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Mostrando entradas con la etiqueta Anthony Quinn. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 30 de marzo de 2016

Barrabás (1961) de Richard Fleischer



Barrabás (Anthony Quinn)
Aquí tenemos otra de esas producciones épicas, ideales para su proyección televisiva en Semana Santa. Me resultó curioso el siguiente hecho, muchos films han abordado la vida de Cristo y de otras figuras (llamémolas pesos pesados) importantes de la Biblia, véase Moisés por ejemplo, pero pocas veces le habían dado protagonismo a un personaje más secundario de dichos textos antiguos, y en este caso me pareció llamativo el hecho de que se le diese protagonismo a Barrabás. Bueno, los que hemos estudiado Religión, sabemos que Barrabás fue aquél indultado por el pueblo judío para que el hijo de Cristo fuese crucificado. Así pues comienza el film, Barrabás (interpretado por un Anthony Quinn, voy a decirlo, algo excesivo) se libra de morir y comienza sus andanzas, así vemos como es un miserable, un delincuente y un asesino que no tiene problemas en abusar del ajeno. 

Cristo crucificado en lugar de Barrabás

Barrabás condenado a trabajos forzados
Pero claro, ve la Luz Divina y su conversión a la fe del cristianismo comienza y va volviéndose más bondadoso el pobre, pasándolas bien putas, desde ser esclavo en unas minas donde se verá obligado a ser trabajos forzados, hasta gladiador (el señor Quinn no tenía tipo para tal cosa, para nada), aunque su destino acabaría siendo el mismo que el propio Mesías, ¡pobre Barrabás!, tanto sufrimiento para morir sufriendo, aunque eso supusiese purificar su alma. Bueno, el film es un tanto desconocido dentro de la gran oleada de pelis épicas (mucho más famosas) que salieron como churros a lo largo de los cincuenta y sesenta. Se trata de una producción italiana (no hollywoodiense, aunque contase con presencias magnas del star system americano) y hay que decir que su factura técnica es impecable. 

Esta pobre cristiana (Silvana Mangano) condenada a morir lapidada

La peli se deja ver, aunque se me hizo un poco densa, el problema es que sufre de muchos altibajos y su larga duración no la beneficia, siendo el tramo final (donde prevalecen las escenas de acción más dinámicas) y el inicio (en mi opinión deberían de haber iniciado la historia antes de la crucifixión de Cristo para haber puesto mejor en antecedentes a su personaje, por muy conocido que sea por los mínimamente entendidos) los momentos más destacables. Como producción de cine épico, está bien, es bastante pasable, satisfacerá de sobra a los degustadores de este tipo de películas, aunque para mí no está a la altura de otras más famosas y muy superiores del estilo.

Barrabás metido a gladiador

viernes, 4 de marzo de 2016

Zorba, el griego (1964) de Mihalis Kakogiannis



Alexis Zorba, el griego (Anthony Quinn)
A tantos que alaban esta película, yo les preguntaría lo siguiente. ¿Qué podéis decirme del argumento de ''Zorba, el griego'', o sea de qué va? No sé si habrá alguien que me pudiese realizar una frase acerca de qué realmente trata la historia de la misma, ¿por qué?, porque sinceramente no me queda claro si realmente va de algo, o trata algún tema trascendental y ni tan siquiera si sigue una estructura narrativa digna de ser seguida. ''Zorba, el griego'' presenta el típico esquema al que yo personalmente denomino ''fellinesco'', un film acerca de un grupete de personajes (en esta ocasión de un población griega muy rural) cotidianetes dentro de su ambiente, que actúan de determinada manera, que van de aquí para allí, que ladrán sus dialoguetes como que no quiere la cosa y ya está. ¿Qué hacen de interesante? Nada de nada. El prota es Zorba (uno de los personajes más míticos de Anthony Quinn), un griego ''grillao'' de la cabeza, es evidente, muy vitalista y que actúa por impulsos, más que por lógica. Vale, ¿y qué?, ¿un buen film se sustenta por las mamarrachadas que un personaje así de ''hilarante'' pueda hacer sin que lleve a ninguna parte ni que trace un eje argumentativo que dirija al espectador? 

