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Mostrando entradas con la etiqueta Robert Aldrich. Mostrar todas las entradas
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jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Qué fue de tía Alice? (1969) de Lee H. Katzin



La asesina de ama de llaves, Clare Marrable (Geraldine Page)
El director de ''¿Qué fue de Baby Jane?'', Robert Aldrich, ejerce en esta ocasión de productor de este otro clasiquillo añejo de ''terror de viejas'', del cual, no hay más que leer el título para darse cuenta que hace referencia a la inmortal peli mencionada con anterioridad. Después del épico combate en la pantalla entre Bette Davis y Joan Crawford, se convirtió en algo bastante recurrente el hecho de coger a viejunas glorias del cine y disponer un enfrentamiento entre ambas, llegando a suponer esto un propio subgénero dentro del thriller o suspense, como ya señalé inicialmente, el ''terror de viejas''. ''¿Qué fue de tía Alice?'' resulto otro simpático ejemplo del mismo, y tenemos a una señorona, interpretada muy correctamente por Geraldine Page, la cual se lleva un chasco cuando su adinerado marido la palma y se da cuenta de que la ha dejado sin un céntimo. 

La investigadora Alice Dimmock (Ruth Gordon)

La Sra. Marrable finge muy bien ser
una respetable señorona de Alta Sociedad
Sin embargo, ella no está dispuesta a dejar de darse la gran vidorra y para ello planea un maquiavélico plan para poder seguir disponiendo de cuantiosos ahorros, y para ello, nada más y nada menos, se encarga de buscar amas de llaves, que durante un tiempo trabajen en su casa, que posean suman cuantiosas de pasta, para que se la confíen a ella y posteriormente, sin miramientos, las asesina. Para que no la descubran, entierra posteriormente sus cadáveres en su jardín trasero, plantando un pino (no vale hacer el chiste fácil), sobre la tumba de cada una de ellas. En un período considerable el jardín ya exhibe pinos en abundancia. Pero ahora, se ha presentado a su servicio la amiga de su última víctima (Ruth Gordon, que venía de ganar un Oscar por interpretar a la satánica vecina metiche de Mia Farrow en ''La semilla del diablo''), la cual pretende descubrir el pastel, haciendo las labores de detective. La anfitriona asesina no tardará en ir atando cabos acerca de la identidad de su última ama de llaves. El film está bastante bien, posee buenos momentos de suspense, una dirección correcta y loables interpretaciones. 

¿Desenmascarará la Sra. Dimmock a la Sra. Marrable?

Quizás posea en el clímax final un cierto halo de comedia involuntaria, porque la verdad la ama de llaves investigadora se delata como alguien excesivamente torpona y que con creces se gana su desenlace. Al ver a las dos protagonistas viejunas peleándose la una con la otra, es inevitable que no se nos escape alguna risa involuntaria, por ello digo que dicha escena con seguridad pretendía ser más seria de lo que se ve reflejado en pantalla. Pero bueno, salvo esa nimiedad considero que es merecedora de ser catalogada como clásico dentro del subgénero de ''terror de viejas'' y sin llegar a la categoría de la magna ''¿Qué fue de Baby Jane?'', creo que es una de las más representativas de esta variante dentro del thriller. No está mal y es bastante entretenida, y por cierto posee un irónico final que la verdad supone un gracioso giro sorpresivo muy bien traído.

¿Se saldrá la Sra. Marrable con la suya?

viernes, 23 de enero de 2015

Doce del patíbulo (1967) de Robert Aldrich



El Mayor Reisman (Lee Marvin)
Hay un aspecto en esta película que me cabrea profundamente, el porqué lo explicaré de forma clara y tajante. Es cierto que estamos ante una de esos títulos aclamados, desde siempre, por los críticos, aclamado como una obra maestra del Séptimo Arte y como una de las películas bélicas más famosas y ostentosas. Dirige todo un maestro, Robert Aldrich (experto a la hora de incluir escenas impactantes en sus fims, directas y violentas), y posee un numeroso reparto de auténtico lujo, repleto de geniales actores (véase Lee Marvin, Ernest Borgnine, Charles Bronson, Telly Savallas, John Cassavetes, Donald Sutherland, George Kennedy, etc.) a la par de una maravillosa realización desde el punto de vista visual y técnico. De acuerdo. Ahora bien, esta historia tan aclamada por todo Dios como algo excepcional, posee una lectura muy incómoda que a mí, personalmente me horrorizó, y me resulta curioso que entre tanto curtido experto en cine tan finolis, no haya saltado una opinión con cierto criterio que haya puesto los puntos sobre las íes. 

