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lunes, 8 de febrero de 2016

Irma, la dulce (1963) de Billy Wilder



La prostituta Irma (Shirley MacLaine)
y su colorido vestuario
''Irma, la dulce'' es otro de esos clásicos sobre los que siempre escuché y leí alabanzas y excelentes críticas. No era para menos, dirige Bill Wilder, y el reparto viene encabezado por Jack Lemmon y Shirley MacLaine, el mismo elenco habían coincidio tres años antes en la maravillosa y oscarizada ''El apartamento'', así que todas las cartas iban a su favor para que otra obra maestra se hiciese notoria. Pero no. Desde mi punto de vista, todo lo que convertía a ''El apartamento'' es una joya, no se aprecia en ''Irma, la dulce'' y me explicaré. El film, me parece bueno, desde luego, la pareja protagonista cumple de sobra, el argumento toca un tema tan controvertido como la prostitución y sabe hacer mofa de él siendo comedido y no excesivamente desmesurado y en líneas generales la película se deja ver, es simpática y está bien realizada técnicamente. De acuerdo, eso no es discutible, pero lo de que sea con orgullo considerada una obra maestra más de su director, por muy encumbrado que su nombre esté, me parece hablar demasiado. Personalmente no considero a ''Irma, la dulce'' una de las obras más destacables de Wilder, es más, creo que marcó en cierto sentido su declive (aunque todavía encontremos en su filmografía películas encomiables, pero no como sus más inmortales clásicos anteriores) y es que las múltiples pegas que le encuentro a la película, le resta indudablemente esa calidad tan excesiva que muchos le aplican, por el mero hecho de haber estado realizada por quien lo ha estado. 

El honesto poli, Nestor Patou (Jack Lemmon)
 
Nestor e Irma hacen muy buenas migas
La peli trata sobre un poli honrado (Lemmon) que se enamora de una prostituta muy popular en un barrio de París (MacLaine). El tipo cambia radicalmente su estilo de vida por ella, se enfrenta a su chulo y se acaba convirtiendo en su benefactor y protector. Finalmente acabará viviendo de ella, ¡aguante tiene el pobre hombre que permite que su churri salga a revolcarse con uno y con otro, para traer sustento a casa! Vale, el argumento es muy simple, en resumidas cuentas acaba ocultando de trasfondo la típica comedia romántica con enrededos de por medio. Primer error; para contar esto, ¿para qué eran necesarias casi dos horas y media de duración? La peli arranca bien, comienza siendo amena e incluso interesante, pero no nos engañemos, el último tercio ya se hace pesada y un servidor miró el reloj un par de veces para ver cuánto le quedaba para terminar. El segundo error es que en determinadas situaciones hace uso de un humor absurdo demasiado bobalicón, el gran acierto de ''El apartamento'' era que aún siendo una comedia, no perdía la seriedad y la capacidad de provocar sentimientos aplicables a la vida real, hacía mofa y escarnio sin resultar una payasada, y con ''Irma, la dulce'' la burla a veces se pasa tres pueblos, sobre todo en determinados instantes en lo que lo excesivamente bufonesco se hace pesado. 

Irma es eficiente en su trabajo

Nestor intenta quitarle trabajo a Irma, disfrazándose de un Lord
El tercer fallo, es que utiliza una treta un tanto lamentable que intenta resultar simpática y no acaba de pegarme. Resulta que Lemmon se disfraza de un sofisticado Lord para ser ''cliente'' de su churri, y que así ésta no se tenga que andar cepillando a otros (aunque sólo le da la vara con verborrea, de ''tiquití'' nada), resulta que ella demuestra ser un tanto gilipollas por no reconocerlo (teniendo en cuenta que se ve a la legua que es su noviete caracterizado con un ridículo bigotillo) y que aparte, si él no gana dinero, ¿cómo puñetas va a mantener a su novia y a él mismo? En fin, me parece una tontería enorme que chafa el guión de I. A. L Diamond (brillante en otras colaboraciones con Wilder, véase ''Con faldas y a lo loco'' o la misma ''El apartamento'', que aquí no demuestra para nada su chispa). Aparte, el film es muy teatral, algo que también la hace monótona y pesada. Bueno, la peli no es mala tampoco, tiene buenos momentos, y como ya dije, la pareja protagonista tiene chispa y química, pero está muy lejos de ser una memorable obra maestra ni una de las mejores de su director.

