no es el reflejo de lo que hay ante sí, sino que ve otro entorno. Semejante paranoia, acabará volviéndolo loco y empujándolo al intento de homicidio. 

Reflejo mortal

La cuarta (dirigida por Charles Crichton), adapta una historia del maestro H. G. Wells (autor de "La guerra de los mundos" y "El hombre invisible"), para mí es la más flojita de todas, siendo además también la única que tienen un acentuado tono cómico. Tiene como protagonistas a una pareja de colegas, que resultan ser dos rostros conocidos, todo aquél que haya disfrutado con el visionado de la magnífica obra maestra de Hitchcock, "Alarma en el expreso", reconocerá a estos dos (Basil Radford y Naunton Wayne), quienes en dicha película encarnaron el rol, también de dos colegas muy caricaturescos, cuya relación tan cercana dejaba entrever que podían ser homosexuales (muy delicadamente). En esta ocasión, estos dos se disputan el amor de una dama  y deciden jugársela a un partido de golf, quien gane tendrá vía libre para con la señorita. Lo hilarante es que el perdedor, se suicida, ahogándose en un lago. Eso sí, el difunto se le irá a apareciendo a su oponente, para tocarle un poco las narices. 

Un difunto un tanto molesto

La quinta (de nuevo dirigida por Alberto Cavalcanti), inspirada también en un cuento de John V. Baines, es con diferencia la mejor de todas y también la más siniestra y aterradora. Tiene como protagonista a un ventrílocuo (excepcional Michael Redgrave, también visto en "Alarma en el expreso"), comienza a ser poseído por el alma diabólica del muñeco que utiliza para sus shows, Hugo. Esto le irá llevando por el camino de la perdición, eso sí, ¿es cierto que Hugo tiene vida propia y muy pero que muy mala leche, o es que el hombre está perdiendo la cabeza? 

¿Está Hugo realmente vivo?

La reunión tomará unos tintes muy siniestros...
Finalizadas las historias, la acción retorna al momento inicial en la casa con los invitados, en donde procederá a ocurrirse un epílogo que cerrará el film de manera muy surrealista e inquietante. No se puede negar que "Al morir la noche" es una pieza magnífica del género, muy fresca para su tiempo y muy innovadora. Como ya habéis podido comprobar, muchos de los argumentos que presentaron sus historias, han servido como fuente de inspiración a múltiples historias posteriores, clave dentro del género de terror, por ello su capacidad pionera la hace situarse en un alto podio con absoluto merecimiento. Destacar su atmósfera sombría y su acabado técnico fabuloso, unas interpretaciones (en general) muy buenas (en especial el protagonista de la última historia, Michael Redgrave) y su carácter rompedor, pues echando un vistazo a las piezas de terror que eran habituales en la década en la que se realizó, puede ver que se trata de una película muy atípica y potenciadora de un estilo que no cobraría forma hasta un par de décadas después. 

...y muy grotescos

*MI MOMENTO FAVORITO: por supuesto, el segmento del muñeco del ventrílocuo.

Hugo es verdaderamente escalofriante

miércoles, 25 de junio de 2014

La mano que mece la cuna (1992) de Curtis Hanson



Los Bartel, una familia muy feliz hasta que...
Me acuerdo que siendo niño mi madre me habló de una película que había visto hacía poco que le había dado mucho, pero mucho miedo. Su título se me quedó grabado por lo extraño que me sonó en ese momento; "La mano que mece la cuna". Yo intrigado, ya que desde esa temprana edad, ya era un devoto del cine de terror, no dudé en alquilarla, un poco de estrangis (al no ser una película recomendada para mi edad), y la verdad es que me impactó, porque posee el gran mérito de, con unos simples y sencillos elementos, lograr momentos de tensión verdaderamente escalofriantes. Tiempo después la he visto más veces y me sigue gustando un montón y considero que con todo merecimiento ha sido una película que ha dejado su huella particular en el género del thriller o suspense. 

