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Mostrando entradas con la etiqueta Martin Scorsese. Mostrar todas las entradas
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domingo, 12 de abril de 2015

El cabo del miedo (1991) de Martin Scorsese


 
El perturbado Max Cady (decir que
Robert De Niro está genial es quedarse corto)
Este remake de ''El cabo del terror'' de J. Lee Thompson, pareció llevarse un mérito un poco desproporcionado, desde mi punto de vista, pues por muchos/as ha llegado a ser declarado como una absoluta obra maestra del suspense, desmereciendo el hecho de la prodigiosa película que la antecedía y que, insisto, desde mi punto de vista, posee cualidades de sobra como para al menos, situarla un tanto por encima de ésta que nos ocupa. ''El cabo del miedo'' (cambiamos ''terror'' por un sinónimo) me parece efectivamente una buena película y como remake (y más viendo el aluvión de estos tan infames que contaminan las pantallas) me resulta la mar de interesante y efectivo. Eso sí, tengo hay que reconocer que no sería la potente, ni tan rememorado, de no ser por la intervención de Robert De Niro que se come literalmente la pantalla con una interpretación del psicópata Max Cady antológica. 

Cady intimida a su ex abogado Sam Bowden (Nick Nolte)

Sam con su mujer Leigh (Jessica Lange)
e hija Danielle (Juliette Lewis)
Vamos a ser francos, De Niro es el 75% del atractivo de la película, y hay que reconocerle que tiene el suficiente carisma como para sobrellevar tal carga con éxito. El resto queda a merced de una correcta dirección de Scorsese que, se agradece mucho, parece imitar en cierto sentido, la forma de rodar clásica homenajeando en muchos aspectos, la composición visual de la original (véase la fotografía, la escenografía, dan la sensación de clasismo no acorde a los años noventa actuales en el momento en que se rodó el film, algo en mi opinión, la mar de positivo). No quiero decir con esto que el resto de los actores sean malos, pero quedan bastante ensombrecidos por la figura de De Niro. Nick Nolte es el que mejor parado sale en este aspecto, haciendo ademanes que me recuerdan bastante al personaje original de Gregory Peck. 

Meritoria aparición de Robert Mitchum (Max Cady en la peli original de 1962)

Cady se parte la caja viendo ''Este chico es un demonio''
Nolte está correcto y creíble, sin embargo Jessica Lange (que hace de su mujer), me resulta un tanto fría a veces, no sé, la verdad no me convenció demasiado como sufridora esposa (exceptuando algunas ocasiones, como el tramo final en el barco). La que no trago es a Juliette Lewis, la hijita adolescente. Me parece increíble que ese año la nominasen al Oscar como mejor actriz secundaria por este papel, porque la verdad, me parece horrible. Lewis efectúa una performance de niñita tontita, un tanto zorrilla, que en serio, me parece lamentable; sus gestos forzados y su irremediable cara de pava todo el rato, a mí me sacaron de quicio; es con diferencia el personaje peor retratado y más insoportable (curioso que encima adopte el rol de narradora de la historia). 

Cady dando muestras de su violenta fuerza bruta

Danielle es un poco guarrilla
Lo que más beneficia a esta versión, con detrimento de su antecesora, es que evidentemente debido a la época situada en el tiempo, se puede hacer un uso más explícito de aspectos políticamente incorrectos, que por la censura en los años sesenta, la original estaba más coaccionada. Así pues, podemos ver como la violencia, el vocabulario soez, la carga sexual, aquí todo queda plasmado sin concisiones, mientras que la peli de 1962 todo era insinuado y más recatadamente mostrado (eso sí, repito, para su época, la original fue bastante ''poco contenida''). Los aspectos que me resultaron más negativos de la cinta, pues el uso de elementos un tanto ilógicos e irreales, como el hecho de atribuirle al asesino cualidades casi sobrehumanas. 

