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martes, 15 de noviembre de 2016

31 (2016) de Rob Zombie



El repugnante y repulsivo Doom-Head (Richard Blake)
Paradójicamente, Rob Zombie se ha convertido en un realizador de auténtico culto y muchas de sus (aberrantes, para mí) obras han cosechado adeptos y críticas bastante positivas dentro de un núcleo mayoritario de espectadores. La verdad, ya lo he dicho en otros comentarios de sus películas que he hecho, me parece un tipo que sabe ambientar perfectamente un film tétrico, y dotarlo de una atmósfera tanto opresiva, como colorista, currada, insana y enfermiza, a la perfección; eso no cabe duda. Sin embargo, desde el punto de vista argumental, todos sus films me han parecido una mierda (inclusive el cochambroso remake de ''Halloween'' que tanto parece haber encantado incluso a muchos fans de la peli original), así que por lo tanto, no me esperaba gran cosa de ésta, su última obrita de marras. 

Los participantes de ''31''

Los sofisticados anfitriones de ''31''
No obstante a la vez, debo reconocer que había algo que me llamaba la antención y es que ''31'' presenta un esquema muy parecido a ese film que adoro de los ochenta que es ''Perseguido'' con Schwarzenegger, un juego de supervivencia (denominado ''31'') en el que un grupo de sujetos debe pelear durante 12 horas contra un puñado de asesinos psicópatas que pretenden hacerlos pedazo, para el divertimento de unos burgueses que lo visualizan como todo un espectáculo orgiástico. Todo está ambientado en una noche de Halloween de 1976, por lo tanto la estética grindhouse (que tanto le mola a Zombie y que retrata constantemente en sus películas) está representada de manera excelente, por lo tanto visualmente me parece todo un acierto y estéticamente también. Así mismo, la peli no escatima en violencia (aunque sí es cierto que tratándose de su autor, me dio la sensación de que resulta un tanto más comedida que otras de sus obras, véase sin ir más lejos ''La casa de los mil cadáveres''), la justa como para que la adrenalina no decaiga. 

El ''circo'' de los horrores

La mujer de Rob Zombie, Sheri Moon, intentando sobrevivir
El film además tomas referencias de otros grandes clásicos, desde ''La matanza de Texas'', a ''Las colinas tienen ojos'' o ''La casa de los horrores'' (amén de la propia ''Perseguido''), a la par de otras pelis del propio Zombie, más que evidentes, lo cual me pareció que iba todo muy bien encajado tanto con el tono de la peli, como con las estética y demás. Lo que no falta para nada, es lenguaje obsceno y vulgar, personajes chabacanos al extremo, frikazos aberrantes (¡madre mía, el asesino vestido con un tutú verde!) y mucho más gusto. En este sentido siempre me ha repugnado el estilo de Rob Zombie, puede perfectamente representar una imagen de la América Profunda tosca y cateta, sin caer en lo más denigrantemente vulgar (¿cuántas veces dirán las palabras ''joder, jodiendo, jodido'' a lo largo de la peli). En el casting veremos actores míticos como Malcom McDowell (recordado prota de ''La naranja mecánica''), la hammeriana Judy Gleeson, la ochentera E. G. Daily, o la mujer del propio Zombie; Sheri Moon (en fin, todos habituales en el cine del realizador); en general cada uno cumple con su respectivo rol.
 
Payasetes con motosierra


Pero, por lo que parece, si hay uno que llamó especialmente la atención, es Richard Brake interpretando a un payaso psicótico que se marca monólogos interminables, pesados y vacíos a lo Tarantino, antes de cargarse a sus víctimas y que la verdad me pareció como personaje, insoportable y repugnante. La historia me moló; la estética me encantó; el guión me pareció al estilo Zombie, una mierdecilla, mal estructurado y especialmente muy mal finalizado; el desenlace es patético, irrisorio, lamentable. Pero con todo, debo decir (y aunque las críticas en esta ocasión no lo amparen) que es la peli de Rob Zombie me más me ha gustado, por lo menos la he aguantado mejor que otros de sus bodrios anteriores, mejor considerados. Me parece curioso que hasta a los adeptos del realizador, parece haberles defraudado este ''31'', no entiendo el porqué.

