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martes, 2 de agosto de 2016

Destino final 5 (2011) de Steven Quale



Encaminados a su destino fatal
Quinta, y hasta ahora última, parte de la exitosa ''Destino final'', una serie de películas que, como muchas otras sagas de terror, no parecen cansar mucho a pesar de que son siempre lo mismo. Nuevamente aquí nos encontramos con un grupo de personajes que, por casualidades del destino, acaban esquivando a la muerte momentáneamente, pagando posteriormente un precio muy caro y sanguinolento. En esta ocasión, tenemos un apoteósico accidente en un puente colgante. La escena es todo un alarde de prodigiosos efectos especiales, ocasionándose una concatenación de acontecimientos que la verdad ofrecen uno de los inicios más impactantes de la franquicia. Como siempre, el protagonista tiene una visión o deja vu, en donde ve que él y sus colegas van a morir en dicho accidente, así que tras la consecuente advertencia, éstos evitan estirar la pata en esa ocasión. 

El puente comienza a caer

Tony Todd vuelve a hacer su aparición
Pero ya sabemos que con la Parca no se juega y ésta es muy lista y les tiene preparados un macabro plan en el que todos irán muriendo de forma cruenta y enrevesada, para cobrárselos como las víctimas que deberían de haber sido en el accidente inicial. Básicamente es lo mismo que las anteriores, aunque lo bueno es que los guionistas se curran bastante el hecho de ofrecernos muertes variopintas y ciertamente originales; por ejemplo la de la chica gimnasta o un tipo gordinflón al que le están haciendo acupuntura; estas secuencias están tan bien estructuradas y diseñadas que aunque sabes que estos personajes van a morir no acabas de adivinar muy bien por donde van a tirar y en qué momento va a llegar la sorpresa. En el apartado muertes, efectos y demás parafernalia escénica, ''Destino final 5'' cumple de sobra, que en resumidas cuentas es lo que importa, aparte de que es muy entretenida. 
 
Gimnasia mortal

Argumentalmente, pues es entendible que a muchos les pueda parecer cansina si se ha visto el resto de la saga, porque realmente no varía ni un ápice del esquema de sobra conocido; que por otro lado es lógico, porque para eso es su firma de identidad. Lo mejor, en mi opinión es el final, no desvelaré lo que ocurre pero supone un desenlace que, aunque ciertamente previsible, es bastante sorpresivo y enlaza a la perfección con otra de las partes de la saga. A día de hoy todavía desconocemos si habrá una sexta parte. 

¡Qué mala pinta tiene ese ojo!

miércoles, 27 de julio de 2016

Candyman 3, el día de los muertos (1999) de Turi Meyer



La prota, Caroline (Donna D'Errico)
Tercera y última hasta la fecha, secuela de ''Candyman'', ya mítico personaje aterrador ideado por Clive Barker (autor de ''Hellraiser''), cuya figura dio lugar a dos magnos films dentro del género fantástico y de terror. Tony Todd se consagró como la figura del espectro diabólico de un hombre negro, que porta un garfio en una mano y que se representa ante aquéllos que le nombran cinco veces frente a un espejo, para clamar venganza por su injusto asesinato, un siglo atrás, tras provocar que su cuerpo fuese literalmente destrozado por un enjambre de rabiosas abejas. La historia continúa con una pintora que se quiere hacer un nombre en el mundo del arte (Candyman había sido pintor en vida, antes de convertirse en el monstruo de la leyenda) y la chica viene a venir siendo, una descendiente directa del mismo (recordemos que él había tenido un affair prohibido con una dama blanca, lo que le causó la muerte). 

Caroline quiere abrirse camino en el mundo del arte...

