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Mostrando entradas con la etiqueta Sean S. Cunningham. Mostrar todas las entradas
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viernes, 23 de septiembre de 2016

House 3 (1989) de James Isaac



El asesino Max Jenke (Brion James) tostado en la silla eléctrica
Pseudo tercera entrega de esa joyita tan especial ochentera llamada ''House, una casa alucinante'', producida por Sean S. Cunningham (artífice de la magna ''Viernes 13''), y digo ''pseudo'' porque salvo por la coletilla de llevar en el título ''House 3'', realmente no es una secuela, puesto que no guarda relación alguna ni con la peli original ni con su absurda y extremadamente ridícula segunda parte ''House 2, aún más alucinante'' (realmente ambas dos tampoco tenían absolutamente nada que ver, ¡qué lío esto de las secuelas bastardas!). En fin, que ''House 3'' no conserva ni el mismo tono ni temática que la peli original, en la que primaba el humor negro y un buen desfile de monstruos, fantasmas e incluso zombies bastante irónicos. Lo que tenemos aquí es una especie de calco encubierto de ''Pesadilla en Elm Street'' pero pasándolo por la batidora de ''Shocker, 100.000 voltios de terror'', estrenada el mismo año. O sea que un psicópata perturbado (muy correcto Brion James), es ejecutado en la silla eléctrica, y antes de morir jura vengarse del poli que lo capturó (soberbio como siempre Lance Henriksen). 

¡Buen provecho!

El sufrido prota, el detective Lucas McCarthy (Lance Henriksen)
Total, que el tipo fuere físicamente pero se convierte en una especie de psicópata sobrenatural (a lo Freddy Krueger) y comienza a convertir la vida del poli y de su familia en un auténtico infierno, siendo capaz de meterse en sus cabezas y de provocarles dantescas alucinaciones. Como podéis ver, nada de relación guarda con el espíritu de la primera ''House'', omitamos la existencia de la segunda que era un chiste de mal gusto, inclinándose más hacia la vertiente de slasher sobrenatural y serio, poco humor hay por aquí. El film no está mal, para tratarse de una peli de bajo presupuesto, es más su nivel de efectos especiales es la mar de alto, con escenas grotescas y maquillajes la mar de currados, en muchas ocasiones se ven pinceladas gore la mar de potentes (véase la escena del parto), por lo tanto se ve que la peli iba enfocada más a un público adulto. Es meramente una peli funcional dentro de su estilo, tampoco es para tirar cohetes, se nota en muchas ocasiones su clara pertenencia a la serie B en su precariedad visual en determinados instantes. 

Un parto difícil

Debuta en la dirección el fallecido James Isaac, responsable posteriormente de la casposa ''Jason X'' (vamos que quedó bien agenciado a Sean S. Cunningham), y su trabajo es funcional. Lo mejor son el dueto de actores protagonistas, Henriksen como héroe sufrido y Brion James (habitual villano del cine de los ochenta) haciendo de cabrón malvado con personalidad. Sin más ni más, es una pequeña pieza de culto, sin llegar al nivel de nostalgia de la primera ''House'', ni a merecerse el atributo de clásico, pero para nostálgicos del cine fantástico de los ochenta es de visionado obligatorio.

Nunca le des un cuchillo a un lunático

viernes, 17 de junio de 2016

La última casa a la izquierda (2009) de Dennis Iliadis



La inocente Mari Collingwood (Sara Paxton)
Cuando me enteré allá por 2009 que iban a hacer un remake de ''La última casa a la izquierda'', puse el grito en el cielo. ¿Cómo iban a hacer un remake de un clásico tan creador de referencias, tan chungo, tan enfermizo y tan de su época a día de hoy, época caracterizada por la saturación de virulentos remakes mierderos? Pues me temí lo peor, incluso llegué a vacilar si verla o no, pero al final, como se dice, me lié una manta a la cabeza y le di una oportunidad (al fin y al cabo, sin ver no se puede criticar). La verdad, me tuve que tragar mis palabras, porque sinceramente me pareció uno de los mejores remakes que se han hecho en esta década (junto con ''La matanza de Texas'', ''Cuando llama un extraño'' o ''Negra Navidad''; incluiría incluso ''Las colinas tienen ojos''). Vale, la original es mucho más perturbadora y por supuesto, al verla de niño me impactó muchísimo más, además ésta no es tan perversa e insana como su antecesora, ni será un clásico como aquélla, pero hablando claro, han realizado una perfecta actualización. 

