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Mostrando entradas con la etiqueta Bette Davis. Mostrar todas las entradas
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martes, 11 de noviembre de 2014

¿Qué fue de Baby Jane? (1962) de Robert Aldrich



La loquísima de Baby Jane Hudson (Bette Davis)
Portentosa obra maestra, así de claro. "¿Qué fue de Baby Jane?" se convirtió en un grandísimo éxito en su momento y no es para menos, porque su propuesta a la par de ejemplar, era cruda, esperpéntica (en el buen sentido) y cautivadora. El señor Rober Aldrich, siempre destacó por ser el realizador de trabajos muy duros, violentos y perturbadores. Creo que con este film llegó a la cumbre de su carrera (¡y ojo!, no lo digo en detrimento de otras obras suyas, que las tiene también memorables), ofreciendo un intenso drama, salpicado con tintes de thriller psicológico e incluso con pinceladas de auténtico terror, porque os garantizo que a pesar de contar con más de medio siglo de antigüedad, "¿Qué fue de Baby Jane?" no ha perdido ni un ápice de esa capacidad para provocar algún que otro escalofrío, de ahí que permanezca instaurada como una absoluta joya del Séptimo Arte. Destacar dos detalles fundamentales que convierten al film en una pieza casi de museo y es la excelentísima labor de sus dos actrices veteranas protagonistas. Bette Davis y Joan Crawford, realizan en sí un casi idéntico retrato de ellas mismas en la vida real, de ahí que el duelo interpretativo sea tan sobrecogedor.

Jane con su hermana inválida Blanche (Joan Crawford), pocas
veces se ha visto en pantalla un odio fraternal más intenso


Baby Jane de niña, con su propia muñeca a imagen y semejanza
Las dos interpretan a dos hermanas, ambas antiguas actrices de Hollywood, cuya época de apogeo fue en los años treinta (idéntico perfil de ambas actrices). Una de ellas, Blanche (Joan Crawford) consiguió llevarle la gloria y la fama a la par de una carrera prodigiosa cuyo recuerdo no ha borrado el tiempo. La otra, Baby Jane (Bette Davis), no corrió la misma suerte, siempre fue tachada de mediocre y nunca fue tomada en serio, en parte por sus problemas con el alcohol, que arruinaron su carrera y que la condenaron al más absoluto de los olvidos y a la sumisión de recuerdo de su hermana famosa. La cuestión es que ahora son dos viejas pellejas que viven juntas en un enorme caserón. Blanche está inválida y depende de Jane para sus cuidados, aunque en sí, ella es la dueña de la propiedad y se encarga de las gestiones. El problema se presenta cuando Jane, emocionalmente inestable, borracha y lunática hasta un extremo enfermizo, empieza a dejarle claras muestras a su hermana impedida, del profundo odio y rencor que ha ido acumulando contra ella con el paso de los años. Así empezará para Blanche una pesadilla de proporciones abismales, sometida a los duros maltratos psicológicos y físicos que le propiciará su enloquecida hermana. 
 
Baby Jane ya viejuna, con la misma muñeca

La pobre Blanche intenta escapar de los maltratos de su hermana demente
"¿Qué fue de Baby Jane?", como ya he dicho, apoya su principal atractivo en el torrente interpretativo del dueto de soberbias actrices protagonistas, una leyenda del Hollywood clásico, que encontraron en este trabajo el cierto resurgir de sus carreras algo entancadas con el paso del tiempo. Ambas, la Crawford y la Davis, se odiaban en la vida real y eso supongo que fue decisivo a la hora de mostrar la visceralidad que demuestran ante la pantalla, en serio, ¡un trabajo tan asombroso (el de ambas) que quita el hipo! Se le suma un guión excepcional, muy bien escrito, con una trama muy bien desarrollada que logra enganchar desde el minuto uno y que encima aporta un par de sorpresitas que iremos descubriendo con el pasar del minutaje (por ejemplo, la desmitificación de que la aparentemente buena, no es en realidad tan "buena"). Además posee una atmósfera realmente inquietante, conseguida gracias a un trabajo de fotografía en blanco y negro sobresaliente que logra transmitir la sensación de angustia y soledad que se pretenden reflejar en los personajes. Ídem se puede decir de la espléndida banda sonora y en general de todos los apartados técnicos y estéticos apreciables. 

Aquí se masca la tragedia

Mencionar además la crudeza con la que el director, elemento típico (como ya he dicho) de su filmografía, representa la violencia, el sadismo y la crueldad de los personajes, algo bastante inusitado para la época de la que data. En fin, que sin lugar a dudas estamos ante un peliculón con mayúsculas, todo un espectáculo para el lucimiento de dos leyendas del Hollywood clásico que siguieron dando muestras de su grandeza característica, a pesar de que su época de auténtica gloria ya les había quedado atrás. Película imprescindible para el deleite de todo buen cinéfilo. 

Los resultados de los malos tratos

*MI MOMENTO FAVORITO: ese escalofriante instante en el que Jane (Bette Davis) le lleva para comer, a su hermana Blanche (Joan Crawford), una enorme rata, en bandeja y todo. 

¡Buen provecho!

lunes, 31 de marzo de 2014

Eva al desnudo (1950) de Joseph L. Mankiewicz



La "inocente" Eva Harrington (Anne Baxter)
Un gran clásico del Séptimo Arte, dirigido por el magnánimo Joseph L. Mankiewicz, quien se hizo con el Oscar al mejor director (entre los seis que se llevó el film, incluyendo el de mejor película del año). Lo que tenemos ante nosotros es un melodrama, género estrella por excelencia de la década, ambientado en el mundo del teatro. Siempre me he topado con críticas arrolladoramente positivas en lo referido a "Eva al desnudo" (por cierto, horrible título en castellano, parece que estamos hablando de una película del destape), y bien sí es cierto que me parece un film muy bueno, creo que no está de más señalarle alguna pega, ¡hombre, no todo va a ver de color rosa!, ¿no? Desde mi punto de vista personal, esta mínima pega es que me da la sensación de que se ve un film muy desfasado, o sea que el paso del tiempo la ha descontextualizado un poco, al menos lo suficiente para que todo público la considere una película interesante. Con esto me refiero, a que si bien en aquel momento, el teatro gozada de extensa popularidad, hoy en día, aunque siga cosechando adeptos (eso nunca faltará espero), no me parece un terreno lo suficientemente de actualidad, ni que esté viviendo su máximo apogeo, como para que la historia de "Eva al desnudo" se muestre tan atrapante como en aquel momento.

Eva engatusa a Karen Richards (Celeste Holm) para conocer a su adorada Margo Channing

La veterana actriz Margo Channing (Bette Davis)
No obstante, esta peculiaridad aparte, nos encontramos con una historia bastante bien construida. La protagonista principal es una muchacha de apariencia muy inocentona, Eva Harrington (espléndida Anne Baxter), que admira a una veterana actriz de teatro, Margo Channing (una increíble Bette Davis, como siempre vamos). Dando pena con su carita de no haber roto un plato en su vida, consigue engatusar a una colega de la actriz (Celeste Holm), y esposa de un prestigioso escritor teatral, para que le posibilite la oportunidad de conocerla. Contando historias conmovedoras y desgarradoras, Eva se gana la confianza de Margo y de su entorno y como que no quiere la cosa, la acabarán introduciendo en el mundillo; objetivo principal de Eva. Así, la chica, poco a poco irá sacando las uñas y dejando ver su verdadera cara, la de una persona ambiciosa capaz de cualquier cosa con tal de lograr sus propósitos, y poco a poco, acabará ascendiendo y ascendiendo hasta el punto de convertirse ella misma en una reconocida actriz.

Eva se convierte, por interés, en la mano derecha de Margo

El crítico de arte Addison DeWitt (George Sanders,
ganador del Oscar al mejor actor secundario)
Con esta sencilla premisa, iremos siendo testigo de la interacción de una serie de personajes que se irán viendo afectados por la presencia de Eva, en mayor o menor medida, mostrándose la chica como una especie de veneno desestabilizador, algo con lo que nadie había contado al verla a simple vista. El film está narrado a modo de flashback (algo muy característico del cine negro) de manera muy efectiva por la alternancia de los diversos puntos de vista que aportan varios personajes acerca de la protagonista, por ejemplo uno de los más potentes, es el que aporta un un crítico de teatro, Addison DeWitt (George Sanders, que ganó el Oscar al mejor actor secundario), quien representa a una persona lúcida que es capaz de ver la "maldad" de Eva y que además tomará provecho de ello, convirtiéndose a su vez en el talón de Aquiles de la propia chica. En resumidas cuentas, el relato convence lo suficiente, desde mi punto de vista, para mantener el interés del público mayoritario amante del cine clásico.

