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Mostrando entradas con la etiqueta Danielle Harris. Mostrar todas las entradas
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jueves, 7 de julio de 2016

Los ojos del mal 2 (2014) de Jen Soska, Sylvia Soska



La prota, Amy (Danielle Harris)
Secuela de ''Los ojos del mal'' que conoció una distribución muy precaria, en Estados Unidos salió directa al mercado doméstico y por ejemplo a España, ni tan siquiera ha llegado por vía comercial propiamente dicha, sólo vía Internet y con subtítulos, por lo tanto está claro que con respecto a su antecesora, ha conocido un interés más precario por parte del público. Realmente la primera parte no es que me entusiasmase, era un slasher funcional y punto, apoyado en una dosis de casquería bruta y digna de elogiar por todo goreamíaco que se prestase y por la participación de un asesino psicópata la mar de carismático. Sinceramente no me esperaba que fuese a existir una segunda parte porque la anterior ni tan siquiera da pistas de tener un final abierto, pero ya sabemos que en el cine de terror (y especialmente en un slasher todo vale). La peli arranca justamente casi donde acaba la anterior, al estilo ''Halloween 2'', siendo trasladado el cuerpo del asesino (que vuelve a ser el bestiarro de Kane) a la morgue, en donde, ¡qué sorpresa!, hay un grupo de jovencitos que van a celebrar una fiesta. 

Las directoras, las hermanas Soska, hacen un escalofriante cameo

La zorrita de Tamara (otra scream queen habitual, Katharine Isabelle)
¿En una morgue?, ¿no vendría a ser esto un atentado contra el sentido común? Pues sí, pero como experto viendo slashers, en los que la lógica muchas veces está de más, porque es un cliché establecido de serie, pues uno hace la vista gorda y se dedica a ver qué hay. Bueno, obviamente el asesino no está muerto (de lo contrario no habría secuela) y aquí sin explicación ninguna, simplemente revive como Michael Myers y ya está, ¿se supone pues que no es humano?, de serlo la caída que sufrió en la primera habría matado a cualquiera por muy fortachón que sea, pero bueno, repito estamos ante la secuela de un slasher y si tantas veces hemos visto volver de la tumba a Jason o a Freddy, pues lo aceptamos todo y pista. Pues bueno, el resto es todo mecánico, el asesino mata a todo el que pilla y ya está, ¿sorpresas?, ninguna, salvo un imprevisto giro argumental final que pretende, por lo que se ve, salirse de lo habitual establecido por las normas de los slashers, y tiene que ver con la propia final girl (pista que doy y no digo más) interpretada por Danielle Harris (recordada por mí como la sobrinita de Michael Myers en ''Halloween 4'' y ''Halloween 5''), y que además deja el final abierto para, ¿una tercera parte? 

¡Cuánto vicio tiene esta señorita!

¡Jacob Goodnight (Kane) ha vuelto!
Bueno, pasando por alto lo más que machacado que está el subgénero, debo decir que esta peli se me hizo muy monótona, y esto no es debido a que se sepa de sobra lo que va a pasar, sino a cómo va procediendo. Por ejemplo, la primera también era poco sorpresiva, pero puedo decir que es mucho mejor que ésta, ¿por qué?, bien simple, el asesino era creativo, las muertes brutales y curradas y la atmósfera y la ambientación estaban de lo más logradas para crear tensión. Sin embargo en esta segunda parte vemos que algo fundamental, que vendrían a ser las muertes, son rancias y nada del otro mundo; vale, tienen violencia y sangre, pero son como muy poco creativas, el asesino parece que se ha vuelto muchísimo más perezoso a la hora de currarse como despachar a sus víctimas; así mismo tampoco se le saca partido a la escenografía, la morgue es un sitio que podría ser espeluznante y no da nunca la sensación de tensión ni nada por el estilo, en líneas generales, los clichés están ahí, se muestran funcionales pero más rancietes y menos llamativos. 

Comienza el auténtico terror en la morgue

Concluyendo, como secuela es inferior, mantiene el tipo como slasher y entretiene, pero es una peliculilla del montón y totalmente innecesaria; de ésas que se han hecho por hacer y ahí están pero que nadie echaría de menos si no hubiesen sido concebidas, lo que viene a venir siendo muy del montón. 