Zorba con su amiguete británico Basil (Alan Bates)

Zorba con Madame Hortense (Lila Kedrova,
ganadora del Oscar a la mejor actriz secundaria)
Desde mi punto de vista, no. Además, se supone que el tal Zorba nos tiene que caer bien, pues bien, en un determinado momento el tipo relata como abusó sexualmente de una mujer, como si tal cosa, así que sinceramente, a mí no me puede caer bien un violador; ¿simpatía por el tal Zorba? Desde mi punto de vista, inexistente. El ritmo del film es lento, pero lento, lento; o sea que, la película es igual a un pestiño, un truñazo, un coñazo. Que al final el señor Zorba y su amiguete, el tolai del escritor inglés que parece comerle los huevos al griego (metafóricamente hablando) todo el film, se ponen a bailar el bailecito (valga la redundancia) llamado ''sirtaki'' tan característicamente griego, ¡total!, que nos hemos tragado 136 interminables minutazos para acabar viendo a dos lelos bailoteando como si nada. En definitiva, que ''Zorba, el griego'' me parece un tormento, de estos que tanto aclama la crítica porque si, de ésos que tantos hay, films vacíos y pesados que los críticos intentan pintar de purpurina aclamando sus logros técnicos. Pues sí, de esos ladrillos tan plomizos y pedantes, así que sólo la recomendaría a los sufridores de insomnio, para echarse un momentito la siesta.

Bailando el ''sirtaki''

domingo, 21 de junio de 2015

La Strada (1954) de Federico Fellini



La pava de Gelsomina (Giulietta Masina)
No voy a ser muy original; ¡qué petardo más sobrevalorado! Pero vamos, no es de extrañar que lo sobrevalorado vaya ligado al gran nombre de Federico Fellini. No hay duda de que Fellini o los que lo rodeaban debían de tener mucha influencia o mucho poder para comprar a todos los críticos, ya que no comprendo como puede haber un número tan inmenso de críticas que ensalzan sus films como magistrales maravillas, esto sumado a ese cinismo de alabar todo lo que no procede de Hollywood para dárselas de intelectual nos deja un sin fin de alabanzas que se diluyen por completo en palabras tras ver la obra de turno de este director (o de Bergman, otro que tal baila). La cuestión es que "La Strada" es un film bonito, tiene una historia tierna y triste, pero ¿por qué demonios Fellini convierte todo tipo de historia que toca en un coñazo, hablando mal y pronto? La lentitud del film, como la mayoría de los de su director, hace que de verdad cueste mucho aguantar su visionado, sin que te eches una cabezadita o por lo menos te tomes un par de cafés para aguantar el sueño si es que la curiosidad te pica lo suficiente como para que te llegue a interesar su final.

El malhumorado y violento Zampanó (Anthony Quinn)

Gelsomina acompaña a Zampanó
en sus espectáculos de feria ambulante
Que sí, que técnicamente está muy bien, tiene una fotografía muy contrastada, una bonita banda sonora y cierta emotividad que hace que a ratos te intereses por los personajes... pero que no deja de ser una película tan densa, que no creo que mucha gente esté dispuesta a tragársela por gusto y menos hoy en día. Señalar una cosa que parece que los críticos olvidan siempre, qué casualidad que una película de Fellini no tenga ni un solo fallo ¿no?, pues ya estoy yo aquí para señalar lo malos que son los actores del film, salvo Anthony Quinn, de lejos el único actor que demuestra tener talento francamente. Destacar en lo negativo a la protagonista Giulietta Masina, con un actuación digna de un Razzie hoy en día, por favor se ve que a esta mujer se olvidaron de decirle lo que supone transmitir emociones a la hora de actuar. En fin, en definitiva la apruebo porque he visto varios films de Fellini y es uno de los pocos que vi entero, porque a pesar del aburrimiento logró interesarme mínimamente y porque contiene algunas escenas bonitas y emotivas... pero que nadie se trague las típicas fulas de los críticos para impulsar a ver films aburridos hasta el paroxismo como éste, ''La dolce vita'', '''', ''El séptimo sello'', etc.

