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viernes, 20 de febrero de 2015

Angustia (1987) de Bigas Luna



El perturbado prota, John (Michael Lerner) y su no menos
enloquecida madre (Zelda Rubinstein, la enanita de ''Poltergeist'')
En muchas ocasiones he sido crítico con el cine de Bigas Luna (que en paz descanse), para mí, un cine monotemático, de mal gusto, zafio, sin ningún rasgo de actividad artística destacable; en resumidas cuentas, un cine falto de interés, reducido a contar la misma mierda de siempre, la cual parece extraída de una calenturienta y empedernida mente admiradora de lo obsceno. Pues bien, ''Angustia'' es algo aparte, realmente es la única película de este director español que puedo decir, no sólo que me ha gustado, sino que me ha parecido un experimento de lo más llamativo e interesante. ''Angustia'' es un film que delata que Bigas Luna tenía potencial para crear una historia original, que podía manejar otro género ajeno al erotismo y que encima era capaz de componer visualmente algo muy potente y atractivo. Lástima que se relegase la mayor parte de su filmografía a lo mismo de siempre, por lo que es habitualmente reconocido. ''Angustia'' es un fim de terror bastante tenso que precisamente, resulta muy efectivo a la hora de provocar lo que su título anuncia; angustia. 

Perturbador y atractivo plano animalesco

John es un psycho killer en toda regla...
Es una de esas piezas un tanto obsoletas que apuntaban que desde España se podía exportar cine de terror con clase y calidad. Eso sí, el señor Luna tenía clara su proyección comercial y optó por darle al film un aire típicamente americano, y aunque la peli la rodó en Barcelona, toda la ambientación (véase carteles, letreros y demás en inglés) está trucada y disimulada como si el film hubiese estado filmado en Estados Unidos, además de que la mayoría de los actores que configuran el reparto (salvo alguna excepción, como Ángel Jové -fetiche de Bigas Luna-) son americanos. La historia es la mar de llamativa, una especie de mezcla de film fantástico, con tintes de giallo italiano, slasher americano (era la moda impuesta por antonomasia en el género), thriller psicológico e incluso toques de terror adolescente (Bigas Luna no era tonto e hizo un refrito, muy personal eso sí, de lo que prevalecía en el género en dicho instante). 

...y su predilección son los ojos humanos

Su madre ejerce una siniestra influencia sobre él
El conjunto es muy loable, el punto de partida nos muestra la extraña relación de un oftalmólogo (magnífico Michael Lerner) con su madre (Zelda Rubinstein, la eterna enanita de ''Poltergeist'', la presencia más memorable del film). Él tiene una peculiar obsesión, le encanta coleccionar ojos y por las noches, condicionado mediante hipnosis por su perturbada madre, sale por ahí con el afán de ir aumentando su particular colección, no pudiendo ser de otra forma que haciéndose con nuevos ojos tras arrancárselos a desafortunadas víctimas con las que se va encontrando. Este psicópata se mete dentro de un cine e irá haciendo una soberana escabechina sangrienta con los despreocupados espectadores. De pronto vemos como el film da un giro sorprendente cuando presenciamos como esto realmente, es el argumento de una película que un grupo de personas están viendo en un cine. Ciertamente influenciada por la magna ''Demons'' de Lamberto Bava, los acontecimientos ocurridos en la ''película ficticia'' irán haciendo mella en el comportamiento de algún que otro espectador de la sala, llegando a producirse una especie de conexión bizarra entre lo ocurrido en la ''pantalla'' y en la ''realidad''. 

La pobre Patty (Talia Paul) pasará un rato malísimo en esa butaca

Cine dentro de cine
Al final se acabará mascando la tragedia. Decir pues de la película que, sin lugar a dudas, resulta un experimento la mar de notable. Como film de terror es solvente al cien por cien, está magistralmente filmado y ambientado, lo cual me ha sorprendido gratamente, jamás me imaginé que Bigas Luna hubiese sido capaz de desempeñar una labor tan magnífica dentro de un género al que no estaba precisamente arraigado. Destacar el aumento de tensión muy bien elaborado que se va provocando a medida que va avanzando el argumento, si bien es cierto que, quizás, el clímax final decaiga un poco (no excesivamente), pero en resumidas cuentas considero que ''Angustia'' sale lo suficientemente bien parada como para ser catalogada como un clásico peculiar y curioso dentro del cine de terror (y más procediendo de nuestro país, muy poco habituado por aquel entonces a la elaboración de cine de este género). 