¿Sobrevivirá alguien al ''31''?

martes, 12 de enero de 2016

El beso de la pantera (1982) de Paul Schrader



La joven Irina (Nastassja Kinski)
Los ochenta no eran los cuarenta, el código Hays hacía ya mucho tiempo que se había evaporado, no había remilgos y la censura no era tan cancerígena para las obras de los cineastas (porque censura realmente nunca dejó de existir de un modo u otro y sobre todo en producciones norteamericanas). Paul Schrader fue uno de ésos que decidió jugar a ser travieso, provocador e irreverente, y en proyectos como éste lo demostró con creces. El que había sido guionista de pelis como ''Fascinación'' de Brian De Palma o ''Taxi driver'' de Martin Scorsese, decidió ponerse al mando del remake del clásico ''La mujer pantera'' de 1942, una extraña peli de terror psicológico, de aquéllas que produjo Val Lewton para la RKO, y bueno, tomando el mismo argumento le añadió lo que le faltaba a la original tan desesperadamente para convertirla en algo potente y con chicha, el grafismo. 

El incesto está permitido entre los de esta estirpe

Agotado después de una buena comilona
Recordando la peli de los cuarenta, la historia iba de una mujer misteriosa, Irina, que evitaba tener contacto sexual con todo varón porque esto conllevaría a que saldría a relucir su verdadera esencia (debido a una especie de maldición que su estirpe portaba), la de una feroz pantera, cuya conversión acaba siendo irremediable. La peli dirigida por Jacques Tourneur, estaba llena, obviamente, de simbología, metáforas suavizadas al extremo, y mucha ñoñería rancia que ocultaba al máximo todo lo turbio (por así decirlo) del tema a tratar. O sea, la sexualidad, la violencia, todos estos elementos se veían reducidos a cero, todo insinuado de manera muy conveniente y light. Por lo tanto, ''La mujer pantera'' representaba una oda a la ranciedad más extrema, ¿y por qué no decirlo?, un trabajo de lo más plomizo, aburrido y descafeinado. Afortunadamente, aquí tomaron el libreto y lo reconstruyeron readaptándolo a los tiempos modernos (bueno, en aquel momento, o sea los ochenta). Irina tomó el rostro de la sensual Nastassja Kinski, una mujer pantera de verdad, preciosa, mística, sexy y mortalmente bella. 

Brazo arrancado de cuajo

La pantera está caliente
A través de sus verdosos ojos y esa tersa piel podemos ser testigos de ese miedo que el personaje siente por el sexo, miedo que se transforma en peligroso felino de ser consumado, lo cual es una lata para ella, con la cantidad de machos que circulan por ahí que desean abrirla de piernas, aunque por su conveniencia a ella más le vale tenerlas bien cerraditas, porque la que se puede liar es tremenda. Por ahí pulula el hermano psicópata de ésta (¡quién mejor para interpretarlo que Malcolm McDowell, el recordado prota de ''La naranja mecánica''!), el cual no se avergüenza de su condición felina y no tiene reparo en ser el despiadado responsable de una serie de muertes que perturban la ciudad. La cosa empeora cuando Irina, se enamora de un joven trabajador de un zoo (John Heard, el papi de Macaulay Culkin en ''Solo en casa''), y sus fuegos internos se vean encendidos irremediablemente. ¿Cederá Irina a su pecado carnal a riesgo de ser un peligro para su amante y para muchos otros?, ¿o ganará la castidad sobre la sangre? Bueno, esta nueva versión resulta mucho más potente que la original.

Alice (Annette O'Toole, la futura madre de
Clark en ''Smallville'') con el busto bien aireado

¿No te habló tu mamá de los peligros del sexo?
Básicamente se entiende mejor la historia, todo su grafismo, su erotismo, su visceralidad, era más bien necesario para esclarecer muchos puntos que el libreto de la peli anterior no pudo ni tan siquiera hacer referencia (por claros motivos inherentes a la época en la que se hizo), y por lo tanto desde mi punto de vista, es al menos, más disfrutable (aunque los hipsters postureros siempre encumbrarán el peñazo de la original). ''El beso de la pantera'' tampoco es ninguna maravilla, posee detalles bastante ilógicos lo cual lleva a que la historia a veces resulte muy confusa, pero en resumidas cuentas considero que tiene algo, no sé si será ese magnetismo que desprende Nastassja Kinski (que está fabulosa en su performance), sumado a esa mala leche y desdén por obviar todo tipo de remilgo típica de su director, lo cual para mí convierte a esta peli en una joyita muy interesante. Por cierto, la banda sonora cuenta con una espléndida canción ''PUTTING ON FIRE'' compuesta e interpretada por el recientemente fallecido David Bowie, un temazo que cierra el film, convenientemente acompañado por un intenso rugido de pantera. 

