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Mostrando entradas con la etiqueta Ingrid Bergman. Mostrar todas las entradas
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martes, 29 de noviembre de 2016

Atormentada (1949) de Alfred Hitchcock



La atormentada Lady Henrietta Flusky (Ingrid Bergman)
Bautizada en España como ''Atormentada'' (¡una vez más, un aplauso para aquellos ilustres traductores de títulos hispanos!), sin lugar a dudas estamos ante una de esas obras menores de su director, el gran Alfred Hitchcock. No con ello digo que sea una mala película, pero sí que es claramente un film en el que poco destaca esa maestría que el mago del suspense supo exponer en otras de sus obras más grandiosas, que las tiene por docenas. Argumentalmente es más rutinaria, que a lo que nos tiene acostumbrado Hitchcock, siendo un melodrama romanticoide de época (inusual en la carrera del director) y con muy pocos tintes de brillante thriller que vendría a ser lo que reinaría por excelencia en el estilo Hichcock. La película se desarrolla en la Australia del siglo XIX, adonde llega el personaje interpretado por Michael Wilding, un amanerado irlandés sobrino del Gobernador, el cual conocerá a un ex-convicto que amasó una gran fortuna y ahora es un rico magnate de Sydney (Joseph Cotten). Éste lo invita a su caserón, donde conocerá a su esposa (Ingrid Bergman), que para colmo es prima del visitante; una borracha descuidada manipulada y gobernada por una maquiavélica ama de llaves (Margaret Leighton). 

El marido de Lady Henrietta, Sam (Joseph Cotten)

La maquiavélica ama de llaves, Milly (Margaret Leighton)
El visitante hará lo posible por hacer que la señora de la casa recobre la compostura, y sea una mujer decente y hecha y derecha, cuya responsabilidad parecía omitir su esposo; dando lugar a que conozca los secretos del pasado que oculta el matrimonio. Haciendo referencias aproximadas, ''Atormentada'' guarda bastante en común con ''Rebeca'', véanse las comparaciones en especial con la relación de la señora de la casa, debilucha y sensiblona, con el ''bicho'' de su ama de llaves, retorcida y peligrosa. Si bien, hay que decir por supuesto que ''Rebeca'' es una película mucho mejor, mejor narrada, elaborada y por supuesto resulta un clásico imperecedero. ''Atormentada'' no está mal del todo, tiene buenos momentos, Ingrid Bergman está estupenda (es difícil decir que no lo está) y por supuesto ella es lo que más destaca de la cinta. Argumentalmente se deja ver, pero tiene altibajos muy pronunciados y descensos de ritmo momentáneos, empieza muy lenta, se pone interesante, a la mitad decae otro poco para volver a recobrarse en el tercio final. Destacaría decir que fue la segunda peli que Hitchcock rodó después de ''La soga'' y que se nota que tomó buena cuenta audiovisual de ésta, porque nos brinda lujosísimos y largos planos secuencia que delatan su cuidada y perfeccionista técnica. 

Charles Adare (Michael Wilding) intenta devolverle la sonrisa a Lady Henrietta

La película fue un fracaso, influyó además un escándalo en el que se vio envuelta la propia Bergman al conocérsele un affair extra-matrimonial con el director de cine italiano, Roberto Rosellini, lo que la obligó a exiliarse de Estados Unidos por unos años al considerarla personaje non grato; posteriormente se casó con Rosellini y acabó regresando a Hollywood por la puerta grande en 1956, ganando su segundo Oscar por ''Anastasia''. En fin, curiosidades aparte, ''Atormentada'' es una rara avis dentro de la filmografía de su autor, puede visionarse sin problemas, pero repite, dista mucho de poseer el carisma de otras obras de Hitchcock infinitamente mejores.