...la canguro Peyton Flanders (Rebecca De Mornay) entra en sus vidas

Peyton es un auténtico demonio con cara de ángel...
Es curioso porque viendo la historia, por todos conocida, acerca de una resentida canguro (Rebecca De Mornay), que culpa de sus desgracias a una pobre mujer (Annabella Sciorra), en cuya vida entrará como un cáncer, con la intención de desestabilizarla y destruirla por completo, da la sensación de que la guionista (Amanda Silver), tomó como referencia un film de tipo fantástico y de terror que había salido un par de años antes, "La tutora" de William Friedkin (director de "El exorcista"), en cuya ficha/comentario ya señalé múltiples similitudes argumentales entre ambas. No obstante, hay que decirlo, "La mano que mece la cuna", sin estar puramente enmarcada dentro del género de terror, y careciendo del componente fantástico del otro film, resulta mucho más angustiante y una película, en resumidas cuentas, mucho más redonda y efectiva. 

...y enfocará todo su odio contra la madre, Claire (Annabella Sciorra)

Marlene (Julianne Moore) es la única que cala a la canguro...
Aunque la historia y el argumento podrían ser tachados de previsibles y se han convertido en típicos gracias a esos pastiches de telefilms de sobremesa que suelen emitirse en Antena3, la película, como ya he apuntado, es un excelente ejercicio de suspense y de tensión que aumenta a medida que se desarrolla, llegando a un grandioso y aterrador clímax final (¡inevitable no morderse las uñas durante los últimos quince minutos!). La dirección es muy buena, aunque sobre todo su punto fuerte son las interpretaciones, Annabella Sciorra está fantástica (esa escena en la que su personaje sufre un ataque de asma, demuestra lo actriz tan cojonuda que es; yo soy asmático y puedo decir que refleja la angustia de esa terrible situación, de una forma brillante) interpretando a la heroína que debe defender su casa y su familia de una enloquecida y sensacional Rebecca de Mornay, la cual nos muestra la cara más perversa y retorcida de un personaje comúnmente cándido como es el de una dócil canguro (hasta la fecha, representada generalmente como la víctima favorita de los psicópatas en cuestión, no como la mala de la película) en una interpretación fuera de serie que quita el hipo, sin duda lo mejor de la película, en serio merecía un Oscar porque está realmente genial. 

...y la pobre no saldrá muy bien parada

Como asmático, esta escena me hizo sufrir lo que no está escrito
Es frustrante ver como una actriz como De Mornay, no haya sido considerada ni siquiera para optar a la estatuilla por un papel como el que realiza en esta película y ver como por ejemplo Penelope Cruz, fue premiada por "Vicky, Cristina, Barcelona", eso es lo que vendría a llamarse injusticia, porque Rebecca De Mornay se come en dos fotogramas a la Pe en toda su carrera. Apreciaciones personales aparte, mencionar también que los secundarios están más que correctos; destacar a una desconocida Julianne Moore (que tendrá un papel vital a la par de desgraciado), a Madeline Zima, la niña que interpreta a la joven hija del matrimonio y a Ernie Hudson, el negrito de "los Cazafantasmas", clavando el papel de un disminuido mental. Por otro lado, la banda sonora, la ambientación, etc., todos los aspectos están lo suficientemente currados como para elaborar una gran película, muy sólida, que mezcla de forma magistral el drama con el terror; una historia que entretiene y que engancha desde el principio, aunque por momentos se pueda volver bastante previsible. 

''No te atrevas a joderme imbécil, mi versión de los hechos será mejor que la tuya''

Desde luego merece mucho la pena, "La mano que mece la cuna" es una de las mejores propuestas del cine de terror/suspense ofrecidos en la década de los noventa, en la que este tipo de thrillers se puso de moda y como tal, fue un gran éxito de taquilla (habiendo costado 11 millones de dólares, sólo en Estados Unidos rozó los 90 millones de recaudación en cines). 

