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jueves, 3 de abril de 2014

Cold Prey 3 (2010) de Mikkel Brænne Sandemose



El psicópata de las dos entregas anteriores, cuando
todavía era un "inocente" infante
Los noruegos habían demostrado grandes capacidades para ofrecer loables producciones de terror tras la exportación de ese pack de irresistible sabor a slasher añejo, compuesto por las dos entregas de "Cold Prey" (la primera distribuida a gran escala y la segunda, desgraciadamente, de manera mucho más modesta). Ambos films tuvieron una gran acogida por parte de los fans del género, así que desde dicho país nórdico, empezaron a comerse el coco para intentar seguir sacándole tajada a esta especie de franquicia que habían logrado crear. El principal problema, supongo, que les asediaba es que "Cold Prey 2" dejaba escasos recursos para conseguir continuar la trama con otra nueva secuela (al menos, de manera coherente), así que los nuevos realizadores decidieron explotar otro recurso muy presente últimamente en el terreno del género; hacer una nueva historia, convertida en precuela (o sea que contase unos hechos acontecidos antes de los sucedidos en las dos secuelas previamente filmadas). 

Con unos padres tan hijos de puta como éstos, normal que el chaval saliese asesino

Cambiamos las montañas nevadas por un bosque algo siniestro
Cuando me enteré de que "Cold Prey 3" iba a ver la luz y que encima, iba a dar luz verde sobre los inicios del siniestro asesino de la picota, lo cierto es que me pareció una idea sumamente atractiva, aunque en esta ocasión no me cubrí de tantas expectativas, al fin y al cabo la segunda entrega me había decepcionado profundamente; aunque lógicamente la intriga me inundó irremediablemente. La espera se hizo larga, puesto que, igualmente que pasó con la secuela anterior (sin que yo encuentre una explicación lógica), este film tampoco conoció distribución en nuestro país y obviamente, todo el interesado en él tuvo que tirar de la triquiñuela pirata conveniente para conseguir visionarlo, en mi caso (y me imagino que en el de un amplio porcentaje de sus espectadores), subtitulado en castellano (un minuto de silencio por megaupload, que tan buen servicio nos ha dado en su corta existencia). Pues bueno, yendo por partes. Digamos que ya antes de ver el film, partí con una base un tanto negativa del mismo, lo que hizo que mi afán por verlo fuese mucho menor que en su momento, sí supuso su segunda parte. Esto fue debido a, en primer lugar como ya señalé, el film anterior había supuesto para mí una profunda desilusión en comparación con el original, y en segundo lugar porque los comentarios que leí sobre esta tercera historia, no eran muy favorables. 

Los chavales protagonistas de acampada (ya sabemos lo que les espera)

Con el frío que hace en Noruega, ¡menudo constipado van a pillar estos!
La mayor parte de los usuarios que la habían visto señalaban que era la peor de las tres, que el nivel había descendido en picado y que en sí suponía un gran batacazo dentro de la saga. Pues bueno, quieras que no este tipo de opiniones, en cierto sentido, te condicionan un poco, así que me dispuse a verla desde la idea preconcebida de que era un film claramente inferior. No obstante, a mí, no me lo pareció, es más, me atrevería a decir que me gustó incluso más que la segunda; eso sí, esta película también tiene sus cagaditas apreciables, y me explicaré. "Cold Prey 3" arranca en 1976, donde seremos testigos de la tortuosa infancia del que será el asesino de los otros dos films, detalle que de primeras se me hizo muy atractivo. Pero desgraciadamente, esa agradable sensación inicial no tarda en diluirse, porque el tramo que nos desvela el porqué este chavalín terminó siendo el psicópata brutal que sería posteriormente, dura un suspiro. En un brillante prólogo de aprox. 10 minutos, nos resumirán a trote, como el niño fue maltratado por unos papis hijos de puta (propietarios del hotel donde se desarrolla la matanza de la primera película), y cómo él se despacha sangrientamente con ellos a modo de justa venganza. 

¡Parejita fornicadora!, ¡peligro!, ¡peligro!