Gelsomina siempre será fiel a Zampanó por muy mal que éste se porte con ella

jueves, 17 de abril de 2014

Jesús de Nazareth (1977) de Franco Zeffirelli



La virgen María (Olivia Hussey)
con el niño Jesús recién nacido
Francamente considero (y por lo que he podido leer, según críticas, resulta una opinión bastante distendida), que esta extensísima producción televisiva, es de lejos, la mejor y más completa (sobre todo completa) revisión de la vida de Jesucristo. El reputado director italiano Franco Zeffirelli se encargó de elaborar un relato, denso debido a su duración (¡ojito, que la película en su conjunto sobrepasa las cinco horas!), pero apasionante. El film resulta ser un testimonio al completo de la vida de Jesús, desde que es parido por la virgen María (estupenda y preciosa Olivia Hussey) en el portal de Belén, hasta que es crucificado y resucita de entre los muertos para abrir a sus seguidores las puertas del reino de su Padre. Su hay algo que resulta fascinante, y lo digo de veras, es la majestuosidad de su impresionante reparto, del que el director supo aprovechar lo mejorcito; y del cual es mejor dar testimonio. Véase a: 

Olivia Hussey como la virgen María
Peter Ustinov como Herodes
Donald Pleasence como Melchor
El español Fernando Rey como Gaspar
James Earl Jones como Baltasar
Laurence Olivier como Nicodemo
Anne Bancroft como María Magdalena
Christopher Plummer como Herodes Antipas
Valentina Cortese como Herodias
Anthony Quinn como Caifás
Rod Steiger como Poncio Pilato
Ernest Borgnine como un centurión romano
James Mason como José de Arimatea
James Farentino como el apóstol Pedro
La española Isabel Mestres como Salomé

Robert Powell, para mí el mejor
 Jesucristo de la Historia
Semejante plantel de absoluto lujo hace no menos, que lo expuesto en pantalla sea insuperable a nivel actoral, pues cada uno de estos monstruos de la interpretación elabora a la perfección el rol que le ha tocado desempeñar, con una profesionalidad que quita el hipo. Si nos centramos en el punto de vista visual, pues veremos que el film (a pesar de ser una producción televisiva, que se supone que no logra alcanzar la calidad de la puramente cinematográfica) goza de una puesta en escena magnífica; todo elemento decorativo está cuidado al máximo y la ambientación es una pasada. Así mismo el relato es conmovedor, en mi vida he presenciado un film sobre Cristo que haga un alarde tan sobresaliente del drama humano (ni Mel Gibson con sus toneladas de sangre en "La pasión de Cristo" por mucho que se alabe por muchos dicho trabajo). Decir que el actor que intepreta a Cristo, Robert Powell (un actor británico no demasiado popular o conocido), para mí es el que mejor ha interpretado dicho personaje en la Historia, no sólo su aspecto físico se asemeja mucho a la imagen que concebimos al propio Jesucristo, sino porque su interpretación es sublime, es un Cristo humano (no un trozo de madera sin expresión como el del truñazo de "El evangelio según San Mateo" o el no mucho más carismático Max von Sydow en "La historia más grande jamás contada"), y cuando se refleja el tramo de la Pasión, el nivel de dolor que logra transmitir hace erizar la piel. Vale, "Jesús de Nazareth", no vamos a engañarnos, no es una película recomendable para echar una tarde (más que nada, porque se te iría todo el día viéndola de un tirón, pero sí es muy interesante (y más para todo aquél católico apostólico) marcarle unas oportunas divisiones de tiempo, y completarla en dos (o tres incluso) visionados, así yo creo que el disfrute de admirar una producción tan cojonuda es mucho más satisfactorio. Pues eso, ni más ni menos, el mejor retrato de la vida del hijo de Dios, y francamente creo que será insuperable, y esto lo digo desde el punto de vista más bien objetivo, que no es una temática que, en sí, vaya acorde con mis gustos cinéfilos (pero es justo reconocerle sus méritos). 