¡Ojito, que no son de fiar!

Desgarrador martirio
La ambientación, el mal rollo latente, la tensión intensificada, son detalles a los que el realizador, el griego Dennis Iliadis, ha sabido sacar mucho partido, por no hablar de esa explosión de violencia gráfica que dejará más que satisfecho a los fans de gore macarra. Evidentemente tiene una calidad superior a la original, sobre todo visual, pero claro hay que tener en cuenta que fue realizada con un presupuesto mucho mayor y con una distancia temporal de más de treinta años. Los actores cumples a la perfección con sus papeles, la verdad no sabría cuál destacar por encima de otro, porque los villanos son unos hijos de puta del copón (eso sí, como el David Hess de la original, nada), Sara Paxton está más que convincente como la frágil y desgraciada Mari Collingwood (ya sabemos por el martirio por el que pasa su personaje, ¡la pobre!) y bueno, los padres de ésta, ¡chapó!, me soprendieron mucho Monica Potter (¡cómo reparte la tía!) y sobre todo Tony Golwdyn, especialmente porque a éste estoy acostumbrado a verlo en roles de malo (el más recordado el que interpretó en ''Ghost''), así que me resultó curioso verlo haciendo de vengador padre justiciero. 

Los papis vengadores (Tony Goldwyn y Monica Potter) van a entrar en acción

¡Sufre mamón!
De acuerdo, la peli no aporta ninguna novedad, sabemos la historia, sabemos qué va a pasar y cómo va a acabar, pero ésa es la gracia, ¿no?, de lo contrario no sería un remake, lo importante desde mi punto de vista, era ver cómo enfocaban la historia y cómo la rehacían, si este nuevo equipo era capaz de respetar al clásico original, en efecto, lo han hecho. La peli es capaz de sobrecoger, posee la suficiente cantidad dramática como para removerte el estómago (la violación no es tan fuerte como en la de 1972, pero ¿quién ve semejante momento permaneciendo impasible?) y como ya dije, acumula la tensión suficiente como para que estés impaciente porque llegue esa ansiada venganza final, que una vez asoma, ¡telita!, es brutal, cruel y sangrienta como pocas (¡vamos, que le echaron huevos!), vamos, que un buen amante de la exploitation clásica, disfrutará de lo lindo. Puede que no fuese necesario, pero es un remake genial, así sí merece la pena resucitar un clásico.

¡Este microondas es la leche!

lunes, 11 de agosto de 2014

La gran revancha (1985) de Sean S. Cunningham



Los hermanos Loren (Shannon Presby) y Abby
(Lori Loughlin) en el entierro de sus padres
Aquí traigo otra de esas joyitas ochenteras por las que siento adoración. "La gran revancha" (título que recibió en español, el original es "The New Kids", ¡igualito vamos!) es un film dirigido por Sean S. Cunningham, el director de esa magna obra del terror que es "Viernes 13", eso sí que nadie se espere ver a un psicópata enmascarado matando muchachitos en un campamento de verano ni nada por el estilo, porque no tiene nada que ver. Cunningham cambió de registro (como ya había hecho con la, para mí, muy notable "Un extraño está mirando") y indagó los terrenos de la exploitation o subgénero de venganzas, aunque sin abandonar la vertiente juvenil que tanto éxito le había propiciado, tirando por los mismos derroteros de "Curso de 1984" o "Calles salvajes", mostrándonos una visión cruel y agresiva del mundillo adolescente. "La gran revancha" está protagonizada por dos hermanos, Loren (Shannon Presby) y Abby (Lori Loughlin, popular durante los ochenta gracias a la serie "Padres forzosos"), que se quedan huérfanos tras la muerte de sus padres en un accidente (el padre es Tom Atkins, rostro habitual del género durante la época, en una corta intervención). 