Acto seguido, la acción salta 12 años. Estamos en 1988 (año que yo nací), y vemos a un grupito de chicos yendo de excursión al bosque (como en todo típico slasher), acampando a la intemperie, diciendo chorradas y haciendo el canelo en resumidas cuentas. Todo está preparado para que volvamos a toparnos con una nueva matanza adolescente, por parte de nuestro psicópata, que lógicamente ya está crecidito. No hay más, lo cual implica fallos y aciertos a partes compensadas. Comenzaré señalando los aspectos que, desde mi punto de vista, ejercen su labor de fallo al film. El más llamativo de ellos es esa sensación temprana de que "Cold Prey 3" no hace especial hincapié en los inicios del psicópata, punto que era lo que más me llamaba la atención del mismo. Este detalle en realidad es muy pasado por alto, y lamentablemente la mayor parte del metraje se resume a mostrarnos lo mismo ya visto en las otras dos, sólo que ocurrido con anterioridad. 

Una trampa mortal muy dolorosa

Esta pobre no sabe hacia donde va directa
Otro de los aspectos que lastran un poco este tercer film es que despojan al asesino de su atuendo y su hábitat característico, lo cual nos deja un tanto descolocados (lo cual también puede un poco tirar a su favor por otro lado). La acción no tiene lugar en un paisaje nevado (signo identificativo de la saga hasta el momento), sino en un bosque, en donde los chavales se convertirán en presas del asesino que campa por ahí a sus anchas y se refugia en una cabañuca aislada (al estilo "La matanza de Texas"), dándole más aire de film survival (al estilo de "Defensa") que de slasher en sí. Por otro lado, la apariencia del asesino también es modificada, aquí no viste ese atuendo de esquimal ni esconde su rostro, lleva una especie de gabán con capucha y la cara al descubierto, lo cual pues la verdad lo hace menos intimidante (por lo menos bajo mi apreciación). 

''Simen, ¿por qué estás tan tieso?, ¡deja de hacer el tonto!''

Otra gran pifia en esta ocasión, son los propios personajes de los adolescentes. Todos (a excepción de la protagonista), son rematadamente gilipollas; de verdad, no trago a ninguno, durante el primer tramo (hasta que comienzan las muertes) se pasan todo el rato diciendo la mayor cantidad de gilipolleces imaginables, haciéndose en serio, muy cargantes y para colmo, convierten la película durante la media hora posterior al excelente prólogo, en un tedio bastante lamentable, consiguiendo que exista un incómodo estancamiento del ritmo. Y por supuesto, el incómodo carácter implícito de toda precuela en una saga de terror; es que ya sabemos desde un principio que el destino de los personajes no va a ser bueno, de ahí que en los films anteriores (que en realidad suceden a posteriori), ocurra lo que ocurre, así que aún se elimina más el posible factor sorpresa que pudiese llegar a ofrecer en según qué determinado fragmento. 

Oyendo música en un walkman, ¡que estamos en los ochenta!

Eso es un flechazo directo al corazón
No obstante, el film gana puntos en muchos otros aspectos. Como ya he dicho en el párrafo anterior, el hecho de que se modifique el aspecto del asesino y se traslade el lugar de la acción de las nevadas montañas a un bosque, para darle ese toque más survival característico, actúa de modo negativo en "Cold Prey 3", pero también positivo por otro lado; pues en sí le otorga cierta personalidad a este episodio, y teniendo en cuenta que es una precuela, no queda del todo mal comprobar que el asesino va tomando forma para luego evolucionar a lo visto con anterioridad. Como en los otros dos films, en "Cold Prey 3" podremos volver a ser testigos de un excelente trabajo de fotografía y una dirección (de nuevo por parte de un realizador novel) muy conseguida y efectiva a la hora de meternos en la acción de lleno. Señalar muy a su favor que el film consigue remontar de manera asombrosa, una vez los asesinatos empiezan a producirse. 