Hay que sacrificarse mucho por amor

martes, 10 de noviembre de 2015

El gran carnaval (1951) de Billy Wilder



El periodista sin escrúpulos Chuck Tatum (Kirk Douglas)
Grandiosa y devastadora obra maestra de Billy Wilder, el cual no sólo nos expone un excelentísimo film para poder ser degustado como tal, sino que también se marca una magistral crítica social contra el amarillismo y la manipulación por parte de los medios de comunicación. La peli arranca con un periodista, avispado, sin escrúpulos y propiamente dicho, muy manipulador (genuino Kirk Douglas), que comienza a trabajar en un pequeño diario provincial en Nuevo México, tras haber fracasado en un trabajo anterior, de más prestigio, por culpa de su adicción al alcohol. No obstante, ve el modo de volver a escalar puestos en su profesión y convertirse en un informador exitoso y destacado cuando acontece una desgracia, un pobre minero se ha quedado atrapado en un túnel, tras derrumbarse sobre él unas pesadas vigas de madero. Aquí es donde nuestro prota intentará sacar tajada, no sólo él, todo el pueblo convertirá ese triste acontecimiento en un espectáculo carnavalesco; los políticos del sitio se servirán para hacer campaña y hasta los hay que lo utilizarán como fines comerciales, cuando la noticia ha abarcado una cobertura nacional y el tema se ha convertido en interés de un público amplísimo. 

Tatum está dispuesto a todo por destacar como periodista

El pobre sepultado vivo, Leo Minosa (Richard Benedict)
El desgraciado del protagonista, tendrá la poca vergüenza de hacer creer al sepultado que es su colega y que se interesa por su salud y porque lo saquen pronto del agujero, pero no es así, el muy cabrón intenta retrasar lo más posible el rescate porque cuanto más días permanezca la víctima en medio de la desgracia, más noticia habrá para contar. La mujer del pobre desgraciado, una malévola rubia platino de mucho cuidado (Jean Sterling), tampoco será una pieza de gran ayuda para ayudar a su pobre marido, la muy zorra se muestra fría e interesada a pesar de que cuando muestra su verdadera cara, dan ganas de partírsela, se hace duro justificar tal ataque de machismo agresivo del que es presa por parte del fortachón protagonista. Total, que la hipocresía reina en el ambiente, un pobre hombre se va muriendo poco a poco con la esperanza falsa de que va a ser salvado y a tener más vida por delante y la cruda realidad, es que es un peón en un juego de intereses cuyos partícipes no son más que gentuza deshumanizada. Esa realidad mostró Wilder muy fervientemente, tristemente es un retrato bastante fidedigno de la triste realidad, pues a mí en lo personal el film me hizo acordarme de un atroz caso que tuvo lugar en 1985 en un pueblo llamado Armero en Colombia. 

Violencia machista contra la mujer de Leo, Lorraine (Jan Sterling)

El 16 de Noviembre de dicho año, el volcán Nevado del Ruíz entró en erupción y arrasó el pueblo, una niña llamada Omaira Sánchez quedó atrapada por el fango y restos de su propia casa destruída y durante tres días estuvo siendo filmada por diversos equipos de televisión. Mientras la niña se iba muriendo poco a poco, se fue recogiendo sus últimos instantes de vida y así fue como su agonía quedó reflejada en pantalla. ¡Muy triste, la verdad! Es curioso que los medios para la filmación y captación llegasen antes que los que posibilitasen su salvación y recuperación, pero así fue y eso fue real, porque por muy terrible que sea la historia de ''El gran carnaval'' no es más que una película, pero lamentablemente la atroz realidad siempre supera la ficción. En resumidas cuentas es una joya imprescindible para disfrutar y reflexionar, que no está mal hacerlo de vez en cuando.

R.I.P. Omaira Sánchez
(1972 - 1985)

martes, 7 de julio de 2015

El apartamento (1960) de Billy Wilder


 
El pringadete del prota C. C. Baxter (Jack Lemmon) en su apartamento
''El apartamento'' es otra de esas grandísimas películas que Billy Wilder entregó al Séptimo Arte a lo largo de su carrera. Un film divertido, tierno, triste, encantador, emotivo; un magno lazo trazado entre la comedia y el drama, ''El apartamento'' es simplemente una película genial. En pocas ocasiones estoy de acuerdo, como se puede notar, con los más puristas que suelen defender las obras del ''maestro'' de turno, en base a su reputación, pero en el caso que nos ocupa, tengo que estar del lado de las supremas críticas que ha cosechado esta maravillosa película. En ella se nos relata la historia de un pringadete de mucho cuidado, C. C. Baxter (Jack Lemmon), un tipo al que no le importa vender su dignidad para escalar puestos en el terreno laboral.

