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Mostrando entradas con la etiqueta Samuel L. Jackson. Mostrar todas las entradas
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lunes, 25 de julio de 2016

Deep Blue Sea (1999) de Renny Harlin



Cuidado con meterse con un tiburón cabreado
''Deep Blue Sea'' es la típica película mala a rabiar pero que la ves y te entretiene y te distrae. Y es que el argumento es una auténtica apología de la estupidez, véase en un laboratorio (en una plataforma en medio del océano), han realizado unos experimentos con unos tiburones, con la intención de curar el alzheimer (a saber el porqué). Total, que el resultado es que los tiburones adquieren una inteligencia superior y, para colmo, son más malos que le veneno (no podía ser de otra manera). Sumamos a que en determinado momento hay un problema técnico de marras, para que el laboratorio (un lugar gris, feo a rabiar y totalmente claustrofóbico) se convierta en una trampa mortal, en la que el grupito de personas que forman el equipo de investigación, se queden atrapadas y a merced del ataque de los tiburones, que como es natural, ansían llevarse algo a la boca que masticar. 
 
Avisados estabais

A ver cómo os las arregláis para salir de ahí
El resto será una lucha por la supervivencia, porque además, como ya he dicho, al ser los tiburones más listos que Stephen Hawking, se las sabrán todas a la hora de ir a por las presas. ''Deep Blue Sea'' es la típica película de serie B (incluso tirando a Z), pero hecha con un presupuesto elevado y contando además con actores de categoría, véase al propio Samuel L. Jackson (cuya estelar participación, en determinado momento, hace al público pegar una auténtica encogida, ¡lo garantizo!). Sin embargo, aunque tenga vistosos efectos especiales y una realización técnica encomiable, no es capaz de camuflar su tufillo de peli patatera de andar por casa. Dirige Renny Harlin, experto en cine de acción (autor de ''La jungla de cristal 2'', ''Máximo riesgo'' y ''Pesadilla en Elm Street 4'', entre otras) y bueno, hay que decir que la solvencia escénica es demostrada. 

No tiene pinta de querer entablar una conversación amistosa

La cosa se pone tensa
Lo peor desde mi punto de vista, son dos aspectos (amén de la gilipollez argumental, que bueno, puede ser hasta pasada por alta, porque la peli acaba cumpliendo con el cometido de entretener); uno los efectos digitales horrorosos de los tiburones (viéndola me acordaba de lo magistral que lucía el bicharraco de ''Tiburón'' de Spielberg, el cual no se veía que era un amasijo de píxeles) los cuales se ven muy irreales y muy falsos (sobre todo en los ataques, cuyos movimientos robóticos y artificiales causan en ocasiones risas involuntarias) y sobre todo el personaje del cocinero negro (interpretado por LL Cool J), que resulta tan insoportable y cansino (el típico que va de graciosete, pero que no tiene gracia ninguna) que estás deseando que muera desde el primer momento que aparece; pero que para colmo (y sí, digo un spoiler) ¡sobrevive! 

Me pasé toda la película diciendo que se zampasen a este cansino

Lo que más me decepcionó, recuerdo cuando la vi de pequeñajo en el cine, fue que (¡suelto spoiler!) muere la protagonista femenina, Saffron Burrows, la cual nos habían querído hacer creer que iba a ser la superviviente; además, la escena de su muerte resulta de un patetismo supremo (¡el señor guionista debería de haberse documentado que un tiburón no se puede detener así como así en el agua!). En resumidas cuentas, la película es un mierdón de campeonato, pero es ideal para verla con un buen tarro de palomitas y un refresco una calurosa tardecita de verano.


Susan McAlester (Saffron Burrows), ¿la final girl?