También se contó con la presencia de Gregory Peck (Sam Bowden en la original)

''¿Abogado?, ¿abogaaaadoooo?''
Vamos a ver, Max Cady no es Jason Voorhees ni Michael Myers, se supone que es un convicto criminal, pero normal de carne y hueso, así que el hecho de que pueda colarse como el viento en casas ajenas y matar a quien se le antoje con una extrema facilidad, sin que nadie se percate y viajar agarrado a la parte inferior de un coche en marcha, sin sufrir ni un solo rasguño, creo que le aporta al film un cierto aire de despropósito un tanto incómodo. Lo peor de todo, esas llamas súper artificiales (lamentablemente realizadas) que se configuran en el cuerpo de De Niro, cuando la joven Juliette Lewis le prende fuego al final del todo (un efecto bastante patatero y cutre, no creo que haga falta un George Lucas para haber hecho un fuego más creíble). No obstante, a pesar de todo, considero que ''El cabo del miedo'' está a la altura como película de suspense y como remake de la original resulta de lo más respetuoso y loable. A destacar la presencia de Robert Mitchum y Gregory Peck, los protas de la anterior versión, las cuales recalcan el excesivo afán de Scorsese por homenajear a la misma, y también que se mantenga el acojonante, espeluznante y magistral tema musical compuesto por Bernard Herrman, el cual se muestra la mar de efectivo a la hora de ambientar el film. 

Un fuego un tanto falsete

*Me han dado ganas de recordar la genial parodia que se pudo ver del film en ''Los Simpsons'', con el palurdo del actor secundario Bob, tomando el rol del personaje de Max Cady. ¡Desternillante! Aquí un par de pequeños fragmentos:


¡Qué cachondos los Simpsons!

martes, 17 de febrero de 2015

¡Jo, qué noche! (1985) de Martin Scorsese



El prota, Paul Hackett (Griffin Dunne)
He dicho muchas otras veces, en numerosos comentarios que he escrito, que cuando un autor (ya sea del medio que sea) adquiere cierto reconocimiento y prestigio, da igual lo que haga (como si es el mayor bodrio del mundo, refiriéndonos al cine), siempre será generalmente aclamado como brillante o mínimamente bueno por los críticos o listillos de turno que van de entendidos (o eso pretenden al menos). Con este film se puede presenciar claramente un caso así. Estoy de acuerdo que Martin Scorsese es un gran director, ha realizado excelentes películas y rotundas obras maestras (siempre proclamaré lo mucho que me sigue fascinando ''Taxi driver''), lo cual no significa que todo (absolutamente todo) lo que haya rodado sea bueno. Y desde luego, desde mi punto de vista ''¡Jo, qué noche!'' (asqueroso título en español) no lo es. No comprendo, y lo digo en serio, la oleada de críticas positivas que se vierten hacia esta película, más allá de por lo de siempre, el mero hecho de contar con la acreditación de un director de prestigio como el señor Scorsese. 

Paul con la sensual Marcy (Rosanna Arquette)

Esta punky me recuerda a Linnea Quigley
en ''El regreso de los muertos vivientes''
Vale, me parece bien ese arraigo del director de proponerse no encasillarse y probar con diversos géneros, en este caso la comedia, pero también me parece muy lícito que si la cosa no sale bien, es justo decirlo claramente y creo que el propio Scorsese debió de darse cuenta que la comedia no era lo suyo, cuando tras un par de tonteos con dicho género (se me viene a la cabeza también ''El rey de la comedia'' con un ya vejete Jerry Lewis), él mismo ha descartado volver a tocarlo. ''¡Jo, qué noche!'' nos presenta una historia insustancial, es de esa clase de films vacíos que no te cuentan nada en absoluto, la razón es bien simple, tampoco disponen de un material decente para contar algo. Tenemos de prota a un chaval sencillito (Griffin Dunne, recordado siempre por su papel de zombie putrefacto en ''Un hombre lobo americano en Londres'') que se ve envuelto en una serie de alocadas circunstancias en su paso nocturno, por los peores barrios de Nueva York. Vamos, que si la película hubiese estado dirigida por un Ivan Reitman o un Harold Ramis, y protagonizada por un Bill Murray, un Eddie Murphy o un Chevy Chase, el film no habría pasado de ser tachado de una comedieta vulgar sin mero apego a convertirse en la pedante ''cult movie'' que es hoy en día y también, con casi toda seguridad, habría resultado infinitamente más divertida. 