La mente de este espectador (Angel Jové) se verá severamente afectada por la película...

No le falta además truculencia, ciertas dosis de gore (no excesivo, pero sí resultón) muy deudor del giallo (como ya señalé anteriormente, -el tema de la obsesión por los ojos me recordó un tanto a Lucio Fulci-), amén de su estilo ochentero tan marcado y exagerado (copiando el modelo de peli teen americana del momento) que a mí, pues me fascina. En resumidas cuentas, estamos ante una peli muy recomendable y ciertamente original (de lo que viene a escasear hoy en día alarmantemente), y pues, tengo que decirlo, también es la única película de su director que me parece digna de visionar.

...hasta extremos psicopáticos

*MI MOMENTO FAVORITO: el tenso instante en el psicópata (Ángel Jové) confunde su realidad con los hechos ocurridos en la película y la lía parda en el cine. 

Realidad y ficción se mezclan

sábado, 19 de julio de 2014

16 velas (1984) de John Hughes



Samantha (Molly Ringwald) pensando en las musarañas
Requisito fundamental que debes cumplir para que te mola "16 velas"; ser un adorador incondicional de los ochenta, de lo contrario quizás te pueda parecer ciertamente tontorrona y falta de interés. Bueno, vamos a ver, efectivamente la película es que es un poco chorras y no es para menos, su director John Hughes no prentendió ofrecernos una historia muy trascendental para que nos comiésemos el tarro durante su visionado, sin más expuso un producto de consumo fácil destinado al público adolescente de la época, para que pasase un rato divertido y entretenido. "16 velas" cuenta con la peculiaridad de haberse instaurado como un película se semi-culto dentro del amplio abanico formado por el cine para (y sobre) adolescentes. Hay quien la ha señalado como una pionera en su estilo, aunque francamente no estoy de acuerdo con ella, antes de "16 velas" ya existían múltiples ejemplos que retrataban de un modo u otro, el drama de ser adolescente, aunque sí que es verdad que esta película sirvió como un referente y ejemplo a seguir por otras que vinieron después, algunas incluso, de su mismo director. 

¡Qué plasta es este tío (Anthony Michael Hall)!

Se nota el ambiente ochentero, ¿verdad?
Y es que el señor John Hughes (que en paz descanse) ha pasado a la historia, con todo merecimiento, por ser uno de los más importantes promotores del cine adolescente y durante los ochenta nos regaló joyitas tan entrañables como ésta que nos ocupa, o "La mujer explosiva", "El club de los cinco" o "Todo en un día" (las cuales ya las iré comentando, por supuesto). Centrándonos en "16 velas" tenemos a una chica, Samantha (Molly Ringwald, uno de los iconos juveniles ochenteros por antonomasia), que vive desde sus ojos de adolescente incomprendida, un tremendo drama catastrofista. Es el día de su 16 cumpleaños, no obstante se siente desplazada por todos los miembros de su familia (los cuales ni se acuerdan de este acontecimiento), que están ensimismados preparando la boda de su hermana mayor. Por otro lado, está enamorada de un chico, el típico guaperas, Jake (Michael Schoeffling), pero él pasa de ella, bueno, al menos eso es lo que piensa ella, porque la realidad es otra bien distinta. Pero es que encima, a ella le da el coñazo un chavaluco (Anthony Michael Hall, otro rostro muy típico del cine juvenil ochentero), que es un bocazas, va de ligón y de ser un experto en temas sexuales y es un mindundi de cuidado. 