El prota currando hasta tarde en la oficina

El apartamento de Baxter sirve de picadero
para los ligues de sus superiores
Trabaja en una compañía de seguros y es un empleado como tantos otros, sin embargo, gracias a los favores que les presta a sus superiores, dejándoles su apartamento, al que acuden éstos con sus respectivos ligoteos, ve la posibilidad de ir ascendiendo, eso sí, como ya dije antes, a consecuencia de la ausencia de su dignidad personal. Sin embargo un día, la situación da un giro radical, será cuando su jefazo absoluto, Jeff Sheldrake (Fred MacMurray, el recordado prota de ''Perdición'') requiera el uso de su apartamento, para acudir con su cita, la ascensorista del edificio donde Baxter trabaja, la Srta. Kubelik (Shirley MacLaine). Será entonces cuando Baxter descubrirá que esta perdidamente enamorado de la chica, y el sentimiento podría ser recíproco a la par de los sucesos que van a ir teniendo lugar.
 
Baxter con la tierna srta. Kubelik (Shirley MacLaine)

El jefazo de Baxter, Jeff Sheldrake (Fred MacMurray)
La película funciona a la perfección en todas sus facetas, tiene tramos divertidísimos, aunque nunca pierde el sentido de la realidad, otros la mar de emotivos, en los que no falta su punto dramático, posee su toque de comedia de enredos y por supuesto, de romanticismo (afortunadamente, nada excesivamente pasteloso). Cada elemento está perfectamente dispuesto construyendo una trama perfectamente elaborada y muy entretenida. El film fue galardonado con 5 Oscars, incluyendo la categoría de mejor película, para mí una elección totalmente acertada, pues el film a día de hoy sigue luciendo magno y para nada desfasado. Wilder también se llevó su correspondiente estatuilla al mejor director, premio que ya me hace dudar un tanto acerca de su mérito.
 
La srta. Kubelik es el rollete de Sheldrake

No me malinterpretéis, por supuesto que era un magno realizador y un genio del Séptimo Arte, pero ese mismo año se encontraba el mismo Hitchcock disputando la categoría por ''Psicosis'' y bueno, si me tuviese que decantar desde mi punto de vista, el trabajo del maestro del suspense es inconmesurable y los de la academia siempre se lo menospreciaron, no premiándolo nunca con un Oscar. Apreciaciones personales aparte, ''El apartamento'' se ha instaurado como uno de los trabajos más sobresalientes de su director, ciertamente es una obra maestra de tomo y lomo, un film intemporal y precioso, con unos personajes deliciosos y conmovedores y un uso del sentido del humor exquisito y elegante. En resumidas cuentas, es una película imprescindible, digna de seguir visionando con el paso de los años.

Baxter frente a la prole que requiere la llave de su apartamento

jueves, 26 de febrero de 2015

Curvas peligrosas (1934) de Billy Wilder, Alexandre Esway



Aquí un grupete de gángsters chungos
Probablemente este film se hallase, a día de hoy, relegado al más absoluto de los olvidos, de no ser por la peculiaridad de que supuso el primer largometraje del futuro prestigioso realizador Billy Wilder. En esa época el señor Wilder, se encontraba en Francia, huyendo (debido a su ascendencia judía) de los nazis, cuando se estaba fraguando la hecatombe aterradora que por aquélla se estaba fraguando, y con la colaboración del franco-húngaro Alexadre Esway, consiguió plasmar en la gran pantalla su primer libreto, aquí el producto que nos ocupa, titulado ''Mala semilla'' (en traducción literal, lo de ''Curvas peligrosas'', nuevamente se trata de otra de esas libertades que aquí los traductores españoles hacían, porque les daba realmente la gana, con dicho título parecería que estamos ante una película más bien guarrindonda erótica). Y bueno, la verdad es que viendo a día de hoy este film, siendo conocedor del posterior estilo inconfundible que el director desarrolló en sus años dorados en Hollywood, en mi opinión la cosa resulta un tanto difícil de tragar gustosamente. ''Curvas peligrosas'' es un film soso, rancio, ciertamente pesado y acusador de una evidente ausencia de técnica profesional cinematográfica -vamos, lo que vendría a ser un film amateur de principiante, con todos sus defectos-. 