La pareja de hermanos se muda con sus tíos a un nuevo pueblo...

...donde su estancia será de todo menos tranquila
Debido a ello, se ven en la obligación de trasladarse a vivir a casa de sus tíos en un pequeño pueblo, así un poco rústico. Total que los chavales comienzan de cero, con los habituales inconvenientes que ello supone, conocer nueva gente, adaptarse a su entorno y todas estas cuestiones. El mayor de sus problemas surgirá cuando se topen en sus caminos un grupo de pandilleros macarras, liderados por Dutra (James Spader, haciendo un papel genial de villano digno de odiar), que son algo así como los matones del pueblo. Estos tipejos no cesarán de intimidar a la pareja de hermanos, perturbando su tranquila estancia, llegando a unos límites tan enfermizos y agresivos, que los protas, llegado a un momento, deberán combatirlos en una pelea a vida o muerte. Este film pasó sin pena ni gloria cuando se estrenó, no cosechó ni éxito ni popularidad, lo que me parece una gran lástima porque "La gran revancha" resulta más notable de lo que a simple vista, podría llegar a dar la sensación. 

La pandilla de cafres macarras del pueblo intimidando al personal

El líder de los gamberros, Dutra
(James Spader), es un auténtico psicópata
Decir que considero que Cunningham demostró desenvolverse en la dirección más allá del sangriento legado del campamento de Crystal Lake, porque el film técnicamente cumple de manera satisfactoria, posee una genial banda sonora (100% ochentera, ¡cómo no!) y aporta una historia, que si bien puede verse típica, es entretenida y engancha con la suficiente facilidad como para que sea devorada en un santiamén sin mayores esfuerzos. A destacar al elenco de jóvenes actores que realizan labores interpretativas muy loables, sobre todo James Spader que, como ya he dicho, haciendo de villano no tiene precio, configurando un personaje que se ganará nuestro desagrado desde el minuto uno. Como pega, diría que le falta más mala leche, comparándola con productos similares como las mencionadas "Curso de 1984" o "Calles salvajes", pues se nota que este film es más cándido y light, claramente iba dirigido a un público más adolescente (no tan adulto como las otras), pero vamos que tampoco es un detalle que la perjudique demasiado, porque violencia tiene y por momentos, resulta un tanto hiriente (anda que la paliza que le pegan al pobre prota en el baño, ¡cosa fina!). 

La cosa se pone muy tensa

La letra con sangre entra
Sin más ni más, una exploitation adolescente, con ligeros toques de survival (en su tramo final), made in ochentas, ideal para nostálgicos de la década e incluso, me atrevería a decir que imprescindible para todo fanático del género, al fin y al cabo tras la dirección se encuentra un magnánimo nombre, lo cual ya me parece el suficiente motivo para que este film pueda despertar la curiosidad de todo aficionado al horror que se precie. En serio, en la actualidad hacen falta más películas de este estilo, ¿por qué ya no las hacen?, ¿tan difícil es acaso?

A los abusones hay que bajarles los humos

*MI MOMENTO FAVORITO: el tramo final en el que los protagonistas, sudando la gota fría, se pelean por su vida, contra sus peligrosos atormentadores...

Preparándose para el combate final

sábado, 9 de agosto de 2014

Movida de verano (1983) de Sean S. Cunningham



El grupito de protagonistas idiotas
Sean S. Cunningham, director de esa maravilla llamada "Viernes 13" ya había cambiado de registro con el estupendo thriller "Un extraño está mirando" y en esta ocasión volvió a hacerlo en el terreno de la comedia (terreno que ya había explotado incluso antes que "Viernes 13"). Pero hay que decir que aquí no sale bien parado, para nada. La película es otra típica comedia de adolescentes salidos, estilo "Porky's", pero mucho peor que ésta. Es increíble que Cunningham demostrase su buen saber hacer tras la cámara en su anterior trabajo, consiguiendo un film de una muy correcta fotografía, excelente ambientación y una dirección más que profesional y en esta "Movida de verano" dé muestras de todo lo contrario. La película es cutre, la fotografía espantosa. Aún así este tipo de films no llaman obviamente la atención por sus lindeces técnicas, esperaba por lo menos que fuese entretenido y divertido. Pero no. La película es muy mala, muy aburrida, con un humor demasiado estúpido (incluso para el estilo de película que es). 