La pequeña de la familia, Emma (Madeline Zima),
demostrará llegado el momento ser toda una valiente

*MI MOMENTO FAVORITO: el clímax final, 15 minutos de pura tensión, la madre de familia (Sciorra) contra la malvada intrusa (De Mornay), en una lucha a muerte. 

En este momento alguien debería decir eso de: "mira detrás de ti"

Risky Business (1983) de Paul Brickman



El adolescente Joel Goodsen (un jovencísimo Tom Cruise)
Un gran éxito del cine para adolescentes, tan típico y característico de los años ochenta, que ha cosechado cierto culto gracias a que fue la película que le posibilitó la fama a un, por aquel entonces, jovencísimo Tom Cruise. No obstante, viendo el póster promocional, ya digo yo que dista mucho de ser la típica comedieta gamberra y erótico-festiva que parece apuntar, al estilo de otras tan exitosas del momento como "Porky's", de hecho "Risky Business" difícilmente podría ser considerada como una comedia. Es un film que a mí personalmente no me ha dicho absolutamente nada, las dos o tres veces que la he visto (en sucesivos instantes de mi vida). Si la tenemos como una comedia picantona (como parece indicar a simple vista), la peli resulta una tremenda decepción. Si la consideramos un drama de adolescentes (de lo cual también posee algún que otro tinte), tampoco me parece muy efectiva, y es que el film divaga entre ambos extremos sin decantarse por ninguno, por lo tanto creo que el intento de afluir ambos géneros, es un tanto fallido (si es que ése era el motivo de sus realizadores). 

La escena más recordada de la película, Tom Cruise en calzoncillos
marcándose un bailecito al ritmo de la canción "Old time rock and roll"

La prostituta Lana (una jovencísima Rebecca De Mornay)
La película nos cuenta cómo Joel (Tom Cruise), un chaval muy responsable, en el cual sus padres depositan toda confianza, se queda solo en casa durante un viaje de sus progenitores. El nene, que es un pijito consentido, ve la oportunidad de hacer lo que le dé la gana, desde marcarse un bailecito en calzoncillos a ritmo de la canción "Old Time Rock and Roll" (el momento más mítico y recordado de la cinta), a solicitar los servicios de una prostituta (una jovencísima y preciosa Rebecca De Mornay, la futura mala malísima de "La mano que mece la cuna"), montarse una fiestecilla con unos colegas y consumir algún porrete que otro, hasta el extremo de acabar convirtiendo su propia casa en un burdel, haciendo las funciones de chulo, con cuyas ganancias podrá reparar el cochecito de sus papis, que en un infortunio se lo ha cargado. En sí "Risky Business" vendría a poseer todos los elementos característicos de las comedias juveniles macarronas de los ochenta, pero no los aprovecha para construir un argumento divertido y es donde todo se va al garete a la hora de intentar disfrutarla. 

Joel y Lana montándoselo

Verás donde va a acabar el coche
La película se presenta dentro de un tono más o menos serio; pero claro el argumento es bastante delirante, así que esa seriedad no es nada efectiva. El problema es que a duras penas consigue entretener, para ser un film dirigido a un público adolescente, es bastante denso, posee un ritmo muy irregular y en ocasiones, seamos francos, es hasta plomizo. Puede que fuese llamativa en su momento por la introducción de escenas eróticas (que las tiene) un tanto subiditas de tono, vamos "Risky Business" sí se mostró fiel a ese espíritu liberal arraigado a estas producciones ochenteras; en las que los desfiles de tetas y culos solían ser más que comunes, y en la línea establecida seremos testigos de alguna que otra cúpula entre los personajes protagonistas, filmada con gran elegancia y erotismo (a destacar esa concreta en la que se lo montan en un vagón de un tren, los muy descocados). En líneas generales, "Risky Business" no deja de ser una película bobalicona y muy simplona, pero que por desgracia, intentaron hacerla pasar por un film serio y nada divertido, cuando por su argumento estaba pidiendo a gritos ser precisamente todo lo contrario. 