La prota femenina, Jeannette (Danielle Darrieux)

Preparado para robar un coche
He leído múltiples críticas que la señalan como un buen film, algo que, estoy convencido, únicamente lo hacen por ser conocedores de quien se encontraba tras la cámara, nuevamente volvemos a encontrarnos con  ese afán de querer quedar de listillo entendido sabelotodo. Siendo francos, no creo que ''Curvas peligrosas'' tenga ni una característica a su favor que la haga merecedora de ser considera un película mínimamente memorable, es más, creo que sólo la encontraría interesante un devoto admirador del cine de Wilder, como mera curiosidad por ver la evolución (dignamente positiva) de un magno realizador del Séptimo Arte. La peli es una especie de comedia (pero nada que ver con el estilo que haría al autor convertirse en un maestro del género propiamente dicho), en el que se alternan elementos como romances, robos de coches, gángsters, persecuciones, etc. Algo que puede resultar ciertamente llamativo es que, con casi toda seguridad sin pretenderlo, podríamos estar ante todo un referente para la posterior corriente cinematográfica conocida como la nouvelle vague (desarrollada en Francia, sobre todo a lo largo de los sesenta), por ese estilo de filmación ciertamente amateur, el desarrollo de acciones en espacios naturistas, con iluminación propiamente obviamente natural (vamos, signos que denotan el amateurismo de sus realizadores y su precariedad de medios, lo cual les imposibilitaba hacer un proyecto más ''profesional''), características que los autores de la nouvelle vague asimilaron como propios. 

Persecución al canto

Por lo demás, sin más, es una peliculilla, en mi opinión bastante insípida y poco (o más bien nada) llamativa, su argumento es simplón y el desarrollo de los acontecimientos a lo largo del metraje es muy poco efectivo a la hora de captar la atención del espectador. Lo dicho, hoy en día se hallaría completamente obsoleta, de no haber supuesto el inicio de la carrera de un brillantísimo realizador como el señor Wilder, que no tardaría en emigrar a Hollywood para brindarnos cojonudas obras maestras (de las de verdad).

Una parejita de tortolitos

martes, 24 de febrero de 2015

Con faldas y a lo loco (1959) de Billy Wilder



Los protas, Joe (Tony Curtis) y Jerry (Jack Lemmon)
Imprescindible, colosal, maravillosa, divertidísima, etc,... son adjetivos que he leido y he oído constantemente refiriéndose a esta película y sinceramente, le vienen al pelo. "Con faldas y a lo loco" es buenísima, es una comedia verdaderamente desternillante, toda una joya, sí señor. Este famosísimo film del maestro Billy Wilder se ha convertido en todo un clásico, creador de sumas referencias dentro del género debido a un magno guión que posteriormente ha sufrido cientos de imitaciones. No obstante, debo señalar una curiosidad que muchos desconocen del mismo (incluido yo hasta hace bien poquito), y es que ''Con faldas y a lo loco'' es en realidad un remake de un film alemán llamado ''Ellas somos nosotros (Fanfaren der Liebe)'' de 1951, el cual no he tenido ocasión de localizar para poder visionarlo. Es un detalle no menos llamativo pues, estamos ante un caso poco común en el que un remake ha sido tan soberbio y tan majestuoso que ha ensombrecido por completo la existencia de su referente original, aunque bueno, eran otros tiempos, un remake de entonces poco tiene que ver con lo que a día de hoy este término viene a significar (habitualmente algo bastante negativo), pero ésa es otra historia. 

Joe y Jerry se convierten en Josephine y Daphne

¡Qué chungos son éstos de la mafia!
La película se desarrolla a finales de los años veinte, durante la Ley Seca, época en la que los gángsters y mafiosos hacían su Agosto traficando con alcohol. Dos músicos inocentones (Tony Curtis y Jack Lemmon) tienen la mala suerte de ser testigos de un ajuste de cuentas entre dos bandas rivales, convirtiéndose por lo tanto en objetos de exterminio. Para poder escapar de un fatal destino, deciden hacerse pasar por mujeres para así poder unirse a una orquesta femenina, en donde conocerán al tercer vértice del triángulo protagonista, la imponente cantante Sugar (Marilyn Monroe). A partir de este momento, no cesarán de ocurrir hilarantes y divertidísimos acontecimientos. El film está lleno de momentos sensacionales y ya históricos. El guión es brillantísimo, la puesta en escena, dirección y demás aspectos técnicos también y ya no hablemos del terreno interpretativo. Ver a Tony Curtis y sobre todo a Jack Lemmon (nominado al Oscar por este papel) haciendo postureo vestidos de señoronas es para mearse. Y luego está Marilyn Monroe. 