¡Menuda estampa, ni el posado del Obregón!

''¿Quién quiere que enseñe las domingas?''
Los personajes son idiotas rematados, me dieron ganas de que apareciese Jason Voorhees y los decapatise, porque son verdaderamente insoportables. Le añaden algunas tetitas por aquí, un concurso de camisetas mojadas por allá y mucho aburrimiento. La verdad Cunningham no se lució para nada con esta especie de comedia, que no la salva ni el look ochentero que pueda servir para despertar nostalgia entre los que adoramos esa fantástica década. Incomprensiblemente llegó a recaudar más de 24 millones de dólares en taquilla. No obstante el tiempo le ha pasado factura y hoy en día se encuentra justamente arrinconada en formato VHS en mugrientas estanterías de antiguos videoclubes desaparecidos o en almacenes de coleccionistas. Patinazo de Cunningham, bueno está que luego remontó volviendo al thriller con "La gran revancha", volviendo a dar muestras de sus ciertos toques maestros en el género que ya demostró con anterioridad. En definitiva una mala película cutre de adolescentes, que podría haber sido mejor si se la hubiesen currado más o si hubiesen seguido la estela de "Porky's" como muy bien hicieron otras como "La revancha de los novatos"

Que no falte un buen concurso de camisetas mojadas

viernes, 13 de junio de 2014

Freddy contra Jason (2003) de Ronny Yu



Buen triplete de scream queens; Monica Keena, la ex
Destiny's Child Kelly Rowland y Katharine Isabelle
¡Y por fin llegó el combate más esperado! En 2003 se hizo realidad el sueño de tantos fans de tan míticas sagas de terror como son "Pesadilla en Elm Street" y "Viernes 13". Puede que no muchos lo sepan pero este combate ya se llevaba intentando hacer desde el año 1988, fecha por la que tanto Freddy como Jason cosechaban millones y millones de fans por separado. No obstante diversos contratiempos y desacuerdos no pudieron hacer realidad el enfrentamiento hasta 2003 y la cosa quedó francamente bien, por supuesto desde los ojos de un fan irremediable de sus tan icónicos protagonistas. Por supuesto la película se llevó las consabidas hostias en lo referido a las críticas. Ahora yo planteo una pregunta, ¿qué hace tanta gente con gustos tan finos, tan artísticos y tan cultos viendo un film como "Freddy contra Jason"? En fin, supongo que no la verían confundiéndola con una de esas obras maestras de Lars Von Trier, Michael Haneke o rollos patateros del mismo estilo que tanto hincha la crítica. 

Freddy (el genial Robert Englund) reclama su merecido estandarte como figura del terror

''Jason mamá te está hablando''
Pues bueno yo me atrevo a decir que "Freddy contra Jason" es un espléndido deleite para los que adoramos de verdad a tan míticos y entrañables personajes. Yo no concibo mi vida sin la existencia de ambos, porque desde que tengo uso de razón ya estaban en mi mente. Ya siendo bien pequeño veía a escondidas sus películas en el programa "Alucine" de La2, o en canales del satélite digital como "Calle 13" o "Showtime Xtreme". ¡Y qué recuerdos me trae! Por lo tanto explosiones de emociones varias y nostalgia me recorría el cuerpo mientras disfrutaba de esta joya en el cine. El film técnicamente (ningún crítico lo dirá obviamente) tiene una grandísima calidad, está muy bien hecho (lucen como estrellas los 25 millones de presupuesto, para un film de este estilo, ¡toda una superproducción, vamos!). La fotografía de veras es prodigiosa, así como la ambientación y los efectos, la mayoría convencionales que rememoran la magnífica década de la que provienen ambos malvados, los ochenta (se usan también efectos digitales, pero en momentos bastante puntuales, no destacan por encima de la labor artesanal, lo que le da una frescura al film y un aire retro memorable). 