¿Ganará esta vez la final girl?

sábado, 2 de noviembre de 2013

Halloween 2 (2009) de Rob Zombie



Laurie Strode (Scout Taylor-Compton) con
su amiga Annie (Danielle Harris) en el hospital
Si ya comenté que el remake del clásico de John Carpenter que, desgraciadamente, hizo el nefasto Rob Zombie en 2007 me pareció una puta mierda, de este segundo bodrio que perpetró el mismo patán llamado entre comillas "director" tengo que decir que me parece una mierda al cuadradado. Y es que, ¿a qué mísero retrasado se le ocurrió darle libertad creativa a un tipo como Rob Zombie con un material como la mítica saga de "Halloween"? La respuesta sería, a los productores de este film. La película no sólo es lamentable, es miserable, un auténtico insulto para la saga y un auténtico despropósito si se pudiese llegar a considerar una pieza del Séptimo Arte. Rob Zombie aplastò por completo la esencia del que antaño fuese un icono del terror, el asesino Michael Myers, y le aplicó su casposa esencia apreciable en mojones con su nombre como "La casa de los 1000 cadáveres", y eso, pues es muy pero que muy malo. 

Las escenas iniciales son lo mejor de la película


Esta Laurie no puede tener más pintas de farlopera
Tardé mucho, pero mucho tiempo en animarme a ver este truño, porque precisamente me imaginaba que sería un truño, pero como soy muy curioso y obviamente por ser fanático de la saga en líneas generales, pues tenía casi la obligación de echarle un visionado, aunque fuese para mal (de no haberlo hecho no podría estar poniéndola a parir hoy, como buenamente se merece). Curiosamente la película empezó francamente bien, he de reconocerlo. Los veinte primeros minutos hicieron que llegase a ilusionarme y es que todo parece indicar que este "Halloween 2" iba a tirar por los derroteros de ser un remake más o menos fiel a la original "Halloween 2", secuela directa del clásico de John Carpenter, dirigida por Rick Rosenthal en 1981. Al igual que en aquélla, nos muestran como la joven Laurie Strode (nuevamente Scout Taylor-Compton), es llevada al hospital, para que le curen las heridas tras su enfrentamiento con Michael Myers. Una vez allí, el asesino enmascarado no tardará en aparecer y armará la de Dios es Cristo. Myers a cuchillada limpia hará un masacre en el hospital, con unas cuantas enfermeras, en concreto con una (interpretada por la futura ganadora de un Oscar, Octavia Spencer) a la que convierte en queso gruyere. Posteriormente perseguirá a Laurie en unos intensos momentos llenos de frenética adrenalina. La cosa, he de reconocer, hizo que me interesase por la película, pero amigos, la ilusión duró poquito. Toda esta sangrienta introducción resulta ser un sueño de la propia Laurie, que ahora vive con su amiga Annie (de nuevo Danielle Harris) y su padre el sheriff Brackett (de nuevo Brad Dourif). Y bueno, a partir de entonces la película se convierte en un rollo patatero. 

Michael Myers flipa en colorines, ve a su mami (Sheri Moon Zombie)
y a un caballo blanco, ver para creer

Michael Myers echa amiguitos y todo
El doctor Loomis (de nuevo Malcolm McDowell) sale por ahí dando el coñazo, que si ha escrito un libro sobre Michael, que si le dan por culo por ser un aprovechado de la tragedia de la peli anterior, que si llora por no haber conseguido el amor de su Mickey. Vamos, demuestran claramente que es un personaje de nulo interés, que lo metieron con calzador, pues porque lo tenian que meter por ser uno de los míticos de la saga, cosa que no distaría mucho del original interpretado por el difunto Donald Pleasence, de no ser porque, aunque parezca difícil, este doctor interpretado por el prota de "La naranja mecánica" es mucho más pesado, mucho más intragable y no tiene ni un cuarto del cierto carisma que tenía el original. Y , ¿cómo no?, el que peor parado en el entuerto es Michael Myers, que sí, que sigue vivo y mata a alguien por ahí cuando se lo encuentra, pero vamos, que si Rob Zombie ya había contribuido bastante en la primera a destrozar la esencia de este maravilloso personaje del género, aquí es que ya no ha dejado ni un mínimo parecido con la creación de John Carpenter. Resulta que puestos a modificarlo, le privan hasta de su atuendo original. Recordad Michael Myers era un tipo cuyo rostro estaba cubierto con una máscara blanca, no hablaba, no reflejaba emoción alguna y vestía un mono gris. 