Espeluznante cabeza reducida

jueves, 16 de julio de 2015

Flor de cactus (1969) de Gene Saks



El dentista Julian Winston (Walter Matthau) y su
 secretaria Stephanie Dickinson (Ingrid Bergman)
Una buena forma de resumirla es la siguiente; tres actores de primera y un hábil guión dan como resultado una comedia bastante divertida y llevadera. A mí que personalmente no siento especial devoción por este tipo de producciones, llamémoslas comedias romanticonas, pero francamente ''Flor de cactus'' me gustó mucho, me reí a pleno pulmón en según que fragmentos y me entretuvo lo suyo. La verdad es que me parece un film muy estimable, escrito por I.A.L. Diamond, habitual colaborador de Billy Wilder, en el cual se puede palpar ese toque que ha caracterizado el cine del propio Wilder, enredos y ciertos ápices de drama, tildados por un humor socarrón y genuino. El film trata sobre un dentista mujeriego (Walter Matthau) que para no engancharse con ningún ligue utiliza la excusa de estar casado. Sin embargo ahora, se ha visto pillado por una jovencita ingenua e infantilona (la tiernísima Goldie Hawn), con la cual está dispuesto a casarse. 

La ingenua e infantiloide Tony Simmons (Goldie
Hawn, ganadora de un Oscar a la mejor actriz secundaria)

Un trío en discordia
Pero claro, surge un inconveniente, la chica piensa que ya está casado como él le ha hecho creer y no está dispuesta a dar el paso a no ser que conozca en persona la opinión de la esposa de su amante. Claro, tal esposa no existe, así que el dentista le pedirá ayuda a su secretaria, una sueca solterona (Ingrid Bergman), que le seguirá el juego porque en realidad, ella está perdidamente enamorada de él. El resultado, un montón de líos, embrollos y situaciones hilarantes. Dirige con esmero (como ya he dicho, con un toque muy wilderiano) Gene Saks, quien fuese el realizador un año antes de la famosa ''La extraña pareja'', contando con un trío protagonista de auténtico lujo, a destacar para mí a Ingrid Bergman en un papel inusual para ella (viendo el resto de su carrera) pero que lo desempeña con una gracia y una soltura como sólo una excelente actriz como ella lo era podría hacerlo. 

Empiezan los enredos amorosos

Por supuesto sin desmerecer a la debutante y jovencísima Goldie Hawn que bien merecido obtuvo su Oscar a la mejor actriz secundaria. En fin, no veo necesario extenderme más, es una comedia muy recomendable, seguro que alguna que otra sonrisa no costará arrancarle a todo aquél que la vea. Muy pero que muy buena. Contó con un deplorable remake en 2011 titulado ''Sígueme el rollo'' protagonizado por Adam Sandler y Jennifer Aniston.

¿Aquí quién es la cita de quién?

martes, 14 de julio de 2015

Anastasia (1956) de Anatole Litvak



La auténtica Anastasia Romanov
R.I.P. (1901 - ¿1918?)

Seguro que muchas personas que ronden mi edad, habrán conocido la historia de la duquesa Anastasia Romanov a través de la entrañable e inolvidable película animada de Don Bluth, estrenada en 1997 (a la cual, ya le dedicaré su correspondiente comentario). La especulación acerca de la supuesta supervivencia de la propia Anastasia, tras el asesinato de toda su familia, los zares de Rusia, durante la matanza de Ekaterimburgo en 1918, en plena revolución rusa, ya había dado lugar a adaptaciones cinematográficas anteriores a la propia versión infantil, como la que nos ocupa. Aunque la versión oficial acabó dando por muerta a la auténtica Anastasia, siempre se mantuvo en el aire la posibilidad de que hubiese sobrevivido y que anduviese desamparada por el mundo, presa de la amnesia o manteniendo su auténtica identidad a raya, esa premisa es la que mueve el argumento de esta ''Anastasia'', un grupo de leales súbditos del zarismo emplea la búsqueda de la duquesa, con el convencimiento pleno de que está viva. Un oportunista llamado Sergei Pavlovich (Yul Brynner), intenta sacar tajada de la recompensa que existe para quien de verdad localice a Anastasia, así que muy avispado él, decide intentar hacer pasar a una mujer desconocida, Anna (Ingrid Bergman) por la duquesa desaparecida, gracias al parecido existente entre ésta y la verdadera Anastasia (en la línea que después también emplearía la versión animada, más popular y conocida). 