Jason deja al pobre Trey para el arrastre
(¡una de las mejores muertes de ambas sagas!)

Aún envuelto en llamas, Jason es imparable
La dirección corrió a cuenta del coreano Ronny Yu, y hay que decir es la mar de solvente y dinámica, este buen señor ya venía de meter mano a otro mítico y entrañable icono del terror ochentero como fue el muñeco más diabólico del celuloide, habiéndose encargado unos años antes de la realización de la también grandiosa "La novia de Chucky". Por lo demás, la película es muy entretenida, muy sangrienta (no se cortan un pelo a la hora de meter gore por un tubo) y muy pero que muy divertida. Es surrealismo puro y duro, ¿por qué nadie se atreve a criticar a Buñuel y sus hilarantes films surrealistas donde todo valía? Pues aquí todo vale, y entre decapitaciones, humor absurdo, sangre, pesadillas, máscaras de hockey, jóvenes borrachos y mucha acción hay abundantes cantidades de entretenimiento y diversión. 

Freddy se va haciendo más poderoso

Puntazo: Freddy emula a la oruga fumeta de
"Alicia en el país de las maravillas"
En definitiva, ¡es un peliculón!, mucho mejor que la mierda de "Alien contra Depredador" (otro llamativo crossover que se estrenó a la par que ésta), y la recaudación fue bestial (113 millones de dólares en todo el mundo), prueba de que siguen siendo ambos personajes queridos y venerados como se merecen. Y es que digan lo que digan pero Freddy y Jason son dos grandes personajes. El cine no sería lo mismo sin ellos, que se apliquen el cuento los mierdas de críticos que no hacen más que defenestrar sus películas y al fin y al cabo el público manda y siempre será más rentable una sangría adolescente que un truñaco dogma para cuatro tipos que van de intelectuales. Por algo será ¿no? Lo mejor de todo, repito, es que supieron mantener intacto el espíritu de sus personajes, a la par que ese especial toque tan característico de los ochenta que es, para nostálgicos como yo, pura magia. En resumidas cuentas, suprema, magnífica, y deliciosamente canalla. 

El film hace gala de una excelente y colorista fotografía (¿homenaje al giallo italiano?)

*MI MOMENTO FAVORITO: en sí la película me parece estupenda en su conjunto y podría señalar múltiples momentos que me han parecido fabulosos. Pero por supuesto, si me tengo que quedar expresamente con uno en particular, escojo la secuencia final en la que los dos astros del terror se dan de hostias en una encarnizada y sangrienta lucha. 

Nos prometieron una batalla épica y con creces, ¡nos la dieron!

viernes, 4 de abril de 2014

Jason X (2001) de James Isaac



Jason (Kane Hodder) como un cubito de hielo
¡Qué horror, madre mía! No tuvieron bastante en 1993 con hundir en la mierda el buen nombre de la saga de "Viernes 13" con esa abominación llamada "Viernes 13, el final. Jason va a al Infierno", sino que mantuvieron "encerrado en un cajón" al personaje de Jason Voorhees, para resucitarlo ocho años después con un despropósito como esto. "Jason X" (aclarar que la X hace referencia a que es la décima entrega de la saga, y no que se trate de una porno como he oído decir a muchos ineptos por ahí) se hizo una vergonzosa realidad, como nuevo vehículo para seguir explotando la imagen de uno de los más grandes reyes psycho-killers de la Historia del Cine. Recuerdo cuando vi sus trailers promocionales allá por el 2001, a mí como absoluto fan de la saga (ya de aquélla, a pesar de mi corta edad) se me presentaba un experimento rarísimo que no me cuadraba con el espíritu general de la gran mayoría de las secuelas clásicas (por así decirlo). No obstante mi afán por ver a Jason hizo que incluso hiciese la intentona de ir a verla al cine, aunque no llegó a darse la ocasión, la película en mi ciudad fue vista y no vista en las salas comerciales (si permaneció expuesta una semana fue de chiripa), así que (afortunadamente) no llegué a disfrutarla en pantalla grande y mi decepción no se manifestó hasta que la alquilé en el videoclub. 

