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Mostrando entradas con la etiqueta Tim Curry. Mostrar todas las entradas
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martes, 19 de abril de 2016

Titanic (1996) de Robert Lieberman



Catherine Zeta-Jones y Peter Gallagher protagonizarán
un trágico y prohibido romance a bordo del Titanic

Estando más que próximo el estreno de la superproducción de James Cameron sobre el Titanic, película que como bien es sabido, en su momento batió todos los récords habidos y por haber en cuanto a recaudación en taquilla y demás, se realizó este telefilm que la CBS estrenó a escasos meses antes de que apareciese la sobredimensionada ''Titanic'' en cines. Comparar ambas por lo tanto es inevitable, por supuesto siempre rompiendo lanzas a favor de la de Cameron, por razones evidentes. Estructuralmente en lo referido a su argumento son, por lógica deductiva, muy parecidas (aunque ésta no se centra en el romance exclusivo de dos protagonistas, sino que desarrolla una serie de historias acontecidas dentro del barco antes de la inminente catástrofe) y a la duración también (tres horas también ocupa el metraje de este truñete, aunque no resulta tan amena ni vibrante como la otra). Básicamente asistimos a una telenovela que tiene como telón de fondo la catástrofe del Titanic, resumiéndola en pocas palabras. En el telefilm podemos ver caras de sobra conocidas, destaca entre todas una Catherine Zeta-Jones por ese entonces todavía no demasiado popular -cuyo personaje podría asimilarse un poco a la más famosa Rose interpretada por Kate Winslet-, el oscarizado actorazo George C. Scott (prota de ''Patton'' o ''Al final de la escalera'') haciendo de capitán del barco, está también por ahí Tim Curry (el eterno y aterrador payaso de ''It'') haciendo de villano como es habitual, la hitchcockiana Eva Marie Saint, etc.

George C. Scott hace del capitán del Titanic

A Tim Curry le va que ni pintado hacer de villano
Teniendo en cuenta que es un telefilm es obvio que sufre de evidentes carencias técnicas, ni hablemos haciendo la comparativa con su todopoderosa hermana coetánea, que la gana en todos los sentidos; sobre todo en la escena del hundimiento, donde podemos ver cutrísimos efectos digitales que provocan bastante risa (la verdad sea dicha), pero más que eso lo que más defectuoso le veo a esta producción es que, en lo personal, ahonda muy malamente en los personajes, haciéndolos poco interesantes (cosa que por ejemplo subsanó el guión de Cameron). ¿Qué da como consecuencia?, ¡tres horas que acaban haciéndose inevitablemente pesadas! Recuerdo haber visto la película allá cuando se estrenó ''Titanic -la buena'' -vamos a llamarla así-, que fue emitida por ''Antena 3'' aprovechando el tirón de la otra, justo a escasos días de que llegase al cine. Tuve la ocasión de ver por lo tanto ambas casi al mismo tiempo y mientras la de Cameron (independientemente de que es cien veces más espectacular) me entretuvo, pasé tres horas distraídas sin acordarme de mirar el reloj; no pasó lo mismo en cambio con este ''Titanic'', que me resultó plomizo y llegado un momento tenía unas ganas locas de que se acabase de una vez, sobre todo en el último tercio cuando llegan los supervivientes a su destino.

Mike Doyle y Sonsee Neu, amantes de tercera clase

El chungo choque contra el iceberg
¿Que posee algún momento interesante? Pues sí, determinados instantes llegan a enganchar, pero sin ser nada del otro mundo. Los actores no lo hacen mal, pero el guión tampoco les ofrece la oportunidad de lucirse demasiado, por lo tanto este ''Titanic'' digamos que se encuentra justamente colocada en ese olvido ensombrecido que el tiempo acaba depositando en la obsolescencia. No es es nada destacable, sirvió simplemente como mero objeto de visualización explotativo para contentar a unos cuantos sus ansias por ver la auténtica ''Titanic'' que aguardaba su esperado estreno, en un momento determinado de un tiempo pasado, y ya; no vale para mucho más. De todas las producciones que han recurrido al famoso barco para construir su argumento, justamente es de las menos merecidamente recomendables.