¿Es Anna Koreff (Ingrid Bergman) la auténtica duquesa Anastasia?

Sergei Pavlovich (Yul Brynner) entrena a
Anna para hacerse pasar por Anastasia
Pero, sucederá algo increíble, pues Anna comenzará a dar muestras de que tiene poco de impostora y que muy probablemente, podría ser Anastasia en persona, víctima de una incómoda amnesia. Hablando propiamente del film, a mí me pareció magnífico, en serio, una soberbia joya, elegantemente realizado, ambientado e interpretado. Destacar la presencia de una magna y sobrecogedora Ingrid Bergman, la actriz sueca llevaba unos años separada del mundillo de Hollywood, ya que profesionalmente no había logrado cosechar sus éxitos de antaño, sin embargo ''Anastasia'' supuso su regreso y despunte por la puerta grande, Bergman acabó llevándose su segundo Oscar a la mejor actriz gracias a este increíble papel, donde luce espléndida y arrolladora. 

Anna luce como una auténtica duquesa

La secundan el también excelente Yul Brynner (que ese mismo año también sería premiado con el Oscar al mejor actor, por su actuación en ''El rey yo'') y la veterana Helen Hayes, como la emperatriz Maria Feodorovna, abuela de Anastasia. Pues lo dicho, considero que ''Anastasia'' es un film excelente, entrañable, triunfal, artísticamente impecable y cien por cien disfrutable por todo aquél amante del Séptimo Arte. Una película extraordinaria digna de rememorar junto con su posterior versión animada. 

Anna con su ¿abuela?, la emperatriz Maria Feodorovna (Helen Hayes)

lunes, 19 de mayo de 2014

Encadenados (1946) de Alfred Hitchcock



Devlin (Cary Grant) y Alicia Huberman (Ingrid Bergman)
"Encadenados" está considerada otra de las más grandes obras maestras de Alfred Hitchcock. Sinceramente, sin desmerecerla, desde mi punto de vista no es una de sus películas más brillantes, lo que no quiere decir que no lleve muy impregnado su sello personalísimo como indiscutible maestro del suspense. "Encadenados" parte de una premisa muy interesante, tiene un desarrollo muy emocionante, mezclando a la perfección el género de espías, el thriller (marca de fábrica de su director) y el romance, aunque desgraciadamente no está rematada por un final idóneo, que la habría instaurado (insisto, desde mi punto de vista) como una magna obra redonda, como muchas otras que Hitchcock posee en su brillante filmografía. La historia se centra en Alicia Huberman (magnífica Ingrid Bergman), la hija de un espía nazi, condenado por traición contra los Estados Unidos, recientemente finalizada la Segunda Guerra Mundial. 

Devlin le propone a Alicia una arriesgada misión

Esta mujer es convencida por un apuesto agente de los servicios de inteligencia llamado Devlin (un muy idóneo Cary Grant, en su línea de seductor habitual), para tenderle una emboscada a un tipo llamado Alexander Sebastian (espléndido Claude Rains, nominado al Oscar al mejor actor secundario), sospechoso de ser el cerebro de un grupo de nazis cobijado en Brasil. Alicia se convertirá en el gancho de una operación para desentrañar los asuntos turbios de Sebastian, pues éste está enamorado de ella, así que aprovechará dicha atracción para no sólo acercarse a él, sino también acabar siendo su esposa. 