Paul con Kiki Bridges (Linda Fiorentino)

Kiki con las kikis al aire
Porque seamos francos, el film se supone que es una comedia, pero graciosa no es, a mí personalmente no me hizo reír en ningún momento (igual algún fulano saltará con que es humor ''sofisticado'' o ''inteligente'', como la hizo Scorsese, igual por eso yo no le he pillado el puntito), por lo tanto como comedia en sí me parece ineficaz (dudo bastante que a cualquier ser humano normal de a pie, le pueda resultar diveritda en lo más mínimo). El prota va de aquí para allá, se encuentra con Linda Fiorentino (muy guapa y muy sexy), luego con Rosanna Arquette (muy guapa y muy sexy) y luego con unos punkies y luego con unos artistas bohemios y luego con su puta madre. Y para de contar. La película no tiene ningún trasfondo de ninguna clase, ni ningún argumento sólido que poder seguir con interés, se resume a un puñado de escenas filmadas en pro de construir un ladrillo de tres pares de cojones, destinado a que sea alabado por los pedantes de turno que comentan que es un retrato ''colorista'', 'moderno'' y no sé qué mi madre más, de la sociedad de la época, o ese tipo de chorradas tan ''cultitas'' que les gusta soltar a los críticos pelotas de siempre. 

Alguien va a acabar enclaustrado dentro de esta grotesca escultura

Para mí, ''¡Jo, qué noche!'' es un bodriete, una comedia sin gracia y un film tremendamente aburrido, de lo peorcito que he visto del bueno de Scorsese, el cual ha dejado muy claro que rodando historias de mafiosos es Dios, pero en otros contextos ya no es tan bueno, por muy Scorsese que sea. Insisto, ¡no maquillemos las palabras y digamos las cosas con propiedad!

Paul con Gail (Catherine O'Hara, recordada por su participación
en pelis memorables como ''Bitelchus'' o ''Solo en casa'')

domingo, 20 de abril de 2014

La última tentación de Cristo (1988) de Martin Scorsese



Jesús de Nazareth (Willem Dafoe)
A lo largo de la Historia del cine, múltiples versiones sobre la vida de Jesucristo se han llevado a cabo, y tres; especialmente tres han resultado especialmente polémicas. Una la parodia de los Monthy Python, "La vida de Brian", dos (y la más actual) la sangría ofrecida por Mel Gibson en "La pasión de Cristo", y tres esta adaptación de la novela del griego Nikos Kazantzakis, escrita por Paul Schraeder y dirigida por Martin Scorsese en 1988. "La última tentación de Cristo" supuso, según palabras de sus creadores, una especie de estudio sobre la figura de Jesús de Nazareth desde un punto de vista humano y espiritual (suena muy guay, ¿verdad?). En el film se nos muestra a un Jesús (interpretado por el genial Willem Dafoe) indeciso, que tiene una gran crisis de identidad y que en sí, desconoce cuál es exactamente la misión que Dios le ha encomendado y si realmente es el auténtico Mesías. No cabe duda de que es un planteamiento interesantísimo, pues en definitiva viene a decirnos que Jesucristo (por muy hijo del padre celestial que fuera) era un humano, con emociones y sentimientos humanos y con un sin fin de dudas y miedos (digamos que mata en cierto sentido ese trasfondo tan santo que la Iglesia ha ido proclamando sobre su figura). 

María Magdalena (Barbara Hershey), la amiga con derecho a roce
 de Jesús (¡ups, lo que he dicho!, ¡pecado mortal!)