Y el barco se va a pique

viernes, 30 de octubre de 2015

Scary Movie 2 (2001) de Keenen Ivory Wayans



Un exorcismo la mar de hilarante
El descomunal éxito que había cosechado ''Scary Movie'' dejaba bastante claro que habían dado en el clavo a la hora de explotar una nueva fórmula para arrastrar a los jovenzuelos con ganas de pasar un rato divertido, alocado y distraído, al cine y tan sólo un año después de la original, apareció esta secuela que, sinceramente, a mí me pareció un cagarro bastante grande. El mismo equipo técnico y la mayor parte del reparto de la antecesora, volvió a ponerse las pilas (o se suponía que al menos, ésa era su intención), pero la cosa quedó bastante pobre y es que desde mi punto de vista la secuela contó con un buen porrón de desaciertos que la sitúan muy pero que muy por debajo de la primera. El más claro de ellos es la exageración más rotunda y el abuso de un gag más zafio, más guarrete y en resumidas cuentas, más cansino. 

Un picaporte muy peculiar

En esta ocasión la historia adapta casi al dedillo el guión de ''The haunting (la guarida)'', añadiendo las consiguientes reminiscencias a otros films como ''Poltergeist'', ''La leyenda de la masión del infierno'', ''Lo que la verdad esconde'', ''13 fantasmas'' y la propia ''El exorcista'' (aprovechando la buena acogida que ésta había tenido en taquilla con el estreno de la versión extendida del director en el 2000), vamos que de fantasmas/posesiones y demás temas sobrenaturales va la cosa. 

El reparto de la original vuelve, con alguna que otra incorporación...

... como la de Tim Curry (el aterrador Pennywise de ''It'')
Pues bueno, exceptuando el prólogo, los cinco primeros minutos en los que se hace la parodia de ''El exorcista'', que me parece lo mejor del film con diferencia y lo único verdaderamente divertido (¡ojito a un graciosísimo James Woods como cura salidete!), el film como ya dije es bastante mierdero, básicamente pasado el prólogo ya mencionado comienza a ir en picado en una constante acumulación de chistes sin gracia que abusan de la chabacanería sin sentido como excusa para provocar nuevas oleadas de carcajadas. Vamos, lo que en la primera resultó ciertamente llamativo y en cierto sentido ''novedoso'' (al menos para las nuevas generaciones de adolescentes), en la segunda todo queda más errático y sin ganas. Una cosa que me descolocó mucho es que si en la primera la mayor parte de los personajes acaban muertos, ¿cómo es posible que ahora reaparezcan como si nada y sin ningún tipo de justificación? 

Un gatete muy peleón

Tori Spelling en una situación muy ¿comprometida?
Vale que la película es una coña constante, pero creo que omitir semejante detalle ya denotaba que el guión ya hacía agüitas desde el principio, y no digo con esto que el guión de su antecesora fuese muy inteligente, pero al menos fue más hábil a la hora de construir una buena parodia de los films a los que hacía referencia y dentro de su cachondeo, exitía algo de coherencia, lo cual ya en esta segunda no existe. ''Scary Movie 2'' es la prueba viviente de que no por intentar desmadrar las cosas, resultan más efectivas a la hora de resultar graciosas. Para mí esta secuela es un mojón de los grandes, es una clara oda a la estupidez más mundana, no es de extrañar que los hermanos Wayans se apeasen de la saga ya en la siguiente secuela que, curiosamente, es bastante mejor que esta basurilla, que menos desternillante (como su antecesora) es de todo.