Alicia camelándose al nazi Alexander Sebastian (Claude Rains)

Hitchcock haciendo su habitual cameo
Una vez incorporada al entorno de Sebastian, Alicia será un elemento clave a la hora de destapar los tejemanejes que éste y su grupito de nazis, se traen entre manos de tapadillo. El problema será que Alicia y Devlin se enamorarán, lo cual supondrá un incómodo punto débil a la hora de seguir fingiendo el teatrillo esencial para el éxito de la misión. Sin darse cuenta, la pobre Alicia pondrá en serio peligro su vida. Pues bueno, "Encadenados" ofrece lo que se espera del maestro, ni más ni menos. Un argumento en el que no falta tensión y suspense por un tubo, una realización ejemplar que potencia dicho suspense y ejercita asombrosamente la narración; Hitchcock era un prodigio a la hora de convertir sus movimientos de cámara en elementos primordiales a la hora de compenetrar al espectador a la historia, y una dirección de actores sublime. La química entre Ingrid Bergman y Cary Grant es apoteósica, de verdad ambos están fabulosos y logran transmitir la seriedad necesaria para hacernos partícipes del relato. Lo mismo puede decirse de unos secundarios de lujo, destacando en este lote al magno Claude Rains, y a Leopoldine Konstantin, que hace una sobria interpretación de la rígida y absorbente madre del personaje de Rains. 

La señora Sebastian (Leopoldine Konstantin) es una madre muy metete

Brebaje envenenado
Lamentablemente, tengo que decir que me llevé una cierta decepción en la concepción del final, para mí un tanto precipitado y algo flojete. Adoro a Hitchcock, pero eso no quita el hecho de decir claramente cuando ha hecho algo que no me ha llegado a alucinar (muy pocas veces ha sucedido esto, realmente). En fin, eso queda para las múltiples opiniones de la gente, pero considero que el desenlace de "Encadenados" no hace justicia a otros soberbios finales de otras joyas del director inglés, claramente superiores. Pero bueno, a pesar de todo, "Encadenados" no deja de ser otro muy notable ejercicio de Hitchcok, refleja a la perfección su impecable estilo y en resumidas cuentas, será lo suficientemente complaciente para todos aquéllos que adoremos las múltiples contribuciones que este gran director aportó al Séptimo Arte. 

Un amor que puede resultar mortal

*MI MOMENTO FAVORITO: lo que Hitchcock puede dar de sí un elemento tan simple como una llave. En una tensa escena, durante una fiesta en casa de Sebastian (Claude Rains), su mujer, Alicia (Ingrid Bergman), intentará mangarle una llave, clave para delatar los entresijos oscuros de su esposo. Todo este tramo ocurrido en la fiesta es un clarísimo ejemplo del soberbio uso del suspense que Hitchcok dominaba a la perfección. 

''¿Dónde están las llaves?''

martes, 24 de septiembre de 2013

Luz que agoniza (1944) de George Cukor



Paula Alquist (Ingrid Bergman)
"Luz que agoniza" es una película fantástica de uno de los períodos de mayor esplendor del Séptimo Arte en los que Hollywood brindó al público grandes maravillas cinematográficas. Lo que nos ocupa es un tenso thriller, muy al estilo Hitchcock, que tiene la poderosa y fascinante virtud de resultar magnético, porque te mantiene pegado al asiento desde su comienzo hasta que aparecen las palabras: THE END. Antes de nada, es obligatorio decir que no se trata de una historia original, ya que en realidad es un remake (sí, ya en aquella época se hacían remakes, aunque con calidad, no como hoy en día) de otro film clásico británico llamado "Luz de gas" (en inglés ambos comparten el mismo título "Gaslight") de 1940. En lo personal, he de decir que descubrí antes este film que el otro (también debido a que es más fácil de localizar, debido a su mayor fama), por lo tanto mi primer encuentro con la historia que nos presenta me sorprendió más. Pero supongo que en este aspecto debemos agradecer la existencia de la versión de 1940, ya que fue la responsable de la existencia de esta otra emblemática película de 1944, y ya de paso, todo sea dicho, el film original, aunque más limitado, también resulta un magnífico clásico la mar de interesante. 