''Padre, ¿por qué me has abandonado?''

martes, 17 de diciembre de 2013

Lawrence de Arabia (1962) de David Lean



File:Te lawrence.jpg
El auténtico Thomas Edward Lawrence
(1888 - 1935)
Y después de mi sentido homenaje a la gran Joan Fontaine, me toca hacer lo propio con otro animal de la interpretación recientemente fallecido, el señor Peter O'Toole. ¿Y qué mejor manera que comentando el film que lo convirtió en leyenda? La magna "Lawrence de Arabia", un film épico, no cabe duda y con bastante merecimiento una película considerada una gran obra maestra. Pero eso sí, no puedo pasar por alto muchos aspectos, en mi comentario, que hablando sinceramente, han convertido mi visionado del film en poco menos que una solemne tortura. ¡Ay, señor David Lean!, ¿nunca le explicaron eso de "si lo bueno es breve, dos veces bueno"?; viendo films suyos como éste que nos ocupa o la más insufrible "Doctor Zhivago", ha dejado muy claro que no. Pero bueno, vamos al lío. Como todo el mundo, un poco informadete, la película es la biografía de Thomas Edward Lawrence, un militar y arqueólogo británico, que durante la 1ª Guerra Mundial, fue toda una insignie figura de la rebelión árabe contra el opresivo dominio del ejército turco. Es curioso que este hombre, después de haberlas pasado muy putas en múltiples batallas, habiendo salido airoso (más o menos) de cientos de peligros e incluso después de haber sobrevivido a experiencias tan horrendas como torturas, e incluso violaciones, a lo largo de su vida, acabase sus días, tras sufrir un infortunado accidente de motocicleta, como bien retrata el film, al inicio del mismo. Y sí, digo al inicio, porque la película está contada a modo de flashback, presentándonos la muerte del ilustre protagonista (interpretado maravillosamente por Peter O'Toole) en los cinco minutos iniciales, siendo posteriormente contada su historia, a modo de recordatorio de los personajes que han acudido a su entierro. Lo que ha de venir posteriormente, son unas larguísimas, larguísimas, larguísimas tres horas y media, en la que se nos cuenta en líneas generales, las peripecias del personaje a lo largo de las etapas más representativas de su vida. 

Peter O'Toole como T. E. Lawrence

Alec Guinness es el príncipe Feisal
Hay todavía quien dice, con todos los santos cojones, que la película representa una condensación muy breve de la vida del señor T. E. Lawrence, lógico, ¿cómo puñetas vas a hacer una película sobre la vida de alguien sin condensar? Si no se recurriese al resumen, ¿cuánto cojones duraría semejante película? En mi más sincera opinión, tres horas y media en tiempo fílmico, resulta excesivo. Ya puede uno currárselo muy mucho, si pretende contar algo que no resulte insoportable en semejante barbaridad de tiempo, y francamente en "Lawrence de Arabia", este ejercicio, desde mi perspectiva, no se cumple, pero ni de coña. Hay algún caso, excepcional, como "Lo que el viento se llevó", "Ben Hur" o "Espartaco", cuyas excesivas duraciones no me han resultado tan pesadas; es más, llegaron incluso a resultarme bastante amenas. Esto ha sido debido a que, el ritmo de la historia es muy constante, no dejan de suceder cosas la mar de interesantes y vamos asistiendo a la interactividad de diversos personajes cuyas acciones logran enganchar de manera increible. Pero, en este caso nos topamos con una dirección muy parada; el señor Lean nos refleja su eterna obsesión por mostrarnos su cuidada técnica para enseñarnos larguísimas panorámicas del desierto, interminables escenas sin diálogo y un incómodo exceso de tiempos muertos.