El Dr. Loomis (Malcolm McDowell) dando el coñazo con Michael Myers en una conferencia

Bueno, aquí Rob Zombie nos planta en toda la geta a un Michael Myers barbudo, desaliñado, con media cara al descubierto y ¡no os lo perdáis!, una sudadera con capucha en plan raperillo noventero. Vamos, que el aspecto da pena y auténtico dolor, por lo menos para mí que crecí siendo acojonado por esas cuencas oscuras de pupilas inexistentes que se escondían tras esa careta blanca que helaba la sangre. Es como si van a hacer una película de Superman y le plantan extensiones rubias, un tanga de leopardo, le pintan el pecho de verde y le ponen unos zapatos de tacón rollo drag queen. Aunque quieran decir que es una nueva revisión del personaje, ¿nosotros lo reconoceríamos como Superman? Yo creo que no. Pues algo así ocurre aquí con Michael Myers. 

¿Michael Myers o Papá Noel? No lo tengo muy claro

La eterna Lois Lane de "Superman", Margot Kidder
tiene una pequeña participación en el film
Bueno ya si nos ponemos a analizar el tratamiento de la historia y de los personajes, convertimos el comentario en un chiste, de los malos. La historia es una putísima mierda, es que no sabría por donde empezar para ponerla a parir. Ayuda mucho menos, además, que los personajes estén totalmente desdibujados, que sea imposible empatizar con ellos, sobre todo con Laurie. Por Dios, ¿pero qué pasó con aquella magnífica heroína interpretada por Jamie Lee Curtis? No me llaméis clasista, es que mientras la Laurie original se convirtió en un estandarte de final girl del copón, entrañable y con la que el público lograba conectar; no tenéis más que echarle un vistazo a la de esta película, la cual parece una yonki colgada, sin alma, sin vida; cuyos sentimientos transmitidos al público fácilmente pueden rozar la sensación de asco puro y desinterés absoluto. Ídem de los abominables personajes secundarios, un puñado de frikis absurdos desfilan por la pantalla, en su mayoría para acabar siendo víctimas de este Mickey "Eminem" Myers o porque era coleguitas piojosos del director, no tenían nada que hacer y éste les dijo, pues pasaros por el set de rodaje y así me rellenáis el mojón que estoy haciendo. 

Es una película de Rob Zombie, no puede faltar alguna putilla
rollo gótica rara enseñando las peras

El sheriff Brackett (Brad Dourif) también anda perdido por ahí
Para colmo, la película es larguísima y aburridísima. Culpa de ello es el sinsentido de la historia, que mezcla unos pasajes (rollo surrealistas, aunque yo creo que más bien son fruto de unas cuantas cogorzas, unos porros e incluso, me atrevería a decir, que hasta del consumo de alguna droga dura) ilógicos, como las apariciones fantasmales de la madre de Michael Myers y Laurie (bueno, en algún sitio tenía que meter el señor Zombie a su mujer Sheri Moon) y ese ridículo final que delata la transformación de la propia Laurie en una psicótica como su "brother" (copiado por cierto del final de "Halloween 4"). Aparte es que el desarrollo es muy lento, va a trompicones, no pasa nada interesante, en definitiva que es un puñetero coñazo. Le sumas que extermina, erradica y se caga mil millones de veces en esa esencia que John Carpenter le supo atribuir a su maravillosa obra maestra, lo cual la convirtió en un clásico imperecedero, pues el resultado es un insufrible montón de mierda. Pero, por si no estábamos contentos se prepara en breves otra nueva secuela, ahora en 3D (vaya, faltaría más), aunque por suerte, ya Rob Zombie no estará a cargo de ella, bueno se darían cuenta los productores de que el fichaje fue una porquería y decieron pararle los pies antes de que hundiese más en la mierda el nombre de "Halloween", si es que visto lo visto, todavía es posible hundirla más. Bueno, para mí esto no es "Halloween", ya lo digo muy claro. Para mí "Halloween" acabó en 1998 con "Halloween H20", secuela con la que tenían que haber dejado a Michael Myers descansando en paz, total, no le han hecho grato favor haciéndolo regresar de la tumba tres veces más. ¡Ah, bueno! Lo olvidaba, todas estas pelis han dado rendimiento en taquilla, y ya se sabe ¿qué más da ridiculizar a un personaje mítico si ello da pasta?