En pleno proceso de conversión

jueves, 24 de diciembre de 2015

Silent Night (2012) de Steven C. Miller



Un Santa Claus la mar de sádico
Remake totalmente innecesario y cutre del gran slasher ochentero ''Noche de paz, noche de muerte'', en el que prácticamente nada funciona, a excepción de un par de escenitas potentes (en base a su utilización de la violencia) y en concreto una que es la única que hace una referencia directa a la original. Lo peor que encontramos en esta cochambra de remake es que se desvirtúa por completo del argumento de la versión de 1984, en la que se nos retrataba la mente del psicópata, traumatizado con Santa Claus por causas comprensibles y que, finalmente acabará asumiendo la personalidad asesina de la versión que desde su punto de vista representa el gordiflón que reparte regalos a los niños la Nochebuena. Analizando la historia del film original vemos como su tratamiento es sólido, tiene gran coherencia y además presentó un punto de vista un tanto diferente dentro del mundillo slasher, tan machacado durante la década de los ochenta. Sin embargo, aquí vemos que a pesar de existir un Santa Claus asesino, la premisa argumental nada de relación guarda con la antecesora, lo cual es un fiasco. 

Si has sido ''malo'', mira lo que te espera

Cuernos de ciervo como arma letal
Ese dramatismo que envolvía al atormentado protagonista al cual entendíamos cuando se disponía a blandir el hacha, aquí desaparece, lo que nos queda es un loco de tres pares de cojones que, sin miramientos, empieza a escabechinar peña sin causa aclaratoria, siendo perseguido por un par de polis la mar de ineptos e ineficaces (uno de ellos, ¡atentos!, es un Malcolm McDowell -el prota de la mítica ''La naranja mecánica''- muy venido a menos), que protagonizan una trama aparte totalmente monótona y aburrida, que para más inri es la que más peso tiene en el film. Este remake directamente insulta a la versión anterior, le quita su esencia y su gracia, aquéllo que convirtió a la otra en un clasiquillo rememorable dentro del slasher. Ni en el apartado escénico ni técnico destaca, es una simple y chunga serie B sin más razón de existir que por hacer un diminuto hueco en la lista de morralla fílmica que componen los numerosos remakes de joyas retro que campan miserablemente a lo largo de esta década actual. La única escena que mola en sí, es la que corresponde a la muerte de una chica empalada en los cuernos de un ciervo disecado, calcada directamente de la original, en la cual la víctima fue la mítica scream queen Linnea Quigley. Por lo demás, mojón rutinario. 

Poli inepta tras psicópata cabrón

miércoles, 15 de enero de 2014

La naranja mecánica (1971) de Stanley Kubrick



El prota, Alex (Malcolm McDowell)
Durante muchísimos años no he hecho más que oír halagos inconmesurables hacia esta película. Recuerdo que la primera vez que escuché pronunciar en boca de alguien eso de "La naranja mecánica", yo sería bien pequeñito, me hice una extraña reproducción personal en mi cabeza de lo que podía aparecer en dicha película; algo así como un cítrico-robot yendo de aquí para allá. ''¿De verdad existía una película con semejante combinación?'', me pregunté; ¿a quién se le había podido ocurrir semejante idea?. Poco después me enteré de que de cítrico mecánico nada, que la película iba de un tipo muy raro, vestido con un atuendo también un tanto raro y unas prominentes pestañas postizas, que armado con una porra y acompañado de una panda de marsupiales coleguitas suyos, iba por ahí partiendo cabezas a la peña por pura diversión, de esto me enteré al leer un reportaje sobre ella en la revista del Canal +, que no recuerdo por qué, la emitieron ese mes concreto (sin tener Internet uno iba sacando información de donde podía). 