...y como buen artista, Candyman le echará
una manita... bueno, un garfio mejor dicho
La chica ahora volverá a traer a Candyman a la vida y por lo tanto, enfrentarse a él, para evitar de una vez por todas que su legado de terror se siga extendiendo mucho más tiempo. A grandes rasgos, estamos ante una secuela que desmerece mucho el resultado frente a sus antecesoras. El film fue mucho más precario, de hecho fue lanzado al mercado de vídeo, por lo tanto se notan sus carencias técnicas de sobra. ¿En qué se traduce esto? En menos espectacularidad, menos efectos, maquillajes menos currados e inevitablemente, en bastante flojera y algo de aburrimiento. Esta tercera película encuentra su fallo más atroz en la presencia de un reparto bastante lamentable, sino véase a la protagonista principal, una chica playboy, Donna D'Errico, la cual es muy guapa, tiene un cuerpazo (tetorras muy tulgentes), pero que como intérprete es muy limitada, por no decir que es una mierda. 

Aterradora situación

El resto de actores (entre los que se encuentra el latino Jsu García, anteriormente conocido como Nick Corri, visto mucho más jovencito en ''Pesadilla en Elm Street'') tampoco es mucho más destacable, a excepción claro, de Tony Todd, que vuelve a brillar como Candyman, en una interpretación muy al estilo de las anteriores secuelas. En resumidas cuentas, es una secuela que buenamente se podrían haber ahorrado, pero ya que existe, puede verse como mera curiosidad y siempre teniendo en cuenta que adolece por completo de todo lo bueno de sus antecesoras; ya cada uno que corra con las consecuencias de su visionado. 

Dulce para las abejas

martes, 30 de junio de 2015

Destino final 2 (2003) de David R. Ellis



Aquí los señalados por la muerte
''Destino final'' había sido uno de los mejores y más originales films de terror adolescente que había surgido entre finales de los noventa y comienzos del nuevo milenio, además había sido un gran éxito de taquilla, así que la secuela no se hizo esperar. La muerte sigue al acecho de cándidas almas que reclutar y tiene pendiente cerrar el plan que había comenzado en la primera peli. Para ello las víctimas indicadas deberían haberse ido al otro barrio en una tremenda y violentísima colisión en la autopista. En la línea de su antecesora, una de las ''afortunadas'' conductoras seleccionada para morir en este accidente (A. J. Cook), tiene una premonición acerca del destino que les depara a ella y a sus amigos en el interior de su auto. Al igual que en la primera, será avispada y conseguirá esquivar su espantosa muerte, justo antes de que se produzca la masacre en la autopista, así mismo también evitará el trágico destino a una serie de personajes que, obviamente, se convertirán en los objetivos inminentes de la muerte. 

La muerte comienza a cobrarse víctimas de nuevo

La prota de esta secuela, Kim (A. J. Cook) y la
superviviente de la primera, Clear (Ali Larter)
El resto no ofrece mayores sorpresas, los señalados para morir irán palmando a lo largo del metraje en una progresiva sucesión de brutales accidentes, que incluyen explosiones, decapitaciones, desmembramientos, etc. La prota en este caso, recurrirá a la superviviente de la primera parte (la genial Ali Larter) para que la ayude en esa dificilísima tarea que es intentar esquivar a la propia muerte. ¿Lo conseguirán o de un modo u otro, el plan de la muerte se cumplirá al fin? Bueno, debo decir de esta secuela que me parece muy loable y respetuosa con respecto a su antecesora. Mola mucho que el guión vaya a la par de los acontecimientos ocurridos en la primera película y contenga detalles que unen ambas tramas. Las muertes están curradas y siguen siendo originales (¡la de los garfios me pareció la mar de creativa!). En líneas generales la peli está bien resuelta y es la mar de entretenida, como secuela es lo que cabría esperar. 

Repite aparición estelar Tony Tood (''Candyman'')

En mi opinión, la uno es superior, pero esta segunda le hace honores, la saga comenzaría a decaer a partir de la siguiente, porque por supuesto, ésta también cosechó muy buenos números en taquilla y desde luego dejó abierto el camino a más planes sangrientos de la Parca en busca de almas inocentes que escabechinar.

