martes, 9 de julio de 2013

Viernes 13, parte 2 (1981) de Steve Miner



Alice (Adrienne King), superviviente de la primera parte
Como pasa siempre que un film tiene un éxito arrollador, enseguida el estudio o productora que lo ha hecho busca la forma inmediata de seguir sacando tajada y eso ocurrió con "Viernes 13". En 1980, "Viernes 13" se convirtió en un éxito rotundo por lo tanto se dieron prisa para sacar en 1981 la secuela a toda ostia. Y así lo hicieron. Como la primera película no dejaba en sí un final abierto, al haber eliminado la superviviente a la brutal asesina de un machetazo, sí que jugaba en su escena final con la posibilidad de que el legado sangriento de la Sra. Voorhees pudiera ser continuado por su hijo mongoloide, Jason. ¿Pero Jason Voorhees no se había ahogado supuestamente en el fondo del lago Crystal, razón por la cual su madre perdió la chaveta y se lió a cargarse a todo Cristo en el campamento de Crystal Lake? Ésta era la premisa del primer film que es arrojada por la borda en el arranque de esta secuela, que nos desvela que no fue así, Jason no se ahogó, sobrevivió durante muchos años cual criatura salvaje correteando por los bosques de la zona y alimentándose de vaya usted a saber qué. ¿Cómo es que su madre no había vuelto a saber de él? Lo cierto es que la secuela no nos explica ninguno de estos puntos ilógicos que plantea y a nadie pareció importarle, la cuestión era traer de nuevo a un buen porrón de jovencitos al campamento de Crystal Lake y que un tarado sin escrúpulos los fuese eliminando uno por uno. Y así es como funciona esta secuela, para mí bastante regular si se compara con la magnífica primera parte.

Contando historias a la luz de la hoguera

¡Nueva sangre para derramar!
La acción se sitúa cinco años después de los acontencimientos de la primera, un nuevo grupito de monitores se vuelven a asentar en un campamento cercano al sangriento campamento de Crystal Lake (donde tuvo lugar la matanza de la primera). La historia de Jason Voorhees se ha convertido en una leyenda y los chavales ahora se lo toman a guasa y se cachondean de ella a la luz de la hoguera, pero no es ninguna sorpresa y ya todos sabemos que de leyenda nada, Jason está por ahí pululando y dará rienda suelta a su ira homicida e irá matando a los muchachos, igual que su madre hizo antaño. Para él Crystal Lake, es su hogar, su lugar de refugio y no está dispuesto a consentir que un grupo de niñatos le quiten terreno. Para ello dispondrá de cualquier cuchillo, hacha, lanza o utensilio que corte, mutile o sirva para perforar cualquier tipo de extremidad y que haga pupa.

Éstos todavía siguen sin enterarse de lo que les va a pasar si "pecan"

¡El recuento de cadáveres continúa!
Si digo que me parece una secuela algo regular es por varias cuestiones que me decepcionaron profundamente. La primera es la que ya he comentado que joden un poco el argumento de la primera y tiran por tierra la motivación que empujó a la Sra. Voorhees a hacer lo que hizo, aportando un cierto halo de estupidez y sin sentido (que por otra parte se haría característico de sucesivas secuelas de la saga). En segundo lugar, me parece fatal que nada más comenzar esta secuela maten al personaje de Alice (Adrienne King), superviviente de la primera parte. Sí que es cierto que la chica se negó a volver a ser la protagonista en esta segunda película de la saga, pero aún así me parece muy poco acertado el hecho de matarla de la forma tan absurda que lo hacen y además al principio del todo, sin hacer hincapié en la incertidumbre del cómo Jason logró localizarla y llegar hasta donde ella estaba (pero bueno con estas películas conviene no hacerse muchas preguntas).

¡Zas!, ¡en toda la cara!




















El idiota insoportable de Ted (Stu Charno)

En tercer lugar, me cabrea profundamente que uno de los personajes más idiotas y más gilipollas del film, ese palurdo llamado Ted (Stu Charno), un soplagaitas que estaba pidiendo toda la película a gritos que le cortasen el cuello, sea uno de los que sobrevive al final. Es indignante, me quedé con las ganas francas de que Jason lo cortara en pedazos porque es verdaderamente irritante. Otra pifia más de esta secuela.

Ginny (Amy Steel) preparada para defenderse

Aspecto inicial de Jason, antes de
encontrar su famosa máscara de hockey
Pero las pifias, desde mi punto de vista continúan, y otra me veo en la obligación de señalarla en el espantoso aspecto de Jason. Como todo buen hijo de fanático de terror sabréis que el aspecto que caracteriza a Jason, es su máscara de portero de hockey. No obstante en esta segunda parte aún no le habían incorporado este elemento tan característico (no sería hasta la tercera), así que aquí porta una especie de saco de harina, que visto hoy en día no me cuaja para nada. Obviamente este atuendo pierde enteros si se compara con la imagen más atemorizante y más mítica del asesino con su inmortal máscara. 

¿Qué hay detrás de la puerta? ¡Dios!

Terry (Kirsten Baker)
Y llegamos al elemento que más hace cojear esta secuela en detrimento de la primera y de alguna otra continuación que vendría después, aunque sí bien es cierto la culpa habría que echársela a los mete-patas de los censores de la época. "Viernes 13" fue una película que consiguió ser estrenada sin que le metiesen tijerazos en la sala de montaje, por lo tanto las muertes se presentan más gráficas y se puede visualizar más violencia explícita. Lamentablemente no pasó lo mismo con esta segunda parte y se puede presenciar como los asesinatos están vergonzosamente mutilados, el nivel de sangre es muy inferior a su antecesora y las escenas de los crímenes apenas duran unos segundos ante los ojos de los espectadores. El resultado es lógicamente mucho más light y más contenido si se compara con el anterior baño de sangre ofrecido por Tom Savini. 

Todo un culto a la Sra. Voorhees,... mejor dicho a su cabeza

"¡Ginny, te veo!"
Dicho todo esto, a mí esta segunda parte me gusta. Me gusta porque la vi hace tantos años que cuando la recuerdo, pues le guardo cierto cariño, al igual que al conjunto general de la saga. Además está muy bien rodada, no le faltan buenos momentos de tensión y cierto manejo del suspense (en la línea de la primera), aparte de alguna que otra escena memorable. No obstante insisto que es una secuela rara, aún no habían definido el estilo que convertiría a la saga en algo icónico dentro del género, cosa que ya harían en la siguiente secuela, en mi opinión mucho más digna y mejor que ésta. Pero a pesar de todo es imprescindible para aquéllos que quieran disfrutar de buen terror añejo con aire retro y de estos clásicos slashers tan especiales donde primaba el entretenimiento y las ganas de que el público se llevase algún que otro susto. Por supuesto es vital visionarla si se pretende ver esta fantástica saga al completo. Sobra decir que el éxito se repitió, contando con 1 solo millón de dólares de presupuesto, su recaudación en Estados Unidos fue superior a 21 millones. Por lo tanto ya estaba predestinado que quedaba "Viernes 13" para rato. 

"Alice, siempre serás mi heroína favorita"

*MI MOMENTO FAVORITO: la parejita acaramelada de monitores, Jeff (Bill Randolph) y Sandra (Marta Kober) están tan concentrados dedicándole tiempo a sus artes amatorias que no se percatan que Jason entra en su habitación armado con una puntiaguda lanza y en cuestión de segundos los atraviesa a ambos como a un pincho moruno. 

Escena censurada de la película

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