Aquí Marilyn Monroe en uno de sus primeros papeles

Cuenta con interpretaciones brillantes, para mí por supuesto destacan Bette Davis (por encima de todos) y Anne Baxter; por cierto hay que mencionar que tiene una breve aparición la mismísima Marilyn Monroe, en uno de sus primeros papeles antes de convertirse en el icono en el que se acabó convirtiendo, pocos años después; eso sí, su presencia es mera curiosidad ya que no es lo más mínimamente interesante en la historia. Quizás, todo sea dicho, le sobre algo de metraje, y es que su duración supera las dos horas, las cuales aunque (por lo menos a mí) no se hacen muy aburridas, se nota que hay fragmentos de relleno que perfectamente podían haber sido sustraídos sin que perjudicase a la trama. En resumen, "Eva al desnudo" es un gran clásico, un sólido melodrama que nos habla del arribismo humano puro y duro, insisto, desde mi punto de vista algo desfasado, pero muy disfrutable al fin y al cabo.

Eva se acaba convirtiendo en una reputada actriz

*MI MOMENTO FAVORITO: la aparición de Phoebe (Barbara Bates), una admiradora de Eva (Anne Baxter), que se presenta como una fotocopia exacta de ella. Parece que a la prota le va a tocar tomar su propia medicina. 

Phoebe desea ser actriz, más que nada en el mundo

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Alarma en el Rhin (1943) de Herman Shumlin



Una película con cierta reconocimiento en su momento, debido su importante contenido propagandístico contra la ideología nazi. Cuando salió películas como éstas, por razones obvias, eran muy populares, recordemos que estaba en pleno apogeo la Segunda Guerra Mundial y películas con un mensaje anti-nazi muy marcado, como el de ésta, "La señora Miniver" o "Casablanca" se veían casi estrictamente necesarias, a modo de denuncia. El mensaje con el que se abre el film refleja muy bien este pensamiento crítico, el cual dice así: 

"En la primera semana de Abril de 1940 había pocas personas en el mundo que habrían creído que en menos de tres meses Dinamarca, Noruega, Bélgica, Holanda y Francia caerían bajo el yugo alemán. Pero hubo algunos hombres, personas ordinarias no profetas, que intuyeron que esta tragedia estaba en ciernes. Han luchado desde que se dieron cuenta y estamos en deuda profunda con ellos. Ésta es la historia de estos hombres"

El matrimonio Muller, Kurt (Paul Lukas) y Sara (Bette Davis)

Los tres hijos del matrimonio
Unas bonitas palabras que nos sirven de prólogo de un característico melodrama de la época, con ligeros tintes de thriller y espionaje, como ya he dicho, envuelto en el trasfondo de la Segunda Guerra Mundial. El film está basado en una obra teatral de la reputada Lillian Hellman (autora también de "La loba"), la cual también escribió el guión junto a su marido Dashiell Hammett y arranca con la llegada a Washington de una familia, los Muller. El motivo de la visita es el reencuentro, tras un montón de años, de la mujer, Sara (Bette Davis) con su madre (Lucile Watson) y hermano (Donald Woods), residentes en una lujosa mansión, ya que son gente bien posicionada socialmente. Pero la aparente situación de normalidad oculta una comprometida fachada. El marido, Kurt (Paul Lukas), colabora fervientemente con un movimiento, que opera desde distintos lugares del mundo, que apoya la resistencia contra los nazismo y el fascismo en Europa. Los problemas surgirán cuando se descubra que uno de los más acérrimos amigos de la familia, un conde rumano, Teck de Brancovis (George Coulouris), es un operador de los nazis y está dispuesto a fastidiar el noble propósito que Kurt se trae entre manos, a no ser que la familia le pague por su silencio. Este inconveniente pondrá a Kurt en una difícil tesitura, porque no llevar a cabo la delicada misión encomendada supondrá la muerte de importantes líderes de la resistencia, lo que supondría un evidente retroceso en la lucha contra el opresor dominio de los alemanes. 

