jueves, 26 de diciembre de 2013

Gremlins (1984) de Joe Dante



El verdadero propietario de Gizmo, Mr. Wing (Keye Luke)
Bueno, bueno; hablar de una película como "Gremlins" me supone un amplio problema. Este problema es que no podría explicar con palabras lo maravillosa que me parece esta cojonudísima joya del cine fantástico. "Gremlins" es una de las películas más importantes de mi vida, me evoca a mi infancia, cuando tuve la grandísima suerte de descubrirla y disfrutarla tantas y tantas veces. En sin lugar a dudas una de mis películas favoritas y uno de esos pedazos de celuloide que mi lado más notálgico hace encumbrar a lo más alto. "Gremlins" es otro clásico imprescindible para disfrutar cada Navidad, no importa el tiempo que pase por ella, siempre será un vehículo genial para pasar un rato enormemente divertido y entretenido. La historia arranca cuando nuestro joven prota, Billy (Zach Galligan) recibe un regalito muy especial navideño, por parte de su padre (Hoyt Axton). Este regalo es ni más ni menos que Gizmo, ese personaje peludete tan rico, tan entrañable y tan precioso (¿quién no ha deseado tenerlo como mascota?), cuyo cuidado requiere una rigurosa atención. Resulta que este ser no puede ser mojado, no puede comer después de la media noche y no puede ser expuesto a la luz brillante. 

La pareja protagonista; Kate (Phoebe Cates) y Billy (Zach Galligan)

Billy recibe un regalo de Navidad muy especial
El no llevar a raja tabla estas normas, tendrá unas consecuencias tan nefastas y trágicas para los personajes de la peli, como desternillantes y divertidas para nosotros como espectadores. Y es que ya, a estas alturas (me imagino yo), todo el mundo sabe que cuando Gizmo se moja, se multiplica, "dando a luz" unos bichitos similares en aspecto a él, pero mucho más hijos de puta y diabólicos. Claro, estos peluchitos, en cambio no están conformes con su aspecto y necesitan llevarse algo a la boca pasada la media noche, para metamorfosearse en viscosos y espeluznantes monstruitos, con aspecto reptiliano, que camparán a sus anchas por el pueblo del chaval protagonista, destrozándolo todo a su paso y causando caos allá por donde van. Estos seres imparables, sólo tienen un punto débil y es que si les da lo más mínimo cualquier tipo de luz brillante (preferiblemente la del Sol), se derriten cual cubito de hielo en el microondas.  

Gizmo demuestra su espíritu navideño

Billy y Pete (Corey Feldman) observan lo
que le ocurre a Gizmo cuando se moja
Si tuviese que destacar todos los puntos positivos de esta asombrosa película, no tendría espacio suficiente. Todo en ella es excelente. Para mí es algo tan grande y tan especial que no sé ni cómo expresarlo. A destacar el nombre del genial Joe Dante, en la dirección (quien ya había creado maravillas como "Piraña" o "Aullidos"), el respaldo del magno Steven Spielberg en la producción, y el magnífico trabajo de Chris Columbus (futuro director de "Solo en casa" o las dos primeras pelis de "Harry Potter'') en el guión. El trabajo de este trío de ases del entretenimiento no pudo ser mejor y claro, se vio perfectamente reflejado en la pantalla. "Gremlins" es un regalo para la vista, con un apartado técnico supremo (véase la ciudad donde se desarrolla la historia, la cual fue construida expresamente para el film, sin ordenadores ni mierdas digitales), unos efectos especiales cojonudos (lo mismo digo y reitero, sin la colaboración de bochornosa tecnología digital, todo trabajo artesanal) que parieron unos seres conorejitas puntiagudas, tan perversos como inolvidables, los cuales son grandes iconos del Séptimo Arte. 

Los peludos y diabólicos ''hermanos'' de Gizmo

El reparto pues es que también me parece sobresaliente, a destacar apariciones como la de Dick Miller (actor fetiche de Dante), haciendo del pobre señor Futterman, protagonista de una de las escenas más divertidas del film, en la que los bichitos protagonistas le derrumban la casa con una excavadora, la del pequeñajo Corey Feldman, estrella infantil ochentera por excelencia (visto en pelis como "Viernes 13, último capítulo", "Los Goonies" o "Jóvenes ocultos") o la del mito erótico de la época Phoebe Cates (gracias a sus picantonas apariciones en pelis como "Paraiso" o "Aquel excitante curso"). Otro tanto se merece la espléndida banda sonora del maestro Jerry Goldsmith, muy característica y animada. 

Los bichitos forman capullos...