A la izda. un jovencísimo John Cusack

Una también jovencísima Joan Cusack
A lo largo de la película iremos siendo testigos de múltiples vivencias de la chica, las cuales nos irán retratando en tono muy cómico y desternillante, lo deprimente y duro que puede resultar ser una adolescente atrapada en la pesadilla de ser, pues eso, una adolescente; al fin y al cabo la edad del pavo ha sido, es y será muy compleja para todos; y ahí es donde radica el atractivo del film, lo bien que el señor Hughes y su equipo se burlan del asunto y nos hacen pasar un buen rato presenciándolo. No lo vamos a negar, "16 velas" no podría pasar por algo genuinamente original ni digno de alabar, el film nada en clichés y estereotipos (ya por aquélla bastante vistos con anterioridad), y además cuenta con la peculiaridad inherente de ser muy hija de su época, o de estar muy enmarcada (como muchas otras) en el contexto ochentero. ¿Qué quiero decir con esto? Alguien que aborde su visionado, sin tener en cuenta esto, que no esté acostumbrado a ver cine de esa época (o sea que tenga el ojo hecho a ver muchos de los bodrios que se estrenan actualmente), la encontrará anticuada, desfasada, pasada de moda; al fin y al cabo no deja de ser una película para nostálgicos (sus looks, su banda sonora, etc., son pruebas de ello).

¡Qué descojone con el chino!

Por ahí andaba también la enanita
de "Poltergeist" (Zelda Rubinstein)
Eso sí, todo aquél al que le fascine todo lo relacionado con los ochenta (yo por ejemplo), irá siendo víctima de algo cercano a constantes oleadas de placer, a la par de constantes sacudidas de nostalgia. En resumidas cuentas, es un claro ejemplo del tipo de cine ingenuo, despreocupado y entrañable que se hacía en aquellos maravillosos años, un cine que como ya he dicho en múltiples ocasiones, ya no se hace (por lo general), lamentablemente. Lo siento, pero no puedo hablar de manera objetiva de un film como "16 velas", y los que como a mí, les fascine tanto esta década, me entenderán perfectamente. Sin más no puedo hacer más que recomendarla a todo el mundo que desee pasar un buen rato y evadirse de los problemas cotidianos durante una hora y media, a los nostálgicos ochenteros, no creo que haga falta hacerlo, seguramente ya la habréis visto (y seguramente más de una vez).

¿Es Jake (Michael Schoeffling) un príncipe azul?

*MI MOMENTO FAVORITO: el de la boda de la hermana mayor de Samantha, Ginny (Blanche Baker), en el que ésta se presenta ante el altar con una borrachera de aúpa.

Eso es ir más pedo que Alfredo

sábado, 22 de marzo de 2014

Poltergeist 3 (1988) de Gary Sherman



A la pobrecita Heather O'Rourke se le empezaban a hacer
notorios los signos de su enfermedad (R.I.P.)
Una película triste, muy pero que muy triste, y es que supuso el apagón de una estrellita en potencia. Una niña con una cara preciosa, un icono del cine de terror con un carisma único. Estoy hablando de Heather O'Rourke, la pequeña Carol Anne que falleció, a consecuencia de una irremediable enfermedad, antes de poder terminar de rodar esta tercera parte de la película que le dio la fama. Nunca sabremos hasta dónde podría haber llegado esta entrañable criatura, puede que fuese una especie de Drew Barrymore hoy en día. Pero bueno, como ya he dicho, eso nunca lo sabremos, aunque seguramente seguiría siendo preciosa, como lo fue de niña. En fin, dejando al lado la desgracia de la pequeña Heather, estamos ante una secuela penosa. La primera "Poltergeist" es una gran obra maestra del género, un film inolvidable y que ha quedado instaurado en la memoria colectiva del gran público con todo merecimiento. La segunda parte, era lógicamente peor que la primera, pero pasable al fin y al cabo, gracias a algún que otro detalle ciertamente destacable (sobre todo en lo referente a su realización). Pero esta tercera no llega ni a eso. La historia es ya muy mala. El argumento se vuelve demasiado ilógico y absurdo. Se ve claramente que no sabían cómo estirar el chicle para continuar la saga y que, para salir del paso y seguir aprovechándose de su tirón comercial, se inventaron cuatro chorradas para justificar esta infame secuela. 