Jesús con sus apóstoles
Y claro, el simple atisbo de contracción del texto sagrado, conllevó las pertinentes protestas de los activistas católicos más acérrimos (hasta Juan Pablo II calificó la película de inmoral y obscena). Y es que me imagino que la imagen de Jesucristo teniendo relaciones sexuales con una mujer, o pensamientos lujuriosos (¡ay Jesusito Jesusito!), debió de provocarles algo cercano a un ictus cerebral al puñado de católicos a ultranza que (seguro que por morbo) vieron la película. Pero bueno, si lo que éstos pretendían con toda esta absurda sucesión de protestas y comentarios condenatorios hacia el film, era que la gente lo repudiara y le diera la espalda, pues consiguieron lo contrario, la película se cubrió de fama y claro, (repito, por morbo) generó un cierto culto (a pesar de que no se convirtió en un gran éxito, porque su recaudación no es que fuese muy boyante).  Con el tiempo acabó siendo considerada por muchos (sobre todo por el nombre de su director, no nos vamos a engañar) como una obra maestra, un film prodigioso, valiente y patatín y patatán. Desde mi punto de vista, es un soberano coñazo. 

Judas (Harvey Keitel)

Anda que no tiene tonteo Jesús con Juan, el bautista
Vale, no puedo ponerle pegas desde el punto de vista artístico, Scorsese es un gran director (no cabe duda) y sabe componer a la perfección un espectáculo visual para que resulte de lo más atractivo y vistoso y "La última tentación de Cristo" posee algunos fragmentos bastante llamativos (véase la escena de las tentaciones en el desierto, por ejemplo). No obstante, es un film muy denso, muy denso, muy denso. Tengo que decir que la primera vez que hice el intento de verla, el aburrimiento pudo conmigo y aproximadamente cuando llevaba una hora y poco más de metraje, la quité, sobre todo al ver que todavía me quedaba por sufrir otra hora y pico más. No obstante, por reto cinematográfico hice el esfuerzo y en otra ocasión conseguí completar el visionado (costándome eso sí). La película es muy pesada, su ritmo es letárgico y en lo personal, no llegó a interesarme (salvo contadísimas ocasiones, en escenas muy puntuales). 

El cantante David Bowie es Poncio Pilato

Jesucristo dando amor al prójimo
(al fin y al cabo eso quería su Padre, ¿no?)
Francamente, opino lo mismo que ya comenté con el caso de "La pasión de Cristo", de no haberse alimentado de la polémica de la que se alimentó, y de no ser su director el reputado Martin Scorsese, seguramente hoy no estaría puesta tanto por las nubes, pero ni de coña. Y es que Scorsese es de esos directores que, da igual lo que haga, parece que pecas de imbécil o de inculto (o de las dos cosas) si te atreves a señalar un film suyo como malo, y eso me parece injusto. Estoy de acuerdo que Scorsese es un gran director, tiene grandes películas (véase "Taxi driver", "Uno de los nuestros" o "Infiltrados"), pero seamos francos, también tiene en su filmografía grandes petardos y cagarros como camiones (véase "Malas calles", "Jo, ¡qué noche!'', "El aviador" o ésta). Decir como curiosidad, que este film fue supuso una clara inspiración para Dan Brown y su posterior exitazo "El código Da Vinci" por motivos evidentes, (véase el tema de la descendencia de Cristo). Pero ya lo digo, en lo personal la considero un truño muy sobrevalorado, largo en exceso, pesado y muy aburrido. Es ciertamente interesante desde luego, cuenta con un Willem Dafoe espléndido y un acabado visual loable; pero vamos, que yo no pienso volver a pasar por el infumable trago de sentarme para verla de nuevo. Desde luego la tendría en cuenta para hacer una lista de "películas apropiadas para echarse la siesta"

Y Cristo acaba... pues en la cruz (¿esto no cuenta como spoiler no?)