...y los Gremlins, como tal, hacen acto de presencia
Mencionar alguna curiosidad de "Gremlins". Resulta que cuando fue estrenada, estuvo rodeada de cierta polémica. Esto fue debido a que se la calificó como un film para toda la familia (o sea para todos los públicos), pero la película provocó una buena cantidad de sustos entre muchos de los espectadores más pequeñajos. Esto conllevó las oportunas quejas de los papis de turno, que consiguieron que "Gremlins" fuese retirada de las carteleras y reestrenada con una calificación de "mayores de 13 años", de hecho fue una de las consecuentes (al igual que "Indiana Jones y el templo maldito") de que apareciese dicha calificación, inexistente hasta el momento. Viendo la película, puede ser entendible que a los más pequeños les pudiesen asustar esos monstruitos de aspecto perverso, con esas amenazadoras garras y esos ojos enrojecidos similares a los de los lagartos. 

''Jingle Bell, Jingle Bell...''

Desde mi perspectiva, he de decir (y ¡ojo! que yo tendría unos cinco o seis años cuando la vi por primera vez), que a mí nunca me dio el más mínimo miedo, ni siquiera una sensación de tensión; todo lo contrario, para mí siempre fue una película entrañable y sobre todo, divertidísima. La de carcajadas que me produjeron las trastadas de estos seres, y el ver lo bien que éstos se lo pasaban haciendo de las suyas allá donde iban. Pero bueno, supongo que si llegaron a tales extremos, sí que tuvo que ser multitudinario el número de personas que lo encontraron ciertamente escandaloso e inapropiado para los más pequeños de la casa.

La ricachona Sra. Deagle (Polly Holliday)
descubrirá lo rápida que puede ser esa silla

El pobre señor Futterman (Dick Miller) y su mujer
(Jackie Joseph) también se llevarán un buen susto
En mi opinión, es un film ideal para disfrutar en familia, tanto pequeños como grandes (dudo mucho que la película hoy en día pueda provocar el más mínimo repelús, además teniendo en cuenta su marcado uso del humor). La verdad es que, y sé que me repito, pero me quedo sin palabras para describir lo increible que me parece esta asombrosa joya ochentera. "Gremlins" es de esas películas que convirtieron en grande al cine fantástico durante los ochenta, de esas películas fantásticas, hechas con mucha dedicación y amor (amor al cine e interés por agradar al espectador) de las que hoy escasean lamentablemente. Hay quien dice que los que alabamos tanto el cine de esta década, somos unos clasistas anclados en el pasado. ¡Y una mierda! No es que yo sea un clasista, es que no hay más que echar un vistazo atrás y ver las maravillas tan cojonudas que se hicieron durante los setenta y los ochenta, en el cine de terror y fantástico y ver las absolutas basuras que se hacen hoy en día, y hacer las comparaciones.

Este gremlin es un exhibicionista

Este otro gremlin no le tiene nada que envidiar a Leatherface
No es que simplemente, los que adoremos estos films, seamos unos nostálgicos empedernidos (que también), sino que no hay más que tener un poco de mirada crítica para ver que entre los truños que contaminan el panorama cinematográfico actual y estas maravillas, llamémoslas retro, hay un abismo tan extremo y tan amplio, que la verdad uno no puede hacer más que suspirar con tristeza por el hecho de lo que la involución cinematográfica actual ha destrozado una forma de hacer cine única e irrepetible. Para mí "Gremlins" no es tan sólo una película de monstruitos más, es un pequeño pedacito de mi corazón y pasen los años que pasen yo siempre la seguiré admirando como aquella vez que siendo un crío me dejó absolutamente maravillado. Ni qué decir tiene que fue un enorme éxito, pues su inversión de 10 millones de dólares dio una rentabilidad de más de 140 millones sólo en la taquilla estadounidense, lo que supuso que apareciesen cientos de copias del mismo esquema; las más recordadas la mierdera y súper cutre chapuza llamada "Ghoulies", y la para mí, tan entrañable y magnífica "Critters", otro clasicazo ochentero que cumple también, de manera sobresaliente, la mera misión de entretener.

Esto sí que es un cine lleno hasta los topes

*MI MOMENTO FAVORITO: entre los muchos, muchísimos momentos memorables que la peli posee, voy a destacar uno que me hizo especialmente gracia, es ese grandísimo homenaje particular a "Flashdance", cuando se encuentran todos los gremlins apalancados en una taberna del pueblo (hasta la canción que suena de fondo, "Mega Madness" es de Michael Sembello, quien canta el popular tema "Maniac" de la citada "Flashdance")

''Mega Madness''

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