domingo, 8 de septiembre de 2013

Pesadilla en Elm Street 3, guerreros de los sueños (1987) de Chuck Russell



Nancy Thompson (Heather Langenkamp)
Aquí llegó una auténtica maravilla y la verdad es que es ciertamente difícil para mí exponer gratamente con palabras lo que me maravilla esta fantástica película. Pasaron dos años tras el fiasco de la segunda parte de "Pesadilla en Elm Street", esa mierdecilla que se cargó la esencia de un personaje tan cojonudo como Freddy, y su creador, Wes Craven decidió retomar su labor como guionista para devolverle dicha esencia de malvado que caracterizó a su joya más preciada y junto a Bruce Wagner, Chuck Russell (quien acabaría siendo el director) y nada más y nada menos que Frank Darabont (futuro director de "Cadena perpetua" y "La milla verde") se curraron una forma digna de ofrecer al público un regreso de Freddy como Dios manda. Pasando a ser una secuela directa de la primera parte, esta tercera entrega me aporta un gran dilema: ¿es tan buena como la original o es mejor? 

Siendo tragada por Freddy
 
Kristen Parker (Patricia Arquette)
La primera "Pesadilla en Elm Street" es un clásico maravilloso, pero creo que si tuviese que decantarme por un film concreto de Freddy lo haría por esta tercera parte, por la sencilla razón de que es la película que acabó por definirlo como el personaje que hoy conocemos, un ser irónico, incluso divertido, haciendo uso en diversas situaciones de un humor negro muy característico, que es verdaderamente poderoso en el mundo de los sueños, que es capaz de modificar su aspecto, incluso transformarse en múltiples cosas y el dato más importante no explicado en el film original que utiliza los miedos de sus víctimas para acabar con ellos. Por estas múltiples cuestiones la considero un poquito superior incluso a la original, obviamente sin desmerecer para nada esa joya del señor Wes Craven. Y es que la película es realmente impresionante. 

Phillip (Bradley Gregg) se convierte en un títere

Una enfermera un poco calentona
La acción se desarrolla en un hospital o clínica en la que se encuentran internos un grupo de adolescentes, los cuales tienen en común que Freddy Krueger los visita en sueños. Los pobres saben de sobra que si este ser acaba con sus vidas durante una pesadilla, significará su muerte real, así que hacen lo imposible para no dormir. Obviamente los miembros del equipo médico no creen semejantes hechos y los tratan como emocionalmente inestables. Lo bueno es que la protagonista de la primera película, Nancy Thompson (Heather Langenkamp) ahora es una doctora experta en trastornos del sueño y tratará de ayudar a estos chicos a combatir a Freddy en el mundo de los sueños, como ella hizo anteriormente. Descubren que cada uno de ellos posee una habilidad especial que les posibilitará plantarle cara a Freddy y que uniendo dichos dones podrían acabar con él en su propio terreno. 

''Bienvenida a tu programa favorito, zorra''

El pecho de las almas de Freddy
Lo que nos depara la película es un auténtico espectáculo de entretenimiento, escenas oníricas de una imaginación desbordante, un alarde de efectos especiales increíbles e impactantes, como ya he apuntado además desarrolla y explica ciertos puntos que la primera no explicó (como el origen de Freddy), correctas interpretaciones con caras conocidas en la saga como la genial Heather Langenkamp haciendo de la eterna rival de Freddy, Nancy Thompson, John Saxon haciendo de su padre o el propio Robert Englund (éste no podía faltar) como Freddy, y otras nuevas como Patricia Arquette (protagonista de la serie "Medium") o Laurence Fishburne (Morfeo en "Matrix") haciendo una breve aparición, que con total merecimiento la catalogan como una secuela de gran categoría, muy por encima del resto que vendría después. La dirección es enérgica y ágil y todos los tratamientos técnicos del film son sobresalientes. Por todo esto no hay más remedio que señalar que esta tercera "Pesadilla en Elm Street" es una maravillosa joya, una delicia del cine fantástico y de terror, de gran calidad, muy disfrutable, entretenida y absolutamente inolvidable. Y como no, fue un éxito en taquilla, habiendo costado 4 millones y medio de dólares, se envolsaron casi 45 millones de recaudación sólo en Estados Unidos, por lo tanto todo indicaba que ésta no sería la última aventura de Freddy Krueger en pantalla. Y así fue, todavía quedaba mucho más por llegar.  

Freddy vs. Nancy

*MI MOMENTO FAVORITO: la película tiene un buen puñado de escenas cojonudas pero si me llamó la atención una especialmente, fue la de la muerte de la joven Taryn (Jennifer Rubin). Esta chica era drogadicta así que Freddy se la carga recordándole su antigua adicción y le clava un puñado de jeringuillas que emergen de sus dedos. 

Toxic Freddy

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