Emulando a los ángeles de Charlie

viernes, 24 de octubre de 2014

The Rocky Horror Picture Show (1975) de Jim Sharman



Los recataditos Brad (Barry Bostwick) y Janet (Susan Sarandon)
Una verdadera rareza donde las haya, "The Rocky Horror Picture Show" no es una película para nada común, es un auténtico despiporre, lo más parecido a una fiesta a un carnaval (hecho material fílmico), una obra que ha pasado a la posterioridad como una pieza de culto para muchos, aunque con toda seguridad mantendrá muy diversificados diferentes grupos cuya opinión variará en lo referido a si la consideran un film digno de adorar, o una mierda pinchada en un palo. Sinceramente yo entendería ambos puntos de vista y si me tengo que posicionar entre los dos extremos, pues me quedaría en medio, la verdad, pues sí que me parece digna de admirar por una parte y por otra, realmente una película un tanto difícil de digerir, y me explicaré. La historia nos cuenta la surrealista vivencia que tendrá lugar en las vidas de dos recatados enamorados, Brad (Barry Bostwick) y Janet (una, por entonces, desconocida Susan Sarandon), los cuales se adentran en un siniestro y misterioso castillo, en busca de ayuda pues su coche se ha averiado en las proximidades de dicho lugar. 

¡Menuda fiestuqui tienen montada en este castillito!

El travesti científico, Frank-N-Furter (Tim Curry)
Lo que verán en su interior, es algo indescriptible (¡en serio!), una serie de grotescos personajes desfilarán por la pantalla a ritmo de bailongos números musicales, entre los que destaca un drag queen (genial Tim Curry, el futuro payaso de "It") que resulta ser un científico que (al estilo "Frankenstein") ha creado su propio monstruo, un apolíneo y musculoso guaperas llamado Rocky (Peter Hinwood). La película de verdad, es hilarante en el sentido más amplio de su definición. Está basada en un musical británico estrenado dos años antes, confeccionado por los mismos realizadores de este proyecto cinematográfico, Jim Sharman y Richard O'Brien (quien interpreta al personaje del jorobado Riff Raff), cuyo éxito propició su adaptación al mundo del celuloide. El film pretende ser por un lado todo un homenaje a ese terror clásico de la Universal, pues está lleno de referencias a múltiples pelis véase "Frankenstein" sin ir más lejos; hasta las letras de muchas de sus canciones homenajean clásicos de serie B de ciencia ficción (se mencionan pelis como "King Kong", "Tarántula", "Ultimátum a la Tierra",...) y la verdad es espíritu se plasma a la perfección y ello la convierte en un film bastante nostálgico. 

Una peñita un tanto grotesca

Rocky (Peter Hinwood) es resucitado
Por otro lado, pretendía ser una película totalmente rompedora y alocada, en el argumento se mezclan temas como la homosexualidad, el travestismo, el desenfreno más absoluto, etc., temas peliagudos, me atrevería a decir que incluso a día de hoy, pero claro, los setenta fue una década quebrantadora de muchos tabúes estúpidos y sin dudas "The Rocky Horror Picture Show" fue uno de esos pilares importantes que apostaron por la transgresión, y eso es digno de admirar. La película además posee temas musicales la mar de pegadizos y bailables, a la par que números de baile que invitan a al diversión. Eso sí, debo reconocer que transcurrida aproximadamente la primera hora a mí se me hizo un poco pesada, pues el tercio final del film (el cual ya desvaría de manera exagerada), me resultó un tanto aburrido (quedé flipando cuando se desvela que le castillo es una especie de nave espacial y sus histriónicos habitantes visitantes de otro planeta). En sí, no es una película que pueda ser criticada por la calidad de su guión, es más, su historia no puede ser tomada en serio, ya que es un auténtico disparate; sino que hay que tener en cuenta que vamos a ser testigos de un espectáculo chistoso, y dependerá de nuestro sentido crítico y nuestra visión personal el juzgarla. 