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Star Wars, episodio III. La venganza de los Sith (2005) de George Lucas



A éstos ya se les esfumó la magia
Bueno, por fin llegó el fin de la trilogía inicial que Don George Lucas se sacó de la manga para estirar el chicle de su creación más preciada y sacar pastaza en taquilla. ''La venganza de los Sith'' era un film clave ya que iba a suponer la visagra entre las ''nuevas'' pelis de la saga (cronológicamente las primeras) y las míticas de toda la vida, las conocidas y amadas por los fans durante dos décadas. En fin, a mí personalmente tanto ''La amenaza fantasma'' como ''El ataque de los clones'' no me habían emocionado precisamente, aunque debo decir que hubo una mejoría progresiva, la primera me pareció un morzullo y la segunda digamos que, menos morzullo, aunque en resumidas cuentas valían para pasar el rato y distraerse en medio de un aluvión asombroso de efectos especiales y parafernalia técnica de ésa que caracteriza por antonomasia a su creador. 

A los jedi les queda poco para que les den un poquito por el culo

El pobre Dooku (Christopher Lee)
no anda tan avispado en esta ocasión
Por ello, tampoco tenía unas espectativas muy altas en este tercer episodio y la verdad, no fui de ésos que esperaban su estreno como agua de Mayo, es más, ni tan siquiera la fui a ver al cine, directamente la vi en alquiler y sin unas ganas excesivas. Y debo reconocer que, fue mejor de lo que me esperaba. ''La venganza de los Sith'' es enormemente mejor que sus antecesoras, no llega a la altura de la trilogía clásica, pero sin lugar a dudas delató que Lucas se había puesto las pilas a la hora de hacer algo más sólido y más meritorio de visionar sin abochornar el espíritu que había caracterizado a la saga tanto tiempo. El film es de lo más oscuro, algo que no es de extrañar pues, todos sabíamos que la cosa iba a acabar como el rosario de la Aurora; a los jedi les dan por el culo, el imperio gana, Anakin se convierte en Darth Vader, Obi Wan se esconde con las orejitas caídas, el pobre y achacoso Yoda se pira para su ciénaga pantanosa y la pobre Padme Amidala la espicha tras parir a Luke y a Leia, ya todos conocíamos el pastel y hay que decir que Lucas por fin lo ofreció sin miramientos, sin ñoñeces ni hostias. 

Este Anakin ya no parece el buenín de antes

Pelea con el volcán Etna de fondo
Atrás quedaron las payasadas infumables de Jar Jar Binks y pasteles romanticones empalagosos, aquí sólo queda desgracia y tragedia, fundamental para situar la historia donde debía situarse. ¿Momentos a destacar? Bastantes, ese magistral combate entre Obi Wan y Anakin con las imágenes de la erupción del volcán Etna (veraz) de fondo, la rebelación del malvado emperador Palpatine como el villano y por supuesto, la reaparición más esperada, la de Darth Vader (el momento álgido y cumbre), ¡prodigioso! ¿Lo peor?, en mi opinión que quiten de en medio tan rápido al conde Dooku, ¡muy poco se lució aquí el magno Christopher Lee que había escapado victorioso y pletórico en la peli anterior! En resumidas cuentas, fue lo mejorcito que Lucas nos ofreció del universo ''Star Wars'' en algo más de veinte años, deja a la auténtica altura del vetún a los dos mojoncetes anteriores, ¡como debía ser!

¡Cuánto tiempo sin verlo en pantalla!

