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Mostrando entradas con la etiqueta Klaus Kinski. Mostrar todas las entradas
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lunes, 15 de febrero de 2016

La bestia mata a sangre fría (1971) de Fernado Di Leo



Klaus Kinski metido a psiquiatra ¿psicópata?
Aquí tenemos otro giallo, como tantos se hicieron en Italia en la década de los setenta, orquestado por Fernando Di Leo, un tipo bastante curtido en eso de hacer pelis escabrosas repletas de violencia y erotismo a partes iguales (espíritu grindhouse, vamos). He de decir que ''La bestia mata a sangre fría'' me ha resultado un film, dicho con rotundidad, ¡horrible! Un mojón de campeonato y mi explicación es bien simple del porqué. La peli como todo giallo conocido, presenta una trama con sus muertes, un asesino misterioso que oculta su identidad hasta el final, sus múltiples sospechosos y demás, de acuerdo, esto está muy bien. El problema es el siguiente, la película se centra más en el mero hecho de mostrar desnudos y erotismo (tan gráfico que en ocasiones roza lo pornográfico) dejando de lado la historia y el misterio verdaderamente interesante. 

El asesino está a punto de matar

Tensión lésbica latente
Toda esa parafernalia técnica y estética de excelente gusto que plasmaban Mario Bava o Dario Argento, por aquí no está presente, todo se resume a mostrarnos un cansino y excesivo desfile de carne femenina (tetones, felpudos,...) que lejos de resultar incluso meramente provocativo, acaba siendo más bien un tanto zafio. No vienen a cuento de nada escenas de relleno en la que el lesbianismo y las masturbaciones innecesarias cobran protagonismo, alargando una cinta que por argumento, podría ser mucho más simplista. Aparece Kalus Kinski, muy desaprovechado, no se le saca nada de partido y eso que su papel como director de una clínica, marco donde se cometen los asesinatos, daba bastante juego. Las muertes también dan bastante lástima, nada elaboradas, nada ''artísticas'', por no hablar de la ridiculez máxima que se acaba exponiendo una vez descubierta la identidad del asesino y sus motivos. 

Desnudita y muertecita

En resumidas cuentas ''La bestia mata a sangre fría'' me pareció una puta mierda, un giallo de tercera, sin clase, sin estilo, burdo y asqueante, queda muy pero que muy lejos de la maestría de un ''Rojo oscuro'' por ejemplo. Un subproducto totalmente desechable.

Escabechina momentánea

viernes, 5 de febrero de 2016

El ático (1986) de David Schmoeller



El chiflado nazi, Karl Gunther (Klaus Kinski)
Un thriller de suspense de serie B que, inicialmente, promete más de lo que ofrece. Su producción corre a cuenta de la Empire Pictures, empresa popular en los ochenta responsable de emblemáticas pelis como ''Re-animator'' o ''Resonator'', y dirigida por David Schmoeller, el cual ya había tenido contacto con el género en ''Trampa para turistas'' y posteriormente volvería a hacerlo con la entrañable ''Puppet Master''. En el film lo que más destaca es el peculiar rostro de Klaus Kinski, haciendo de un antiguo nazi que ahora es propietario de un edificio de apartamentos, que alquila a unas chicas. Las inquilinas no sabrán que entre las paredes, este tipo las espía, puesto que tiene montado un más que complejo sistema de trampas y cachivaches, que riéte tú de Jigsaw. 

Ésta no tiene ni idea de que la están espiando

Así acaban los pobres inquilinos de Karl
La cuestión es que las pobres chicas irán cayendo presas sin proponérselo, mientras el lunático se divierte a sus anchas jodiendo al personal, para paliar su perturbada mente. El film destila bastante corrección técnica, una atmósfera inquietante y currada y una más que indudable correcta interpretación de Kinski (su físico también contribuye a ello). Sin embargo, no sé, a mí me pareció simple, soso, como que me faltó algo para convertirlo en mínimamente interesante. El tramo final me resultó rancio, sin alma, el ritmo también se me hizo un tanto pausado (muchos momentos de relleno y poca acción, salvo en pocas ocasiones). Como curiosidad para todo aquel fanático de la serie B ochentera, puede tener algún interés, pero poco más, la peli es muy poca cosa y es una lástima, porque la línea argumental molaba a priori. Con todo se reserva unas pocas escenas destacables, por su grafismo y violencia, pero tampoco eso hace que ''El ático'' sea recomendable. 

