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Mostrando entradas con la etiqueta Cameron Mitchell. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 7 de mayo de 2014

El asesino de la caja de herramientas (1978) de Dennis Donnelly



El asesino a punto de matar
Me ha sorprendido este singular film de bajísimo presupuesto, muy decentemente elaborado, teniendo en cuenta su marcadísimo aspecto amateur. El film posee una ambientación muy pero que muy buena, sombría, tenebrosa, que desde luego consigue inquietar, muy en la línea de los films grindhouse de la época (cuyo aspecto granulado de la imagen, muchos realizadores hoy en día pretenden imitar). La película surgió en un momento en el que los films slashers estaban empezando a despuntar y ser notorios en el panorama cinematográfico, y por ciertas similitudes con el subgnéro, hay quien la incluye dentro del lote de numerosísimos slashers ejecutados a lo largo de la Historia. Eso sí, a pesar de lo que parece a priori, no es un slasher cien por cien, aunque hay un asesino enmascarado y muertes con bastante gore. 

El psicópata secuestrando a la prota (Pamelyn Ferdin)

El siniestro Sr Kingsley (el veterano Cameron Mitchell)
La línea argumental va más enfocada a la de un thriller, recopilando la carnaza (o sea los crímenes del asesino en cuestión) en los 20 minutos iniciales para después centrarse en las andanzas y la psicología de los personajes que componen la trama, y la verdad el desarrollo hace que la película enganche. Incluso se presentan momentos dramáticos que le añaden seriedad y que la convierten en una película de esta temática ciertamente atípica. La verdad es que la considero una película recomendable, a pesar de su baja calidad, posee méritos en el argumento que la convierten en un pequeño clásico, diferente, insisto, a pesar de lo que a priori parece ser un mero slasher de dudosa calidad. Dentro de sus limitaciones, me parece un film de serie B bastante estimable y bastante mal rollero. 

Estos dos muchachos, metidos a detectives

Sin lugar a dudas es infinitamente mejor que el esa especie de desastroso remake hecho por Tobe Hooper en 2003, que poca relación tiene con éste. Por cierto, se apunta que está inspirada en hechos reales, aunque no he podido encontrar información al respecto, igual se trata de una mera treta para darle más realismo. 

El asesino ha pasado por aquí

*MI MOMENTO FAVORITO: el cruel asesinato de una vecina un tanto cachondona, con una pistola de clavos. 

Pablito clavó un clavito...

martes, 1 de abril de 2014

Grito silencioso (1979) de Denny Harris



Scotty Parker (Rebecca Balding), la odiosa protagonista
"Grito silencioso" es toda una gran rareza enormemente desconocida. Por temática, por su situación cronológica y por algún que otro detalle, podría ir englobada dentro de ese amplio plantel de slashers que se realizaron desde finales de los setenta, aunque en realidad beba más de fuentes un tanto más clásicas, lo que la hacen más inclinarse al terreno del thriller. El film comenzó a rodarse en 1977, y por lo visto la idea inicial distanciaba mucho de lo que realmente se terminó filmando. Esto fue debido a que, en base a algún que otro problema, el rodaje se estancó y el proyecto quedó por ahí colgando durante un par de años, cuando en 1979, en pleno despertar del slasher gracias el éxito de "La noche de Halloween", fueron contratados los hermanos Jim y Ken Wheat (posteriores guionistas de "Pesadilla en Elm Street 4" o las más recientes "Pitch Black" y "Las crónicas de Riddick''), para reescribir el guión en base al material ya filmado, y fue donde se aportaron las convenientes modificaciones para acercarlo un poco al terror de moda, incorporando elementos característicos del subgénero de puñaladas, como adolescentes que se convertirán en presas de un psicópata misterioso (tal y como remataría "Viernes 13" poco después). Así que se mantuvieron 12 minutos del material inicial rodado y el resto se filmó íntegramente ese año, consiguiendo así dar punto final a la película. 

La siniestra mansión de los Engels (donde se desarrollará la mayor parte de la peli)