domingo, 13 de diciembre de 2015

Star Wars, episodio II. El ataque de los clones (2002) de George Lucas



Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor) con su aprendiz
el joven Anakin Skywalker (Hayden Christensen)
Bueno, bueno, en 2002 y tras la ponzoña de ''La amenaza fantasma'', el señor George Lucas nos trajo la secuela de su trilogía inicial de ''Star Wars'' (supuestamente planificada antes que las ''originales'', cosa que no me creo para nada, siento éstas ''nuevas'' claramente objetivo para estirar el chicle de la rentabilidad y sacar tajada en taquilla). ''El ataque de los clones'' lleva por título y viene a contarnos como el pequeño Anakin Skywalker, o sea el futuro Darth Vader (interpretado por el sieso Hayden Christensen), va aprendiendo a ser un jedi, instruído por Obi-Wan Kenobi (nuevamente Ewan McGregor), y su enamoramiendo de la reina Amidala (también repite Natalie Portman), o sea con la que retozará y gracias a ello acabarían asomando el jerol en este mundo Luke y Leia. En fin, que hay que decir que este episodio 2, es mucho mejor que ''La amenaza fantasma'', no era muy difícil todo hay que decirlo porque realizar un esperpento semejante por segunda vez, tendría delito, aunque sinceramente, siempre que la he visto no alcanzo a ver (y me pasa también con la siguiente que cierra esta nueva trilogía) la magia que poseían las tres películas originales. 

¡Vaya par de tontolitos!

¡Qué bichín más entrañable!
Ni los personajes, ni el argumento, ni los acontecimientos me resultan tan entrañables como los de la trilogía inicial (y me refiero con lo de inicial, porque se hicieron con anterioridad, aunque cronológicamente éstas las antecedan), también es cierto que la nostalgia por haberlas visto de pequeño influye mucho, aún así creo que estas nuevas entregas son productos muy inferiores en cuanto a categoría fílmica, siendo meros productos funcionales para hacer caja. No cabe duda que la peli es entretenida, está cojonudamente bien hecha y en taquilla (no podía ser de otra manera) cumplió de manera espectacular, pero vamos que no me mató para nada. El gran problema que le veo a ''El ataque de los clones'' es precisamente su protagonista, Hayden Christensen. Sobre él recae el peso fundamental de la historia, es ¡Anakin Skywalker, qué demonios!, y la elección de un actor competente habría sido decisiva, pero el chaval vamos a decirlo de manera poco fina que mola más, es una porquería de intérprete.

Yoda cabreado impone lo suyo

Es hora de sacar el sable para pelear
Que sí, que es muy mono y demás, pero no es capaz de transmitir ni un ápice de las inquietudes que el personaje requería, por lo menos a mí no. Resulta triste que cualquier personaje secundario lo anule por completo, como es el caso del gran Christopher Lee que se convierte en una magna estrella invitada a la función. A sus ochenta añazos Lee personifica aquí un personaje ya icónico, el villano conde Dooku (a Lee lo de ser conde le iba muy bien, aunque aquí carezca de afilados colmillos), es más creo que las escenas donde aparece son las más sobresalientes, porque el carisma que poseía este gran actor era único. A mí me encanta esa escena con ese combate final en el que Dooku vapulea a Obi Wan y al tontaina de Anakin, para posteriormente protagonizar una divertidísima performance contra Yoda. ¡Madre qué risa! 

Ahí el conde Dooku (grande Christopher Lee) dando pal pelo al tolai de Anakin

Recuerdo en el cine partirme con la entrada triunfal de Yoda, ese bichito doble de Jordi Puyol, achacoso y decrépito que de repente saca la espada láser y se convierte en el señor Miyagi de los jedi. Épica esa escena, aunque creo que realmente quedó algo más cómica de lo que se pretendía. En cuanto al rollazo de la historietita de amor de los dos tontuelos de la reina Amidala y el bobalicón de Anakin, mejor ni hablar, el culebrón de marras a mí no me cuaja en un film que se destaca principalmente por ver milenarios combates con espadas luminosas de característico sonido. En resumidas cuentas, la peli es amena, se puede ver y su acabado técnico es impresionante, pero las originales de ''Star Wars'' siempre estarán a años luz en cualquier aspecto.