¡Si tus papis viesen a qué dedicas el tiempo libre!

Si con el desmadre argumental se hubiesen molestado en crear alguna que otra secuencia digna de despertar en el público una sonora carcajada, el film habría resultado más entrañable. Como tiraron por otros derroteros, lo que les quedó fue un churro difícil de clasificar (no es drama, no es comedia, ¿qué coño es esto?), muy aburrido, totalmente falto de interés (a no ser que se sea un irremediable fan de su actor protagonista). A pesar de todo, fue un gran éxito de taquilla, seguramente porque la peña acudió a las salas esperándose encontrarse la comedia gamberra que prometían con el póster promocional, ¡menudo timo!

Escándalo público en el vagón de un tren

martes, 24 de junio de 2014

Intruso en la noche (1989) de Scott Spiegel



Los trabajadores del supermercado = víctimas potenciales
A finales de los 80, el slasher ya estaba más que saturado y explotado hasta la saciedad. El género de terror se encontraba en horas muy bajas y realmente muy pocos productos seguían dando muestras efectivas de la gloriosa etapa que había vivido hacía escasos años. No obstante, alguna que otra pieza de dicho período es destacable, por sus intermitentes ramalazos de brillantez, y ése es el caso de "Intruso en la noche". La película es simple y muy de andar por casa desde el punto de vista visual, en cuanto al argumental es de originalidad absolutamente nula, sin más se construyó en base a los clichés machacados una y otra vez en un montón de películas realizadas durante la década. Pero bueno, lo fundamental es que como pieza representativa del slasher, es pura y llanamente espléndida. 

Un cliente muy problemático, ¿será éste el asesino?

La acción se desarrolla en el interior de un gran supermercado, tras un altercado desafortunado con un cliente un tanto violento, todo el personal se encuentra realizando sus últimas actividades laborales, antes de echarle el cierre definitivo al local. Cae la noche y de pronto, irrumpirá en el centro un desequilibradísimo asesino que se irá cargando a toda la peña que se encuentra dentro del supermercado, el cual (como bien marca todo buen slasher) se convertirá en una trampa mortal (puertas bloqueadas, teléfonos averiados,...) en la que los pobres empleados son como ingenuos terneros encaminándose al matadero. 

Empieza la matanza

El doble de Julián Muñoz
Como ya he dicho, "Intruso en la noche" no es digna de ser rememorada por su originalidad argumental ni por su brillantez técnica, ni actoral; es sin más un film de bajo presupuesto, cutrecillo y como tal presenta todos los fallos habidos y por haber inherentes a las producciones de esta calidad. No obstante, es idóneo para que un nostálgico del slasher retro, se pegue un cojonudo homenaje a la par que ve derramar sangre en la pantalla. Y es que si algo de destacable en esta pequeña joyita underground, es la mala leche que desprende. El film centra su punto más llamativo en la sucesiva elaboración de una serie de atroces y sangrientos crímenes plagados de gore visceral del bueno, con geniales efectos de maquillaje artesanales, que hacen más llamativo a este slasher en comparación con muchos otros más flojuchos e irregulares (tanto de la propia década como de tiempos más actuales). 

El asesino mata con saña

Como curiosidad, el film está dirigido por Scott Spiegel, coleguita de Tarantino y futuro colaborador del mismo en alguna que otra película con su firma; y el guión viene firmado (además de por el propio Spiegel) por Lawrence Bender, otro nombre posteriormente muy ligado al universo Tarantino, pues ha sido productor de una gran cantidad de films del director; también hay que señalar la presencia de Sam Raimi (director de "Posesión infernal" y "Spiderman"), en esta ocasión haciendo labores actorales y el corto cameo (al final del todo) de Bruce Campbell (Ash en la saga de "Posesión infernal"). Vamos que el equipo estaba lleno de coleguitas. 