Preparados para el Halloween

El narrador de todo este delirio (Charles Gray)
Yo creo que es al menos, una obra que no deja indiferente a nadie, tiene una gran personalidad y justamente se merece el haberse instaurado como un gran clásico en la Historia del Cine, eso sí, me parece desproporcionado la muy alta estima que se tiene de ella en determinados ámbitos. Por ejemplo, me parece superior un film musical (estrenado un año antes) al que me recuerda bastante por estética, por histrionismo y por ese sentido del humor tan peculiar, como es la joyita de Brian De Palma, "El fantasma del Paraíso", pero bueno, cuestión de gustos. "The Rocky Horror Picture Show" no es una peli para todos los gustos (más bien diría que para gustos bastante concretos), ni la adoro, ni la detesto, me parece algo curioso hecho por el mero hecho de divertir y alborotar al personal; esa anarquía desenfadada y ese espíritu transgresor al menos, es algo que se echa mucho de menos en el cine actual.

Homenaje a la mítica productora RKO

*MI MOMENTO FAVORITO: el tórrido momento en que Janet (Susan Sarandon) provoca a Rocky (Peter Hinwood) a ritmo de la canción "Touch-a Touch-a Touch-a Touch me". 

''Touch-a Touch-a Touch-a Touch me... I wanna be dirty''

domingo, 19 de enero de 2014

It (Eso) (1990) de Tommy Lee Wallace



Los protagonistas de niños
Recuerdo haber visto de pequeño el trailer de "It". Me resultó algo escalofriante. Una imagen del perverso payaso protagonista diciendo: "Os voy a matar" a grito pelado, se me quedó grabada en la memoria y se mantuvo en ella durante mucho tiempo, como uno de los fragmentos audiovisuales más aterradores y acojonantes que jamás había presenciado. Verdaderamente el film habría sido una experiencia la mar de interesante si lo hubiese visto con aquella temprana edad y en base a mi percepción del mismo, tras la visualización de su pertinente trailer, probablemente me hubiese resultado una de las más intensas y terroríficas experiencias vividas frente a un televisor. Lamentablemente no tuve posibilidad de verlo hasta varios años después tras su lanzamiento en DVD, yo ya tendría unos 14 años y ya había visto mucho, mucho cine de terror así que por eso la verdad es que "It" me pareció enormemente decepcionante. La película está basada en una popular novela de Stephen King, de los cuales sus más fieles adeptos dicen que es de lo mejorcito que ha salido de la mente del famoso escritor. 

El aterrador Pennywise (Tim Curry), un personaje que logró helarme la sangre de niño

Antes de ver la película, incluso, intenté leerme el libro, en una edición de bolsillo que adquirí en una biblioteca, no sé muy bien por qué, ya que realmente nunca he sido muy aficionado a la lectura. Debí de leer unas treinta páginas y lo di por concluido y es que realmente me parecía una misión imposible devorar las mil y pico páginas con las que contaba el tochazo de "It". No me voy a parar, por lo tanto, en si es una buena adaptación o no de la novela, porque como ya he dicho, no la he leido, pero ciertamente como película de terror deja bastante que desear. 

Los protas, ya de adultos

Beverly Marsh (Annette O'Toole)
"It" nos cuenta la historia de un grupo de personajes adultos que reviven una de las más angustiantes pesadillas, que tuvieron la desgracia de vivir en la infancia. Todos ellos, sufrieron el acoso de una especie de monstruo perverso, que se presentaba ante ellos con forma del famosísimo payaso, Pennywise (Tim Curry). De este ser, desconocemos su procedencia, no sabemos si ha salido del mismo Infierno, si procede de otro mundo, o de otro planeta o si es un hombre lobo (como se deja caer en más de una ocasión) o si es un mutante; en fin, que lo único que se deja claro es que posee poderes sobrenaturales, los cuales utiliza para hacer el mal, atormentar a los niños y matarlos; también descubrimos que además, lo va haciendo periódicamente pasando los años y los siglos, por lo tanto, da la sensación de tratarse de un ser eterno. A raíz de la introducción, el film se divide en dos partes. 