¿Laurie sustituirá a su hermanito psicópata?

viernes, 11 de octubre de 2013

Leyenda urbana (1998) de Jamie Blanks



Los protas, Natalie (Alicia Witt) y Paul (Jared Leto)
Un film muy estimable que junto con "Sé lo que hicisteis el último verano" conforman de lejos las mejores imitaciones (entre un grandísimo número existentes) de la fórmula impuesta por "Scream", después de que ésta arrasara en las taquillas de todo mundo. Y ya estamos con las típicas críticas de siempre que si apuntan que no aporta nada nuevo, que si es muy previsible. Efectivamente, es ciertamente previsible, pero a ver es un slasher, o sea un psycho-killer que asesina jóvenes por doquier, que al igual que en "Scream" no conocemos su identidad hasta el final y que se las gasta de formas sangrientas siguiendo el patrón de las leyendas urbanas de la zona. Un slasher es un slasher y no hay más, como en un western veremos indios y vaqueros o en un musical las típicas cabareteras haciendo shows en barras o con sillas, todo género es previsible en su justa medida, no seamos cínicos y se le quiera echar mierda masiva al de terror por ser lo que es. 

Natalie y su amiga Brenda (Rebecca Gayheart) muy asustadas

Alguien quiere jugar al asesino
Dicho esto "Leyenda urbana" expone un argumento más que interesante, ameno y muy entretenido, ¿lleno de clichés?, pues sí, pero con un grandísimo respeto por el género tratado lo que es siempre de agradecer. Además como ya he mencionado, cada género tiene sus clichés, atentar contra ellos es atentar contra el género en sí y eso es algo que los fans de este tipo de pelis no deseamos en ningún caso. Su cierto toque de indudable personalidad nos lo encontramos en la forma tan curiosa que tiene el asesino de despachar a las víctimas, como ya he dicho, recreando leyendas urbanas populares de la zona, lo que desde mi punto de vista lo convierte en un psicópata más creativo que lo mayoritariamente expuesto en el género. Esta premisa ciertamente original, le imprime mucho atractivo a la película y los espectadores no sólo permaneceremos en intriga ante el desconocimiento de quién es la próxima víctima, sino también en cómo se las ingeniará el psicópata para mandarla al otro barrio, y es que no se puede negar que se lo curra un cacho con el rollo de las leyendas urbanas, saliéndose algo del patrón establecido en los films de asesinatos. 

Tosh (Danielle Harris) víctima de una leyenda urbana mortal

El profesor Wexler (Robert Englund, quien interpreta
al mismísimo Freddy Krueger)
Eso sí, éstos eran los noventa, de gore esperaos lo justito, no hay ninguna muerte especialmente gráfica ni sangrienta en extremo, ya sabéis fue una época bastante edulcorada y los films del género eran bastante políticamente correctos para resultar de enganche más masivo en las taquillas. Pero bueno, creo justo decir que los asesinatos, aunque no sean desmesuradamente bestias, tampoco defraudan, ya que son variados y gracias a ese un toque de originalidad existente en su elaboración, a mí la película me dejó más que satisfecho en este aspecto. Por otro lado, la acción no decae y mantiene el interés de principio a fin y sin altibajos (lo que es muy difícil de conseguir). Las interpretaciones son bastante correctas, a ver seamos sinceros, no es que se merezcan un Oscar, pero dentro de las limitaciones impuestas por sus personajes, los actores cumplen sus respectivos roles bastante bien. A destacar la presencia de dos iconos del género como Brad Dourif (quien da su voz al muñeco más diabólico existente, Chucky) y Robert Englund (el eterno, único e inigualable Freddy Krueger). 

Shasha (Tara Reid) en serio peligro

Sin duda, uno de los mejores slashers tardíos de finales de los noventa, un gran slasher que no defraudará a los fans de este tipo de cine y que sin lugar a dudas entretendrá a quien se siente a verla. Eso sí, como siempre comento, ese grupito de listillos de gustos más sofisticados, que la ignoren y que se queden con sus truñacos cultos de Fellini, Bergman, etc...

Aquí no hay sitio para bromas, el asesino está cabreado y quiere matar

*MI MOMENTO FAVORITO: se ve que la pobre Michelle Mancini (Natasha Gregson Wagner) nunca ha oído esa leyenda que cuenta que una indefensa mujer conduce tranquilamente por la carretera y un lunático con un hacha se oculta en el asiento trasero del coche. Un prólogo magnífico y repleto de tensión. 

