viernes, 20 de diciembre de 2013

Solo en casa 2, perdido en Nueva York (1992) de Chris Columbus



Macaulay Culkin vuelve a ser el travieso Kevin McCallister
Y como hoy he tirado por el camino de las secuelas, pues aquí vengo con otra secuela tan maravillosa y entrañable como su antecesora. Estoy hablando de "Solo en casa" que en 1990 había sido tal pelotazo en taquilla, que era de esperar una secuela casi inmediata. Y claro, ésta no se hizo esperar y todo el equipo de la primera se puso manos a la obra para brindarnos otra divertidísima historia, ideal para disfrutar, como no, en Navidad. La verdad es que me he quedado bastante desilusionado leyendo algunas de las críticas que muchos usuarios le han dedicado a este film y he comprobado como son bastante negativas. La tachan como una secuela sin gracia que no hace otra cosa que lucrarse de los golpes de efecto que ya mostró la primera parte, a la cual copia sin ningún reparo. 

''Fuera de aquí diablejo pervertido o te arranco la cabeza";
la de juego que va a dar esa frase

A ver, viendo este film es obvio que prácticamente calca el mismo esquema de su antecesora, pero ¿eso tiene que significar un aspecto negativo? Pues, francamente para mí no. Lo gracioso es que a pesar de presentar, en mayor o menor medida, muchos de los golpes de gracia de la primera, y en seguir más o menos la misma estructura narrativa, no se ve pesada ni repetitiva, ni falta de potencia; todo lo contrario. Sus realizadores eran bien conscientes de ello y optaron por una medida muy efectiva, exagerar aún más dichos golpes de efecto. 

''Otra vez hemos vuelto a perder a ¡Kevin!"

Harry (Joe Pesci) y Marv (Daniel Stern); ¡los ladrones
más peligrosos de Nueva York, andan sueltos!
En primer lugar, el punto de partida del film me parece un gran acierto, pues se plantea mejor el hecho de que nuestro prota, el genial Kevin (de nuevo Macaulay Culkin, ya convertido en una estrella infantil), se vea de nuevo solo (no en casa precisamente) por descuido de su familia. La verdad, sería para tacharlos de retrasados si se volviesen a olvidar al chiquillo en casa, así que los guionistas se idearon una nueva treta para justificar la separación del pequeño del resto de sus familiares. En esta ocasión, todos los McCallister (¡vaya si les gusta viajar a los jodíos!), van rumbo a Florida para pasar la Navidad y en un nuevo descuido (pero esta vez con algo más de lógica), Kevin se confundirá de avión y pondrá rumbo a Nueva York. El pequeño lejos de preocuparse, se permitirá el lujo de vivir una nueva aventura de manera independiente, y teniendo una tarjeta de crédito no tendrá reparo en alojarse en un hotel de alto standing (el Plaza, nada menos, oh yeah) y armar alguna de las suyas. Pero aquí no acaba la cosa, y es que los mismos ladrones a los que humilló con su ingenio y sus trampas, en el primer film, Harry (Joe Pesci) y Marv (Daniel Stern), han conseguido escapar de la cárcel y curiosamente, rondan por Nueva York. Curiosamente también, acabarán topándose en el camino del chaval y claro, debido a su resentimiento, querrán ajustarle las cuentas. Pero si dos años antes, el pequeño Kevin ya fue lo suficiente espabilado para dejarlos por los suelos, ahora ya va  a ser la bomba, con las nuevas tretas que les tendrá preparadas a estos dos villanos tan malvados como inevitablemente graciosos. 

¡Huy, qué reencuentro tan incómodo!

El gerente (Tim Curry) y el botones (Rob Schneider) del hotel Plaza
Como ya he dicho "Solo en casa 2" funciona estupendamente. A mí la verdad es que me gusta tanto como la primera. Me he reido tanto como con la primera y la he disfrutado tanto como la primera, todas las veces que la he visto. Hay que agradecer que los encargados de todos los respectivos apartados técnicos e interpretativos vuelvan a caer en manos de los mismos profesionales que ya se encargaron en su antecesora; Chris Columbus en la dirección, John Hughes en el guión y producción, John Williams en la banda sonora y cada uno de los actores que hicieron inolvidables sus roles en el primer "Solo en casa" repiten de nuevo, haciendo lo propio en esta secuela. Cabe destacar nuevas incorporaciones en el reparto; como por ejemplo la de un jovencísimo Rob Schneider haciendo de botones del hotel (posteriormente se haría bastante popular en el género de comedia con pelis como "Gigoló" o "Este cuerpo no es el mío") o Tim Curry, un actor mitiquisimo recordado por ser el famoso travesti de "The Rocky Horror Picture Show" y sobre todo el perverso y acojonante payaso Pennywise en "It", los cuales cumplen perfectamente con su cometido; en esta ocasión arrancarnos alguna que otra carcajada. 

Igual que en la primera, Kevin tendrá una amigable aliada;
la mujer de las palomas (Brenda Fricker)

Kevin preparándose para un nuevo enfrentamiento contra los ladrones
El resto, pues es puro entretenimiento. A todo el que diga que es una secuela inferior porque simplemente repite el esquema de la primera, pues yo diría que no le hiciéseis caso (si es que no la habéis visto en ninguna ocasión, cosa que me extraña), porque eso hace que sea todavía más divertida gracias al mayor desmadre y exageración de los gags cómicos. Para mí es una secuela verdaderamente excelente, la he visto infinidad de veces y siempre ha conseguido alegrarme el día, si es que estaba algo decaido. Ésa es la principal virtud de films como éste, que da igual el tiempo que pase por ellos, siempre serán excelentes recursos para hacernos reir y pasar un rato increiblemente distraido. Ni qué decir tiene que el éxito se repitió y con un presupuesto de 18 millones de dólares logró una recaudación de más de 350 millones en todo el mundo.  

Así van a volver a quedar este par de palurdos

*MI MOMENTO FAVORITO: un perfecto ejemplo de lo bien que queda esa exageración de un gag cómico ya utilizado en la primera. En un momento concreto los dos ladrones (Daniel Stern y Joe Pesci) van a subir por una escalera y Kevin (Macaulay Culkin) les tirará unos botes de pintura atados con una cuerda. Como ya se lo esperan (porque lo han vivido con anterioridad), retroceden ante ellos y cuando ya el pequeñajo les ha lanzado dichos botes, se apresuran a subir por la escalera y será cuando llegará el golpe de efecto que nos hará estallar a carcajadas, porque Kevin les tirará una viga atada con dos cuerdas en los extremos y les dará de lleno a los dos a la vez. De verdad es una escena que me produjo agujetas en el estómago de tanto reirme. 

''¡Bomba va!''

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