martes, 19 de abril de 2016

Titanic (1996) de Robert Lieberman



Catherine Zeta-Jones y Peter Gallagher protagonizarán
un trágico y prohibido romance a bordo del Titanic

Estando más que próximo el estreno de la superproducción de James Cameron sobre el Titanic, película que como bien es sabido, en su momento batió todos los récords habidos y por haber en cuanto a recaudación en taquilla y demás, se realizó este telefilm que la CBS estrenó a escasos meses antes de que apareciese la sobredimensionada ''Titanic'' en cines. Comparar ambas por lo tanto es inevitable, por supuesto siempre rompiendo lanzas a favor de la de Cameron, por razones evidentes. Estructuralmente en lo referido a su argumento son, por lógica deductiva, muy parecidas (aunque ésta no se centra en el romance exclusivo de dos protagonistas, sino que desarrolla una serie de historias acontecidas dentro del barco antes de la inminente catástrofe) y a la duración también (tres horas también ocupa el metraje de este truñete, aunque no resulta tan amena ni vibrante como la otra). Básicamente asistimos a una telenovela que tiene como telón de fondo la catástrofe del Titanic, resumiéndola en pocas palabras. En el telefilm podemos ver caras de sobra conocidas, destaca entre todas una Catherine Zeta-Jones por ese entonces todavía no demasiado popular -cuyo personaje podría asimilarse un poco a la más famosa Rose interpretada por Kate Winslet-, el oscarizado actorazo George C. Scott (prota de ''Patton'' o ''Al final de la escalera'') haciendo de capitán del barco, está también por ahí Tim Curry (el eterno y aterrador payaso de ''It'') haciendo de villano como es habitual, la hitchcockiana Eva Marie Saint, etc.

George C. Scott hace del capitán del Titanic

A Tim Curry le va que ni pintado hacer de villano
Teniendo en cuenta que es un telefilm es obvio que sufre de evidentes carencias técnicas, ni hablemos haciendo la comparativa con su todopoderosa hermana coetánea, que la gana en todos los sentidos; sobre todo en la escena del hundimiento, donde podemos ver cutrísimos efectos digitales que provocan bastante risa (la verdad sea dicha), pero más que eso lo que más defectuoso le veo a esta producción es que, en lo personal, ahonda muy malamente en los personajes, haciéndolos poco interesantes (cosa que por ejemplo subsanó el guión de Cameron). ¿Qué da como consecuencia?, ¡tres horas que acaban haciéndose inevitablemente pesadas! Recuerdo haber visto la película allá cuando se estrenó ''Titanic -la buena'' -vamos a llamarla así-, que fue emitida por ''Antena 3'' aprovechando el tirón de la otra, justo a escasos días de que llegase al cine. Tuve la ocasión de ver por lo tanto ambas casi al mismo tiempo y mientras la de Cameron (independientemente de que es cien veces más espectacular) me entretuvo, pasé tres horas distraídas sin acordarme de mirar el reloj; no pasó lo mismo en cambio con este ''Titanic'', que me resultó plomizo y llegado un momento tenía unas ganas locas de que se acabase de una vez, sobre todo en el último tercio cuando llegan los supervivientes a su destino.

Mike Doyle y Sonsee Neu, amantes de tercera clase

El chungo choque contra el iceberg
¿Que posee algún momento interesante? Pues sí, determinados instantes llegan a enganchar, pero sin ser nada del otro mundo. Los actores no lo hacen mal, pero el guión tampoco les ofrece la oportunidad de lucirse demasiado, por lo tanto este ''Titanic'' digamos que se encuentra justamente colocada en ese olvido ensombrecido que el tiempo acaba depositando en la obsolescencia. No es es nada destacable, sirvió simplemente como mero objeto de visualización explotativo para contentar a unos cuantos sus ansias por ver la auténtica ''Titanic'' que aguardaba su esperado estreno, en un momento determinado de un tiempo pasado, y ya; no vale para mucho más. De todas las producciones que han recurrido al famoso barco para construir su argumento, justamente es de las menos merecidamente recomendables.

Y el barco se va a pique

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