¡A reclutar se ha dicho!

El general Worden (Ernest Borgnine)
El argumento nos cuenta como un comandante estadounidense (Lee Marvin) debe liderar una misión suicida durante la Segunda Guerra Mundial. Al tipo se le encarga eliminar de la faz de la Tierra a un puñado de nazis (entre ellos, mandamases del Tercer Reich) afincados en un castillo, que les sirve como fortaleza a éstos. Sus colaboradores no serán otros que doce peligrosos presidiarios, que esperan la pena de muerte, a los que se les adiestrará y prometerá un indulto, si es que consiguen llegar con vida de la misión (cosa que a priori se ve muy complicada). Como de todos modos, los presos tienen poco que perder, acabarán convirtiéndose en un preparado comando exterminador encantado de ir a hacer volar en pedazos alemanes. Bien, pues tengo que decir que hay dos aspectos del film que repelo. El primero es que está horrorosamente estructurado, a consecuencia de lo cual se acaba transformando en un ladrillo aburridísimo. La peli tiene una duración de dos horas y media, de las cuales la parte verdaderamente interesante (la que posee las escenas de acción potentes, por así decirlo), se ven reducidas bochornosamente a un discreto tercio final. El 75% del metraje está reservado al ''entrenamiento'' de los presos de turno, lo cual acaba cansando mucho y colmando la paciencia del espectador, desde mi punto de vista. 

Los doce del patíbulo

El Mayor Max Ambruster (George Kennedy)
Durante ese tramo, en la película abundan tiempos muertos, estupideces por doquier poco interesantes y muchas soplapolleces que podrían perfectamente haber sido omitidas para haber dejado que la acción fuese un poco más directa, en palabras más finas, hacer uso de la elipsis temporal, que bien necesaria es en muchos casos. Y el segundo aspecto es esa repugnante apología de la violencia justificada con la excusa de estar enclaustrada en un marco bélico. Para mí ''Doce del patíbulo'' aplaude de forma bastante sonrojante como son los crímenes de guerra. ¿Por qué digo esto? Echar un vistazo al asalto final, en el que los ''héroes'' exterminan a los nazis. Ok, estamos de acuerdo que los nazis eran malísimos (¿quién podría discutir esto?), pero es que el método de poner en práctica el plan exterminador por parte del comando americano es bastante poco ético. En dicho enfrentamiento vemos como encierran en una especie de búnker a un puñado de personas, entre ellas civiles (hombres y mujeres), a los que también aniquilan sin miramientos, algo que me ha parecido bastante reprobable, y la consecuencia de todo esto es que los perpetradores de este atentado ''ético'' acaban siendo proclamados, pues eso, unos héroes. 

Duro entrenamiento

Vale, de acuerdo, la guerra era horrible, las bajas civiles era algo arraigado y el film recoge un acontecimiento de (casi) segura (más que casi) realidad; pero no hubiese estado mal haber aplicado un poco de crítica y no alabanzas a este tipo de actos tan atroces (y me da igual del bando del que fuesen cometidos). Ante un espectáculo como éste, pues lógicamente no puedo decir que para mí “Doce del patíbulo” sea un film que haya disfrutado y mucho menos, que comulgue con su mensaje; para que luego se pongan a criticar, los sensibleros de turno, otro tipo de películas tachadas de ''políticamente incorrectas''.
 