La Sra. Engels (Yvonne De Carlo), una
casera que no da muy buena espina...
¿Qué nos depara "Grito silencioso"? Pues, desde mi punto de vista, múltiples aciertos y algún que otro incómodo fallo. Veamos, el film, como ya he dicho en sí está construido como un thriller, es decir se inclina más hacia la vertiente del suspense y el terror psicológico, que a la de la carnicería y el gore (el cual escasea). Bebe de claras referencias como, sin ir más lejos, "Psicosis" de Hitchcock, o algún que otro film de terror gótico (debido a que se desarrolla dentro de un caserón plagado de oscuros recovecos llenos de telarañas y siniestros aposentos que ocultan tenebrosos secretos). No obstante, la fiebre slasher, no podía ser pasada por alto y por lo tanto podremos ver algún que otro ramalazo del cine de psycho-killers, el más notorio, los protagonistas adolescentes como víctimas potenciales. Vayamos por partes. La película nos cuenta como un grupo de muchachos universitarios (cuatro concretamente, dos chicos y dos chicas), alquilan las habitaciones de un caserón enorme cercano a la costa, en el que viven una misteriosa mujer (la veterana Yvonne De Carlo) y su retraído hijo (Brad Rearden), los cuales tienen una tensa relación (aquí empiezan a asomar los toques a lo "Psicosis"). Los chavales van a lo suyo, salen por ahí, se emborrachan, practican sexo; vamos que dan de sí lo que cabría esperar en cualquier peli con adolescentes con las hormonas revueltas; y claro, son ajenos a que dentro de la casa se oculta un peligroso secreto; extraños ruidos parecen delatar que hay alguien en el desván, alguien que está deseando salir para matar. 

...aunque menos la da el retardado de su hijo, Mason (Brad Rearden)

Aquí el grupito de jovenzuelos pasándolo pipa
Pues bueno, creo que "Grito silencioso" sale mejor parada si la vemos enfocada más hacia su vertiente de thriller, porque tiene una trama interesante, aunque sencillita, aporta ciertos secretillos que iremos descubriendo según va avanzando la trama y se guarda un as bajo la manga para ofrecer algún que otro giro argumental, cuyo nivel de sorpresa divagará según lo acostumbrado que esté la persona que la vea a este tipo de films. No obstante, si la consideramos un slasher, el resultado ya es más decepcionante. Hay asesinatos, sí, pero francamente no es el punto fuerte de la película. Hay un nivel muy bajo de violencia gráfica y también muy pocas muertes, vamos que si se la compara con otras obras más representativas y agresivas del subgénero, "Grito silencioso" palidece en exceso. 

El teniente McGuiver (Cameron Mitchell) será el
encargado de aportar un toque policíaco a la trama

A mí me gustó en especial su ambientación, se trata de un film que se apoya mucho en la utilización del espacio donde se desarrolla para crear un mal rollo latente. La mansión donde tiene lugar casi por completo la acción de la película, es verdaderamente aterradora y además el director demuestra muy buena técnica para componer escenas de intriga muy conseguidas, lo cual es llamativo porque fue su primera y única experiencia tras las cámaras, lo que me parece una pena porque francamente su trabajo no desmerece en absoluto desde el punto de vista visual (ya podrían empaparse de él muchos cenutrios que hacen "cine de terror" hoy en día). 

*Una cosa muy curiosa; ¿sabéis lo que, por norma general, les pasa a
los "pecadores" en todo film slasher no? Pues este film es la excepción, aquí
la pareja de jóvenes protagonistas osa echar un casquete y además sobreviven

T-chin, t-chin, t-chin
Por otro lado tenemos el tema de las interpretaciones y aquí sí que nos ofrecen una de cal y otra de arena, pero a saco paco. Y es que encontramos un amplio contraste entre el reparto más veterano y el juvenil. En el primer equipo, por así decirlo, encontramos a la actriz clásica Yvonne De Carlo (más recordada por su participación en la famosa serie "La familia Monster"), a Cameron Mitchell (rostro muy habitual en producciones de terror de esa época) o la espléndida Barbara Steele (estrella del cine de terror de los sesenta por excelencia), que tiene un papel muy corto pero importantísimo y que de lejos, ofrece la mejor interpretación de la película. Pero luego nos topamos con el segundo grupito, el que configuran un puñado de mataos jovenzuelos, unos intérpretes nefastos que no logran transmitir más sensación que la irritación más profunda. Los chavales que hacen de adolescentes no valen un pimiento, y si encima nos ponemos a analizar sus personajes, pues ya es para pegarles un tiro. Señalo como parte negativa a la odiosa Rebecca Balding, quien vendría a ser la prota o "final girl" característica del subgénero, demostrando unas nulas cualidades para resultar lo más mínimamente creíble, y eso que en la parte final, su personaje las pasa putas (aunque lamentablemente no le rebanan el pescuezo, que es lo que a mí me hubiese gustado realmente desde que hace su primera aparición). 

La ceporra de Scotty pretende descubrir qué se oculta en el desván de la casa

En resumidas cuentas, es una rareza ciertamente atractiva gracias a su toque retro característico de la época a la que pertenece. Como thriller es efectivo, ameno y entretenido. Como slasher es flojo, muy flojo, no posee ninguna escena grotesca a destacar (esto no es "Viernes 13", no andaba por ahí Tom Savini manchando de sangre la pantalla). A destacar un muy buen manejo del suspense y una ambientación aterradora muy conseguida, aparte de una dirección bastante loable, tratándose del producto del que se trata, y por supuesto a Barbara Steele (para la cual además, supuso una retirada casi definitiva del mundo del cine). Es interesante no menos, no es para tirar cohetes, pero seguro que agradará a los devotos admiradores de la época colindante entre los setenta y los ochenta. 

