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miércoles, 3 de agosto de 2016

Trastornado (1974) de Jeff Gillen, Alan Ormsby



Ezra Cobb (Roberts Blossom), o sea ''Ed Gein''
La aterradora historia de Ed Gein, ocurrida en los años cincuenta, conmocionó a Estados Unidos. Este brutal asesino inspiró, a raíz del descubrimiento de sus andanzas, innumerables films de terror, sin ir más lejos en 1960, vio la luz ''Psicosis'', cuya imagen de Norman Bates representaba múltiples semejanzas con la figura del psicópata real. Fue en 1974 cuando apareció una de las más famosas historias que tomaron como referencia al perverso Gein, fue ''La matanza de Texas'', la cual retrató de una forma fiel y realista lo que podría venir a ser el infierno que se ocultaba entre las paredes de la aislada granja de Gein. No obstante, en el mismo año, también se hizo este ''Deranged'' (bautizado de manera hispana como ''Trastornado'', aunque en nuestro país realmente no conoció estreno y que yo sepa, ni distribución comercial). Se trata de un film canadiense, producido por Bob Clark (autor de ''Crimen en la noche'' y ''Navidades negras'') que vendría a presentar la historia de Ed Gein tal cual, o sea un retrato más o menos fidedigno del asesino real. 

Ezra con su madre moribunda

Aireándole las ideas a un cadáver
Eso sí, los nombres de los personajes reales han sido modificados. El que vendría a ser Ed Gein, es bautizado como Ezra Cobb y está interpretado majestualmente por Roberts Blossom (el mayor acierto de la cinta). Veremos como el tipo diseca el cadáver de su madre, come carne humana, decora la casa con partes de cadáveres, vamos; tal cual hizo Ed Gein en la vida real. Eso sí, la peli no acaba de cuajar. Se supone que debería ser aterradora, inspirar escalofríos o por lo menos hacer que sintamos algún tipo de sensación de pánico por lo visionable. Pero no. La peli no acaba de presentarse como realista, sus efectos de maquillaje son bastante cutres (y eso que estaba Tom Savini de encargado, pero se nota que eran sus inicios), demasiado acartonados y cantosos como para tragarnos que estamos ante cadáveres o sangre reales (véase el realismo que consiguió Tobe Hooper con su ''matanza de Texas'' y comparar con la cutrez escénica de ésta). Así mismo la peli posee ciertos toques de humor negro que la joden por completo, lo que propicia que sea difícil tomarla verdaderamente en serio, cosa que habría sido fundamental tratando el tema que trata. 

Siniestra decoración casera

Ezra está muy ocioso
Tampoco es que sea muy amena, se torna muy lenta y acaba aburriendo, cosa que no pasaba (vuelvo a tomarla como referencia) con ''La matanza de Texas''. Comparo ambos filmes porque se trata de la prueba viviente de que con medios precarios idénticos e inspirándose en un mismo caso, se pueden hacer dos cosas abismalmente diferentes. En este caso, el resultado es bastante cutre y se nota su precariedad en un nulo intento de transmitir sensación de mal rollo, sin conseguirlo, en el otro; el talento y la imaginación ofrecieron una obra maestra que heló la sangre de medio mundo y que a día de hoy sigue viéndose increíblemente realista y escalofriante. Por ello es entendible porque una fue un exitazo y de la otra prácticamente nadie se acuerda, y eso que fue la primera en hacer una versión fiel de la vida de un asesino tan brutal, lo cual se supone que debería haberla ayudado a ganarse cierto renombre.

