Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta Kevin Kline. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kevin Kline. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de julio de 2015

Un pez llamado Wanda (1988) de Charles Crichton



¡Menudo clan de atracadores!
Famosísima comedia británica que ha pasado a la historia por, algo así como, ser una de las películas más divertidas jamás realizadas (¡valiente soplapollez!), es más existe cierta leyenda urbana que viene a querer apoyar esta premisa (más adelante la mencionaré). La cuestión es que la peli nos narra un alocado atraco, perpetrado por un grupito de ladrones bastante ceporros, cuyo botín (unas joyas) se haya en paradero desconocido. Para descubrir el escondite de las joyas, una de los miembros del grupo, la calenturienta Wanda (magnética Jamie Lee Curtis), tiene que seducir a un abogado pardillo (John Cleese), ¿por qué?, veros la película si queréis que tampoco me apetece andar explicando todo el meollo, aunque desde mi punto de vista, e insisto, es una apreciación personal, podéis ahorrárosla perfectamente, no es nada del otro mundo. El punto de atractivo que cosecha el film, que seguramente en su día sirvió para darle mucho bombo, es tener en su reparto a dos miembros de los míticos Monty Python (los de ''La vida de Brian''), véase a John Cleese y Michael Palin (para mí, el más gracioso del elenco, haciendo de tartamudo), algo que debió de darle bastante buena publicidad. 

Wanda (Jamie Lee Curtis) trabajándose al recto abogado Archie Leach (John Cleese)

El insoportable y cargante Otto (Kevin Kline,
ganador de un Oscar al mejor actor secundario)
Se les unió como protas la grandiosa Jamie Lee Curtis, con cuyo papel se estableció como reputada actriz cómica y Kevin Kline, el cual curiosamente ganó un Oscar al mejor actor secundario por este papel, algo para mí shockeante (en el mal sentido) porque lo primero me parece que su papel es una puta mierda, cargante al máximo e insoportable y lo segundo porque el actor sobreactúa de mala manera, su interpretación me parece un auténtico horror, y de veras, me irritó cada aparición del mismo. Por lo demás, siendo francos, no es una película que me hiciese gracia, a pesar de su reputación, a pesar de sus críticas, no consiguió arrancarme ni una carcajada. Quizás esté ante un humor muy ''sofisticado'', pero para mí es muy moñas, ''La vida de Brian'' aún pareciéndome también bastante sobrevalorada, consiguió divertirme bastante más. 

El tolai tartaja de Ken (Michael Palin)

Se cuenta, a modo de leyenda urbana, que un tal Ole Bentzen, un otorrinolaringólogo (¡telita!) danés, falleció de un ataque de risa al ver esta película, ¡vaya percal!, espero que la historia del pobre hombre sea un bulo, de lo contrario no me lo imagino viendo ''American Pie'', sí, peli soez, pero que a todos nos arranca la risa con facilidad (aunque los puristas lo nieguen). La cuestión es que ''Un pez llamado Wanda'' fue un grandísimo éxito y se convirtió en un clásico de la comedia, ¡manda huevos!, para mí es una cochambra, me gustó bastante más ''Criaturas feroces'', peli que el mismo elenco realizó nueve años después y que no cosechó tanta admiración pero que a mí, sin lugar a dudas, me parece mucho más divertida.

Archie Leach un poquito al descubierto

jueves, 19 de febrero de 2015

La decisión de Sophie (1982) de Alan J. Pakula



El joven escritor Stingo (Peter MacNicol)
Una desoladora historia, no cabe ninguna duda, nos retrata esta película. ''La decisión de Sophie'' es un drama que nos cuenta las vivencias de una superviviente polaca del campo de exterminio de Auschwitz, interpretada de manera inconmesurable por una brillantísima Meryl Streep que obtuvo su segundo Oscar, gracias a una difícil interpretación para la cual se vio obligada a aprender alemán y polaco; el resultado es una performance que la verdad, quita el hipo. No obstante, ''La decisión de Sophie'' presenta dos alarmantes problemas que desde mi punto de vista, le restan su valía como desgarradora joya cinematográfica. El primero es una duración excesiva e innecesaria, y el segundo un ritmo demasiado lento, lo que provoca irremediablemente el aburrimiento más solemne en no pocos momentos en los que el film se estanca y pierde interés. La película aborda la historia del cautiverio en Auschwitz de la protagonista, a través de un flashback, pues la historia arranca en 1947 en Brooklyn, donde la mujer, Sophie vive un affair romántico con un científico judío (interpretado por un entonces desconocido Kevin Kline). 

La protagonista, la polaca Sophie Zawistowska (Meryl Streep)

Sophie con su amante Nathan (Kevin Kline)
A sus vidas llega un joven escritor (Peter MacNicol), que se convertirá en vecino y mejor amigo de la pareja. Así pues el film se divide en dos partes muy diferentes, la primera nos cuenta cómo el escritor y la pareja se conocen, se hacen amigos y el primero vive de cerca la curiosa relación que los segundos mantienen. Esta parte se extiende durante más de una hora y es, sinceramente, un soberano coñazo. Durante este tramo ''La decisión de Sophie'' parece un pastel romántico, en mi opinión, bastante difícil de tragar, y lo que es peor, se extiende demasiado, restándole importancia a lo que ha de venir que es el grueso y la parte más emocionante de la historia. Así pues, el segundo tramo comprende el flashback en que Sophie relata al escritor su durísima experiencia en el campo de exterminio nazi y es cuando la película cobra la fuerza rotunda de la que escaseaba en su primera parte. Es cuando Meryl Streep cautiva y emociona, y es cuando se nos muestra de forma impecable y dramática (como en muchas otras joyas que retrataron dicho período tan negro de la Historia) la barbarie a la que pudo llegar a ser capaz del ser humano. 

Stingo se hace inseparable de la pareja

Sophie presa en Auschwitz
La lástima es que haya que tragarse más de una hora de petardo culebrón para poder deleitarnos con un cojonudo relato sobre el Holocausto, directo y duro. Si a la película le hubiésemos restado, por lo menos, media hora del primer tramo y sus realizadores se hubiesen preocupado en amenizar la llegada de los acontecimientos vividos por el personaje principal durante su cautiverio como presa de los nazis, ''La decisión de Sophie'' me habría parecido un auténtico peliculón. Lamentablemente, el tedio hace su acto de presencia demasiadas veces y en lo personal, siendo franco, no me gusta nada (pero nada) Kevin Kline, el cual me parece una elección de casting totalmente desacertada (no hay más que ver como la Streep se lo come en cada una de las apariciones que comparten juntos). Con todo, creo que sus partes buenas, son lo suficientemente cautivadoras como para hacerla merecedora de un visionado, y desde luego todo aficionado al cine, debería presenciar (al menos una vez) el trabajazo de esa pedazo de actriz que es Meryl Streep en una (desde mi punto de vista) de sus mejores interpretaciones (¡y vaya si las tiene buenas esta mujer!).

Sophie tendrá que acatar una durísima decisión