Tenemos por ahí algún pequeño ramalazo gore

La prota, Hedda (Ida Marie Bakkerud), escondiéndose del asesino
Con esta precuela me pasó lo contrario que con la segunda parte; es decir, la segunda empezó muy bien, tenía un inicio brillante, muy tenso y muy llamativo y a mitad de película empezó a decaer y a ir para abajo, resultándome el final bastante flojete e insípido (ya he dejado claro en mi reseña de la misma el porqué). En cambio en esta tercera me pasó lo contrario, exceptuando el prólogo, el inicio de la historia se me hizo un tanto letárgico, por culpa de unos personajes estúpidos y cargantes y un ritmo muy irregular y plomizo, no obstante cuando empieza la acción y el asesino comienza a poner en práctica sus instintos homicidas con los chavales, la cosa se pone más interesante, el ritmo se vuelve ágil, se hace tangible el suspense y la cosa se pone frenética, ofreciéndonos momentos realmente notables (siempre dentro de lo establecido en este tipo de películas). A partir de entonces "Cold Prey 3", juega bien sus cartas, dispone a la perfección los elementos que la componen y utiliza de manera sólida cada uno de los clichés del género para terminar resultando un muy loable ejercicio de survival, cruce con slasher adolescente (aunque inclinándose más hacia la primera opción en este caso, mientras sus secuelas tiraban más por los derroteros de la segunda -sobre todo la primera-). 

Aquí, el psycho-killer, antes de enfundarse en un atuendo de esquimal

Hedda se pone bravucona y toma las armas
Comentar otro aspecto que he visto señalado por ahí como una pega por los más acérrimos degustadores de las dos partes anteriores, y es la ausencia de Ingrid Bolsø Berdal como final girl protagonista y principal rival del psicópata. A ver, a mí esa chica me encanta, la verdad es que consiguió ser una heroína de altura y obviamente, al tratarse ésta de una precuela, era inviable que pudiese llegar a tener una participación aquí, pero francamente, yo no la eché de menos y es que la final girl de esta película, Ida Marie Bakkerud, creo que hace una excelente labor también (de hecho me parece la única actriz creíble del elenco de jóvenes) y que se muestra como una digna sustituta de Ingrid. Por otro lado, dejo sacar a relucir mi irremediable pasión por los ochenta y agradecer que este film posea una ambientación puramente ochentera (debido a que lógicamente, se desarrolla en su mayoría en los ochenta); ver algunos de los modelitos de los chicos, o artefactos tan característicos de la época como un walkman con la cinta de cassette (sonando la canción "Keep me hanging on" de Kim Wilde); no sé, llamadme tonto quizás, pero a mí me ha dado un cierto ramalazo de nostalgia que agradecí en su justa medida. Hablando para finalizar de la parte referente a la casquería, pues queridos amigos amantes del gore, poquita hemoglobina os vais a encontrar. Salvo contadísimas ocasiones (y muy de refilón), el film no se caracteriza por poseer un nivel de violencia gráfica excesiva; bueno en realidad ninguna de las "Cold Prey" anteriores eran especialmente sangrientas (la segunda era la única que tenía alguna escenita un tanto más bruta de la cuenta, pero sin exagerar), así que dicho aspecto en la misma línea, se queda en normalito y blandito. 

El asesino preparado para matar

En resumidas cuentas, "Cold Prey 3" es un film que por lo veo, está muy infravalorado en detrimento de sus dos anteriores films (en especial del segundo, al que desde mi punto de vista, nada tiene que envidiar). Tiene sus cagadas y sus lastres, pero en conjunto creo que es bastante disfrutable, sobre todo gracias a su segunda mitad que es bastante frenética y aporta los mejores momentos (amén por supuesto del sensacional prólogo). No ofrecerá sorpresas (pero vamos, tampoco lo hicieron las dos anteriores), navega en clichés y estereotipos, tanto de los films slashers como de los survivals de toda la vida, y tratándose de una precuela, el final estás más que mascado. No obstante, yo la considero una película para nada desdeñable y recomendable y aunque vaya a contracorriente de la mayoría, tengo que decir que me gustó más que la segunda; aunque por supuesto, la primera le sigue quedando bien lejos. A propósito, yo seré de los que reciba con los brazos abiertos un "Cold Prey 4" si es que en alguna ocasión los nórdicos deciden sacarse un nuevo episodio de este particular asesino de las nieves. 

El asesino observa el hotel que se convertirá en su morada

*MI MOMENTO FAVORITO: ese extraordinario prólogo en el que vemos la terrible infancia del psicópata, sometido a maltratos por parte de sus sádicos padres y su posterior venganza.