La muerte no va a dejar títere con cabeza

viernes, 19 de junio de 2015

Candyman 2 (1995) de Bill Condon



Empezamos con una conferencia sobre el propio Candyman
Y de dignas secuelas va la cosa hoy. Recordemos que ''Candyman, el dominio de la mente'' es uno de los pocos, poquísimos, clásicos existentes dentro del terror durante la primera mitad de la década de los noventa, época caracterizada por la total decadencia de dicho género. Esa aterradora historia sobre un ser infernal que se aparecía al mencionar su nombre cinco veces ante un espejo, ideada por el mismísimo Clive Barker (creador de esa obra maestra que es ''Hellraiser'') a día de hoy ya se ha instaurado como todo un icono dentro del cine fantástico, a la par de ser una película genial, de indudable calidad tanto técnica como argumental. Pues bien, debo decir que esta secuela sigue muy bien la línea de su antecesora y, a pesar de que está muy denostada por la crítica por lo que he podido comprobar, se trata de un producto la mar de notable, me atrevería a decir que incluso, se encuentra a la altura de la original.  

El pobre Daniel Robitaille (Tony Todd) sufriendo un martirio inimaginable

La prota, Annie Tarrant (Kelly Rowan)
''Candyman 2'' profundiza en la figura de Daniel Robitaille, un artísta de raza negra que a finales del siglo XIX, fue torturado y asesinado por unos lugareños, por haber cometido el ''pecado'' de haber amado a una mujer blanca. Dicho martirio (fue devorado por una colmena entera de abejas y además sufrió la mutilación de una mano, en la que le pusieron un garfio en su interior) fue lo que le convirtió en un espíritu resentido y con muy malas pulgas. Su leyenda se fue propagando de boca en boca y así se vio convertido en Candyman. Pues bien, si la primera nos contaba este relato desde el punto de vista psicológico, confundiendo al espectador ante la posibilidad de que Candyman sólo existiese en la mente de la protagonista femenina, esta secuela ahonda más en el tema fantástico y le concede más protagonismo al macabro fantasmón del garfio, o sea que ya no nos plantea dudas de su posible o no posible existencia, desde le principio sabemos que Candyman es un mal sobrenatural real. No obstante el tono de contar la historia, la ambientación, esa siniestra y melódica banda sonora, la hacen muy deudora del estilo presentado en la peli original. 

¿Un besito para el hombre dulce?

La sangre no tardará en aflorar
En esta ocasión, el protagonismo femenino recae en Kelly Rowan (yo siempre la recordaré por su participación posterior en la serie juvenil ''The O.C.''), la cual se delata como una muy correcta sucesora de Virginia Madsen. Esta mujer será la que tendrá que lidiar con el aterrador Candyman e ir descubriendo un misterioso vínculo que lo une a él. De nuevo, la prota se verá enmierdada en el cotarro por cometer la estupidez de llamar a este diabólico ser frente a un espejo y claro, la sangre no tardará en aflorar. El film en mi opinión es francamente muy bueno, posee los elementos claves y necesarios para componer una correcta película de terror, tensión, excelente atmósfera, buenos sustos, decentes dosis de sangre y algún toquecito gore nada desdeñable y alguna que otra escena cojonudamente compuesta. 

Candyman matando, que es lo suyo

El resultado es una óptima secuela, lejos de insultar a su antecesora sirve para complementarla a la perfección. Guardo además un especial cariño de esta película, porque además fue una de las primeras que alquilé en el videoclub (debía de tener seis años o así) y ya viendo su carátula, me hipnotizó, recuerdo que me la llevé a casa junto con ''Juego mortal'' otra discreta joyita de terror noventero que ya comentaré en su momento. Desde mi punto de vista es más que recomendable, la primera y ésta efectúan un grandioso pack que creo que todo aficionado al terror debería de disfrutar.

Esto es lo que pasa cuando se le toca los cojones a un ser diabólico

domingo, 7 de junio de 2015

Destino final (2000) de James Wong



El asustado prota, Alex Browning (Devon Sawa)
¡Pedazo de peliculón! ''Destino final'' fue una grata, mejor dicho, gratísima sorpresa para muchos admiradores del género de terror cuando hizo su aparición. En pleno auge del cine slasher de adolescentes gracias al éxito de ''Scream'', y tras una larguísima lista de pelis imitadoras de ésta misma (véase ''Sé lo que hicisteis el último verano'', ''Leyenda urbana'', etc.) las cuales ponían siempre a los más jóvenes al acecho de un inminente hachazo o cuchillada por parte del psicópata de turno, ''Destino final'' nos trajo un soplo de cierta originalidad componiendo un slasher de vertiente sobrenatural entretenido y fascinante. Los jóvenes de esta película no se van a enfrentar a un psicópata corpóreo, nada de eso, sino que van a hacerlo a la propia Muerte (con mayúscula). La historia comienza con un grupito de estudiantes que está a punto de tomar un avión para irse de viaje de estudios a París. 

