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Mostrando entradas con la etiqueta Dorothy McGuire. Mostrar todas las entradas
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lunes, 15 de febrero de 2016

Fiel amigo (1957) de Robert Stevenson



El pequeñajo ''Amarillo''
''Fiel amigo'' es una de las pelis más crueles, aterradoras y atroces que creo que he visto en mi vida. ¿Que cómo puedo decir esto? Pues lo digo bien claro y bien alto. Esta ''entrañable'' producción Disney para toda la familia trae consigo una de las más traumáticas y tristes historias que he tenido la desgracia de visualizar en la pantalla. El film nos cuenta la bonita historia de amistad de un niño con su perrito ''Yeller'' (''Amarillo'' lo llamaron en España). El chavalín vive con su familia en un ranchuco en medio del monte (una estampa muy ''La casa de la pradera'') y es feliz correteando por los montes con el perrete, que es un grandísimo amor. La cosa va bien, hasta que se produce una tragedia, ¡y sí!, voy a destripar el argumento del film para intentar evitar que más amantes de los animales sufran un trauma terrible si es que se les ocurre ver esta terrible experiencia que supone ver ''Fiel amigo'', y aquéllos que comparten su vida con una ''personita'' de cuatro patitas me entenderán. 
 
Amarillo y Travis (Tommy Kirk) se hacen amigos inseparables

Amarillo ya más crecidito
Resulta que una noche, el rancho es atacado por un lobo, o un perro rabioso y el fiel ''Amarillo'' los protege, porque eso de que el perro es el mejor amigo del hombre es una verdad como un templo. El pobre ''Amarillo'' conseguirá abatir al enemigo, pero él pagará un precio muy alto, el perrete tan dócil y cariñoso se verá contagiado por la rabia y al volverse una amenaza para la propia familia que tanto lo había adorado, el propio niñato de marras le acabará pegando un tiro. Bueno, yo vi esta película con unos 6 años (no sé si incluso tendría alguno menos), me acuerdo que en ''TVE-1'', un Domingo por la tarde, y el shock fue tremendo; los ojos se me quedaron como platos y las lágrimas enseguida comenzaron a caer por mis mejillas. ¡Pobre ''Amarillo''! ¿Este destino tenía que pagar después de todo? El film me pareció horrible, lo volví a ver una vez más en mi vida, ya un poco más grande, y la verdad la sensación de tristeza que me provocó fue inmensa. 

La madre de Tommy es Dorothy McGuire, la prota de ''La escalera de caracol''
 
No creo que sea una película apta para los amantes acérrimos de los animales (como yo), no la considero mala para nada, está bien realizada y en resumidas cuentas nos retrata un episodio que representa la vida misma, a veces perdemos lo que más queremos sin que podamos hacer nada; pero ya lo digo muy claro, por ese trauma tan triste y terrible que me creó, ''Fiel amigo'' para mí es una película maldita y atroz, desde luego no es algo que pretenda volver a ver en mi vida. 

La dificilísima decisión de Tommy

domingo, 11 de enero de 2015

La escalera de caracol (1945) de Robert Siodmak



Helen (Dorothy McGuire), la sufrida protagonista muda
Si remontamos la vista atrás, siempre se suele apuntar como films referenciales en sí de lo que se acabaría consagrando como el slasher (subgénero caracterizado por la presencia de un psicópata que mata a diestro y siniestro, en líneas generales), el film británico "El fotógrafo del pánico" y la magna obra maestra de Hitchcock, "Psicosis", ambas obras de 1960. No obstante, si seguimos echando la vista atrás (y es algo que me parece peculiar porque no lo he visto reflejado en practicamente ninguna reseña ni crítica que se le ha dedicado) desde mi punto de vista, esta particular joyita, perfectamente podría quedar enmarcada como una primigenia pincelada a configurar el popular subgénero. Obviamente, "La escalera de caracol" dificilmente podría considerarse como un slasher, a nuestros ojos actuales, pero mirándola con detenimiento, realmente encontramos (ya por esas antiquísimas fechas) todos los elementos que vendrían siendo necesarios para construir un slasher en toda regla; un psicópata misterioso, un lugar sombrío y apartado, víctimas, crímenes y una joven desvalida, indefensa y muy inteligente que tendrá que plantarle cara a su némesis asesina en un tensísimo y atemorizante final. 

