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Mostrando entradas con la etiqueta Janet Leigh. Mostrar todas las entradas
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domingo, 22 de diciembre de 2013

Mujercitas (1949) de Mervyn LeRoy




La rebelde y vivaracha Jo March (June Allyson)
Aquí la segunda adaptación de la popular historia de Louisa May Alcott, "Mujercitas", que ya había contado con una versión cinematográfica en 1933 dirigida con maestría por George Cukor, "Las cuatro hermanitas". Se ve que la peli había tenido tanto éxito que la todopoderosa MGM, vio muy rentable volver a hacer otra adaptación, esta vez a todo color y con un plantel de caras populares, muchas de las cuales estaban en pleno despegue de su portentosa carrera artística. La historia, por supuesto, viene a ser la misma que la anterior película (no podía ser de otra manera, siendo otra adaptación del mismo texto); las peripecias, durante los duros años de la Guerra de Secesión, de cuatro hermanas, las March; la alocada y rebelde Jo (June Allyson), la recta y modosita Meg (Janet Leigh, la futura y famosísima víctima de la escena de la ducha de "Psicosis"), la distraida Amy (una jovencísima Elizabeth Taylor) y la pequeña del clan, Beth (Margaret O'Brien), a la que le espera el peor destino de todas. 

Las March al completo

Amy (Elizabeth Taylor) ensayando para una obra teatral
Aunque las modificaciones en el argumento son mínimas, en comparación con la película original, sí que existe alguna bastante notoria, como por ejemplo que en esta película, la hermanita Beth, es una niña, cuando en la versión anterior (y en el libro) es una adolescente que ronda los 18 años; lo cual sí que es cierto que le da más dramatismo, llegado el momento fatal de su trágica muerte (en este film omitida, ya que ocurre fuera de pantalla; creo que eso de rodar la muerte de una niña, aunque anunciada, pues como que podía resultar demasiado cruda para un film de estas características de la época). Los ingredientes del film son idénticos a los del original; amor, romance, familia y mucha emoción. La verdad es que si tuviese que decantarme por una de las dos versiones clásicos existentes, yo lo haría por la versión de 1933, y no porque ésta de 1949 sea mala, que no lo es, pero como la otra la descubrí antes y fue en sí la primera en abordar una adaptación de la historia de forma más que sobresaliente, pues esta versión se me hizo un tanto innecesaria. No obstante, el film presenta grandes aciertos, como por ejemplo; las interpretaciones; algunas de ellas me atrevería a señalar, mejores que las de la primera película incluso. No es el caso de la protagonista, aunque June Allyson está muy bien como la alocada Jo, alma por excelencia del relato, me parece que lo ha tenido muy difícil a la hora de competir con la excelente Katharine Hepburn de la versión de 1933. 

Las hermanas decorando el árbol de Navidad

Jo con Laurie (Peter Lawford)
No obstante a pesar de competir contra una dura oponente interpretativa, esta chica hizo un muy buen trabajo, no memorable como la Hepburn, pero más que decente. En el caso de los secundarios, sí que es cierto que tal vez esta peli esté ligeramente por encima de la anterior versión y es que contar con la presencia de Elizabeth Taylor o Janet Leigh, que se han convertido en grandes estandartes del Séptimo Arte, pues me parece suficiente para eclipsar a las actrices que hicieron sus respectivos roles en 1933. Aunque todo sea dicho, ni Taylor ni Leigh realizan interpretaciones excepcionales, para nada, más bien un tanto contenidas, cosa que también pasaba con las de la película anterior; aunque más que a consecuencia del trabajo de las actrices, es debido al tratamiento de sus personajes en el guión, que son bastante dados de lado. La que sí que me parce más memorable en esta película, con diferencia, es la pequeña Margaret O'Brien haciendo de la pobre Beth, el personaje más tierno de todos los existentes en la película. El resto del reparto, pues cumple sin más, yo los situaría más o menos al mismo nivel que los de la versión anterior. 