El enanito es duro de roer

domingo, 2 de agosto de 2015

Star Wars, episodio I. La amenaza fantasma (1999) de George Lucas



El pequeñajo Anakin Skywalker (Jake Lloyd),
quien se convertirá en el futuro Darth Vader
Habían pasado 16 años desde que la última aventura galáctica ideada por George Lucas, ''El retorno del Jedi'', había aparecido en pantalla poniendo fin a una de las trilogías de aventuras para toda la familia más míticas, recordadas y exitosas de la historia del cine. ''La guerra de las galaxias'' había supuesto un hito tan grande y tan maravilloso que la idea de retomarla de alguna manera debió de rondar largo y tendido en la mente de su creador. Así que el señor Lucas, se inventó esa chorrada (yo no me la creo) de decir que realmente ya se había ideado hacía la tira de tiempo una trilogía antecesora, justificada y planificada que narraba los hechos ocurridos con anterioridad (valga la redundancia) a su trilogía ya filmada a caballo entre finales de los setenta y principios de los ochenta. O sea, que en 16 años se estudió una jugada lo bastante buena para alargar su franquicia de oro y seguir embolsándose millones, como los que se embolsó, sacando a la luz en 1999 el primer episodio esta nueva (realmente ''vieja'') trilogía de ''Star Wars'', la cual nos iba a contar (como principal atractivo) como ese perverso personaje llamado Darth Vader, se dejó caer al lado oscuro de la Fuerza. 

El valiente Qui-Gon Jinn (genial Liam Neeson)

Un joven Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor)
Y bueno, con una pila de millones mansalva, sacando una nueva edición digitalmente restaurada de las originales pelis de la saga (para mi asqueo personal) y así revitalizar su existencia en el imaginario colectivo y con un as en la manga que era el apoyo incondicional de millones de fans de lealtad asegurada, George Lucas sacó ''La amenaza fantasma'', ''primera'' (ya me entendéis) de las aventuras de la saga galáctica más famosa existente. Debo decir que, allá por 1999, yo ya había visto la pelis originales y me habían encantado (en especial ''El retorno del Jedi'') y que por lo tanto, me costaba situar el universo ''Star Wars'' con las nuevas caras que bombardeaba la incesante publicidad que se emitía por cualquier medio de la misma (cosa lógica, desde luego). Pero bueno, fui de esos otros muchos que fue a verla al cine, por la mera curiosidad de saber qué habían hecho, también debo añadir que en aquel momento, con 11 añitos que tenía, no es que tampoco fuese un curtido experto en el tema ''Star Wars'' (y de hecho sigo sin serlo, aunque por motivos nostálgicos le debo mi lealtad a la saga original). 

La reina Amidala (Natalie Portman)

Los futuros papis de Luke y Leia
Y bien pues empezó la cosa y con la mano en el corazón, ''La amenaza fantasma'' no me decía gran cosa, ni me emocionaba ni me producía ningún tipo de sensación especial, es más, me costaba identificarla como ya dije con ''La guerra de las galaxias''. ¿Que el viejo Obi Wan tenía la cara de un tolai interpretado por Ewan McGregor (me gusta este actor, pero como Obi Wan no me cuajó para nada en este episodio, aunque en los posteriores se lo curró)?, pues no me pegaba, ¿que era ese rollo de los minicrodianos y su puta madre para explicar el rollo de la fuerza?, ¿qué tanta tontería de debates políticos acerca de no sé qué historias sobre las diversas naciones espaciales? (¡qué letárgicas se me hacían esas escenas!) y luego ¿por qué no asesinaron a ese bichejo asqueroso y petardo de Jar Jar Binks, que era un cáncer para mis sentidos? Me dio siempre la sensación, y ésta se ha ido intensificando con el tiempo, que el propio Lucas no supo encontrar un tono adecuado para este film. 