¡Qué escabroso!

jueves, 11 de junio de 2015

El conde Drácula (1970) de Jesús Franco


 
El conde Drácula (inigualable Christopher Lee)
R.I.P. (1922 - 2015)
Hoy ha muerto Christopher Lee, uno de los más grandes actores que ha dado el género de terror, un mito, un icono entre los iconos, además de un actorazo como la copa de un pino. A sus 93 años deja atrás un amplio legado de más de doscientas películas. En fin, este film no es precisamente el más idóneo para recordarle y hacerle justicia, pero ¿qué mejor manera de rendirle homenaje que rescatando una de sus múltiples interpretaciones del mismísimo Conde Drácula? El film que nos ocupa, se trata de una coproducción entre Alemania, Italia y España, dirigido por el máximo creador de bodrios como camiones, Jesús Franco, y como no podía ser menos, la película resulta ser un bodrio como un camión. Resulta que la idea de Jesús Franco (el cual aparte de dirigir, también participó en el guión) era hacer una adaptación cinematográfica de ''Drácula'' de Bram Stoker, cien por cien fiel a la novela en cuestión, muy alejada de la visión que por ejemplo, había dado la Hammer del personaje. Paradójicamente consiguió nada más y nada menos que a Christopher Lee para el papel del vampiro más famoso de la historia, suponiendo para Lee la sexta vez que encarnó dicho personaje (primera y única fuera de los estudios Hammer), de las ocho veces que lo haría a lo largo de su carrera. 

Drácula a punto de hincarle el diente a Lucy (Soledad Miranda)

El atemorizante castillo de Drácula
Para llevar a cabo este proyecto, Franco contó con un presupuesto razonable (no como en la mayoría de sus películas, cuatro perras mal contadas), con un reparto internacional de lujo, aparte de Lee, estaba Herbert Lom haciendo de Van Helsing, el mismo Klaus Kinski haciendo de Renfield, amén de su actriz fetiche del momento, la sevillana Soledad Miranda (la cual murió poco después, ese mismo año). En líneas generales la peli cumple desde el punto de vista estético y audiovisual, está rodada en fabulosos escenarios naturales (la mayoría en nuestro país, véase Cataluña, Murcia, Valencia,...) y la ambientación está bastante cuidada. El problema es que el argumento es demencial. Lo primero de adaptación fiel a la novela de Bram Stoker, no tiene ni un pelo, el único aspecto que se respeta como tal es el detalle de que Drácula comienza siendo un viejete decrépito y poco a poco va rejuveneciendo, pero por lo demás, esa supuesta fidelidad (que insisto, agarrarse a esto para considerar una adaptación de un texto literario como mejor, me parece una gilipollez) existe de manera muy remota. 

El chiflado de Renfield (Klaus Kinski)

La cripta del vampiro
Lo segundo, la película es muy pesada y muy aburrida, le falta alma, garbo, es un auténtico coñazo, algo soporífero. Lo tercero, posee momento absurdos e ilógicos, como ése en el que los protas se meten dentro de una habitación y son ''atacados'' por un grupito de animales disecados (¡escena ridícula donde las haya!). Y lo cuarto, es rancia, terroríficamente nula y sin ningún mérito por el que merezca la pena rescatarla del olvido. El único detalle que la hace digna de un visionado es la presencia del gran Christopher Lee, muy alejado de la imagen del Drácula hammeriano fiero con capa roja a la que nos tenía acostumbrados, y que bueno, su sóla aparición ya es todo un regalo para los fans del género, porque era único donde los hubiese. Pues bueno, ''El conde Drácula'' es una mierda, pero como ya he dicho, sale el maestro Lee y hace el infortunado trago de verla algo más leve y agradable. ¡Que descanse en paz este gran señor!

El profesor Van Helsing (Herbert Lom) matando vampiros

jueves, 19 de junio de 2014

Justine (1969) de Jesús Franco



El Marqués De Sade (Klaus Kinski)
El inefable director español Jesús Franco, decidió allá por 1969, atreverse con lo que para él sería una especie de superproducción (digo esto, teniendo en cuenta la mayoría de los films -salvo contadísimas excepciones- que componen su filmografía, cutres, de escasísimo presupuesto y de una ínfima calidad artística). Probablemente esta adaptación de la famosa y polémica obra del Marqués De Sade (¿qué obra de este buen señor -por llamarlo de alguna manera- no podría ser considerada polémica?), "Justine", sea una -por no decir la que más- de las más ambiciosas películas de tito Jess. Digo esto porque a diferencia de sus más características "joyitas" más casposas, "Justine" contó con un lujoso reparto internacional; véase a Klaus Kinski, Jack Palance, Mercedes MacCambridge o Akim Tamiroff, todos ellos respetados actores veteranos (incluso más de uno poseedor de un Oscar); a la par de una muy notable puesta en escena y una composición visual más que correcta (muy sobresaliente todo lo referido a la parte técnica, teniendo en cuenta que se trata de un film firmado por Franco). 

La virginal e inocente Justine (Romina Power)

Justine no se encontrará con muy buenas compañías
Digamos que desde el punto de vista audiovisual, "Justine" es más que efectiva, incluso bella en determinadas escenas, gracias al uso de una colorista fotografía (que por momentos me ha recordado a algún que otro giallo) y a la correcta ambientación barroca (que me ha traído a la cabeza algún que otro trabajo de la productora británica Hammer). La película se abre con el señor Marqués de Sade (interpretado por Klaus Kinski), encerrado en una mazmorra, en la cual comenzará a escribir la historia de "Justine", la cual irá narrándose a continuación. La obra original del Marqués, era sórdida, violenta, sádica (no podía ser de otra manera, de su autor precisamente nació el término sadismo) y por momentos repulsiva. Se narra las peripecias de dos hermanas, la pura y virginal Justine (en la película interpretada por la sosísima Romina Power, sí señores, la futura esposa del cantante Albano) y Juliette (Maria Rohm). La segunda es un auténtico zorrón e iniciará una vida de perversión y prostitución, para colmo de males, todo le irá saliendo bien y gracias a sus malas artes irá escalando posiciones sociales hasta el punto de convertirse en algo parecido a una señorona de categoría. 

La pobre Justine no gana para disgustos

Justine a punto de ser torturada por el mariconazo
del Marqués de Bressac (Horst Frank)
En cambio, la pobre Justine que intentará hacer el bien allá por donde va, irá topándose en su camino con una serie de personajes siniestros y perturbados que se aprovecharán de ella y la someterán a crueles tormentos. Eso sí, aunque suene todo muy crudo (la novela por lo visto es extremadamente visceral e intensa), la película es muy contenida (choca además que el nombre de Jesús Franco la corone). Si bien es cierto que posee escenas de torturas, múltiples desnudos y erotismo por un tubo (allá por 1969, tuvo que ser como mínimo chocante para muchos tanto desparpajo), pero no sé, yo la he visto y me ha dejado muy indiferente; en ningún momento se sale a relucir la mala leche que podría haber dado de sí el texto original llevado a la pantalla como Dios manda. No es estremecedora, no es arriesgada y lo peor de todo, acaba volviéndose inevitablemente aburrida y pesada. No le favorece su extensa duración (sobrepasa las dos horas), las cuales se hacen un tanto eternas porque su ritmo es muy lento y perjudicial. No favorece tampoco el hecho de que el peso actoral recaiga sobre Romina Power. 

Justine sometida a crueles tormentos

Juliette (Maria Rohm), la hermana putona de Justine
La que se convertiría en un icono de la música gracias al dueto con su marido Albano, con la canción "Felicita", se muestra muy mona y muy cándida a sus 17 añitos de edad (que a pesar de ser menor de edad, aparece desnuda casi todo el metraje, ¡madre mía!, ¿os imagináis si algo de esto ocurriese en estos tiempos?, ¡se pondría el grito en el cielo!), eso sí, como actriz lo que se dice talento, tiene poquito, pues es que no sabe transmitir ni un ápice de los sentimientos que un personaje tan sufrido como el suyo debería de reflejar en las circunstancias tan jodidas en las que se irá viendo envuelta a lo largo del metraje. Es entendible el porqué la señorita Power no hizo carrera como actriz (a pesar de que por su venas corría la sangre del gran Tyrone Power). En resumidas cuentas, el experimento no cuaja bien. El film es lento, aburrido y pesadísimo. No es nada sórdido, como cabría de esperar, no es crudo ni se muestra mínimamente interesante a la hora de poder captar la atención del espectador. Está bien realizado y cumple desde su punto de vista escénico, pero no deja de resultar frío y descafeinado. Desde mi punto de vista, es un fiasco.

