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sábado, 7 de febrero de 2015

Thelma & Louise (1991) de Ridley Scott



Thelma (Geena Davis) y Louise (Susan Sarandon),
amigas hasta la muerte (nunca mejor dicho)
De verdad digo que nunca entenderé cómo es posible que haya películas que han logrado adquirir el tan exacerbado culto que a día de hoy procesan. ''Thelma & Louise'' es uno de esos casos, pues continúo flipando al leer las constantes excelentes críticas que los entendidos de turno le dedican, atribuyéndole a coletilla de ''clásico prodigioso'' o cosas por el estilo. De acuerdo, el film pudo tener cierta repercusión en su época mostrando una especie de historia de amistad entre dos mujeres que deciden desinhibirse contra el órgano opresor que las reprime (léase entre líneas, los hombres). Para ello no se les ocurre otra idea mejor que montarse un bochornoso numerito a lo Bonnie & Clyde, se piran ambas en coche a vivir aventuras y emociones, por el camino disparan a un pavo, disparan a otro y disparan a diestro y siniestro lo que se van encontrando, delinquen, roban, se convierten en peligrosas fugitivas, hacen explotar un camión y finalmente (sí que destripo el final), se tiran por un barranco (con coche incluido), ¡hala!, eso es ''Thelma & Louise'', un clásico ''memorable''. 

¡Ningún macho las va a toser!

A marcarse una aventurilla juntitas
Hablemos con propiedad; ¡un mojón que te crió!, ''Thelma & Louise'' es un film pedante y rematadamente estúpido. No alcanzo a comprender como se continúa apoyando esta película como un alegato feminista, cuando más bien hace una lectura totalmente negativa del universo femenino, una lectura que roza lo patético, lo insufrible y lo involuntariamente cómico. El nivel de patetismo lo resumen una escena en concreta, ésa en la que la Davis se trisca al maromazo guapete de turno que se encuentra por el camino (un jovencísimo Brad Pitt, ¡descamisado, cómo no!); después de haber proclamado a bombo y platillo el hecho de pasar de los hombres, bien que se agarra a una minga cuando se le presenta,... ¿esto es un alegato feminista? ¿El hecho de que las protagonistas rocen lo caricaturesco, que no evolucionen durante todo el metraje, que tengan comportamientos que resulten una oda a la gilipollez suprema y que se conviertan en delincuentes fugitivas representa un mensaje positivo del feminismo? 

Ahí un jovencito Brad Pitt enseñando tabletilla

Un antes y un después en la historia de los selfies
¡Madre mía! En serio, dejad de contar chistes y poner falsas etiquetas a asburdas pseudo-peliculillas de culto, ''Thelma & Louise'' no creo que sea un ejemplo a seguir de reivindicación de ningún tipo. No hacía falta un film así para dejarnos caer en cuenta que los violadores merecen duros castigos (ya pelis de Charles Bronson, o ''Calles salvajes'' o ''Ángel de venganza'', nos pusieron en semejante situación con mayor dosis de realismo y dramatismo), no hacía falta tampoco un film así para reflejarnos que existe sexismo (o machismo como se le quiera llamar), y desde luego no hacía falta un film así para torturarnos los sentidos durante dos putas interminables horas. Lástima de buenos actores (Susan Sarandon, Harvey Keitel,..., porque a la Davis no la incluyo, está en su línea, puramente artificial) y lástima de gran director totalmente desaprovechados en un mojón dominguero que para más inri, es destacado por muchos como una de las joyas más imprescindibles de la Historia del Cine. ¡Tócate los cojones!
 
Si no lo digo reviento; uno de los finales más gilipollas que he visto en mi vida

viernes, 6 de febrero de 2015

Dos tontos muy tontos (1994) de Peter Farrelly, Bobby Farrelly



Lloyd (Jim Carrey) y Harry (Jeff Daniels), los dos tontos del título
Cuando he dicho en otras ocasiones que 1994 fue el año de Jim Carrey, es que realmente ¡fue el año de Jim Carrey! Primero fue ''Ace Ventura'', después ''La máscara'' y por último el cómico hizo triplete con otro monumental éxito que lo acabó encasillando de manera irremediable en el género de comedia (y cuanto más histriónica mejor). ''Dos tontos muy tontos'' (peli que además supuso el debut de los hermanos Farrelly, enormemente populares especialmente gracias a ''Algo pasa con Mary'', los cuales ya dejaron claro sus excentricidades como realizadores) nos cuenta la aventura que viven dos personajes, -tontos, como bien señala el título, por definición propia-, para devolverle un maletín extraviado a una chica (Lauren Holly, quien se convertiría brevemente en mujer del propio Jim Carrey) de la que uno de ellos se enamora locamente. 
 
