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Mostrando entradas con la etiqueta Arthur Kennedy. Mostrar todas las entradas
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domingo, 8 de noviembre de 2015

Viaje alucinante (1966) de Richard Fleischer



Una operación complicadísima
¡Gran pasada de película! Un film verdaderamente alucinante (como el propio viaje que anuncia el título) desde el punto de vista argumental, la mar de original para su año de producción y desde su punto de vista estético y audiovisual, algo magnífico, deslumbrante y que denota un esfuerzo artístico sobresaliente por todas partes. La peli nos cuenta como un científico ha desarrollado una fórmula que es capaz de reducir el cuerpo humano a un tamaño microscópico. Sin embargo unos espías provocan un accidente, cuando el científico estaba a punto de revelar el último paso para que esa fórmula fuese exitosa de manera ilimitada. El mal estado de éste hace que la labor de operarlo sea urgente, de lo contrario moriría, no obstante dicha operación no será como otra cualquiera. Se reúne a un grupo de expertos para que realicen tal tarea, pero desde dentro del cuerpo del científico. ¿Cómo?, pues reduciéndolos de tamaño, metiéndolos en una especie de nave, y siendo inyectados en el flujo sanguíneo del inerte damnificado, tendrán una determinada duración hasta que sus cuerpos vuelvan a su tamaño original, así que la misión es desesperada y muy arriesgada, pues los descomunales glóbulos rojos, las células, anticuerpos y demás, pueden ejercer de violentos atacantes. 

Los elegidos para convertirse en diminutos ''microbios''

Un cuerpo humano muy psicodélico
En fin, a mí la verdad es que la película me encantó, estamos ante una muy original idea que mezcla cine de aventuras con ciencia ficción y el resultado es espectacular. La dirección artística es soberbia y los efectos especiales (vale, sí que han quedado un poco obsoletos acostumbrados a la era informática actual) también lucen magistralmente realizados (hay que tener en cuenta que era 1966, que a veces la peña no se da cuenta de que los medios no eran muy avanzados como hoy en día, lo cual requería que se estrujasen más el cerebro a la hora de salir del paso de manera artesanal y más curro escénico). Destacar también la labor actoral, en cuyo reparto podemos ver a Stephen Boyd (recordado por siempre como el villano Mesala de ''Ben Hur''), al gran Donald Pleasence (mitificado dentro del género de terror por ser el Dr. Loomis, la némesis de Michael Myers en ''Halloween'') y al mito erótico por excelencia de la época, Raquel Welch muy sexy luciendo un ceñido pijama. 

Qué mona Raquel Welch con su pijamita

En resumidas cuentas, estamos ante todo un clasicazo, lo raro es que no haya sido pasto de un remake, sobre todo hoy en día, aunque el proyecto pareció en alguna ocasión surgir, nunca llegó a buen puerto (¿afortunadamente?), aunque eso sí, existe uno encubierto en los ochenta que es la admirable ''El chip prodigioso'' de Joe Dante, a la cual ya le dedicaré su respectivo comentario.

La misión se vuelve peligrosa

viernes, 14 de noviembre de 2014

Corrupción en el senado (1978) de Sergio Bergonzelli



Ahí en plena orgía
¡Una bizarrada de las buenas, pura exploitation setentera! "Corrupción en el senado" (título que se le colocó en la edición de vídeo en España, porque su título original sería "Puerco mundo", ¡muy acertado, por cierto!) es una co-producción entre Italia y España, desvergonzada, violenta y sobre todo muy políticamente incorrecta; de esas que se hacían con un par de huevos y sin tapujos. En la forma estamos ante un thriller repleto de suspense, lleno de complejas tramas, en la que no falta asuntos de corrupción, crimen, sexo y drogas (todo muy pulp). El argumento es de lo más enrevesado, comienza con un senador un tanto degenerado (William Berger), que paga a tres quinquis drogadictos y delincuentes, para montarse una orgía con ellos en su mansión. Los quinquis acceden y cuando se encuentran inmersos en plena faena, al senador le peta la patata y se muere. Resulta que los quinquis, dos chiscos y una chica, Manuela (Karin Well), estaban tomando fotos del acto, con la intención de chantejear después al muerto. 