El desierto de Almería fue uno de los lugares de rodaje del film

Lawrence con Auda Abu Tayi (Anthony Quinn)
Francamente digo, a "Lawrence de Arabia" se le podían haber aplicado infinidad de cortes que la habrían convertido en un film, igualmente potente visualmente, pero mucho más ameno a la hora de afrontar su visionado. Y es que lo que gana en el apartado técnico, lamentablemente lo pierde en el argumental. ¡Ojo!, con esto no estoy metiéndome con la calidad de la historia en sí, sino con el trabajo de adaptación, que sí, lo tengo que decir, díganme lo que quieran los críticos especializados, convierte la historia en un soberano coñazo. Y es que es lo que he dicho, si vas a hacer un "biopic", o condensas bien, lo imprescindible para lograr una historia que deje bien clara la imagen que se quiere retratar del personaje en cuestión, yendo a lo básico y a los puntos fuertes para hacer la adaptación en potente, o sino te pierdes por los laureles y sale "Lawrence de Arabia", un truño muy bien hecho, impresionante visualmente, pero intragable e insoportable a la hora de enfrentarse a su visionado. A ver, que la peña sea sincera; voy a plantear la siguiente cuestión para los que la han visto, olvidáos de quedar bien (ya sabemos que "Lawrence de Arabia" es una obra maestra y que meterse con ella te hará parecer un inculto como un elefante de grande), ¿cuántos de los que os habéis enfrentado a las infernales tres horazas y media de "Lawrence de Arabia" no habéis notado un dolor intenso en la rabadilla o en las nalgas, de esos que irremediablemente os hacen cambiar de posición?, ¿cuántos no habéis mirado el reloj una docena de veces, como mínimo, mientras la estabais viendo?, ¿cuántos no habéis podido evitar dar una cabezada?, ¿cuántos habéis sentido el impulso de dejar de verla? y sobre todo ¿cuántos la habéis visto del tirón, si es que habéis llegado a terminar de verla? Creo que una acusada minoría. 

Omar Sharif es Sherif Ali

Lawrence ya se ha convertido en un líder
Estoy seguro que hasta sus más fervientes defensores han sentido estos sentimientos (valga la redundancia) humanos tan ligados al visionado de ladrillazos como éste; aunque claro, no lo van a reconocer, seguirán señalando (pues lo de siempre), que tiene una preciosa fotografía, que si qué pedazo de planos, que si la dirección artística es sobresaliente, etc. Y sí, todo esto es muy cierto. Una cosa no quita lo otro, si nos centrásemos en la parte técnica, "Lawrence de Arabia" es una jodida maravilla; no hay aspecto en este sentido que no esté cuidado al máximo y que no resulte impresionante. El reparto es verdaderamente excelente; véase a la cantidad de actorazos que lo componen: Omar Sharif (quien luego sería prota de "Doctor Zhivago"), Anthony Quinn, Alec Guinness (quien sería posteriormente Obi Wan Kenobi en "La guerra de las galaxias"), José Ferrer, Claude Rains, y por supuesto destacando a Peter O'Toole, que decir que está fantástico es decir poco, ha creado historia en el Séptimo Arte con esta interpretación tan colosal. Aunque si hay algo que me parece magnífico, portentoso, espectacular y de absoluta belleza en la película, es esa increible banda sonora tan famosa de Maurice Jarre. La banda sonora pone los pelos de punta, de verdad, de lo preciosa que es. Francamente me parece el aspecto más sobresaliente de la película, amén claro está, del resto de apartados técnicos. 

