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Mostrando entradas con la etiqueta Gaylen Ross. Mostrar todas las entradas
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domingo, 3 de noviembre de 2013

Madman (1981) de Joe Giannone



Contando historias a la luz de la hoguera
"Madman" es, ni más ni menos, otro slasher ochentero que quiso aprovecharse del éxito de otros superiores como "La noche de Halloween" o más claramente, "Viernes 13". De esta segunda retoma el mismo escenario, un campamento de verano (bueno, al menos algo que se le parece), sobre el que pesa una aterradora maldición. En resumidas cuentas "Madman" es un slasher menor, no sólo por haber sido realizada con un ínfimo presupuesto, lo cual canta por todos lados, sino también con un evidente talento inferior para lograr una realización tan aterradoramente eficaz, como por ejemplo las otras dos magnas obras mencionadas. No obstante, me parece un film que podrán disfrutar, a grandes rasgos, los más acérrimos fanáticos del slasher ochentero, eso sí, sabiendo pasar por alto las numerosas deficiencias que presenta. 

Madman Marz se acerca con su hacha dispuesto a decapitar a alguien

Los asesinatos no tardarán en producirse
La película nos sitúa en un campamento a tomar por culo en medio del bosque. Curiosamente se trata de un campamento que cuenta con mayor número de monitores que de chavales (que son cinco contados, literalmente, se ve que no pudieron escatimar mucho con el reparto). A la luz de una hoguera, el reducido grupo cuenta la leyenda de Madman Marz, un granjero muy bestiajo de más de 2 metros de altura, al que un día se le fue la cabeza. El tipo agarró un hacha y descuartizó a toda su familia. Posteriormente los lugareños, en vista del horror que había cometido, le dieron su merecido y no sólo le clavaron su propio hacha en toda la cara, dejándole una profunda herida, sino que lo colgaron de un árbol. Pero, a la mañana siguiente el cuerpo de Marz había desaparecido. Cuenta la leyenda que vaga por los bosques en plena noche, con su inseparable hacha, y aguarda a la espera de que alguien diga su nombre en voz alta. De ser así, hace acto de presencia y se carga a todo aquél que se jacte de su aterrador nombre. Pues bueno, uno de los muchachos se toma a guasa la historia y empieza a proclamar a los cuatro vientos el nombre del granjero psicópata. Y bueno, ya os imagináis lo que va a pasar, la leyenda es cierta y Madman Marz se presentará en el campamento, donde a hachazo limpio irá haciendo una escabechina con todo el personal. 

Cadáveres potenciales

Retozando en el jacuzzi
Argumentalmente sigue la línea marcada por todo slasher; un grupo de personajes, en esta ocasión muy poco o nada interesantes, que se ponen a disposición del asesino de turno, para que éste los mande al otro barrio. A pesar de que el 90% de las críticas y comentarios que he podido leer por ahí sobre "Madman" son bastante negativos en general y la tachan de ser una insufrible mierda, voy a ser ciertamente benévolo y voy a mencionar aspectos negativos (que los tiene a patadas) y también alguno que otro positivo, que desde mi perspectiva, la rescatan un poco de ser lapidada y defenestrada por completo. Entre los aspectos negativos es obvio que el reparto es bastante nefasto. El plantel de actores, por lo general, no cumple ni por asomo con la misión de transmitir la más mínima intranquilidad al espectador. Curiosamente, éste viene encabezado por Gaylen Ross, quien en 1978 había protagonizado el clásico "Zombie" de George A. Romero, quizás ella por ser un rostro ciertamente habituado al género y digamos, algo más reconocido, sea la que más destaque, pero el resto se merece la más absoluta de las desaprobaciones. Por otro lado, la atmósfera del film es irregular, a ratos cumple y es ciertamente inquietante (sobre todo la casa del asesino) y a ratos se queda a medio gas. El ritmo también perjudica un poco la acción, la película es por momentos bastante lenta y lo que en otros films esto funciona como ventaja a la hora de crear suspense (véase sin ir más lejos "La noche de Halloween") en "Madman" este recurso es poco efectivo. 