''¡El avión va a explotar, el avión va a explotar!''

Y efectivamente, el avión explota
A todo esto uno de ellos, Alex (Devon Sawa, el nene que había sido ''Casper'' en versión humana, ahora ya más crecidito), tiene una espantosa visión, en cuanto el aparato despegase, iba a explotar y todos los tripulantes iban a convertirse en fiambres. El chico intenta dar la alarma pero no consigue impedir que el avión alce el vuelo, eso sí, es expulsado del aparato junto con otros cinco compañeros y una profesora. Tal y como Alex predijo, el avión explota y todos los pasajeros mueren. Tanto él como sus compañeros (profe incluida) piensan que han conseguido engañar a la Muerte y que tienen otra oportunidad, pero se equivocan. La Muerte tenía un meticuloso plan estudiado para ellos y piensa cumplirlo, así que uno por uno irán ocupando su lugar en el más allá, a modo de fatales y grotescos accidentes. En su momento ''Destino final'' me pareció impresionante. 

La prota femenina Clear Rivers (Ali Larter)

Seann William Scott (el simpático Stifler de ''American Pie'')
es otra de las víctimas señaladas por la Muerte

Recuerdo verla en el cine y la verdad flipé, la historia está muy bien construida, el guión muy bien elaborado a la par de contener puntazos geniales y bastante originales. Las muertes además estaban cojonudamente diseñadas (la de la profesora concretamente me dejó la piel de gallina, la pobre paga el pato con la agonía más cruel de todos los personajes), no exentas de cierto toquecito gore (sin ser muy estomagante) que desde mi punto de vista cumplen a la perfección a la hora de satisfacernos a los acérrimos fans del horror. El ritmo es trepidante, no hay ni un solo segundo de respiro, la peli es toda una montaña rusa de emociones, en cuanto empieza todo lo demás es tensión y adrenalina en estado puro. Prueba de que dejó satisfechos a gran parte del público fue que caló bastante hondo dejando su marca personal dentro del género, iniciando una saga relativamente larga que todavía está en proceso (pues hay rumores de que una nueva entrega no tardará en ver la luz). 

La Muerte comienza a atacar

En mi opinión ''Destino final'' es una joyita imprescindible, es muy entretenida, está muy bien realizada y el paso del tiempo no la ha perjudicado en absoluto, más bien al revés, teniendo en cuenta la gran cantidad de basura infecta que no para de desfilar por las pantallas actualmente, creo que fue de las últimas en marcar algo de estilo y personalidad dentro del terror (y eso que han pasado ya quince años por ella, que se dice muy pronto).

Aparición estelar de Tony Todd (el mítico ''Candyman'')

*MI MOMENTO FAVORITO: tenía que señalar como tal la terrible, espantosa, agónica y sangrienta muerte de la profesora Lewton (Kristen Cloke). La pobre es acuchillada, desangrada, quemada y para colmo, acaba explotando junto con su casa. ¡Se cebaron con ella! - y eso que la actriz era la esposa del guionista Glen Morgan, director de ''Negra Navidad'', en la cual también sale ella y la vuelven a matar violentamente, ¡cuánto amor! -.