Preparados para el combate

Claude Rains es el estirado Mr. Dryden
Pero vamos, que el recuerdo que me queda de "Lawrence de Arabia" es el letárgico e insufrible visionado. La vi por primera vez con 13 años (bueno, ya había visto alguna escena que otra en alguna de las múltiples ocasiones que la emitieron por televisión), recuerdo que la grabé en el canal del Satélite Digital llamado "Hollywood" y bueno, decir que la mayor alegría que me llevé fue que no la pude acabar de ver porque la cinta VHS donde la había estado grabando se terminó antes de que la propia película acabase. Recuerdo la sensación de alivio que sentí cuando el vídeo escupió la cinta y yo me incorporé de golpe en el sofá donde me estaba venciendo inevitablemente el sueño. No obstante, como ya he dicho otras ocasiones, soy un poco masoca y bueno me dije: ''como cinéfilo que eres, tienes que ver esta película, es un clásico y una obra maestra del cine; venga échale huevos y a darle otra oportunidad". Esa segunda oportunidad llegó cuando tenía 17 años, esta vez con una edición en DVD muy molongui, remasterizada y la mar de chula. Pero vamos, que ni de blas me hizo más ameno el visionado. En esta ocasión la vi enterita, las tres horas y media, de principio a fin, con mi tío, mis abuelos y mis padres; todos juntos en el salón de casa. Debo decir que el único que acabó de verla despierto (y con bastante sufrimiento), fue un servidor; el resto o les venció la pereza y se acostaron, o acabaron roncando como tigres en su sofá correspondiente. En fin, ésa fue la prueba que me acabó de corroborar que "Lawrence de Arabia" no es un film denso sin más, en densísimo, de ésos que te pueden ayudar a combatir el insomnio y que son ideales para conseguir que todos los músculos del cuerpo te comiencen a doler por agarrotamiento. 

Este turco (Jose Ferrer) se las hará pasar canutas al pobre Lawrence

En medio de una batalla
Para mí por lo tanto se merece la más clara de las reprobaciones, con todo el catalogamiento de obra maestra que tenga (merecido, yo no lo discuto), pero es que si coincidimos en líneas generales que el cine debe ser un vehículo de entretenimiento, "Lawrence de Arabia" no cumple dicho cometido; más bien todo lo contrario, la sola tentativa de volver a visionarla me produce auténticos escalofríos; así que no puedo ser cándido con algo que me ha supuesto una experiencia tan tediosa. Obviamente, se llevó un porrón de Oscars; estaba cantado, estas producciones de toda la vida se han hecho para arrasar en la correspondiente gala de otorgamiento de los premios dorados. Debo añadir en este apartado, mi mosqueo porque Peter O'Toole no consiguiese el correspondiente a mejor actor, se le llevó Gregory Peck por "Matar a un ruiseñor", y bueno me encanta el señor Peck como actor (de hecho me gusta mucho más que O'Toole), pero al César lo que es del César y francamente, si se comparan ambas interpretaciones, no hay color, para mí Peter O'Toole se merecía esa estatuilla sí o sí. Pero bueno, ya se sabe cómo son estas cosas y que gane uno no significa, clarísimamente, que sea el mejor, como en este caso. La pena es que encima, el señor O'Toole se fue al otro mundo sin haber recogido ninguno (sin contar uno honorífico), a pesar de haber estado nominado en siete ocasiones si no me equivoco. En fin, aquí concluyo mi chapurreo contra (se podría decir) este clasicazo, aburridísimo, pero grande de la Historia del Cine, y además puedo decir, con casi toda seguridad, que no os toparéis con una visión crítica semejante a la mía, de un film de esta categoría, pero es que a mí no me importa hablar (o escribir) con el corazón. 

Peter O'Toole con su Oscar honorífico en 2003
R.I.P. (1932 - 2013)