A uno en breves le va a caer un porrazo en todos los huevos

Conducción temeraria, estos chicos son incorregibles
Mantengo bien fresco el mi memoria además que,  todavía siendo bien pequeño llegué a ver algún fragmento de la peli, así de tapadillo (porque obviamente, mis padres ni ningún familiar que me estuviese vigilando me iban a dejar verla), en alguna que otra ocasión que la emitieron por televisión y bueno, la verdad es que me dejó bastante descolocado e incluso llegó a llamarme poderosamente la atención. Todo esto sumado a que no había ni un solo comentario, pero ni uno solo, de los que leyese sobre ella, que no la encumbrasen como una obra maestra, un film apoteósico, una maravilla, y bla bla bla. Pues bueno, me obcequé en que de un modo u otro yo tenía que ver esa "naranja mecánica", fuese lo que fuese lo que mostrase. Y por supuesto, llegó el día que lo conseguí. No tardé mucho en verla, si la memoria no me falla, creo que logré visionarla en 1999, que fue cuando se murió Kubrick y le dedicaron un especial en el recién estrenado canal TCM, en el que emitieron todas sus pelis; además ahí fue donde me enteré quién era este señor y las películas que había hecho (me llamó más la atención que esta "naranja mecánica" había sido concebida por el mismo que había hecho "El resplandor", peli que, en cierto sentido, idolatraba). 

Alex con sus coleguitas pegándole a un viejo vagabundo

Icónica decoración del antro favorito del prota
Total que allí me senté una tarde, solito en casa, con once añitos a ver una película como "La naranja mecánica". Bueno debo decir, a grandes rasgos, que me decepcionó plenamente; obviamente no le encontré sentido ninguno ni me encajó nada de lo mostrado en el argumento. Sí bien es cierto, que no la vi a la edad adecuada, porque muchos aspectos expuestos, pues no son ni mucho menos asociables  a la mente de un niño de once años, "normal" al menos. Sí que debo decir que la película pues me pareció muy bruta. La escena de la violación a la mujer, pues me repugnó enormemente, y tanto erotismo barato me pareció que no tenía cabida ni sentido. Recuerdo que ese mismo año yo había visto "La última casa a la izquierda", una de las pelis que más tenso ha logrado ponerme en toda mi vida, y en ciertos momentos "La naranja mecánica" me la recordaba inconscientemente, sobre todo por ese usoan  malsano y enfermizo que hace de la representación de la violencia sexual en ciertos tramos. Lo que me plantee (sí, incluso con esa temprana edad), cuando acabé de ver la película es que ¿cómo era posible que la gente así más curtida, o sea expertos en cine, pudiesen defender como una obra maestra un film tan grosero, tan confuso y tan vulgar? En fin, no alcanzaba a comprenderlo, pero en fin; yo era un niño y mi mente no era capaz de pillar algunas de las lecturas más que interesantes que aporta el film. 

Violación al son de "Singing in the rain"

El prota se monta un trío, como si nada
Tras mi primer encontronazo, para nada memorable, con "La naranja mecánica", recuerdo que compré un libro que hablaba de las pelis más geniales de la Historia o algo así (creo que todavía debo de tenerlo por algún cajón) y claro, no podía faltar la dichosa "naranja mecánica". Yo tendría unos 14 o 15 años y bueno pues me leí una reseña de la peli que me pareció muy interesante porque te explicaban muchos puntos, que me hicieron atar muchos cabos que no pillé en mi primer visionado. Intrigado y con más información decidí revisionarla, y bueno la verdad, me moló más, aunque con la mano en el corazón, a mí me parece que dista un tanto de ser la obra maestra que se proclama que es. Y esta opinión la he ido reafirmando en posteriores visionados de "La naranja mecánica", film que he tenido que analizar en profundidad, incluso en trabajos para clase, así que desde luego puedo hablar con conocimiento de causa de ella. No voy a soltar los abundantes rollos que sueltan cada uno de los críticos intelectualoides, con un sin fin de pajas mentales que se hacen para atribuirle un millón de méritos a esta película, sin más voy a opinar brevemente las impresiones personales que me ha causado, buenas y malas. 