El matrimonio con Gregory Anton (Charles Boyer) no será un lecho de rosas

Por las noches la luz de gas desciende ¿por sí sola?
La película nos presenta un argumento muy intrigante, ambientado en el Londres victoriano. Una joven aspirante a cantante, Paula Alquist (Ingrid Bergman), se casa muy enamorada con un pianista, Gregory Anton (Charles Boyer), un tipo super amable que logra encandilarla fácilmente. Resulta que ambos se trasladan a vivir a una enorme casona, propiedad de la difunta tía de ella, una famosa cantante de ópera que fue asesinada diez años antes, sin que nunca se supiese quién fue el culpable. Al principio, todo es felicidad, pero al pasar el tiempo la actitud del marido empezará a cambiar. Se convierte en un tipo obsesivo y de un carácter despectivo hacia su mujer. Para colmo ella empieza a oir ruidos en la casa, cuando el marido abandona por las noches la casa, ruidos que parece no oir nadie más. La pobre mujer parece estar volviéndose loca, o ¿acaso alguien está intentando que ella pierda definitivamente los nervios?

¿La pobre Paula se está volviendo loca?

El detective Cameron (Joseph Cotten)
verá algo raro en el matrimonio Anton
Y ahora es cuando digo que tiene una buenísima dirección, una ambientación lúgubre y angustiante que te mete de lleno en la historia, una trama que engancha de principio a fin y unas interpretaciones magníficas que engrandecen este clásico todavía más. En fin, puede que estas palabras suenen a lo típico que se suele decir, pero desconozco otros términos para transmitir estos aspectos, y como no levanto falsos testimonios, pues no me importa repetirme a la hora de comentar films de este tipo. Y cómo no, también en mi línea a la hora de abordar un comentario, me toca destacar algo en especial del film, en este caso a alguien, y es que si existe alguien que brille con especial intensidad en "Luz que agoniza", ésa es Ingrid Bergman, demostrando ser una reina, una diosa de la interpretación. Ella sola se come la película con una actuación desgarradora, inmejorable, que quita el hipo. Su sola mirada representa el drama humano, la soledad, la angustia, el temor, así que no me queda más que decir que fue merecidísimo su Oscar a la mejor actriz por este papel. Mencionar también que fue el debut de la posterior y popular Jessica Fletcher de la serie "Se ha escrito un crimen", Angela Lansbury que contaba con 17 años de edad y que está también muy correcta (de hecho contó con una nominación al Oscar). Por supuesto no voy a desmerecer a nadie, ya que el resto del resparto también está fantástico y decir más está de más. Una maravilla del séptimo arte que en mi opinión se merecía mucho más el Oscar a la mejor película que el rancio y pesadísimo musical "Siguiendo mi camino", que fue el absoluto vencedor ese año.

Una jovencísima Angela Lansbury interpreta a una insolente criada

*MI MOMENTO FAVORITO: una vez descubierto el pastel (no desvelaré el meollo de la cuestión), Paula (Ingrid Bergman) le plantará cara a su marido Gregory (Charles Boyer), rompiendo definitivamente ese halo de indefensión que había caracterizado al personaje.

