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Mostrando entradas con la etiqueta Jodie Foster. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Viernes loco (1976) de Gary Nelson



La joven Annabel (Jodie Foster)
Rescatando del olvido viejas y obsoletas piezas de antaño aquí traigo para rememorar esta setentera pieza Disney para toda la familia (¡cómo no!), ''Viernes loco'', la cual (muchísimos no sabrán) sirvió para la realización de un posterior remake de 2003, ''Ponte en mi lugar'', mucho más famoso, protagonizado por Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan. Pues bien, como el remake es más popular, lo tomaré como ejemplo para comentar a grandes rasgos el film original, aunque tampoco dé mucho de sí por su temática y su objetivo para con el público. El argumento de ambos es clavado, una madre y su hija tienen respectivos choques con respecto al carácter de ambas, en ésta la mamá es la típica ama de casa meticulosa y perfeccionista (interpretada por la cómica Barbara Harris) y la hija (interpretada por una jovencísima Jodie Foster, el mismo año que despuntó gracias a ''Taxi driver''), la cual es un tanto desastrosa y muy poco fina. 

La madre, la Sra. Andrews (Barbara Harris)

Ambas cambiarán sus cuerpos...
Total que, al igual que posteriormente en la peli de 2002, ambas acabarán intercambiando sus cuerpos, o sea que la mente de la mayor pasará a la de más pequeña y viceversa, un recurso muy recurrido utilizado en múltiples pelis de comedia de temática similar. Claro, ¿qué pasará entonces?, que ambas deberán afrontar sus diferencias desde la perspectiva de la otra lo cual dará lugar a múltiples conflictos la mar de graciosos. La moraleja de esto es simple, para empatizar del todo la una con la otra, deberán sufrir en sus propias carnes sus problemas rutinarios. Bueno, la peli como ya dije tampoco da para hacer un comentario muy extenso, es lo que es y punto, un film infantil, simpaticote y destinado para disfrutar en familia, por lo tanto es descafeinada en extremo y sumamente correctita en todo, o sea lenguaje muy comedido y situaciones cómicas no salidas de un tono muy pero que muy ingenuo. La película, digamos que se puede ver, por supuesto para disfrutarla hay que ser más bien de corta edad, para lo que es no está mal, aunque yo desde luego me quedo mil veces más con el remake, es más anárquico, más divertido e incluso más emotivo, supieron mejorar de pleno el libreto tirando de la misma premisa argumental.

...y se armará el lío padre

jueves, 8 de octubre de 2015

La habitación del pánico (2002) de David Fincher


 
La prota Meg Altman (Jodie Foster) y su hija Sarah (Kristen Stewart)
Que David Fincher es un director que me parece sobrevaloradísimo ya lo he dicho en otras ocasiones y aquí lo vuelvo a decir. ''La habitación del pánico'', un thriller un tanto inverosímil y con un guión típico de cualquier telefilm de Antena 3, viene el señor Fincher lo firma y aquí aparecen los entendidos habituales para aclamarlo, casi casi, como la obra de un genio creador, habría que ver la clase de críticas y despotriques le habrían clavado si hubiese sido otro director quien hubiese llevado a cabo el proyecto. Bueno hay que ser también francos, es cierto que ''La habitación del pánico'' es la película de este realizador que peor reputación tiene, y es tachada como un film menor de la filmografía de Fincher, francamente yo creo que tiene películas peores, entre ellas de las que más aclaman los hipsters de siempre que proclaman su devoción por la pseudo-filosofía expuesta en (para mí) subnormalidades como ''El club de la lucha'' (para mí el que ha hecho la puta mierda de ''Alien 3'' nunca podrá ser considerado un creador del Séptimo Arte merecedor de un prestigio exacerbado). 

Madre e hija encerradas en la habitación llamada anti-pánico

Un trío de villanos algo panolis
Pero bueno, hablando de ''La habitación del pánico'', debo decir que su propuesta inicial me pareció atractiva, dos mujeres indefensas (madre e hija) atrapadas en un minúsculo espacio (una habitación blindada, situada en el interior de la casa de éstas, que sirve para protegerse del ataque de ladrones o todo tipo de asaltantes), intentando protegerse del, precisamente, ataque de un grupo de maleantes cabroncetes que, para colmo, no quieren robarles, sino hacerlas salir del habitáculo porque, paradójicamente, lo que éstos desean se encuentra en dicho lugar. Vale, el argumento en un principio parece interesante, ¿dónde está el problema?, desde mi punto de vista, en el desarrollo de éste. La película se ve en incómodas dificultades para mantener la tensión, la inverosimilitud toma el control en un momento dado y ésta afecta a que nosotros, los espectadores, podamos tomarnos en serio el espectáculo de circo que nos ofertan los payasetes que componen la acción. El film acusa un montón de defectos, situaciones estúpidas y extravagantes, momentos repetitivos en exceso y un metrajo alargado innecesariamente que denota que la histora, realmente, no daba para tanto. 