miércoles, 9 de abril de 2014

Taxi Driver (1976) de Martin Scorsese



Travis Bickle (Robert De Niro) patrullando la ciudad
"Taxi Driver" fue en sí el film que hizo saltar a la palestra al director Martin Scorsese y encaminarlo en una portentosa carrera hasta encumbrarlo como uno de los mejores directores del panorama cinematográfico actualmente. La película es cruda y realista, Scorsese la dotó de un cierto aire underground, muy próximo al característico estilo grindhouse de los setenta, con una fotografía sucia, que conseguía transmitir ese aire malsano y ciertamente aterrador y deprimente de Nueva York. Si bien es cierto que este estilo de reflejar el realismo, mediante una puesta en escena de decadencia y malrollismo intencionado, ya lo había reflejado el director en su película "Malas calles", film que como ya señalé en mi reseña sobre la misma, me parece un bodriete, del que todo el mundo se habría olvidado de no ser por el futuro renombre de Scorsese. No obstante en "Taxi Driver", el director imitó un tanto el estilo visual de su anterior film, pero contó con algo fundamental, una historia sólida, de lo cual "Malas calles" carecía por completo (de ahí que resulte infumable). El guión, escrito por Paul Schrader, me parece magnífico y atrapante. El punto fuerte del mismo es el personaje de Travis (increíblemente interpretado por un Robert De Niro apabullante y camaleónico), el taxista protagonista, a través de cuyos ojos irá siendo narrada la historia. 

Betsy (la guapa Cybill Shepherd), por la que Travis se pillará

Travis empieza a perder un poco la cabeza
Como en muchos otros films del momento, el protagonista resulta ser un veterano de la guerra de Vietnam (un hecho que había golpeado como un mazazo a la sociedad del momento, sobre todo la americana). Este tipo, desde el principio, nos da muestras de que algo en su cabeza no marcha muy bien, y no es para menos, teniendo en cuenta las atrocidades que debió de haber presenciado en combate. No obstante, será testigo noche tras noche de lo mugrienta que es la sociedad en la que vive. En su taxi recoge a lo peorcito del mundo aparentemente dócil en el que habita la raza humana, y eso poco a poco, lo irá trastornando más y más. No ayudará mucho, el hecho de que la chica por la que había llegado a sentir algo especial, la estirada Betsy (una guapísima Cybill Shepherd) lo rechace después de un par de citas, así que una vez visto la gran cantidad de degeneración que reina en la ciudad, un día decide que es hora de limpiar la mierda de la misma. Travis adoptará un peligroso punto de vista, para doblegar la violencia, hay que tomarse la justicia por su mano, y por lo tanto, hay que hacer uso de más violencia. Y así se propondrá liberar a una joven prostituta de 12 años (una jovencísima Jodie Foster, en uno de sus primeros papeles) de las garras de una pandillas de chulos cabrones que la explotan impunemente, en un devastador y grotesco enfrentamiento verdaderamente frenético. 

Travis con Iris (Jodie Foster), una prostituta de 12 años

''¿Estás hablando conmigo?''
Y con unos elementos bien simples, Scorsese acabó construyendo una prodigiosa obra maestra, zafia, cruel y polémica. El director parió una obra para nada edulcorada, muy violenta y sangrienta. Para colmo, nos plantea la imagen del protagonista como un ser que lejos de recibir rechazo por sus agresivos actos, es vitoreado como un héroe; una demoledora y clara crítica a la personalidad humana (de ésas que me recuerdan también en el mensaje a films tan perturbadores de la época como la denostada "La última casa a la izquierda"). En lo personal, "Taxi Driver" me fascinó. Su historia me enganchó y el personaje protagonista (a pesar de no saber si situarlo, por así decirlo, en el bando de los buenos o de los malos), me hipnotizó. el meritazo por supuesto lo tiene Robert De Niro, ¡menuda interpretación! Para mí éste es uno de sus más memorables y excepcionales papeles (por no atreverme a decir el mayor). 