El personaje más carismático del film, Darth Maul
(Ray Park), lamentablemente muy desaprovechado

Gran cagada haber inventado a un soplagaitas como Jar Jar Binks
Lo que me encantaba de las anteriores es que eran pelis serias, con un argumento sólido, entretenido pero con el que además los más jóvenes podían pasar un buen rato, aunque la historia (con un componente adulto evidente) pudiese no quedar clara al cien por cien, los films antiguos tenían los suficientes elementos para atraer a un amplio abanico de edades. Con ''La amenaza fantasma'' no he tenido esa sensación y me explicaré. Por un lado parece que en este film Lucas quiso excederse metiendo detalles infantiloides (que son absurdos y ridículos) en vistas, debe de ser, de atraer a un mayor número de público de corta edad, lo cual debió de ser insultante a ojos de un adulto que ya fuese fan de las originales (que los habría por millones); me parece bien que metiese algún detallito destinado a los más pequeños, pero creo que se le fue la mano, en la peli abundan escenas en las que somos testigos de como múltiples personajes (Jar Jar Binks se lleva la palma el muy repulsivo) hacen el subnormal literalmente, soltando paridas bochornosas y chistes de auténtico retraso mental. 

Los entrañables C-3PO y R2-D2 se ven por primera vez

''La ira lleva al odio, el odio al sufrimiento y de
ahí al Lado Oscuro un pasito de nada''
Sin embargo en otros tramos, Lucas quiso ser demasiado ''adulto'' y no tuvo en cuenta que estaba haciendo una peli de aventuras cuyo amplio público es juvenil, y se explayó exponiendo letárgicas escenas de debates políticos, rollo film demasiado ''serio'' que contrasta abismalmente con la estupidez de muchos otros trapos presentes en su desarrollo. Recuerdo perfectamente cuando la vi de niño en el cine, ¡cómo me aburrían esos largos discursos acerca de si instaurar una democracia, una república, bla bla bla! (de aquélla, creo que hasta desconocía el significado de dichos términos), ¡total!, que lejos de conseguir un equilibrio estable entre ''seriedad'' y ''gilipollez'', el resultado es una descompensación de la de mi madre. La historia del pequeño Anakin fue lo único que me llamó la atención y más que nada, por el hecho de que me decía a mí mismo, ¡vaya, este niño tan entrañable va a ser Darth Vader!, aunque desde mi punto de vista sobran esas tonterías de explicar el rollo de los minicrodianos y mierdas de ésas para justificar la existencia de la Fuerza, la peña llevaba 20 años oyendo hablar de la Fuerza y no necesitaba un manifiesto pseudocientífico para conocer su procedencia. 
Peligroso ejército de androides
El maestro Windu (Samuel L. Jackson), otro
de los ilustres bien pensantes de la Fuerza
Lógicamente, desde el punto de vista visual resulta impecable (sólo faltaría con la millonada que costó hacerla y que cuatriplicó ipso factus de cara a la taquilla en cuestión de nada). Viéndola con el tiempo, yo creo que fue un regreso de una saga tan mítica un tanto fallido, no de cara a rentabilidad económica donde dejó claro que la gente ansiaba como el agua ver más ''Star Wars'', sino en el sentido de que no supo recuperar un espíritu único que el propio Lucas había sabido atribuirle a su saga original (y para mí única). Ni los personajes, ni las situaciones, ni tanta parafernalia digital hizo que me olvidase de Han Solo, Luke Skywalker, la princesa Leia, etc. Por cierto, cagadón masivo reservarle tan poco metraje a un personaje que daba tanto juego y que molaba tanto como Darth Maul, una penalización extra que se resuma a tan poca participación al tratarse de un sujeto de gran filón, quizás a Lucas le inhibió que fuese tan ''aterrador'', a ver si iba a conseguir hacer salir a algún nenín de la sala llorando. En resumidas cuentas, no deja de ser un film entretenido, está muy bien éxito, fue un gran éxito y propició la resurrección de esta saga, pero para mí compararla con cualquiera de las pelis auténticas de ''La guerra de las galaxias'' es como comparar un diamante de 18 quilates, con una baratija comprada en los chinos. 