Desde luego éste no se merecía ser nombrado el padre del año

miércoles, 26 de marzo de 2014

Cold Prey 2 (2008) de Mats Stenberg



La pobre Jannicke (Ingrid Bolsø Berdal) es encontrada en la nieve
Como ya señalé en su correspondiente reseña, me encantó el slasher noruego "Cold Prey". Para mí ese film fue una grata sorpresa, ya que sin esperarme nada del otro mundo, me topé con un slasher clásico, muy bien hecho, muy entretenido y que en sí, respetaba a la perfección las bases características del subgénero para deleite de nosotros, sus más acérrimos admiradores. Pues bien, cuando me enteré de que se había realizado esta secuela, me apresuré inmediatamente a localizarla para lograr visionarla, con unas expectativas muy altas, y una amplia curiosidad de saber qué más iban a ofrecernos desde los países nórdicos. El primer chasco que me llevé es que "Cold Prey 2", y no alcanzo a comprender por qué, no ha sido comercializada en nuestro país (de verdad si alguien tiene respuesta a semejante tropelía, que me lo explique, porque no alcanzo a comprenderlo), por lo tanto me las tuve que ingeniar para conseguir una copia vía Internet (pues sí, "delinquiendo", sino quieren que pase esto, señores distribuidores españoles, pónganse las pilas), en versión original con subtítulos en mi idioma (todo hispanohablante interesado en ella, ya lo digo, no logrará visionarla de otro modo, a no ser que aprenda noruego, lo que será más improbable ¿no?). Pues bien, el hecho es que logré mi ansiado propósito y al menos conseguí disfrutar del visionado de esta secuela en una muy digna calidad. Una vez vista debo decir con la mano en el corazón que, aún respetando todas y cada una de las opiniones de la peña, no alcanzo a comprender la gran admiración que cosecha este film, el cual he visto de manera muy mayoritaria, señalado como mejor que la primera parte. 

Jannicke es trasladada a un hospital

Una nueva "final girl", Camilla (Marthe Snorresdotter Rovik)
Para mí no lo es ni de coña. De hecho, sinceramente "Cold Prey 2" me decepcionó y bastante. Si bien es cierto que su primera parte no era precisamente un film original en cuanto a temática, pero la verdad no se me llegó a hacer tan repetitivo como esta secuela. La razón fue que cuando abordé su visionado (hablo de la primera), lo hice desde el más puro desconocimiento de la trama y claro no sólo me enganchó, sino que incluso llegó a sorprenderme (dentro de sus clichés, por supuesto). Aparte "Cold Prey" significó para mí, en cierto sentido, una novedad al tratarse de mi primera toma de contacto con un film de terror realizado en tierras nórdicas, por lo tanto, como ya he dicho, no me esperaba gran cosa (debido a mi desconocimiento del cine realizado en dichos lugares) y claro, me dejó flipado, debido a su innegable calidad. Pues bueno, ya eran dos factores con los que no contaba a priori cuando vi esta secuela. No quiero decir que sea mala, a continuación comentaré algunos de sus puntos positivos, sin más para mí no supuso ese "factor sorpresa" que sí lo hizo su antecesora. 

Jannicke se derrumba ante los cadáveres se sus colegas

Quedan más cadáveres por recoger
Bueno, "Cold Prey 2" es una secuela directa de la primera, por lo que se inicia en el momento exacto en el que concluye la anterior. Cuenta con un factor muy positivo que a todo adorador del slasher le sabrá a gloria bendita (incluido al menda), y es ese pronunciado homenaje intencionado a la original "Halloween 2". Al igual que en dicho film, vemos como la protagonista superviviente de la matanza de la primera, Jannicke (Ingrid Bolsø Berdal), es trasladada a un hospital, lugar en el que (al igual que "Halloween 2"), se desarrollará la nueva matanza de este film. Es un detalle que se agradece desde luego, porque una vez más denota que sus realizadores pretendían mostrar respeto por el subgénero que tenían entre manos. Por otro lado, el film también aporta alguna que otra novedad, como por ejemplo, se aclaran algunos aspectos con relación al asesino, que hasta el momento (aunque se dejaban intuir) se desconocían, como su procedencia y algún que otro detalle que, por ejemplo, justifica su abrupta resurrección, lo que posibilita que pueda seguir derramando sangre a diestro y siniestro. Así mismo también hay que ser meritorio y agradecer que se aumente (eso sí, no mucho), la brutalidad en alguna que otra muerte, en lo referido con el contenido violento menos explícito del primer film. 

