martes, 21 de octubre de 2014

Testigo de cargo (1957) de Billy Wilder



El abogado bonachón, Sir Wilfrid Roberts (Charles Laughton)
¡Pedazo de obra maestra! Por lo general, he de reconocer que cuando leo comentarios de ésos llamados críticos experimentados, los cuales siempre se deshacen en halagos hacia una determinada película, yo siempre tiendo a desconfiar, pues en la mayoría de los casos me topo con un mojón sobrevalorado que los papanatas de turno encumbran para dárselos de entendidos de cine. Pero no es el caso de "Testigo de cargo", uno de los pocos en los que me tuve que rendir a las múltiples alabanzas que hacia ella se hacían. Y es que "Testigo de cargo" es una joya magnífica, un film de intriga soberbio, que te engancha y te atrapa de manera increíble hasta desembocar en un final sorprendente y alucinante. El señor Wilder tiene en su filmografía un buen puñado de magnas películas, pero creo que si tuviese que decantarme (entre todas) por una para señalarla como mi favorita, sería sin lugar a dudas ésta, porque la verdad, me maravilló e impresionó a partes iguales. 

Preparados para procesar a Leonard Vole (Tyrone Power)

Christine (Marlene Dietrich), una testigo dura de pelar
El film, basado en una novela de Agatha Christie, nos cuenta la defensa que un reputado y veterano abogado, Sir Wilfrid Roberts (brillante Charles Laughton), desempeña con respecto a un guaperas algo panoli, Leonard Vole (Tyrone Power, papi de Romina), cuyo desafortunado destino le ha hecho convertirse en el principal sospechoso del asesinato de una vieja millonaria, la cual perdía el norte por él y al cual ha destinado toda su fortuna. El testigo clave de su defensa es la propia esposa del acusado, Christine (la sensual alemanona Marlene Dietrich), la cual para sorpresa de todos, aportará un testimonio perjudicial en contra de su marido. A partir de este momento, el film se convertirá en toda una espiral de intriga incesante, en la que no faltan tortuosas conspiraciones, giros inesperados y como ya he mencionado, un final que, a mí por lo menos (y me consta que a muchos más), me dejó con la boca abierta. 

Sir Wilfrid con su insoportable enfermera, Miss Plimsoll (Elsa Lanchester)

''Soy inocente, lo juro''
"Testigo de cargo" es un film brillantemente escrito, brillantemente realizado y brillantemente interpretado. Wilder compone una trama sólida llena de tensión, en la que no falta algún toque humorístico perfectamente traído (muy típico del director) gracias a la presencia de Elsa Lanchester (recordada gracias a su mítica performance en "La novia de Frankenstein"), como enfermera del desobediente abogado Sir Wilfrid, el cual intenta escaquearse de sus atosigantes cuidados, en cuanto tiene la oportunidad. El film obtuvo varias nominaciones al Oscar (incluída mejor película), pero desgraciadamente no fue premiado con ninguno, algo desde mi perspectiva totalmente inmerecido, por muy buenas que fuesen sus respectivas competidoras en los correspondientes apartados de las candidaturas dicho año (la vencedora dicho año fue otro clasicazo, "El puente sobre el río Kwai"). Pero bueno, eso no le quita un ápice del magno atractivo que posee "Testigo de cargo". Sin más ni más, repetiré que es una grandiosa película, una excelente obra maestra, una de los mejores trabajos de su director y por supuesto un film imprescindible que todo amante del buen cine debe ver, sí o sí.

Aquí hay gato encerrado

*MI MOMENTO FAVORITO: ese fabuloso e inesperado final que, como bien señala un cartel al terminar el film, no se debe desvelar para no joder la sorpresa (utilizaron la misma treta que la anterior y también excelente "Las diabólicas").

¡Qué sorpresas se lleva uno!

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