Helen son su jefa, la inválida señora Warren (Ethel Barrymore)

Vigilada por el asesino
Una de las críticas con las que se la coronó en su época decía esto: "ni el mismo Hitchcock podría haberla hecho mejor"; premisa muy directa y con la que vengo a estar muy de acuerdo. Y es que esta peli presenta la perfecta combinación de factores tan aguerridos al maestro del suspense, lo cual la hace estar muy en la línea de la obra del magno director. No obstante, Robert Siodmak, más aunado al cine negro que al thriller, demuestra una excelente técnica y un gran saber hacer a la hora de construir una peli la mar de sólida y efectiva. El argumento nos sitúa, casi durante toda la acción acontecida, en el interior de una enorme mansión, cuya dueña es una anciana inválida (la veteranísima Ethel Barrymore). A su servicio se encuentra una criada muda (excelente Dorothy McGuire), la cual se convertirá en el punto de mira de un perturbado asesino que ronda por la zona y el cual se despacha a gusto matando jovencitas, las cuales presentan algún tipo de discapacidad. Una noche de tormenta, la pobre joven vivirá una intensa pesadilla dentro de los muros de dicha mansión. 

La mítica "novia de Frankenstein" (Elsa Lanchester)
haciendo de sirvienta, en la penumbra

Un asesinato sutil y elegantemente filmado
Vista hoy en día, quizás la trama resulte un tanto previsible, sobre todo en el tema de la ocultación de la identidad del asesino, pero claro, hay que tener en cuenta la cantidad de años que pesan sobre ella y que el mismo tema argumental ha dado cien millones de vueltas a lo largo de una innumerable estela de films que en resumidas cuentas se han apoyado en clásicos como éste, para labrar sus referencias. Desde mi punto de vista, es una obra magistral, un thriller memorable cargado de tensión, estupendamente ambientado, visualmente muy atractivo (véase lo poéticas y sutiles que resultan las filmaciones de los asesinatos, y más con esa preciosa y elegante fotografía en blanco y negro) y soberbiamente interpretado (en especial me sigue haciendo especial mella la increíble performance de la prota Dorothy McGuire). En fin, un excelente clásico inmortal e imperecedero.

¡Cuidado, que el asesino aguarda por los rincones!

*MI MOMENTO FAVORITO: el tenso tramo final acontecido en la propia escalera de caracol que da título a la película. 

Parece que algo se mueve entre las sombras

lunes, 14 de abril de 2014

La historia más grande jamás contada (1965) de George Stevens



Dorothy McGuire es la virgen María
"La historia más grande jamás contada" pretendió ser algo así como la película definitiva sobre la vida de Jesucristo, así que sus productores decidieron hacer una súper producción de la ostia, con un presupuestazo enorme (20 millones de dólares, para la época, suponía tirar la casa por la ventana), un director de prestigio y doblemente oscarizado, George Stevens y, como era habitual en este tipo de películas, un reparto repletísimo de las estrellas más populares y cotizadas del momento en Hollywood. No obstante, la cosa no cuajó en esta ocasión y "La historia más grande jamás contada" fue un absoluto fracaso de taquilla en su momento, siendo además la película que puso fin a un larguísima lista de películas de cine épico que habían estado haciéndose como churros durante la década de los cincuenta y lo que iba de los sesenta. Era 1965 y no sólo el público dejó muy claro que empezaba a estar cansado de este tipo de películas, sino que además nuevas modas estaban imponiéndose, y claro, films de este estilo se estaban quedando obsoletos. La verdad es que viendo el film, no es de extrañar que la gente cagase para él, porque es un auténtico truño. El problema es que la premisa de la que partió no la hizo para nada atrayente a nivel comercial.

Jesucristo (un muy poco acertado Max von Sydow)

Charlton Heston es Juan, el bautista
(ensayando para "El planeta de los simios")
La idea era contar la vida entera de Jesucristo, bueno, uno puede mentalizarse de que la película va a ser larga, vale; pero ya que partes de la base de que vas a hacer una película que roza las cuatro horas, ¡joder!, digo yo que lo más apropiado no es llenarla de tiempos muertos, planos letárgicos en silencio e interminables secuencias sin alma, sin emoción, sin que ocurra nada (más que ver enfocados primeros planos de personajes estáticos). ¡Error!, ¿cómo pretenden hacer que alguien pueda tragarse un truño de cuatro horas, si diez minutos ya se hacen interminables? Y no os lo perdáis, resulta que la versión que se mantiene de la peli, es una recortada (a 200 minutos), que el metraje original estaba destinado que fuera de 260 (o sea que le quitaron una hora), vamos, lo que hubiese supuesto semejante ladrillo. Por otro lado, una de las mayores pifias que le veo al film es la elección de muchos de sus actores para ciertos roles. Si bien, como ya he dicho, en la película abundan actorazos y grandes estrellas, pero que se hayan completamente desubicados en sus papeles, no tienen carisma en ellos y no resultan creíbles. 

Telly Savalas es Poncio Pilato

Claude Rains es Herodes
El caso más claro es el de Max von Sydow, un gran actor sin duda (que ahí sigue currando con más de ochenta años a cuestas), pero que no pega para nada como Jesucristo, no transmite nada (y eso, tratándose del personaje que encarna es bastante inaceptable, creo yo). Para von Sydow supuso el primer papel en América, pues venía de ser la estrella de muchos films suecos del maestro del aburrimiento Ingmar Bergman, y en mi opinión su inicio no fue nada memorable. También encontramos por ahí a Charlton Heston (sí, una vez más en otro film épico-biblico), como Juan el bautista, que está francamente horrible, parece más un neanthertal (hubiese pegado más su performance en "El planeta de los simios", igual al verlo aquí, por eso lo escogieron para protagonizar posteriormente dicha película). Por ahí también pululan rostros como Telly Savallas, Claude Rains, Sidney Poitier, Angela Lansbury, Dorothy McGuire, Donald Pleasence y hasta John Wayne (que resulta hasta cómico como centurión romano, que al hombre lo sacaban del western y lo desubicaban al pobre); todos haciendo papeles de míticos personajes bíblicos, véase Poncio Pilato, la virgen María, etc; pero que ninguno realmente me llega a cuajar ni a resultar lo más mínimamente carismático; de verdad.

La última cena

Donald Pleasence es Satanás
Eso sí, lo peor es, como ya he dicho, el tedio que supone. En su afán por mostrarnos bonitos planos panorámicos de paisajes naturales y mucha "poesía visual" (algunos fragmentos llegó a rodarlos David Lean, entre su "Lawrence de Arabia" y su "Doctor Zhivago", dos obras que en cuanto a pesadez también colindan muy bien con ésta), George Stevens se olvidó de imprimir ritmo en su película, y francamente, tragarse de esta forma los 200 minutos del film, pues como se hace tan difícil que subir un monte empinado en una bicicleta sin sillín; ¿os hacéis una idea de lo que supone esta hazaña? Pues aplicarla a la dificultad de tragarse ese mamotreto. Sí, visualmente, no vamos a negar la mayor, está muy bien filmada, posee una fotografía y una ambientación soberbias y patatín y patatán. Pero vamos, el hecho de que uno ande fijándose en estos aspectos, deja bastante claro su nulidad de causar un mínimo atisbo de interés en su vía argumental. 

Sidney Poitier ayuda a Jesús a cargar con la cruz

Por cierto, la escena de la pasión, es para mí, de lo peorcito que se ha filmado; un momento tan tenso y dramático se ve reflejado aquí de manera tan sosa y tan descafeinada, ¿por qué?, porque no tuvieron agallas a mostrar ni un mínimo aspecto de la tortura física a la que sometieron al pobre Cristo que, sin que hiciese falta mostrar la barbaridad que testificaría el film de Mel Gibson, "La pasión de Cristo", no hubiese estado mal que como mínimo nos hubiesen hecho partícipes del cruel calvario del protagonista, lo que le habría transmitido algo más de dramatismo a lo sumo. En fin, que a mí la película me pareció una soberana tortura, la vi por partes (y en varios días), porque me fue imposible hacerlo del tirón. No me extraña que supusiese el final de la recurrente producción de films épicos que llevaba una década siendo tan popular en Hollywood.