El asesino sigue vivo,...

...y a matar otra vez se ha dicho...
Pero con lo dicho hasta ahora, concluyo con los aspectos más sobresalientes del film. Ahora voy con los, no precisamente negativos, pero sí los que para mí, la señalan como un film inferior a su antecesora. El principal problema que le veo a "Cold Prey 2" es que, a diferencia del original, promete más de lo que ofrece, y eso es un aspecto que detesto cuando me siento a ver una película, que no cumpla con mis expectativas. El film tiene un inicio brillante con la incertidumbre de los nuevos personajes acerca del misterio ocurrido en la primera parte, la llegada de la prota al hospital, la investigación esclarecedora de algunos puntos de interés y por supuesto, el punto fuerte que es el regreso del asesino, con asesinato gore incluido. Hasta este momento la película apunta maneras y uno se pone tieso en el asiento preparándose porque "lo mejor" supuestamente está por llegar. No es así. A partir de entonces, el film empieza a decaer y donde te han prometido emociones fuertes, queda un estancamiento muy incómodo y una fallida sensación de "¿esto es todo?". El escenario del hospital no logra hacer frente, ni de lejos, al angustiante hotel de la primera, y lo que es peor, las oportunidades que ofrecía se desaprovechan. El asesino ocupa muy poco tiempo de metraje en el film, ¡craso error!, sus ataques se ven muy descafeinados. Paradójicamente, hay más violencia, pero menos tensión, menos factor sorpresa. Además hay muy pero que muy pocas muertes, y lo más decepcionante es que las más brutas son las primeras en procederse, rebajándose la explicitud de las mismas según avanza la película, lo que te deja con una sensación de bajón inevitable. ¿Por qué demonios comenzar mostrando lo mejor e ir rebajando la calidad? No lo entiendo.

...y a aplastar cráneos

No va a quedar espacio en la morgue para tanto fiambre
La película además cuenta con detalles absurdos. Por ejemplo, el personaje del niño. ¿Qué cojones pinta en la película? Da la sensación de que va a pasar algo importante con él, que nos ofrecerá algún momento tenso, algún encontronazo con el asesino, porque ya se sabe, parece que uno se apiada más de los infantes; pero no, nada, se queda en una aparición anecdótica que no acaba resultando lo más mínimamente interesante. Por supuesto, el suspense de la primera aquí queda eliminado. Las apariciones del asesino tienen menos gancho. La protagonista vuelve a estar correcta y a mostrarse como una digna oponente, pero en esta ocasión viene respaldada por otra "final girl" metida a cajón, una doctora llamada Camilla (Marthe Snorresdotter Rovik). Ambas acabarán formando un dueto que combatirá al asesino, pero algo no me cuaja, la química entre ambas es muy mala, además la segunda incorporada me parece una mierda como superviviente, es muy torpe y estorba más que ayuda, además la actriz no llega a ser tan creíble. Para mí la cosa hubiese mejorado mucho si se hubiese mantenido a Ingrid Bolsø Berdal como única oponente, y punto. Eso sí, también veía innecesario el trasladar la acción, los últimos diez minutos al hotel de la primera, porque no me cuadra. ¿Por qué no haber aprovechado las múltiples posibilidades del hospital?, ¿por qué no haber brindado un combate entre el killer y la heroína con todo el material mortífero que ofrece un hospital (al estilo de la propia "Halloween 2")? 

Camilla esquivando al asesino

Jannicke dispuesta a pelear...
Además, todo sea dicho, el combate final entre las chicas y el psicópata, ¡menuda mierda! El tipo les da cuatro ostias, las tira al suelo, una se levanta le zurra, otra se levanta le pega un tirito y ya está, se acabó el psicópata. El enfrentamiento carece de garbo, carece de emoción. Todo es muy simple, no hay ni rastro de esa preocupación que los realizadores del film original mostraron en bañar con tensión cada una de las escenas. En resumidas cuentas, "Cold Prey 2" es una secuela que promete y en el intento queda. Promete ser más visceral, y decepciona, promete tener más acción, y decepciona, promete más emoción y tensión, y decepciona. Por ello me parece injusto que se la señale como mejor que la primera, porque precisamente su antecesora demostró dar en la diana en cada uno de los puntos que nos ofreció, sin necesidad de fardar, supuso un espectáculo para mí, superior a la media de este tipo de films, lo que esta secuela no logra ni de lejos. Para mí es flojita, flojita, flojita. Tiene sus momentos, tiene sus aciertos y afortunadamente es tan corta que sin dudas se hace entretenida. Pero a la hora de la verdad, la cosa sale mucho peor parada de lo que me esperaba. Una verdadera lástima, pero por la cara de póker que se me quedó al acabar de verla, si tuviese que valorarla numéricamente, le otorgaría un aprobado raspadete raspadete. No considero que se merezca más. 