La pobre srta. Lewton (Kristen Klove) pasará un
gran calvario antes de irse al otro barrio

jueves, 5 de febrero de 2015

Hatchet (2006) de Adam Green



Cameo del mítico Robert Englund (el único Freddy Krueger)
Una grata sorpresa me llevó con este discretísimo film de serie B. ''Hatchet'' es, ni más ni menos, que el trabajo de un admirador del buen slasher ochentero, destinado para los incondicionales fans de los slashers ochenteros, dispuesto con el respeto y buen gusto necesarios para configurar un trabajo de calidad, teniendo en cuenta sus limitaciones presupuestarias y técnicas. ''Hatchet'' no cuenta una historia original, ni un guión muy elaborado, ni pone a nuestra disposición personajes profundos ni mínimamente interesantes, ¡para nada!, sin más pretensiones pone la carne en el asador y se presenta como un film de casquería que va al grano. Veremos como un grupito de turistas, por motivos diversos (los cuales importan un bledo), acaban en medio de un pantano perdido en Nueva Orleans, en cuya zona se cuenta la leyenda de Victor Crowley, un leñador bestiajo y deforme que supuestamente, fue víctima de abusos siendo un niño y que ahora es un asesino de lo más salvaje. 

Grupito de incautos que se han ido de excursión al pantano, ¿a quién se le ocurre?

Cameo de otro icono del terror, Tony Todd (''Candyman'')
Efectivamente, sin miramientos, no tardará en hacer su aparición el propio Victor Crowley (una especie de Jason Voorhees, pero más bruto si cabe) y empezará a despachar al grupito mediante técnicas sumamente sangrientas. Esto es lo que hay, ni más ni menos; un espectáculo gore de aúpa que para el aficionado al buen slasher clásico, se convertirá en toda una grata experiencia y rememoramiento de un subgénero muy mal tratado con el paso del tiempo. La película técnicamente resulta la mar de notable, sus realizadores reflejan su conocimiento y amor por el subgénero que tratan y lo homenajean de forma muy efectiva, jugando a la perfección con su clichés y añadiéndoles simpáticos toques de humor que contrastan con las soberanas carnicerías a las que el asesino someterá a sus víctimas. 

Con ustedes; el maníaco Victor Crowley...

...experto en machacar peña
Hay que destacar también (como signo más pronunciado de homenaje al terror) las apariciones de rostros muy afincados al género como el mismísimo Robert Englund (el eterno Freddy Krueger de ''Pesadilla en Elm Street''), o Tony Todd (el asesino de ''Candyman'') y la estrella del film, quien encarna a Victor Crowley, Kane Hodder (el actor que más veces a interpretado a Jason Voorhees en el universo ''Viernes 13'') que se regodea exagerando las tácticas ya empleadas en la ficción en la piel del asesino de la máscara de hockey. En sí ''Hatchet'' es, como suelo decir, un film que no engaña a nadie, que es lo que es y punto, no pretende ir de petardazo cool para gafapastas intelectuales, va destinado a un público muy concreto y como tal sabrá ser apreciado por dicho público. A mí, la verdad, es que me encantó, es un slasher contemporáneo de irresistible toque ochentero, híper sangriento y muy entretenido. ¿Qué más se puede pedir? Por supuesto, es imprescindible para todo aquél que disfrute con los míticos films de casquería, merece su página dentro del subgénero sin lugar a dudas.  

Claro guiño a ''Viernes 13''

*MI MOMENTO FAVORITO: una de las pobres víctimas de Victor Crowley, sufre una muerte atroz y burrísima, el asesino le desgarra la cabeza con la manos como si fuese una calabaza o algo parecido. ¡Qué pedazo de escenaca!; ¡impresionantes efectos de maquillaje!

¡Cabeza hueca del todo!

martes, 9 de diciembre de 2014

Candyman, el dominio de la mente (1992) de Bernard Rose



La prota, Helen Lyle (fabulosa Virginia Madsen)
Tras el soberano coñazo que, para mí, supuso "La casa de papel", el realizador Bernard Rose sí que estuvo plenamente acertado en este segundo acercamiento suyo al género de terror. Los inicios de los noventa, fue una época nefasta para dicho género, había caído en un incómodo desuso debido a la incesante reiteración de las fórmulas establecidas y había provocado un gran desdén y agotamiento en el público, que prácticamente le había dado la espalda. No obstante (hasta su pleno resurgir con "Scream" en 1996), se pueden rescatar de este período alguna que otra obra magistral de terror, como la que nos ocupa. "Candyman" es un film colosal y a día de hoy otro grandísimo clásico. Su base argumental parte de un relato de Clive Barker (creador de "Hellraiser"), el cual sirvió para dar a conocer a otro gran icono del género, el atemorizante espectro de un hombre negro -el cual sufrió una agónica e injusta muerte- que reclama venganza y dolor, cuando se osa pronunciar su nombre cinco veces ante un espejo,... Candyman, Candyman, Candyman, Candyman,... reconozco que en muchas ocasiones, ni yo mismo he tenido las agallas de atreverme a decirlo por quinta vez. 