Travis con el chulo explotador de Iris (Harvey Keitel)

Travis se rapa el pelo de esta guisa
A destacar también, por supuesto, a una casi principiante Jodie Foster, que con 13 añitos ofrece una interpretación arriesgada y, en mi opinión, difícil de afrontar por parte de alguien tan joven; y a Cybill Shepherd, que si bien ofrece una participación más modestita, nos regala su elegancia y belleza. Sin más ni más, "Taxi Driver" es un peliculón, eso sí, tengo que decir de manera muy tajante, que me choca que tanta gente la vitoree en exceso, incluso muchos críticos. ¿Por qué? Es muy sencillo, porque no me parece un film que pueda agradar a un público mayoritario, debido a su contenido tan visceral en según que tramos me extraña que la opinión de la gente en un alto porcentaje sea tan unánime a señalar su gusto por ella (¿no tendrá que ver el mero hecho de ir de pedante culto, en este caso? En cuanto a la crítica, me sorprende que también se deshagan en halagos hacia ella, cuando muchos de los argumentos que utilizan para desprestigiar otros films, por su uso masivo de la violencia, no los aplican a ésta (es más, este tema ni lo mencionan y eso que violencia tiene por un tubo); ¿por qué?, ¿más pedantería fílmica? Seguramente sí. Pero bueno, conjeturas aparte, la verdad es que, en mi opinión, es un clásico solemne y rompedor y que además derrocha ese fascinante aroma a grindhouse macarra tan típico de los setenta, que tanto me fascina. 

Cameo del propio Scorsese, haciendo de uno de los clientes de Travis

*MI MOMENTO FAVORITO: el arrollador baño de sangre final que protagonizará Travis (Robert De Niro) en pro de salvar a la pobre Iris (Jodie Foster) del mundo de la prostitución. 

''Pum, pum, pum''

domingo, 2 de marzo de 2014

Malas calles (1973) de Martin Scorsese



EL prota, Charlie (Harvey Keitel)
Debo decir que nunca he soportado que, cuando un director ha conseguido cierto prestigio y renombre en el mundo del cine, todo el mundo tienda a decir que todo lo que dicho director ha hecho es maravilloso. Esto me repatea tanto o más incluso, como cuando otro director, aunque sea excelente, aunque no consiga tantas alabanzas, hace una buena película, dentro de una perspectiva lo más objetiva posible (véase con buena calidad técnica, un guión coherente, un correcto reparto,...), y se desprestigie su trabajo, siempre en detrimento de otros que, como dice el refrán, se llevan la fama. Pues algo así pasa con esta "Malas calles" y su director, Martin Scorsese. "Malas calles" fue una de sus primeras películas, un film muy amateur, que nos cuenta la vida de unos tipejos que habitan en un barrio de mala muerte, y se dedican al mamomeo y a darse de ostias a la menor oportunidad. "Malas calles" me parece una putísima mierda, pero claro, la hizo Scorsese y por supuesto, como ha conseguido un prestigio exacerbado, todo el mundo dice que es la ostia, que si es una obra maestra y que si es una pasada. 

El palurdo de Johnny Boy (Robert De Niro)

Aquí los personajes dando muestra de sus inteligentísimos diálogos
En mi opinión, la película es un truño de los gordos. Reconozco que Scorsese es muy buen director, ha sido el responsable de magníficas películas, pero no seamos cínicos, como todos, también cuenta en su carrera con alguna que otra cagada de las gordas y eso es lo que es "Malas calles". Aquí, los criticuchos de turno, parece que como es de Scorsese, pasan por alto que es una película cutre hasta el extremo. No puede estar peor rodada, con una calidad visual deleznable, una fotografía asqueante, fallos de continuidad por todos los lados (véase tomas nocturnas que de pronto pasan a ser diurnas y acto seguido vuelven a ser nocturnas), y un guión atroz, que no nos cuenta nada interesante (bueno, en sí, no nos cuenta nada). El film se compone de una especie de sketches en los que sus personajes hacen el subnormal todo el rato, van de aquí para allá utilizando un lenguaje soez y sin realizar ningún tipo de acción que (por lo menos a mí) capte la atención del espectador. Aparte es un soberano coñazo, un film aburridísimo y en resumidas cuentas, un espectáculo lamentable. Ni siquiera la presencia, de unos también primerizos, Harvey Keitel y Robert De Niro, que posteriormente se convertirían en actores de gran renombre (sobre todo el segundo), hacen mínimamente destacable este engendro, es más, sus interpretaciones me parecen igual de patéticas que el conjunto general del film. Sí, sí, me atrevo a decirlo, en esta película Robert De Niro hace una puta mierda de interpretación; ahora que cualquiera me diga que ¡cómo pudo decir semejante tropelía!; pues sí, la digo, que Robert De Niro sea un grandísimo actor no le exime de haber hecho en alguna ocasión una performance avergonzante. 