Aquí la peña está como una puta regadera

Y venga a salir tetas
"La naranja mecánica", en mi opinión, no deja de ser un film importante y de merecido reconocimiento; aunque también tengo que decir, que no por los atributos que siempre señalan el porrón de patanes cínicos de turno que quieren ir de sabiondos y de curtidos. Este film no dejó de ser resultón por hacer un uso inconmesurable de la violencia y del erotismo, que para su época supuso un gran shock. Para mí "La naranja mecánica" tiene una gran valía como peli innovadora y arriesgada que apareció en una época caracterizada por la ruptura de muchos tabús (o tabúes, que se admiten los dos términos, ¿eh?) que contaminaban el cine. No obstante, el mero hecho de llevar el nombre de Stanley Kubrick, hará que se la señale como la típica obra maestra de caerse para atrás, destacando virtudes en contra de sus defectos (los cuales, por cierto, no he visto señalados en ninguna, pero ninguna crítica que me he tomado la libertad de leer sobre ella). En cambio existen otras películas, para mí, igual de rompedoras, valientes, arriesgadas y merecedoras de un estatus de culto, tanto como "La naranja mecánica", sin embargo se tachan de banales, estúpidas, cutres, mierderas, un largo etcétera; ¿y por qué?; claro, porque no cuentan con un nombre como el de Kubrick en sus títulos de crédito. 

Recuerdo que esta imagen la vi de niño en un reportaje sobre la peli y se
me quedó grabada, me hizo llegar a pensar que era una peli de terror

Alex sometido a un experimento para modificar su conducta
Voy a poner como ejemplo para comparar con ésta, la peli "La última casa a la izquierda", la cual como ya he contado, siempre me ha venido un paralelismo inconsciente a la cabeza con respecto a la que nos ocupa. Bueno, ambos films surgieron casi al mismo tiempo, comparten ese aire rompedor que ya he mencionado antes, son films violentos y desagradables, a ambos no les falta el aire malsano característico de los setenta y ambos también presentan una clara y marcada crítica sobre la sociedad y el comportamiento humano. Pues bien, pasando por alto que obviamente "La naranja mecánica" tiene mejor calidad técnica, porque estaba realizada por un profesional (Kubrick) y "la casa a la izquierda" por un novato (Wes Craven) y que la primera contó con un presupuesto infinitamente más generoso que la segunda (que fue hecha como quien dice con 4 chavos), pues nos queda que ambas son dos clásicos muy transgresores y polémicos, que levantaron ampollas en el momento de su estreno y que además dejaron su huella imborrable en el panorama cinematográfico. No obstante, mientras una ha sido encumbrada como una magna joya, la otra ha sido vapuleada e insultada. tachada de ser un film excesivamente violento y vulgar sin mero interés. ¿Acaso "La naranja mecánica" no es un film que hace uso excesivo de la violencia?, ¿no contiene ésta contenido claramente vulgar?, ¿por qué sólo señalan esto como aspecto negativo en el film de Craven y se olvidan de hacerlo en el de Kubrick? Pues ahí está la respuesta. Si en el caso de "La naranja mecánica", tal cual está desempeñada, se hubiese colocado en los títulos de crédito el nombre de cualquier otro director, estoy convencidísimo de que hoy en día no se tendría en tan alta estima, ni muchísimo menos se la consideraría una obra maestra; lo más seguro es que se llegase a tachar como una mera pieza de exploitation vulgar, violenta y zafia; sin pararse a analizar las obvias virtudes que posee. 

Siempre me ha dado un grimazo verlo con esos artefactos en los ojos

Sin ir más lejos y por dejar mayor constancia de lo que he dicho, voy a poner como ejemplo una crítica realizada por un tal Vincent Canby, hacia esta película (por lo visto es un culto crítico que escribe para "The New York Times", vamos que no es el "Diario de Segovia"). Bien, este tipo dice así: 

"Es tan hermosa de ver y de oir que deslumbra los sentidos y la mente"

Bueno, este señor debe de entrar en éxtasis el ver como, por ejemplo, violan y golpean sin piedad cuatro garrulos a una mujer; entonces debo suponer que si este tipo visiona "La última casa a la izquierda" o "La violencia del sexo" tendrá un señor orgasmo. Soy partidario de respetar cada crítica y cada opinión, pero señor, atribuirle las palabras "hermosa", "preciosa" o el término "deslumbra los sentidos" en lo referente a una película que presenta perturbados comportamientos, de alto nivel obsceno y denigrante contra el sexo femenino (por los motivos que sean y con el lado crítico que se le quiera atribuir, me da igual) me parece o bien pecar de lameculos (seguramente ése sea el caso, ningún crítico se atreve a vapulear una obra de Kubrick) o ser un pelín (o mejor dicho, bastante) retardado. 