Trastornado, está un rato

lunes, 28 de julio de 2014

La noche de los muertos vivientes 2 (1972) de Bob Clark



Costaría decidir cuál de éstos es más imbécil
Parece mentira que el mismo autor de joyitas del género de terror como "Crimen en la noche" y "Navidades negras", lo haya sido también de esta insufrible mierda. Y es que esta suprema porquería fue el debut en la dirección de Bob Clark, acreditado en esta ocasión como Benjamin Clark, quien con muy pocos medios y un grupito de colegas (su inseparable Alan Ormsby, guionista de profesión, aquí haciendo pésimas labores actorales) nos "regaló" esta apología de la cutrez y la caspa más inmunda, un film malísimo ya desde su inicio y del que nada puede ser destacable (para bien me refiero). Mencionar que a esta "Niños, no jueguen con cosas muertas" (que vendría a ser la traducción de su título original), con todo el morro y una labor explotativa vergonzosa, en España se le colocó para su distribución, el título de "La noche de los muertos vivientes 2", para emparentarla con la magna obra de George A. Romero, y aprovecharse de su tirón comercial, con la que nada de relación guarda, obviamente. 

Haciendo el moñas con un muerto

Y siguen haciendo el moñas con el muerto...
La película es un cagarro aburridísimo, cuenta como un grupito de actores de tres al cuarto (todos unos hippies harapientos y subnormales), llegan hasta una isla retirada para filmar no sé qué hostias. Total, que el líder de todos ellos (Alan Ormsby, menos mal que no volvió a actuar nunca más en su vida, demostró desenvolverse mejor en el terreno de la guionización -de él es obra la posterior obra de Clark, "Crimen en la noche") decide gastarles una broma muy macabra y comienza a hacer el canelo con un cadáver desenterrado, luego mediante un ritual de magia negra o no sé qué pollas, hará que los muertos del lugar resuciten y que decidan darse un festín con todo el que pillen. En sí yo no sabría bien cómo definir este mojón, si como una sátira, una parodia de las películas de zombies, una tomadura de pelo o el resultado de una noche de drogas y alcohol. 


...y así durante ¡setenta minutos! (eso no hay cuerpo normal que lo resista)

Al final los muertos se levantan...
Es verdaderamente inclasificable, pero en el mal sentido. Los primeros setenta minutos (sí, sí, ¡setenta minutos!, de los ochenta y poco que dura) son el mayor de los despropósitos; no haremos más que ver a los imbéciles de los protagonistas haciendo el canelo, sin que ocurra nada interesante. Al final, ya en el último cuarto de hora (cuando seguramente ya estamos hasta los cojones de aguantar este coñazo), es cuando salen cuatro zombies, con unos maquillajes de pena (y no vale achacarlos a la época o su bajo coste, mismamente "La noche de los muertos vivientes", había deslumbrado anteriormente, con un trabajo impecable y no precisamente con unos medios superiores), y se dan un festín de carne humana (ahí asomará tímidamente algún ramalazo gore, pero nada del otro mundo). En conclusión, a mí francamente me parece un insulto al género, una auténtica porquería que inmerecidamente se ha ganado un cierto estatus de culto (probablemente por el nombre de su autor y su repercusión posterior, porque sino no me lo explico), una mierda tan intragable que se merece todos los descalificativos que se le quieran achacar. En serio, creo que es una de las peores basuras que he tenido la desgracia de ver en mi vida, porque encima es que aparte de ser un engendro (hablando de sus desvirtudes técnicas), no vale ni para pasar un buen rato. ¡Abominable!

...y se les abre el apetito, ¡claro!

domingo, 27 de julio de 2014

Crimen en la noche (1972) de Bob Clark



El joven Andy (Richard Backus) recién llegado de Vietnam
En 1972 todavía la guerra de Vietnam mantenía divididas las conciencias humanas, brutales actos de barbarie comenzaron a ser emitidos a través de los televisores de medio mundo, retratando la visceralidad de un conflicto bélico que, como todos y cada uno de ellos, resulta espeluznante. No cabe duda que la guerra de Vietnam fue un acontecimiento que modificó, los estados de vida de una gran parte de la población (especialmente la norteamericana) y por supuesto también aportó dichas modificaciones en el Arte, y como no podía ser de otra manera, en el cine. "Crimen en la noche" es un film de culto, injustamente bastante olvidado, que representó de manera brillante y metafórica el desquebrajamiento de esa sociedad a raíz de las dramáticas consecuencias de la guerra. Bob Clark, quien sería el artífice de la posterior y popular saga de "Porky's", desarrolló una película clave para el género de terror, aportando sendos granitos de arena a un tipo de cine del género que confluiría su máximo apogeo durante los ochenta, tomando sendas referencias de un clásico anterior tan magnánimo como "La noche de los muertos vivientes", la cual fue concebida, como bien señaló su director George A. Romero, como una crítica (a través de la imagen de los zombies) a la propia guerra del Vietnam (que aportaba muertos en vida). 