Cara a cara con los malos

Meg se defiende de sus atacantes como buenamente puede
A su favor hay que destacar a Jodie Foster, una actriz con garbo que sabe mantener muy bien el tipo como sufridora protagonista, sin embargo el resto del reparto no está para nada a la altura. El trío de maleantes da vergüenza ajena (incluído los posteriormente oscarizados Forest Whitaker y Jared Leto), no imponen, no presentan la amenaza que deberían y en resumidas cuentas resultan patéticos. Ídem se puede decir de la experta en poner cara de palo, Kristen Stewart, la posterior prota de esa porquería llamada ''Crepúsculo'', hace la hijita enferma de Jodie Foster, un cliché tan explotado que poco sorprende y que en esta ocasión para más inri, se ve sumada con una artificialidad por parte de la actriz que sonroja más que acongoja. Sumando y sumando la peli presenta tal conjunto de contras que anulan, como ya dije, una propuesta inicialmente interesante y que sí, podría haber dado para hacer un excelente thriller, lleno de tensión y capacitado para poner los pelos de punta al espectador, pero se queda en un descafeinado y flojete emulador de cochambrosos telefilmes de sobremesa, aunque claro, firmado por David Fincher, ¡no lo olvidemos! Pero vamos que por mucho Fincher que venga bautizando aquí el percal, aquí chicha, hay bien poquita, por no decir ''na de na', ¡un morzullo de campeonato, para ver y olvidar rapidamente!

La situación se pone difícil

lunes, 23 de marzo de 2015

La muchacha del sendero (1976) de Nicholas Gessner



La pequeña y misteriosa Rynn (Jodie Foster)
¡Menudo petardo de película! Recuerdo que la vi con unas altas expectativas, pues había leído comentarios muy positivos hacia ella y en mi cabeza me cree la idea preconcebida de que iba a ver un interesantísimo thriller repleto de suspense y emoción. Pues no. ''La muchacha del sendero'' es todo lo contrario, es un film aburridísimo, previsible y decepcionante. La peli va de una chica preadolescente (interpretada por una jovencísima y muy correcta Jodie Foster) que vive con su padre (supuestamente) en una casita apartada junto a un sendero en un pequeño pueblecito norteamericano. Sin embargo, resulta que hace mucho tiempo que nadie ha visto al padre de la misma, es como si el hombre, por el motivo que fuese, no existiese. La chica es inteligente y autosuficiente, aunque también muy extraña, lo cual llamará la atención de algún que otro individuo al que le picará la curiosidad qué oculta tras las paredes de la casa. 

El repugnante Frank Hallet (Martin Sheen) parece que
busca un ''acercamiento'' más íntimo con la niña

A ella le gusta más la compañía de Mario (Scott Jacoby)
La película arranca de manera satisfactoria, parece que va a ofrecer algo argumentalmente notable, pero enseguida se desinfla y el tedio ocupa todo lugar. El misterio de la muchacha en breves se intuye y se desvela, lo cual elimina todo atisbo de suspense que puede haber tenido lugar, y lo cual habría dado más emoción al film. El resto es un soberano coñazo. Los personajes de Martin Sheen (como un tipo con unos gustos que denotan pederastia) y del chaval joven (Scott Jacoby), se tornan insoportables, y sus apariciones absurdas y repetitivas. La historia no tiene nada que se pueda rescatar, el argumento es vacío, dando la impresión de que ni de coña daba para rellenar una hora y media de metraje con éxito. ''La muchacha del sendero'' es una patata de proporciones abismales, un film idóneo para combatir el insomnio o para echar fácilmente una siestecita, (lo cual siempre será más productivo que tragarse este mojón). Lo único que puede llamar ciertamente la atención es la curiosa participación de una jovencísima y desconocida Jodie Foster, que además, es la única que cumple de manera satisfactoria con su rol asignado. Sin lugar a dudas, no la recomiendo para nada, algo que creo que he dejado bastante claro.