Desde luego, no se puede decir que Malcolm McDowell no puso dedicación

Su violento pasado, a Alex le traerá consecuencias
Cuestiones como éstas aparte, ¿realmente me ha gustado "La naranja mecánica"? Bueno, es una pregunta difícil de responder. Haciendo un varemo diré que radica un alto grado de positivismo, la maravillosa y desgarradora interpretación del actor principal; Malcolm McDowell (quien no se resistió a recibir cualquier tipo de tormento durante la realización del film, ¡eso es un actor con pelotas!), el cual me parece que se merecía como mínimo un Oscar (lo digo totalmente en serio), consiguiendo encarnar a uno de los personajes más curiosos y recordados de la Historia. Por otro lado, la ambientación de la peli, pues me ha molado un huevo; ese ambiente rollo un tanto retro futurista con una decoración extravagante y un vestuario ya icónico (¡cuántos no habré visto disfrazados de los tipos de "La naranja mecánica" durante los carnavales!), que dota a la peli de una gran personalidad. Y sobre todo admiro ese desdén arriesgado de no cortarse un pelo y de presentar escenas duras con total naturalidad, muy típico de producciones de la década que se movía en la misma línea que ésta, despertaban un gran interés en el público mediante la acción de provocar y de suscitar polémica, siendo políticamente incorrectos (algo que hoy en día es bastante raro en el panorama cinematográfico actual, desgraciadamente). 

Alex cara a cara con una antigua víctima (Patrick Magee)

Alex reacciona violentamente a la música de Beethoven
En la parte negativa, me veo en la obligación de señalar como principal defecto, una excesiva duración (superior a las dos horas) que se llega a tornar un tanto aburrida; la concepción de fragmentos ilógicos que no vienen a cuento (como la escena en la que el prota, Alex, se lo monta con dos tías a la vez al ritmo de la música de Rossini -he tenido que comprobarlo, perdonen mi incultura musical-), la existencia de muchos puntos muertos que lacran bastante el ritmo de la película (muy típico de Kubrick, ¿por qué los críticos no lo señalaban?) y también de un buen porrón de diálogos faltos de total interés. En sí, "La naranja mecánica" me parece atractiva, resultona y un film importante y clave para visionar al menos una vez, hace uso de una buena historia para criticar la violencia, el uso discriminado que los humanos hacen de ella y a su vez las consecuencias que ello depara. También hace un magnífico retrato de un persona que muta de ser un atroz victimario, a una inocente víctima indefensa del sistema, que lo acabará manipulando mediante un completo experimento (muy resultón también, todo sea dicho). No cabe duda, esta película es una pieza fundamental, eso sí, ¿una obra maestra? Lo siento, pero por mucho que me quieran hacer ver donde radica esa absoluta y prodigiosa maestría, no cambiaré mi ferviente opinión de que es un film enormemente sobrevalorado; e insisto, esto es debido a que el nombre de Kubrick hace constancia como director. Haberlo cambiado por un De Palma, un Craven o un Argento y ya veríamos a ver si se seguía sosteniendo su supuesta magnificencia a bombo y platillo. 

Delirante y surrealista escena final

*MI MOMENTO FAVORITO: la venganza que se cobra el escritor (Patrick Magee), contra Alex (Malcolm McDowell), cuando descubre que él fue el violador de su mujer. Sabiendo que el chico reacciona de manera muy brusca ante las notas de la 9ª Sinfonía de Beethoven, pues hará lo propio para torturarlo, exponiéndolo a tan frustrante compás. 