Misteriosas muertes comienzan a suceder desde el regreso de Andy

Los padres de Andy notan algo raro en él
Norteamérica se llenó de "zombies" en aquella época, personas deshumanizadas que volvían con las mentes destrozadas del campo de batalla, gentes a las que no se les reconoció mérito ninguno y que entregaron su rigor a una causa absurda, pagando un caro precio por ello, su vitalidad. Dicha premisa le sirvió a Alan Ormsby, habitual colaborador de Bob Clark, para crear un guión en la que un joven norteamericano, Andy (Richard Backus), regresa de combatir en la guerra de Vietnam, para gran consuelo y alegría de sus familiares que celebran su vuelta con entusiasmo. Pero la felicidad sólo es pura fachada, el chaval es una especie de zombie-vampiro, ¡algo curioso!, ¿verdad? Pero no es un zombie en el amplio sentido de la palabra, el chico tiene un aspecto saludable, se asea, va bien peinado, en fin que es muy muerto viviente muy cool; pero carece de alma y de esto no tardan en ser conscientes sus progenitores. 

¡Cuidado chaval, que te estás descomponiendo!

El padre (John Marley) saca las armas
Lo peor del asunto es que según avanza la película, iremos viendo como el chico va sufriendo un incómodo proceso de descomposición, lo que conlleva a que su rostro se vaya convirtiendo poco a poco en un amasijo de carne descompuesta. Para retrasar dicho proceso, deberá ingerir cantidades de sangre de personas vivas. No se puede negar que "Crimen en la noche" parte de una premisa muy llamativa y muy original, posee un guión que combina a la perfección elementos aterradores con puro drama, y es que en resumidas cuentas no dejaremos de sentir cierta lástima por el desgraciado protagonista, envuelto en una circunstancia muy jodida sin comerlo ni beberlo. A destacar que este film supuso el debut del gran Dios de los maquillajes grotescos, Tom Savini, que ya dejó muy claro que manejaba el látex como nadie para confeccionar repulsivos efectos la mar de creativos. Sin más ni más, "Crimen en la noche" se tiene merecido su catalogación de clásico de culto, lamentablemente no ha sido amparada por la fama que se merecía, pero no por ello deja de ser una pieza súper recomendable que delataba que Bob Clark se desenvolvía a la perfección dentro del género, cosa que corroboró con la magna "Navidades negras".
 
La cara más siniestra de Andy

*MI MOMENTO FAVORITO: ése en el que nos muestran lo muy peligroso que puede resultar ir a un autocine con un zombie, por muy colega tuyo que sea. 

''Tronco, ¿me pasas las palomitas o te muerdo una oreja?''