Jo es totalmente opuesta a su estricta hermana Meg (Janet Leigh)

La pequeña y entrañable Beth (Margaret O'Brien)
Si tuviese que señalar un aspecto que me parece más positivo que la película de 1933, es sin lugar a dudas, esa preciosa fotografía colorista que posee este film; es tan bonita que parece que durante todo el tiempo estemos presenciando una constante postal navideña; lo mismo puede decirse de la exquisita dirección artística que fue premiada con un Oscar. En resumidas cuentas me parece otro clásico entrañable, sí que algo inferior a la versión de 1933, que en lo personal la considero la mejora de las adaptaciones de la historia que he llegado a ver, pero no obstante mantiene con bastante acierto esa magia que el relato destila. En su contra también hay que señalar que al igual que la anterior versión, mantiene ese grado de ñoñería propio de este tipo de films destinados a toda la familia de la época. Pero bueno es una característica, como ya he dicho en otras ocasiones, innata en estas producciones y antes de visionarlas, ha de tenerse consciencia de ella. Sin lugar a dudas es una película idónea para visionar en estas fechas navidades, y si es en compañía de algún que otro familiar querido, mejor que mejor. 

El profesor Bhaer (Rossano Brazzi) acabará robando el corazón de Jo

*MI MOMENTO FAVORITO: al igual que en la anterior versión, el instante más triste (aquí ciertamente suavizado) que es la muerte de Beth (Margaret O'Brien). En esta versión, su última aparición será la pobre niña, siendo consciente de su inminente fallecimiento, se despide de su hermana Jo (June Allyson), quien no puede evitar romper a llorar.

''Adiós dulce Beth''

lunes, 30 de septiembre de 2013

Halloween H20, veinte años después (1998) de Steve Miner



Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) ahora se hace llamar Keri Tate
Tras la evidente decadencia de la saga "Halloween", debido a las dos nefastas últimas secuelas de la franquicia, coincidiendo con el 20 aniversario de la película original de John Carpenter, se decidió hacerle un lavado de cara a la saga, y en mi opinión, fue el indicado. Francamente me sorprende ver el alubión de críticas pésimas que se llevó, de hecho prácticamente el 90% de los comentarios que he leído hacia esta película son poniéndola a parir, ante lo que tengo que decir, desde mi apreciación personal, que es una auténtica injusticia. Y es que "Halloween H20, veinte años después" me parece una excelente secuela, que adaptó a la perfección la saga al tiempo en que se estrenó y que a su vez conservó ese espíritu tan especial de la peli original. Es indudable que la película se empapó bien de la estela que impuso a finales de los noventa, el grandísimo éxito de "Scream" y podemos comprobar como en un montón de puntos inconscientemente nos recuerda a la película de Wes Craven, debido a ese aire de "terror teen" o "terror de instituto" que fue un auténtico boom en ese momento. Esto, bien sabe Dios que no lo digo como un aspecto negativo, pues adoro "Scream" y la verdad me gustan también bastante muchos de los calcos que le deben su existencia, entre los que se encuentra esta "Halloween H20"

Laurie y su hijo John (Josh Hartnett)

Laurie sigue teniendo alucinaciones con Michael Myers
Pero centrándonos en el film como secuela de la franquicia, hay que destacar ciertos puntos. El primero, el mejor de todos, es el regreso a la saga de la eterna rival de Michael Myers, su hermana menor Laurie Strode (encarnada excepcionalmente por Jamie Lee Curtis). Así pues, esta secuela nos la enlazan directamente con "Halloween 2", cuando Myers acabó envuelto en llamas en aquel hospital después de perseguir a la pobre Laurie medio lisiada por esos interminables y oscuros pasillos, e ignora por completo lo acontecido en las partes cuarta, quinta y sexta. La película nos cuenta que 20 años después de lo sucedido en las dos primeras partes, Laurie, se ha cambiado el nombre, ahora se hace llamar Keri Tate y es la directora de una especie de internado en un pequeño pueblo de California. También tiene un hijo adolescente, John (interpretado por Josh Hartnett, en su debut en el cine) y dentro de lo que cabe las cosas no le van mal. Pero claro, el recuerdo de su antiguo encuentro con su hermano psicópata le sigue persiguiendo y no sólo tiene constantes pesadillas con aquella noche infernal, sino que además vive con la intranquilidad de que éste siga vivo y continúe buscándola para matarla. 

