miércoles, 11 de diciembre de 2013

Navidades infernales (1980) de Lewis Jackson



Harry, el prota, de niño
Una auténtica rareza de la serie B más casposa de los ochenta. La verdad puse bastantes expectativas en este slasher cuando supe de su existencia, a través de varios sitios web, porque la idea de presenciar a Papá Noel como un asesino psicópata, me resultaba muy atractiva. Pues bueno, tras un tiempo de búsqueda, logré hacerme con él (me costó un poquito) y lo visioné con anhelo. La verdad, me llevé una soberana decepción. Obviamente el film es curioso en su forma, como ya he dicho es toda una rareza, pero es una auténtica piltrafa en su contenido. "Navidades infernales" me pareció una auténtica mierda. El primer chasco que me llevé fue a consecuencia del engaño que en el que te hace caer el film presenciando su carátula e informándote un poco por encima sobre su argumento. La película parece que va a ser un slasher puro y duro; un tipo vestido de Santa Claus cargándose a la peña de formas poco ortodoxas; y no lo es. La película no funciona para nada como slasher, ni es lo más mínimamente efectiva a la hora de crear terror o incluso algo de tensión. 

¡Madre!, ¿pero qué hace este Santa Claus?

Harry, de mayor (Brandon Maggart), se cree Santa Claus...
Nos cuentan la historia de un tipo llamado Harry (Brandon Maggart), que ha crecido con un trauma enfermizo a consecuencia de Santa Claus. Bueno, en realidad no por Santa Claus en sí, sino a consecuencia de su visión sobre el tan mítico personaje navideño. Resulta que siendo niño, vio mientras estaba escondido, a su padre disfrazado de Santa Claus, manteniendo relaciones sexuales con su madre. Al chaval por lo tanto, se le cruzaron los cables y claro, es normal, su imagen mental del bonachón de Santa Claus se vio perjudicialmente distorsionada. Por el motivo que sea, ya mayorcete, se ha propuesto ocupar el puesto del señor del Polo Norte que reparte regalos a las personas buenas y "castiga" a las malas. Él mismo posee un libro en el que va apuntando quién es bueno y quién es malo y esa Nochebuena, se vestirá de Papá Noel y saldrá a las calles a repartir regalitos y también alguna que otra puñalada a quien él crea que se la merece. Como he dicho, en la forma resulta atractiva, el concepto era interesante y la idea, a priori, bastante bien planteada. Pero, uno va viendo la película y se va dando cuenta de la estafa que es y la tan tremenda fula que al final supone. 

...su visión de Santa Claus

Rueda de reconocimiento de varios Santa Claus
La película es aburridísima. No empieza mal, mostrándonos el trauma del protagonista y haciéndonos partícipes de su locura, situándose la acción desde su punto de vista, lo que en un principio parece interesante. Pero amigos, cuando ya ha pasado una hora y sólo hemos visto al tontolaba éste obsesionado con Santa Claus, ir de un lado para otro repartiendo regalitos, metiéndose en una fiesta y poniéndose a bailar con los invitados y cogiéndose una cogorza de tres pares de narices, sin que mate a nadie; la cosa ya empieza a apestar a truñazo. Y efectivamente lo es, "Navidades infernales", es desde luego infernal, pero no en la forma que parece ser, sino en que al final, su visionado se convierte en una experiencia, claramente, infernal. En determinado momento puntual el tipo sí que llega a matar a alguna persona, y la verdad que algún crimen presenta cierto ramalazo gore que se agradece (véase cuando le mete a uno un hachazo en la cabeza, o cuando degolla a otro con la puntiaguda estrella del árbol de Navidad), pero de verdad, estos mínimos instantes se quedan en insuficientes a la hora de valorar el conjunto del film. 

Santa Claus degolla a la peña...

Y ya no hablemos de lo extremadamente ridículo que resulta el final. El desenlace es lo más lamentable, lo más risible y lo más patético que te puedas tirar a la cara. Resulta que cuando un grupito de lugareños descubren que el prota ha matado a unas cuantas personas, lo persiguen para lincharlo. Pero el tipo se mete en su furgoneta y arranca y, no os lo perdáis, sale volando como si del trineo de Papá Noel se tratase. En fin, cuando lo vi no supe muy bien cómo puñetas tomármelo, si como un chiste, una ida de olla del guionista/director, o como una tomadura de pelo de las gordas. 

...y les saca los ojos

De verdad, la película es un mierdón absoluto; un auténtico insulto a los grandes slashers que durante esa época estaban empezando a pegar fuerte y a arrasar en las taquillas de todo el mundo. Yo no se la recomiendo a nadie, porque de verdad lo peor no es que sea malilla, que lo es, sino que encima tienen una capacidad nula para entretener y eso, en un proyecto de esta categoría, sí que es un delito. Lo único bueno que tuvo es que planteó la posibilidad de convertir la figura de Papá Noel en un psicópata asesino, idea que sería retomada en 1984 por un film muy superior; "Noche de paz, noche de muerte", el cual sí que es un slasher de los buenos, como Dios manda. 

Ver para creer; la furgoneta del lunático protagonista
volando como si fuese el trineo de Santa Claus

No hay comentarios:

Publicar un comentario