¿Qué hay en el sótano?

jueves, 27 de noviembre de 2014

El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme



La novata agente del FBI, Clarice Starling (fantástica
Jodie Foster, ganadora de un Oscar a la mejor actriz)
Algo inusual y conmocionante pasó en 1991, y es que todavía no alcanzo a comprender cómo fue posible que los remilgados de la Academia de Cine, osaron darle 5 Oscars (inclusive el de mejor película) a un film como "El silencio de los corderos", ¡y qué 5 Oscars!, pues esta película se convirtió en la tercera (y última) en lograr hacerse con las estatuillas denominadas como premios principales (película, director, actor, actriz y guión), mérito compartido con "Sucedió una noche" en 1934 y "Alguien voló sobre el nido del cuco" en 1975. Esto no lo digo como algo deyorativo, para nada, pues soy de los muchos que comparten la opinión de que "El silencio de los corderos" es una magna película, pero a ver si me explico, para nada veo que cumpla las características y requisitos que tan a menudo han seguido a raja tabla los condenados de la Academia de Cine para conceder sus prestigiosos premios dorados a lo largo de los años. El film es feista, deprimente, sucio, oscuro y muy tenebroso, nunca antes se le había dedicado una atención similar a un proyecto de estas características, como mucho se me ocurre el caso de "El exorcista", la cual obtuvo varias nominaciones y a la que se castigó y boicoteó, claramente por su carácter políticamente incorrecto y un tanto desagradable. 

La estrella del film, el Dr. Hannibal Lecter (grandísimo Anthony Hopkins,
uno de los Oscars más justificados de la Historia del Cine)

La imagen más característica de Hannibal
A eso me refiero con mi extrañeza a que "El silencio de los corderos" lograra semejante éxito sobre la alfombra roja dicho año. Pero justamente así fue y esto supuso algo fundamental en múltiples aspectos. El primero de ellos es que por fin se prestase algo más de atención a un género bastante vapuleado por la crítica, como es el de terror, y que lo sacase un poco del pozo de mierda fílmica al que siempre se le ha condenado. Que sí, que los más puristas y detractores del género seguirán con la subnormalidad de decir que "El silencio de los corderos" no es de terror, sino un thriller y patatín patatán. De acuerdo, estamos ante un thriller, pero no podemos negar que posee los suficientes elementos sórdidos como para inclinarse bastante a romper esa delgadita línea que en muchos casos, separa el thriller del terror. El caso más claro esto es que en su estreno, "El silencio de los corderos" suscitó tal nivel de impacto que incluso hubo peña que se vio sofocada y angustiada por las imágenes que estaba visualizando. Quizás el impacto no fue tal como por ejemplo lo supuso el estreno de "El exorcista" un par de décadas atrás (en el que hileras de ambulancias aguardaban a las puertas de los cines), pero sí que hubo testimonios de personas que se vieron obligados a abandonar la sala, debido a la desagradable experiencia que les suponía ver el film. 

Hannibal ayudará a Clarice a atrapar al asesino Buffalo Bill

El perturbado Buffalo Bill (Ted Levine), ¡qué repelús da!
¿A que eso no se suele mencionar mucho por ahí cuando los críticos de turno alaban esta película? No, claro, hay que recalcar siempre el lado "cultureta" de la peli y alejarla lo más posible de su pertenencia al género de terror, no vaya a ser que eso la pueda desprestigiar. En lo personal, la descubrí siendo muy, pero que muy pequeño. Es más, tengo en mi mente el recuerdo de estar jugando con un scalextric o algo similar en el salón de mi casa, un Domingo por la noche, cuando empezaba en la TVE-1 esta película. Claro, mi madre me dijo que no era una película que podía ver y bien, o quitó el canal o me mandó para la cama. La cuestión es que ya me las compuse para quedarme despierto y verla a escondidas (como muchas otras había visto ya). Y básicamente, sin enterarme mucho del argumento, se me quedaron grabadas dos escenas; una ésa en la que Hannibal se coloca la cara (tal cual) de un poli para escaparse de su confinamiento (en ese momento me pareció muy fuerte, lógicamente a día de hoy me resulta hasta light) y sobre todo, la del psicópata bailando vestido de mujer, ¡madre mía!, ésa sí que fue un shock (por cierto siempre me quedó en la mente la pegadiza cancioncilla de fondo, y hasta que no apareció en mi vida youtube, no logré localizarla). 