Carol Anne con su nueva familia

Los tíos de Carol Anne (Nancy Allen y Tom Skerrit)
Esta tercera entrega no es más que una colección de errores a cual más monumental. Lo primero que vemos es que se rompe por completo con la línea argumental establecida en las dos películas anteriores y es que, ya no sale la familia original, ¡detalle lamentable!; pues desquebraja el alma del film original; en donde los Freeling demostraron un valor abismal a la hora de salvar a su pobre hijita de las garras de unas fuerzas inimaginablemente malignas. Sin embargo, ahora la pequeña Carol Anne (único elemento que sigue manteniendo la continuidad con las dos anteriores partes), se encuentra viviendo con unos parientes de su familia original, en un altísimo y moderno rascacielos en la ciudad (alejándose así también del típico ambiente de barrio residencial de las otras pelis). ¿Cómo es posible que unos padres tan cariñosos den de lado a su hijita del alma, a su ángel, a su tesoro, a sabiendas del mal que parece no dejar de acecharla y después de todo por lo que tuvieron que pasar? Algo inexplicable que parece ser que los guionistas no tuvieron en cuenta, o directamente se la sudó. 

Los fantasmas no paran de dar el coñazo, ¡qué pesados!

Para colmo, los nuevos componentes de la nueva (valga la redundancia) familia no tienen nada de gancho, son personajes nefastos y planos a más no poder y en ningún momento nos llegan a importar un pito (no hay más que ver a la mongola de la hija adolescente, interpretada por Laura Flynn Boyle). Así mismo se pierde ese vínculo de unión que caracterizaba hasta el momento a "Poltergeist", en el que el drama humano debido a las creíbles reacciones de los miembros de la propia familia, construían una historia sólida y emotiva a partes iguales. Aquí olvidaos de nada de eso, todos los elementos parecen expuestos ante la pantalla, porque sí, sin alma, sin nada que te haga compenetrarte lo más mínimo con ellos. 

Los charcos de agua sustituyen a la tele como portal interdimensional

La pobre Tangina (Zelda Rubinstein) no sabe ni lo que pinta ahí...
Pero ya si nos metemos a analizar el guión, la cosa es para quedarse atónito (para mal). En "Poltergeist 3" no hay un mínimo atisbo de lógica por ninguna parte, y encima debido a los cambios que tuvieron que hacer para poder acabar la película tras la muerte de la estrella principal, todavía les quedó un churro peor. Pero no es justificable el hecho de atribuir estos fallos tan lamentables a esta tragedia, la película ya partía siendo más mala que el veneno con una historia tan horrible, unos personajes tan patéticos y una trama a la par que ilógica tremendamente aburrida, la cosa hubiese resultado casi con seguridad, un desastre similar. En el terreno de los efectos especiales también vemos como el nivel desciende de forma preocupante. Aquí los increíbles alardes de efectos visuales presenciados con anterioridad en las secuelas precedentes, se ven reducidos a cuatro trucajes de espejitos de mierda, y tres o cuatro charquitos de agua que se convierten en puertas a la otra dimensión (olvidaos de la televisión como portal para los entes diabólicos), todo con un acabado muy pobre y nada impresionante, lo que nos hace añorar al fabuloso espectáculo que suponía el magno film original. 

...y así es como acaba

Lo que los espejos revelan
Mencionar que vuelve a salir por ahí haciendo el canelo, Zelda Rubinstein, en su eterno papel de la pitonisa Tangina Barrons, aunque se quitan de en medio su personaje de un modo abominable. Por lo visto la actriz (por cierto ya también fallecida) se vio sobrecogida en pleno rodaje, por la muerte de su anciana madre y lo abandonó, así que a los mamelucos de los guionistas no se les ocurrió otra cosa que dedicarle a su personaje el desenlace de mierda que tiene, algo asombrosamente patético. En fin, la verdad es que me parece un auténtico despropósito, una secuela malísima y un auténtico insulto para la película original. Lo peor que es da la sensación de haber sido realizada por un equipo desganado, sin el más mínimo interés por llevar a cabo un proyecto sólido e interesante, o al menos que tuviese un mínimo de calidad. Por supuesto, no la recomiendo para nada y menos a los que adoráis (como yo) la primera película. Si os pica en exceso la curiosidad, echadle un vistazo a la segunda pero nunca os molestéis en visionar esta putísima mierda. No es ni un mero reflejo de lo que fue ese auténtico prodigio que sigue siendo a día de hoy "Poltergeist". Una secuela abominable, de esas que ojalá no hubiesen existido nunca. 