...y esta vez no estará sola

*MI MOMENTO FAVORITO: la primera (y única gore) muerte, en la que el asesino recién resucitado le ocasiona un bestial degollamiento al oficial de policía que lo estaba vigilando. Lástima que el resto no estuviese a la altura de tan prometedor comienzo. 

¡Qué mala leche, por Dios!

miércoles, 12 de marzo de 2014

Cold Prey (fanáticos del Snow) (2006) de Roar Uthaug



Los chavales protagonistas preparados para hacer snowboard
Grata, más bien gratísima sorpresa me llevé con este film de terror, procedente de un país que hasta hace bien poquito, no había dado muestras de su incursión en el género, como es Noruega. De hecho, "Cold Prey" ha sido la culpable de que mi mirada hiciese algo de hincapié a las propuestas nada desechables que los países nórdicos han ido poniendo de manifiesto en estos últimos años (algunas muy rescatables). El film me pareció especialmente llamativo porque, siendo francos, era un gran desconocedor de todo tipo de producción procedente de este país, así que me sorprendió inicialmente su arrolladora capacidad visual y su espectacular puesta en escena. En resumidas cuentas, "Cold Prey" (por cierto, lamentable la coletilla de "fanáticos del snow" que le han colocado los traductores españoles) no ofrece argumentalmente nada visto ya mil veces con anterioridad, aunque sabe jugar muy bien sus cartas. 

Subiendo las nevadas montañas noruegas

Los realizadores pusieron todo su empeño en ofrecer un film muy bien estructurado, muy elaborado en cuanto a su ambientación y aún navegando en clichés, muy efectivo a la hora de captar la atención del espectador. Sinceramente "Cold Prey" me produjo una conmovedora sensación, al comprobar que el espíritu de los buenos slashers ochenteros no se había muerto del todo en pleno siglo XXI, y que encima los autores de un prodigioso festival de adoración y culto al género, sean nórdicos (que no han destacado en dicha temática) y cuyo trabajo haya dado signos de tan buen gusto, a mí me dejó plenamente satisfecho. 

El hotel infernal

Haciendo noche en el hotel
La historia de "Cold Prey" es bien simple. Como slasher puro y duro que es al cien por cien, nos presenta a un grupito de cinco amiguitos que acuden a la montaña a hacer snowboard (vamos, tirando de la típica excusa para arrinconarlos en un sitio concreto para que empiece a correr la sangre). Una vez en el lugar elegido por ellos para tal acción, seremos testigos de unos impresionantes y preciosos paisajes nevados, algo que inunda de auténtica grandeza visual al film. En fin, que como cabría esperar, no tardarán en sufrir un desdichado accidente. Uno de los chavales se rompe una pierna y el resto se ven obligados a ir en busca de ayuda para socorrer al desdichado. Por casualidades del destino, hayan un enorme hotel abandonado, no muy lejos de donde se encontraban. 

Algunos quieren una noche más calentita

Debido a las condiciones del tiempo y al estado de su colega herido, deciden quedarse a pasar la noche allí -comienza esa incómoda sensacion de falsa seguridad típica también de todo slasher-. Indagando por el lugar, encuentran unos cuantos recortes de periódico que les informarán de la mala fama del hotel en el que se han cobijado, el cual, debido a inquietantes percances, llevaba cerrado desde 1975. Por supuesto, una sensación de malrollismo inevitable empezará a palparse en el ambiente, y no es para menos. Resulta que no están solos en el lugar, alguien ya lo habitaba mucho tiempo antes de que ellos llegaran, alguien que no le mola nada tener intrusos en sus "dominios", y obviamente, alguien que no tardará en demostrar sus malos modales, mediante técnicas tan poco ortodoxas como brutalmente violentas. 