Una de las desafortunadas víctimas de Buffalo Bill

¿Conseguirá escapar esta pobre con vida de las garras de Bill?
No fue hasta ya unos cuantos añitos después, cuando ya pude verla enterándome de todo el percal y la verdad es que su historia me dejó atrapado. El film supone todo un torrente de tensión que va in crescendo hasta un final frenético. Me resulta curioso y admirable, el hecho de que en el recuerdo colectivo la figura de Hannibal Lecter haya quedado instaurada como el elemento clave del film, cuando realmente si contabilizamos sus apariciones, son muy pocas (de hecho el papel de Hopkins es la mar de reducido). Eso demuestra la fuerza, no del personaje, ¡ojo!, pues ya comenté en que "Hunter" de 1986 había sido el primer film en el que Lecter había hecho su debut cinematográfico como personaje (adaptación de la primera novela de Thomas Harris, "El dragón rojo"), y en cambio había pasado sin pena ni gloria ante los ojos de los espectadores, sino de la fuerza que un actorazo como Anthony Hopkins le imprimió para convertirlo en algo icónico y en toda una figura representativa del mundo del terror. 

El lado más caníbal de Hannibal

Cameo del cantante Chris Isaak, el de la
famosísima canción "Wicked Game"

Y es que así es, el punto fuerte del film es precisamente este Hannibal Lecter, el cual posibilitó que el señor Harris, viese potenciada la fama de su creación y que ésta se adjudicase el rostro siniestro de Anthony Hopkins. Eso sí, no quiero dar de lado la labor de la auténtica protagonista, Jodie Foster (para mí una de las mejores actrices cotizadas de ese momento), como la agente novata del FBI, Clarice Starling, que soporta el peso psicológico son ese rostro frío y tristón de manera a la para sofocante y encomiable (esas charlas con Hannibal ponen a veces los pelos de punta y otras son la mar de emocionantes; es curioso pero se deja entrever que el único apoyo de la joven, la única persona que la escuchó de verdad y le sirvió de consejero, es en realidad un cruel y perturbado psicópata, fino y sofisticado, pero psicópata al fin y al cabo). De hecho Jodie Foster se llevó a casa su segundo Oscar (ya había ganado uno en 1988 por "Acusados") y obtuvo el récord de ser la actriz más joven (no tenía todavía 30 años) en haber conseguido dos premios de esta categoría. Así que sin lugar a dudas "El silencio de los corderos" no trajo más que buenos resultados y buenas noticias para los miembros de su equipo. 

Grotesca y sangrienta composición

Por señalar una injusticia clara y dura, me parece insultante que los de la Academia no se acordasen de la excelentísima labor de Ted Levine, como el psicótico Buffalo Bill. Para mí Levine hace una interpretación cojonudísima (no es un papel nada fácil), y creo que es insultante que ni tan siquiera lo considerasen para una nominación. En fin, siempre nos quedará en la retina a muchos esa imagen pesadillesca suya, travestido. Mencionar como curiosidad, que este asesino está inspirado en la figura del psicópata real Ed Gein (que también dio base a otros emblemas del género como "Psicosis" o "La matanza de Texas"). Pues bueno, no sé qué más añadir, que la película es genial, fue un grandísimo éxito de taquilla y aunque a muchos les joda reconocerlo, supuso el descubrimiento (auténtico, sin tener en cuenta el Hannibal ya interpretado por Brian Cox) de un icono clave del cine de terror. ¡Menudo puntazo la máscara, acojonante!

Acojonante final, ¡para morderse las uñas! (y no, no es "Rec")

*MI MOMENTO FAVORITO: por cojones tengo que señalar ése que me dejó en shock de pequeño, la escena en la que el psicópata Buffalo Bill (Ted Levine), protagoniza un grotesco baile, travestido, a ritmo de la genial canción "GOODBYE HORSES" (gracias a youtube, por posibilitarme descubrir cuál era tras años de búsqueda).

Buffalo Bill saca a relucir su lado más femenino

miércoles, 9 de abril de 2014

Taxi Driver (1976) de Martin Scorsese



Travis Bickle (Robert De Niro) patrullando la ciudad
"Taxi Driver" fue en sí el film que hizo saltar a la palestra al director Martin Scorsese y encaminarlo en una portentosa carrera hasta encumbrarlo como uno de los mejores directores del panorama cinematográfico actualmente. La película es cruda y realista, Scorsese la dotó de un cierto aire underground, muy próximo al característico estilo grindhouse de los setenta, con una fotografía sucia, que conseguía transmitir ese aire malsano y ciertamente aterrador y deprimente de Nueva York. Si bien es cierto que este estilo de reflejar el realismo, mediante una puesta en escena de decadencia y malrollismo intencionado, ya lo había reflejado el director en su película "Malas calles", film que como ya señalé en mi reseña sobre la misma, me parece un bodriete, del que todo el mundo se habría olvidado de no ser por el futuro renombre de Scorsese. No obstante en "Taxi Driver", el director imitó un tanto el estilo visual de su anterior film, pero contó con algo fundamental, una historia sólida, de lo cual "Malas calles" carecía por completo (de ahí que resulte infumable). El guión, escrito por Paul Schrader, me parece magnífico y atrapante. El punto fuerte del mismo es el personaje de Travis (increíblemente interpretado por un Robert De Niro apabullante y camaleónico), el taxista protagonista, a través de cuyos ojos irá siendo narrada la historia. 