Preparados para el ataque

martes, 11 de noviembre de 2014

¿Qué fue de Baby Jane? (1962) de Robert Aldrich



La loquísima de Baby Jane Hudson (Bette Davis)
Portentosa obra maestra, así de claro. "¿Qué fue de Baby Jane?" se convirtió en un grandísimo éxito en su momento y no es para menos, porque su propuesta a la par de ejemplar, era cruda, esperpéntica (en el buen sentido) y cautivadora. El señor Rober Aldrich, siempre destacó por ser el realizador de trabajos muy duros, violentos y perturbadores. Creo que con este film llegó a la cumbre de su carrera (¡y ojo!, no lo digo en detrimento de otras obras suyas, que las tiene también memorables), ofreciendo un intenso drama, salpicado con tintes de thriller psicológico e incluso con pinceladas de auténtico terror, porque os garantizo que a pesar de contar con más de medio siglo de antigüedad, "¿Qué fue de Baby Jane?" no ha perdido ni un ápice de esa capacidad para provocar algún que otro escalofrío, de ahí que permanezca instaurada como una absoluta joya del Séptimo Arte. Destacar dos detalles fundamentales que convierten al film en una pieza casi de museo y es la excelentísima labor de sus dos actrices veteranas protagonistas. Bette Davis y Joan Crawford, realizan en sí un casi idéntico retrato de ellas mismas en la vida real, de ahí que el duelo interpretativo sea tan sobrecogedor.

Jane con su hermana inválida Blanche (Joan Crawford), pocas
veces se ha visto en pantalla un odio fraternal más intenso


Baby Jane de niña, con su propia muñeca a imagen y semejanza
Las dos interpretan a dos hermanas, ambas antiguas actrices de Hollywood, cuya época de apogeo fue en los años treinta (idéntico perfil de ambas actrices). Una de ellas, Blanche (Joan Crawford) consiguió llevarle la gloria y la fama a la par de una carrera prodigiosa cuyo recuerdo no ha borrado el tiempo. La otra, Baby Jane (Bette Davis), no corrió la misma suerte, siempre fue tachada de mediocre y nunca fue tomada en serio, en parte por sus problemas con el alcohol, que arruinaron su carrera y que la condenaron al más absoluto de los olvidos y a la sumisión de recuerdo de su hermana famosa. La cuestión es que ahora son dos viejas pellejas que viven juntas en un enorme caserón. Blanche está inválida y depende de Jane para sus cuidados, aunque en sí, ella es la dueña de la propiedad y se encarga de las gestiones. El problema se presenta cuando Jane, emocionalmente inestable, borracha y lunática hasta un extremo enfermizo, empieza a dejarle claras muestras a su hermana impedida, del profundo odio y rencor que ha ido acumulando contra ella con el paso de los años. Así empezará para Blanche una pesadilla de proporciones abismales, sometida a los duros maltratos psicológicos y físicos que le propiciará su enloquecida hermana. 
 
Baby Jane ya viejuna, con la misma muñeca

La pobre Blanche intenta escapar de los maltratos de su hermana demente
"¿Qué fue de Baby Jane?", como ya he dicho, apoya su principal atractivo en el torrente interpretativo del dueto de soberbias actrices protagonistas, una leyenda del Hollywood clásico, que encontraron en este trabajo el cierto resurgir de sus carreras algo entancadas con el paso del tiempo. Ambas, la Crawford y la Davis, se odiaban en la vida real y eso supongo que fue decisivo a la hora de mostrar la visceralidad que demuestran ante la pantalla, en serio, ¡un trabajo tan asombroso (el de ambas) que quita el hipo! Se le suma un guión excepcional, muy bien escrito, con una trama muy bien desarrollada que logra enganchar desde el minuto uno y que encima aporta un par de sorpresitas que iremos descubriendo con el pasar del minutaje (por ejemplo, la desmitificación de que la aparentemente buena, no es en realidad tan "buena"). Además posee una atmósfera realmente inquietante, conseguida gracias a un trabajo de fotografía en blanco y negro sobresaliente que logra transmitir la sensación de angustia y soledad que se pretenden reflejar en los personajes. Ídem se puede decir de la espléndida banda sonora y en general de todos los apartados técnicos y estéticos apreciables. 

Aquí se masca la tragedia

Mencionar además la crudeza con la que el director, elemento típico (como ya he dicho) de su filmografía, representa la violencia, el sadismo y la crueldad de los personajes, algo bastante inusitado para la época de la que data. En fin, que sin lugar a dudas estamos ante un peliculón con mayúsculas, todo un espectáculo para el lucimiento de dos leyendas del Hollywood clásico que siguieron dando muestras de su grandeza característica, a pesar de que su época de auténtica gloria ya les había quedado atrás. Película imprescindible para el deleite de todo buen cinéfilo. 

Los resultados de los malos tratos

*MI MOMENTO FAVORITO: ese escalofriante instante en el que Jane (Bette Davis) le lleva para comer, a su hermana Blanche (Joan Crawford), una enorme rata, en bandeja y todo. 

¡Buen provecho!