Curioso medio de transporte

Más tontos no pueden ser
Estos dos idiotas de remate, Harry (Jeff Daniels) y Lloyd (Jim Carrey, ¿quién sino?) vivirán una auténtica odisea en pro de conseguir su objetivo, metiéndose en líos incluso con un grupete de peligrosos gángsters que querrán liquidarlos, pero como es verdad eso de ''los tontos siempre tienen suerte'', siempre saldrán airados de todos los percances. El resultado será un absoluto y completo recopilatorio de secuencias de los más idiotas, humor zafio y situaciones hilarantes que, desde mi punto de vista, acaban siendo demasiado crispantes; Jim Carrey y sus muecas hacen el resto. El film a mí se me hizo insoportable; vale que es tan alocado que en algún momento puntual puede llegar a hacer gracia, pero la verdad es que (al igual que el mojón de ''Ace Ventura'') creo que ya sobrepasó la delgada línea que separa lo divertido de la payasada un tanto anormal (¡ojo, que no quiero decir que a todo aquél al que le haya molado sea anormal, no saquemos las cosas de contexto!). 

Tanto histrionismo se hace un poco complicado de aguantar sin que resulte cargante

El film, no obstante, fue un gran taquillazo -se ve que ese año la peña estaba ansiosa de una buena dosis de idiotizante barato-, y generó cierto culto (curioso que no se realizara una secuela -y me refiero a la oficial- hasta casi veinte años después que la original, la cual ha pasado sin pena ni gloria -¡normal, sin haberla visto me puedo imaginar el porqué!) y admiración, de hecho como ya mencioné sirvió para pegarle otro empujón de los gordos a Jim Carrey para elevarlo al más alto estrellato de la comedia (absurda) hollywoodiense del momento. En fin, entiendo que sea una peli indicada para olvidarse de las penas en determinado momento, pero repito, para mí es algo bastante difícil de tragar; no puedo con tanta tontuna junta.

Razón de más por lo que no hay que chupar superficies congeladas

La brujería a través de los tiempos (1922) de Benjamin Christensen



¡Qué acojone da el Diablo!
¡Hostia y rehostia! ¡Qué pedazo de película! Me parece absolutamente increíble que sus realizadores le echasen los huevos que le echaron para hacer un film semejante, en la época en la que la hicieron, teniendo en cuenta además su contexto (religioso y social). ''Häxan'' (título original), denominado en español como ''La brujería a través de los tiempos'' fue una arriesgada coproducción sueco-danesa, inspirada en un aterrador manual alemán para insquisidores (datado del siglo XV) que el director se topó por casualidad y el cual, le fascinó. Así mismo la película fue rodada en clave documental, recogiendo escabrosísimos hechos de la Edad Media relacionados con el tema del ocultismo y la brujería. El film retrata pasajes verdaderamente siniestros y aterradores, gráficas torturas, aquelarres, satanismo (hasta podemos ver al Mismo Diablo -¡inquietante caracterización- profiriendo todo tipo de gesticulación obscena); todo ello contribuyendo a la representación de espectáculo visual que a día de hoy sigue poniendo los pelos de punta. 

En medio de un ritual satánico

La Inquisición ahí torturando duramente
Hay que destacar esa magna puesta en escena, claramente inspirada en diversos grabados y representaciones gráficas de libros sobre brujería; una puesta en escena que rezuma horror y tenebrismo de forma magistral. Escenas como algunos ritos satánicos, un grupo de mujeres besando el trasero del Diablo, o alguna que otra cruel y bastante explícita plasmación de dolorísimas torturas de la Inquisición, mantienen intacta su capacidad de dejar sin habla al espectador y sobrecogerle (personalmente, conmigo lo consiguió sin lugar a dudas), a pesar de ser una obra que va camino de cumplir un centenario. El film fue, inevitablemente, todo un escándalo, estuvo prohibido en muchos países y con el paso de los años fue siendo proyectado o editado en diferentes versiones (variando las bandas sonoras); una de las más recordadas (que todavía se conserva, -no es difícil localizarla vía online-) es una que vio la luz en 1968, que incluía la narración en off del escritor William S. Burroughs (autor de ''El almuerzo desnudo''). 