La acomodada familia de Sara

El villano, el conde Teck de Brancovis (George Coulouris)
y su esposa Martha (Geraldine Fitzgerald)
La película no está mal, aunque a mí me dio la sensación de que funcionaba a ratos. Por supuesto, hay que tener en cuenta, algo fundamental, el momento en el que fue hecha. Hoy en día, con el paso de los años podríamos presenciar algunos acontecimientos que se verían claramente desfasados y que podrían delatar cierta falsa doble moral por parte de los que vendrían a ser los personajes situados en el bando de los buenos, como por ejemplo la justificación del asesinato del Conde nazi a manos de Kurt, sin ningún tipo de reparo, para así poder desempeñar la salvación de otros muchos (una teoría un poco desacertada en mi opinión), o algún que otro momento de dramatismo exagerado, o el hecho de que los salvadores de la "causa justa" sean acomodados aristócratas que todavía ejercían una fuerte opresión sobre unos cuantos criados negritos, ¡cómo no! Pero bueno, como ya he dicho, son caracteres arraigados a la época, que obviamente se han ido paliando con el tiempo. No me cabe duda de las buenas intenciones del mensaje; sabemos de antemano que los nazis eran muy malos y como tal así nos lo reflejan en el film, sabemos también que hubo personas con un exceso de coraje que les plantaron cara y que lucharon por derrocar su dominio opresivo y el film muy acertadamente pretende ser un homenaje a esas personas, así que indudablemente esto actúa como mayor punto a su favor. 

Un par de nazis confabulando

Watch On The Rhine (1943)
El conde de Brancovis será una dura piedra en el camino para Kurt...
Por otro lado, el film es muy teatral, de hecho toda su composición escénica parece ilustrar una representación teatral, véase casi un único espacio de desarrollo de la acción y personajes entrando y saliendo para decir sus frases. Esto puede tener su punto bueno y también malo; por un lado todo lo ocurrido se apoya en el texto de los personajes y como los actores son muy buenos pues sus actuaciones son suficientes para lograr enganchar durante la mayor parte del tiempo. Por otro, tanta verborrea es cierto que puede llegar a resultar algo cansina, porque el film carece de acción y de todo tipo de escena que implique un acto más intenso que una conversación algo más acalorada por parte de los personajes en pantalla. La trama no es muy compleja, tiene su cierta intriga, pero en resumidas cuentas acaba siendo mayoritariamente un dramón (sobre todo en su parte final, que pretende ser más emotiva, consiguiéndolo también a ratos por cierto). En cuanto al reparto destaca por encima de todos el señor Paul Lukas, un actor húngaro, que había trabajado por ejemplo con Hitchcock en la magnífica "Alarma en el expreso", y cuya interpretación acapara el protagonismo absolutamente. Lamentablemente una magnífica actriz como Bette Davis se encuentra algo relegada a segundo plano, a pesar de que aparece encabezando el reparto en los créditos, pero bueno; en comparación con otras actuaciones suyas más memorables, ésta es más bien discretita. 

...así que mejor quitárselo de en medio

Y el resto, pues cumple sin más. Decir que Paul Lukas fue galardonado con un Oscar al mejor actor ese año, se lo quitó al favorito por excelencia el señor Humphey Bogart por "Casablanca", quien incluso, el muy ególatra, se levantó de la butaca antes de oir el nombre del ganador porque consideraba lógico que fueran a dárselo a él. Pero no, el señor Bogart se llevó un chasco y tuvo que volver a sentarse y resignarse a coger la estatuilla dorada. En resumidas cuentas es una peli ciertamente curiosa, algo reivindicativa debido a su mensaje, pero no lo neguemos, muy hija de su tiempo, hoy en día algo descafeinada y a ratos algo flojilla. Pero bueno, se puede ver como curiosidad, sobre todo si, como a mí, adoráis a la gran Bette Davis, cuya presencia, sin lugar a dudas, fue la causa de que le dedicase un visionado a este clásico olvidadete. 

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Sara se derrumba por la presión

*MI MOMENTO FAVORITO: la conmovedora despedida del matrimonio, uno de los pocos momentos en los que Bette Davis demuestra su arrollador talento para actuar en este film. 