¿Visitantes del más allá?

jueves, 13 de marzo de 2014

Poltergeist 2 (el otro lado) (1986) de Brian Gibson



''Hola Carol Anne, hemos vuelto''
Para mí "Poltergeist" ha sido, es y será por siempre una de las mejores películas de terror sobrenatural (véase fantasmas, casas encantadas y estos diabólicos asuntos) que jamás se han hecho en la Historia del Cine, un clásico imperecedero que además, fue un absoluto exitazo de taquilla en su momento. Por ello, obviamente, salió esta secuela, cuatro años después de la original. El film como tal, es pasable, pero con un resultado muy inferior al magno proyecto que significó su antecesora. La primera es una gran obra maestra del género de terror fantástico y esta secuela no, así de simple. Los porqués se encuentran en diversas causas. No obstante, es de agradecer que se mantenga la mayoría del reparto del primer film (a excepción de la pobre Dominique Dunne, que hacía de la hija mayor del matrimonio protagonista, la cual fallecido poco después de hacer la primera), lo que hace despertar el interés por el film (la tercera parte ni eso lograría). "Poltergeist 2" nos muestra cómo es la vida de la familia Freeling, después de escapar por patas de la casa maldita del primer film.

JoBeth Williams y Craig T. Nelson vuelven a ser el sufridor matrimonio Freeling

Ahora viven en otra bonita vivienda, aparentemente en paz, hasta que la pequeña Carol Anne (la entrañable Heather O'Rourke) vuelve a mostrar signos evidentes de que su comunicación con los habitantes del más allá sigue vigente. La aparición de un espeluznante reverendo (Julian Beck, un tipo cuyo aspecto de verás acojona lo suyo), hará notorio lo evidente; que los fantasmas no están dispuestos a dejar en paz a los Freeling, por mucho que éstos cambien de casa. De nuevo la familia al completo, volverá a ser víctima de violentos ataques paranormales y por ende contarán con la ayuda de la pitonisa Tangina Barrons (repite Zelda Rubinstein), y además la de un gigantesco indio (Will Sampson), capaz de confluir las energías positivas de la tierra (o alguna mierda así mística), muy valiosas para contrarrestar el mal. 

La enanita Tangina Barrons (Zelda Rubinstein) vuelve a hacer acto de presencia

Lo que van a sufrir estos pobres niños
Bueno, "Poltergeist 2" es una secuela un tanto rara, principalmente porque se desvirtúa mucho del aire de la primera parte; tal vez sus realizadores lo que pretendían es coger la historia y aplicarle otro enfoque (se agradece el detalle para no afincarse en repetir el mismo esquema), pero la verdad, no les quedó muy efectivo el experimento. Eso sí, me parecen dignas de destacar algunas magníficas secuencias plagadas de geniales efectos especiales (nominados al Oscar) que le dan encanto al film, efectos muy artesanales y muy de los ochenta de gran imaginería visual (por ejemplo la escena del aparato dental del niño o cuando el padre vomita ese extraño y repugnante ser). También resulta curioso ver cómo es "el otro lado" (al que además hace alusión el título), donde estuvo perdida la pequeña Carol Anne (el cual en la original no nos enseñaron) y que se mantenga esa relación tan entrañable entre los miembros de la familia, que peleando todos juntos y en colaboración todo lo pueden lograr. Por lo tanto esta secuela aporta algún que otro dato interesante y alguna secuencia muy lograda (el diseño de la otra dimensión a mí me moló un huevo sinceramente). Aunque se pierde por ejemplo un mecanismo muy importante que le daba a la original ese estatus de film entrañable y magnífico a partes iguales, cuya esencia además lo ha conservado como imperecedero y es que se desvincula por completo del drama humano que vive la familia.

El indio (Will Sampson) enseñando sus rareces místicas

El padre vomitando un bicho realmente asqueroso
En la original este aspecto era lo más importante, estábamos viviendo un drama intenso de la familia, un calvario que tenían que superar a través del amor que se procesaban el uno al otro. Sin embargo esta secuela ha perdido ese lado de emotividad, va más a saco y eso la perjudica enormemente. Todo se resume a un puñado de ataques por parte de los espectros, desmesurados para mostrar un buen puñado de efectos muy trabajados. Han pasado de darle la profundidad y el carisma a los personajes en el guión, que a pesar de ser los mismos, parecen más acartonados, no se les coje tanto cariño (ni siquiera a la preciosa Carol Anne). En sí las situaciones se vuelven más forzadas y en resumidas cuentas la película resulta más vacía. Además le añaden algunos puntos a la trama nada interesantes y que no pegan ni con cola (por ejemplo el indio o el predicador, personajes que no me parecen nada carismáticos, y en el caso por ejemplo del personaje del indio, hasta ridículos. Tampoco pinta mucho el personaje de Zelda Rubinstein (vital en el primer film, aquí parece metida con calzador, aunque saldría peor parada todavía en la tercera película).

El bicho en cuestión (diseñado por el genial H. R. Giger, creador del monstruo de "Alien")

Tampoco es que la película destaque por ser un alarde de acción apabullante, todo lo contario, es más pausada que la primera y aunque presenta algunos momentos de terror bastante potentes, el 70% del metraje es pura matraca, mucho "bla, bla, bla" y rollo místico, y pocos fantasmas (se hecha mucho de menos la impresionante puesta en escena del primer film, cuya esta secuela no logra igualar ni por asomo, y eso que fue una producción más cara). En definitiva, es una secuela totalmente innecesaria cinematográficamente hablando. A ver, se puede ver, al menos es entretenida y está muy bien hecha, aunque queda muy lejos de lo maravillosa que fue su antecesora. Simplemente pasable y poco más. Con todo, hay que decirlo, esta secuela cumplió muy satisfactoriamente en taquilla, así que hubo tercera parte. 

La familia de visita en el "otro lado"

Los putos fantasmas no dejan a la pobre Carol Anne en paz
*Como curiosidad; "Poltergeist 2" potenció esa mala fama que ya se hizo inherente en su primer film. Durante el rodaje de la peli original, se murmuró que una especie de maldición se aferró a los miembros del set, debido a diversos accidentes que se produjeron, e incluso la muerte de algún miembro del equipo. La supuesta maldición se hizo más notoria cuando, como ya he dicho, poco después de filmarse "Poltergeist", la joven Dominique Dunne, que hacía de la hija mayor de los Freeling, murió con 23 años después de una brutal agresión por parte de su novio. Pues bueno, esta secuela no estuvo exenta de hechos misteriosos y desagradables y se apuntó dos nuevas víctimas. El primero fue el actor Julian Beck, que hace del siniestro reverendo Kane, el cual falleció incluso antes de llegarse a estrenar el film de cáncer de estómago. El segundo fue el gigantón que interpreta al indio, William Sampson (conocido por su participación más famosa en "Alguien voló sobre el nido del cuco") que murió poco después de terminar el rodaje, de un ataque de corazón. Estos hechos, como ya he dicho, potenciaron esa mala fama arraigada al mundillo de "Poltergeist", la cual se coronó cuando la pequeña protagonista, la preciosa Heather O'Rourke falleció con 12 añitos rodando la tercera parte en 1988. 

El siniesto y acojonante reverendo Kane (Julian Beck)
R.I.P. (1925 - 1985) 

Will Sampson
R.I.P. (1933 - 1987)

*MI MOMENTO FAVORITO: ése en el que al pobre niño, Robin (Oliver Robbins), sufre el ataque de su propio aparato dental. Sí, algo inaudito y verdaderamente increíble, el alambre de los dientes cobra vida y aprisiona al chaval, formando una especie de capullo metálico alrederdor de su cuerpo. Una escena que la verdad me dejó alucinado. 

El aparato dental empieza a cobrar vida

domingo, 6 de octubre de 2013

Poltergeist (fenómenos extraños) (1982) de Tobe Hooper


Los padres de familia, Diane y Steven Freeling
(JoBeth Williams y Craig T. Nelson)
Una auténtica obra maestra del terror. Y diciendo esto voy a mencionar cierta crítica que un tal Javier Ocaña (un señor supuestamente experto en cine) le dedicó a esta película. Decía así: "Entretenida producción de Ciencia-Ficción ¡Ya están aquíííííí!". Sea quien sea este tipo, me parece que no tiene mucha idea de cine, no sé qué hace opinando si no sabe diferenciar un género de otro, es decir "Poltergeist" tiene muchos elementos que la unen al fantástico pero en ningún momento a la ciencia ficción. Comentado este punto incoherente debo decir que "Poltergeist" me parece una magnífica película de terror, merecidamente todo un clásico indiscutible. Hay quien apunta que es un film 100% Steven Spielberg aunque aparezca acreditado como director Tobe Hooper (director de otra obra maestra de terror, "La matanza de Texas"). Indudablemente se ve la mano de Spielberg por todas partes, no obstante para eso era productor e ideador de la historia y está claro que incluiría una gran proporción de ideas de su cosecha, una firma de indudable calidad artística. 

La pequeña Carol Anne (Heather O'Rourke) parece
comunicarsecon alguien a través de la televisión

La familia empieza a presenciar fenómenos extraños
No obstante me imagino que Hooper también aportó algo al film, de hecho me parece una película bastante agresiva en ciertos momentos que contrasta con el mundillo de infantilismo y cínico conservadurismo que Spielberg ha impuesto a la mayoría de sus films aptos para toda la familia. Escenas como la del tipo que se arranca la cara, o algún que otro momento puntual macabro se me asemejan más al estilo Hooper que al de Spielberg, porque aunque Hooper haya tenido una carrera muy irregular, hay que romper una lanza a su favor ya que había demostrado que sabía lo que hacer en un film de terror y seamos sinceros Spielberg sería incapaz de crear una película tan angustiante y tan aterradora como "La matanza de Texas" (sin quitarle méritos, ¡Ojo!, en sin más una mera opinión, obviamente Spielberg es uno de los grandes lo, que no ha logrado ser Hooper). Pero hablando de la película en sí, para mí la mejor película sobre fantasmas que jamás se ha rodado en la Historia. Ni "Los otros", ni "El orfanato", ni "El sexto sentido", ni "Insidious" ni porras en vinagre, al lado de "Poltergeist" todas éstas se quedan a la altura del betún. No sólo porque "Poltergeist" se ha convertido en un clásico de gran importancia y relevancia copiado infinidad de veces, sino porque aportó una visión enormemente original que la hace destacar por encima del resto y tener una personalidad incomparable.  

''Están aquíiiii''

Llevándose a Carol Anne al otro lado
"Poltergeist" nos habla principalmente del drama de una familia que pierde a una hija y su desesperada lucha por recuperarla. El elemento sobrenatural podría decirse que es secundario puesto que en lo que se centra el film es en el amor que de esta familia y lo que hacen los miembros de ella para que ese vínculo familiar no se destruya. El inconveniente es que lo que amenaza esta estabilidad son un grupo de violentos espectros que quieren retener a la niña en otra dimensión. La película gana puntos porque es enormemente emotiva, de verdad es que el hecho de oir la vocecita tan preciosa de la pequeña Carol Anne a través del televisor hace que se te caigan las lágrimas de la emoción, no es un film de terror a la antigua ausanza plagado de sustos tras sustos ni presenta una orgía de sangre despapanante. Durante la primera hora de película los elementos aterradores casi brillan por su ausencia (salvo puntuales momentos como el del árbol o el del armario). No obstante cercano el final el horror se va intensificando y cuando explota nos encontramos ante un espectáculo acojonante. Los veinte minutos finales son de quitar el hipo, un aquelarre de impresionantes efectos especiales inundan la pantalla y si vista hoy en día resulta verdaderamente increíble, no me puedo imaginar lo que debió de ser en 1982 cuando se estrenó. 

El pequeño Robin (Oliver Robbins) tiene miedo de la tormenta
 
La familia Freeling al completo tras la
desaparición de la pequeña Carol Anne
"Poltergeist" despierta en sí desde lo más profundo del terror cuando ha logrado que te encariñes con sus personajes, que te sientas casi como un miembro de esa familia que es capaz de insertarse en otra dimensión por recuperar a su hijita pequeña y entonces te sacude. El final de verdad pone los pelos de punta y tiene momentos tan impactantes que al presenciarlos no puedes hacer otra cosa que admirarla y quitarte el sombrero. En definitiva no es un film de fantasmas más, es "El film de fantasmas por excelencia". Todo es sobresaliente (banda sonora, dirección, efectos especiales, efectos sonoros,...) es una joya, una obra maestra, un clásico de los ochenta, un auténtico peliculón. La pequeña Heather O'Rourke era un amor y se convirtió en uno de los iconos más populares y famosos del género de terror con solo decir una simple frase: "Están aquíiiii"

La experta pitonisa Tangina (Zelda Rubinstein) acude a ayudar a los Freeling

Hablando de ella, es justo recordarla porque la pobre chiquilla falleció en 1988 (antes de terminar de rodar la tercera entrega de "Poltergeist") de una extraña enfermedad. El fallecimiento de esta ricura potenció una siniestra fama que recaía sobre este film, unido al también fallecimiento de la joven Dominique Dunne (quien interpreta a la hija mayor del matrimonio protagonista), asesinada por su novio a los 22 años, poco después de finalizar el rodaje de este film y otros acontecimientos misteriosos, convirtieron a "Poltergeist" en una de las películas con más mala fama dentro del panorama cinematográfico. 

R.I.P. Dominique Dunne (1959 - 1982)
R.I.P. Heather O'Rourke (1975 - 1988)

En fin, cada uno podrá atribuir esas trágicas circunstancias al motivo que crea conveniente, pero hablando con propiedad del film en sí, es verdaderamente una película colosal y sorprendente gracias a un buen porrón de escenas como:

- cuando Carol Anne está frente a la tele y una mano emerge de la pantalla de ésta.

Choca esas cinco

- cuando el árbol intenta tragarse al pequeño Robin.

El árbol ha decidido dejar la dieta

- el momento en el que el tipo se arranca la cara frente al espejo del baño.

Esto sí que es quitarse las pieles muertas

- cuando la madre se introduce en la otra dimensión para rescatar a su hija.

Preparada para cruzar la luz espectral

- cuando del armario emerge una gigantesca cara calavérica.

''¿Truco o trato?''

- cuando la madre empieza a ser impulsada contra el techo de la habitación.

A volar se ha dicho

- cuando Robin es atacado por su muñeco payaso.

No es Chucky, pero podría serlo

 - cuando la madre se cae a la piscina y empiezan a salir de ésta los cadáveres de los que estaban enterrados bajo la casa.

A ver si limpiamos la piscina más de vez en cuando

- cuando la madre de nuevo se topa con ese acojonante fantasmón ante la puerta del cuarto de sus hijos.
Este ser como mascota dócil, definitivamente no nos vale

En fin, la película es un sin fin de experiencias y seguramente me esté dejando en el tintero otro montón de escenas que la delatan como una verdadera obra maestra. En serio, es MAGNÍFICA. Es una pena admirar lo que lograron hace 30 años con un film como "Poltergeist" y ver la mierda de cine de terror que hacen en general hoy en día. Es una auténtica lástima, por eso los 80 fue una década prodigiosa para el género e irrepetible.

Una auténtica puerta al Infierno

*MI MOMENTO FAVORITO: de los que he nombrado en este comentario, me es difícil, pero me decanto por el del tipo arrancándose la cara hasta dejar al descubierto su calavera. Fue un momento que cuando lo vi de crío me dejó absolutamente impactado, lo curioso es que recuerdo que fue una peli que emitieron un Sábado por la tarde en la TVE-1 a la hora de comer, lo cual me parece increíble puesto que no me parece una película indicada para que viesen los niños. Se ve que eran otros tiempos, estoy hablando igual hace casi veinte años.