El pobre T.P. (Tony Fisk) sufrirá un agobiante ahorcamiento
R.I.P. Tony Fisk (1958 - 2009) 

Betsy (Gaylen Ross)
Ahora bien, yo al menos, también he sabido verle ciertas peculiaridades que me parecen más bien acertadas. Lo que más destaca, son los asesinatos. "Madman" es bastante sangrienta, los crímenes son más bien gráficos y no le falta algún momento gore ciertamente potente (véase decapitaciones, hachazos, amputaciones varias,...), o sea que en digamos, un aspecto fundamental a la hora de realizar un slasher cumplidor, la película, desde mi punto de vista, no defrauda. Otro apunte positivo es el aspecto del asesino, a mí la verdad (a pesar de que a veces puede parecer un poco ridículo, según lo enfoquen) me moló el maquillaje a grandes rasgos, así como la banda sonora que también me parece muy acertada y espeluznante, sobre todo la canción con la que arranca y finaliza el film que nos detalla, a modo de narración, la historia del asesino de la película. Para finalizar, también me llamó la atención para bien, el final, un desenlace bastante inusual en este tipo de películas que delata, al menos, cierto interés en querer aportar quizás, un toque de cierta personalidad en el proyecto.

Madman Marz deja muy claro que no hay que tomar su nombre en vano

En resumen, "Madman" no es ni de lo mejor ni de lo peor del cine slasher, es uno de tantos; flojito pero con cierto encanto. No es un clásico imprescindible, pero tampoco le reventarán a uno los ojos si le echa un vistazo. Como he dicho antes, creo que todo fanático de los slashers ochenteros sabrá encontrarle el punto y como yo, podrá encontrar la manera de disfrutarla en mayor o menor medida. No sería de extrañar que en algún momento se convierta en carne de cañón para algún remake de hoy en día, visto el panorama cinematográfico actual en cuanto a cine de terror se refiere. 

Muerta y no sólo de miedo

*MI MOMENTO FAVORITO: el final me sorprendió bastante y es que comprobaremos como es muy atípico en este tipo de películas. La "final girl" (Gaylen Ross) no sólo no conseguirá derrotar al asesino, sino que acabará formando parte de numeroso plantel de víctimas sangrientas de éste. 

¿Ya te ha quedado claro que Madman Marz existe, no?

sábado, 12 de octubre de 2013

Creepshow (1982) de George A. Romero



Esta siniestra figura nos invita a disfrutar de "Creepshow"
Una grandísima joya de los ochenta. Francamente me parece la mejor película de su director. Debido a la repercusión de otra gran joya como fue "La noche de los muertos vivientes", parece que George A. Romero no ha tenido reconocimiento más allá de sus famosísimos filmes de zombies. En cambio creo que "Creepshow" es una gran obra maestra del género, tanto a nivel artístico como a nivel argumental. Y es que el film presenta una propuesta muy original a modo de homenaje a aquellos cómics tan perversos de los años 50, "Tales from the crypt", de los que ya hablé en mi comentario a la película "Condenados de ultratumba" de 1972. "Creepshow" nos presenta cinco historias (en la línea de la otra película que he mencionado antes), escritas por el maestro del terror Stephen King, y presentadas ante nosotros como si fuesen las historietas de un cómic, que los propios espectadores estuviésemos contemplando. Las historias muestran un humor negro genial, aunando a la perfección momentos de suspense y gore, efectos de maquillaje majestuosos (de nuevo el maestro Tom Savini), gran banda sonora que pone los pelos de punta y una realización muy sobresaliente. 

Zombies, fantasmas, monstruos,... desfilarán por "Creepshow"

El prólogo del film nos muestra a un padre cabreado (Tom Atkins) porque su hijo, de unos 8 ó 9 años lee un cómic de terror, titulado como la propia peli. El papi es muy severo y le tira el tebeo al pobre niño a la basura, ahí queda la cosa y es cuando arranca "Creepshow" y nosotros nos preparamos para la diversión. 

Este padre (Tom Atkins) regaña severamente a su hijo
por leer cómics de terror, ¡qué progresista es el hombre!