¿Hay huevos a decir Candyman cinco veces?

El lado más oscuro y siniestro de los graffitis
El film me parece magistral porque sin lugar a dudas, huye un poco de los convencionalismos manidos en el género. En sí, se construye como un film de terror psicológico, en el que en ocasiones muy puntuales asoma el terror sobrenatural y esas gotitas inevitables de slasher y casquería. La historia se centra en Helen (excepcional Virginia Madsen, ¡qué papelón!), una joven que está realizando una tesis acerca de la leyenda urbana de Candyman. Para ello deberá adentrarse en los barrios marginales de un Chicago deprimente y hostil, pues es donde la creencia por la leyenda de este ser es más arraigada (interesante la aportación del punto de vista misterioso de los graffitis que se presenta en el film, ya procedentes de la historia de Barker). Muertes misteriosas parecen estar unidas al nombre de Candyman, el cual porta un puntiagudo garfio, que sustituye a una de sus manos mutiladas, con el cual da muerte a aquella víctima desgraciada que ha tenido la poca cautela de llamarlo ante un espejo. Pero claro, para comprobar la veracidad de un mito, hay que llegar hasta las últimas consecuencias y Helen llama al "hombre dulce". ¿Es en verdad una leyenda?, ¿es Candyman una fantasía creada por el folclore y la supersitición?, ¿o es una mortífera realidad? Desde ese momento, la vida de Helen será un auténtico infierno, y ella misma comprobará en sus propias carnes, el hecho de convertirse en una leyenda.

¿Existe Candyman...

...o a Helen se le está yendo la olla?
Bueno, como ya he dicho, "Candyman" me parece un film de horror superlativo. No sólo porque está cojonudamente realizado e impecablemente rodado, sino porque en resumidas cuentas, prácticamente todos sus elementos están perfectamente dispuestos. La historia se nos narra desde un punto de vista fresco y original, y es que a pesar de contar con su propio psycho-killer imponente y carismático (¡qué pedazo de impresión causa Tony Todd!, ¡hiela la sangre a cualquiera!), el film no se ajusta a ser un mero slasher sobrenatural más que en cierto sentido tomase referencias de personajes como Freddy Krueger, lo que podría parecer a priori. Para nada. La peli se enfoca más desde la vertiente psicológica de la protagonista principal, convirtiéndonos en testigos de su angustiante paranoia. ¿Podría ser que Candyman no fuese más que fruto de la mente desquiciada y enferma de Helen?, por momentos la película parece inclinarse hacia esta premisa, aunque por otros parezca atribuirle toques de terror sobrenatural. Lo bueno es que siempre se mantendrá esa duda razonable (un poco enturviada por la existencia de las secuelas) que es lo que le da a "Candyman" su toque de personalidad y la destaca de otros múltiples productos. 

A veces la leyendas pueden convertirse en realidad...

Hay que destacar también la magna labor de los actores, en especial Virginia Madsen que está arrolladora y por supuesto el propio "monstruo" del film, el imponente Tony Todd, consagrado de por vida como el siniestro Candyman; sin desmerecer por ningún momento la increible banda sonora de Philip Glass, siniestra y dulce al mismo tiempo (a mí siempre me recordó a una melodía navideña). Sin más ni más, "Candyman" es una gran y absoluta joya, un film imperecedero e imprescindible.

...sino que se lo digan a ésta

*MI MOMENTO FAVORITO: cuando la propia Helen (Virginia Madsen) se convierte en una propia y aterradora leyenda.

Helen, Helen, Helen, Helen,... Helen