lunes, 22 de julio de 2013

La carta (1940) de William Wyler



Leslie Crosbie (Bette Davis) con arma en mano
"La carta" supuso la segunda participación (de las tres) del gran director William Wyler con la magna actriz Bette Davis, tras el éxito de "Jezabel", después vendría la mejor de éstas, la excelente "La loba". La película es otra de esas joyas cinematográficas de esa soberbia época del cine hollywoodiense, y no le faltan méritos para ello, no obstante en mi opinión está por debajo del nivel de los otros dos films que Wyler y Davis realizaron juntos. La película empieza muy bien, nos situamos en Malasia, en una plantación de caucho, a principios del siglo XX. Leslie (Bette Davis), la mujer del dueño de la plantación, Robert Crosbie (Herbert Marshall), mata a tiros a un hombre, justo a la puerta de su casa. La mujer alega defensa propia ante un intento de violación por parte del difunto. El caso no aparenta nada extraño, hasta que al abogado de ella, Howard Joyce (James Stephenson), le llega una comprometedora carta que cambia mucho la situación. En ella Leslie hacía proposiciones amatorias al tipo que se cargó, lo que excluirían la excusa del intento de violación al que ella se ha agarrado para justificar el asesinato. 

Leslie con su marido (Herbert Marshall), haciendo vida social

El abogado Howard Joyce (James Stephenson)
con la comprometedora carta
La premisa de la que parte la película es muy interesante, mezclándose elementos a caballo entre la intriga y el melodrama. Lo que pasa es que la película tiene un inicio potente y a medida que iba desarrollándose la trama, en mi opinión, va decayendo poco a poco hasta llegar a un final que me dejó sinceramente frío. Me da la sensación de la historia daba para más, o se le podría haber sacado partido a los elementos que forman la trama para haber mantenido el interés inicial y que el film fuese más ameno. No obstante es digno destacar la (como siempre) magnífica interpretación de Bette Davis, muy bien arropada por unos secundarios de lujo (Herbert Marshall y James Stephenson). Como es natural, la dirección es muy buena, la ambientación es sobresaliente, con esa magnífica fotografía en blanco y negro y la banda sonora de otro de los grandes Max Steiner. 

La viuda del tipo asesinado por Leslie (Gale Sondergaard)

Dispuestos a recuperar la carta
Era obvio con los nombres con los que contaba la película, que obtendría unas cuantas nominaciones a los Oscar, incluyendo a la mejor película y a la mejor actriz, aunque no se llevó ninguno. La verdad no me parece para nada una obra maestra, en mi opinión tiene ciertos detalles que no me acaban de cuajar y que fastidian un poco la tan buena premisa inicial. Desde luego lo que menos me gusta es ese brusco final, tan simple y soso, que incluye una venganza, en mi opinión un poco salida de tono, teniendo en cuenta el cómo se habían desarrollado los acontecimientos anteriores en la relación con los personajes. Sin más es una buena película, que se puede ver y disfrutar, tiene sus puntos destacables, aunque siendo francos también tiene sus partes negativas que la eluden de ser la obra tan sobresaliente que muchos críticos proclaman por ahí, seguramente por la falta de agallas de reconocer sus fallos debido a los tan grandes nombres de las personalidades cinematográficas que la llevaron a cabo.

Leslie entre la espada y la pared

*MI MOMENTO FAVORITO: un duro trago pasará Robert Crosbie (Herbert Marshall) cuando se entere de la verdad acerca de su mujer Leslie (Bette Davis).

Un duro trago para el pobre hombre

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada