domingo, 29 de septiembre de 2013

Halloween 5, la venganza de Michael Myers (1989) de Dominique Othenin-Girard



Jamie Lloyd (Danielle Harris) recluída en un hospital
Tras la muy estimable cuarta parte de "Halloween", sus porductores decidieron mandar a tomar por culo el buen nombre de la saga y así engendraron esta solemne mierda. Y es que llamarla mierda, no es desprestigiar a esta quinta parte, sino que es llamarla por su merecido nombre. La película me parece un rotundo desastre y una ridiculez impresionante (y lo digo yo que me considero un fan de la saga). Lo que me llama la atención a simpre vista, es ¿cómo demonios pudieron meter tantas patadas al sentido común a la hora de hacer un film como éste? Lo primero que presenciamos que ya nos anuncia el absurdo general que vamos a presenciar, es la patética forma que tienen de enlazar esta parte con la anterior. El film, como hizo la segunda con la original de John Carpenter, es una secuela directa de la cuarta y arranca desde el mismo instante que finaliza la anterior. 

Vagabundo que socorre a Michael Myers
Resulta que Michael Myers es tiroteado por la policía y desciende río abajo, un río que antes no estaba (apareció por arte de magia), pero bueno hacemos la vista gorda. Myers llega así hasta la caseta de un vagabundo, que lo recoge. Al llegar hasta este lugar Myers cae inconsciente y acto seguido vemos aparecer un letrero que pone, un año después. Y para nuestra sorpresa comprobamos que Michael Myers sigue echando la siesta en la casa del vagabundo. O sea, que se ha pasado un año entero en compañía del tipo este y el otro sin inmutarse y justo cuando llega la siguiente noche de Halloween, Myers se despierta, se levanta y lo mata. ¡Qué desagradecido! Encima de que lo había recogido y dado cobijo para que no cogiera frío. Bueno, ya habiendo presenciado semejante ridículo a los cinco minutos de empezar la película, ya la vemos con recelo, pero bueno como fan de "Halloween" seguimos haciendo la vista gorda y continuamos el visionado. 

Rachel Carruthers (Ellie Cornell) conversando con el Dr. Loomis (Donald Pleasence)

Pasamos a la sobrina de Myers, la pequeña Jamie Lloyd (Danielle Harris). Al final de la cuarta peli, le dio un brote psicótico y apuñaló a su madre adoptiva, lo que nos daba pistas para creer que la pequeña Jamie iba a tomar el testigo de su tío (cosa que me recordó bastante a la treta de "Viernes 13" con el personaje de Tommy Jarvis como posible sustituto de Jason). Pero aquí, de golpe y porrazo limpian el buen nombre de la niña y nos la ponen como una histérica, interna en un hospital, que para colmo ha desarrollado unos poderes telepáticos con su psicótico tío. O sea que ya nos meten rollos psíquicos que en mi opinión, no pegan ni con cola y que la desvirtúan mucho de la idea del "Halloween" original. 

Jamie histérica perdida

Continuamos con las cagadas y pasamos a hablar del personaje de Rachel Carruthers (Ellie Cornell), la hermana adoptiva de la pequeña, quien fue la heroína que peleó contra Myers en la secuela anterior. Pues aquí, sale como cinco minutos, aparece Myers y ¡pumba!, la mata. Esto me pareció una auténtica y repugnante mierda porque me parece que el personaje de Rachel podría haber dado mucho más juego y después de todo lo pasado en la anterior película y de haberse convertido en una digna superviviente, que se la quiten de enmedio así tan bruscamente y casi al comenzar la película, pues me fastidia. 

Michael Myers matando a Rachel

Pero aquí no acaba la cosa. Nos presentan como nuevas víctimas potenciales de Myers, a un grupito de chavales verdaderamente gilipollas e intragables. Intentan imitar muy descaradamente el aire de peli adolescente de "Viernes 13", pero de manera muy floja y es más a esas alturas, en 1989, suena todo a demasiado repetitivo. No obstante, como he dicho, si los chavales tuviesen la más mínima gracia a la hora de actuar, pues tendría un pase, pero no. El elenco es verdaderamente lamentable, los personajes increíblemente estúpidos y sus apariciones irritan tanto que suplicas por favor que llegue el momento de su muerte. 

¡Un buen par de idiotas!

¡Bueno está que no duran mucho, ni uno...
No hemos terminado, de nuevo se traen de vuelta al plasta y pedorro del Dr. Loomis (Donald Pleasence), que no se cansa el tío de rajar de lo malo maloso que es Michael Myers. Aunque bueno, hay que decir que al menos, al final de esta secuela, increíblemente, hace algo y se enfrentará a su antiguo paciente más problemático, eso sí, en una escena bastante hilarante (dicho esto más para mal que para bien). Pero no contentos con todo lo dicho, resulta que es que han metido la pata hasta con los aspectos más triviales de la saga. 

... ni el otro!
 
Resulta que hay un momento en el que la acción se sitúa en la antigua casa de Michael Myers, donde siendo niño, se cargó a su hermana. Pues bien, ¿tanto les costaba volver a rodar en la misma casa que nos mostró John Carpenter en 1978? Y de no ser la misma casa, por lo menos ¿no podían haber buscado una que se le pareciese un poco? Pues se ve que no, o que estaban tan colocado que no fueron capaces de encontrar las infinitas diferencias existen entre la casa de los Myers original a la casona en la que rodaron esta secuela y que nos intentan hacer creer que es la misma casa (vamos, parece más la casa de Amityville). Yo creo que eso no puede ser achacable más que a un equipo verdaderamente lamentable, que no ha guardado ningún respeto por el material que estaba filmando. 

La casa de los Myers de la película original de 1978
La casa de los Myers de esta película, ¿a que son idénticas?
 
¡Ver para creer! Michael Myers saca hasta otra máscara
Pero es que, todavía me queda más por despotricar. Recordando, Michael Myers al final de "Halloween 2" se había quemado. Y en "Halloween 4" eran bastante visibles, en las manos que es la única parte del cuerpo que se puede apreciar del personaje, las cicatrices de las quemaduras. Pues bien, en esta quinta parte se ve que no había dinero para maquillaje, porque Myers presenta la piel super tersa, sin rastro alguno de quemaduras. O igual es que el vagabundo que lo recogió le aplicó aloe vera durante el año que se tiró tirado a la bartola. Pero es que encima, observar el diseño de la máscara de Michael Myers en esta secuela y comprobaréis que no se asimila lo más mínimo a la máscara original. Viendo las pintas ridículas de este Michael Myers, ¿quién se lo puede tomar en serio? Ya no asusta, ya no inquieta, es un mero espejismo del Myers original amenazante y fantasmal. 

Para encontrar las siete diferencias

Resulta que Mickey es un llorica
Pero, es que (esto es un no parar), no contentos con esto, los guionistas nos regalan el más absurdo de los momentos que se pueden ver en toda la saga. En cierto momento, nuestro Mickey se quita la máscara y podemos ver como ¡Ojito! LLORA. Sí, sí, se ve que tiene sentimientos y todo y se le cae una lagrimita. ¿Pero no se ha pasado el Dr. Loomis cuatro películas diciendo que no es humano y que es el Mal encarnado? Entonces, ¿cómo coño puede llorar? En fin, que no me extiendo más, que repito "Halloween 5" es una puta mierda. Un auténtico insulto para el personaje de Michael Myers y para la idea original que nos brindó majestualmente John Carpenter en 1978. Un bodrio irrisorio, malísimo y despreciable. De esas basuras que ojalá nunca se hubiesen filmado.

El Dr. Loomis abrazado a Michael Myers, ¡si en el fondo se quieren!

No hay comentarios:

Publicar un comentario