Jack Palance es el líder de unos iluminados que buscan placer a través del dolor 

martes, 25 de febrero de 2014

Doctor Zhivago (1965) de David Lean



Yevgraf Zhivago (Alec Guinness antes de ser Obi Wan Kenobi)
narra a la hijita del prota, la historia de su papi
¡Qué peliaguda me resulta la tarea de comentar películas tenidas en tanta estima por el público generalizado! "Doctor Zhivago" es otra de esas magnas creaciones cinematográficas, una grandilocuente producción que ha cosechado adoración entre los críticos mas expertos en el tema del cine, ganadora de 5 Oscars además y patatín y patatán. Sinceramente digo que los 5 Oscars se los merece aquél que consiga terminar de verla, sin dormirse, lo que no resulta para nada una fácil misión. Estoy de acuerdo en que esta película es monumental y una gran obra de gran importancia en el Séptimo Arte, decir que no a esto es faltar a la verdad; está repleta de paisajes bellísimos (en realidad una gran mayoría de nuestra Madre Patria, España; véase Soria, Segovia, Granada,... que simulan ser Rusia), una fotografía colorista preciosa, una dirección artística portentosa, buenísimos vestuarios, elegantes y espectaculares movimientos de cámara y bla bla bla... 

El mismísimo Dr. Yuri Zhivago (Omar Sharif)

Pero ya. Eso sí, jamás, desde mi perspectiva personal podré decir que "Doctor Zhivago" me parece una película digna de todo esas alabanzas que, en su mayoría, se le dedican, porque si, efectivamente, la película resulta una joya en el apartado visual, nos mete una buena ostia a los espectadores con una historia de ritmo tan lento, tan lento (pero lento, lento) que hace que el interés por el argumento, los personajes, sus vivencias y sus problemas nos importen un bledo, lo que queremos cuando ya llevamos más de 2 horas insufribles de película, es que se acabe ya de una puñetera, y miras el reloj y ¿qué diablos pasa?, que todavía queda una hora más para su deselance.

Zhivago y su señora, Tonya (Geraldine Chaplin)

El auténtico amor de Zhivago, Lara (Julie Christie)
Te colocas 20 veces en el sofá para intentar coger una buena postura porque todo el cuerpo ya te empieza a doler, haces esfuerzos por aguantar la cabeza erguida porque el sopor se apodera irremediablemente de ti, tratas de aguantar diciéndote a ti mismo "estoy viendo una obra maestra del director de otras obras maestras tan monumentales como "El puente sobre el río Kwai" y "Lawrence de Arabia", adaptación de una novela de la literatura universal, premiada con 5 Oscars y que supuestamente es la pera limonera", pero todo eso no es bastante para que tu aburrimiento sea tan masivo que acabes harto, pero muy harto y que cuando sale el precioso, (porque indudablemente es precioso) tema de "Lara" que acompaña a la sensacional banda sonora de la película y ves salir los títulos de crédito que te indican que el sufrimiento de aguantar este truño ya acabó, suspiras de alibio y te dices a ti mismo "una vez y no más" y aparcas en tu mente el suplicio de haber tragado 3 horas de extenso aburrimiento con bellos planos y una puesta en escena sublime pero con un contenido tan vacío y repetitivo que sólo te queda rezar por no tener que volver a verla nunca más. 