La primera historia se llama "El día del padre" y nos muestra a una familia de ricachones que se reúnen cada año, el día que da título a la historia, para festejar la muerte de su anciano anfitrión a manos de la hija de éste, Bedelia (Viveca Lindfors). Pero ese año, el padre vovlerá de la tumba, como un zombie mugriento y putrefacto con muy mala porra, para vengarse de su crimen y para, lo más importante, disfrutar de su tarta del día del padre. A destacar en esta historia, la presencia de un practicamente pleno desconocido Ed Harris.

¡Feliz día del padre!

La segunda se titula "La solitaria muerte de Jordy Verrill'', para mí la más floja de todas y la más aburrida. El protagonista y prácticamente único personaje es un granjero paleto, Jordy Verrill (interpretado bastante acertadamente por el mismo Stephen King), el cual se encuentra un meteorito y al tocarlo comprobará horrorizado, que se irá convirtiendo en planta progresivamente. 

El pobre Jordy Verrill (Stephen King) se va convirtiendo en planta poco a poco

A partir de entonces, tras una historia más normalita y otra muy floja, "Creepshow" coge más fuerza y nos ofrece el plato fuerte. La tercera historia es genial, se titula "La marea" y nos presenta a un despechado marido (genial Leslie Nielsen en un papel de villano, al que no nos tenía para nada acostumbrados), que se venga de la infidelidad de su mujer (Gaylen Ross), sometiéndola a ella y a su amante (Ted Danson) a una cruel tortura hasta la muerte de ambos. Pero, aquí no acabará la cosa y la venganza será doble, puesto que los torturados resucitarán y volverán para devolvérsela a su torturador. 

Richard Vickers (Leslie Nielsen) entierra en la playa al amante de su mujer (Ted Danson)

La cuarta, es desde luego mi favorita, es socarrona, brutal y mortalmente divertida. Se titula "La caja" y nos muestra una historia con monstruo perverso por un lado y una macabra versión de "Crimen perfecto" por otro. En ella comprobaremos como, en el sótano de un instituto se haya una caja en la que se esconde un ser verdaderamente infernal y mortífero. No obstante, esto le supondrá un gran alivio a Henry Northrup (Hal Holbrook), que hayará el método perfecto para deshacerse de su odiosa, manipuladora y borracha esposa, Wilma (Adrienne Barbeau). 

Siniestros ojos que miran desde el interior de la caja

La quinta supone un cierre perfecto al film. Probablemente la historia más agobiante y la más tensa. Se titula "La invasión de las cucarachas" y como bien indica su título, ése es el tema que trata. Un viejo miserable (E. G. Marshall), siente un pavor enfermizo hacia las cucarachas y precisamente un ejército de estos bichos serán los que, durante un apagón, le harán pagar por todas las injusticias de las que ha sido responsable.  

¡Las cucarachas al ataque!

Finalmente, el film retorna a la historia inicial, con el severo padre recibiendo un justo castigo por parte de su "inocente" hijito, en un desenlace magistral que se cierra como si otro macabro episodio del cómic "Creepshow" se tratara.

El niñito se venga de su papi

La verdad es que no tengo palabras para encumbrar a este magnífico film, "Creepshow" tiene un sin fin de aciertos; una atmósfera única, extraña, a la par que irresistible, una estética de lo más acertada, con esos insertos de los personajes reales en las páginas de los cómics, un reparto ejemplar con caras muy representativas del género (incluyendo al propio Stephen King), etc. En serio ver un film como "Creepshow" me inunda de una tristeza absoluta, tristeza ante la muerte y sepultura de la originalidad y las ganas de hacer buen cine en el género de terror. La recomiendo sin lugar a dudas, es un todo un peliculón. 

Ideal para una noche de Halloween

*MI MOMENTO FAVORITO: ése en el que Wilma Northrup (Adrienne Barbeau) es asesinada por la criatura de la caja, después de haber puesto a parir a su marido, en una hilarante, divertida y perversa escena a partes iguales. 