La orgía tiene un final un tanto trágico

Al senador (William Berger) le ha petado la patata
Todo resultaba un entramado político, porque el senador fallecido posee un dossier en el que quedan reflejados actos de corrupción de importantes cargos del estado y claro, que saliese a la luz podría ser todo un escándalo. Pero aquí no acaban las complicaciones, pues se unen al entramado el hijo del senador, Massimo (Carlo De Mejo), novio de Manuela -la quinqui que magreaba a su papi durante la orgía-, que posee unos retorcidos planes para cobrar el seguro de vida de su difunto progenitor, la putita Nadia (guapísima y esplendorosa Bárbara Rey), la cual también está liada con la susodicha Manuela, un periodista (Eduardo Bea) dispuesto a destaparlo todo y la criada del senador (la mítica Alida Valli, madre en la vida real de Carlo De Mejo), que también sale por ahí metiendo toda la zizaña que puede en el entuerto. Vamos, que la tensión y la intriga no escasearán en ningún momento. Pues bueno, del film se puede decir que lógicamente, por su catalogación como film un tanto underground, o trash, nunca logrará la consideración de joya cinematográfica. 
 
Nadia (Bárbara Rey) y Manuela (Karin Well)

Con las pechugas al aire se consiguen muchas cosas
No obstante, creo que perfectamente podría encajar en el perfil de ser una pieza de culto, o material de coleccionistas, en especial porque lamentablemente en la actualidad permanece bastante obsoleta y es prácticamente imposible de localizar. Afortunadamente yo pude dedicarle un visionado gracias a que conseguí una viejísima copia en VHS (de una calidad lamentable) y que en mayor o menor medida me permitió disfrutar de una rareza ciertamente entrañable perteneciente a una época única para la concepción de films de este estilo, tan directos y tan exento de tapujos. Es una pena que films como éstos acaben condenados a perderse con el tiempo y que las distribuidoras pierdan el tiempo editando en DVD para el mercado internacional infumables patatas infinitamente más edulcoradas. Destacar del film esa atmósfera tan característica del cine grindhouse setentero, esa libertad de tratamiento de temas controvertidos y escabrosos y un libreto que la verdad acaba resultando más interesante y atrapante de lo que inicialmente podría parecer, porque el film no sólo se limita a mostrar violencia y desnudos gratuitos como muchos otros bodrios de la época del destape, no, también se molesta en ofrecer una trama bien construida y que logra enganchar y entrener. 

El politiqueo trae consigo muchos problemas

Por supuesto es meritorio resaltar la presencia de Bárbara Rey, la cual además se marca otra escenaca lésbica con la actriz Karin Well, que nada le tiene que envidiar a la tan famosa de "Me siento extraña" con Rocío Dúrcal. Y además, por ahí tiene una aparición estelar el veterano Arthur Kennedy, obviamente habiendo dejado atrás los años más destacados de su carrera en Hollywood. Pues bueno, finalizando, a mí me pareció una más que encomiable muestra de ese cine explotativo e irreverente, que personalmente echo de menos por haber sido mucho más arriesgado que, en líneas generales, el que suele realizar a día de hoy, la pena es que localizarla, es una labor mazo complicada.

El dueto lésbico a guantazo limpio

*MI MOMENTO FAVORITO: ése en el que le cierran la boca, literalmente, a la entrometida criada, Teresa (Alida Valli), mediante formas un tanto sádicas. 

Ya se sabe, en boca cerrada...

jueves, 19 de septiembre de 2013

No profanar el sueño de los muertos (1974) de Jorge Grau


Una de las sonrojantes y estúpidas escenas de apertura
del film que ya nos atufa a truño que se avecina
"No profanar el sueño de los muertos" es un film que goza de cierto culto dentro del cine de terror y fantástico y fue dirigida además por un español, Jorge Grau. La verdad leyendo ciertas críticas por ahí de esta película en la que la apuntan como un grandísimo clásico de calidad del género y habiendo cosechado incluso premios en festivales, etc., solo me queda decir que me parece que está muy sobrevalorada. Francamente no entiendo cómo cuenta con tanto prestigio, cuando sinceramente me parece una película mala y cutre más de zombies como tantas otras se hicieron en aquel momento intentanto explotar el tirón comercial de "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero. Por ejemplo "Nueva York bajo el terror de los zombies" de Lucio Fulci me parece una película mucho mejor, mejor realizada y mucho más entretenida, en cambio cuenta con peor reputación, ¿la causa? La desconozco. 