''Adiós con el corazón...''

lunes, 22 de julio de 2013

La carta (1940) de William Wyler



Leslie Crosbie (Bette Davis) con arma en mano
"La carta" supuso la segunda participación (de las tres) del gran director William Wyler con la magna actriz Bette Davis, tras el éxito de "Jezabel", después vendría la mejor de éstas, la excelente "La loba". La película es otra de esas joyas cinematográficas de esa soberbia época del cine hollywoodiense, y no le faltan méritos para ello, no obstante en mi opinión está por debajo del nivel de los otros dos films que Wyler y Davis realizaron juntos. La película empieza muy bien, nos situamos en Malasia, en una plantación de caucho, a principios del siglo XX. Leslie (Bette Davis), la mujer del dueño de la plantación, Robert Crosbie (Herbert Marshall), mata a tiros a un hombre, justo a la puerta de su casa. La mujer alega defensa propia ante un intento de violación por parte del difunto. El caso no aparenta nada extraño, hasta que al abogado de ella, Howard Joyce (James Stephenson), le llega una comprometedora carta que cambia mucho la situación. En ella Leslie hacía proposiciones amatorias al tipo que se cargó, lo que excluirían la excusa del intento de violación al que ella se ha agarrado para justificar el asesinato. 

Leslie con su marido (Herbert Marshall), haciendo vida social

El abogado Howard Joyce (James Stephenson)
con la comprometedora carta
La premisa de la que parte la película es muy interesante, mezclándose elementos a caballo entre la intriga y el melodrama. Lo que pasa es que la película tiene un inicio potente y a medida que iba desarrollándose la trama, en mi opinión, va decayendo poco a poco hasta llegar a un final que me dejó sinceramente frío. Me da la sensación de la historia daba para más, o se le podría haber sacado partido a los elementos que forman la trama para haber mantenido el interés inicial y que el film fuese más ameno. No obstante es digno destacar la (como siempre) magnífica interpretación de Bette Davis, muy bien arropada por unos secundarios de lujo (Herbert Marshall y James Stephenson). Como es natural, la dirección es muy buena, la ambientación es sobresaliente, con esa magnífica fotografía en blanco y negro y la banda sonora de otro de los grandes Max Steiner. 

La viuda del tipo asesinado por Leslie (Gale Sondergaard)

Dispuestos a recuperar la carta
Era obvio con los nombres con los que contaba la película, que obtendría unas cuantas nominaciones a los Oscar, incluyendo a la mejor película y a la mejor actriz, aunque no se llevó ninguno. La verdad no me parece para nada una obra maestra, en mi opinión tiene ciertos detalles que no me acaban de cuajar y que fastidian un poco la tan buena premisa inicial. Desde luego lo que menos me gusta es ese brusco final, tan simple y soso, que incluye una venganza, en mi opinión un poco salida de tono, teniendo en cuenta el cómo se habían desarrollado los acontecimientos anteriores en la relación con los personajes. Sin más es una buena película, que se puede ver y disfrutar, tiene sus puntos destacables, aunque siendo francos también tiene sus partes negativas que la eluden de ser la obra tan sobresaliente que muchos críticos proclaman por ahí, seguramente por la falta de agallas de reconocer sus fallos debido a los tan grandes nombres de las personalidades cinematográficas que la llevaron a cabo.

Leslie entre la espada y la pared

*MI MOMENTO FAVORITO: un duro trago pasará Robert Crosbie (Herbert Marshall) cuando se entere de la verdad acerca de su mujer Leslie (Bette Davis).

Un duro trago para el pobre hombre

sábado, 20 de julio de 2013

El bosque petrificado (1936) de Archie L. Mayo


Leslie Howard y Bette Davis hablando memeces todo el rato
Cuando se va a hablar de una película clásica, siempre se tiene mucho reparo a la hora de criticar para mal una de estas obras milenarias. ¿Y es que puede ser malo un film de la época dorada de Hollywood, que cuente además con actores de la talla de Bette Davis o Humphrey Bogart? Pues sí, "El bosque petrificado" en mi opinión, lo tengo que decir así, es una mierda. Hasta a mí se me hace estraño el hecho de decir algo así de una película de los años treinta y de esta supuesta categoría, pero la verdad es que eso fue lo que me pareció tras visionarla. La película nos cuenta el "angustiante" secuestro de un grupo de rehenes en una cafetería por parte de unos gánsters malosos y sin escrúpulos. 