Patrick Magee disfrutando de su venganza

sábado, 2 de noviembre de 2013

Halloween 2 (2009) de Rob Zombie



Laurie Strode (Scout Taylor-Compton) con
su amiga Annie (Danielle Harris) en el hospital
Si ya comenté que el remake del clásico de John Carpenter que, desgraciadamente, hizo el nefasto Rob Zombie en 2007 me pareció una puta mierda, de este segundo bodrio que perpetró el mismo patán llamado entre comillas "director" tengo que decir que me parece una mierda al cuadradado. Y es que, ¿a qué mísero retrasado se le ocurrió darle libertad creativa a un tipo como Rob Zombie con un material como la mítica saga de "Halloween"? La respuesta sería, a los productores de este film. La película no sólo es lamentable, es miserable, un auténtico insulto para la saga y un auténtico despropósito si se pudiese llegar a considerar una pieza del Séptimo Arte. Rob Zombie aplastò por completo la esencia del que antaño fuese un icono del terror, el asesino Michael Myers, y le aplicó su casposa esencia apreciable en mojones con su nombre como "La casa de los 1000 cadáveres", y eso, pues es muy pero que muy malo. 

Las escenas iniciales son lo mejor de la película


Esta Laurie no puede tener más pintas de farlopera
Tardé mucho, pero mucho tiempo en animarme a ver este truño, porque precisamente me imaginaba que sería un truño, pero como soy muy curioso y obviamente por ser fanático de la saga en líneas generales, pues tenía casi la obligación de echarle un visionado, aunque fuese para mal (de no haberlo hecho no podría estar poniéndola a parir hoy, como buenamente se merece). Curiosamente la película empezó francamente bien, he de reconocerlo. Los veinte primeros minutos hicieron que llegase a ilusionarme y es que todo parece indicar que este "Halloween 2" iba a tirar por los derroteros de ser un remake más o menos fiel a la original "Halloween 2", secuela directa del clásico de John Carpenter, dirigida por Rick Rosenthal en 1981. Al igual que en aquélla, nos muestran como la joven Laurie Strode (nuevamente Scout Taylor-Compton), es llevada al hospital, para que le curen las heridas tras su enfrentamiento con Michael Myers. Una vez allí, el asesino enmascarado no tardará en aparecer y armará la de Dios es Cristo. Myers a cuchillada limpia hará un masacre en el hospital, con unas cuantas enfermeras, en concreto con una (interpretada por la futura ganadora de un Oscar, Octavia Spencer) a la que convierte en queso gruyere. Posteriormente perseguirá a Laurie en unos intensos momentos llenos de frenética adrenalina. La cosa, he de reconocer, hizo que me interesase por la película, pero amigos, la ilusión duró poquito. Toda esta sangrienta introducción resulta ser un sueño de la propia Laurie, que ahora vive con su amiga Annie (de nuevo Danielle Harris) y su padre el sheriff Brackett (de nuevo Brad Dourif). Y bueno, a partir de entonces la película se convierte en un rollo patatero. 

Michael Myers flipa en colorines, ve a su mami (Sheri Moon Zombie)
y a un caballo blanco, ver para creer

Michael Myers echa amiguitos y todo
El doctor Loomis (de nuevo Malcolm McDowell) sale por ahí dando el coñazo, que si ha escrito un libro sobre Michael, que si le dan por culo por ser un aprovechado de la tragedia de la peli anterior, que si llora por no haber conseguido el amor de su Mickey. Vamos, demuestran claramente que es un personaje de nulo interés, que lo metieron con calzador, pues porque lo tenian que meter por ser uno de los míticos de la saga, cosa que no distaría mucho del original interpretado por el difunto Donald Pleasence, de no ser porque, aunque parezca difícil, este doctor interpretado por el prota de "La naranja mecánica" es mucho más pesado, mucho más intragable y no tiene ni un cuarto del cierto carisma que tenía el original. Y , ¿cómo no?, el que peor parado en el entuerto es Michael Myers, que sí, que sigue vivo y mata a alguien por ahí cuando se lo encuentra, pero vamos, que si Rob Zombie ya había contribuido bastante en la primera a destrozar la esencia de este maravilloso personaje del género, aquí es que ya no ha dejado ni un mínimo parecido con la creación de John Carpenter. Resulta que puestos a modificarlo, le privan hasta de su atuendo original. Recordad Michael Myers era un tipo cuyo rostro estaba cubierto con una máscara blanca, no hablaba, no reflejaba emoción alguna y vestía un mono gris. 