Desnudos en 1922, ¡eso sí que era cagar un poco para la censura!

En líneas generales estamos ante una joya del bizarrismo en estado puro, una obra de arte valiente y arriesgada, filmada con un estilo impecable y una laboriosidad abrumadora, sin ser en sí un film de terror puede decirse que logra inquietar (algunos planos es que dan escalofríos) más elocuentemente que muchas mamarrachadas mierderas de hoy en día, no es un film para todos los gustos (lógicamente, ¿cuál lo es?), lo que no quita que sea una pasada por las cuestiones evidentes (me sigue pareciendo increíble que haya sido realizada en 1922).

Padre, no permitas que caiga en la tentación

jueves, 5 de febrero de 2015

Hatchet (2006) de Adam Green



Cameo del mítico Robert Englund (el único Freddy Krueger)
Una grata sorpresa me llevó con este discretísimo film de serie B. ''Hatchet'' es, ni más ni menos, que el trabajo de un admirador del buen slasher ochentero, destinado para los incondicionales fans de los slashers ochenteros, dispuesto con el respeto y buen gusto necesarios para configurar un trabajo de calidad, teniendo en cuenta sus limitaciones presupuestarias y técnicas. ''Hatchet'' no cuenta una historia original, ni un guión muy elaborado, ni pone a nuestra disposición personajes profundos ni mínimamente interesantes, ¡para nada!, sin más pretensiones pone la carne en el asador y se presenta como un film de casquería que va al grano. Veremos como un grupito de turistas, por motivos diversos (los cuales importan un bledo), acaban en medio de un pantano perdido en Nueva Orleans, en cuya zona se cuenta la leyenda de Victor Crowley, un leñador bestiajo y deforme que supuestamente, fue víctima de abusos siendo un niño y que ahora es un asesino de lo más salvaje. 

Grupito de incautos que se han ido de excursión al pantano, ¿a quién se le ocurre?

Cameo de otro icono del terror, Tony Todd (''Candyman'')
Efectivamente, sin miramientos, no tardará en hacer su aparición el propio Victor Crowley (una especie de Jason Voorhees, pero más bruto si cabe) y empezará a despachar al grupito mediante técnicas sumamente sangrientas. Esto es lo que hay, ni más ni menos; un espectáculo gore de aúpa que para el aficionado al buen slasher clásico, se convertirá en toda una grata experiencia y rememoramiento de un subgénero muy mal tratado con el paso del tiempo. La película técnicamente resulta la mar de notable, sus realizadores reflejan su conocimiento y amor por el subgénero que tratan y lo homenajean de forma muy efectiva, jugando a la perfección con su clichés y añadiéndoles simpáticos toques de humor que contrastan con las soberanas carnicerías a las que el asesino someterá a sus víctimas. 

Con ustedes; el maníaco Victor Crowley...

...experto en machacar peña
Hay que destacar también (como signo más pronunciado de homenaje al terror) las apariciones de rostros muy afincados al género como el mismísimo Robert Englund (el eterno Freddy Krueger de ''Pesadilla en Elm Street''), o Tony Todd (el asesino de ''Candyman'') y la estrella del film, quien encarna a Victor Crowley, Kane Hodder (el actor que más veces a interpretado a Jason Voorhees en el universo ''Viernes 13'') que se regodea exagerando las tácticas ya empleadas en la ficción en la piel del asesino de la máscara de hockey. En sí ''Hatchet'' es, como suelo decir, un film que no engaña a nadie, que es lo que es y punto, no pretende ir de petardazo cool para gafapastas intelectuales, va destinado a un público muy concreto y como tal sabrá ser apreciado por dicho público. A mí, la verdad, es que me encantó, es un slasher contemporáneo de irresistible toque ochentero, híper sangriento y muy entretenido. ¿Qué más se puede pedir? Por supuesto, es imprescindible para todo aquél que disfrute con los míticos films de casquería, merece su página dentro del subgénero sin lugar a dudas.  