La "final girl", Jannicke (Ingrid Bolsø Berdal)

Las cosas empezarán a ponerse feas para los muchachos
Como ya he dicho anteriormente, "Cold Prey" no aporta en sí nada nuevo, reutiliza el esquema clásico del slasher ochentero para ofrecer una nada desdeñable historia de sumo entretenimiento. Yo, como adorador acérrimo de los slashers, la verdad lo pasé pipa. Tenemos todos los elementos necesarios para ello; jovencitos, un lugar hostil apartado de la civilización que se convertirá en una trampa mortal, un asesino imponente que mata con frialdad y crueldad, muertes, persecuciones y por supuesto, una genuina "final girl" que terminará plantándole cara, con muchos huevos al perturbado psycho-killer. Ya he dicho muchas veces que no se le puede reprochar a un género que tire de sus propios clichés, a fin de cuentas el público al que va dirigido es precisamente eso lo que desea ver, siempre y cuando los ingredientes compongan una buena "ensalada". En mi opinión, "Cold Prey" es un excelente experimento, y que más allá de sus tópicos, ofrece un majestuoso espectáculo. 

Aquí viene el psycho-killer

Arrinconados y muertos de miedo
Los aciertos que posee son varios; ya he señalado su excepcional calidad visual y su magnífica ambientación; el film está muy bien rodado y posee una fotografía genial (me atrevería a decir que por encima de la media de lo comunmente visto en films de esta temática). La localización transmite una gran sensación de aislamiento que nos ayuda a ser cómplices de la frenética vivencia de los personajes. Por otro lado, presenta un psycho-killer con gancho; un mazacote armado con una prominente picota que tiene personalidad y logra imponer (me ha resultado una especie de cruce entre el asesino de "San Valentín sangriento" y "Leyenda urbana"); aspecto fundamental para conseguir un efectivo slasher, y además saben muy bien mantener la incógnita alrededor de su persona, puesto que no nos delatan quién es, aunque sí nos dejan caer muy de refilón el motivo de sus arrebatos homicidas. Los personajes también me resultan carismáticos, menos insoportables también de lo comunmente establecido y los actores no los encarnan para nada mal (teniendo en cuenta como siempre señalo, sus limitaciones). A destacar entre el reparto, por supuesto, a la sufrida protagonista, Ingrid Bolsø Berdal (la cual se me da por momentos un cierto aire a Charlize Theron), quien logra encarnar a una heroína muy buena; una carismática y peleona "final girl" y una muy digna oponente del psicópata. 

Los chavales intentando defenderse como pueden

Recuento de cadáveres
Aunque bueno, "Cold Prey" tampoco es perfecta. Posee algún fallito, como por ejemplo algún que otro momento un tanto bufonesco (sobre todo en determinados fragmentos de interacción entre los chavales), metido a cajón para rellenar metraje (algo también muy característico de los slashers), y en ciertos instantes la acción parece estancarse levemente (eso sí, nunca llega a aburrir), aunque afortunadamente aporta una pronta remontada. En el apartado gore, la cosa no es muy resultona tampoco, ya que los asesinatos no son especialmente truculentos ni excesivamente violentos; todo lo contrario, la película es más bien comedida en este aspecto. Pero bueno, por lo general la considero un slasher más que aceptable. Más que nada porque se nota que sus realizadores se empaparon bien del funcionamiento correcto de los engranajes del subgénero e hicieron lo posible por construir un producto de calidad y que no supusiese una vergüenza para el término slasher. Además teniendo en cuenta que los noruegos eran totalmente vírgenes en esta materia, creo que con mayor mérito se merecen un sonado aplauso. A mí, la verdad me gustó mucho, así que no me queda más remedio que recomendarla, seguro que los más devotos fans del slasher quedaréis plenamente satisfechos con el regalazo que los nórdicos nos han exportado.

Pelea mortal a 20 bajo cero

*MI MOMENTO FAVORITO: la pobre Ingunn (Viktoria Winge), se lleva el privilegio de la muerte más sádica y sangrienta. 

¡Esto hace piercings a lo bestia!