¡Aquí van a rodar cabezas!

domingo, 29 de septiembre de 2013

Halloween 5, la venganza de Michael Myers (1989) de Dominique Othenin-Girard



Jamie Lloyd (Danielle Harris) recluída en un hospital
Tras la muy estimable cuarta parte de "Halloween", sus porductores decidieron mandar a tomar por culo el buen nombre de la saga y así engendraron esta solemne mierda. Y es que llamarla mierda, no es desprestigiar a esta quinta parte, sino que es llamarla por su merecido nombre. La película me parece un rotundo desastre y una ridiculez impresionante (y lo digo yo que me considero un fan de la saga). Lo que me llama la atención a simpre vista, es ¿cómo demonios pudieron meter tantas patadas al sentido común a la hora de hacer un film como éste? Lo primero que presenciamos que ya nos anuncia el absurdo general que vamos a presenciar, es la patética forma que tienen de enlazar esta parte con la anterior. El film, como hizo la segunda con la original de John Carpenter, es una secuela directa de la cuarta y arranca desde el mismo instante que finaliza la anterior. 

Vagabundo que socorre a Michael Myers
Resulta que Michael Myers es tiroteado por la policía y desciende río abajo, un río que antes no estaba (apareció por arte de magia), pero bueno hacemos la vista gorda. Myers llega así hasta la caseta de un vagabundo, que lo recoge. Al llegar hasta este lugar Myers cae inconsciente y acto seguido vemos aparecer un letrero que pone, un año después. Y para nuestra sorpresa comprobamos que Michael Myers sigue echando la siesta en la casa del vagabundo. O sea, que se ha pasado un año entero en compañía del tipo este y el otro sin inmutarse y justo cuando llega la siguiente noche de Halloween, Myers se despierta, se levanta y lo mata. ¡Qué desagradecido! Encima de que lo había recogido y dado cobijo para que no cogiera frío. Bueno, ya habiendo presenciado semejante ridículo a los cinco minutos de empezar la película, ya la vemos con recelo, pero bueno como fan de "Halloween" seguimos haciendo la vista gorda y continuamos el visionado. 

Rachel Carruthers (Ellie Cornell) conversando con el Dr. Loomis (Donald Pleasence)

Pasamos a la sobrina de Myers, la pequeña Jamie Lloyd (Danielle Harris). Al final de la cuarta peli, le dio un brote psicótico y apuñaló a su madre adoptiva, lo que nos daba pistas para creer que la pequeña Jamie iba a tomar el testigo de su tío (cosa que me recordó bastante a la treta de "Viernes 13" con el personaje de Tommy Jarvis como posible sustituto de Jason). Pero aquí, de golpe y porrazo limpian el buen nombre de la niña y nos la ponen como una histérica, interna en un hospital, que para colmo ha desarrollado unos poderes telepáticos con su psicótico tío. O sea que ya nos meten rollos psíquicos que en mi opinión, no pegan ni con cola y que la desvirtúan mucho de la idea del "Halloween" original. 

Jamie histérica perdida

Continuamos con las cagadas y pasamos a hablar del personaje de Rachel Carruthers (Ellie Cornell), la hermana adoptiva de la pequeña, quien fue la heroína que peleó contra Myers en la secuela anterior. Pues aquí, sale como cinco minutos, aparece Myers y ¡pumba!, la mata. Esto me pareció una auténtica y repugnante mierda porque me parece que el personaje de Rachel podría haber dado mucho más juego y después de todo lo pasado en la anterior película y de haberse convertido en una digna superviviente, que se la quiten de enmedio así tan bruscamente y casi al comenzar la película, pues me fastidia. 

Michael Myers matando a Rachel

Pero aquí no acaba la cosa. Nos presentan como nuevas víctimas potenciales de Myers, a un grupito de chavales verdaderamente gilipollas e intragables. Intentan imitar muy descaradamente el aire de peli adolescente de "Viernes 13", pero de manera muy floja y es más a esas alturas, en 1989, suena todo a demasiado repetitivo. No obstante, como he dicho, si los chavales tuviesen la más mínima gracia a la hora de actuar, pues tendría un pase, pero no. El elenco es verdaderamente lamentable, los personajes increíblemente estúpidos y sus apariciones irritan tanto que suplicas por favor que llegue el momento de su muerte. 

¡Un buen par de idiotas!