John y sus coleguitas del insti, Charlie (Adam Hann-Byrd),
Sarah (Jodi Lyn O'Keefe) y Molly (Michelle Williams)

Lo cierto es que no anda muy desencaminada, porque Michael Myers, no podía ser de otra manera, está muy vivito y coleando y por supuesto, ansía desesperadamente cargarse a su hermana. Después de localizarla se dirigirá al internado donde trabaja, donde no tardará en hacerse con algún cuchillito de esos que tanto le molan y rebanar un par de cuellos, hasta que llegue el momento en el que Laurie y él tendrán que volver a enfrentarse, esta vez en una encarnizada lucha, puesto que ella ha decidido que está harta de huir de sus demonios y que salga victoriosa o no, le va a plantar cara a la muerte; nunca mejor dicho. 

Michael Myers continúa cortando cuellos por ahí

Y quien dice cuellos, dice cualquier otra parte del cuerpo
Otro detalle que me llama la atención es encontrar en la dirección un nombre familiar y experto en el género, Steve Miner, director de la segunda y tercera partes de "Viernes 13" y esa joyita ochentera llamada "House, una casa alucinante", entre otras. La maestría en la dirección se nota, el film tiene buenos momentos de suspense (de hecho me recuerda en su lento desarrollo bastante al de la primera), prima la tensión durante la mayor parte del film, sobre la sangre, reservando los asesinatos a momentos muy puntuales, pero efectivos (también muy en la línea de los inicios de la saga) y tampoco escatima en sangre en según qué momento (aunque sin pasarse). También posee una atmósfera muy adecuada que consigue inquietar y buenos golpes de efecto, guardándose de forma muy acertada, lo mejor para el final, que es lo más destacable sin lugar a dudas. 

Cameo de Janet Leigh (madre real de Jamie Lee Curtis)

El pobre Charlie ya expiró su último aliento
Cabe destacar en el apartado actoral, aparte de a la gran Jamie Lee Curtis que está de nuevo fabulosa, a un buen porrón de caras conocidas, sobre todo en el elenco juvenil; véase a Michelle Williams (futura esposa o compañera sentimental del difunto Heath Ledger), a Joseph Gordon-Levitt o a Josh Hartnett, que como ya he comentado, esta película supuso su debut en el cine. Además también podemos presenciar un cameo muy agradecido, el de Janet Leigh, madre real de Jamie Lee Curtis y la famosa víctima de la ducha de "Psicosis". Son también dignos de mencionar sendos guiños que nos van presentando en la peli, como claros y memorables homenajes al film original que los fans de la saga reconoceremos al instante y que nos harán regodearnos en nuestra nostalgia.

Michael Myers continúa en forma

Hermano y hermana cara a cara de nuevo
Por otro lado, ya he comentado el toque "Scream", que en mi opinión, le viene de fábula. Criticar este aspecto como algo negativo me parece absurdo, es lo que se llevaba en ese momento y francamente creo que resulta una perfecta adaptación de la saga al tramo final de la década de los noventa. El público respondió satisfactoriamente y el film fue un éxito de taquilla, la vuelta de Michael Myers fue aplaudida (aunque los críticos la apestaron). En cambio, esto tuvo su repercusión negativa en la saga con la aparición en 2002 de una espantosa y nueva secuela "Halloween, resurrección", en mi opinión la mayor de las cagadas, porque definitivamente le asestó la cuchillada a la saga que la hundió en la miseria de la que ya no ha salido. En fin, yo recomiendo francamente "Halloween H20" como capítulo final de "Halloween" y como ejercicio maestro de buen cine de terror de finales de los noventa que han chupado del bote del éxito de "Scream". Una secuela más que digna, que volvió a proporcionar dignidad (valga la redundancia) a la figura icónica de Michael Myers, dignidad que por otro lado, no tardarían en volver a arrebatarle en años posteriores con la secuela que ya he nombrado, un remake y una secuela del remake verdaderamente bochornosos (ambos dirigidos por el inefable Rob Zombie).