Después de tantos años, el pobre tiene hambre

domingo, 21 de julio de 2013

Zombie (1978) de George A. Romero



Practicando tiro al blanco
Todo un clásico imitado y plagiado hasta la saciedad. Inferior desde mi punto de vista a su magistral primera parte "La noche de los muertos vivientes" y también a "El día de los muertos" la tercera parte de la trilogía inicial sobre zombies realizada por el genial George A. Romero (sin contar la otra trilogía más moderna), pero con ese encanto tan especial que se les sabía imprimir a los filmes de terror en esa época y que desde luego hoy ya no se consigue ni por asomo. 

Hambre voraz de carne humana

Francine (Gaylen Ross)
La película muestra un mundo devastado, lo que en la primera parte se mostró como un incidente más aislado, con un grupo de zombies acojonando a sieter personajes en el interior de una granja en el quinto culo del mundo, aquí ya es un ataque multitudinario. Hay porrones de zombies, plagas enteras de muertos vivientes aniquilan ciudades y la raza humana cada vez se ve más reducida en número de supervivientes que intentan por todos los medios cobijarse en lugares que no los conviertan en carnaza para los zombies. La historia se centra en cuatro sujetos, dos miembros de los SWAT (Ken Foree y Scott H. Reiniger), un cámara de televisión (David Emge) y la churri de éste (Gaylen Ross), que va preñada. Estos personajes huyen en helicóptero hasta un enorme centro comercial (sueño del consumista) en el que se asentarán e intentarán seguir tirando para alante, aún viendo lo difícil que se plantea la situación. Por supuesto, un montón de zombies se irán acumulando en el exterior.

Los cuatro protagonistas en el centro comercial

¡Que vienen los zombies!
El film presenta una historia tensa, con un desarrollo lento, que tiene un aliciente positivo y otro negativo. El positivo es que hace aumentar la tensión de manera impecable guardándose el golpe de gracia para el final, en un festival de sangre y tripas que creó escuela (excelente trabajo, con maquillajes totalmente artesanales y de andar por casa, de Tom Savini, convirtiéndose en un maestro, en esta materia, inigualable) y el negativo que la lentitud de la trama a veces hace que la película decaiga, se llene de ciertos puntos muertos y cause cierto aburrimiento al espectador. No contribuye además, en este aspecto, que la duración de la película sea superior a las dos horas. No obstante no deja de ser un film de gran valor, por su crítica a la sociedad, por la profundidad de los personajes y por su trasfondo en desdibujar a la humanidad, representada en muchas ocasiones como más ruín y más perversa que los propios zombies. George A. Romero se convirtió en el padre (podría incluso decirse ya el abuelo) de los zombies y nadie como él, la verdad, ha sabido darle ese matiz tan característico a un film de esta temática. Es más, muchos se lo han cargado (ver el remake de esta película, o "Rec" o cualquier bazofia por lo general hecha hoy en día). Así que nada más que decir, un gran film cuya lentitud le resta cierta calidad pero que no llega a anularla como una gran obra que es.

El maquillador Tom Savini participa de actor en esta película

Como curiosidad, Dario Argento participó en la producción del film, incluso en la banda sonora junto con el grupo Goblin, colaboradores por excelencia en los films del italiano. A Argento le debemos el título "Zombie", ya que la traducción en España se tomó del título con el que contó en Italia al ser distribuído por la mano de Dario Argento, pasando por completo de la traducción literal que sería "El amanecer de los muertos", título que sí le pusieron al remake del 2004 que Zack Snyder realizó de esta película. Y es que, ¡qué líos hacen hacerse a la gente las puñeteras traducciones alpargateras! 

No pueden faltar los festines de tripas

*MI MOMENTO FAVORITO: en la parte final, cuando el centro comercial es asaltado por un grupo de cafres gamberros motorizados, se desata una batalla entre los muertos y los vivos. Sin lugar a dudas, si existe un momento concreto que me impactó es éste, en el que el personaje de Tom Savini agarra un machete y atraviesa la cabeza de un zombie de esta guisa. 

"A éste, ese dolor de cabeza no se lo calma una aspirina"