''¿Quieres un globo? Todos flotan aquí abajo''

Ben Hanscom (John Ritter)
R.I.P. (1948 - 2003)
La primera nos narra, a modo de flashbacks, las vivencias de los protagonistas, siendo niños, cuando tuvieron que vérselas con el diabólico payaso, llegando incluso a hacer un grupito capaz de combatirlo y matarlo (con un inhalador para el asma, nada más y nada menos; una escena verdaderamente ridícula). La segunda retoma la acción en tiempo presente, con los mismos personajes, ya adultos, decidiendo volver a enfrentarse al mismo enemigo que ha vuelto (de no se sabe dónde), con el mismo objetivo de matarlos; dicha parte del film se torna mucho más aburrida, mucho más mediocre y en resumidas cuentas supone que la cosa pierda fuelle y se desinfle (teniendo en cuenta que ya su primer segmento no era precisamente para tirar cohetes). Y ya no hablemos del final, que es algo verdaderamente lamentable y patético.

¿La verdadera cara de Pennywise?

Audra Denbrough (Olivia Hussey)
La película en sí, es muy mala. El hecho de que sea un telefilm, le perjudica mucho ya que es aspecto visual es muy pobre (lo que implica una puesta en escena muy cutre y unos efectos especiales todavía más cutres, causantes probablemente de más de una carcajada involuntaria). Su extensísima duración de tres horas, pues es otro de los inconvenientes que lastra mucho el poder disfrutar de su visionado. La dirección de Tommy Lee Wallace (encargado anteriormente de films como la porquería de "Halloween 3" o "Noche de miedo 2"), pues es poco destacable, muy poco funcional, muy monótona y en definitiva muy estática y nada sorprendente. Aparte el film no es nada potente, es muy edulcorado, muy cándido, muy infantil y muy light. Nada que ver, por lo visto, con el tono de la novela, mucho más adulto y más serio (como debería de haber sido); si por lo visto en el libreto de King se incluía una violación múltiple, por parte de los niños a la única niña del grupo, lo cual suscitó bastante polémica y casi provoca que se prohibiese su publicación, de la que obviamente no hay ni rastro en este film. 

Un globo sangriento en el lavabo

El pequeño Bill Denbrough (Jonathan Brandis)
R.I.P. (1976 - 2003) 
El reparto no está mal del todo y se agradece ver unos cuantos rostros conocidillos como Olivia Hussey (prota de "Navidades negras"), John Ritter (el famoso padre de Junior en "Este chico es un demonio"), Annette O'Toole (a la que los fans de "Smallville" reconoceréis como la mamá de Clark Kent) o el pequeño y malogrado Jonathan Brandis (quien interpretó a Bastian en "La historia interminable 2"), el pobre falleció por una sobredosis en 2003 con 27 años. Aunque si existe una presencia que destaque por encima de todos y de todo, y que en resumidas cuentas, se convierte en el principal atractivo (y me atrevería a decir que el único) del film, es la magnífica, siniestra y perturbadora interpretación del genial Tim Curry, haciendo ¡cómo no!, del malvado payaso Pennywise. Tim Curry es el alma de "It" y la verdad, se come el film con sus, lamentablemente, breves apariciones. Curry logró encarnar a un villano que se ha convertido en todo un icono del género, un personaje tan carismático, recordado y mítico que ya ocupa las páginas de la Historia del terror.