Sam Raimi está un poco colgado

Sin más ni más, a pesar de sus fallos, me parece que es una pieza a reivindicar, con excelentes y grotescas muertes, un asesino despiadadísimo (aunque en mi opinión pierde un poco de chispa, cuando se descubre su identidad), una final girl correctísima (Elizabeth Cox), un final inesperado (y un tanto atípico en el subgénero) y un ritmo apropiado para que resulte de lo más entretenida. Para los amantes de este tipo de cine (entre los que me incluyo, por supuesto) es imprescindible.

La final girl (Elizabeth Cox), intenta escapar ilesa del asesino

*MI MOMENTO FAVORITO: uno de los asesinatos más gráficos y bizarros, aquél en el que el asesino le corta medio cráneo a una pobre víctima, con una sierra de cortar carne. ¡Eso es mala porra, así se hace un slasher como Dios manda y no como la mierda de "Una noche para morir" (por poner un ejemplo más actual)!

''Con 900 gramos basta''

La ventana indiscreta (1954) de Alfred Hitchcock



El prota Jeff (James Stewart), aburridísimo en su
apartamento reposando con su pierna escayolada
Dentro de la amplísimo historial de joyas que el señor Hitchcock ofreció al gran público, a lo largo de su trayectoria, "La ventana indiscreta" es sin lugar a dudas una de las más características y famosas del director. Hitchcock nos convierte en esta emocionante película, en observadores de una historia, compuesta a la vez por otros observadores de múltiples historias simultáneas que van construyendo un magnífico ejercicio de suspense, que nos mantendrá pegados al asiento hasta el final. El protagonista es un reportero fotográfico, Jeff (James Stewart, en uno de sus papeles más representativos), que se ve obligado a quedarse en reposo en su apartamento, a consecuencia de que tiene una pierna escayolada. El tipo, no obstante, se las compondrá para romper su extensa monotonía y aburrimiento, espiando con un gran teleobjetivo, las vidas de sus vecinos, a cada cual más pintoresco (dícese que Hitchcock se autohomenajea en dicho personaje, pues por lo visto era un reconocido voyeur, y además nos convierte a nosotros los espectadores respectivamente, en voyeurs). 

El apartamento de Jeff tiene una buena vista de la vecindad... 

...así que, ¿qué mejor que matar el tiempo espiando un poco a la peña?
Esta especie de pasatiempo, sumergirá a Jeff en toda una inesperada aventura, pues le prestará especial atención a un vecino en concreto, Lars Thornwald (Raymond Burr), el cual debido a su comportamiento, le llevará a Jeff a caer en la conclusión, de que este tipo se ha cargado a su esposa. Dicho espíritu voyeurístico, acabará siendo contagioso, pues tanto la novia de Jeff, Lisa (la futura princesa de Mónaco, Grace Kelly), como su asistente, Stella (Thelma Ritter), se quedarán enganchadas a esta serie de suposiciones tan perversas, quedando atrapadas a su vez, en una espiral detectivesca, en pro de descubrir si el señor Thornwald es un inocente vecino más víctima de una serie de incómodas coincidencias, o si es en realidad un despiadado asesino. Con esta premisa irá jugando Hitchcock a lo largo del desarrollo de "La ventana indiscreta" y su facilidad para meternos dentro de la historia es sublime y eso que, realmente, no salimos de las cuatro paredes que componen el apartamento del protagonista. 

Jeff con su novia Lisa (Grace Kelly)

¿Es el Sr. Thornwald un asesino?
Como puntos altamente positivos destacar, sobre todo, la forma en la que la historia está compuesta (todo un ejercicio de estilo, originalidad y maestría) y presentada ante nosotros, y esa maravillosa utilización de la incógnita y la incertidumbre que irá volviéndose imprevisible hasta el tramo final en el que se descubra la verdad. También es digna de alabar, la preciosa puesta en escena, un tanto teatral, pero muy efectiva, haciendo gala de una fotografía colorista envolvente y sublime. El reparto está también excelente, como ya he dicho antes, James Stewart encarnó uno de sus personajes más entrañables y recordados, y Grace Kelly luce como un auténtico ángel (la verdad, nadie como Hitchcock supo sacar el mejor partido de su radiante belleza, tanto en la anterior "Crimen perfecto", como en ésta que nos ocupa y en la posterior "Atrapa a un ladrón"). Aunque sí que debo decir que, en lo personal, y es algo que no lo he visto mencionar en ninguna parte, "La ventana indiscreta" me decepcionó en su parte final. 