El mayor acierto del film, la gran Barbara Steele

*MI MOMENTO FAVORITO: el tramo final, un buen ejemplo de cómo crear un angustiante y tenso clímax con amplia eficacia. 

''Ay Scotty, ¡qué mal te veo!''

miércoles, 10 de julio de 2013

Seis mujeres para el asesino (1964) de Mario Bava



Los numerosos sospechosos de los asesinatos
Oficialmente considerada el primer giallo puramente, en "Seis mujeres para el asesino" ya encontramos todos los elementos que caracterizan al subgénero italiano, tanto en su vertiente argumental como en su elegante y magistral componente audiovisual. Dirige Mario Bava ya perfilando su estilo tras "La muchacha que sabía demasiado" y nos sumerge en una intriga criminal repleta de sospechosos, sentimientos encontrados y mucho odio acumulado entre los diferentes personajes, tanto que cada uno de ellos parece tener motivos para convertirse en un sádico asesino. La trama nos sitúa en una casa de modas, en la que jóvenes modelos empiezan a ser sistemáticamente asesinadas de maneras muy crueles. Una de las víctimas tenía un diario. Lo que hay escrito entre las páginas del mismo parece comprometer a un buen puñado de personas, que tienen relación directa o indirectamente con dicha casa de modas, las cuales se convertirán en posibles sospechosos de estos atroces asesinatos. 

La preciosa fotografía colorista juega un papel fundamental

¡Esta chica oculta algo... y no es la única!
Como ya he dicho "Seis mujeres para el asesino" perfiló todas las características que se clasificarían como marca de fábrica de todo buen giallo. Por un lado, refiriéndonos al componente del argumento tenemos la trama policíaca que nos depara la consiguiente investigación de unos asesinatos. El asesino siempre es desconocido hasta el final y se nos van aportando una serie de sospechosos, que los espectadores deberemos ir analizando como posibles culpables. Las tramas de los giallo, y en este film se puede presenciar a la perfección, suelen ser enrevesadas, aportadoras de un sin fin de pistas falsas con el afán de que se nos plantee una difícil situación adivinar quién es el asesino (herencia del estilo Hitchcock).
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Antes de Michael Myers ya existían brutales asesinos enmascarados
Torturada y asesinada
Aunque si hay un elemento característico, por lo que el giallo ha llamado poderosamente la atención, es la compleja y original elaboración de los asesinatos. En este campo el maestro por excelencia a la hora de componer muertes poderosamente artísticas y violentas sería el sucesor de Mario Bava, Dario Argento más adelante, no obstante aquí Bava nos ofrece algunos de los tempranos antecedentes que acabarían desembocando en una vertiente más gore. Cabe destacar el aspecto del asesino, antecesor de cualquier slasher americano, tan popular a partir de finales de los setenta, y es que como se puede ver, éste cubre su rostro con una especie de máscara y no sólo eso, también posee un arma característica, una garra mortífera con la que da muerte a sus víctimas, lo que quiere decir es que Bava era un visionario y aportó detalles al género de terror más que interesantes y muchas veces poco reconocidos. 

Otra de las desgraciadas víctimas del asesino

La casa de modas posee cierta influencia surrealista
Con el paso del tiempo y sobre todo, sobre todo tras la aparición de "El pájaro de las plumas de cristal" de Dario Argento, el giallo iría adquiriendo más características que ayudaron a la creación de películas de gran personalidad dentro del panorama cinematográfico italiano, como por ejemplo juntar la trama policíaca real con algún elemento sobrenatural o aplicarle algún toque surrealista (presenciable ya en la atmósfera de este film). En definitiva, tenemos un gran clásico del cine italiano, visualmente precioso, elegante, macabro, intrigante, entretenido y sorprendente. Otro de esos buenos ejemplos que demuestran en la tan inmerecidamente poca consideración que se ha tenido a Mario Bava como uno de los maestros más grandes y geniales de la cinematografía italiana, pero como ya he dicho en otra ocasión, esto enseguida es justificable por cuatro criticuchos de turno que se sacan de la manga un sin fin de pesquisas sin ton ni son para poner a parir el denostado e infravalorado género que nos ocupa en detrimento de los otros existentes.

¡Al rojo vivo!

*MI MOMENTO FAVORITO: como suele ser habitual en todo buen giallo, lo mejor suele estar reservado para el final. La parte que más impresión me causó es cuando los protagonistas descubren quién es el responsable de todos los asesinatos y sus motivaciones.

Cristina (Eva Bartok) y Max (Cameron Mitchell), los
dueños de la casa de moda, nos desvelan toda la verdad