¡Bueno está que no duran mucho, ni uno...
No hemos terminado, de nuevo se traen de vuelta al plasta y pedorro del Dr. Loomis (Donald Pleasence), que no se cansa el tío de rajar de lo malo maloso que es Michael Myers. Aunque bueno, hay que decir que al menos, al final de esta secuela, increíblemente, hace algo y se enfrentará a su antiguo paciente más problemático, eso sí, en una escena bastante hilarante (dicho esto más para mal que para bien). Pero no contentos con todo lo dicho, resulta que es que han metido la pata hasta con los aspectos más triviales de la saga. 

... ni el otro!
 
Resulta que hay un momento en el que la acción se sitúa en la antigua casa de Michael Myers, donde siendo niño, se cargó a su hermana. Pues bien, ¿tanto les costaba volver a rodar en la misma casa que nos mostró John Carpenter en 1978? Y de no ser la misma casa, por lo menos ¿no podían haber buscado una que se le pareciese un poco? Pues se ve que no, o que estaban tan colocado que no fueron capaces de encontrar las infinitas diferencias existen entre la casa de los Myers original a la casona en la que rodaron esta secuela y que nos intentan hacer creer que es la misma casa (vamos, parece más la casa de Amityville). Yo creo que eso no puede ser achacable más que a un equipo verdaderamente lamentable, que no ha guardado ningún respeto por el material que estaba filmando. 

La casa de los Myers de la película original de 1978
La casa de los Myers de esta película, ¿a que son idénticas?
 
¡Ver para creer! Michael Myers saca hasta otra máscara
Pero es que, todavía me queda más por despotricar. Recordando, Michael Myers al final de "Halloween 2" se había quemado. Y en "Halloween 4" eran bastante visibles, en las manos que es la única parte del cuerpo que se puede apreciar del personaje, las cicatrices de las quemaduras. Pues bien, en esta quinta parte se ve que no había dinero para maquillaje, porque Myers presenta la piel super tersa, sin rastro alguno de quemaduras. O igual es que el vagabundo que lo recogió le aplicó aloe vera durante el año que se tiró tirado a la bartola. Pero es que encima, observar el diseño de la máscara de Michael Myers en esta secuela y comprobaréis que no se asimila lo más mínimo a la máscara original. Viendo las pintas ridículas de este Michael Myers, ¿quién se lo puede tomar en serio? Ya no asusta, ya no inquieta, es un mero espejismo del Myers original amenazante y fantasmal. 

Para encontrar las siete diferencias

Resulta que Mickey es un llorica
Pero, es que (esto es un no parar), no contentos con esto, los guionistas nos regalan el más absurdo de los momentos que se pueden ver en toda la saga. En cierto momento, nuestro Mickey se quita la máscara y podemos ver como ¡Ojito! LLORA. Sí, sí, se ve que tiene sentimientos y todo y se le cae una lagrimita. ¿Pero no se ha pasado el Dr. Loomis cuatro películas diciendo que no es humano y que es el Mal encarnado? Entonces, ¿cómo coño puede llorar? En fin, que no me extiendo más, que repito "Halloween 5" es una puta mierda. Un auténtico insulto para el personaje de Michael Myers y para la idea original que nos brindó majestualmente John Carpenter en 1978. Un bodrio irrisorio, malísimo y despreciable. De esas basuras que ojalá nunca se hubiesen filmado.

El Dr. Loomis abrazado a Michael Myers, ¡si en el fondo se quieren!

Halloween 4, el regreso de Michael Myers (1988) de Dwight H. Little



La pequeña Jamie Lloyd (Danielle Harris)
Recordemos, en 1981 quisieron hacernos creer al final de "Halloween 2" que el asesino enmascarado Michael Myers, había acabado sus sangrientas andanzas por las pantallas de cine, optando por carbonizarlo literalmente. En 1982, no obstante quisieron seguir explotanto la saga y estafaron a todo el mundo con una secuela bastarda, "Halloween 3, el día de la bruja", film que no guardaba relación con la historia de Michael Myers. La película, merecidamente no le cuajó al público y fue entonces cuando decidieron dejar aparcada la saga por unos añitos. Pero, se dieron cuenta de que a lo largo de los ochenta, Jason y Freddy, cosecharon buenos números en taquilla cargándose a jovencitos de diversas maneras, así que en 1988 a los productores de "Halloween" se les encendió la bombillita y fue cuando quisieron seguir aprovechándose de esa fiebre slasher, resucitando al padre de los psycho-killers. Y así fue como en la cuarta parte de "Halloween" volvimos a ver ese siniestro rostro blanco y a escuchar la inquietante banda sonora de John Carpenter.