Lisa y la asistenta, Stella (Thelma Ritter), se convierten también en unas cotillas de aúpa

No podía faltar Hitchcock haciendo su habitual cameo
No sólo porque me resultó demasiado precipitada, sino porque en concreto, la escena en la que el "malo" y el protagonista se ven las caras por fin, me pareció un tanto ridícula. Pregunta dirigida a todos las que la hayáis visto y visualicéis el momento que menciono; ¿nadie se ha planteado la posibilidad de que James Stewart, al verse tan indefenso, se las compusiese para conseguir atrancar la puerta de su casa -o le echase el pestillo-, en vez de sentarse a esperar, sudando la gota fría, a que el posible y peligroso asesino entrara como Pedro por su casa, para no precisamente estrecharle la mano a su "delator"? La verdad es que el final me hizo quedarme con un gusto un tanto amargo que me jorobó la magnificencia visualizada hasta dicho momento. Por ello debo señalar que, a pesar de sus virtudes, y su reconocido prestigio, "La ventana indiscreta" nunca figurará, desde mi perspectiva, como una de las películas más magnas del maestro Hitchcock, aunque esto no quita, que no sea una obra de visionado imprescindible. 

¿Mirada asesina?

*MI MOMENTO FAVORITO: cuando Lisa (Grace Kelly), se cuela en la casa del supuesto asesino (Raymond Burr), para conseguir pruebas que lo puedan delatar. 

Lisa exponiéndose al peligro

domingo, 22 de junio de 2014

¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984) de Pedro Almodóvar



Carmen Maura a punto de restregarse contra la
"culebrilla" del señor del pompis al descubierto
¿Qué hemos hecho nosotros para merecer esto? Veamos tenemos una película que ya comienza con una limpiadora restregándose contra la mini churra de un tío con pinta de putero. Continuamos conociendo que esta tía tiene un hijo de unos 14 años que es drogata y camello, encima apoyado por su abuela, una freaky de mucho cuidado, cuya mascota es un lagarto al que llama Dinero. Pero aún hay más, tiene otro hijo de unos 10 años que se deja sodomizar por hombres mayores. La madre, es toda una madraza y regala a su hijo a un dentista pedófilo, como la que regala un bolígrafo. Para colmo de rarezas, una vecina prostituta sadomasoquista que acaba de cerrar el círculo de obsesiones, manías y características del magnífico universo almodovariano, un gran señor, un gran creador. 

Dándole conversación a la vecina pilingui (Verónica Forqué) mientras curra

En fin. No me puedo creer que películas, a las que sí se les puede llamar películas, tengan peor consideración y este mojón tan educativo sea considerada una obra maestra, como apunta alguna crítica que me he leído por ahí. Yo le habría puesto un título más acorde a su temática como "Obsesiones de un pervertido". Como es habitual, otra cagarruta sobrevalorada por ser de tito Pedro, en fin, para quien disfrute de una sesión de celuloide sadomasoquista. En mi opinión (es muy drástica, lo sé) si este bodrio se extinguiese nos harían un favor a todos.

La frikaza de la abuela (Chus Lampreave) con Dinero

*Como curiosidad; el propio Almodóvar realizó por encargo (de TVE) un corto titulado "Trailer para amantes de lo prohibido", con la intención de promocionar este film suyo. Bueno, puede que signifique una rareza medianamente interesante para todos aquellos amantes de lo "kitsch". Ya lo digo, abstenerse gente excesivamente centrada, los daños cerebrales pueden ser irreparables. 

Bibiana Fernández en una escena del corto