viernes, 13 de septiembre de 2013

Muñeco diabólico 3 (1991) de Jack Bender



Andy Barclair (Justin Whalin) más crecidito
Muchos fans del personaje señalan a esta tercera como la peor de todas las películas de Chucky. Desde mi punto de vista, sí se nota que la calidad desciende un poco y la historia se vuelve ciertamente bastante repetitiva. No obstante tampoco me parece una mierda como he visto que se ha señalado en varios sitios y que además algún que otro momento bastante decente nos brinda. La historia arranca, obviamente, con una nueva resurrección de Chucky, verdaderamente extraña y más ilógica que nunca, de la cual iremos siendo testigo durante los títulos de apertura (por cierto, todo sea dicho, muy molones). De nuevo Chucky desea ubicar al pequeño Andy Barclair, su eterno rival, a cuyo cuerpo desea trasladar su alma. No obstante, Chucky ha pasado 8 años fuera de circulación y Andy ya es un chaval de 16 años (interpretado esta vez por Justin Whalin) y se encuentra en una academia cumpliendo el servicio militar. Por lo tanto allí que se va a Chucky y entre instrucción e instrucción, el muñeco irá haciendo de las suyas. Pero ahora Chucky irá tras otra víctima, un niño negro llamado Tyler (Jeremy Sylvers), así que el pobre Andy tendrá doble trabajo, por un lado intentar salvar su pellejo y por otro proteger al nuevo objetivo del malvado muñeco. 

Chucky ha vuelto en plena forma
 
El teniente Shelton (Travis Fine) disfruta puteando al pobre Andy
Llegados a este punto, ¿es "Muñeco diabólico 3" peor película que las anteriores dos secuelas? Objetivamente hablando, yo diría que sí. El proyecto me parece menos acertado, con menos gancho y con menos gracia. A mí personalmente lo que más me descoloca es el ambiente donde se desarrolla la historia, una academia militar. Agradezco el hecho de que se propusiesen cambiar de aires y darle otro enfoque a la saga, pero yo creo que una academia militar no pega nada, pero nada, con el personaje. Por ello, al menos en mi caso, nunca acabas de ubicarte en la acción y en ningún momento la escenificación parece apoyar a Chucky en sus peripecias, no como ocurría con el oscuro e inquietante apartamento de la primera o la colorista fábrica de juguetes de la segunda. Uno de sus más evidentes errores, en cuanto a la historia, es que empieza bastante bien, pero poco a poco va yendo a menos, quedándose en una flojilla nueva aventura cuyo único atractivo en sí es volver a ver Chucky en acción. 

De Silva (Perrey Reeves) enseña a Andy a disparar
 
Andy advierte a Tyler (Jeremy Sylvers) que Chucky es peligroso
Eso sí, yo planteo otra pregunta, ¿es más entretenida esta tercera película que la primera? Sinceramente en mi opinión también tengo que decir que sí, y es que como ya apunté en mi comentario de la original, ésa es la película de Chucky en la que menos se hace notar la presencia de Chucky, por lo tanto en esta tercera el número de apariciones del personaje es mayor, lo que le da más vidilla y ritmo al film. Aunque este hecho no quita que obviamente la primera sea una película superior. La respuesta del público fue rotunda y esta tercera obtuvo una pobre recaudación en taquilla que distaba del éxito comercial de las dos anteriores, lo que supuso un cierre momentáneo de la franquicia que no vio su resurrección hasta 1998 cuando se le produjo un rotundo lavado de cara con la aparición de "La novia de Chucky" que despertó el interés del público por el personaje del muñeco diabólico. 

Chucky sufre un cambio de look muy macabro

En líneas generales, "Muñeco diabólico 3" no me parece una mierda como en muchos lugares se señala, aunque sí es una muestra de una evidente caducidad del tirón de un personaje tan cojonudo como Chucky.

''Listo, estás muerto''

*MI MOMENTO FAVORITO: el arranque de la película, con Chucky recién resucitado, puteando al arrogante presidente de la fábrica de Good Guys, el Sr. Sullivan (Peter Haskell) y acabando ahogándolo con el cordón de un yo-yo.

''Es como en los viejos tiempos, una estrangulación para activar la circulación''

No hay comentarios:

Publicar un comentario