Hay quien asegura que los negros son víctimas seguras en este tipo de pelis

*MI MOMENTO FAVORITO: la peli nos brinda un genial y milenario enfrentamiento final entre Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) y su hermano psicópata Michael Myers, en el que por fin ¿alguno de los dos caerá definitivamente? Sólo por ver los cojonudos 15 minutos finales, la película ya es de visionado obligatorio. 

Laurie preparada para enfrentarse a Michael Myers

lunes, 22 de julio de 2013

La niebla (1980) de John Carpenter



El Sr. Machen (John Houseman) contando
historias de terror a luz de una hoguera
John Carpenter se coronó definitivamente como uno de los maestros del terror contemporáneo con este escalofriante y magnífico relato de terror sobrenatural. Carpenter ya había demostrado ser un as del género con su obra maestra, "La noche de Halloween" y aquí de nuevo aporta su toque mágico para ofrecer una espléndida obra, más discreta quizás que "Halloween" pero igual de atractiva. Nos relata el oscuro pasado de un pequeño pueblo costero californiano, Antonio Bay, que está a punto de celebrar el centenario de su creación. Esta fecha coincide con la de un fatídico accidente que tuvo lugar en la costa de dicho pueblo, un barco repleto de tripulantes leprosos, se estrelló contra unas rocas y zozobró a los pies de la playa. No obstante, en turbio acontecimiento escondía un oscuro secreto, lo suficiente para que la noche de la celebración de dicho centenario una espesa y fantasmal niebla cubra el pueblo, con los fantasmas de los difuntos tripulantes en su interior. Este espectral alzamiento tiene que ver con una venganza jurada contra dicho pueblo relacionado con el accidente cien años atrás y estos recién resucitados marineros se la quieren cobrar con sangre.

Rodeados por la niebla

Elizabeth Solley (Jamie Lee Curtis)
Resaltar la escalofriante (al igual que "Halloween") banda sonora compuesta por el propio Carpenter, como es común en sus películas y la excelente y escalofriante puesta en escena, la niebla del título es el elemento que trae terror a un pequeño pueblo costero y es el elemento fundamental para causar inquietud al espectador. De nuevo Carpenter vuelve a contar con la genial "scream queen" de la época Jamie Lee Curtis (protagonista de "Halloween"), aunque en este film pasa un poco desapercibida desempeñando un rol más secundario y mucho menos llamativo que su genial personaje, Laurie Strode (eterna enemiga de Michael Myers). 

La locutora Stevie Wayne (Adrienne Barbeau) las pasará putas

Hay algo aterrador dentro de la niebla
La protagonista real de "La niebla" es la que sería la esposa de Carpenter y habitual cara en algunas de sus películas Adrienne Barbeau, que protagonizará (valga la redundancia) algunas de las escenas más espeluznantes de la película (el clímax final en el faro es verdaderamente acojonante). Destacar también la presencia de la eterna Janet Leigh (la famosa víctima de la ducha de "Psicosis" y madre de Jamie Lee Curtis en la vida real) y unos secundarios la mar de buenos que ayudan a aumentar la calidad del film. "La niebla" es un perfecto ejemplo de una prodigiosa película de terror redonda, angustiante, tensa, con pocos efectos especiales y con total ausencia de sangre, pero con mucha imaginación, una oscura fotografía y unos momentos escalofriantes y muy buenos denotan que es un film de gran categoría, otra obra magna de su director y desde luego un ejercicio de estilo ejemplar, sublime y muy pero que muy recomendable. 

Uno de estos personajes morirá esa noche

*MI MOMENTO FAVORITO: John Carpenter nos deleitará con una aterradora y sorpresiva escena final que resulta un broche de oro para tan magnífica película.