El anarquista Kostoyed (el asqueroso de Klaus Kinski)

Yuri retozando con Lara
Ésa es la sensación que me invadió esa tediosa y única experiencia, que muy concienciado, abordé el visionado de este "Doctor Zhivago", y como es, me parece, entendible, para mí esto no es una obra redonda, porque fracasa en lo más imprescindible, en resultarme lo más mínimamente interesante. Como ya he dicho, una y no más. Es recomendable para todo aquél que adore el cine y a quien le mole deleitarse con todo tipo de treta técnica, pero a la inmensa mayoría que mira el cine como un mero acto de distracción, no tengo más remedio que aconsejarles que huyan de este tormento, porque aburrirse se van a aburrir, y si dijese lo contrario estaría mintiendo más que un político. "Doctor Zhivago" es un gran petardo, de esos de puesta en escena que abraza de lleno la perfección, pero un petardo al fin y al cabo. Siempre he dicho y siempre diré, que toda película que te obligue a verla acompañada de un termo de café, no es sinónimo de "Buen Cine" (por muy buena factura técnica que tenga, por mucho renombre que tenga su realizador y por muchos premios que haya cosechado), y los "más entendidos" que digan Misa

Haciendo pasar la propia Madrid por Moscú, incluso los extras pudieron cantar
 "La Internacional" y todo, ¿cómo pudo esto llegar a ser en tiempos de la dictadura franquista?
¡Lo que hace la magia del Cine!

miércoles, 29 de enero de 2014

Nosferatu, vampiro de la noche (1979) de Werner Herzog



El conde Drácula (Klaus Kinski), aquí pasaron ampliamente de
cambiar los nombres como hicieron en la original de Murnau,
para intentar camuflar las referencias con la novela de Bram Stoker
Esta película debería de haber ido acompañada de un letreto de advertencia (estilo los que incluyen los paquetes de tabaco) que dijese lo siguiente: ¡Atención, esta película seguramente le produzca un sueño letárgico, no la vea en una situación en la que su cuerpo pudiese desplomarse de forma inminente existiendo cierto riesgo para éste! Este film es aburrido, innecesario, lento (lentísimo) y repetitivo hasta extremos difíciles de imaginar. El señor Werner Herzog (aclamado director en ciertos ámbitos) se ha lucido haciendo este truño épico, y digo épico porque sin lugar a dudas en una de las películas más plomizas que he tenido el disgusto de visionar. El original "Nosferatu" es de por sí una película lenta, pero este hecho en ese caso, es comprensible, se trata de un film mudo y esa característica va implícita en el ritmo que iba arraigado a los films de esa época, pero en esta ocasión el ritmo tan extremadamente lento es imperdonable. Que vale que el director querría (seguramente) ofrecer homenajes al original, no sólo imitando su puesta en escena, sino también su pausividad para conseguir ser más cercano al espíritu de ésta. En mi opinión, si lo que quería era homenajearla, lo mejor que podía haber hecho era ahorrarse realizar esta castaña. 

¡Eh, que os quedáis dormidos!

La anémica Lucy Harker (una bellísima Isabelle Adjani)
Que sí, que tiene bonitos planos, secuencias conseguidas, magnífica banda sonora, y múltiples aspectos técnicos que son la repera, y bla bla bla. Pero en conjunto la película es (y me repito como el propio Herzog) un coñazo. A nivel cinematográfico también me parece un fiasco absoluto, puesto que "Nosferatu" de Murnau es un clásico inigualable, innovador y tan mítico que me parece un insulto realizar un remake de semejante estandarte del género. La película no vale un cagao, las interpretaciones pasan inadvertidas debido al sopor que va creando, los actores parece que no tienen alma, no siente ni padecen, es que no se salva ni el propio Klaus Kinski (actor fetiche del director), cuya apariencia como el vampiro protagonista es bastante resultona y está ciertamente conseguida desde el punto de vista estético, ni la bellísima Isabelle Adjani (un mito erótico de la época), la cual, para más inri, no sale ni mínimamente provocativa y tiene un aspecto de enferma anémica que no puede con ella. 

Hasta el vampiro se aburre tanto que decide echarse una siestecita

De verdad es tan pesada y tan aburrida que reíros de los truñacos más infumables de Bergman, Fellini o Lars Von Trier (por ahí andan los tiros, ni más ni menos). Eso sí, la recomiendo para todo aquél que padezca insomnio, ya veréis como en breve iréis notando como os va inundando un sueño relajante y profundo y en media hora como mucho de metraje ya estaréis roncando como tigres.

Si lográis aguantar despiertos al final podréis ver como el vampirito
le acaba hincando el diente a la yugular de la Adjani