Una cabeza parlante

Estas tumbas esperan dueños
Desgraciadamente, a pesar de su fama, a pesar de poseer un villano espectacular y espeluznante, "It" no es el film aterrador que su trailer indicaba; es un clarísimo quiero y no puedo. Podría llegar a señalarla como un film que en cierta medida, me ha marcado, sobre todo por ser un recuerdo mítico de mi infancia y porque posee tres o cuatro escenas buenas, que se grabaron poderosamente en mi mente. Pero por lo demás se trata de un film muy irregular y que ha envejecido muy pero que muy mal. Lamentablemente promete más de lo que da, y eso no es bueno. No creía que diría esto, pero me he enterado de que para 2015 se prepara un, de momento potencial, remake de esta película. En fin, no me parece una propuesta descabellada y creo que con un poquito de esmero, pueden superar de sobra esta primera versión, lo cual tampoco sería muy difícil. Eso sí, o se curran la estética y la caracterización del payaso (trabajo sobresaliente en este telefilm), y por supuesto la elección de un actor que le dé el toque que precisa un personaje semejante, o la cagarán fijo.

Pennywise se convierte en una cutre araña gigante

*MI MOMENTO FAVORITO: uno que recuerdo como el más escalofriante del film; cuando Pennywise arrincona a un indefenso niño en las duchas del gimnasio y le pega un susto de muerte, saliendo por el agujero del desagüe. 

''No irás a llorar, ¿verdad, mocoso?''

viernes, 20 de diciembre de 2013

Solo en casa 2, perdido en Nueva York (1992) de Chris Columbus



Macaulay Culkin vuelve a ser el travieso Kevin McCallister
Y como hoy he tirado por el camino de las secuelas, pues aquí vengo con otra secuela tan maravillosa y entrañable como su antecesora. Estoy hablando de "Solo en casa" que en 1990 había sido tal pelotazo en taquilla, que era de esperar una secuela casi inmediata. Y claro, ésta no se hizo esperar y todo el equipo de la primera se puso manos a la obra para brindarnos otra divertidísima historia, ideal para disfrutar, como no, en Navidad. La verdad es que me he quedado bastante desilusionado leyendo algunas de las críticas que muchos usuarios le han dedicado a este film y he comprobado como son bastante negativas. La tachan como una secuela sin gracia que no hace otra cosa que lucrarse de los golpes de efecto que ya mostró la primera parte, a la cual copia sin ningún reparo. 

''Fuera de aquí diablejo pervertido o te arranco la cabeza";
la de juego que va a dar esa frase

A ver, viendo este film es obvio que prácticamente calca el mismo esquema de su antecesora, pero ¿eso tiene que significar un aspecto negativo? Pues, francamente para mí no. Lo gracioso es que a pesar de presentar, en mayor o menor medida, muchos de los golpes de gracia de la primera, y en seguir más o menos la misma estructura narrativa, no se ve pesada ni repetitiva, ni falta de potencia; todo lo contrario. Sus realizadores eran bien conscientes de ello y optaron por una medida muy efectiva, exagerar aún más dichos golpes de efecto. 

''Otra vez hemos vuelto a perder a ¡Kevin!"

Harry (Joe Pesci) y Marv (Daniel Stern); ¡los ladrones
más peligrosos de Nueva York, andan sueltos!
En primer lugar, el punto de partida del film me parece un gran acierto, pues se plantea mejor el hecho de que nuestro prota, el genial Kevin (de nuevo Macaulay Culkin, ya convertido en una estrella infantil), se vea de nuevo solo (no en casa precisamente) por descuido de su familia. La verdad, sería para tacharlos de retrasados si se volviesen a olvidar al chiquillo en casa, así que los guionistas se idearon una nueva treta para justificar la separación del pequeño del resto de sus familiares. En esta ocasión, todos los McCallister (¡vaya si les gusta viajar a los jodíos!), van rumbo a Florida para pasar la Navidad y en un nuevo descuido (pero esta vez con algo más de lógica), Kevin se confundirá de avión y pondrá rumbo a Nueva York. El pequeño lejos de preocuparse, se permitirá el lujo de vivir una nueva aventura de manera independiente, y teniendo una tarjeta de crédito no tendrá reparo en alojarse en un hotel de alto standing (el Plaza, nada menos, oh yeah) y armar alguna de las suyas. Pero aquí no acaba la cosa, y es que los mismos ladrones a los que humilló con su ingenio y sus trampas, en el primer film, Harry (Joe Pesci) y Marv (Daniel Stern), han conseguido escapar de la cárcel y curiosamente, rondan por Nueva York. Curiosamente también, acabarán topándose en el camino del chaval y claro, debido a su resentimiento, querrán ajustarle las cuentas. Pero si dos años antes, el pequeño Kevin ya fue lo suficiente espabilado para dejarlos por los suelos, ahora ya va  a ser la bomba, con las nuevas tretas que les tendrá preparadas a estos dos villanos tan malvados como inevitablemente graciosos. 