No, esto no es "Star Wars", es que cambiamos Crystal Lake por el espacio

La "final girl", Rowan (Lexa Doig)
Debo decir que la idea argumental de este film, por lo rematadamente descabellada que resulta, llegó a hacérseme hasta llamativa. ¿Cómo es posible enviar a Jason al espacio? Pero bueno, ya lo habían mandado a Nueva York, lo habían mandado al mismo Infierno, así que estaba claro que los productores no tenían límites, Jason podía ser como Dios y hacerse notorio en cualquier lugar (la Luna, Júpiter o hasta si me apuras, el Titanic). Y de eso trata esta "Jason X", pasándose por el forro de los cojones la anterior secuela de la saga (porque no existe absolutamente ningún tipo de continuidad ya entre ellas), nos situamos en el año 2445 (¡toma ya!, ¡qué lejos quedó el 1980 de la primera peli!), ahora la Tierra es un lugar contaminado y la humanidad (o lo que queda de ella), vive en plataformas espaciales, lógicamente en el espacio. A todo esto nos topamos con un grupito de astronautas que se meten en una base militar donde se encuentran, nada más y nada menos, al famoso asesino de Crystal Lake congelado, a él y a una joven, Rowan (Lexa Doig), que logró sobrevivir a su machete. El grupete se lleva a ambos a su nave espacial y naturalmente, los descongelan. La muchacha les advierte de lo peligroso que es el tipo de la careta de hockey, pero ya es tarde, Jason ha vuelto y comienza a pasearse por la nave (al estilo "Alien") matando a todo quisqui, porque a él la manía de descuartizar a la peña no se la quita nadie por muchos siglos de transcurso. 

Jason vuelve a hacer de las suyas

A ésta le deja la cara hecha un Cristo
Pues bueno, la película es una soberana mierda, así de alto y claro lo digo. "Jason X" me parece un gran insulto a lo que "Viernes 13" (y hablo de las auténticas no de estos cagarros fílmicos) ha representado en el género de terror, porque no sólo no muestra un simple atisbo de todo lo bueno que aportó, sino que lo dilapida y se caga en ello. "Jason X" no sólo nos muestra una premisa absurda, sino que todos sus elementos son una apología a lo absurdo. La ambientación es lamentable; canta a la legua una cutrez extrema en el tema de la elaboración de los decorados; todo un homenaje a esas casposas producciones de serie B de los cincuenta en las que las naves espaciales cantaban a la legua ser de cartón piedra (pues algo parecido pasa aquí; aunque hecho con mayor presupuesto). 

Kay-Em 14 (Lida Ryder), la androide sin pezones

Lamentable escena, la androide le patea el culo a Jason
Los actores son la mayor panda de ineptos petardos que te puedas tirar a la cara (y ya no hablemos de los personajes que interpretan), no se salva ni la que encarna a la prota, que siempre suele ser un tanto más llamativa por el peso de su personaje, Lexa Doig, que como heroína se muestra nefasta. Ese extraño cruce entre slasher y ciencia ficción (rollo "Aliens" con los comandos intentando dar caza a Jason por la nave) se muestra lamentable, pésimamente plasmado. La trama es imposible tomarla en serio, desde el primer minuto nos dejan muy claro que "Jason X" es puro cachondeo, pura mofa, pura estafa. Jason es un vulgar payaso (si hasta le patea el culo una androide), no inspira la intimidación de antaño; en el film además no hay ni la más mínima preocupación por crear la más mínima tensión, el más mínimo intento de lograr una escena de suspense; no hay nada, existe un gran vacío en el que reina la más absoluta dejadez y el más lamentable ridículo. Decir también que para colmo, sus realizadores abandonan uno de las características más atribuibles al universo "Viernes 13", y es la elaboración de efectos especiales de manera artesanal (la primera "Viernes 13" había supuesto todo un avance en este terreno gracias a la magnífica labor de Tom Savini), en su lugar nos quedan un puñado de sonrojantes escenas realizadas mediante técnicas digitales que dan vergüenza ajena. 