El Dr. Loomis (Malcolm McDowell) dando el coñazo con Michael Myers en una conferencia

Bueno, aquí Rob Zombie nos planta en toda la geta a un Michael Myers barbudo, desaliñado, con media cara al descubierto y ¡no os lo perdáis!, una sudadera con capucha en plan raperillo noventero. Vamos, que el aspecto da pena y auténtico dolor, por lo menos para mí que crecí siendo acojonado por esas cuencas oscuras de pupilas inexistentes que se escondían tras esa careta blanca que helaba la sangre. Es como si van a hacer una película de Superman y le plantan extensiones rubias, un tanga de leopardo, le pintan el pecho de verde y le ponen unos zapatos de tacón rollo drag queen. Aunque quieran decir que es una nueva revisión del personaje, ¿nosotros lo reconoceríamos como Superman? Yo creo que no. Pues algo así ocurre aquí con Michael Myers. 

¿Michael Myers o Papá Noel? No lo tengo muy claro

La eterna Lois Lane de "Superman", Margot Kidder
tiene una pequeña participación en el film
Bueno ya si nos ponemos a analizar el tratamiento de la historia y de los personajes, convertimos el comentario en un chiste, de los malos. La historia es una putísima mierda, es que no sabría por donde empezar para ponerla a parir. Ayuda mucho menos, además, que los personajes estén totalmente desdibujados, que sea imposible empatizar con ellos, sobre todo con Laurie. Por Dios, ¿pero qué pasó con aquella magnífica heroína interpretada por Jamie Lee Curtis? No me llaméis clasista, es que mientras la Laurie original se convirtió en un estandarte de final girl del copón, entrañable y con la que el público lograba conectar; no tenéis más que echarle un vistazo a la de esta película, la cual parece una yonki colgada, sin alma, sin vida; cuyos sentimientos transmitidos al público fácilmente pueden rozar la sensación de asco puro y desinterés absoluto. Ídem de los abominables personajes secundarios, un puñado de frikis absurdos desfilan por la pantalla, en su mayoría para acabar siendo víctimas de este Mickey "Eminem" Myers o porque era coleguitas piojosos del director, no tenían nada que hacer y éste les dijo, pues pasaros por el set de rodaje y así me rellenáis el mojón que estoy haciendo. 

Es una película de Rob Zombie, no puede faltar alguna putilla
rollo gótica rara enseñando las peras

El sheriff Brackett (Brad Dourif) también anda perdido por ahí
Para colmo, la película es larguísima y aburridísima. Culpa de ello es el sinsentido de la historia, que mezcla unos pasajes (rollo surrealistas, aunque yo creo que más bien son fruto de unas cuantas cogorzas, unos porros e incluso, me atrevería a decir, que hasta del consumo de alguna droga dura) ilógicos, como las apariciones fantasmales de la madre de Michael Myers y Laurie (bueno, en algún sitio tenía que meter el señor Zombie a su mujer Sheri Moon) y ese ridículo final que delata la transformación de la propia Laurie en una psicótica como su "brother" (copiado por cierto del final de "Halloween 4"). Aparte es que el desarrollo es muy lento, va a trompicones, no pasa nada interesante, en definitiva que es un puñetero coñazo. Le sumas que extermina, erradica y se caga mil millones de veces en esa esencia que John Carpenter le supo atribuir a su maravillosa obra maestra, lo cual la convirtió en un clásico imperecedero, pues el resultado es un insufrible montón de mierda. Pero, por si no estábamos contentos se prepara en breves otra nueva secuela, ahora en 3D (vaya, faltaría más), aunque por suerte, ya Rob Zombie no estará a cargo de ella, bueno se darían cuenta los productores de que el fichaje fue una porquería y decieron pararle los pies antes de que hundiese más en la mierda el nombre de "Halloween", si es que visto lo visto, todavía es posible hundirla más. Bueno, para mí esto no es "Halloween", ya lo digo muy claro. Para mí "Halloween" acabó en 1998 con "Halloween H20", secuela con la que tenían que haber dejado a Michael Myers descansando en paz, total, no le han hecho grato favor haciéndolo regresar de la tumba tres veces más. ¡Ah, bueno! Lo olvidaba, todas estas pelis han dado rendimiento en taquilla, y ya se sabe ¿qué más da ridiculizar a un personaje mítico si ello da pasta?

¿Laurie sustituirá a su hermanito psicópata?