Sugar (Marilyn Monroe) luce brillante cantando ''I wanna be loved by you''

Jerry marcándose unos bailes con su ''ligue'',
Osgood Fielding III (Joe E. Brown)
Yo siempre he dicho que Marilyn no era buena actriz. Francamente a mí no me llama nada la atención en ese sentido y siempre ha estado encasillada en una misma función, la de ser una chica ligerita y con pocas luces. Pero lo que no se puede dudar es que tenía algo, algo que la hacía brillar con luz propia, algo que la hacía destacable y es que un plano de Marilyn, un simple plano la hace parecer tan radiante, tan impresionante que da la sensación que irradia luz de ella misma (y eso que por lo visto dio bastantes problemas durante el rodaje, famosos son sus constantes retrasos, circunstancias que la hacían alguien bastante difícil para trabajar a gusto). El momento "I wanna be loved by you" forma parte de la Historia del celuloide, como también lo forma ese inmortal tango de Jack Lemmon con su "prometido" y ese desternillante final rematado con el "nadie es perfecto". La verdad es que me quedo sin palabras si tengo que describir el sin fin de cualidades que posee esta magnífica película. Una joya de la comedia, y no una cualquiera, sino una de las más grandes existentes a lo largo de los años. Maravillosa.

Joe se hace pasar por millonario para cortejar a la ingenua Sugar

*MI MOMENTO FAVORITO: ese icónico y guasón final, como ya he dicho, es ya todo un momentazo histórico dentro de la Historia del Cine.

''Nadie es perfecto''

jueves, 29 de enero de 2015

La tentación vive arriba (1955) de Billy Wilder



Richard Sherman (Tom Ewell) se siente muy viejo;
aquí atendido por una enfermera (Carolyn Jones)
¿Qué tiene ''La tentación vive arriba'' de especial? Sin más, el famosísimo fotograma en el que a Marilyn Monroe se le sube la falda con los vapores que salen de la rejilla del metro y el aliciente de haber sido realizada por un magno maestro del Séptimo Arte, Billy Wilder, y ya está. El resto es insustancial, vacío, de interés nulo. Francamente creo que he visto pocas películas en mi vida, que estén más sobrevaloradas que este soberano mojón, este truñaco disfrazado por los críticos como una obra maestra del cine, una deliciosa comedia que patatín y patatán, como suelen señalarla con sus bonitas y finas palabras a la hora de reivindicarla como un clásico imprescindible. Yo recuerdo que me aburrí como una ostra viéndola y es que, sinceramente, ''La tentación vive arriba'' me parece un film estúpido, de argumento ineficaz a la hora de transmitir algún tipo de emoción, algún tipo de enganche con el espectador; es de verdad, lamentable que se siga defendiendo a ultranza la valía de esta película como joya del celuloide por mucho que la haya hecho el gran Billy Wilder (insisto ni un solo director, por muy bueno que sea, se ha librado de hacer alguna que otra mierda) y por muy mona, atractiva e icónica que resulte la propia Marilyn. 

La provovatica vecina de Sherman (Marilyn Monroe),
la cual sólo duerme con unas gotas de Chanel Nº5

No sabe nada el viejales
Con este film, me pasa como con ''Desayuno con diamantes'', sobre ambos pesa más la imagen representativa de sus protagonistas femeninas (Marilyn Monroe y Audrey Hepburn), y gracias a un simple fotograma, las pelis han quedado instauradas como iconos inmortales, aunque en realidad, sus contenidos sean de lo más banales e insustanciales que te puedas tirar a la cara. Yo ya lo digo, sufrí una vez el soponcio de tragarme ''La tentación vive arriba'', y desde luego no pienso pasar por semejante experiencia una segunda vez (a no ser que sea por una causa de fuerza mayor que me obligue a ello), para el recuerdo siempre nos quedará ese instante de reflexión en el que la ingenuidad del personaje de Marilyn Monroe analiza la película ''La mujer y el monstruo'' después de salir de verla en un cine, asegurando haberse apiadado del propio monstruo, que al fin y al cabo sólo buscaba el amor; un momento que me pareció la mar de curioso e interesante por semejante guiño cinematográfico; amén por supuesto de la escenita de la falda subida.

