domingo, 19 de octubre de 2014

Alicia en el país de las maravillas (1951) de Clyde Geronimi, Wilfred Jackson, Hamilton Luske



Alicia con su gatita Diana
Durante muchos años fue considerada una película maldita dentro de la factoría Disney y es que la versión de "Alicia en el país de las maravillas" confeccionada por el famoso magnate de los dibujos animados, estuvo envuelta en más penas que glorias en la época de su estreno. Tito Walt siempre sintió auténtica fascinación por la historia de Lewis Carroll y durante muchos años supuso una ambición y un deseo ansiado para él el poder llevarla a cabo. De hecho ya desde los años treinta, Walt Disney andaba tras los derechos de la novela para lograr su adaptación personal, es más, tenía en mente que ésta fuese su primera película animada, ante cuya imposibilidad de realización fue tras otro clásico literario y así brindó al gran público "Blancanieves y los siete enanitos" en 1937. Desde el éxito de esta cinta, Disney siempre intentó llevar a cabo, sin suerte, en los años posteriores (la década de los cuarenta) su deseo de ver el famoso título de Carroll ligado a su productora, pero durante la Segunda Guerra Mundial, la factoría entró en una crisis que nuevamente no dio cabida a poder llegar a hacerse el sueño realidad. 

El conejo que siempre llega tarde

Alicia con los pesados de Tweedledee y Tweedledum
No fue hasta los cincuenta, tras el éxito de "La Cenicienta" que Disney consiguió tomar el toro por los cuentos, como suele decirse y tras hacerse con los pertinentes derechos, la concepción de la versión animada de "Alicia en el país de las maravillas" fue posible (para beneficio de los muchos que adoramos este magno clásico). Lamentablemente en su momento, la película fue un rotundo fracaso. El film había sido muy costoso, de hecho la Disney tuvo que aliarse con la productora RKO, para financiarlo y las espectativas puestas en él, no fueron satisfactorias. La crítica puso a parir el film, con las memeces de siempre, que si no era fiel al espíritu del texto literario (lógico tontainas, se trata de una versión adaptada al público infantil), que si no tenía encanto y tonterías de éstas. Afortunadamente la película ha logrado su merecido prestigio con el paso de los años, y ha logrado ir paliando su mala fama a raíz de sus múltiples ediciones domésticas en VHS, en DVD y no sé si ya existe en Blu Ray. Aquí el menda tuvo la suerte de descubrirla en su tierna infancia (como muchas otras joyas de Disney) y ¿qué queréis que os diga?, puedo decir que es sin lugar a dudas una de las pelis animadas con las que más me he divertido en mi vida. "Alicia en el país de las maravillas" es un espectáculo humorístico y anárquico sin precedentes, todo vale, locura, hilaridad, es un grand guiñol un tanto dantesco pero la mar de gracioso, de hecho me atrevo a corroborar que no existe una versión cinematográfica de la historia que le haya hecho sombra y que se haya instaurado en el recuerdo colectivo con más fuerza que ésta, ¡por algo será!

Alicia con la oruga fumeta

El disparatado gato Risón
La historia, pues la conocida de sobra por todos, una chiquilla, Alicia, sueña que persigue a un conejo blanco que asegura llegar tarde a un determinado lugar. La joven invadida por la curiosidad acaba metiéndose en una madriguera que la llevará al país de las maravillas, un lugar habitado por una serie de personajes que se las traen; véase el Sombrero Loco, el Gato Risón (en la original de Chesire, pero aquí de toda la vida ha sido Risón), la insoportable y oronda Reina de Corazones, un largo etcétera. Lo mejor que tiene esta película, ya pasando por alto las subnormalidades de que si es más fiel o menos fiel a la novela (que vaya como cansa ese argumentito), es, ya lo he señalado, ese desgarbado sentido del humor que muestran con tanto descaro, ofreciendo situaciones de lo más locas (parecen sacadas algunas de ellas de una peli de los mismísimos hermanos Marx), escenas como la merienda del "no cumpleaños" o el juicio final, son prueba de ello. Aparte resulta impresionante admirar el espectáculo colorista y alegre que compone esta particular versión de la historia, una puesta en escena que rezuma vivacidad por los cuatro costados. 

''Feliz, feliz no cumpleaños''

Sus constantes cambios de tamaño le traeran a
Alicia algún que otro quebradero de cabeza
Puede ser que resulte un tanto compleja, quizás para los ojos de un niño pequeño (dista mucho del esquema común de las pelis Disney), pero ¡qué puñetas!, yo de pequeño recuerdo que me pegaba unas panzadas de reír con esta peli que ya quisieran los truñacos de Woody Allen (por poner un ejemplo de "cómico" exacerbado y sobrevalorado hasta la médula) y eso es lo que cuenta. Y es que "Alicia en el país de las maravillas" es una película destinada a todo público (y digo todo, de todas las edades) que quieran distraerse y pasárse un rato absolutamente cojonudo y sin preocupaciones. Creo que en tiempos de bajón es ideal para quitarse las penas, al menos durante lo que dura su metraje. Dicho esto, ¿la incluiría en mi top ten de pelis Disney? Pues no, desde mi punto de vista las hay más memorables, pero sin lugar a dudas me gusta mucho, es un gran remedio contra la depresión y además, me parece la mejor, con diferencia, adaptación cinematográfica del libro de Carroll y que jamás he visto, el hecho de que haya personificado a sus personajes ya lo dice todo a su favor. O es que acaso, ¿a alguien que se le hable de "Alicia en el país de las maravillas" puede evitar no pensar en la Alicia de esta versión animada? Pues eso, los detractores al menos que reconozcan las cosas que son impepinables.

El monstrenco de la Reina de Corazones

*MI MOMENTO FAVORITO: ése que que abarca el enloquecido juicio a Alicia, presidido por la vacaburra de la Reina de Corazones y esa hilarante persecución final a nuestra protagonista. 

¡Corre corre que te pillo!

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