¡Huy, qué reencuentro tan incómodo!

El gerente (Tim Curry) y el botones (Rob Schneider) del hotel Plaza
Como ya he dicho "Solo en casa 2" funciona estupendamente. A mí la verdad es que me gusta tanto como la primera. Me he reido tanto como con la primera y la he disfrutado tanto como la primera, todas las veces que la he visto. Hay que agradecer que los encargados de todos los respectivos apartados técnicos e interpretativos vuelvan a caer en manos de los mismos profesionales que ya se encargaron en su antecesora; Chris Columbus en la dirección, John Hughes en el guión y producción, John Williams en la banda sonora y cada uno de los actores que hicieron inolvidables sus roles en el primer "Solo en casa" repiten de nuevo, haciendo lo propio en esta secuela. Cabe destacar nuevas incorporaciones en el reparto; como por ejemplo la de un jovencísimo Rob Schneider haciendo de botones del hotel (posteriormente se haría bastante popular en el género de comedia con pelis como "Gigoló" o "Este cuerpo no es el mío") o Tim Curry, un actor mitiquisimo recordado por ser el famoso travesti de "The Rocky Horror Picture Show" y sobre todo el perverso y acojonante payaso Pennywise en "It", los cuales cumplen perfectamente con su cometido; en esta ocasión arrancarnos alguna que otra carcajada. 

Igual que en la primera, Kevin tendrá una amigable aliada;
la mujer de las palomas (Brenda Fricker)

Kevin preparándose para un nuevo enfrentamiento contra los ladrones
El resto, pues es puro entretenimiento. A todo el que diga que es una secuela inferior porque simplemente repite el esquema de la primera, pues yo diría que no le hiciéseis caso (si es que no la habéis visto en ninguna ocasión, cosa que me extraña), porque eso hace que sea todavía más divertida gracias al mayor desmadre y exageración de los gags cómicos. Para mí es una secuela verdaderamente excelente, la he visto infinidad de veces y siempre ha conseguido alegrarme el día, si es que estaba algo decaido. Ésa es la principal virtud de films como éste, que da igual el tiempo que pase por ellos, siempre serán excelentes recursos para hacernos reir y pasar un rato increiblemente distraido. Ni qué decir tiene que el éxito se repitió y con un presupuesto de 18 millones de dólares logró una recaudación de más de 350 millones en todo el mundo.  

Así van a volver a quedar este par de palurdos

*MI MOMENTO FAVORITO: un perfecto ejemplo de lo bien que queda esa exageración de un gag cómico ya utilizado en la primera. En un momento concreto los dos ladrones (Daniel Stern y Joe Pesci) van a subir por una escalera y Kevin (Macaulay Culkin) les tirará unos botes de pintura atados con una cuerda. Como ya se lo esperan (porque lo han vivido con anterioridad), retroceden ante ellos y cuando ya el pequeñajo les ha lanzado dichos botes, se apresuran a subir por la escalera y será cuando llegará el golpe de efecto que nos hará estallar a carcajadas, porque Kevin les tirará una viga atada con dos cuerdas en los extremos y les dará de lleno a los dos a la vez. De verdad es una escena que me produjo agujetas en el estómago de tanto reirme. 

''¡Bomba va!''