La famosa falda ascendente

martes, 21 de octubre de 2014

Testigo de cargo (1957) de Billy Wilder



El abogado bonachón, Sir Wilfrid Roberts (Charles Laughton)
¡Pedazo de obra maestra! Por lo general, he de reconocer que cuando leo comentarios de ésos llamados críticos experimentados, los cuales siempre se deshacen en halagos hacia una determinada película, yo siempre tiendo a desconfiar, pues en la mayoría de los casos me topo con un mojón sobrevalorado que los papanatas de turno encumbran para dárselos de entendidos de cine. Pero no es el caso de "Testigo de cargo", uno de los pocos en los que me tuve que rendir a las múltiples alabanzas que hacia ella se hacían. Y es que "Testigo de cargo" es una joya magnífica, un film de intriga soberbio, que te engancha y te atrapa de manera increíble hasta desembocar en un final sorprendente y alucinante. El señor Wilder tiene en su filmografía un buen puñado de magnas películas, pero creo que si tuviese que decantarme (entre todas) por una para señalarla como mi favorita, sería sin lugar a dudas ésta, porque la verdad, me maravilló e impresionó a partes iguales. 

Preparados para procesar a Leonard Vole (Tyrone Power)

Christine (Marlene Dietrich), una testigo dura de pelar
El film, basado en una novela de Agatha Christie, nos cuenta la defensa que un reputado y veterano abogado, Sir Wilfrid Roberts (brillante Charles Laughton), desempeña con respecto a un guaperas algo panoli, Leonard Vole (Tyrone Power, papi de Romina), cuyo desafortunado destino le ha hecho convertirse en el principal sospechoso del asesinato de una vieja millonaria, la cual perdía el norte por él y al cual ha destinado toda su fortuna. El testigo clave de su defensa es la propia esposa del acusado, Christine (la sensual alemanona Marlene Dietrich), la cual para sorpresa de todos, aportará un testimonio perjudicial en contra de su marido. A partir de este momento, el film se convertirá en toda una espiral de intriga incesante, en la que no faltan tortuosas conspiraciones, giros inesperados y como ya he mencionado, un final que, a mí por lo menos (y me consta que a muchos más), me dejó con la boca abierta. 

Sir Wilfrid con su insoportable enfermera, Miss Plimsoll (Elsa Lanchester)

''Soy inocente, lo juro''
"Testigo de cargo" es un film brillantemente escrito, brillantemente realizado y brillantemente interpretado. Wilder compone una trama sólida llena de tensión, en la que no falta algún toque humorístico perfectamente traído (muy típico del director) gracias a la presencia de Elsa Lanchester (recordada gracias a su mítica performance en "La novia de Frankenstein"), como enfermera del desobediente abogado Sir Wilfrid, el cual intenta escaquearse de sus atosigantes cuidados, en cuanto tiene la oportunidad. El film obtuvo varias nominaciones al Oscar (incluída mejor película), pero desgraciadamente no fue premiado con ninguno, algo desde mi perspectiva totalmente inmerecido, por muy buenas que fuesen sus respectivas competidoras en los correspondientes apartados de las candidaturas dicho año (la vencedora dicho año fue otro clasicazo, "El puente sobre el río Kwai"). Pero bueno, eso no le quita un ápice del magno atractivo que posee "Testigo de cargo". Sin más ni más, repetiré que es una grandiosa película, una excelente obra maestra, una de los mejores trabajos de su director y por supuesto un film imprescindible que todo amante del buen cine debe ver, sí o sí.

Aquí hay gato encerrado

*MI MOMENTO FAVORITO: ese fabuloso e inesperado final que, como bien señala un cartel al terminar el film, no se debe desvelar para no joder la sorpresa (utilizaron la misma treta que la anterior y también excelente "Las diabólicas").