martes, 1 de julio de 2014

Porky's 2 (al día siguiente) (1983) de Bob Clark



El pardillo de Pee Wee (Dan Monahan) ha conseguido mojar el
pizarrín; esta secuela arranca justo al final de la anterior
En 1982 "Porky's" había sido un grandísimo éxito de taquilla y una pieza clave en el género de comedia adolescente gamberra, así que la secuela no se hizo esperar mucho y el mismo equipo que se había encargado de la primera, se puso manos a la obra para estrenar justo al año siguiente, una continuación que como su propio título indica, prosigue al día siguiente del final de la original. "Porky's 2, al día siguiente", prosigue muy en la línea de su antecesora, el mantenimiento del mismo elenco (haciendo de los mismos y divertidísimos personajes) hará que los fans de ésta, disfrutemos nuevamente de una nueva oleada de disparatadas y cachondas aventuras. Eso sí, debo decir que, al menos en mi opinión, esta secuela resulta mucho menos irreverente que la anterior. Mantienen el humor zafio y muchas de las situaciones hilarantes características del film original, pero no sé, algo se ha perdido, ese toque tan excesivo y tan estrambótico, se nota un tanto rebajado, y no quiero decir que "Porky's 2" no sea alocada, que lo es, pero sí que lo es menos y la verdad, eso la convierte también en menos carismática y divertida. 

Regresa el mismo elenco de la primera

Pee Wee y Wendy (Kaki Hunter) estrechan lazos románticos
De primeras, lo que choca desde un punto de vista negativo, es que el personaje de Porky (Chuck Mitchell), el dueño del puticlub cuyo nombre es que da título a la saga en conjunto, queda eliminado de cuajo; desaparece sin que ni tan siquiera sea mencionado. Error garrafal, pues yo considero que la presencia de este señor era algo, no menos, que imprescindible (aunque sólo sea por el detalle de llevar su nombre el título, vamos), así que uno comienza a ver la película con la sensación de que algo falta, y dicha sensación se irá intensificando con el paso del minutaje. Vale, no faltarán las picardías típicas que se montarán el grupito de chavales, más salidos que el pico de una plancha, para mojar el pizarrín, o las bromas que le clavan al pardillo de Pee Wee (Dan Monahan), o las putadas a la recta y estricta profesora Balbricker (Nancy Parsons), un personaje de gran carisma. Pero como ya he dicho, al film le falta fuelle, más grado de gamberrismo, más erotismo picante (el cual le sobraba a la primera); porque en resumidas cuentas en conjunto, la cosa da la sensación de que sí, hay diversión y comedia gamberra, pero como que podría haber sido todavía más gamberra, para haber sido tan memorable como su antecesora. 

Preparados para representar a Shakespeare

El grupo de fanáticos religiosos dando por culo
Lo que es de agradecer es que los guionistas en esta ocasión, le echaron un buen par de huevos a la hora de meter crítica social en la película, y es que el film atenta directamente con la falsa moralina de la sociedad, metiéndose de lleno con el fanatismo religioso (representados por un grupo de ignorantes que encuentran pecaminoso cualquier cosa que se les pone por delante, aunque eso sí, luego se meten en una sala a ver porno -una escena verdaderamente cojonuda, todo hay que decirlo-) y con el Klu Klux Klan (a cuyos integrantes se encargarán de darles su merecido desternillante, nuestros protagonitas), vamos lo que podríamos denominar como espíritu antisistema del bueno. Por ciertos detalles (sobre todo en su tercio final), creo que "Porky's 2" puede ser bastante tenida en cuenta para echarle un vistacillo, entretenerse e incluso pegarse alguna panzada a reír; vamos que las funciones básicas de un producto de su categoría, las cumple de manera satisfactoria. 

Bromita con un zombie de por medio

Aunque, lamentablemente, como ya he señalado, no resulta tan entrañable e irreverente como su primera parte, y eso conlleva las consecuentes decepciones para todo aquél que, con razón, se esperase algo similar al espíritu de la antecesora. De hecho, el descontento del público quedó muy reflejado en la taquilla, pues si bien "Porky's 2" fue un éxito comercial, recaudó muchísimo menos que la peli original (33 millones en cines norteamericanos, frente a los 105 millones de la primera). Aún así habría lugar para otra secuela más que, en mi opinión, es más divertida que esta segunda, pues el personaje de Porky regresa y la verdad, es un detalle que personalmente, agradecí. 

La pobre Ballbricker (Nancy Parsons) siendo víctima de una pesadísima broma

*MI MOMENTO FAVORITO: el escarmiento que le dan los protas a los cabrones miembros del Klu Klux Klan. 

