sábado, 13 de julio de 2013

Perdición (1944) de Billy Wilder



Walter Neff (Fred MacMurray)
Una de esas películas mitificadas como grandes obras maestras del cine. Yo por lo general miro con recelo estos films que te venden como extraordinariamente geniales, ya que la mayor parte de las veces me suelo llevar profundas decepciones, ya que como te enfrentas a su visionado con unas perspectivas muy altas, me parece más fácil que cualquier mínimo fallo pese más y ya automáticamente empieces a presenciar los sendos errores que los típicos criticuchos de turno parecen ignorar y en cambio sí recalcan en otras películas, desprestigiadas gratuitamente de manera injusta. Pero tengo que decir sinceramente que eso no me pasó con esta "Perdición". La película me parece un thriller genial, atrapante y muy entretenido, en la línea de las mejores obras de Hitchcock (maestro del suspense por excelencia).

Pasión y desenfreno con la Sra. Dietrichson (Barbara Stanwyck)

El jefe de Walter (Edward G. Robinson) sospecha algo
La historia nos presenta a un vendedor de seguros (Fred MacMurray) que queda prendado de una codiciosa mujer (Barbara Stanwyck), de tal manera que acaba planeándose un futuro fructífero con ella. El inconveniente es que ella está casada con un tipo muy rico, así que necesitan matar dos pájaros de un tiro, por un lado cargarse al marido y por otro quedarse con la pasta para asegurarles esa gloriosa relación. Así que si ningún tipo de escrúpulos, ambos planearán el asesino del marido, atando todo tipo de cabo para quedar al mismo tiempo libres de todo tipo de sospecha. 


"Disimula, que no parezca que estamos planeando un asesinato"

Esta tía es más mala de lo que parece
Amor, traición, odio, asesinato, estos elementos se dan la mano con gran maestría, en una película soberbia, la verdad. A destacar el detalle de que el film está narrado a modo de flashback, con el protagonista contando su experiencia tras las desgraciadas consecuencias que ésta ha acaecido para él. También es importante resaltar la intervención de una poderosa Barbara Stanwyck personificando de forma prodigiosa la figura de la femme fatale, que sería recurrente en el mundo del cine, convirtiéndose en un icono de referencia. Por lo demás el film está muy bien narrado y excelentemente rodado, sirvió además para abrirle a su director Billy Wilder las puertas de Hollywood de par en par e incorporarse a las listas de los más grandes del panorama de la época. Sin más, "Perdición" es una joya, un magnífico thriller, intenso y magistral que se devora con suprema facilidad.

Bufff ¡por los pelos!

*MI MOMENTO FAVORITO: me encanta todo el paripé que monta esta malévola pareja para encubrir el asesinato del marido de ella. 

"¡Anda, un muerto!, ¡pues yo no he sido!"

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