¡Qué sorpresas se lleva uno!

jueves, 20 de febrero de 2014

Sabrina (1954) de Billy Wilder



La joven Sabrina (Audrey Hepburn), antes
de convertirse en una sofisticada chavalina
Una de las comedias románticas clásicas más famosas de la Historia, súper alabada por la crítica y coronada por muchos como una magistral obra maestra. La razón de tal atributo no es otra que por el mero hecho de contar con la presencia tres oscarizados actores, reyes del star system hollywoodiense del momento (con todo merecimiento, todo sea dicho) y con la dirección del reputadísimo Billy Wilder. Ahora bien, desde mi punto de vista "Sabrina" de obra maestra no tiene nada. Nos cuenta la historia de Sabrina (Audrey Hepburn), la hija del chófer de la poderosa familia Larrabee. La chica está enamorada del hijo menor de la familia, David (William Holden), el típico ligón al que ninguna fémina se le resiste, pero claro, él ni se fija en ella. Hasta que debido a ciertas circunstancias, el padre de la chica, la envía a París, de donde vuelve convertida en una estiradísima y refinadísima señorita, gracias a lo cual, no sólo consigue que David caiga rendida a su pies, también el otro hermano mayor, Linus (Humphrey Bogart), de caracter mucho más agrio y serio. Así que la pobre tendrá que disputarse entre ambos, lo cual le resultará una dificilísima decisión.

Los hermanos Larrabee, David (William Holden) y Linus (Humphrey Bogart)

Sabrina, una vez vuelta de París, ya es una señorita...
A pesar del plantel que presenta y del peso del nombre de su director, no se me refleja la maestría preconcebida. El guión me parece flojísimo, sinceramente, seamos francos esta película está lejísimos, pero lejísimos de figurar entre lo mejor del señor Wilder, que ha sido el creador de portentosas obras maestras, de verdad, no falsetas como ésta. En cuanto a los actores, a mí me parece que no están para nada acertados, sí, ni tan siquiera Audrey Hepburn, que a pesar de haber encarnado a uno de sus personajes más famosos y representativos, no logró transmitirme ninguna sensación; está fría, está vacía, en fin, parece un alma en pena (y eso que fue nominada al Oscar, algo que mantengo fervientemente como injustificado); no hay más que echarle un vistazo a la prodigiosa actuación de Hepburn es la magnífica y tensa "Sola en la oscuridad" y comprobar su auténtico potencial, de verdad. En cuanto a Bogart, por favor, ya he dicho otras veces, que no me pega para nada, pero para nada, como galán. Todavía puede que a finales de los treinta o principios de los cuarenta, pudiese tener su aquél, pero una vez más repito, Bogart no tenía planta para pasar por conquistador irresistible y verlo aquí asumiendo tal rol, con esas pintas de vejete decrépito y medio consumido, me produce cierta lastimica. En cuanto a Holden, pues la verdad, me parece el más resultón, porque interpreta al personaje, del trío protagonista, más expresivo y que hablando franco, aporta algo más de dinamismo a la historia. No obstante, hay que decir que llegado a cierto punto, su personaje se me hizo un tanto insoportable, porque tanta chulería, pues acabó haciéndoseme empalagosa.

...y por ello se convierte en irresistible tanto para David...

...como para Linus (por favor señorita Audrey,
no pega usted con el vejete de Bogart ni con cola)
Lo único que se puede destacar, en resumidas cuentas, es que "Sabrina" estableció un poco el esquema que después asumiría Hollywood para construir cada una de sus típicas y repelentes comedias románticas, hasta hoy en día (de esas que suelen contar con la participación de Hugh Grant, Matthew McConaughey o Kate Hudson), lo que deja en evidencia la poquísima evolución de dicho género durante más de cincuenta años. En lo personal, la película, no voy a decir que sea una mierda, pero no me dijo absolutamente nada. Me resultó un film de nulo interés, con un argumento muy banal, muy mecánico y previsible a cien por cien. Como ya he dicho, los actores no dan todo lo que han demostrado en otros films mucho más memorables, el guión es simplón, la dirección de Wilder tampoco resulta nada destacable (pero claro, como refleja su nombre, nadie va a atreverse a reprocharle nada). Lo peor es que, encima, el humor utilizado pretende ser tan sofisticado que acaba resultando odioso y de todo menos divertido. Francamente, me llevé una sorpresa bastante negativa con esta película, ya que me esperaba algo interesante, teniendo en cuenta el talento que se encontraba tras su realización. Yo no la recomiendo, a pesar de su renombre, me parece que ha envejecido muy pero que muy mal, lo que ya delata que de clásico imperecedero tiene bien poquito.

¿Con cuál de ellos se quedará? Porque no es ningún
secreto que alguno de ellos será el afortunado