Claro guiño a ''Viernes 13''

*MI MOMENTO FAVORITO: una de las pobres víctimas de Victor Crowley, sufre una muerte atroz y burrísima, el asesino le desgarra la cabeza con la manos como si fuese una calabaza o algo parecido. ¡Qué pedazo de escenaca!; ¡impresionantes efectos de maquillaje!

¡Cabeza hueca del todo!

El ataque de los tomates asesinos (1978) de John De Bello



Locura donde las haya, los tomates empiezan a matar gente
Una mierdecilla de campeonato, un film basura por definición propia, una bizarrada de serie Z de tomo y lomo que no obstante, ha cosechado su discreto número de admiradores hasta el punto de llegar a convertirse en todo un clásico de culto dentro del cine casposo. La película, evidentemente, no es seria, pero es algo que sus realizadores pretendían reflejar, así pues se lo toman todo a cachondeo. El resultado es un film que parte de una premisa similar a la de ''Los pájaros'', pero sustituyendo el ataque masivo de aves que hacen estragos contra la Humanidad, por el de un ejército de inmensos tomates que empiezan a cargarse a la peña. Así mismo iremos viendo a lo largo de su desarrollo (si es que hemos sido lo suficientemente valientes como para soportar tamaño conjunto de gilipolleces) sendas parodias a icónicos films como ''Tiburón'' o ''Superman'', amén de alguna otra referencia absurda a films de los inmortales hermanos Marx. 

¡Qué peligro tiene el tomatón!

Esta escena me recordó un poco a la del
camarote de ''Una noche en la ópera''
Francamente, no le veo la gracia a esta cosa rara, vale, asumo que fue hecha con la intención de resultar esperpéntica desde el minuto uno, que iba destinada a ser una rotunda oda al cine basura (al estilo de las posteriores producciones de la Troma), pero es que es algo tan demencial (no faltan ni tan siquiera algún numerito musical, ¡cutre, por supuesto!), tan estúpidamente surrealista que cuesta tragársela entera sin que te den ganas de desistir de seguir visionándola desde aproximadamente el minuto quince. En fin, que es una aberración en toda regla, una mierda de proporciones abismales que, para colmo de males, contó hasta con alguna secuela (prueba de que, hasta la mayor de las porquerías encuentra adeptos). ¡El mundo está locuelo!

Camuflado entre los tomates

miércoles, 4 de febrero de 2015

El padrastro 2 (1989) de Jeff Burr



El psicópata Jerry Blake (Terry O'Quinn) en terapia...
El film ''El padrastro'', pese a su discreta recaudación en taquilla, parece ser que se convirtió en algo así como en una pieza ciertamente referencial dentro del thriller a finales de los ochenta, vamos, que tuvo la suficiente repercusión como para que escasos dos años después se pusiese en marcha esta secuela. Bueno, si bien comenté que la primera me pareció un tanto irregular, debido a ese tufo incómodo a telefilm que rebosa, y demasiado edulcorada y poco sorpresiva, en esta ocasión debo reconocer que esta segunda parte, me gustó mucho más. A ver, no es una gran película, básicamente repite el mismo esquema que la original y sorpresas no depara tampoco ninguna, pero debo decir que por ejemplo, a nivel visual está más cuidada. La peli presenta una dirección más efectiva (no tan televisiva como la primera) con una elaboración técnica más solvente (llevada a cabo por un joven llamado Jeff Burr -sólo tenía 26 años-, quien dirigiría posteriormente la mierdera ''La matanza de Texas 3''), así mismo tenemos un film que va más directo al grano, no se va por la ramas con subtramas de relleno, es clara y directa (por otra parte, algo lógico tratándose de una secuela), y lo mejor de todo, resulta algo más agresiva que su contenida antecesora (tampoco en exceso, pero se nota algún detalle más violento, lo cual se agradece mucho).

...pero ésta no parece ser muy efectiva

La nueva fijación de Jerry, Carol Grayland
(Meg Foster -sí, esos ojos son naturales-)
El film vuelve a traernos de vuelta al perturbado Jerry Blake (magistral Terry O'Quinn de nuevo), el asesino de familias que ahora se encuentra encerrado en un manicomio del que, por supuesto (de otro modo, no habría película) conseguirá escapar tras cargarse al psiquiatra que lo estaba tratando. Tras este tópico inicio, el tipo asume la identidad del doctor y se traslada a una ciudad lejana donde volverá a intentar encontrar su ''familia perfecta'' y en esta ocasión parece lograrlo. El tipo parece encontrar la estabilidad en brazos de Carol (Meg Foster, una cara muy común en el género -vista en ''Masters del universo'', ''Están vivos'' o ''Leviathan, el demonio del abismo-, cuyos espectaculares ojos azules intensos resultan hipnóticos y atemorizantes al mismo tiempo), una mujer viuda que tiene un hijo de 13 años, Todd (el malogrado Jonathan Brandis -Bastian en ''La historia interminable 2'', el cual se acabó suicidando a la edad de 27 años, el pobre chaval).

Jerry parece encontrar estabilidad con Carol...

...hasta congenia con el hijo de ella, Todd (Jonathan Brandis)
A diferencia de en la primera parte, su relación con la ''nueva familia'' va viento en popa, Jerry se adapta bien, la mujer parece quererle y el niño (algo inusual en este tipo de pelis) le acaba aceptando como un padrastro guay y enrollado, o sea que todo marcha viento en popa y Jerry parece estar dejando atrás su pasado psicopático; si hasta la cosa acaba en preparativos de boda y todo. Eso sí, sabemos de sobra que la bonita estampa de felicidad no terminará en irse por la borda, y es que ocultar un pasado tan perverso es algo muy complicado, sobre todo si hay por ahí alguna que otra vecina cotilla husmeando constantemente; en esta ocasión interpretada por la magna scream queen Caroline Williams (la genial prota de la alocada ''La matanza de Texas 2''); las consecuencias por supuesto, serán funestas. ''El padrastro 2'' por lo tanto va cogiendo fuerza poco a poco hasta desembocar en un tramo final la mar de tenso y un clímax previo al desenlace mucho más potente y conseguido que el de su antecesora.

Matty (Caroline Williams), la vecina cotilla... ¡qué mal le pinta la cosa!

Añadir leyenda
Los últimos minutos de la peli irradian la suficiente mala leche como para dejarnos con un buen sabor de boca a todos los fans del género (insisto, sin pasarse siete pueblos, la sangre es justita -aunque el contenido violento deja en bragas a la primera-). A destacar nuevamente la soberbia interpretación de Terry O'Quinn como el diabólico padrastro, el cual presenta su vena diabólica más contenida durante mayor porcentaje del metraje en esta ocasión, eso sí, cuando la desata ¡telita fina! Sin más ni más, para mí es una secuela superior a la original, merecedora de más consideración, resulta más seria, más creíble, más tensa, más agresiva y más entretenida, así que la bate en todos los aspectos, aunque en resumidas cuentas vengan a contar lo mismo prácticamente, por lo que las sorpresas quedan totalmente descartadas, no obstante, con todo, me parece la mar de recomendable.

Aquí está el auténtico Jerry Blake

*MI MOMENTO FAVORITO: el tramo final, con una ceremonia de boda un tanto sangrienta...

''Por mi madre mato, ¡mato!''

La espía que me amó (1977) de Lewis Gilbert



Roger Moore vuelve como James Bond 007
''La espía que me amó'' resultó uno de los films de Bond cuya realización fue más caótica. Tres años la distanciaron de la anterior peli de la saga, ''El hombre de la pistola de oro'', la cual si bien dio buenos resultados económicos también presentó un notable descenso en la taquilla con lo referido a films anteriores de 007, y la verdad, su proceso de filmación no pudo estar más lleno de contratiempos. Entre la venta de los derechos de la saga a otra productora, entre las desavenencias de los constantes borradores del guión (el cual nunca acaba de satisfacer a sus productores), que si la difícil labor de escoger a un director que abordase el proyecto (hasta sonó el propio Steven Spielberg como nombre para hacerse cargo de la dirección), que si estuvieron presente constantes demandas de unos y otros guionistas de los cuales se apropiaban ideas para nuevos libretos, un largo etcétera, ''La espía que me amó'' tardó más de dos años en poder comenzarse a rodar entre tantos quebraderos de cabeza. 