Michael Myers vuelve a las andadas
  
Lamentablemente también vuelve el Dr. Loomis (Donald Pleasence)
Pues bueno, hay que decir que esta nueva entrega me parece todo un acierto. El retorno de Michael Myers es muy decente y recupera bastante bien el espíritu de la original de Carpenter (por supuesto salvando las distancias). Han pasado diez años desde los dos primeros films (recordemos que ambos se desarrollan durante la misma noche de 1978) y Michael Myers, que acabó envuelto en llamas al final de "Halloween 2", está hospitalizado, medio quemado, en un psiquiátrico. Pues resulta que en las vísperas cercanas a esa noche de Halloween de 1988, se les ocurre al personal médico la brillante idea de trasladarlo, ¡de verdad, no había otra fecha! Pues bien, Michael se entera de que tiene una pequeña sobrina, Jamie (Danielle Harris) y claro, su obsesión por eliminar a cualquier miembro de su familia persiste. Así que ni corto ni perezoso aprovecha el momento en el que lo están trasladando para hacer una masacre y escaparse nuevamente. Y como es de ideas fijas, se dirige otra vez a su antiguo pueblo, Haddonfield, para localizar a su sobrina, la cual vive con una familia adoptiva, los Carruthers. Cae la noche de Halloween y Michael afila bien su cuchillo al que muy pronto volverá a dar sangriento uso. 

Michael Myers demuestra que sigue haciendo buen manejo del cuchillo

Rachel Carruthers (Ellie Cornell) cuida a la pequeña Jamie
En lo personal, he de decir que se echa mucho de menos la presencia de Jamie Lee Curtis, la eterna enemiga de Myers, quien se negó a seguir participando en la saga, así que en esta cuarta película nos cuentan que Laurie Strode (el personaje de Curtis), falleció en un accidente dejando huérfana a la pequeña Jamie, de ahí que la niña esté con una familia adoptiva. Lo gracioso fue que en 1998, en otra secuela de la saga "Halloween H20" volvieron a resucitar al personaje de Laurie sin ningún tipo de explicación, pero eso ya lo comentaré cuando hable de la pertinente película. Aunque si hay algo que le resta calidad a la película, en mi opinión, es que hayan mantenido al personaje del Dr. Loomis (interpretado por Donald Pleasence). Ya comenté que en los dos anteriores films era un personaje bastante florero, pero es que en esta cuarta es un auténtico estorbo, no pinta nada y cuando sale continúa aburriendo en extremo dando la chapa con lo peligroso que es Michael Myers, sin hacer nada más. Con todos mis respetos al señor Donald Pleasence, que me parecía un excelente actor, pero su personaje se ve enormemente caduco y prescindible. 

Ya se sabe que las golfillas en Haddonfield no tienen buen final
 
Este pobre ya no tiene salvación
Por el contrario, me parece que están estupendas Danielle Harris, como la pequeña sobrinita de Michael Myers, que elabora una excelente interpretación y Ellie Cornell, como su hermanastra, la cual recoge el testigo de la gran Jamie Lee Curtis, demostrando ser una scream queen y heroína de altura. Por otra parte, la ambientación y la atmósfera son excelentes, crean buenos momentos de tensión, como ya he dicho emula de manera bastante estimable el espíritu del film original de Carpenter, y eso es digno de agradecer. De nuevo señalo también el acierto de conservar el tema musical original que pone los pelos de punta y reservar las escenas de muertes más escabrosas y mayor tensión para los 20 minutos finales que son, pues eso, tensión y adrenalina pura. A destacar un final genial que además es todo un homenaje grandioso a la escena inicial del "Halloween" original y que podría haber supuesto un antes y un después en esta estupenda saga. Lamentablemente la penosa quinta parte apareció para joder el entuerto. En resumidas cuentas, una secuela muy decente e infravalorada, y lo más importante, un dignísimo regreso a la pantalla de un asesino cinematográfico inmortal, que además cumplió satisfactoriamente en taquilla. 

¡Jamie, mira detrás de ti!

*MI MOMENTO FAVORITO: la escena final en la que se revela que a la pequeña Jamie se le han pegado los hábitos sanguinarios de su tío psicópata. 

Que se note el gen Myers en la familia