Estos señores van a acabar con el pito un poco irritado

domingo, 8 de diciembre de 2013

Historias de Navidad (1983) de Bob Clark

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Ralphie (Peter Billingsley), una "joya de niño"
Había leído auténticas maravillas de esta película navideña en múltiples lugares, en donde diversos usuarios apuntaban que era una gran joya, que si era divertidísima, que si una de las mejores películas sobre Navidad que jamás se habían hecho, bla, bla, bla. En fin, que me dije: "¡vaya, tiene que ser como mínimo una peli curiosa e interesante!''. Además contaba con la peculiaridad de estar dirigida por Bob Clark, autor de la maravillosa y aterradora "Navidades negras" y de la alocada e icónica "Porky's", así que bueno, de primeras todo me hacía sospechar que el visionado del film iba a merecer la pena. No obstante, me costó un huevo conseguirla, porque a pesar de su renombre, no hacía otra cosa que chocarme la poca accesibilidad para localizarla. En fin, que tras un tiempo de búsqueda logré hacerme con ella y por supuesto, visionarla, además en plena época de Navidad. Pues bueno para proseguir con mi comentario voy a incluir, a modo de cita, una crítica especializada que dice lo siguiente:

''Comedia familiar extraordinariamente popular en Estados Unidos que se basa en las historias del humorista Jean Shepherd. Calificada como divertida y conmovedora a partes iguales, una tierna historia con mensaje que encandila tanto a los adultos como a los más jóvenes'' 

La madre (Melinda Dillon) y el abuelo (Darren McGavin) de Ralphie
Bueno, pues estas palabritas me van a servir para abordar el siguiente comentario. No puedo estar más en desacuerdo con estas afirmaciones. A mí "Historias de Navidad" me parece una soberana mierda, así de claro. La historia o argumento (prácticamente inexistente) va de un niñato insoportable llamado Ralphie (Peter Billingsley), que durante una Navidad (en los años cuarenta) le da un perrengue porque, como regalo quiere, ¡al lorito!, un rifle de aire comprimido. Sí, sí, al niño no le valía un cochecito de juguete, sino un arma. Y bueno, básicamente todo queda resumido a esta subnormalidad de idea. La película está repleta de momentos verdaderamente avergonzantes. El chavalín tiene una familia que son una especie de frikazos neuróticos, compuesta por su remilgada madre (Melinda Dillon, prota de "Encuentros en la tercera fase" de Spielberg), el abuelo (Darren McGavin) y un hermano pequeño, Randy ((Ian Petrella), que es rematadamente gilipollas, pero gilipollas de, ¡qué ganas tengo de que le estrellen la cara contra la pared cuando aparece en pantalla, porque es insoportable el nene!

No Comment!... in A Christmas Story (1983)
Pobre chaval, ¡vaya trauma le quedaría!

Randy (Ian Petrella), el hermano pequeño de Ralphie,
es subnoral y hace, pues lo que se le da bien, el subnormal
Pues bueno a lo largo de la extensísima e inaguantable hora y media que dura este tostón, iremos siendo testigos de una especie de serie de ridículos sketches, que pretenden ser graciosos, sin conseguirlo, protagonizados o por los ridículos componentes de la familia del niño protagonista, o por la pandilla de lerdos que forman sus coleguitas. Recuerdo uno en especial, que de verdad, me dieron ganas de quitar la película de lo patético que me pareció. Se produce mientras la familia al completo está comiendo y empiezan a hacer subnormalidades sin sentido; la madre empieza a imitar el gruñido de un cerdo y el mongol del hijo pequeño acaba metiendo la cabeza entera en el plato de la comida, mientras se descojona. De verdad que alguien me diga que esta apología al retraso mental (y lo digo con todo el respeto del mundo hacia los disfuncionales mentales) es digna de ser alabada como "una comedia divertida y conmovedora a partes iguales", como apuntaba la crítica que he incluido. ¿A quién puñetas puede conmover esto? No alcanzo a comprenderlo. 