Creo que ni Jason se ubica en el lugar

David Cronenberg se convierte en una de las víctimas de Jason
Como puntos curiosos, mencionar que Jason vuelve a ser interpretado (por cuarta y última vez) por Kane Hodder, especialista que se convirtió en la persona más recordada y admirada por los fans de la saga, al haberse instaurado como aquél que ha interpretado a Jason mayor número de veces; que además en el film tiene una aparición especial el director David Cronenberg, como una de las víctimas del famosísimo psycho-killer protagonista y, por último, ese llamativo (no menos) diseño robótico de Jason (que recuerda mucho a "Terminator"), que supone una versión futurista actualizada del propio asesino. El resto, no vale un cagarro. Con toda razón, "Jason X" se convirtió en una secuela fallida hasta a ojos de los más acérrimos admiradores de "Viernes 13" (como yo) y con toda justicia se convirtió en la película de la saga con peor recaudación (costó 11 millones de dólares y a nivel mundial hizo en taquilla simplemente 16), lo cual dejaba bien clarito que el esperpento que había resultado este infame experimento no había sido gusto de casi nadie. Para mí es un film verdaderamente lamentable, un insulto a la figura icónica de su asesino, un insulto a la saga a la que va unida y un insulto al cine de terror y por ende, también al de ciencia ficción. ¡Qué lástima!

Jason cambia de look y copia a Terminator

domingo, 23 de marzo de 2014

House 2, aún más alucinante (1987) de Ethan Wiley



Una calavera maldita
"House 2", o como el ridículo se convirtió en película, se merece con creces el ser señalada como una de las más infames y estúpidas secuelas (o en este caso pseudo-secuelas) que se han realizado a lo largo de la Historia del cine. Esta película no tiene absolutamente nada que ver con su antecesora, la grandiosa "House, una casa alucinante", por lo que no se la podría considerar una secuela al uso (por ello he dicho que es una pseudo-secuela), ya que no guarda ningún tipo de relación, ni en el argumento, ni los personajes, ni tan siquiera la casa en cuestión es la misma. La primera era un clásico más que respetable por fusionar de manera muy acertada el terror y la comedia sin caer en ningún momento en el ridículo más absoluto, ya que se tomaba en serio y los toques cómicos no venían forzados sino dados por las circunstancias del guión que provocaba situaciones cómicas sin que el humor prevaleciese sobre la seriedad de la historia. 

Cuatro catetos en busca de aventuras

Un zombie que da más lástima que miedo
Pues bien, esto no pasa en esta secuela, donde el ridículo se convierte en el elemento principal. La historia es simplemente absurda, el argumento es estúpido y no cuenta con ninguna escena memorable. Inundan la historia con una sobredosis de humor tan idiota, que no hace ni siquiera la más mínima gracia, eso sí, vergüenza sí que da, y mucha. Le meten también pinceladas de elementos tomados de films de aventuras (al estilo de Indiana Jones), que componen un potaje muy difícil de digerir, del esperpéntico experimento que acaba resultando semejante propuesta, tan dispar como ridícula. Así mismo presenta un empeoramiento de la calidad apreciable. 

Peleando con un bicho prehistórico

Kate (la guapísima Lar Park Lincoln)
Mientras que la primera contenía efectos muy chulos que daban lugar a momentos increíbles, la segunda carece prácticamente de cualquier tipo de parafernalia visual; cuatro maquillajes bastante mal hechos y sobre todo momentos bochornosos, que hacen que en ningún momento se pueda tomar en serio el esperpento visionado. La película es tan mala que de verdad no la recomiendo para nada, sobre todo a quien adore la original (como yo). recuerdo haberla visto también hace un montón de años siendo niño en el mítico programa "Alucine" de La2 y ya me pareció mala de entonces, así que imaginaos mis impresiones cuando la he vuelto a ver hace relativamente poco. En fin, que es un auténtico insulto al buen cine fantástico de los ochenta y sobre todo un insulto hacia la original. Destaco sólo a la guapísima Lar Park Lincoln, protagonista de "Viernes 13, parte 7", aunque para colmo, tampoco sale mucho. 

De cachondeo con el zombie