La crucifixión

jueves, 13 de marzo de 2014

La barrera invisible (1947) de Elia Kazan



El prota, Philip Green (Gregory Peck), escribiendo
un libro sobre el antisemitismo
La película que se llevó el Oscar en 1947, un drama social que la verdad, me dejó con bastante buen sabor de boca, y que desgraciadamente ha sido víctima de un cierto olvido con el paso del tiempo. Este clásico fue dirigido por uno de los grandes de Hollywood, como fue Elia Kazan (quien fuese considerado un traidor durante ese incómodo período que fue la Caza de Brujas). He leído por ahí, diversas críticas, que señalaban que es una obra menor de este director; por supuesto no estoy nada de acuerdo con esa afirmación. "La barrera invisible" es una película muy notable en mi opinión, sí es cierto que digamos, pierde si se compara con la que, para mí, es la gran obra maestra de este director, "La ley del silencio", pero no creo que sea una obra menor dentro de su potente carrera como cineasta. Como ya he dicho, a mí me dejó lo suficientemente sastisfecho, me pareció muy adelantada a su tiempo, ofreciendo un tema controvertido y que sigue vigente hoy en día (aunque se diga que somos muy permisivos) desgraciadamente como es el racismo o la discriminación a ciertas personas (y no precisamente contra los judíos como en el film, sino contra variedad de razas, condiciones sexuales, etc), la película se presenta bastante actual, no creo que el tiempo la haya dejado anticuada, ya que denuncia injusticias por convicciones morales que perfectamente se pueden ver en la actualidad. 

Philip con su prometida Kathy (Dorothy McGuire)

Philip le explica a su hijo Tommy (un pequeñajo Dean
Stockwell), que no es nada malo ser judío
Nos presenta la historia de un escritor, Philip (brillantemente interpretado por Gregory Peck), que está trabajando en un libro sobre el antisemitismo. Para meterse de lleno en el tema, finge ser judío y así irá descubriendo los múltiples desplantes que la gente que le rodea, le dedican. Hasta sus propios amigos, actuarán de manera distinta con él, al creerlo un auténtico judío. La película tiene momentos memorables y frases que denuncian verdades como puños. Pasando por alto el tema del antisemitismo, el cual estaba a la orden del día en aquella época recién finalizada la Segunda Guerra Mundial, hoy en día quizás ciertamente caduco; si sustituyésemos esta premisa por otro tipo de racismo más actual, el mensaje de "La barrera invisible" se mantendría exacto, a pesar del porrón de años que la distan de nuestra época. Además cuenta con unos intérpretes excelentes, en especial Gregory Peck que está como siempre soberbio, o la excelente Dorothy McGuire (para mí siempre será recordada por ser la muda protagonista de "La escalera de caracol"). Lo que no me convence es el Oscar a Celeste Holm como mejor actriz secundaria, ya que su personaje pasa bastante desapercibido y su actuación no tiene nada de especial como para hacerla merecedora de ese premio, aunque no quiero decir que esté mal, simplemente que no tiene una interpretación que destaque o que impresione como debería ser la de una digna merecedora de un Oscar. Pero bueno, por lo demás la película es muy buena, no me parece discutible su Oscar a la mejor película del año y es sin lugar a dudas un clásico que merece la pena ser visionado.

La estirada de Anne (Celeste Holm, ganadora del Oscar a la mejor
actriz secundaria), quiere pillar cacho con Philip

*MI MOMENTO FAVORITO: un tajante discurso que le planta a Philip (Gregory Peck), su prometida Kathy (Dorothy McGuire), referido a su supuesta condición de judío. 

''No tengo la culpa de haber nacido cristiana y tú judío, pero me alegro"