Los colegas de Ralphie, también son unos "superdotados"

Pidiendo regalitos a Santa Claus
En resumidas cuentas, no voy a extenderme más porque no merece la pena, es un film muy decepcionante, pesadísimo, de nulo interés, aburrido y pésimamente construido. Que nadie se deje engañar por las excelentes críticas que apuntan que es magnífico. Bueno, es magnífico para producir vergüenza ajena y aburrimiento inmenso a partes iguales, en ese casí hay que reconocer que es una pieza magnífica, efectivamente. Pero eso de que es "la peliculita navideña más entrañable del mundo", ¡los cojones!; es una infumable mierda, de ésas que da profunda pena haber perdido el tiempo echándoles un mínimo vistazo. 

El nene ya tiene su ansiado rifle

viernes, 18 de octubre de 2013

Porky's (1982) de Bob Clark



El pardillo de Pee Wee (Dan Monahan)
Un super clasicazo de la comedia más gamberra. "Porky's" marcó un antes y un después, sin ninguna duda, en dicho género y creó una serie de referencias que fueron tomadas por infinidad de pelis que, a día de hoy, siguen cosechando millones de adeptos. Ante todo, para ser justos, hay que señalar que "Porky's" ya bebía de una fuente anterior, una película israelí que ya he comentado, "Polo de limón", en la que podíamos ser testigos de las andanzas de tres amigos salidorros, durante los años 50, para practicar el sexo con cualquier fémina a toda costa. Pues bien, en "Porky's" veremos algo parecido, sólo que mucho más desmadrado, alocado y gamberro. Lo primero que llama la atención es que su director, Bob Clark (que en paz descanse el hombre), un nombre bastante afincado al género de terror (fue el director de películas como "Crimen en la noche" o la genial "Navidades negras"), se desenvolviese con tanta efectividad en el género de la comedia, en el que era un inexperto. Lo segundo, es el propio plantel de jóvenes protagonistas, un grupo de amigos del instituto, entre los que destaca, por mayor protagonismo, el pardillo Pee Wee (Dan Monahan), que sin dudas aporta un gran carisma a la historia. 

Nuestros protas preparados para visitar el prostíbulo "Porky's"

Por otro lado, la película está apoyada por interpretaciones (denominémoslas adultas) de secundarios excelentes, de hecho muchos de sus personajes encarnados nos ofrecerán algunos de los fragmentos más divertidos del sainete. Entre el reparto quizás la presencia más llamativa sea la de la primeriza Kim Cattrall, rostro bastante habitual en los ochenta y que se hizo especialmente popular por encarnar al personaje de Samantha en la serie "Sexo en Nueva York"

La frígida y recta Ballbricker (Nancy Parsons)

Porky, el dueño del prostíbulo
R.I.P. (1927 - 1992)
¿De qué va "Porky's"? Pues básicamente, de un grupito de jovencitos salidorros que planean una visita a un popular puticlub a las afueras de su pueblo, cuyo nombre es el que da título a la película y que también es el nombre del dueño, un gordo seboso (Chuck Mitchell). Su objetivo, obviamente fornicar con cuantas prostitutas les fuese posible. Pero, la visita no será lo frucífera que ellos esperaban y no sólo no conseguirán tocar ni a una sola mujer, sino que además serán víctimas de una humillante broma. Debido a la situación, los jóvenes planearán la forma de devolvérsela con creces al cretino de Porky. Mientras tanto, irán siendo protagonistas de una serie de circunstancias muy picantonas y subidas de tono y desde luego, mortalmente divertidas. Vista hoy en día, tal vez se vea incluso un poco desfasada, además teniendo en cuenta en monumental éxito de películas del estilo, pero más modernas, como las de "American Pie". De hecho la mejor forma de describir "Porky's" para alguien de hoy en día que no la conociese, sería una especie de "American Pie", pero de los ochenta (por la época que se hizo, claro, porque en sí está desarrollada en los cincuenta). Con "American Pie" comparte el humor socarrón, vulgar, excesivo, picantón; además también que sus personajes son adolescentes salidorros y que el sexo es el motor de sus vidas. 