Por primera vez Gregory se verá indefenso ante Paula

lunes, 16 de septiembre de 2013

Recuerda (1945) de Alfred Hitchcock



La Dra. Petersen (Ingrid Bergman) pasando
consulta a una ninfómana (Rhonda Fleming)
Ya he comentado en otras ocasiones que Alfred Hitchcock fue un grandísimo genio digno de admirar. Él nos ofreció historias increíblemente emocionantes e intrigantes, ante las que sólo puedes maravillarte y "Recuerda" es otro ejemplo de ello. Majestualmente Hitchcock nos deslumbra con una historia repleta de imaginación y misterio, amor y asesinato. Todo arranca en el interior de un sanatorio psiquiátrico, en donde aguardan la llegada del que será el nuevo director, el Dr. Anthony Edwards (Gregory Peck). Una de las más prestigiosas doctoras del centro, Constance Petersen (Ingrid Bergman) se verá irremediablemente atraída por el nuevo director, y el sentimiento afectivo será mútuo. No obstante los problemas en breve comenzarán a manifestarse. El nuevo director comienza a mostrar un comportamiento extraño, no sólo reacciona de manera violenta a ciertos estímulos (lo que delatan que algo no marcha muy bien dentro de su cabeza), sino que además no recuerda gran parte de su pasado. Constance acabará por convencerse de que realmente, este hombre, no es el auténtico Anthony Edwards, sino alguien, que por algún motivo, lo ha suplantado. Será entonces cuando, movida por su amor hacia él, intentará ayudarlo a recordar esos recuerdos tan aparentemente traumáticos que su cabeza le ha obligado a olvidar. Para ello, hará un meticulosa inspección de sus sueños, los cuales darán curiosas y alarmantes explicaciones, una vez interpretados.

La Dra. Petersen siente algo especial por el
nuevo director, Anthony Edwards (Gregory Peck)

¿Es el Dr. Edwards quien dice ser?
Hubo quien criticó en esta película, la visión tan "infantiloide" (que conste que este calificativo no es mío) que ofreció Hitchcock del psicoanálisis, y el modo de interpretación de los sueños, aquí reflejados. En fin, supongo que esa deducción se quedará para los entendidos en ese campo de la psiquiatría, aunque parecen olvidarse de que tampoco estamos en el mundo real, sino en el cinematográfico y todo artista creo que tiene derecho a tomarse las licencias oportunas para darle el tono deseado a su obra y eso hizo Hitchcock con "Recuerda". Para mí "Recuerda" es otra de sus más maravillosas películas, aunque realmente, ya he comentado, hacer un ranking de los films más sobresalientes de Hitchcock es verdaderamente difícil, por lo menos en mi caso, por el innumerable porrón de genialidades que logró concebir. La trama es puramente digna de su autor, es atrapante desde el minuto uno, intensa, emotiva y presenta una historia que poco a poco va tomando forma y alucinando al espectador que va obteniendo datos que hacen que dicha trama tenga sentido coronándola con un final majestuoso y sorprendente (típico de su mágica mano para hacer cine). 

Psicoanalizando al ¿Dr. Edwards?
 
¿Quién es el misterioso hombre sin cara?
Con unos intérpretes inmejorables, dos grandes estrellas, dos grandes actorazos Ingrid Bergman y Gregory Peck, pareja que deslumbra con unas interpretaciones espectaculares en cada fotograma que salen. Lo mismo se puede decir de la admirable banda sonora de Miklós Rózsa (habitual de las películas de romanos) galardonada con un Oscar. Destacar aparte uno de los puntos más llamativos y recordados del film (sobre todo por aquéllos estudiosos de Arte) que son esos escenarios que aparecen en una escena onírica, en la que el amnésico Gregory Peck relata sus sueños a la doctora Ingrid Bergman, realizados por el artista Salvador Dalí, magníficas obras pictóricas del arte surrealista, que inundan a la película de un ambiente especial, extraño y único. Creo que todo queda dicho, "Recuerda" es una gran obra maestra y un film imprescindible, no sólo por los admidores de Hitchcock, sino por los admiradores de todo arte en general.

Recordando en la nieve

*MI MOMENTO FAVORITO: la ya mencionada escena onírica que desvelará los recuerdos ocultos del falso Dr. Edwards (Gregory Peck), resulta uno de los momentos más espectaculares y curiosos de la película. 