Un secuestro de traca

Humphrey Bogart en uno de sus peores papeles
Lo que nos encontramos es una película aburridísima y cuya trama no tiene un mínimo de interés. El secuestro se convierte en una pantomima tan ridícula que por momentos parece que estemos ante una parodia, en vez de un supuesto film serio que presente la carga dramática que el argumento debería de exigir. Está repleta de un sin fin de diálogos estúpidos, por parte de los personajes, sin nigún tipo de interés y que nada aportan. La puesta en escena teatral tampoco ayuda, no está rodada de una forma arrolladora (como muchos otros clásicos de la década), los personajes resultan de lo más acartonados y cursis y en resumidas cuentas todo lo ocurrido acaba importándote un pimiento (aunque lo cierto es que prácticamente nada ocurre, la acción brilla por su ausencia). Hasta los actores no me cuajan para nada, Bette Davis no muestra ni un ápice de esa fuerza interpretativa que ha demostrado en otras muchas de sus películas, Leslie Howard está verdaderamente horrible y es insoportable y el peor parado es sin lugar a dudas un jovencito Humphrey Bogart, muy sobreactuado y sin conseguir ni por un momento que te creas el papel que encarna. Lo peor de todo es que encima la película es tan aburrida que a pesar de no durar ni una hora y media, se hace eterna. Sinceramente opino que es una de las peores películas clásicas que he visto en mi vida, sin una sola muestra de la grandeza de la mayoría de producciones milenarias de aquella gloriosa época para el Séptimo Arte. 

Leslie Howard haciendo un ridículo pacto con su secuestrador

*MI MOMENTO FAVORITO: cuando aparece esa glorificante palabra: "THE END".

martes, 9 de julio de 2013

Jezabel (1938) de William Wyler



Julie Marsden (Bette Davis)
"Jezabel" es otro de esos inmortales melodramas de la que yo denomino época dorada de Hollywood, con grandes estrellas que vistas hoy en día parecen brillar con una luz especial, como es el caso de Bette Davis. Ésta supuso la primera colaboración de Davis con el gran director William Wyler, con quien realizaría tres de sus más memorables trabajos, ésta, "La carta" y la ya comentada por mí "La loba". En "Jezabel" Bette Davis nos ofrece otra espléndida interpretación de una mujer frívola, calculadora, egoista y ciertamente perversa (aunque sin llegar a los extremos de malicia de "La loba"). La historia se sitúa en Estados Unidos un período previo a la terrible Guerra de Secesión, en una población sureña, en donde una dama de la alta sociedad, Julie Marsden (Bette Davis) se convierte siempre en el centro de atención de los comentarios de la gente bonachona del lugar, debido a su provocativo comportamiento.
 
Las muchachitas vírgenes deben ir vestidas de blanco
pero Julie insiste en ir vestida de rojo, para provocar

Julie despierta la ira de su novio Preston (Henry Fonda)
Es precisamente su forma de comportarse desafiante lo que le hace romper con el que era su prometido, Preston Dillard (Henry Fonda). Él se marcha al norte y vuelve tres años después casado con otra mujer, Amy (Margaret Lindsay). Esta situación despertará la ira más profunda de Julie, y como muchachita consentida, orgullosa y cabreada será la responsable de alguna que otra pesquisa con el correspondiente final desagradable. A todo esto estalla la dichosa Guerra de Secesión que será el azote de todos los personajes.

La tía de Julie (Fay Bainter) será su único consuelo
 
Las cosas se arreglaban mediante duelos a muerte
A mí "Jezabel" siempre me pareció una especie de antecedente, a un nivel inferior en lo referido a la producción, a la magna "Lo que el viento se llevó", un melodrama protagonizado por una impetuosa mujer como motor de la trama, golpeado por el drama de la Guerra de Secesión y plagado de amor, celos y tragedias varias. La película fue premiada con 2 Oscars, uno a la mejor actriz para la excelente Bette Davis (aunque en lo personal también me gustan mucho más otras interpretaciones de esta gran actriz clásica) y a la mejor actriz secundaria, para Fay Bainter que interpreta a la tía ricachona del personaje de Davis (en mi opinión exagerado, ya que el personaje de ésta sale poquito y tampoco es que demuestre unas dotes de interpretación tan magistrales, aunque como ya he dicho, es mi opinión). William Wyler dirige, como es habitual, de forma magna y al igual que en "La loba" nos encontramos la perfecta parafernalia técnica que convierte al film en un clásico excelentemente realizado y con una trama potente que engancha. En lo personal, me gusta más "La loba", pero "Jezabel" no está nada mal y es (siempre lo más importante) entretenida y engancha fácilmente. Por lo tanto digo que es una muy buena película, un correctísimo melodrama muy disfrutable por todo aquél que sea amante del cine clásico y que como a mí, le fascine la elegancia y la fuerza que Bette Davis demuestra a la hora de encarnar cualquier personaje.