Pelea contra Darth Maul

domingo, 21 de junio de 2015

El protegido (2000) de M. Night Shyamalan



El prota David Dunn (Bruce Willis repite papel de empanado)
Andaba M. Night Shyamalan allá por el 2000 con los aires muy subiditos, su telefilm de sobremesa con Bruce Willis a la cabeza y el niño más petardo que recuerdo en años, ''El sexto sentido'' lo había petado en la taquilla, así que gracias a que hubo lumbreras que hasta lo denominaron ''el nuevo Hitchcock'' (¡oír para creer!), el señor Shyamalan decidió ofrecernos otra peliculita ideada por él mismo, se creería que los espectadores no podríamos vivir sin este ''obsequio''. El resultado fue ''El protegido'', un bodrio de proporciones abismales, con una historia sonrojante y patética a más no poder. Debo decir que en lo personal, ''El sexto sentido'' no me había hecho ninguna gracia, pero es que tras ver ''El protegido'', casi afirmaría que haciendo comparaciones, la otra era una prodigiosa obra maestra. 

Elijah Price (Samuel L. Jackson), el señor huesos de cristal

Elijah está un tanto obsesionado por los cómics
Eso sí, la carrera de este director ha ido progresivamente cayendo en picado cuesta abajo, ¡porque santísimas mierdas más que ha ido haciendo!, lo cual demuestra que para mí estamos ante el claro caso de (haciendo símil) el burro al que le sonó la flauta y se creyó que sabía tocarla, Shyamalan es un tipo sin ningún talento para componer una historia como Dios manda, y sin embargo, tuvo su momento de gloria con el éxito de ''El sexto sentido'' posteriormente dejando al descubierto sus taras evidentes para hacer un film que se pueda denominar como, mínimamente decente. Pero bueno, hablando de ''El protegido'', la peli nos presenta de nuevo a Bruce Willis, el pobre andaba en horas bajas para ofrecerse a convertirse en el actor fetiche de este director (aunque bueno, el hacer de muertecito le había dado mucho bombo, pensaría que le había tocado la lotería con él desde el punto de vista profesional), que interpreta a un tipo que según parece es invencible. Sobrevive a un brutal accidente de tren sin un rasguño y además presenta una extraña habilidad que le hace ser inmune a cualquier enfermedad y lesión. 

Según parece, David es invencible...

...posee una fuerza sobrehumana y nada puede dañarlo
Pues bien, de nuevo a Bruce Willis le toca hacer de empanado, si en la otra no se enteraba que estaba muerto (¡manda huevos!), en ésta no se entera de que nunca se ha puesto enfermo, nunca ha tenido un resfriado ni nada por el estilo, ni tampoco se entera de que puede percibir cosas que otras personas normales no pueden. A todo esto aparece en escena Samuel L. Jackson, el personaje opuesto al de Willis, un tipo al que cualquier cosa le puede dañar, sus huesos son casi de cristal y hasta una ventisca leve le puede provocar una fractura grave. El personaje de Jackson sostiene, simplemente porque nació siendo un punto endeble, que existen los superhéroes, no sólo en los cómics, sino en la vida real, repito sólo porque a él se le puede desquebrajar el cuerpo con un simple resoplido. Así que atando cabos, acaba haciéndole descubrir al tontaina de Willis que es un superhéroe, de ahí que ni una explosión le cause el más leve picor. ¿No es hilarante? Para mí la historia no tiene ni pies ni cabeza, es una completa apología de la estupidez. 
 