Betsy (la guapa Cybill Shepherd), por la que Travis se pillará

Travis empieza a perder un poco la cabeza
Como en muchos otros films del momento, el protagonista resulta ser un veterano de la guerra de Vietnam (un hecho que había golpeado como un mazazo a la sociedad del momento, sobre todo la americana). Este tipo, desde el principio, nos da muestras de que algo en su cabeza no marcha muy bien, y no es para menos, teniendo en cuenta las atrocidades que debió de haber presenciado en combate. No obstante, será testigo noche tras noche de lo mugrienta que es la sociedad en la que vive. En su taxi recoge a lo peorcito del mundo aparentemente dócil en el que habita la raza humana, y eso poco a poco, lo irá trastornando más y más. No ayudará mucho, el hecho de que la chica por la que había llegado a sentir algo especial, la estirada Betsy (una guapísima Cybill Shepherd) lo rechace después de un par de citas, así que una vez visto la gran cantidad de degeneración que reina en la ciudad, un día decide que es hora de limpiar la mierda de la misma. Travis adoptará un peligroso punto de vista, para doblegar la violencia, hay que tomarse la justicia por su mano, y por lo tanto, hay que hacer uso de más violencia. Y así se propondrá liberar a una joven prostituta de 12 años (una jovencísima Jodie Foster, en uno de sus primeros papeles) de las garras de una pandillas de chulos cabrones que la explotan impunemente, en un devastador y grotesco enfrentamiento verdaderamente frenético. 

Travis con Iris (Jodie Foster), una prostituta de 12 años

''¿Estás hablando conmigo?''
Y con unos elementos bien simples, Scorsese acabó construyendo una prodigiosa obra maestra, zafia, cruel y polémica. El director parió una obra para nada edulcorada, muy violenta y sangrienta. Para colmo, nos plantea la imagen del protagonista como un ser que lejos de recibir rechazo por sus agresivos actos, es vitoreado como un héroe; una demoledora y clara crítica a la personalidad humana (de ésas que me recuerdan también en el mensaje a films tan perturbadores de la época como la denostada "La última casa a la izquierda"). En lo personal, "Taxi Driver" me fascinó. Su historia me enganchó y el personaje protagonista (a pesar de no saber si situarlo, por así decirlo, en el bando de los buenos o de los malos), me hipnotizó. el meritazo por supuesto lo tiene Robert De Niro, ¡menuda interpretación! Para mí éste es uno de sus más memorables y excepcionales papeles (por no atreverme a decir el mayor). 

Travis con el chulo explotador de Iris (Harvey Keitel)

Travis se rapa el pelo de esta guisa
A destacar también, por supuesto, a una casi principiante Jodie Foster, que con 13 añitos ofrece una interpretación arriesgada y, en mi opinión, difícil de afrontar por parte de alguien tan joven; y a Cybill Shepherd, que si bien ofrece una participación más modestita, nos regala su elegancia y belleza. Sin más ni más, "Taxi Driver" es un peliculón, eso sí, tengo que decir de manera muy tajante, que me choca que tanta gente la vitoree en exceso, incluso muchos críticos. ¿Por qué? Es muy sencillo, porque no me parece un film que pueda agradar a un público mayoritario, debido a su contenido tan visceral en según que tramos me extraña que la opinión de la gente en un alto porcentaje sea tan unánime a señalar su gusto por ella (¿no tendrá que ver el mero hecho de ir de pedante culto, en este caso? En cuanto a la crítica, me sorprende que también se deshagan en halagos hacia ella, cuando muchos de los argumentos que utilizan para desprestigiar otros films, por su uso masivo de la violencia, no los aplican a ésta (es más, este tema ni lo mencionan y eso que violencia tiene por un tubo); ¿por qué?, ¿más pedantería fílmica? Seguramente sí. Pero bueno, conjeturas aparte, la verdad es que, en mi opinión, es un clásico solemne y rompedor y que además derrocha ese fascinante aroma a grindhouse macarra tan típico de los setenta, que tanto me fascina. 

Cameo del propio Scorsese, haciendo de uno de los clientes de Travis

*MI MOMENTO FAVORITO: el arrollador baño de sangre final que protagonizará Travis (Robert De Niro) en pro de salvar a la pobre Iris (Jodie Foster) del mundo de la prostitución. 

''Pum, pum, pum''