Los chicos espiando a las chicas mientras se duchan

Las chicas siendo espiadas
No hay duda de que "Porky's" fue un claro referente para "American Pie", como también lo fue para muchas otras pelis del estilo ochenteras, que aparecieron para emular su éxito. Además contó con dos secuelas más, y me refiero a oficiales, amén de otras cuantas bastardas, horrendas poquerías que unas cuantas sanguijuelas que se dedicaban a la distribución de VHS en España, intentaron vender como secuelas de ésta, colocándole la palabra "Porky´s" en el título. Por ejemplo exite una , cuyo título original es "Hollywood Zap", a la que bochornosamente le colocaron el título en nuestro país de "Porky's 4", para intentar enlazarla con la tercera real de la saga, aunque no tiene nada que ver. El motivo; que Chuck Mitchel, quien hace del personaje de Porky, tenía una aparición en dicha bazofia. Existe otra mierda lamentable llamada "Revenge of cheerleaders", a la que llamaron "Cuidado con Porky's". Lo más gracioso de este útimo ejemplo es que esta basurilla es de 1976, o sea que se hizo antes que la "Porky's" original, pero claro en España se lanzó en VHS para los videoclubes después del estreno de ésta y los distribuidores, muy listos ellos, veían muy rentable el hecho de estafar a la peña ofreciéndoles como gancho un título referido a un gran éxito para asegurar su alquiler y ganar perrillas. En fin, cosas muy curiosas. 

''¿Está Mik de apellido Oño?''

La ruidosa señorita Honeywell (Kim Cattrall)
Volviendo a la real "Porky's", pues le iba a dedicar un parrafín a hablar de su calidad técnica, pero paso. Sin más en este aspecto es una peli funcional y punto, porque de todas formas no se necesita una parafernalia visual extrema como gancho para un film como éste, no es su fuerte, pero tampoco lo necesita. "Porky's" es una peli fundamental, un auténtico documento de su época. Su gamberrismo la hace increíblemente atractiva, sus sketches verdaderamente desternillantes y tiene un aura de clásico indudable y magnético. A mí me encanta, es una de mis comedias favoritas, por ser atrevida y tan políticamente incorrecta. A pesar del paso de los años, creo que muchos de sus fragmentos pueden verse perfectamente frescos incluso hoy en día. Eso sí, "American Pie", por ejemplo, se encargó de ir más lejos, lo que desde mi punto de vista, no la hace necesariamente más divertida, sino diferente, simplemente testimonio de otra década (¡y ojo! que también me encanta "American Pie", ¡cómo no!). En fin, una película de visionado obligatorio para todo aquel fan de estas comedias sexuales desvergonzadas y un humor menos sofisticado. 

El entrenador está a punto de descubrir el porqué
la señoritaHoneywell tiene el apodo de Lassie

Me gustaría incluir a modo de cierto homenaje o recordatorio, una mención especial debido a la prematura muerte del director, Bob Clark, el cual falleció (junto a un hijo suyo) en 2007 víctima de un accidente de coche y también de Wyatt Knight (quien interpreta a uno de los chavales salidorros, Tommy, quien será protagonista, junto con la orangutana Ballbricker, de mi momento favorito del film ), que se suicidó pegándose un tiro en 2011. 

R.I.P. Wyatt Knight (1955 - 2011) 

*MI MOMENTO FAVORITO: en el momento en el que los chicos están mirando a través de unos agujeritos a las chicas duchándose, uno de ellos, Tommy (Wyatt Knight) introduce en uno de estos orificios su pene. Con tan mala suerte que justo en ese instante entra la recta Ballbricker y le pegará un doloroso tirón al pobre chico, que tardará en olvidar. Esta escena hizo, de verdad, que me entrasen agujetas en el estómago de tanto reir. 

''Este miembro, no se escapa''