¡Ojos que te miran!

lunes, 22 de julio de 2013

El extraño caso del Dr. Jekyll (1941) de Victor Fleming



El Dr. Henry Jekyll (Spencer Tracy) en el laboratorio
Una nueva versión de la novela de Robert Louis Stevenson, realizada diez años después de la anterior adaptación dirigida por Robert Mamoulian en 1931. Aunque la película no es mala, yo opino que era totalmente innecesaria, el porqué está bien claro, la anterior película del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, ''El hombre y el monstruo'' era buenísima, estaba muy bien hecha y supuso un excelente traslado al celuloide del texto de Stevenson, por lo tanto me parece un remake demasiado apresurado, encima contando exactamente la misma historia, sin variar ni un solo aspecto. Se demostró que a pesar de contar con un grandioso director, Victor Fleming, que ya había maravillado al mundo con obras maestras como "El mago de Oz" o "Lo que el viento se llevó", y con un lujoso reparto de estrellas (véase nada más y nada menos que Spencer Tracy, Ingrid Bergman y Lana Turner) esta nueva versión no logró ni por asomo hacerle sombra a la de 1931, aunque esta primera además fuese más discretita y menos ambiciosa.

La virginal Beatrix Emery (Lana Turner) y su padre (Donald Crisp)

El Dr. Jekyll con su prometida Beatrix
No es que "El extaño caso del Dr. Jekyll" sea mala, para nada lo es, pero francamente tenemos en primer lugar que nos cuenta al dedillo los mismos acontecimientos ya narrados en la anterior versión, por lo tanto la sorpresa para los espectadores que ya le habíamos echado un vistazo a la otra película es cero. Por otro lado, nos topamos con un hecho muy curioso y es que a pesar de contar con unos actores de tan magna categoría, en esta película el reparto lo veo muy desacertado. Spencer Tracy no logra transmitir la sensación de amenaza que Fredric March sí logró en su caracterización suprema de Jekyll y Hyde en 1931, además la caracterización de Tracy no tiene ningún tipo de carisma, no es sorprendente y no es nada memorable, y lo que es peor la veo muy forzada, incluso sobreactuada. El caso de las actrices me parece incluso peor, puesto que me parece incomprensible como pudo recaer el papel de la promiscua cabaretera Ivy en Ingrid Bergman, una actriz de cara angelical, especialista en papeles de mujeres dóciles, más frágiles, más cándidas, incluso por qué no decirlo más virginales. En cambio el papel de la puritana prometida del Dr. Jekyll, Beatrix, le tocó interpretarlo a la sensual Lana Turner, actriz famosa por interpretar mujeres pasionales, devoradoras de hombres y con una carga más sexual, menos contenida.

El Dr. Jekyll con la cabaretera Ivy Peterson (Ingrid Bergman)

El malvado Mr. Hyde (Spencer Tracy)
Desde luego el que se encargó del casting fue medio lelo de no apreciar esta incongluencia, creo que si ambas se hubiesen intercambiado los papeles habría sido una decisión más acertada. Por otro lado también estamos ante una versión más contenida en todos los aspectos, en la de 1931 Mr. Hyde era un tipejo más violento, se dejaba más llevar por sus instintos más primarios, en ésta se ve que se cortaron más e hicieron una imagen de Hyde mucho menos perversa y menos deshinibida. En resumidas cuentas, un film clásico no desechable, pero muy inferior a su versión de 1931, y que podría haber sido plenamente prescindible. Para mí la película de Rouben Mamoulian tiene mayor valor de clásico, ésta pues es una versión más como otra cualquiera, solo que con un reparto y un director de lujo, que da la sensación de que podían haber dado más de sí o que simplemente estaban desacertados en este género.

Mr. Hyde intimidando a la pobre Ivy

*MI MOMENTO FAVORITO: me sorprendió una escena concreta en la que el Dr. Jekyll sufre unas pesadillescas visiones cuando consume el brebaje que lo convierte en Hyde. En esta escena se puede ver a Jekyll azotando dos caballos que de pronto se convierten en las dos mujeres que le excitan, su prometida Beatrix (Lana Turner) y la cabaretera Ivy (Ingrid Bergman). Me parece una escena cojonuda que deja caer tímidamente los sentimientos sexuales del doctor, mostrando la deshinibición de su lado más perverso. 
 
Ingrid Bergman y Lana Turner, dos bellas yeguas azotadas