Este hortera chulesco (Ray Lovelock) es el prota
 
Muerto se haya este señor
Pero hablando de este mojón; me parece eso, un mojón. La película tiene una historia estúpida y detalles verdaderamente bochornosos, sino véase al principio sin venir a cuento cómo se pasea una mujer desnuda en medio de la calle, escena ridícula que no pinta nada y que ya apuntaba que estamos ante una película casposa de las malas. Pero la cosa va a peor, porque encima para colmo de males es un soberano coñazo. Cuenta con cuatro actores, cuatro casitas y mucho tiempo muerto. La consecuencia, es un film soporífero y muy aburrido. La acción tarda mucho en pasar, de hecho hasta prácticamente los últimos 15 minutos no ocurre algo mínimamente interesante. El resto del tiempo, pues ya lo he dicho, es un coñazo, mucha palabrería, mucha subnormalidad, un actor va para allí, el otro va para allá y en general no pasa nada de nada. 

La prota (la española Cristina Galbó), la única actuación
de la película que no produce puto asco

Hora de comer
Otro punto negativo obviamente son los actores, que son todos nefastos, nada creíbles, esto no habría resultado tan negativo si la película hubiese sido al menos entretenida, porque películas de Fulci por ejemplo (ya que he hecho la comparación inicial) tampoco contaban con actorazos precisamente, pero al haber acción al menos durante el metraje, la película era más tragable y mucho más decente (como ya he nombrado, "Nueva York bajo el terror de los zombies"). Al final hay algo de sangre y gore, incluso una escena que mola bastante, pero ya es que el tedio ha sido tan inmenso que poco importa. El desenlace también es un mierdón. Así que en resumidas cuentas tenemos una película de una gran fama inmerecida y un truñaco como un castillo que sólo los más acérrimos fanáticos de la caspa más cochambrosa y putrefacta serían capaces de digerir. Yo no la recomiendo porque repito, a pesar de su posible renombre, la película es ridícula, penosa y lo peor de todo, muy aburrida. Por supuesto, de mencionar un momento favorito, nada de nada.

¿Qué se le ha perdido a un veterano de Hollywood como
Arthur Kennedy en una boñiga infecta como ésta?

lunes, 5 de agosto de 2013

La centinela (1977) de Michael Winner



Alison Parker (Cristina Raines)
El otro día vi esa puta mierda de película llamada "Mamá" de este año y se me vino a la cabeza este magnífico film "La centinela", procedente de una década para el terror prodigiosa. Entonces me pregunté, ¿cómo es posible que una basura como "Mamá" haya podido tener semejante éxito y algunos que otros comentarios muy positivos y que un film como "La centinela" se encuentre bastante obsoleto del prestigio que se merece? "La centinela" es de esos filmes que sorprenden enormemente sin esperártelo. Una joya del género de terror tan buena como poco conocida injustamente. Bebe de films tan magistrales del género como "La semilla del diablo" y "El exorcista"; pero lejos de ser un plagio de estas obras tan excelentes se corona con un argumento bastante original y sorprendente (copiado posteriormente o revisionado después en posteriores filmes, algunos más conocido pero por supuesto muy inferiores y no voy a mencionar ningún título para no dar pistas). 

La casera, Miss Logan (Ava Gardner)

Detective Rizzo (Christopher Walken)
Cuenta la inquietante historia que vivirá una joven modelo, Alison Parker (Cristina Raines), al trasladarse a vivir a un nuevo apartamento en un misterioso edificio. En primer lugar descubrirá que sus vecinos son demasiado peculiares y extraños, en algunos casos rozando la demencia. En segundo lugar, la chica se verá asediada por perturbadores ruidos que impedirán que logre conciliar el sueño por las noches. El aire malsano que se respira en el edifico y la presencia casi fantasmal de un cura ciego en el ático del mismo, no serán tampoco detalles nada alentadores para que la joven logre una apaciguable estancia. Pero lo peor está por descubrir, ya que sin saberlo, Allison está predestinada a vivir una experiencia verdaderamente aterradora.