La prota femenina, la agente rusa Anya Amasova (Barbara Bach)

El villano Karl Stromberg (Curt Jurgens)
El rodaje tampoco fue un camino de rosas, la producción tenía gran nivel, múltiples escenarios alrededor del planeta (Egipto, Canadá, Malta, Escocia, Cerdeña,...), una gran cantidad de escenarios (de gran coste, en concreto un inmenso tanque de agua utilizado para las escenas acuáticas), riesgos con los especialistas (corrió serio peligro el tipo que hace el salto del paracaídas al iniciar el film), contratiempos de todo tipo (desde comida de catering que se les pudrió, a la obligación de construir maquetas de decorados reales,...); todo esto deparó en que ''La espía que me amó'' fuese la producción más compleja y difícil de la saga da Bond hasta el momento, aunque todo hay que decirlo, el resultado final les quedó de puta madre. 

De misión por Egipto

Lidiando con el malvado Tiburón (Richard Kiel)
Y es que los logros técnicos acabaron por dar sus frutos, pues ''La espía que me amó'' se acabó convirtiendo en uno de los films de 007 más exitosos y taquilleros existentes (incluso hasta la fecha de hoy), y a su vez también acabó constituyéndose como uno de los más recordados y memorados por los fans del espía británico. En mi opinión, debo decir que es una de mis pelis favoritas de la saga, me encanta porque consigue el perfecto equilibrio entre acción trepidante, aventuras emocionantes, personajes la mar de carismáticos, toques de humor muy bien traídos (siempre diré que Roger Moore fue el Bond con más estilo a la hora de resultar guasón) consiguiendo ser en líneas generales un clásico de lo más entrañable. En esta ocasión, Bond deberá colaborar con una espía soviética, Anya Amasova (Barbara Bach), para descubrir el paradero de dos submarinos nucleares (el argumento es algo similar al de ''Sólo se vive dos veces'', cambiando los submarinos por naves espaciales -de hecho el arranque es parecido-, no es de extrañar teniendo en cuenta que comparten mismo director). Éstos han sido secuestrados por un magnate lunático, Karl Stromberg (Curt Jurgens), el cual planea (¡cómo no!) destruir el mundo aprovechando las tiranteces tan alarmantes fruto de la Guerra Fría. 

Deslumbrante e hipnótica Caroline Munro

La guarida submarina del malvado
A destacar del film, aparte de sus lujosos decorados (nominados al Oscar), excelentes efectos especiales y demás lindeces técnicas y pirotécnicas, ese pedazo de villano mítico entre los míticos que es Tiburón (interpretado por el gigantón Richard Kiel -que en paz descanse-), un secuaz del malvado principal, de más de dos metros de altura y que tiene una característica dentadura de acero, con la que aniquila a sus víctimas. Resultó tan carismático este malévolo personaje que se modificó el hecho de que muriese (como estaba previsto en el guión original) al final del film, para poder rescatarlo nuevamente en la siguiente aventura de Bond, ''Moonraker''. Por supuesto, mención especial merece la presencia de la guapísima scream queen Caroline Munro, en un papel más breve del que personalmente a mí me hubiese gustado, pero bueno, por ver semejante diosa mover las caderas ante la pantalla, vale la pena su reducido minutaje. Poco más que añadir, ''La espía que me amó'', un film de merece pertenecer al top ten de lo mejorcito del universo Bond, perdonándole alguna excesiva ida de olla argumental (¿qué peli de Bond no la tiene realmente?) nos queda el hecho de disfrutar de todo un espectáculo de acción y aventuras arrollador sin pretensiones.

Rusia e Inglaterra estrechando lazos

*MI MOMENTO FAVORITO: esa genial persecución a la que son sometidos Bond (Roger Moore) y Anya (Barbara Bach), por parte de los esbirros del villano. Nuestros héroes viajan dentro de un Lotus Esprit sumergible, equipado con todo tipo de artilugios para evitar que los malos toquen las pelotas. ¡Una gran escena!

Así molaría viajar hasta Mallorca