El padre Malone (Hal Holbrook) tiene invitados

miércoles, 10 de julio de 2013

Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock



Marion Crane (Janet Leigh) huyendo de la justicia
Una de las obras cumbres de Alfred Hitchcock, una obra maestra y un film, que sin pretenderlo, fue instaurador de un mogollón de referencias posteriores que serían la base de una altísimo porcentaje de la producción cine de terror durante las siguientes décadas. Se trata de una adaptación de una famosísima novela de Robert Bloch, del mismo título, que a su vez se inspiró en el escabroso y espeluznante hecho real del asesino Ed Gein, un granjero solitario que estaba obsesionado con su madre, que practicaba la necrofilia y el canibalismo, se hacía ropa con piel humana y tenía un buen puñado de elementos decorativos en su casa, compuestos a base partes de cuerpos humanos. Este ser tan perverso, real (ejemplo de que la realidad siempre será más espantosa que cualquier historia de ficción), fue una inspiración no solo para la creación del personaje del desequilibrado Norman Bates, también sirvió como fuente de referencia para la creación de personajes tan famosos de ficción como los lunáticos sádicos de "La matanza de Texas" o el criminal Buffalo Bill de "El silencio de los corderos"

Cualquiera diría que Norman Bates (Anthony Perkins) está como una chota

La espeluznante casa de los Bates
Pero hablando de "Psicosis", cuando Hitchcock planteó la posibilidad de llevarla a cabo, todos los estudios pusieron el grito en el cielo. Aparentemente el libreto no daba para más que ser una mera explotación de serie B, violenta y que no levantaría un interés masivo en salas comerciales. En cambio Hitchcock apostó con el proyecto y decidió llevarla a cabo de manera independiente sin contar con el respaldo de ninguna productora. Debemos de agradecer la insistencia de Hitchcock, porque no haber existido "Psicosis", no sólo nos habríamos perdido todo un peliculón, también habría quedado coja la historia del género de terror al haberse omitido la cuna que le sirvió de principal inspiración para el nacimiento de otros grandes clásicos que bebieron del potencial aterrador de su abuela "Psicosis"

Lila (Vera Miles) y Sam (John Gavin) se convierten en investigadores

El grito más famoso de la Historia
La historia arranca con una joven, Marion Crane (Janet Leigh, nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria), que manga la suculenta cantidad de 40.000 dólares y se da a la fuga con dicho botín. Durante su viaje seremos testigos de las paranoias que le van comiendo el coco y de los dilemas que le sobrevienen a la cabeza acerca de si continuar adelante con su fechoría o si debe cumplir la ley y devolver el dinero que no le pertenece. La cuestión es que llega la noche, la chica está cansada y se para en un motel de carretera bastante aislado. El recepcionista, todos bien sabemos, que es el pirado de Norman Bates (un genial Anthony Perkins), abuelo de una buena oleada de psicópatas cinematográficos. El destino de Marion también buenamente lo conocemos, se da una duchita y la "madre" de Norman la cose a puñaladas (acompañada por "chin", "chin", "chin" característico). Norman se ve en la obligación de encubrir a su perturbada madre, con la habita en una casa contigua al motel, así que hace desaparecer las pruebas del asesinato. Tras la desaparición de Marion, entran en acción la hermana de ésta, Lila (Vera Miles), su novio Sam (John Gavin) y un detective (Martin Balsam) contratado para encontrar el dinero robado. Ambos deberán ser los encargados de indagar qué puñetas esconde Norman y los oscuros y aterradores testimonios que podrían relatar las paredes del motel Bates si pudiesen hablar. 

Lila Crane ante la aterradora verdad
El detective Arbogast (Martin Balsam)
"Psicosis" es una obra fundamental, Hitchcock (nominado al Oscar al mejor director) aportó una forma distinta de narrar una historia, una forma nueva de sobrecoger al público y sobresaltarlo y una nueva fórmula que aparte de entretener te mantiene en vilo para descubrir qué nueva sorpresa se tiene reservada el maestro del suspense. La película fue un enorme éxito que desmintió la absurda suposición de que el libreto sólo daba para convertirse en una mierdecilla de serie B. A día de hoy es considerada justamente una grandísima obra maestra del cine y una de las más recordadas y famosas de su director. Verdaderamente es una película estupenda, con un manejo del suspense tan brillante que sigue sorprendiendo con más de medio siglo a cuestas.

¡Vaya cara de loco!

*MI MOMENTO FAVORITO: aquél en el que Lila Crane (Vera Miles) se cuela en la casa de los Bates y descubre la auténtica cara de la Sra. Bates.

¡No le vendría mal un poco de Photoshop!