Sylvia Miles y Beverly D'Angelo son dos vecinas lesbianas de Alison

Grotescas apariciones
Lo primero que llama la atención es el espléndido reparto que tiene repleto de grandes actores clásicos (véase Arthur Kennedy, Ava Gardner, José Ferrer, Martin Balsam,...) y de por aquel momento desconocidos actores que posteriormente lograrían gran popularidad (véase Christopher Walken, Tom Berenger, Jeff Goldblum,...), aunque la que se lleva la palma es la joven protagonista Cristina Raines que hace un papelón. "La centinela" sorprende por varias cosas, el aire malsano que la inunda crea una gran tensión que va en aumento hasta el sorprendente y más que grotesco desenlace. Contiene escenas de gran impacto, sórdidas, repugnantes, insultantes, hilarantes, creando un film inusual, extraño, aterrador. Cuenta con efectos de maquillaje la mar de buenos, efectos sonoros que ponen la piel de gallina y sin lugar a dudas momentos para el recuerdo. 

Algún ramalazo gore se permite el film
 
El padre Halliran (John Carradine)
y Monsignor Franchino (Arthur Kennedy)
Pero si hay un detalle de "La centinela" que llama poderosamente la atención, para bien o para mal, es la intervención en el reparto (para cierta escena aterradora) de un puñado de personas que presentaban deformaciones y amputaciones reales. Un aspecto como éste ya había sido reflejado en la mítica película "La parada de los monstruos", lo cual supuso el grito en el cielo para los espectadores de aquella época. En "La centinela", y estamos hablando de 1977, no supuso menos polémico la utilización de personas con semejantes peculiaridades físicas. La polémica nace porque estas personas son representadas como aterradores seres endemoniados que pertuban a la protagonista, por supuesto esto ha sido muy criticado sosteniendo que es denigrante para estas personas en cuestión, como si esta treta supusiese un atentado a su dignidad. En mi opinión me parece algo absurdo por ciertas razones. Porque vamos a ser francos, estas personas han tenido la desgracia o uno; de haber nacido con malformaciones, o dos; haber sufrido una amputación de algún miembro, ya sea a consecuencia de un accidente o vaya usted a saber qué, por lo tanto la realidad es que su aspecto físico es, tristemente (y lo digo con todo el respeto) desagradable. ¿Qué alternativa tienen, debido a su desgracia, de sacarse unas perrillas? Pues figurar en un film de terror puede ser una buena alternativa. 

¡Desquiciada perdida!
 
Michael Lerman (Chris Sarandon)
Rostros como éstos que se pueden ver en "La centinela" no serán igualados por ningún efecto de maquillaje, por muy bueno que sea, por lo tanto no veo mal que se aporten como ventaja, siempre y cuando estas propias personas se ofrezcan a ello de manera voluntaria y no coactiva. El beneficio creo que es mútuo, quedan bien en pantalla como seres aterradores y estas personas se ganan la vida de forma digna. Lo que pasa es que es un tema que sigue levantando mucha controversia y por ello no es una actividad recurrente en ningún tipo de película. No obstante, a mí me parece que el equipo de "La centinela" le echó un par de huevos y no puede negar, el objetivo de inquietar y resultar repulsivo lo consigue de manera sobresaliente y difícilmente igualable por cualquier otro film.

Grotesca escena que incluye personas deformes y tullidos reales

Le pondría un pequeña pega y es que cuenta con ciertas tramas secundarias que desvían la atención de la principal, aunque eso no le resta demasiado interés al conjunto de la cinta que se corona con un desenlace de lo más inquietante y grotesco, pasando a convertirse, desde luego para mí, directamente en una de las grandes obras maestras del género. Seguro que muchos de los que por ahí la desprestigian luego alaban muchas de las porquerías que se hacen hoy en día como los "Saw", los "Rec" o los "Parasubnormal Activities", o la soberana mierda que ya he nombrado "Mamá", filmes planos, vacíos, repetitivos, nada originales y horribles que no igualan, ni les llegan a los talones a estas magnas obras del género, innovadoras y arriesgadas. 

En el nombre de la Iglesia...

*MI MOMENTO FAVORITO: en una de las aterradoras noches de insomnio de Alison (Cristina Raines), se topará con una aterradora aparición, el espectro de su difunto padre.

''Dale un beso a papi"