Preston vuelve con una nueva esposa, Amy (Margaret Lindsay)

*MI MOMENTO FAVORITO: al final Julie recapacita sobre todo lo que ha hecho y decide renunciar a todo por seguir a sus verdaderos sentimientos y acompañar a su amado hacia su fatal destino.

Julie renuncia a todo por su verdadero amor

La loba (1941) de William Wyler



Regina Giddens (Bette Davis)
Sin lugar a dudas esta película sirvió para descubrir a una de las mejores y más memorables malas de la historia del cine. Estoy hablando de Bette Davis, una leyenda en el mundo de la interpretación que logró por méritos propios pasar a la historia como una de las personalidades más demoledoras del Séptimo Arte. "La loba" fue la tercera colaboración de Davis con el magnífico director, William Wyler, uno de los mejores del panorama hollywoodiense (realizador de un buen porrón de obras maestras) tras "Jezabel" y "La carta", en ambas colaboraciones Davis ya había encarnado a mujeres fuertes, frías y calculadoras, pero con "La loba" acabó encarnando uno de sus papeles más recordados por la espléndida transmisión de malicia que una simple mirada lograba transmitir. 

Los hemanos Hubbard, unos parásitos de mucho cuidado

Alexandra (Teresa Wright), no se parece nada a su madre Regina
Basada en una obra de teatro de Lillian Hellman (autora del guión del film también), "La loba" se desarrolla a finales del siglo XIX, cuenta la historia de tres hermanos, los Hubbard; Ben (Charles Dingle), Oscar (Carl Benton Reid) y Regina (Bette Davis), tipejos sin escrúpulos, codiciosos, avariciosos, sin ningún tipo de reparo a la hora de apuñalar por la espalda hasta a su mismísima madre. Los tres idean forrarse (todavía más) a costa de un negocio de algodón, como no podía ser de otra manera, explotando a un buen puñado de esclavos. Para montar dicho negocio necesitan la participación del marido de ella, Horace Giddens (Herbert Marshall), o mejor dicho de su dinero. En cambio este hombre, al contrario que este trío de parásitos, es un hombre íntegro y bondadoso que sólo vive para transmitir buenos valores a su hija adolescente, Alexandra (Teresa Wright). El problema es que el pobre hombre está muy enfermo del corazón y su calculadora esposa no dispone de mucho tiempo para camelárselo y conseguir el tan ansiado dinero para sus codiciosos propósitos. 

¿A quién quieres más a papá o a mamá?

Éstos, por dinero, venden hasta a su madre
Las razones por las que "La loba" es un gran clásico es por esa capacidad de resultar, estoy hablando del tema o de la trama, intemporal. Los problemas que presenta la película en lo referido a la relación turbulenta entre sus personajes perfectamente podrían seguir siendo aplicables en cualquier historia ambientada en el siglo XXI. La maldad es algo innato en muchos seres humanos, el egoísmo, la codicia, a pesar del paso del tiempo eso no cambiará, por ello "La loba" no parece un film muy desfasado. Habría mucho que destacar en esta magnífica película, las actuaciones (magistrales), el tratamiento de los personajes es maravilloso, la decoración, la fotografía y todo aspecto técnico idem de lo mismo. Realmente es una película bastante redonda que además, en contra de lo que muchos puedan pensar por tratarse de una película tan antigua y en blanco y negro (¡con lo que les asusta a muchos el blanco y negro y lo relacionan automáticamente con un truño!), es bastante entretenida y llevadera. Comentar que estuvo nominada a 9 Oscars (incluyendo a mejor película), aunque por misterios de la vida, no le dieron ninguno. Resumiendo, una película memorable, con una gran Bette Davis, en figura un culebrón, en fondo un maravilloso y sobresaliente peliculón. Un clásico inmenso para recordar la época dorada de Hollywood.

El pobre Horace Giddens (Herbert Marshall) no está para muchos trotes

*MI MOMENTO FAVORITO: Regina, muestra más que nunca su falta de sensibilidad y de escrúpulos, permaneciendo fría e impasible mientras su pobre marido sufre un infarto.

Ni pestañea la hija de puta mientras el marido casi se muere