viernes, 3 de octubre de 2014

Perros de paja (1971) de Sam Peckinpah



El calzonazos de David Sumner (Dustin Hoffman)
Este polémico film de Sam Peckinpah levantó bastante revuelo en el momento de su estreno. Con el tiempo se ha instaurado como una especie de película de culto, una obra amada y vitoreada por todo quisqui, que la apunta incluso como una joya cinematográfica. Lo que no se puede negar es que "Perros de paja" fue una de esas piezas pioneras en instaurar un subgénero muy recurrido durante los años setenta (en especial en la serie B) como fue la exploitation (cuya obra cumbre, en mi opinión, sigue siendo y será la mucho más dura y demoledora "La última casa a la izquierda"). Y es que desde mi punto de vista, "Perros de paja" no puede resultar más fallida, y (en vista de los tan inflados comentarios vertidos ante ella) también más sobrevalorada. La peli nos cuenta la simplona historia de un cerebrito norteamericano (interpretado por Dustin Hoffman, que sí, es un gran actor, pero no considero que éste sea un papel digno de destacar en su portentosa carrera como intérprete) que acude con su novia (la rancia Susan George), a vivir al pueblo natal de ella en Gran Bretaña. 

La esposa de David, Amy (la rancia Susan George)

¡Qué parejita más feliz!
El lugar, una aldea de mala muerte a tomar por culo de la civilización, está habitado en líneas generales por un puñado de paletos descerebrados que no atienden a explicaciones y sostienen que por la fuerza y la violencia, pueden lograr todo lo que se proponen. Así mismo, desde que el recién llegado y su mujer, ponen un pie en su terreno, no cesarán de producirse incómodos encontronazos, que poco a poco irán resultando más intimidantes a la par que agresivos. Nuestro prota, es un tipo tranquilo que siempre intenta evitar las disputas, no obstante, llegará un momento en el que no quedará más remedio, a los energúmenos hay que tratarlos como energúmenos, y cuando la cosa se pone demasiado tensa, recurrir a las armas es la única solución posible para defenderse. Debo decir que sentí una profunda decepción cuando vi este film. 

A estos paletos nos se le puede llamar precisamente civilizados

Comienza la tensión...
Gran parte de culpa, como ya he mencionado, la tuvo las espectativas que me cree al leer los tan apabullantes comentarios que leí sobre múltiples adoradores de la cinta, que la encumbraban como una obra maestra, como un asombroso estudio de la conducta humana, como un experimento desosegante de no sé qué hostias y todas estas subnormalidades que se comentan para desproporcionar una película de turno que se ha quedado con la copla de ser considerada objeto de culto. No nos engañemos, aunque un ínfimo porcentaje de peña lo mencione, "Perros de paja" tiene un guión desastroso y una nula capacidad de asombrar e impactar. No me baso a la hora de decir esto en la cantidad de años que tiene a cuestas (más de cuarenta), sin ir más lejos "La última casa a la izquierda" me parece que mantiene intacta esa capacidad para resultar demoledora que ésta no posee. ¿Por qué? Muy sencillo, a pesar de sus carencias, la cinta de Craven es directa, se muestra más realista y es mil veces más hiriente. No hay un solo personaje de "Perros de paja" con el que logres indentificarte y mucho menos, creerte, la razón es que, la mayoría de actores (exceptuando a Hoffman, lógicamente) son un desastre. 

Una violación es algo terrible, pero...

...aquí esa sensación no queda precisamente bien reflejada
La primera es Susan George, lo siento pero me parece que no transmite correctamente la sensación quee víctima de una horrenda violación debería transmitirnos, no empatiza con nosotros y eso me parece lamentable. Culpa también la tiene la espantosa confección del guión, es inaudito el hecho de que se presente a la mujer como un calienta-braguetas (desde mi punto de vista, cualquiera lo podría debatir) que parece más bien estar encantada con el hecho de que la violen, y no sólo eso, encima después de tener lugar dicho acto, esa frialdad que muestra, esa pasibidad, me parece de todo menos creíble. Luego está el tema del ritmo, la película me resultó aburridísima, va pasando el tiempo y el argumento cabalga entre un montón de tiempos muertos en los que poca cosa interesante va ocurriendo, de hecho, prácticamente el film no tiene una remontada como Dios manda hasta el tramo final en el que se produce la tan esperada (por parte del público) revelación del personaje de Hoffman contra los, hasta ese entonces, torturadores e intimidadores (entre ellos, el violador de su esposa, considerando que efectivamente la mujer quedó traumatizada por ese acto, cosa que no queda del todo clara). 

Los paletos andan cabreados

Al final le hacen a uno dejar de ser civilizado
Pues bien, aquí me voy a quedar agusto porque no vi por ninguna parte esa supuesta maestría que muchos señalan en Peckinpah, a la hora de crear tensión. El clímax final es horrible, los cuatro paletos del pueblo se tiran ocho horas haciendo el canelo rompiendo las ventanitas de la vivienda en la que se encuentran recluídas sus víctimas y nos tienen a los espectadores con cara de idiotas preguntándonos: "¿cuándo cojones piensan atacar estos subnormales?'', ''¿por qué puñetas no entran ya en la casa y proceden a hacer algo y se dejan de ir cargándose todas las ventanas de la casa porque sí?''. Al final a Hoffman le sale la ira contenida y claro de golpe y porrazo a lo Schwarzenegger se carga a los tocapelotas de los paletos del pueblo, ante los ojos ¿atónitos? de su mujer (no queda muy claro ante la inexpresividad de la actriz), la cual le recriminaba no tener un buen par de pelotas para enfrentarse a los problemas. El pastiche éste pretendía ser por lo visto, una crítica hacia el ser humano, de que finalmente todos, llegados a una situación extrema, podemos resultar ser igual de salvajes que otros ya considerados un tanto asalvajados, o sea que el civilizado puede llegar a perder los signos clave que caracterizan su civilización. 

¡Chiquilla, esfuérzate un poco más para parecer creíble!

Conclusión, ver "La última casa a la izquierda" posee el mismo mensaje, es más dura, más agresiva, más dramática, más entretenida, más perturbadora y además igual de transgresora y pionera que este inflado montón de absurdez junta. Pero claro, las tonterías de contar con un realizador de cierto prestigio a la par de un actor tan reputado como Hoffman como cabeza de reparto, hará que la mayoría silenciosa sucumba a permitir el hecho de reconocer la prodigiosa valía de "Perros de paja" como obra fundamental e imprescindible, aunque de manera encubierta no pase de ser una serie B de dudosa calidad, que es lo que habría sido considerada justamente si un Wes Craven figurase como director en los títulos de crédito. Asi es la hipocresía, señoras y señores. 

Un tío no desarrolla pelotas hasta que no porta un arma en las manos.
¡Mensaje captado!

2 comentarios:

  1. Creo que deberías volver a verla ¡Esta peli es buenísima!

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  2. No lo necesito Paquito, no la considero así ni de coña, reitero lo dicho en todos los aspectos... para mí de buena no tiene un carajo...

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