domingo, 5 de octubre de 2014

Saw 3 (2006) de Darren Lynn Bousman



Empezamos copiando a "Hellraiser", ¡ole la originalidad!
Hablando claro, mal y pronto, me veo en la obligación de decir: "¡Qué asco de secuela!, ¡abonimable!, ¡atroz!, ¡repulsiva!, ¡estúpida!,...'' Parto de que no he sido nunca un devoto admirador de esta sobrevaloradísima saga, iniciadora principal de esa corriente o especie de subgénero tan medianamente popular durante la década de los dos mil, que es el torture-porn, en el que destaca por encima de toda lógica, la casquería, el gore visceral y pocas medias tintas más. No obstante parece que ha habido un cierto interés por parte de algún que otro sector del público, que ha dicho admirar esta inefable saga porque, según ellos, posee una historia original e inteligente. Como ya apunté en mi comentario de la primera "Saw", el film se compone de un curioso corta y pega de múltiples films anteriores (en mi opinión, claramente superiores) por lo que lo de "original" ya se queda descartado, en cuanto a lo de inteligente, pues que baje Dios y lo vea, ¿qué entendemos pues por "inteligente"?

A Jigsaw (Tobin Bell) le quedan tres telediarios, pero no para de dar por culo

Está claro que lo que más llama la atención en "Saw" no es
la sangre, sino su cuidado y sofisticado guión. Sí, sí.
La segunda no obstante, me había molado algo más, seguía sin encantarme ni mucho menos, pero al menos, vi en ella ciertos puntos de coraje ofreciendo un espectáculo de carnaza nada desdeñable y a la par un guión algo más trabajado y un tanto más interesante. Llegamos al tercer episodio y vemos que si bien, muy certeramente han decidido pasarse siete pueblos y extralimitarse a la hora de ofrecer gore por un tubo, a la par de hacer muy notorio un claro homenaje a la más mundana estupidez. La verdad poco se me ocurre qué decir de esta bochornosa tercera parte, se trata de un film banal donde los haya, que deja claro un hecho muy evidente y es que las ideas se les habían acabado a los guionistas ya a esta altura y trataron de disimular un argumento ilógico, atroz y más que estúpido con una sangría más repulsiva y visceral, para intentar paliar el semejante cagarro que supone esta nueva historia. Y ya. 

Un nuevo significado de "a pecho descubierto"

Igual lo del término "inteligente" hace alusión a que
se ve algún que otro cerebrito, literalmente
Esta secuela es sólo eso, una casquería que por lo visto, gusta a un público más o menos generalizado, por el simple hecho de pertenecer a una saga que ya se ha ganado un renombre y a la que los mindundis de turno, han coronado como de "terror inteligente", ¡manda narices!. Todo es patético; la ambientación deja de ser opresiva, el montaje de videoclip es una puta tortura (¡qué mareante, coño!), del guión ya ni hablemos; bueno eso teniendo en cuenta que hubiese existido un libreto, las situaciones vividas por los personajes son hilarantes no, lo siguiente, los giros argumentales en pro de seguir estirando el chicle son extremadamente cansinos, y todo acaba apestado a muy repetitivo (y eso que quedaba "Saw" para rato, ¡lo que hace la pasta!). Los actores tengo la impresión de que hacían constantemente lo que podían para darle credibilidad a sus roles, pero ante tanto despropósito no es que haya sido una tarea árdua el hacer poco más que aguantarse las ganas de vomitar, tanto como los espectadores que hemos sufrido el visionado de esta mierda repelente. En fin, no me voy a extender más, creo que he dejado muy claro que no me ha gustado nada. Para mí, hasta este punto, la peor secuela de la saga, verdaderamente, un bodrio espantoso.

Amanda (Shawnee Smith), la mortífera y sádica heredera de Jigsaw

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