Elijah intenta explicarle a David su verdadera naturaleza

La mujer e hijo de David
(Robin Wright Penn y Spencer Treat Clark)
Sino, mirad esa escena en la que el hijito de Willis amenaza con pegarle un tiro para corroborar que efectivamente su papi es invencible y éste y la mujer (la rancia Robin Wright Penn) se quedan pasmados como si nada ante este acontecimiento alegando un simple ''por favor, no se dispara a las buenas personas'' o ''si me disparas me iré y no volveré nunca más''. En una simple palabra; ¡patético! El resultado, en mi opinión, es una soberana porquería de película, una historia de mierda y unos actorazos la mar de desaprovechados. Si cosechó cierto éxito fue gracias a el boom del éxito anterior del director, bien remarcó su campaña que era del director de ''El sexto sentido'', de lo contrario se habría metido el justo batacazo en taquilla que se merecía, como progresivamente han ido metiéndose el resto de obras de este cutre realizador de caspa cochambrosa, eso sí, inflada por desorbitados presupuestos, pero caspa al fin y al cabo. 

Conclusión; David es un superhéroe ¡tócate los huevos!

miércoles, 17 de junio de 2015

Jungla de cristal III, la venganza (1995) de John McTiernan



John McClane (Bruce Willis) vuelve y,
¡cómo no!, se mete en serios problemas
Y Bruce Willis volvió a meterse por tercera vez en la piel de su personaje más famoso, el teniente John McClane, y también John McTiernan retomó la dirección tras haberse encargado de la primera. A Willis se añadió un dueto de secundarios sobresaliente, Jeremy Irons como villano y Samuel L. Jackson como aliado y todo resultó una perfecta combinación para la aparición de otra cojonuda secuela para el disfrute de los fans de las anteriores y de las pelis de acción más frenéticas y adrenalíticas. En lo personal, esta tercera peli me mola más que la primera, aunque no tanto como la segunda, que de lleno es mi favorita de la saga de ''Jungla de cristal''. Me mola que tiene un ritmo frenético, desde el inicio hasta el final, la peli es un no parar de tensión y acción, a McClane nunca le habían metido tanta caña y eso que había estado en situaciones bien jodidas las veces anteriores. El problema que se le presenta es una especie de psicópata muy avispado que se hace llamar Simon (Jeremy Irons), experto en bombas, que somete a nuestro prota a un macabro juego. 

El pobre Zeus (Samuel L. Jackson) se convertirá
en el desafortunado e inesperado de McClane

El malvado (Jeremy Irons) haciendo sus cosas de villano
Él llama reta a McClane a seguir unas instrucciones determinadas, el teniente debe acatarlas a raja tabla o de lo contrario el tipo amenaza con hacer explotar una bomba en determinados lugares donde las ha ido colocando, en la ciudad de Nueva York. Esta vez, McClane no estará solo, pues en medio de esta odisea se verá involucrado Zeus (Samuel L. Jackson), un electricista de Harlem, que sin comerlo ni beberlo, se convertirá en el compañero de andaduras del teniente en esa compleja labor de cazar al peligroso terrorista. Al final de todo, la trama deparará una curiosa sorpresa que nos hará entender el porqué de esa coletilla que acuna el título de ''la venganza''. Pues bien, ni más ni menos, esta tercera película es todo un ejercicio de estilo dentro del género de acción, es muy entretenida, violenta (alejada de esa puta manía de edulcorar las pelis hoy en día para hacerlas recomendadas para niñatos adolescentes, McClane anda bien cubierto de sangre todo el metraje), tiene sus buenos toques de humor, y posee escenas la mar de curradas visualmente y espectacularmente filmadas (la explosión del tren sin ir más lejos). 

McClane, como de costumbre, acaba hecho unos zorros

Sin más preámbulos, el film ofrece lo que se puede esperar de él, cumple con su cometido y como secuela mantiene el tipo a la perfección (como ya señalé al principio, con sinceridad me mola más que la primera incluso). No acabaría siendo la última ''Jungla de cristal'', doce años después haría su aparición una cuarta entrega y posteriormente, en 2013, la quinta y hasta ahora, última (¡que Bruce Willis ya anda vejete, darle la jubilación, hombre!).

¡Las cosas están muy feas!