En los 70, había que dejar bien claro que la revolución sexual estaba a la orden del día

A De Niro le han partido la jeta, pero él se descojona
Ahora, me gustaría aprovechar este comentario para hablar de otro grande, para mí tanto como el propio Scorsese (coetáneos que fueron además los dos), que sin embargo resulta (lamentablemente) el caso contario al director de este bodrio. Me refiero al inigualable Brian De Palma, un excelente maestro del cine que sin embargo, la crítica le ha dado siempre la espalda y lo han dilapidado. Estoy de acuerdo que Scorsese ha hecho magníficas películas, pero De Palma también, ¿por qué en cambio anulan esa magnificencia de De Palma en detrimento de por ejemplo, el propio Scorsese? Algunos dirán, es que Scorsese hizo "Taxi driver", "Uno de los nuestros" o "Casino" (grandes pelis sin duda). Ya, pero es que De Palma hizo joyones como "Carrie", "Scarface (el precio del poder)", "Los intocables de Eliot Ness" o "Atrapado por su pasado", ¿acaso no es ése currículum para coronarlo como un grande del cine? Si hago esta comparación es porque en el mismo año, 1973, De Palma hizo un film de bajo presupuesto llamado "Hermanas", para mí una joyita muy discreta en la que dicho director comenzó a dejar clara su fascinación por Hitchcock. 

Uno puede ser un criminal, pero no por ello ha de dejar de ser religioso

Keitel vs. De Niro
Y ahora voy a comparar "Hermanas" con "Malas calles", para que veáis cómo se desprestigia a una en detrimento de la otra, aunque en realidad la de De Palma, es mucho mejor. Las críticas de "Hermanas" suelen ser bastante defenestrantes, acusando a De Palma de haber configurado una obra extraña y de argumento de nulo interés (podéis comprobarlo perfectamente en cualquier página que se comente dicha película), en cambio "Malas calles" se señala como una obra maestra, ¿por qué?, porque es de Scorsese, no encuentro otra explicación. La diferencia es que De Palma, supo explotar un bajísimo presupuesto para mostrar una película poderosa desde su punto de vista visual, demostró tener un impecable manejo del montaje y realizó tomas de gran maestría (y De Palma también era un director bastante nóvel). En cambio el señor Scorsese nos plantó una mierda, como ya he señalado, que no puede tener mayor cantidad de errores de filmación, con una historia de mierda, un guión para palurdos mentales y una ambientación cutre y chapucera. Por lo tanto, esto deja en evidencia el gran cinismo presente en el mundo del cine. Desde aquí vuelvo a reinvidicar a un autor como Brian De Palma, un director magnífico que como mínimo se merece el podio de honor al ladito del señor Scorsese, un director muy bueno obviamente, pero que no merece que el señor De Palma le dedique una reverencia, ni mucho menos. Vuelvo a repetir que "Malas calles" es un truño apestoso, una película tan mala, tan mala, tan mala, que si no llega a ser porque la dirigió Scorsese y anda un jovenzuelo De Niro por ahí, hoy estaría justamente aparcada en el más merecido de los olvidos, junto a muchas otras porquerías de serie Z, las cuales, pues la hay hasta mucho mejores que esta insufrible basura (y no hizo falta un Scorsese para dirigirlas). Para que luego se metan con pelis como "La última casa a la izquierda" por considerarla underground y chunga, ¡pues anda que esto!

Y entre trifurcas callejeras, un pinchito de vez en cuando